jueves, 17 de noviembre de 2011

Ecuador:Festival Artístico: NOVIEMBRE REVOLUCIONARIO, UN GRITO PROLETARIO



Hemos recibido la presente convocatoria de los camaradas del Movimiento Vientos del Pueblo:

Camaradas:

El Movimiento Vientos del Pueblo,

La Asociación de Centros Culturales Arte y Libertad,

La Brigada Obrera Revolucionaria y

La Organización Cultural Voces de Libertad,

Nos hemos juntado para organizar el Festival Artístico: NOVIEMBRE REVOLUCIONARIO, UN GRITO PROLETARIO, y el Conversatorio: LAS CRUCES SOBRE EL AGUA, buscando recuperar la memoria histórica del proletariado y las clases explotadas de nuestro país, con una fecha que enaltece los procesos de lucha y organización, de unidad y combate, de solidaridad y anticapitalismo, y que se opone rotundamente a las podridas prácticas de las burocracias sindicales que bailan al compás de los partidos reformistas y el Estado burgués vendiendo los derechos de los trabajadores.

Afirmamos el 15 de Noviembre como un referente de lucha de las clases explotadas y especialmente del proletariado ante los ataques de la burguesía y su Estado que, mediante leyes y represión, pretenden callar esa voz que busca convertirse en una potencia de fuerza para construir una sociedad diferente. El gobierno actual no es la excepción, es un gobierno más de los explotadores, que mediante leyes y decretos anti-obreros (ley de servicio público, propuesta de reforma al código del trabajo), despidos en masas, y una constante criminalización de la protesta social, busca cerrar filas y desaparecer lo poco de organización que existe en nuestro país, pretendiendo eliminar el sindicalismo y fomentar la colaboración de clases.

Por ello nos afirmamos en la necesidad de organización,de multiplicar las formas de expresión y desarrollo de una verdadera consciencia de clase, y pensamos que el arte es un buen camino para ello, por lo cual les invitamos fraternalmente a todos ustedes para que nos acompañen al:

Festival NOVIEMBRE REVOLUCIONARIO, UN GRITO PROLETARIO, que se realizará el domingo 27 de noviembre del 2011, a las 10am, en las canchas de la Asociación de Comerciantes de Chimbacalle (Juan de Alcázar y Napo), y donde disfrutaremos de la participación de varios grupos de música, danza y teatro, además de la inscripción para talleres totalmente gratuitos que se brindan en varios barrios de la ciudad por parte de los Centros Culturales Arte y Libertad.
Además invitamos al Conversatorio: LAS CRUCES SOBRE EL AGUA, el miércoles 23 de noviembre a las 17h00 en la Casa de la Cultura Rebelde (barrio San Marcos, calle Inclana E3-127, tras el centro comercial san Martíen en la Marín), donde se abordarán las enseñanzas del 15 de noviembre, su legado y la actualidad del movimiento obrero ecuatoriano.

Les esperamos.
Atentamente,
Movimiento Vientos del Pueblo    
Asociación de Centros Culturales Arte y Libertad       
Brigada Obrera Revolucionaria 
Voces de Libertad               

Estado español: Denunciar a la secta UCE y su falso maoísmo.


A continuación publicamos una carta enviada por el equipo de De Verdad punto. net en febrero del 2011. UCE es una secta política seguidora de Teng Siao-ping y falsamente maoísta. Sospechosa de ser tapadera de agencias de información de los cuerpos de seguridad del Estado.

Se recibieron en nuestro correo, de forma anónima, unos documentos, a los que una vez hechas las oportunas comprobaciones legales, les damos total y absoluta veracidad.

Esos documentos, relacionan al camarada Ferrán, actual secretario general de UCE, con la empresa AUTOMATICOS ROM SL, con domicilio social en Valencia, y cuya actividad es la Organización y celebración de apuestas deportivas, loterías, actividades de juegos de azar y otras apuestas.
Esta empresa fue fundada el 17 de febrero de 1993 por el camarada Javier y por D. Francisco Pozo, habiendo sido los dos, administradores únicos de dicha empresa en diferentes periodos de tiempo.
Actualmente el administrador único es el camarada Ferrán, Secretario General de Unificación Comunista de España.
Los mismos documentos, demuestran que D. Francisco Pozo, es secretario y socio de una cooperativa dedicada a negocios inmobiliarios y construcción, en Jaén.
El Sr. Pozo, también es administrador de dos empresas dedicadas a la construcción y negocios inmobiliarios, con domicilio social en Perales de Tajuña, Madrid.Pero lo más sorprendente, según los documentos que obran en nuestro poder, es que D. Francisco Pozo, fue apoderado del banco Barclays Bank.

Esta información fue puesta en conocimiento de las casi 20 personas que estamos alrededor de esta plataforma de ex miembros de Unificación Comunista de España, electores y votantes.

Muchos de nosotros conocimos Unificación Comunista de España hace más de 20 años, y pensamos (algunos están totalmente seguros) que D. Francisco Pozo, es el camarada “Miguel”, pero ante las dudas, pedimos a D. Francisco Pozo que nos diga qué relación tiene con Unificación Comunista de España y también pedimos a Unificación Comunista de España un comunicado, aclarando sus relaciones con este empresario, y apoderado de un banco inglés, con lo que relacionaría a Unificación Comunista de España con capital financiero extranjero.

Como ex miembros, candidatos, votantes y electores de Unificación Comunista de España, y dos de nosotros militantes actuales, pedimos una aclaración.


De Verdad punto Net

.

Este comunicado fue enviado al correo oficial de Unificación Comunista de España uce@uce.es el día 13 de febrero de 2011 a las 22.02 horas y al no recibir respuesta, a las 48 horas, se reenvió a un grupo de dirigentes, cuadros, militantes y sedes de Unificación Comunista de España. A día de hoy, seguimos esperando una respuesta oficial sobre estos hechos tan graves.

.



Estado español: Documento en ocasión del 90º Aniversario de la fundación del PCE. Gran Marcha hacia el Comunismo. Madrid.

CITAS DE MAO TSETUNG

Un partido revolucionario es el guía de las masas, y no hay revolución que no fracase cuando ese partido las conduce por un camino erróneo. A fin de conquistar con seguridad la victoria en la revolución y no conducir a las masas por un camino erróneo, tenemos que cuidar de unirnos con nuestros auténticos amigos para atacar a nuestros verdaderos enemigos. Y para distinguir a los auténticos amigos de los verdaderos enemigos, tenemos que hacer un análisis general de la condición económica de las diversas clases de la sociedad china y de sus respectivas actitudes hacia la revolución”.
“Análisis de clases de la sociedad china”
(marzo de 1926), Obras Escogidas, t. I .

Si tratáramos de pasar a la ofensiva cuando las masas aún no despiertan, esto sería aventurerismo. Si insistiéramos en conducir a las masas a hacer algo contra su voluntad, iríamos inevitablemente al fracaso. Si no avanzáramos cuando las masas exigen avanzar, esto sería oportunismo de derecha.
“Charla a los redactores del Diario de Shansi-Suiyuán”
(2 de abril de 1948), Obras Escogidas, t. IV.

Proceder como “un hombre que caza gorriones con los ojos cerrados” o como “un ciego que coge peces a tientas”, tratar las cosas superficialmente sin penetrar en los detalles, entregarse a una verborrea jactanciosa y contentarse con conocimientos fragmentarios mal asimilados: tal es el estilo de trabajo, extremadamente malo, que aún se observa entre muchos camaradas de nuestro Partido, un estilo totalmente opuesto al espíritu fundamental del marxismo-leninismo. Marx, Engels, Lenin y Stalin nos enseñan que es necesario estudiar concienzudamente la situación, partir de la realidad objetiva y no de los deseos subjetivos. Pero, muchos de nuestros camaradas actúan en forma diametralmente contraria a esta verdad.
“Reformemos nuestro estudio”
(mayo de 1941), Obras Escogidas, t. III.

Frente a cualquier cosa, los comunistas tienen siempre que preguntar el por qué y usar su propio juicio para examinar cuidadosamente si corresponde a la realidad y si está fundada; no deben en absoluto seguir ciegamente a otros ni preconizar el servilismo.
“Rectifiquemos el estilo de trabajo en el Partido”
(1º de febrero de 1942),Obras Escogidas, t. III.

El subjetivismo, el sectarismo y el estilo de cliché del Partido, los tres, son antimarxistas y no responden a las necesidades del proletariado sino a las de las clases explotadoras. Son reflejo de la ideología pequeño burguesa en nuestro Partido. China es un país donde la pequeña burguesía en muy numerosa; nuestro Partido está rodeado de esa enorme clase, un gran número de sus miembros provienen de ella, y es inevitable que ingresen en el Partido con su larga o corta cola pequeñoburguesa. Si no se refrena el fanatismo de los revolucionarios pequeñoburgueses ni se rectifica su unilateralidad, pueden fácilmente engendrar subjetivismo y sectarismo, una de cuyas formas de expresión es el estilo de cliché extranjero, o estilo de cliché del Partido.
“Contra el estilo de cliché del Partido”
(8 de febrero de 1942),Obras Escogidas, t. III




¡Proletarios y pueblos oprimidos del mundo, uníos!

Con Ocasión del 90º Aniversario de la Fundación del Partido Comunista de España

PARA DISPARAR LA FLECHA DEL MARXISMO-LENINISMO-MAOISMO AL BLANCO DE LA REVOLUCIÓN HAY QUE CONSTRUIR EL PARTIDO PROLETARIO REVOLUCIONARIO DE NUEVO TIPO EN LUCHA

 CONTRA EL  OPORTUNISMO DE DERECHA Y EL DOGMATISMO

Y AVENTURERISMO DE “IZQUIERDA”

  

   Del 7 al 14 de Noviembre de 1921 –se cumplen ahora 90 años-  se celebró en Madrid la  Conferencia que reunió a los delegados del Partido Comunista Español y el Partido Comunista Obrero Español y que concluyó con la fusión de ambos y la fundación del Partido Comunista de España (PCE), sometiéndose a las decisiones del Comité Ejecutivo de la Tercera Internacional (Internacional Comunista).

   En las “Bases de Fusión” de los dos partidos, su “Declaración de Principios” señalaba  que: “Los representantes de los dos Partidos declaran ante todo, que los principios teóricos y la acción práctica del nuevo Partido unificado no pueden ser sino las que la Tercera Internacional acordó en sus Congresos, y que la distinguen netamente, tanto del reformismo como del anarquismo. Esto en todas las cuestiones y, en particular en las que pueden interesar más, dada la tradición española, como por ejemplo: las referentes a la acción individual, a la participación en las luchas electorales, a la acción sindical y a los movimientos obreros, a las formas de organización, etc., etc.” El nuevo Partido acordó editar como órgano central el periódico La Antorcha.

   Las condiciones de brutal represión que sufrió el PCE durante la dictadura primorriverista, así como las  desviaciones oportunistas de derecha y sectarias de “izquierda”  en el seno del PCE en la mayor parte de sus primeros años de existencia bajo la monarquía borbónica y la Segunda República,  le impidieron conducir al proletariado y a las masas populares de España a la victoria sobre la burguesía, pese a protagonizar heroicas gestas como la insurrección proletaria de Asturias en Octubre de 1934. Ya bajo la dictadura fascista de Franco, el cáncer del revisionismo acabó por pudrir al PCE, bajo el liderato de la camarilla de Carrillo-Ibárruri, hasta convertirlo en un instrumento inservible para dirigir la revolución en España.

   A comienzos de los años sesenta del siglo XX, como consecuencia de la ruptura a nivel internacional entre el marxismo-leninismo (cuya defensa estuvo liderada por el Partido Comunista de China con Mao Tsetung a la cabeza, y el Partido del Trabajo de Albania) y el revisionismo (encabezado por la pandilla de renegados soviéticos como  Jruschov, Breznev, etc.), se produjo también en España una ruptura política y organizativa con la agencia del revisionismo del equipo Carrillo-Ibárruri. Durante esa década y la siguiente surgieron diversos partidos y organizaciones que se definían como marxistas-leninistas y defensoras del pensamiento de Mao Tsetung. No obstante, debido, por una parte,  a la debilidad teórico-política de estas organizaciones en su ruptura con el revisionismo y a no haber roto completamente con algunas de las ideas y prácticas revisionistas que habían anidado en el PCE durante años, así como al peso de la ideología de la burguesía y pequeña burguesía en estos grupos y, de forma decisiva, el no haber asumido el maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo, ninguna de ellas logró consolidarse como el partido de vanguardia del proletariado en España, acabando todas ellas convirtiéndose en grupúsculos y sectas de distinto pelaje revisionista (tengxiaopingistas, hoxhistas,  etc.) o desintegrándose.

    Otras organizaciones que en los años ochenta del siglo XX llegaron a enarbolar el marxismo-leninismo-maoísmo en España acabaron por desaparecer o convertirse en sectas impregnadas de dogmatismo e “izquierdismo”.

   Hoy, en noviembre de 2011,  noventa años después de la fundación del PCE, asistimos a la mayor crisis económica por la que atraviesa el capitalismo a escala mundial desde 1929. El proletariado y las masas populares de España sufren sus graves consecuencias y el resultado lo describía a fines del pasado mes de octubre de forma dramáticamente realista un diario de Madrid nada sospechoso de “revolucionario”: “Ricos más ricos y pobres más pobres. La desigualdad entre los ingresos de los españoles se disparó el año pasado hasta el nivel más alto recogido en la serie de la estadística europea que arranca en 1995. La brecha económica no ha parado de crecer desde que comenzó el declive económico, aunque el salto más abrupto se dio en 2010. El paro, la bajada de los sueldos y el fin de algunas prestaciones han dado cuerpo a eso conocido como la factura social de la crisis... el paro sigue dando latigazos: la última encuesta de población activa (EPA) reveló el viernes pasado que España ya roza los cinco millones de parados y que 1,4 millones de hogares tiene a todos sus miembros en edad de trabajar parados. La duración de la crisis empieza a agotar los colchones de ahorro de las familias y la necesidad llama a la puerta de casas en las que no había estado nunca. El balance de actividad de una organización como Cáritas suele dar alguna pista de este empobrecimiento de la clase media: el 30% de las solicitudes de ayuda del año pasado provenían de personas que lo hacían por primera vez... El riesgo de exclusión ha alcanzado este año, también, el máximo de la serie histórica: el 21,8% se encuentra bajo el umbral de la pobreza...“ (El País, 31 octubre 2011). Y para evitar la respuesta revolucionaria del proletariado y las masas populares, la burguesía y el imperialismo utilizan todos los medios a su alcance para tratar de conducir a la clase obrera y a las masas populares por vías reformistas y pacifistas, impulsando y potenciando engendros como el denominado  “Movimiento 15-M” en España. En esta situación, la creación de un partido proletario revolucionario de nuevo tipo, cimentado en el marxismo-leninismo-maoísmo, es la tarea central de los revolucionarios en España.

   Mao Tsetung nos enseña:

   “¿Por qué hace falta un partido revolucionario? Porque en el mundo existen enemigos del pueblo que lo oprimen y éste desea sacudirse de la opresión. En la era del capitalismo y el imperialismo, se necesita un partido revolucionario como el Partido Comunista. Sin un partido así, al pueblo le es de todo punto imposible sacudirse la opresión de sus enemigos”. (Mao Tsetung, Rectifiquemos el Estilo de Trabajo en el Partido, Obras Escogidas, t. III. Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín 1968, p. 31)

   El partido proletario revolucionario de nuevo tipo marxista-leninista-maoísta debe ser la organización de vanguardia de la clase obrera y del pueblo español. Este carácter de vanguardia debe entenderse desde un doble punto de vista: ideológico-político y orgánico. 

   El partido proletario revolucionario de nuevo tipo marxista-leninista-maoísta debe estar vinculado estrechamente al proletariado y sus aliados de masas, orientando y dirigiendo su combate por el poder. Los militantes del Partido deben estar en las primeras filas de las luchas a la cabeza de las masas, no sustituyéndolas o suplantándolas en su acción, ni mucho menos actuando a espaldas de ellas.

   El partido proletario revolucionario de nuevo tipo marxista leninista maoísta deberá, tal y como señalaban los comunistas chinos dirigidos por Mao Tsetung en su polémica con los revisionistas soviéticos en 1963:

   “partir de la realidad, mantener estrechos vínculos con las masas, sintetizar constantemente la experiencia de la lucha de las masas, y elaborar y aplicar independientemente una política y una táctica apropiadas a las condiciones del propio país. Se cometerá el error de dogmatismo si se procede de otra manera, copiando mecánicamente la política y la táctica de otro Partido Comunista, obedeciendo a ciegas la voluntad de otros y aceptando, sin análisis, el programa y las resoluciones de otro Partido Comunista como línea propia.

    (...) Si no es un partido que sea capaz de pensar y juzgar por sí mismo y adquirir un conocimiento exacto de la tendencia de las diferentes clases en su propio país mediante una seria investigación y estudio, y que sepa aplicar la verdad universal del marxismo-leninismo e integrarla en la práctica con la práctica concreta de su propio país, sino un partido que repite ciegamente las palabras de otros, copia la experiencia ajena sin análisis, y da virajes siguiendo el bastón de mando de ciertas personas del extranjero, o sea, un partido que es una ensalada surtida en que hay de todo: revisionismo, dogmatismo y otras cosas, menos principios marxistas-leninistas.

    Entonces, semejante partido no puede en absoluto dirigir la lucha revolucionaria del proletariado y las amplias masas populares, conquistar la victoria de la revolución, ni cumplir la gran misión histórica del proletariado.   

    Esta es una cuestión sobre la cual todos los marxistas-leninistas, todos los obreros políticamente conscientes y todos los progresistas del mundo tienen que reflexionar a fondo.” (Proposición acerca de la línea general del Movimiento Comunista Internacional. Respuesta del Comité Central del Partido Comunista de China a la Carta del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética del 30 de marzo de 1963. Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín 1973,  págs.56, 58)

    De esta manera el Partido no caerá en el dogmatismo, que está divorciado de la práctica concreta de la revolución y trata el marxismo-leninismo-maoísmo como una forma estereotipada, pues, como  resaltaban también los comunistas chinos en 1963:

   “Los dogmáticos (...) imaginan algunas fórmulas abstractas y vacías, o trasladan en forma mecánica la experiencia de otros países y la imponen a las masas, limitando de esta manera la lucha de éstas e impidiendo que logre los resultados debidos. Sin tener en cuenta el tiempo, el lugar y las condiciones dadas, se apegan obstinadamente a una forma de lucha; no comprenden que, en cada país, el movimiento revolucionario de las masas populares adopta formas extraordinariamente complejas, que es preciso emplear a un mismo tiempo diversas formas necesarias para que se complementen unas con otras; ni que es necesario, cuando las condiciones cambian, sustituir las viejas formas por nuevas o utilizar aún las primeras añadiéndoles nuevo contenido. Por lo tanto, se divorcian con frecuencia de las masas, de los posibles aliados, incurriendo así en errores sectarios; también emprenden a menudo acciones temerarias, cometiendo errores aventureristas.

   Cuando el organismo dirigente de un partido comete el error de dogmatismo, no podrá dominar las leyes que rigen el movimiento revolucionario en la práctica; será inevitablemente lánguido y pasivo en el terreno teórico y cometerá mil errores en la táctica. Un partido así no podrá conducir de manera alguna al movimiento revolucionario de su pueblo a la victoria”. (Una vez más sobre las divergencias entre el camarada Togliatti y nosotros. Algunos problemas importantes del leninismo en el mundo contemporáneo. Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín 1963, p.193)

   Al combatir el dogmatismo en el seno del Partido Comunista de China y subrayando la integración de la verdad universal del marxismo-leninismo con la práctica concreta de la revolución china, Mao Tsetung señalaba en 1942 que la actitud por parte de los comunistas debía ser la de emplear la teoría y métodos marxistas-leninistas para investigar y estudiar de forma sistemática y minuciosamente las circunstancias. Y señaló:

   “¿Cómo unir la teoría marxista-leninista con la práctica de la revolución china? Dicho en lenguaje corriente, esto se logra “disparando la flecha al blanco”. Cuando uno dispara una flecha tiene que apuntarla a un blanco. La flecha es al blanco lo que el marxismo-leninismo a la revolución china. Algunos camaradas, sin embargo, “disparan sus flechas sin tener un blanco” o tiran al azar; es fácil que esas personas perjudiquen a la revolución. Otros no hacen más que darle vueltas y más vueltas a la flecha que tienen en sus manos, exclamando sin cesar: “¡Qué flecha tan bonita! ¡Qué flecha tan bonita!”, pero nunca quieren dispararla. Estos son aficionados a las antigüedades, y casi no tienen nada que ver con la revolución. La flecha del marxismo leninismo tiene que ser disparada al blanco de la revolución. Si este punto no es aclarado, el nivel teórico de nuestro Partido nunca se elevará y la revolución china jamás triunfará”. (Mao Tsetung, Rectifiquemos el Estilo de Trabajo en el Partido, Obras Escogidas, t. III. Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín 1968, p. 39).

        Así pues, el partido proletario revolucionario de nuevo tipo marxista-leninista-maoísta  contará con una justa orientación estratégica que le conduzca a evitar y combatir tanto el reformismo y los errores oportunistas de derecha, que puedan cometerse en la conducción de la acción revolucionaria, como aquellos de carácter dogmático y aventurero de “izquierda”.

   Ejemplos de tendencias derechistas pueden ser:

1. Colocar en primer plano o centrarse en una vía pacifista o legalista para llegar al poder, desperdiciando las fuerzas revolucionarias en acciones que jamás permitirían derrotar a la burguesía y la reacción.

2. Renunciar a la preparación teórica y práctica (a través de la acción) de las masas, con el fin de capacitarlas para aplastar la resistencia armada de los reaccionarios y explotadores y al desarrollo de acciones que conduzcan a  este objetivo.

3. Renunciar a la dirección proletaria del movimiento revolucionario y a la defensa independiente de los intereses propios de esta clase, entregando la dirección de aquel a sectores burgueses o pequeño burgueses, so pretexto de atraer aliados junto al proletariado.

4. Ocultar al partido proletario revolucionario más allá de lo que exige su seguridad y permitir que la actividad clandestina se convierta en disculpa para eludir la lucha.

5. Sofocar el valor, la audacia, el heroísmo, la combatividad, el odio contra el enemigo de clases y demás virtudes revolucionarias, impregnando al partido proletario revolucionario de prácticas reformistas y pacifistas y el espíritu burocrático.

    Ejemplos de aventurerismo de “izquierda” son, por ejemplo:

1. Negarse a todo empleo en la lucha de los medios legales y no armados, no utilizando instrumentos de acción que, aunque no son los decisivos para la toma del poder, sí son útiles, sin embargo, si se les subordina a la forma principal de combate.

2. Lanzar –en el sentido estratégico- al movimiento revolucionario a una batalla frontal “decisiva”, sin contar con las fuerzas suficientes como para vencer o, en el terreno táctico, lanzarse a batallas claramente destinadas a la derrota.

3. Emprender acciones terroristas de carácter individual o de pequeños grupos aislados de las masas con el propósito de reemplazarlas en su acción o de “estimularlas” con esos procedimientos, en situaciones de pasividad de ellas o de reflujos de sus combates y, en general, realizar una política de secta que renuncia a la dirección de masas.

4. Concebir el Frente Revolucionario, que debe forjarse en torno al proletariado, con estrechez y sectarismo, rechazando la necesidad de movilizar o neutralizar a ciertas fuerzas sociales que, aunque tienen contradicciones con la clase obrera, también las tienen con los enemigos principales de ésta en cierta etapa y, por tanto, son susceptibles de ser aprovechados aunque sea de forma temporal, parcial e insegura, en contra de los adversarios fundamentales.

   El partido proletario revolucionario de nuevo tipo marxista-leninista-maoísta deberá guiarse por los principios del internacionalismo proletario, vinculando e integrando la lucha del proletariado y el pueblo, basada en una ideología común proletaria, con las acciones y experiencias de las fuerzas revolucionarias de todo el mundo.

   Tal y como subrayaba V.I. Lenin:

   “Sólo hay un internacionalismo efectivo, que consiste en entregarse al desarrollo del movimiento revolucionario y de la lucha revolucionaria dentro del propio país, en apoyar (por medio de la propaganda, con la ayuda moral y material) esta lucha, esta línea de conducta, y sólo ésta, en todos los países sin excepción.” (V.I.Lenin, Las tareas del proletariado en nuestra revolución. Obras Escogidas, t II, Ediciones en Lenguas Extranjeras, Moscú 1948, p. 35)

   El partido proletario revolucionario de nuevo tipo marxista-leninista-maoísta deberá ser parte integrante del Movimiento Comunista Internacional En la actualidad, los comunistas y revolucionarios en España deben sumarse a los esfuerzos que realizan tanto aquellos partidos marxistas-leninistas-maoístas integrantes del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI), como aquellos que aún no forman parte de él, para que el MRI salga de su actual estancamiento y pueda seguir impulsando la unidad ideológica, política y organizativa de los comunistas en el siglo XXI  y acelerando la lucha por la formación de una Internacional Comunista de nuevo tipo basada en el marxismo-leninismo-maoísmo.

   Por todo ello, sólo un partido proletario revolucionario, un Partido Comunista basado en el marxismo-leninismo-maoísmo y el pensamiento guía (para unir la verdad universal del marxismo-leninismo-maoísmo con la realidad específica y la práctica de la revolución en España), podrá disparar la flecha del marxismo-leninismo-maoísmo al blanco de la revolución; acumulando fuerzas; movilizando, politizando y organizando a los obreros, campesinos, intelectuales, mujeres y jóvenes; forjando a las masas en la  necesidad de la revolución y dirigiéndolas a la toma del poder a través de la guerra popular, instaurando la dictadura del proletariado que exprese y defienda los intereses  de todos los trabajadores y, a través de sucesivas revoluciones culturales proletarias, asegurando la victoria definitiva de la vía socialista sobre la vía capitalista, hasta alcanzar una sociedad sin clases, sin guerras, sin explotación, donde hombres y mujeres cooperen en alguna esfera de su más grande hazaña: el Comunismo.



¡Al capitalismo en crisis ni una miga de pan ni una gota de agua para salvarlo!

¡Combatir al capitalismo hasta sepultarlo!

¡Construir el partido proletario revolucionario de nuevo  tipo!

¡Lucha sin cuartel contra el oportunismo de derecha y el dogmatismo y  aventurerismo de “izquierda”!

¡Leer y estudiar los escritos de Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao Tsetung!

¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo!

¡Viva la Revolución Proletaria Mundial!

¡Viva el internacionalismo proletario!

¡Viva el Socialismo! ¡Viva el Comunismo!



                              Madrid,  Noviembre de 2011



                    GRAN  MARCHA HACIA EL COMUNISMO



                                   

miércoles, 16 de noviembre de 2011

NEPAL: Los limites de la fracción roja. un articulo de M. Alonso para correo vermello.


NEPAL: LOS LIMITES DE LA FRACCIÓN ROJA.
M. Alonso para correo vermello.

El desarrollo de la linea revisionista de Prachanda/Bhattarai no se puede circunscribir al año 2006 con la firma de unos acuerdos, que en si mismo, eran un simple papel mojado si la voluntad del PCN (m) fuera continuar con la Revolución de Nueva Democracia. 
De esto ultimo, eran plenamente concientes los siete partidos burgueses, dirigidos por Prasad Koirala, por lo cual y con el total respaldo de los imperialistas, aplicaron una tactica de corrupción de los cuadros y dirigentes revolucionarios con dadivas y prevendas, "las balas almibaradas de la burguesía" de las que advertia el Pdte. Mao.  Por otro lado elaboraron un complejo sistema electoral que impidió una mayoría en la Asamblea Constituyente de los maoistas del PCN (m).

Todo ello, parte de la lucha de clases, de sus vueltas y revueltas, no hubiera conducido a la actual situación si no fuera por las posiciones revisionistas de ciertos dirigentes del partido que difundieron tesis como:
"No se puede continuar con la Revolucion y la toma del Poder, pues seriamos invadidos por los imperialistas hindúes"
"Hacer de Nepal la Suiza de Asia"
"Lo importante es que nos reconozcan"(los burgueses cabria añadir)
la teoría revisionista del  "Socialismo del Siglo XXI"   
"Ya tenemos una República, ya hicimos historia". 

Estas negras tesis debilitaron desde dentro (factor principal) a la dirección del Partido.
Hay camaradas que sin embargo, aun achacan este comportamiento, a la influencia del PCR-EE.UU. en la dirección del Partido nepalí.  Si somos rigurosos y tomamos las cartas criticas que este partido envio al BP del PCN-U (m) no parece tener sentido esta afirmación, por muy críticos que seamos con las actuales tesis del PCR.EE.UU.

La detención de los camaradas Kiran y Gaurav por los servicios secretos hindúes en 2004 permitio que la fracción derechista de Bhattarai, aliada al centrismo oportunista de Prachanda, acentuaran su linea hacia la capitulación. Hoy, esta detención, resulta aún mas sospechosa a la luz de las acusaciones contra Prachanda de contactos con los servicios secretos de los imperialistas hindúes hechas por dirigentes del propio PCN-U (m).

Ahora bien, no podemos dejar de señalar que la traición revisionista se vio favorecida por las debilidades  y vacilaciones de la denominada fracción roja dentro del Partido.
Mientras que uno de sus históricos dirigentes, el camarada Matrika Yadav, dimitió del ministerio del primer gobierno de Prachanda, cuando este planteo la devolución de las tierra a los feudales, marchando del recien unificado partido. Otro grupo de dirigentes opuestos a la linea burguesa de Prachanda/Bhattarai entre los que se encuentran los dirigentes Kiran, Gaurav, Basanta, Badal se ha ido conformando, con el paso del tiempo, pero sus reiterados  compromisos con los derechistas, en lo que parece un afán de evitar la inevitable ruptura del actual Partido, los ha debilitado ante las masas. 

Incluso sus criticas en muchos casos, no van mas allá de los modos y tiempos, con los que se realiza la liquidacion de la revolución. Esto es muy grave pues da validez a unos acuerdos de paz que en si mismo son la base de la traición a la RND y a la GP.

La disolución del EPL o de la LJC  impulsada por los revisionistas es la ultima bandera negra enarbolada por los reaccionarios. Para los auténticos revolucionarios dentro del PCN-U (m) solo queda romper  con decisión cualquier acuerdo y o bien expulsar a la camarilla revisionista o bien abandonando en masa el actual partido,  crear uno nuevo, haciendo un llamado a la rebelión del pueblo contra los acuerdos traidores.

Sobre la practica. Mao Tse-tung.








SOBRE LA PRACTICA

                                                   Obras Escogidas de Mao Tse-tung
EDICIONES EN LENGUAS EXTRANJERAS PEKIN 1968
Primera edició;n 1968
Tomo I, pp. 317-32.
pág. 317
SOBRE LA PRACTICA[*]
SOBRE LA RELACION ENTRE EL CONOCIMIENTO Y LA PRACTICA, ENTRE EL SABER Y EL HACER
Julio de 1937
El materialismo premarxista examinaba el problema del conocimiento al margen de la naturaleza social del hombre y de su desarrollo histórico, y por eso era incapaz de comprender la dependencia del conocimiento respecto a la práctica social, es decir, la dependencia del conocimiento respecto a la producción y a la lucha de clases.
Ante todo, los marxistas consideran que la actividad del hombre en la producción es su actividad práctica más fundamental, la que determina todas sus demás actividades. El conocimiento del hombre depende principalmente de su actividad en la producción material; en el curso de ésta, el hombre va comprendiendo gradualmente los fenómenos, las propiedades y las leyes de la naturaleza, así como las relaciones entre él mismo y la naturaleza, y, también a través de su actividad en la producción, va conociendo paulatinamente y en diverso grado determinadas relaciones existentes entre los hombres. No es posible adquirir ninguno de estos conocimientos fuera de la actividad en la producción. En una sociedad sin clases, cada individuo, como miembro de la sociedad, uniendo sus esfuerzos a los de los demás miembros y entrando con ellos en determinadas relaciones de produc-


* En nuestro Partido había cierto número de camaradas dogmáticos, que, durante largo tiempo, rechazaron la experiencia de la revolución china, negaron la verdad de que "el marxismo no es un dogma, sino una guía para la acción", y trataron de intimidar a la gente con palabras y frases de las obras marxistas, sacadas mecánicamente fuera del contexto. Había también cierto número de camaradas empíricos, que, durante largo tiempo, se limitaron a su Fragmentaria experiencia personal, ignoraron la importancia de la teoría para la práctica revolucionaria y no vieron la revolución en su conjunto; aunque trabajaron con diligencia, lo hicieron a ciegas. Las ideas erróneas de unos y otros, y en particular las de los dogmáticos, causaron (cont. en pág. 318. -- DJR] entre 1931 y 1934 enormes daños a la revolución china; además, los dogmáticos, disfrazados de marxistas, desorientaron a gran número de camaradas. El camarada Mao Tse-tung escribió "Sobre la práctica" con el fin de denunciar, desde el punto de vista de la teoría marxista del conocimiento, los errores subjetivistas de dogmatismo y de empirismo en el Partido, especialmente el de dogmatismo. Este trabajo se titula "Sobre la práctica" porque pone énfasis en la denuncia del dogmatismo, variedad del subjetivismo que menosprecia la práctica. Las concepciones contenidas en este trabajo las expuso el camarada Mao Tse-tung en una serie de conferencias dadas en el Instituto Político y Militar Antijaponés de Yenán.
pág. 318
ción, se dedica a la producción para satisfacer las necesidades materiales del hombre. En todas las sociedades de clases, los miembros de las diferentes clases sociales, entrando también, de una u otra manera, en determinadas relaciones de producción, se dedican a la producción, destinada a satisfacer las necesidades materiales del hombre. Esto constituye la fuente fundamental desde la cual se desarrolla el conocimiento humano.
La práctica social del hombre no se reduce a su actividad en la producción, sino que tiene muchas otras formas: la lucha de clases, la vida política, las actividades científicas y artísticas; en resumen, el hombre, como ser social, participa en todos los dominios de la vida práctica de la sociedad. Por lo tanto, va conociendo en diverso grado las diferentes relaciones entre los hombres no sólo a través de la vida material, sino también a través de la vida política y la vida cultural (ambas estrechamente ligadas a la vida material). De estas otras formas de la práctica social, la lucha de clases en sus diversas manifestaciones ejerce, en particular, una influencia profunda sobre el desarrollo del conocimiento humano. En la sociedad de clases, cada persona existe como miembro de una determinada clase, y todas las ideas, sin excepción, llevan su sello de clase.
Los marxistas sostienen que la producción en la sociedad humana se desarrolla paso a paso, de lo inferior a lo superior, y que, en consecuencia, el conocimiento que el hombre tiene tanto de la naturaleza como de la sociedad se desarrolla también paso a paso, de lo inferior a lo superior, es decir, de lo superficial a lo profundo, de lo unilateral a lo multilateral. Durante un período muy largo en la historia, el hombre se vio circunscrito a una comprensión unilateral de la historia de la sociedad, ya que, por una parte, las clases explotadoras la deformaban constantemente debido a sus prejuicios, y, por la otra, la pequeña escala de la producción limitaba la visión del hombre. Sólo cuando surgió el proletariado moderno junto con gigantescas fuerzas productivas (la gran industria), pudo el hombre alcanzar una compren-
pág. 319
sión global e histórica del desarrollo de la sociedad y transformar este conocimiento en una ciencia, la ciencia del marxismo.
Los marxistas sostienen que la práctica social del hombre es el único criterio de la verdad de su conocimiento del mundo exterior. Efectivamente, el conocimiento del hombre queda confirmado sólo cuando éste logra los resultados esperados en el proceso de la práctica social (producción material, lucha de clases o experimentación científica). Si el hombre quiere obtener éxito en su trabajo, es decir, lograr los resultados esperados, tiene que hacer concordar sus ideas con las leyes del mundo exterior objetivo; si no consigue esto, fracasa en la práctica. Después de sufrir un fracaso, extrae lecciones de él, modifica sus ideas haciéndolas concordar con las leyes del mundo exterior y, de esta manera, puede transformar el fracaso en éxito: he aquí lo que se quiere decir con "el fracaso es madre del éxito" y "cada fracaso nos hace más listos". La teoría materialista dialéctica del conocimiento coloca la práctica en primer plano; considera que el conocimiento del hombre no puede separarse ni en lo más mínimo de la práctica, y repudia todas las teorías erróneas que niegan su importancia o separan de ella el conocimiento. Lenin dijo: "La práctica es superior al conocimiento (teórico), porque posee no sólo la dignidad de la universalidad, sino también la de la realidad inmediata."
[1] La filosofía marxista -- el materialismo dialéctico -- tiene dos características sobresalientes. Una es su carácter de clase: afirma explícitamente que el materialismo dialéctico sirve al proletariado. La otra es su carácter práctico: subraya la dependencia de la teoría respecto a la práctica, subraya que la práctica es la base de la teoría y que ésta, a su vez, sirve a la práctica. El que sea verdad o no un conocimiento o teoría no se determina mediante una apreciación subjetiva, sino mediante los resultados objetivos de la práctica social. El criterio de la verdad no puede ser otro que la práctica social. El punto de vista de la práctica es el punto de vista primero y fundamental de la teoría materialista dialéctica del conocimiento[2].
Pero, ¿cómo el conocimiento humano surge de la práctica y sirve a su vez a la práctica? Para comprenderlo basta con mirar el proceso de desarrollo del conocimiento.
En el proceso de la práctica, el hombre no ve al comienzo más que las apariencias, los aspectos aislados y las conexiones externas de las cosas. Por ejemplo, algunas personas de fuera vienen a Yenán en giras de investigación. En los primeros uno o dos días, ven su topografía, calles y casas, entran en contacto con muchas personas, asisten
pág. 320
a recepciones, veladas y mítines, oyen todo tipo de conversaciones y leen diferentes documentos: todo esto son las apariencias de las cosas, sus aspectos aislados y sus conexiones externas. Esta etapa del conocimiento se denomina etapa sensorial, y es la etapa de las sensaciones y las impresiones. Esto es, las cosas de Yenán, aisladas, actuando sobre los órganos de los sentidos de los miembros del grupo de investigación, han provocado sensaciones en ellos y hecho surgir en su cerebro multitud de impresiones junto con una noción aproximativa de las conexiones externas entre dichas impresiones: ésta es la primera etapa del conocimiento. En esta etapa, el hombre no puede aún formar conceptos, que corresponden a un nivel más profundo, ni sacar conclusiones lógicas.
A medida que continúa la práctica social, las cosas que en el curso de la práctica suscitan en el hombre sensaciones e impresiones, se presentan una y otra vez; entonces se produce en su cerebro un cambio repentino (un salto) en el proceso del conocimiento y surgen los conceptos. Los conceptos ya no constituyen reflejos de las apariencias de las cosas, de sus aspectos
aislados y de sus conexiones externas, sino que captan las cosas en su esencia, en su conjunto y en sus conexiones internas. Entre el concepto y la sensación existe una diferencia no sólo cuantitativa sino también cualitativa. Continuando adelante, mediante el juicio y el razonamiento, se pueden sacar conclusiones lógicas. La expresión de la Crónica de los tres reinos
[3]: "Frunció el entrecejo y le vino a la mente una estratagema", o la del lenguaje corriente: "Déjeme reflexionar", significan que el hombre, empleando conceptos en el cerebro, procede al juicio y al razonamiento. Esta es la segunda etapa del conocimiento. Los miembros del grupo de investigación, después de haber reunido diversos datos y, lo que es más, después de "haber reflexionado", pueden llegar al juicio de que "la política de frente único nacional antijaponés, aplicada por el Partido Comunista, es consecuente, sincera y genuina". Habiendo formulado este juicio, ellos pueden, si son también genuinos partidarios de la unidad para salvar a la nación, dar otro paso adelante y sacar la siguiente conclusión: "El frente único nacional antijaponés puede tener éxito." Esta etapa, la de los conceptos, los juicios y los razonamientos, es aún más importante en el proceso completo del conocimiento de una cosa por el hombre; es la etapa del conocimiento racional. La verdadera tarea del conocimiento consiste en llegar, pasando por las sensaciones, al pensamiento, en llegar paso a paso a la comprensión de las contradicciones internas de las cosas objetivas, de sus leyes y de las
pág. 321
conexiones internas entre un proceso y otro, es decir, en llegar al conocimiento lógico. Repetimos: el conocimiento lógico difiere del conocimiento sensorial en que éste concierne a los aspectos aislados, las apariencias y las conexiones externas de las cosas, mientras que aquél, dando un gran paso adelante, alcanza al conjunto, a la esencia y a las conexiones internas de las cosas, pone al descubierto las contradicciones internas del mundo circundante y puede, por consiguiente, llegar a dominar el desarrollo del mundo circundante en su conjunto, en las conexiones internas de todos sus aspectos.
Nadie antes del marxismo elaboró una teoría como ésta, la materialista dialéctica, sobre el proceso de desarrollo del conocimiento, el que se basa en la práctica y va de lo superficial a lo profundo. Es el materialismo marxista el primero en resolver correctamente este problema, poniendo en evidencia de. manera materialista y dialéctica el movimiento de profundización del conocimiento, movimiento por el cual el hombre, como ser social, pasa del conocimiento sensorial al conocimiento lógico en su compleja y constantemente repetida práctica de la producción y de la lucha de clases. Lenin dijo: "La abstracción de la materia, de una ley de la naturaleza, la abstracción del valor, etc., en una palabra, todas las abstracciones científicas (correctas, serias, no absurdas) reflejan la naturaleza en forma más profunda, veraz y completa."
[4] El marxismo-leninismo sostiene que cada una de las dos etapas del proceso cognoscitivo tiene sus propias características: en la etapa inferior, el conocimiento se manifiesta como conocimiento sensorial y, en la etapa superior, como conocimiento lógico, pero ambas son etapas de un proceso cognoscitivo único. Lo sensorial y lo racional son cualitativamente diferentes;
sin embargo, uno y otro no están desligados, sino unidos sobre la base de la práctica. Nuestra práctica testimonia que no podemos comprender inmediatamente lo que percibimos, y que podemos percibir con mayor profundidad sólo aquello que ya comprendemos. La sensación sólo resuelve el problema de las apariencias; únicamente la teoría puede resolver el problema de la esencia. La solución de ninguno de estos problemas puede separarse ni en lo más mínimo de la práctica. Quien quiera conocer una cosa, no podrá conseguirlo sin entrar en contacto con ella,
es decir, sin vivir (practicar) en el mismo medio de esa cosa. En la sociedad feudal era imposible conocer de antemano las leyes de la sociedad capitalista, pues no había aparecido aún el capitalismo y faltaba la práctica correspondiente. El marxismo sólo podía ser producto de la sociedad capitalista. Marx, en la época del capitalismo liberal, no podía
pág. 322
conocer concretamente, de antemano, ciertas leyes peculiares de la época del imperialismo, ya que no había aparecido aún el imperialismo, fase final del capitalismo, y faltaba la práctica correspondiente; sólo Lenin y Stalin pudieron asumir esta tarea. Aparte de su genio, la razón principal por la cual Marx, Engels, Lenin y Stalin pudieron crear sus teorías fue su participación personal en la práctica de la lucha de clases y de la experimentación científica de su tiempo; sin este requisito, ningún genio podría haber logrado éxito. La expresión: "Sin salir de su casa, el letrado sabe todo cuanto sucede en el mundo" no era más que una frase hueca en los tiempos antiguos, cuando la técnica estaba poco desarrollada; y en nuestra época de técnica desarrollada, aunque tal cosa es realizable, los únicos que tienen auténticos conocimientos de primera mano son las personas que en el mundo se dedican a la práctica. Y sólo cuando, gracias a la escritura y a la técnica, llegan al "letrado" los conocimientos que estas personas han adquirido en su práctica, puede éste, indirectamente, "saber todo cuanto sucede en el mundo". Para conocer directamente tal o cual cosa o cosas, es preciso participar personalmente en la lucha práctica por transformar la realidad, por transformar dicha cosa o cosas, pues es éste el único medio de entrar en contacto con sus apariencias; asimismo, es éste el único medio de poner al descubierto la esencia de dicha cosa o cosas y comprenderlas. Tal es el proceso cognoscitivo que en realidad siguen todos los hombres, si bien alguna gente, deformando deliberadamente los hechos, afirma lo contrario. La gente más ridícula del mundo son los "sabelotodo" que, recogiendo de oídas conocimientos fragmentarios y superficiales, se las dan de "máxima autoridad en el mundo", lo que testimonia simplemente su fatuidad. El conocimiento es problema de la ciencia y ésta no admite ni la menor deshonestidad ni la menor presunción; lo que exige es ciertamente lo contrario: honestidad y modestia. Si quieres conocer, tienes que participar en la práctica transformadora de la realidad. Si quieres conocer el sabor de una pera, tienes tú mismo que transformarla comiéndola. Si quieres conocer la estructura y las propiedades del átomo, tienes que hacer experimentos físicos y químicos, cambiar el estado del átomo. Si quieres conocer la teoría y los métodos de la revolución, tienes que participar en la revolución. Todo conocimiento auténtico nace de la experiencia directa. Sin embargo, el hombre no puede tener experiencia directa de todas las cosas y, de hecho, la mayor parte de nuestros conocimientos proviene de la experiencia indirecta, por ejemplo, todos los conocimientos de los siglos pasados y de otros
pág. 323
países. Estos conocimientos fueron o son, para nuestros antecesores y los extranjeros, producto de la experiencia directa, y merecen confianza si en el curso de esa experiencia directa se ha cumplido la condición de "abstracción científica" de que hablaba Lenin y si reflejan de un modo científico la realidad objetiva; en caso contrario, no la merecen. Por eso, los conocimientos de una persona los constituyen sólo dos sectores: uno proviene de la experiencia directa y el otro, de la experiencia indirecta. Además, lo que para mí es experiencia indirecta, constituye experiencia directa para otros. Por lo tanto, considerados en su conjunto, los conocimientos,
sean del tipo que fueren, no pueden separarse de la experiencia directa. Todo conocimiento se origina en las sensaciones que el hombre obtiene del mundo exterior objetivo a través de los órganos de los sentidos; no es materialista quien niegue la sensación, niegue la experiencia directa, o niegue la participación personal en la práctica transformadora de la realidad. Es por esto que los "sabelotodo" son ridículos. Un antiguo proverbio chino dice: "Si uno no entra en la guarida del tigre, ¿cómo podrá apoderarse de sus cachorros?" Este proverbio es verdad tanto para la práctica del hombre como para la teoría del conocimiento. No puede haber conocimiento al margen de la práctica.
Para poner en claro el movimiento materialista dialéctico del conocimiento, movimiento de profundización gradual del conocimiento, surgido sobre la base de la práctica transformadora de la realidad, daremos a continuación otros ejemplos concretos.
En el período inicial de su práctica, período de destrucción de las máquinas y de lucha espontánea, el proletariado se encontraba, en cuanto a su conocimiento de la sociedad capitalista, sólo en la etapa del conocimiento sensorial; conocía sólo los aspectos aislados y las conexiones externas de los diversos fenómenos del capitalismo. En esa época, el proletariado era todavía una "clase en sí". Sin embargo, el proletariado se convirtió en una "clase para sí" cuando, entrando en el segundo período de su práctica, período de lucha económica y política consciente y organizada, llegó a comprender la esencia de la sociedad capitalista, las relaciones de explotación entre las clases sociales y sus propias tareas históricas, gracias a su práctica, a su variada experiencia de largos años de lucha y a su educación en la teoría marxista, resumen científico hecho por Marx y Engels de dicha experiencia.
Lo mismo pasó con el conocimiento del pueblo chino respecto al imperialismo. La primera etapa fue la del conocimiento sensorial,
pág. 324
superficial, tal como se manifestó en las indiscriminadas luchas contra los extranjeros, ocurridas durante los movimientos del Reino Celestial Taiping, del Yijetuan y otros. Sólo en la segunda etapa, la del conocimiento racional, el pueblo chino discernió las diferentes contradicciones internas y externas del imperialismo y comprendió la verdad esencial de que el imperialismo, en alianza con la burguesía compradora y la clase feudal, oprimía y explotaba a las amplias masas populares de China; tal conocimiento no comenzó sino por la época del Movimiento del 4 de Mayo de 1919.
Veamos ahora la guerra. Si los dirigentes militares carecen de experiencia militar, no podrán comprender en la etapa inicial las leyes profundas que rigen la dirección de una guerra específica (por ejemplo, nuestra Guerra Revolucionaria Agraria de los últimos diez años). En la etapa inicial, sólo vivirán la experiencia de numerosos combates y, lo que es más, sufrirán muchas derrotas. Sin embargo, esta experiencia (la experiencia de los combates ganados y, sobre todo, la de los perdidos) les permitirá comprender lo que por dentro articula toda la guerra, es decir, las leyes de esa guerra específica, comprender su estrategia y sus tácticas, y de este modo, dirigirla con seguridad. Si en ese momento se confía el mando de la guerra a una persona inexperta, ella también tendrá que sufrir una serie de derrotas (es decir, adquirir experiencia) antes de poder comprender las verdaderas leyes de la guerra.

Con frecuencia, de algún camarada que no tiene coraje para aceptar una tarea, oímos decir: "No estoy seguro de poder cumplirla." ¿Por qué no está seguro de sí mismo? Porque no comprende el contenido y las circunstancias de ese trabajo según las leyes que lo rigen, porque no ha tenido o ha tenido muy poco contacto con semejante trabajo, de modo que no se puede ni hablar de que conozca tales leyes. Pero, después de un análisis detallado de la naturaleza y las circunstancias de ese trabajo, se sentirá relativamente seguro de sí mismo y lo aceptará de buen grado. Si se dedica a él por algún tiempo y adquiere experiencia, y si está dispuesto a examinar la situación con prudencia, en vez de abordarla de una manera subjetiva, unilateral y superficial, será capaz de llegar por sí mismo a conclusiones sobre
cómo debe hacer el trabajo y lo hará con mucho mayor coraje. Sólo quienes abordan los problemas de manera subjetiva, unilateral y superficial, dictan órdenes presuntuosamente apenas llegan a un nuevo lugar, sin considerar las circunstancias, sin examinar las cosas en su totalidad (su historia y su situación actual en conjunto) ni penetrar en su esencia
pág. 325
(su naturaleza y las conexiones internas entre una cosa y otras). Semejantes personas tropiezan y caen inevitablemente.
Así se ve que el primer paso en el proceso del conocimiento es el contacto con las cosas del mundo exterior; esto corresponde a la etapa de las sensaciones. El segundo es sintetizar los datos proporcionados por las sensaciones, ordenándolos y elaborándolos; esto corresponde a la etapa de los conceptos, los juicios y los razonamientos. Sólo cuando los datos proporcionados por las sensaciones son muy ricos (no fragmentarios e incompletos) y acordes con la realidad (no ilusorios), pueden servir de base para formar conceptos correctos y una lógica correcta.
Aquí hay que subrayar dos puntos importantes. El primero, que se ha señalado más arriba pero que conviene reiterar, es la dependencia del conocimiento racional respecto al conocimiento sensorial. Es idealista quien considere posible que el conocimiento racional no provenga del conocimiento sensorial. En la historia de la filosofía existe la escuela "racionalista", que sólo reconoce la realidad de la razón y niega la realidad de la experiencia, considerando que sólo es digna de crédito la razón y no la experiencia sensorial; su error consiste en trastrocar los hechos. Lo racional merece crédito precisamente porque dimana de lo sensorial; de otro modo, lo racional sería arroyo sin fuente, árbol sin raíces, algo subjetivo, autogenerado e indigno de confianza. En el orden que sigue el proceso del conocimiento, la experiencia sensorial viene primero; si subrayamos la importancia de la práctica social en el proceso del conocimiento, es porque sólo ella puede dar origen al conocimiento humano y permitir al hombre comenzar a adquirir experiencia sensorial del mundo exterior objetivo. Para una persona que cierra los ojos y se tapa los oídos y se aísla totalmente del mundo exterior objetivo, no hay conocimiento posible. El conocimiento comienza con la experiencia: éste es el materialismo de la teoría del conocimiento.
El segundo punto es que el conocimiento necesita profundizarse, necesita desarrollarse de la etapa sensorial a la racional: ésta es la dialéctica de la teoría del conocimiento
[5]. Pensar que el conocimiento puede quedarse en la etapa inferior, sensorial, y que sólo es digno de crédito el conocimiento sensorial y no el racional, significa caer en el "empirismo", error ya conocido en la historia. El error de esta teoría consiste en ignorar que los datos proporcionados por las
sensaciones, aunque constituyen reflejos de determinadas realidades del mundo exterior objetivo (aquí no me refiero al empirismo idealista,
pág. 326
que reduce la experiencia a la llamada introspección), no pasan de ser unilaterales y superficiales, reflejos incompletos de las cosas, que no traducen su esencia. Para reflejar plenamente una cosa en su totalidad, para reflejar su esencia y sus leyes internas, hay que proceder a una operación mental, someter los ricos datos suministrados por las sensaciones a una elaboración que consiste en desechar la cáscara para quedarse con el grano, descartar lo falso para conservar lo verdadero, pasar de un aspecto a otro y de lo externo a lo interno, formando así un sistema de conceptos y teorías; es necesario dar un salto del conocimiento sensorial al racional. Los conocimientos así elaborados no son menos substanciosos ni menos dignos de confianza. Por el contrario, todo aquello que en el proceso del conocimiento ha sido científicamente elaborado sobre la base de la práctica, refleja la realidad objetiva, como dice Lenin, en forma más profunda, veraz y completa. Los "prácticos" vulgares no proceden así; respetan la experiencia pero desprecian la teoría, y en consecuencia no pueden tener una visión que abarque un proceso objetivo en su totalidad, carecen de una orientación clara y de una perspectiva de
largo alcance, y se contentan con sus éxitos ocasionales y con fragmentos de la verdad. Si esas personas dirigen una revolución, la conducirán a un callejón sin salida.
El conocimiento racional depende del conocimiento sensorial, y éste necesita desarrollarse hasta convertirse en conocimiento racional: tal es la teoría materialista dialéctica del conocimiento. En la filosofía, ni el "racionalismo" ni el "empirismo" entienden el carácter histórico o dialéctico, del conocimiento, y aunque cada una de estas escuelas contiene un aspecto de la verdad (me refiero al racionalismo y al empirismo materialistas, y no idealistas), ambas son erróneas en cuanto a la teoría del conocimiento en su conjunto. El movimiento materialista dialéctico del conocimiento desde lo sensorial a lo racional ocurre tanto en un pequeño proceso cognoscitivo (por ejemplo, conocer una sola cosa, un solo trabajo) como en uno grande (por ejemplo, conocer una sociedad o una revolución).
Sin embargo, el movimiento del conocimiento no acaba ahí. Detener el movimiento materialista dialéctico del conocimiento en el conocimiento racional, sería tocar sólo la mitad del problema y, más aún, según la filosofía marxista, la mitad menos importante. La filosofía marxista considera que el problema más importante no consiste en comprender las leyes del mundo objetivo para estar en condiciones de interpretar el mundo, sino en aplicar el conocimiento de esas leyes para transformarlo activamente. Para el marxismo, la
pág. 327
teoría es importante, y su importancia está plenamente expresada en la siguiente frase de Lenin: "Sin teoría revolucionaria, no puede haber tampoco movimiento revolucionario."
[6] Pero el marxismo subraya la importancia de la teoría precisa y únicamente porque ella puede servir de guía para la acción. Si tenemos una teoría justa, pero nos contentamos con hacer de ella un tema de conversación y la dejamos archivada en lugar de ponerla en práctica, semejante teoría, por buena que sea, carecerá de significación. El conocimiento comienza por la práctica, y todo conocimiento teórico, adquirido a través de la práctica, debe volver a ella. La función activa del
conocimiento no solamente se manifiesta en el salto activo del conocimiento sensorial al racional, sino que también, lo que es más importante, debe manifestarse en el salto del conocimiento racional a la práctica revolucionaria. El conocimiento que alcanza las leyes del mundo hay que dirigirlo de nuevo a la práctica transformadora del mundo, hay que aplicarlo nuevamente a la práctica de la producción, a la práctica de la lucha de clases revolucionaria y de la lucha nacional revolucionaria, así como a la práctica de la experimentación científica. Este es el proceso de comprobación y desarrollo de la teoría, la continuación del proceso global del conocimiento. El problema de saber si una teoría corresponde a la verdad objetiva no se resuelve ni puede resolverse completamente en el arriba descrito movimiento del conocimiento desde lo sensorial a lo racional. El único medio para resolver completamente este problema es dirigir de nuevo el conocimiento racional a la práctica social, aplicar la teoría a la práctica y ver si conduce a los objetivos planteados. Muchas teorías de las ciencias naturales son reconocidas como verdades no sólo porque fueron creadas por los científicos, sino porque han sido comprobadas en la práctica científica ulterior. Igualmente, el marxismo-leninismo es reconocido como verdad no sólo porque esta doctrina fue elaborada científicamente por Marx, Engels, Lenin y Stalin, sino porque ha sido comprobada en la ulterior práctica de la lucha de clases revolucionaria y de la lucha nacional revolucionaria. El materialismo dialéctico es una verdad universal porque nadie, en su práctica, puede escapar a su dominio. La historia del conocimiento humano nos enseña que la verdad de muchas teorías era incompleta y que la comprobación en la práctica ha permitido completarla. Numerosas teorías eran erróneas, y la comprobación en la práctica ha permitido corregirlas. Es por esto que la práctica es el criterio de la verdad y que "el punto de vista de la vida, de la práctica, debe ser el punto de vista primero y funda-
pág. 328
mental de la teoría del conocimiento"
[7]. Stalin tenía razón al decir: "[. . .] la teoría deja de tener objeto cuando no se halla vinculada a la práctica revolucionaria, exactamente del mismo modo que la práctica es ciega si la teoría revolucionaria no alumbra su camino."[8]
¿Se consuma aquí el movimiento del conocimiento? Nuestra respuesta es sí y no. Cuando los hombres, como seres sociales, se dedican a la práctica transformadora de un determinado proceso objetivo (sea natural o social) en una etapa determinada de su desarrollo, pueden, a consecuencia del reflejo del proceso objetivo en su cerebro y de su propia actividad consciente, hacer avanzar su conocimiento desde lo sensorial a lo racional, y crear ideas, teorías, planes o proyectos que correspondan, en términos generales, a las leyes que rigen el proceso objetivo en cuestión. Luego, aplican estas ideas, teorías, planes o proyectos a la práctica del mismo proceso objetivo. Si alcanzan los objetivos planteados, es decir, si en la práctica de este mismo proceso logran hacer realidad las ideas, teorías, planes o proyectos previamente formulados, o hacerlos realidad en líneas generales, entonces puede considerarse consumado el movimiento del conocimiento de este proceso específico. Pueden darse por logrados los objetivos previstos cuando, por ejemplo, en el proceso de transformar la naturaleza, se realiza un proyecto de ingeniería, se verifica una hipótesis científica, se fabrica un utensilio o se cosecha un cultivo, o, en el proceso de transformar la sociedad, se gana una huelga, se vence en una guerra, o se cumple un plan educacional. Sin embargo, por lo general, tanto en la práctica que transforma la naturaleza como en la que transforma la sociedad, muy rara vez se realizan sin ninguna alteración las ideas, teorías, planes o proyectos previamente elaborados por el hombre. Esto se
debe a que la gente que se dedica a la transformación de la realidad está siempre sujeta a numerosas limitaciones; no sólo se encuentra limitada por las condiciones científicas y técnicas existentes, sino también por el desarrollo del propio proceso objetivo y el grado en que éste se manifiesta (aún no se han revelado plenamente los diferentes aspectos y la esencia del proceso objetivo). En esta situación, debido a que en el curso de la práctica se descubren circunstancias imprevistas, con frecuencia se modifican parcialmente y a veces incluso completamente las ideas, teorías, planes o proyectos. Dicho de otra manera, se dan casos en que las ideas, teorías, planes o proyectos originales no corresponden, en parte o en todo, a la realidad, son parcial o totalmente erróneos. A menudo, sólo después de repetidos fracasos se logra
pág. 329
corregir los errores en el conocimiento y hacer concordar a éste con las leyes del proceso objetivo y, por consiguiente, transformar lo subjetivo en objetivo, es decir, obtener en la práctica los resultados esperados. En todo caso, cuando se llega a este punto, puede considerarse consumado el movimiento del conocimiento humano respecto a un proceso objetivo dado en una etapa determinada de su desarrollo.
Sin embargo, considerado el proceso en su avance, el movimiento del conocimiento humano no está consumado. En virtud de sus contradicciones y luchas internas, todo proceso, sea natural o social, avanza y se desarrolla, y, en consonancia con ello, también tiene que avanzar y desarrollarse el movimiento del conocimiento humano. En cuanto a los movimientos sociales, los auténticos dirigentes revolucionarios no sólo deben saber corregir los errores que se descubran en sus ideas, teorías, planes o proyectos, corno ya se ha dicho anteriormente, sino que, además, cuando un determinado proceso objetivo avanza y cambia pasando de una etapa de desarrollo a otra, ellos deben saber avanzar y cambiar, a la par, en su conocimiento subjetivo, y conseguir que todos los que participan en la revolución hagan lo mismo, es decir, deben saber plantear, de acuerdo con los nuevos cambios producidos en la situación, nuevas tareas revolucionarias y nuevos proyectos de trabajo. En un período revolucionario, la situación cambia con mucha rapidez, y si el conocimiento de los revolucionarios no cambia también rápidamente en conformidad con la situación, ellos no serán capaces de conducir la revolución a la victoria.
No obstante, sucede a menudo que el pensamiento se rezaga respecto a la realidad; esto se debe a que el conocimiento del hombre está limitado por numerosas condiciones sociales. Nos oponemos a los testarudos en las filas revolucionarias, cuyo pensamiento no progresa en concordancia con las circunstancias objetivas cambiantes y se ha manifestado en la historia como oportunismo de derecha. Estas personas no ven que la lucha de los contrarios ha hecho avanzar el proceso objetivo, mientras que su conocimiento se halla atascado aún en la vieja etapa. Esto es característico del pensamiento de todos los testarudos. Su pensamiento está apartado de la práctica social, y ellos no son capaces de ir delante guiando el carro de la sociedad; se limitan a ir a la rastra, refunfuñando que el carro marcha demasiado rápido y tratando de hacerlo retroceder o dar media vuelta y regresar.
Nos oponemos también a la huera palabrería "izquierdista". El pensamiento de los "izquierdistas" pasa por encima de una determinada etapa de desarrollo del proceso objetivo; algunos toman sus
pág. 330
fantasías por verdades, otros pretenden realizar a la fuerza en el presente ideales sólo realizables en el futuro. Alejado de la práctica presente de la mayoría de las personas y de la realidad del momento, su pensamiento se traduce en la acción como aventurerismo.
El idealismo y el materialismo mecanicista, el oportunismo y el aventurerismo, se caracterizan por la ruptura entre lo subjetivo y lo objetivo, por la separación entre el conocimiento y la práctica. La teoría marxista-leninista del conocimiento, caracterizada por la práctica social científica, no puede dejar de oponerse categóricamente a estas concepciones erróneas. Los marxistas reconocen que, en el proceso general absoluto del desarrollo del universo, el desarrollo de cada proceso determinado es relativo y que, por eso, en el torrente infinito de la verdad absoluta, el conocimiento humano de cada proceso determinado en una etapa dada de desarrollo es sólo una verdad relativa. La suma total de las incontables verdades relativas constituye la verdad absoluta
[9]. El desarrollo de todo proceso objetivo está lleno de contradicciones y luchas, y también lo está el desarrollo del movimiento del conocimiento humano. Todo movimiento dialéctico del mundo objetivo se refleja, tarde o temprano, en el conocimiento humano. En la práctica social, el proceso de nacimiento, desarrollo y extinción es infinito. Y así lo es el proceso de nacimiento, desarrollo y extinción en el conocimiento humano. A medida que avanza cada vez más lejos la práctica del hombre que transforma la realidad objetiva de acuerdo con determinadas ideas, teorías, planes o proyectos, más y más profundo se va haciendo el conocimiento que de la realidad objetiva tiene el hombre. Nunca terminará el movimiento de cambio en el mundo de la realidad objetiva, y tampoco tendrá fin la cognición de la verdad por el hombre a través de la práctica. El marxismo-leninismo no ha agotado en modo alguno la verdad, sino que en el curso de la práctica abre sin cesar el camino hacia su conocimiento. Nuestra conclusión es la unidad concreta e histórica de lo subjetivo y lo objetivo, de la teoría y la práctica, del saber y el hacer, y nos oponemos a todas las ideas erróneas, de "izquierda" o de derecha, ideas que se separan de la historia concreta.
En la presente época del desarrollo de la sociedad, la historia ha hecho recaer sobre los hombros del proletariado y su partido la responsabilidad de conocer correctamente el mundo y transformarlo. Este proceso, el de la práctica transformadora del mundo, que está determinado con arreglo al conocimiento científico, ha llegado ya a un
pág. 331
momento histórico en China y en toda la Tierra, a un gran momento sin precedentes en la historia, esto es, el momento de acabar completamente con las tinieblas en China y en el resto de la Tierra, y transformar nuestro mundo en un mundo luminoso, nunca visto antes. La lucha del proletariado y de los pueblos revolucionarios por la transformación del mundo implica el cumplimiento de las siguientes tareas: transformar el mundo objetivo y, al mismo tiempo, transformar su propio mundo subjetivo, esto es, su propia capacidad cognoscitiva y las relaciones entre su mundo subjetivo y el objetivo. Estas transformaciones ya están en marcha en una parte del globo terrestre, la Unión Soviética. Allí se sigue promoviendo este proceso de transformaciones. Los pueblos de China y del resto del orbe también
están pasando o pasarán por semejante proceso. Y el mundo objetivo a transformar incluye también a todas las personas opuestas a estas transformaciones, personas que tienen que pasar por una etapa de coacción

antes de poder entrar en la etapa de transformación consciente. La época en que la humanidad entera proceda de manera consciente a su propia transformación y a la del mundo, será la época del comunismo mundial.
Descubrir la verdad a través de la práctica y, nuevamente a través de la práctica, comprobarla y desarrollarla. Partir del conocimiento sensorial y desarrollarlo activamente convirtiéndolo en conocimiento racional; luego, partir del conocimiento racional y guiar activamente la práctica revolucionaria para transformar el mundo subjetivo y el mundo objetivo. Practicar, conocer, practicar otra vez y conocer de nuevo. Esta forma se repite en infinitos ciclos, y, con cada ciclo, el contenido de la práctica y del conocimiento se eleva a un nivel más alto. Esta es en su conjunto la teoría materialista dialéctica del conocimiento, y ésta es la teoría materialista dialéctica de la unidad entre el saber y el hacer.
pág. 332
NOTAS
[1]
V. I. Lenin: Resumen del libro de Hegel " Ciencia de la lógica ". [pág. 319]
[2]
Véanse C. Marx, Tesis sobre Feuerbach y V. I. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo, II, 6. [pág. 319]
[3]
Célebre novela histórica china escrita por Luo Kuan-chung (¿1330-1400?). [pág. 320]
pág. 332
[4]
V. I. Lenin: Resumen del libro de Hegel " Ciencia de la lógica ". [pág. 321]
[5] V. I. Lenin dice: "Para comprender, hay que comenzar a comprender y a estud