domingo, 21 de julio de 2013

Un articulo del blog CUESTIONATELOTODO.

Estos si que son grandes, y no los de Rushmore


Marx, Lenin, Stalin y Mao si que son grandes hombres que estuvieron al servicio de la humanidad y, principalmente, de la emancipación de la clase obrera, y no los cuatro mafiosos representantes de la oligarquía que fueron tallados en Rushmore, Dakota del Sur.

En el futuro, si la humanidad consigue evolucionar, Washington, Jefferson, Lincoln y Roosevelt serán considerados por fin como lo que son, unos delincuentes económicos al servicio de su propia clase privilegiada, y a los que, como a los actuales presidentes de Estados Unidos y de todos los paises sometidos a su imperio, no les importaba demasiado asesinar a millones de personas, a través de guerras, saqueos, miseria y explotación, para hacerlo.

Puede que entonces ya no haya que recurrir a los cuatro grandes de la imagen para servir de modelo, sino que hayan surgido, incluso en la propia cabeza del capitalismo genocida, EEUU, cientos de comunistas y revolucionarios dispuestos a encabezar la construcción del único sistema en el que es realmente posible la libertad, incapaz de alcanzarse (aunque así lo quieran hacer creer los medios de propagandad de las dictaduras del capital) si no es de la mano de la igualdad económica y, por lo tanto, de la erradicación de la clase parasitaria capitalista.

viernes, 19 de julio de 2013

FILIPINAS: Comunicado del FDNF-Visayas Oriental (traducción E. P.)

Honrar a nuestros mártires en Bicol y denunciar la masacre fascistaFr. Santiago "Ka Sanny" SalasFrente Democrático Nacional de Filipinas - Visayas OrientalHulyo 19, 2013
Las fuerzas revolucionarias y las masas en Visayas Oriental saludamos a los camaradas caídos que fueron martirizados el pasado 4 de julio en Juban, Sorsogon: Ka Greg Bañares (Frankie Joe Soriano), Ka Miloy (Pehing Hipa), Ka Nel (Christine Puche), Ka Gary (Ted Palacio), Ka Rey (David Llunar), Ka Nene (Romero Añonuevo), Ka Jay (William Villanueva, Jr.) y Ka Kevin (Ailyn Calma). Ka Greg Bañares fue el portavoz de NDFP-Bicol, mientras que sus compañeros eran también muy apreciados y queridos por el pueblo como cuadros del movimiento revolucionario.
Les honramos a lo más alto y para siempre por servir al pueblo hasta el final como luchadores revolucionarios. El heroísmo de su sacrificio final resaltar el significado de sus vidas dedicadas a la lucha por la justa causa de la liberación nacional y social. Es por eso que a pesar de que llorar por ellos, también exclamar: ¿Qué hermosos hijos e hijas del pueblo!
Los ocho mártires de Juban nacieron en diferente extracción social, pero se unieron para dedicarse al pueblo, así como su sentido de deber patriótico. En ningún otro lugar excepto en el movimiento revolucionario, podemos encontrar a los campesinos, profesionales, jóvenes y mujeres unidos en tomar las armas y luchar por los nobles objetivos de la liberación nacional y la democracia. Ellos nos elevan y el camino que han abierto de manera significativa atraen a muchos otros.
Por otro lado, condenamos la masacre cometida por las tropas fascistas del régimen estadounidense Aquino como un crimen contra el Acuerdo General sobre el Respeto de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario. Ka Greg, Nel y Ka Ka Gary ya no estaban armados cuando fueron capturados y fusilados, a todos los mártires, en Juban, también se les disparó en la cabeza, incluso cuando ya estaban incapacitados. Después de negarse a continuar con las conversaciones de paz con el NDFP para discutir refomas socio-económicos y llegar a las raíces de la guerra civil, el régimen estadounidense Aquino se revela como un lobo con piel de cordero al desatar la guerra total de Oplan Bayanihan contra el pueblo . Noynoy Aquino está ahora empeñado en dejar que sus fuerzas fascistas continúan y cometen violaciónes de derechos humanos aún más en contra de las personas que están luchando por la tierra, el empleo, la soberanía nacional, patrimonio nacional y otros cambios básicos.
El régimen
beligerante de EE.UU.-Aquino rchazo reanudar las negociaciones de paz con el NDFP no significa el desconocer el acuerdo de unión a la CARHRIHL. El Ejército del Pueblo se rige no sólo por el CARHRIHL y las leyes de guerra reconocidos por los países civilizados, pero más aún por los principios revolucionarios acerca de tomar el lado del pueblo y lucha ferozmente pero haciendo trato indulgente a las tropas enemigas que son capturados o incapaz de luchar.
Como muestra la masacre Juban, los principios revolucionarios que sostenemos con firmeza nos diferencian del enemigo. Seguramente vamos a ser más fuerte en la lucha revolucionaria, y los explotadores y opresores del pueblo seguramente debilitarse y caer de sus alturas. Los ocho mártires de Juban viven en al continuar la justa causa de la guerra popular.

¡ Refutar las patrañas de Arenas contra los maoístas !

El blog cuestionatelotodo del compañero Forneo publica un texto de Manuel Pérez Martínez "Camarada Arenas".

Es conocida la fobia anti-maoísta de Arenas y su estilo de medias verdades para construir sus argumentos. Este nuevo articulo pretende, partiendo una vez mas de la defensa del camarada Stalin y del Socialismo, presentar a los maoístas como impulsores de una campaña sistematica de mentiras contra su figura y su obra.
Mao, que defendio siempre al camarada Stalin, estableció el balance de 70/30 y por lo mismo nunca se centro en los errores sino en lo positivo del camarada Stalin. Lo demas son chismorreos de cotorras revisionistas que ocultan sus ataques al marxismo bajo un plumaje dogmatico. Todo verdadero marxista sabe que el dogmatismo es una desviación burguesa, que convierte a la dialectica en una letaina exteril, en letra muerta.
Como alumno de Enver, Arenas cae en afirmaciones que ponen en evidencia su pensamiento metafisico, bajo su pose de dogmatico ortodoxo, veamos; para Arenas el revisionismo es algo ajeno a la lucha de clases dentro de Partido, es un infundio de los imperialistas, vamos una conspiración de la CIA. Recordemole al camarada Arenas que si un piedra no es semilla por mucho que se la riege no germinara. Las contradicciones son el alma de la dialectica y no reconocer la lucha de lineas, en el mismo, como parte de la lucha de clases, solo sirve a la restauración capitalista al magen de las intenciones que tenga quien lo sostenga.
Pero: ¿de que desarrollo habla Arenas sobre el PCE (r)? y de los supuestos errores de Mao en que se basa ¿en el balance que hace Teng Siaoping*?
Se pregunta, de forma deshonesta a nuestro entender, sobre el origen del actual revisionismo en China cuando es evidente que sabe la respuesta, pero asi puede dejar dudas en el lector o en la lectora. Un analsis dialectico nos enseña que parecidas contradiciones a las que se dieron en la URSS fueron las causas de la derrota de la linea revolucionaria tras la muerte de Mao en 1976.
Tambien afirma que en la "causa general" contra Stalin habria que incluir a otros. No aclara a quien o quienes ¿Por que?
Los errores del camarada Stalin encuentran, fundamentalmente, en el manejo de las contradicciones y en la compresion de la dialectica y no en una linea oportunista de derechas como la mantenida por Bujarin, Togliati, Dimitrov o Carrillo.
Respetamos su condición de preso politíco revolucionario pero evidentemente no compartimos sus equivocados analisis sobre el camarada Stalin o el camarada Mao Ste-tung.


*Resolucion sobre algunos problemas en la historia del PCCh (1949-1981)/CC del PCCh 1981/ Ediciones en lenguas extranjeras. Pekin

 

"El desarrollo del antistalinismo", Manuel Pérez Martínez. Camarada Arenas (Preso Político Comunista PCE(r))

Como es bien sabido, el antistalinismo ha sido en las últimas décadas uno de los lugares comunes más manoseados por la propaganda del imperialismo. A esta campaña sistemática de mentiras y calumnias -cuyo verdadero objetivo es atacar el socialismo- se unieron a partir de los años 50 los revisionistas modernos, quienes comenzaron su carrera atacando el llamado culto a la personalidad de Stalin que nadie más que ellos habían fomentado entre las masas populares.
Claro que los revisionistas no podían reprochar a Stalin que hubiera creado una numerosa burocracia (de la que ellos formaban parte) ni que no los hubiera liquidado. Este reproche corrió a cargo de los trotsquistas, que desde mucho antes se habían puesto al servicio de la burocracia del imperialismo. A decir verdad, el problema del revisionismo no había sido motivo de especial preocupación de la propaganda contrarrevolucionaria (¿¡cómo habría de serlo si es su principal exponente!?), pero lo cierto es que éste era un territorio inexplorado por la propaganda antistalinista.
Sólo recientemente se ha descubierto que Stalin mimó y dio alas a los revisionistas. Éste habría sido su principal error, y su descubrimiento lo debemos a los maoístas que de esta manera -no cabe dudarlo- desarrollan y superan el viejo y ya desgastado antistalinismo.
Desde luego, sólo a unos tontos sin remedio se les puede haber ocurrido la brillante idea de atribuir a Stalin (o a cualquier otra persona) la aparición del revisionismo, aunque sea el más moderno, por cuanto éste es un producto genuino del imperialismo, es decir, que debe su existencia al soborno por la burguesía monopolista financiera de un sector de la llamada aristocracia obrera con las ganancias extraordinarias obtenidas de la explotación de los países coloniales, de tal manera que las condiciones de su reproducción -apenas si hace falta decirlo- son internacionales y, por tanto, se han mantenido antes, durante y, sobre todo -hay que reconocerlo-, después de Stalin, cuando ciertamente ha alcanzado un desarrollo monstruoso. Stalin fue plenamente consciente de este fenómeno, y por el mismo motivo no se cansó de alertar contra él ni de combatirlo.
Bien es verdad que en éste -como en otros terrenos- Stalin cometió algunos errores (como, por ejemplo, no apoyarse suficientemente en las masas), errores que tenemos la obligación de descubrir y criticar a fin de que no se repitan en el futuro. Mas no es menos cierto que Stalin realizó una gran obra revolucionaria en condiciones extraordinariamente difíciles y para la que no disponía de experiencias anteriores, por lo que esta obra deberá ser destacada como lo más importante, ya que pesa en la balanza mucho más que sus errores. Sin embargo, esto se ha dejado de lado, cuando no se olvida completamente, para hablar sólo de los errores de Stalin, nunca de sus aciertos y su gran obra. Parece que Stalin no hizo otra cosa en toda su vida (consagrada a la revolución socialista y a defender el marxismo-leninismo) más que cometer errores, para dejarnos finalmente, como única herencia, el revisionismo moderno. ¿A quién puede beneficiar esta crítica antistalinista? ¿Responde, acaso, a una posición de clase, marxista-leninista?
Pero aún nos quedan otras preguntas que deben ser respondidas: ¿Dónde está el origen de revisionismo chino actual, del revisionismo ultramoderno o de mercado? ¿Es que Mao no cometió por su parte ningún error o estaba vacunado contra ellos? ¿Y cuáles han podido ser sus consecuencias? En todo caso habrá que reconocer que sus aportaciones a la teoría y a la práctica del comunismo no han sido tan decisivas, por cuanto no se ha podido evitar el rebrote del revisionismo ni la restauración del capitalismo en China.
Y es que, como vemos, además de Stalin, hay otros encartados en esta causa aunque no sean mencionados: se trata de los clásicos del marxismo-leninismo a los que, de seguir esa misma línea de razonamientos acerca de los errores de Stalin, tendríamos que responsabilizar, por lo menos, del surgimiento de la primera y la segunda ola del revisionismo. No ha de sorprendernos, pues, que todavía aparezcan elementos, dentro incluso de nuestro propio movimiento, dispuestos a enterrarlos de nuevo ya que, por lo visto, están superadísimos.

Por lo demás, no creo que haga falta insistir en la necesidad, para todo verdadero Partido Comunista, de aplicar el marxismo-leninismo y sus desarrollos a las condiciones de cada país (el Programa, la Línea Política y la práctica de nuestro Partido son un buen ejemplo de ello), mas para eso hace falta partir siempre de sus principios o fundamentos ya que, de otra manera, ¿qué es lo que habría que aplicar? Yo no tengo duda de que, en realidad, de lo que se trata es de meter de matute en nuestro movimiento revolucionario, con el pretexto de los desarrollos y las superaciones, las viejas ideas y la política revisionista con nuevos ropajes.

Gracias al magnifico trabajo de los camaradas de GMHC presentamos este importante articulo del PCI (ML) Naxalbari.

 

LOS DESAFÍOS ANTE LOS MAOÍSTAS
Editorial del nº 4 (Julio 2013) de "Naxalbari",
revista teórica del Partido Comunista de la India (M-L) NAXALBARI

Nota – El artículo editorial “Los desafíos ante los Maoístas” ha sido publicado en “Naxalbari”, revista teórica del Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) NAXALBARI,  nº  4, Julio 2013. http://thenaxalbari.blogspot.com/2013/07/naxalbari-issue-no-4.html. El nº 4 de “Naxalbari” contiene un exhaustivo rechazo del avakianismo, la desviación promovida por el PCR, EEUU como una “Nueva Síntesis”.
Indice de la revista:
-Editorial. Los Desafíos ante los Maoístas
-Contra el Avakianismo
-La Situación en Nepal

La traducción al español de este artículo editorial es responsabilidad de Gran Marcha Hacia el Comunismo. Madrid, Julio 2013.

 

EDITORIAL

LOS DESAFÍOS ANTE LOS MAOÍSTAS
Este milenio se inició con el bombardeo propagandístico de estar inaugurando una era de victoria indiscutible del capitalismo bajo la égida del avance agresivo del imperialismo norteamericano como el autoproclamado único dirigente del mundo.  Es interesante anotar que las arenas movedizas de la crisis económica se estaban originando simultáneamente. Su proclamación del milenio pronto fue seguida por sus guerras de agresión en Afganistán e Irak. De hecho, estas guerras, que reflejaron  las grandes ambiciones megalómanas de poder de EE.UU. manifestadas a través del régimen de Bush hijo, jugaron un papel vital en la generación de la crisis. Este aspecto no ha sido debidamente reconocido. Más bien, el foco se ha centrado en las burbujas especulativas de la financiación. La cuestión permanece siendo que la crisis, que periódicamente afecta a la economía capitalista dado su empeño por la superproducción impulsada por la avaricia de beneficios, continúa en este siglo. No solo eso. Se acentúa con la financiación, lo que convierte a la economía en mucho más vulnerable. Todo esto fue creando una crisis espiral que condujo a la peor recesión que la sociedad moderna ha visto. La caída condujo inevitablemente al declive agudo de los niveles de vida de la amplia mayoría de las masas marginadas del mundo, incluidas las de las naciones avanzadas del primer mundo. Los imperialistas intentaron presentar una cara audaz a través de los intentos por manejar esto de manera unida, dando incluso algún papel a las emergentes potencias del Tercer Mundo como China e India. Pero su amalgama de soluciones sólo ha creado un medio para el estancamiento y una mayor crisis. Al mismo tiempo limitan sus opciones para un control del daño futuro. Sus desesperados intentos por estimular la economía al tiempo que tratan de maximizar las ganancias e imponer el peso sobre las masas, ha agravado aún más esta situación. Ha conducido a desplazamientos generalizados y emigración, desempleo y subempleos, un agudo incremento de los niveles de pobreza, hambre y suicidios.
El Tratado GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio) que abrió el camino al régimen de la OMC (Organización Mundial del Comercio), introdujo el mantra de la Globalización-Privatización-Liberalización como una inyección de remedio segura para el estancamiento y crisis periódicas. En sus dos décadas de práctica ha reportado beneficios exorbitantes para la burguesía monopolista y la gran burguesía compradora del Tercer Mundo, y ha demostrado beneficiar además sólo a un pequeño sector de la clase media que fue elevado al extremo de su capa social. Ha habido un intento por presentar este pequeño logro alcanzado por un sector de la clase media como prueba del éxito de la globalización. Mientras, todo tipo de métodos nefastos están siendo empleados para tapar, negar y desmentir sus efectos dañinos que han afectado a la gran mayoría. En la India, los suicidios cometidos por campesinos desposeídos durante este periodo han alcanzado los tres millones.  Sus razones son atribuidas a varias otras cuestiones menos a la globalización. De hecho, la globalización ha profundizado la brecha entre los que poseen y los que no poseen hasta niveles sin precedentes. Más importante aún, ha sacado a la luz de forma aguda la contradicción principal entre, de un lado, el imperialismo frente a los pueblos y naciones oprimidos al tiempo que también se agravan todas las demás contradicciones. Los resultados se pueden ver en la agitación y luchas de resistencia que se extienden por el planeta. La Primavera Árabe que derrocó décadas de viejos dictadores, fieles sirvientes del imperialismo, es el ejemplo más claro. Los intentos por subvertir estas rebeliones colocando nuevos sustitutos con máscaras democráticas están siendo puestos al descubierto y se enfrentan también a la cólera de las masas. En los países imperialistas los obreros y las amplias masas toman de forma consistente las calles para resistir y derrotar los intentos de recortar su nivel de vida o robarles sus medios de subsistencia.
Las muy volátiles y violentas reacciones de las masas están haciendo temblar a las clases dominantes. Muy en contra de sus deseos están creando grandes obstáculos en la implementación de sus planes agresivos antipopulares para reavivar la economía. La resolución de la Reunión Especial de 2012 de partidos del MRI claramente señala que: “En este contexto una potencial nueva ola de la revolución proletaria mundial se desarrolla y emerge, con las guerras populares dirigidas por partidos maoístas como sus puntos de referencia y ancla estratégico. La realización de este potencial depende en última instancia en cuanto exitosamente los partidos marxistas-leninistas-maoístas están cumpliendo sus tareas revolucionarias a nivel nacional e internacional. La acumulación de su comprensión y experiencia y el desarrollo de su capacidad para llevar un mensaje revolucionario unido a las masas rebeldes de todo el mundo, tiene decisiva importancia”.
La situación internacional prepara el terreno para el resurgimiento tumultuoso de rebelión y resistencia de masas. El desafío ante los maoístas es el de aprovechar correctamente las nuevas posibilidades abiertas por la crisis imperialista, que, pese a todos sus esfuerzos unidos, no muestra ninguna señal de solución en un futuro cercano. El mundo se encuentra en un gran caos. Los estudiantes y la juventud, los obreros y campesinos, las clases asalariadas, todos se han unido para luchar contra la vida que este sistema imperialista les ha impuesto. El creciente desempleo y subempleo en el mundo imperialista han sacudido ilusiones y alentado el orgullo chovinista de gran nación.  Sin duda, la situación de grave inestabilidad ha fortalecido también tendencias reaccionarias y chovinistas. Pero la tendencia predominante es positiva. La creciente concienciación es bastante visible en las consignas, nivel de debate y furia concentrada en contra de las clases dominantes y el imperialismo. Cada acontecimiento se está convirtiendo en una bomba potencial. Ya sea la violación y  asesinato de una joven en un autobús de Delhi o la tala de algunos árboles en un parque de Estambul – son incidentes que  han desencadenado un estallido de furia contenida, algo que difícilmente consigue amedrentarse.
Hoy, las Guerras Populares que crecen en el corazón de la India dirigida por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y en los archipiélagos de las Filipinas dirigida por el Partido Comunista de Filipinas, se alzan fundamentalmente proporcionando la fuerza e inspiración del maoísmo a este mundo de crisis y rebelión. Junto a ellas, debemos anotar los intentos  que se realizan por lanzar o relanzar por parte de los maoístas guerras populares en Turquía, Nepal, Perú (por aquellos que mantienen la bandera revolucionaria en medio del oportunismo y la traición que emergió tras la detención del camarada Gonzalo) y en diversos otros países. Pero hay asuntos que aún existen como obstáculos en lograr el salto general que catapultará al polo maoísta al centro de la actual ola de rebeliones y protestas a las que asistimos en el mundo.
Tras una década de lucha, dirigida principalmente por el Partido Comunista del Perú, el maoísmo fue adoptado por el MRI [Movimiento Revolucionario Internacionalista] en 1993. Defendió al marxismo-leninismo-maoísmo como la tercera, nueva y superior etapa de la ideología proletaria. La lucha para comprenderlo en su totalidad fue en sí un salto. También fue un arma contra la fracturada comprensión, el ropaje revisionista y el revisionismo que existía incluso entre aquellos que hacían ondear la bandera del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung. La tarea produjo resultados dado que la lucha por establecer el maoísmo mostró la auténtica cara de diferentes opiniones de pensamiento y tendencias erróneas que finalmente adoptaron una posición completamente revisionista. Pero aproximadamente una década después, dichas tendencias que lograron evitar ser identificadas, surgieron con sus versiones de revisionismo. Además, diversas otras tendencias aún persisten. La tarea de afianzar el maoísmo es todavía una tarea que necesita ser consumada contundentemente.
En la Reunión Ampliada del año 2000, el MRI analizó y llamó la atención a la “emergente nueva ola de la revolución” y reconoció que la revolución es la tendencia principal. Poco después vimos al PCR,EEUU alejándose de estas posiciones a raíz del ataque contra el World Trade Center [complejo donde se encontraban las Torres Gemelas]. Con el pretexto de presentar una visión dialéctica de que existen “inmensas posibilidades al igual que graves peligros”, de hecho adoptó una visión unilateral viendo sólo los graves peligros. Este fue también el periodo durante el cual el principal contenido del avakianismo, ahora presentado como la Nueva Síntesis de Bob Avakian, estaba tomando forma. En 2004, los revisionistas Prachanda-Bhattarai comenzaron a formalizar su desviación del maoísmo en nombre de la Democracia del Siglo XXI.
Una destacada corriente errónea existente hoy entre los maoístas es la de evadir la lucha contra el revisionismo en el frente ideológico. Este es muy grave, cuando dos peligrosas nuevas formas de revisionismo, es decir, los revisionismos de la variedad Prachanda-Bhattarai y avakianismo, están causando estragos. Es sorprendente que aquellos que proceden de la tradición del MRI, donde se concedió una extrema importancia a las tareas ideológicas, estén mostrando negligencia en asumir la rigurosa tarea del combate ideológico contra el revisionismo de forma efectiva. Algunos argumentan que existe la necesidad de estudiar en profundidad o embarcarse en un debate con “algo tan importante” en cuanto a lo que Avakian dijo antes de ser calificado de revisionista.
Cierto, una profunda refutación es necesaria. En realidad, mientras que el último número de “Naxalbari” refutó el revisionismo de Prachanda-Bhattarai, esté número está dedicado a la tarea de repudiar el avakianismo. El revisionismo de Prachanda-Bhattarai se desenmascara a sí mismo a través de su flagrante servicio a la reacción, el expansionismo indio y el imperialismo. El avakianismo es más retorcido. Pero cuando se declara que el marxismo-leninismo-maoísmo debe ser reemplazado por el avakianismo, ¿no es esta razón suficiente para rechazarlo directamente como liquidacionista y revisionista? ¿No es este un paso urgente y necesario que se debe adoptar inmediatamente incluso cuando uno se reserva la responsabilidad de un examen y refutación en profundidad a la conveniencia de uno mismo? Cuando se ve claramente que los métodos manipuladores del PCR,EEUU y el oportunismo del PCUN(M) fueron las razones inmediatas para el colapso del MRI, ¿no se debe decir esto abiertamente? Dando a los revisionistas y liquidadores el beneficio de la duda sólo crea mayor confusión. Esto es abstenerse de las responsabilidades internacionalistas inmediatas. Es una manifestación de centrismo. Si se deja sin corregir abrirá el camino al revisionismo. Es hora de llamar a las cosas por su nombre sin demora y asumir la tarea de la unidad bajo los principios de los maoístas lo más rápidamente posible.
Otra tendencia errónea es el error de no comprender en concreto “el potencial de la nueva ola de la revolución proletaria mundial” y qué oportunidades plantea a los maoístas. Aquí reside la importancia de tener una comprensión correcta de la línea internacional y su relación con el trabajo revolucionario en un país. La tendencia a ver el trabajo internacional como secundario o tener una comprensión de que el trabajo internacional sólo se necesita para dar o recibir solidaridad, conducirá eventualmente al fracaso en adoptar una línea internacional correcta. Esto, por tanto, afecta también a la línea nacional. Esta importante tendencia es aceptar los cambios que ocurren a nivel internacional, hablarlo en nuestra literatura, pero no hacer los cambios necesarios en nuestro trabajo. Así, se adopta  un enfoque gradualista de “aquí no pasa nada”. Esta tendencia no logra aprovechar la oportunidad e impulsar la Guerra Popular o los planes necesarios para su preparación. El tomar la iniciativa en nuestras manos.
Curiosamente, la actual situación internacional y las luchas espontáneas de los pueblos del mundo, ha movido a algunos a salir abiertamente con su revisionismo propio y defender la política electorera. Juran por el maoísmo, su aplicación creativa y necesidad de desarrollo teórico, pero hacen justamente lo contrario adoptando políticas que han demostrado ser erróneas una y otra vez y terminan preparándose para zambullirse en la ciénaga del parlamentarismo. Esta creatividad no tiene nada nuevo en esencia. Es la misma vieja línea revisionista, ahora combinada con el estilo de trabajo de las ONG. Existe una fuerte tendencia entre los oportunistas y revisionistas a esconder bajo ropaje marxista-leninista retórica del tipo “análisis concreto de las condiciones concretas”, “aplicando la dialéctica”, etc., mientras practican todo lo contrario.
En este caso la desviación surge de su variedad del “análisis concreto de las condiciones concretas”, por la cual ven que el carácter fundamental de la sociedad india ha cambiado y el feudalismo de castas no es ya el principal y decisivo enemigo de las masas. La comprensión maoísta del capitalismo burocrático como una forma específica de capitalismo creado y alimentado por los imperialistas para servir a sus intereses en los países, no se tiene en cuenta. El carácter de esta forma de capitalismo como aquella que sirve a los intereses del imperialismo y el feudalismo no se ve. La forma clásica de feudalismo, como se entendiera en China en la era prerrevolucionaria, no existe hoy en ningún lugar del mundo. Pero es igualmente verdad que el imperialismo quiere retener el feudalismo de una manera u otra como su base social a fin de llevar adelante su desenfrenada explotación de los recursos, riquezas y gran reserva de trabajo del tercer mundo, para mantener funcionando sus ganancias de capital. Pero al mismo tiempo tiene una necesidad imperiosa de profundizar y ampliar constantemente el mercado para impulsar la venta de sus productos en cantidades aún mayores. Simultáneamente, la lucha de clases dentro de los países oprimidos, en particular la lucha revolucionaria, ejerce una presión desde abajo. Esta interacción, desde arriba y desde abajo, necesita que los imperialistas continúen transformando el feudalismo conforme a sus necesidades políticas y económicas. De ahí que los cambios observados en el campo no indiquen que el feudalismo esté siendo eliminado. Un examen profundo demuestra que, aunque, en apariencia, las formas tradicionales de feudalismo sean marginales o incluso se hayan eliminado, en esencia se ve reemplazado por nuevas formas con contenido feudal. Este un terreno importante donde luchas más profundas dentro del campo maoísta son necesarias a fin de lograr un salto mayor hacia la unidad maoísta sobre líneas correctas.
La agitación actual que vive el mundo es aún predominantemente dirigida por diversas ideologías no marxistas. Pero el avance de Guerras Populares dirigidas por los maoístas como una sólida alternativa y la formación de una organización maoísta internacionalista ayudarán a una rápida polarización y ganarse a las masas revolucionarias en oleadas. El turbulento mundo muestra aún más patentemente que las masas necesitan la revolución y partidos revolucionarios para dirigirlas a la victoria final. Este es el momento de reforzar las luchas de líneas con el objetivo de unir a la mayoría. Este periodo demanda una unidad más fuerte y de principios entre los maoístas a nivel nacional e internacional. Los desafíos se han establecido.

miércoles, 17 de julio de 2013

GALIZA: Pesar polo pasamento do compañeiro José Luis Muruzabal.




Onte, 16 de xullo, morria na Coruña, o coñecido avogado laboralista e antigo sindicalista José Luis Muruzabal Arlegui. Nos anos setenta como membro do PTE, protagonizou un peche na chimenea da Central Termica das Pontes e impulsou a constitución de sindicatos unitarios (por gremios). Sendo o maximo dirixente do Sindicato Obreiro da Construcción de A Coruña, constituido tras á exitosa folga do setembro do 1976.
Ó SOC foi ó primeiro sindicato en habrir unha oficina publica, nó Nº 27 da rúa Vizcaya, do populoso barrio de Los Mallos. Posteriormente uniriase a CSUT, confederación de sindicatos impulsada polo PTE.
Logo do afundimento das organizacions M-L (de nome, revisionistas na practica) Muruzabal rematou a carreira de dereito, adicandose fundamentalmente ao traballo como avogado laboralista, na INTG, na CXTG e na CIG. Sempre mantivo un activo e honesto apoio as causas populares ou esquencidas,  foi impulsor dunhas das primeiras asociacions de apoio aos enfermos mentais, APEM, na Galiza.
Así mesmo recordar seu respaldo a campaña internacional do CIE en defensa da vida do Prte. Gonzalo e oa Comité Galego de Emerxencia cando dous de seus membros foron acusados, inxustamente, de terrorismo polo goberno do corrupto Felipe Gonzalez.
Dende Dazibao Rojo adicamos estas palabras para honra da súa memoria.

lunes, 15 de julio de 2013

Un articulo del compañero Tamer Sarkis en apoyo de la guerra popular en la India.





Julio de 2013, Campaña para el apoyo internacionalista a la Guerra Popular en India:
Absoluto silencio mediático al proceso revolucionario, seña de ir por buen Sendero

Tamer Sarkis Fernández
Vice-Director de DIARIO UNIDAD

       LA IDEOLOGÍA DECIDE

       Desde la década de los sesenta el Pueblo de India protagoniza revolución contra el Imperialismo y su Estado títere, hindú en lo que se refiere a su regulación jurídica, a su composición institucional y a su forma de velar (en la doble acepción de “mixtificar” tanto como de “proteger”, “garantizar”) la reproducción tradicional de la estructura social clasista (fijación del sujeto con arreglo a Casta).
       Intervalo a intervalo, el proceso revolucionario siempre parece haber sido erradicado definitivamente por el gas naranja que asola las selvas; por los 3.000 militares indios de élite que el Mossad israelí se ocupó de formar y entrenar; por los aviones no tripulados peinando las aldeas; por los paramilitares y sus operaciones; por los “Comandos Koya” (compuestos en base a elementos tribales a quienes cooptan los caciques y los brahmanes); por la política del embudo llamada Winning hearts and minds; por las prácticas para-estatales culturalistas (con la complacencia de Baba Amte, discípulo de Ghandi, de Baba Das y de la Misión Rama Krishna y sus escuelas rurales), tácticas encaminadas a atar a las tribus y al campesino aldeano al “nuevo redil hindú”, siendo “invitado” el lugareño a convertirse en Dwij (“dos veces nacido”) y quedando como Katwas (Intocables) quienes rehúsan conversión.
       No olvidemos, también, la labor del Revisionismo “marxista” acudiendo a co-gestionar el Estado hindú, propiedad, principalmente, del Hegemonismo yanki-sionista, y, secundariamente, propiedad del Capital financiero indio subalterno, tanto como de la semi-feudalidad interior arrendadora a los monopolios agro-industriales (internos y exteriores).

       Y, sin embargo, cada muerte consecutiva del movimiento ha traído su propia fecundación a una escala de consciencia más elevada, de más hondo calado entre las masas y de mayor funcionalidad táctica y estratégica. “Aquello que no nos mata, nos hace más fuertes”, había dicho Nietzsche resonando a Darwin. Pero, ¿cómo vais vosotros, moribundos del viejo orden, a matar el Duende?: “No se puede matar el Duende”, había poetizado otro Federico (García Lorca).
       ¡Si es que “Todo lo que existe merece perecer”! (Hegel). Pues lo objetivo no es fin en sí ni se sustenta por sí; es nada más que medio, canal, terreno, del que se nutre y vuelve a nutrirse nuestro Género Humano en su progresiva y reiterada Aufheben: auto-liquidación justamente a cierto grado de auto-objetivación, de manera que devienen polos indisociables de una idéntica unidad de “auto-trascendencia” tanto el consumarse (o también “realización” en Hegel) como el consumirse (arder, agotarse, desaparecer)[1].
  
       Y, en fin, hallamos a Lenin, estratega de largas luces como solamente un dialéctico puede serlo, cuando contrapone las derrotas en el curso proletario como antítesis de un supuesto “fracaso”: si resultaron derrotas, merecían serlo, en el sentido a-moralista de haber estado determinadas a serlo, cumpliendo así con su única función histórica de ser incorporadas al balance, a la re-definición, por tanto a la victoria -de nuevo la Aufheben hegeliana, pero aquí a escala de cómo va siendo producida, por la Vanguardia, la propia Fuerza Productiva Ideal del sujeto masivo revolucionario. “¿Dónde estaríamos nosotros, sin esas derrotas?” (Lenin, hablando de los antecedentes históricos a la revolución de Nuevo Tipo soviética y al Partido de Nuevo Tipo).   
       En India, la Política revolucionaria bien se había prevenido de tumbarse a esperar el providencial día D al que “dirigir”. Al contrario, desde décadas atrás el Movimiento Comunista de India se había ido auto-forjando en la lucha de dos líneas, depurándose y creciendo, reconstituyéndose. Cuando miles de proletarios y de semi-proletarios rurales dejan de poder aguantar tanta miseria y redirigen al fin contra los caciques toda aquella añeja violencia que tragaban, la Idea se había fundido ya con no pocos de ellos y, simétricamente, algunos de esos proletarios habían ido dando el paso organizativo. La represión estatal vierte la sangre de 10.000 asesinados, y, entre aquellas víctimas, de casi todos los cuadros Mao. Ante el Pueblo quedó a las claras, pues, que la acción de Estado era calculada: se cebaba selectivamente contra la consciencia y contra el Horizonte. Se cebaba contra la Política que aspira a regir comunicando el siguiente Archi-Tabú: Salvo el Poder, todo es ilusión.
       En su reacción aterrada, impulsiva, carnicera, el Estado indio estuvo poniendo al descubierto justo aquello que deseaba extirpar: la determinación por las ideas. “Cuando aprendo a discernir a mi enemigo aprendo a reconocer a mis amigos”, había dicho el Presidente Mao. El prioritario objetivo de la saña caciquil fue, dialécticamente, comprendido por los sujetos como el aporte por el que interesarse con prioridad.
       A su vez, la agudización del antagonismo continúa in-suprimible más de cuarenta años después: el viejo poder prosigue el secuestro y el asesinato de combatientes, de militantes, la extinción “a sangre y fuego” de la vida y de las nuevas relaciones sociales, productivas, ideológicas... que afloran en los territorios donde va desarrollándose Nuevo Poder. Mientras, la oligarquía y su armador el Imperialismo tratan de liquidar, por medio de la más cruda violencia empleada con los medios más pesados, la relación material e ideológica establecida entre las Bases de Apoyo asentadas, el PCI (m) y el Ejército Popular de Liberación Nacional. E, invariantemente y con especial planificación, prosigue el asesinato de valerosos líderes del proletariado, entre ellos Cherukuri Rajkumar, Camarada Azad. Y es que toda clase dominante con auto-consciencia política practica la violencia política como una verdadera Ley histórico-social de comportamiento en el curso de la lucha de clases.

       SIRIA E INDIA

       La revolución en India no sale por la tele. Precisamente, por eso; porque es revolución. No hallamos orondos Emires surtiéndola de petrodólar, ni vemos a la Unión Europea armándola, ni a la CIA entrenando a “revolucionarios” desde suelo fronterizo. Israel, quien emplea la franja supuestamente “desmilitarizada” del Golán como trampolín, coladero, reserva y sanatorio de “revolucionarios” contra Siria, colabora al mismo tiempo con el Pentágono en la contratación de mercenarios anti-comunistas, algunos vía Pakistán, y los interna en la Península indostánica.

       Loe la prensa del sionismo con mayor o menor ahínco a “los rebeldes sirios”, el mínimo común denominador presentado por estos medios de masas consiste en la demonización del ejército árabe sirio y de su función de defensa nacional frente a la agresión al país (“el ejército del Régimen”, “el ejército de Al-Assad”, “el ejército alawí”...). Paralelamente, leemos y escuchamos idéntica demonización periodística de los comités populares de defensa, población civil que pidió armas al Estado sirio para así proceder a la auto-defensa popular (“los paramilitares de Al-Assad”, “los leales armados”, etc.). A su vez, los periodistas y las ONGs (como el discurso mantenido por Médicos sin Fronteras) dan falaz estatuto de “bando sirio en conflicto” a los mercenarios del “Ejército” “Libre” “de Siria”, 100% desarraigados del Pueblo sirio (y de cualquier otro Pueblo) y ferozmente adversos al Pueblo.
       Esta prensa del Imperialismo es la misma que, cuando en alguna contada ocasión se ha referido a India, oculta a las clases populares indias organizadas en el Ejército Popular de Liberación tras la Categoría casi metafísica de “los maoístas” en abstracto; como si la base social 100% india del movimiento y del proceso fuera cosa de cuatro “cabezudos” que juegan con “la desesperanza de los excluidos y los miserables” (un argumento recurrente en los “análisis” de los “expertos” imperialistas en India). O como si los naxalitas fueran una especie de alienígenas que se la tuvieran jurada a los militares indios por no se sabe bien qué etéreo empecinamiento ideológico utopista alejado de la base material de la sociedad india.

       Hablar de la revolución naxalita en India es hablar del proletariado y semi-proletariado rural indios, de los campesinos sin tierra y de núcleos de apoyo popular urbano. Es también hablar de los autóctonos Adivasi, población tribal cosificada desde antiguo como Casta sirviente de la burguesía ciudadana, de los terratenientes feudales y de los cuadros hindúes que sucedieron a mongoles y a británicos entre el funcionariado estatal. Crecientemente expulsados de su hábitat por la actividad monopolista extractiva y agro-industrial, las poblaciones gentilicias Adivasi han comprendido la soldadura indisociable entre su emancipación particular gentilicia y la emancipación general del Pueblo indio sometido al Imperialismo, de modo que se han integrado en las fuerzas de la revolución.
       Por el contrario, la mal-llamada “revolución siria” acumula y re-acumula sus fuerzas a partir de la tupida red-enjambre por la que transitan mercenarios de 143 enclaves, desde Filipinas a Ceuta pasando por Mongolia, Chechenia y Azerbayán[2]. Los armados de esta “internacional” no poseen en común internacionalismo que valga; poseen en común puro confesionalismo, que niega ideológicamente el derecho de los Pueblos mientras afirma la fuerza impositiva del “fiel” sobre el territorio-despensa “desherejizado”.

       Aunque los símbolos no son por sí la radicalidad -lo profundo- ni pueden resumirla a ésta, sí que son manifestación coherente de la substancia, pues “toda forma es forma de un contenido” (Marx). Las masas proletarias y populares en pie en India sintetizan, allá donde pueden, su consciencia y su Horizonte como himnos comunistas y como bandera roja. También como hoz y martillo, el símbolo de la alianza de las clases explotadas productoras (proletariado y campesinado pobre), que son, ambas, Fuerza de Trabajo de facto (alienada como Capital Variable, el proletariado, y, el campesinado pobre, como productor, durante los periodos de plustrabajo, de excedente enajenado por el rentista). Pero que reivindican para sí consumar (realizar en Hegel) su Potencia (Aristóteles) como Fuerza Productiva de historia.

       Pues bien: en Siria, las banderas rojas y la entonación de la Internacional, el rostro del Che en las enseñas, en las camisetas y en los carteles..., acompañan a las manifestaciones de sirios que, por millones, han salido y salen en acto de solidaridad social en favor de sí mismos como nación invadida que son. También llevan parches del Che los soldados en sus chaquetas, además de llaveros y mecheros con la efigie del combatiente internacionalista argentino, que muestran a las cámaras, jubilosos e ilusionados con su Pueblo, tras sus victorias en batalla contra las ratas.
 
       ¿Y qué símbolos vemos entre las ratas de “la revolución?: nada menos que la bandera colonial de los bantustanes, que había funcionado durante el periodo de la dominación gala: tres estrellas rojas, cada una por una minoría (cristianos, drusos, alawíes), simbolizando territorios separados y segregados, englobadas las tres por la hegemonía política a recaudo de los “cooperantes” cipayos para-coloniales[3], traduciéndose esto, en el plano simbólico, como franja verde superior de la bandera (sunna y hachemitas), franja blanca (califato omeya), y franja negra (califato abbasí). Eso..., en coexistencia física con las banderas de Alqaida, negras con la premisa coránica; la misma que luce en medio de su bandera verde el Reino de Arabia Saudí.
       Eslóganes del tipo “cristianos al Líbano, alawitas a la tumba”, o “cristianos de Bashar, preparad vuestra cabeza para el mishaar” -pila de decapitación-, completan el acervo simbólico “revolucionario”, no sin olvidarnos del omnipresente y omnisonante “¡Allahu akbar!”, exclamación que en sí no tendría nada de objetable, si los energúmenos supieran decir otra cosa o pensar en algo más que en eso y en demoler la por ellos odiada nación árabe siria.

       ONGs de la calaña de Amnistía Internacional, Médicos sin Fronteras o Cruz Roja (la primera un “tanque” hillary-clintoniano y ésta última fundada de la mano de la Sociedad de Naciones, esa “cueva de bandidos” en palabras de Lenin), son entidades muy generosas en empaquetar armamento “revolucionario” a los fascistas destructores de Siria camuflándolo como “ayuda humanitaria a los sirios”.
       Y mientras, ¿qué hacen respecto a India?: codo a codo con el ejército indio, fuerzan el vaciado de las aldeas y poblados comunistas (o naxalitas) y deportan a las poblaciones a “campos de atención y de socorro”, ubicados junto a grandes carreteras y zonas llanas, donde el Estado dispone de más fácil control. Coetáneamente, en estas zonas de tránsito y mercado el autóctono resulta más férreamente presionable por la concentración de colonos y de comerciantes, algunos de ellos con sus propias bandas privadas armadas a discreción. Si el autóctono se niega a abandonar su hábitat y su combate, es identificado automáticamente de comunista (naxalita), hecho que precede al barrido militar.

       A los naxalitas indios no los recibe el ministro español Margallo ni tampoco la plana mayor del PP les prepara anfitrionazgo en Madrid, a diferencia del agasajo deparado a Moaz Al-Jatib -ex-Xeih frustrado de Mezquita en Damasco- y a su banda de “laicos y moderados”, tan infatigablemente dispuestos a hilvanar alianzas con Alqaida como puñaladas traperas (literalmente) reciben de los peones saudíes.

       Por contraste a todas las páginas, foros y acampadas que le regalan los trotskistas a la fascista “revolución siria” ahijada del Proyecto “sirio” mafioso-comercial, anclado en Madrid, Londres, NY o París, impulsor de retroceso hacia la semi-feudalidad dependiente[4], lo cierto es que “nuestros” trotskistas no tienen a bien dedicar a la Guerra Popular en India ni una sola gota de tinta. Y es que, en efecto, en India sí hay revolución.
       Atiéndase a la correlación y regla: Donde el trotskismo se dedica a dar la vara, con empeño confusionista a fin de arrimar el ascua a la sardina de sus invariantes Amos históricos[5], allí no hay revolución (ni el Libia, ni en Siria, ni en Túnez...). Y donde hay revolución, no escucharás trotskistas: no hay encargo, ni agenda pautada. Donde, en fin, la revolución se abre paso y hasta adquiere cuotas de empoderamiento o incluso toma el Poder Político, sí los escucharás..., pero cínicamente a la contra.
 
       Dos años y pico de “revolución siria” fascista han fermentado con rapidez generando el revoloteo de numerosas aves de carroña: “activistas solidarios” a golpe de talonario qatarí, o reclutados ya hace años por los Hermanos Musulmanes en sus viajes por África del Norte, o devotos sin ir más lejos de los Presupuestos Generales del Estado para financiación a formaciones políticas, o fichados por fundaciones políticas cripto-PSOE, o por Antonio Gutiérrez (bombero pseudo-rojo cuya militancia real no es otra que Bildelberg) y su “Socialismo Internacional”, organización con filial británica matricial y española satelital, de todos sufrida en cualquier calle de la ciudad.
       Y mientras tanto, ¿qué “activistas supuestamente espontáneos” ha encontrado para su apoyo la revolución en India?: ningún “activista” express, y ni mucho menos “espontáneo”. El internacionalismo con el movimiento naxalita en India recae sobre las minorías revolucionarias de cada país, que -saben- no cuentan más que con aquellos medios que puedan producirse a través de su propia actividad y combate.          

       Ay de ustedes, señores trotskistas, señores en las Corrientes paratrotskistas de la “neo-izquierda” con la granítica jeta de auto-titularse “anti-capitalistas”, señores “activistas revolucionarios”, pajarracos carroñeros, que, como buenos representantes de la Aristocracia obrera parasitaria, sorben con alegría del banquete sanguíneo sobre ruinas de las naciones oprimidas por el imperialismo, y de los cadáveres de su proletariado (practicando ustedes necrofilia en nombre de esos proletarios mismos). Traten de saciarse mientras puedan. En India, los parias de la tierra, la genuina famélica legión, van hoy en camino de consolidar bastión proletario; de ganar la patria socialista. ¡Mañana, procedentes de aquí y de allá, de todos los continentes como un puño cerrado en su unión internacional, los parias de la tierra tocarán a la puerta de ustedes, recordando a sus hermanos iraquíes, sirios, libios, libaneses...!. ¡Les sacarán a ustedes por los pelos y con “juicio” ya deliberado, para pasarles cuentas!.

       DEMOLICIÓN CREADORA: NUEVA SÍNTESIS CULTURAL

       La cínicamente llamada “revolución siria” traduce la “alternativa” importadora en masa de paramilitares, “frente” al intento primigenio -marcadamente infructuoso- por parte del Hegemonismo yankie tanto como de su extensión coaligada el Bloque Imperialista sionista-anglosajón, en pro de movilizar unas energías internas al país que aún reposan sobre el espíritu de cuerpo tribalista (la Assabiya de Jaldún). Dicho plan a través de la función de enlace (neck-lace en Teoría sociológica de Redes) externo-interno que recae sobre el constructo sionista trans-territorial llamado divulgativamente “islam político”.
       Este movimiento ya había ido recibiendo un relativo poder transferido desde aquellas viejas entidades imperiales (primitivamente desde Inglaterra, madrina paralelamente del proyecto estatal sionista) que lo hubieron delineado (Hermandad Musulmana) durante el primer cuarto del siglo XX (concepto de Bonacis Power en Teoría sociológica de Redes), entre otras cosas como muro de contención ideológica a la temida internacionalización de la joven revolución bolchevique tras haber derrotado en suelo soviético a la conflagración imperialista (1918-1921).

       La revolución naxalita india resulta la antítesis de ese tenebroso proceso dirigido contra el Pueblo sirio por el demo-fascismo. En India es el comunismo organizado el actor que se comporta, a imagen de la definición que le diera Marx, como “el movimiento real que suprime las relaciones sociales existentes”. El proceso en India actúa inversamente a la promoción del “islam político” ocupante, que trata de trocear a naciones y a Pueblos en una trans-identidad fragmentaria recluida en su propio bucle de naturaleza reactiva (se auto-define a partir de un gesto negativo, a la contra del No-Yo, del hereje, del comunista, del sujeto nacional, del ser humano).
       En India es el sujeto de casta (perteneciente a una o a otra), de campo o de urbe, participante de la religión oficial de Estado o bien miembro de “minorías” religiosas, “tribal” o “ciudadano”, sujeto gentilicio o individualizado en el seno de la familia más o menos nuclear, etc., quien, en su propia dialéctica con el comunismo organizado y así en su compenetración y creciente síntesis, cobra consciencia de su Ser social común de fondo. Identifica con ello a su antagonista general, cuya derrota histórica ha de permitirle asentar las premisas para la resolución de sus contradicciones y sus opresiones distintivas y “particulares”.
       La vieja identidad cosificada -reflejo mecánico del orden oligárquico-imperialista- es así trascendida, a la vez que incorporada (Aufheben) en un plano de identidad superior, a un tiempo síntesis -pues las relaciones materiales de existencia habrán superado la alienación- y multiplicidad -pues los modos materiales de existencia, con todo su bagaje de historicidad, se habrán desembarazado del sistema que los embutía reduciéndolos a piezas cosificadas, unilateral y pasivamente “ordenadas, alienadas de donarse socialmente y así, en dialéctica de la parte con la Totalidad, alienadas de mutar, de afirmarse con mayor plenitud y de desarrollarse.

       Nuestra especie humana se juega, hoy, en simétrico e indisociable reverso, su curso histórico tanto en Siria como en India, y, más generalmente, tanto en el Mundo Árabe como en otros países donde igual que en India existe también Guerra Popular (Turquía, Perú y Filipinas). A muerte contra el Imperialismo y contra todos sus agentes para que el comunismo pueda vivir en núcleos y territorios de la humanidad y, la humanidad entera, un día pueda vivir en comunismo. Hoy es India, mañana la Revolución Proletaria Mundial. ¡Naxalbari, laal salaam!.         


¡Consciencia, Pueblo, Partido, Fusil, Nuevo Poder! ...Consciencia, Pueblo, Partido...!

¡Viva el proletariado y las masas populares indias organizadas como Partido Comunista de India (maoista)!

¡Viva la articulación de las clases patrióticas indias en un Frente Amplio de Unidad bajo Hegemonía ideológica proletaria y bajo perspectiva histórica comunista!: ¡Hacia el Estado de Nueva Democracia!

¡Apoyemos la Revolución en India!

SALVO EL PODER, TODO ES ILUSIÓN
GUERRA POPULAR HASTA EL COMUNISMO


[1]             Como reflejo lingüístico de dicha unidad dialéctica, la voz francesa es coincidente para ambos polos: consommation.
[2]          País donde, por cierto, la Tsahal israelí ha abierto recientemente bases militares con la complicidad gubernamental de sus marionetas centro-asiáticas.
[3]          Las viejas élites de la burguesía comercial y del latifundismo feudal sunní, finiquitado por la revolución democrática dirigida por el Baaz.
[4]    Involución que tanto beneficio rendiría a la burguesía comercial exportadora afincada en el exterior, tanto como sectores de la pequeña burguesía mercantil interior y a tanto traidor con vocación de devenir burócratas tratantes con la “libre importación”.
[5]          Del sionismo de fondo y sus contratados venales, lo sepan los peleles “de base” o no.