viernes, 8 de julio de 2016

ECUADOR: La falsa paz de Obama, Castro, Santos y las FARC.


Declaración recibida de PUKA INTI Órgano de Difusión del Partido Comunista del Ecuador-Sol Rojo




LA FALSA PAZ DE OBAMA, CASTRO, SANTOS Y LAS FARC

"combatir es sobrevivir, hacer la paz es perecer", es la conclusión de los partidarios de la resistencia; "hacer la paz es sobrevivir combatir es perecer", es la conclusión de los partidarios de la paz."[1]

Presidente Mao Tse-tung

El hecho de que las FARC haya firmado un tratado de paz con el gobierno colombiano no llama la atención.  Si bien es cierto ha estado combatiendo aproximadamente por 50 años, la mitad de éstos se la ha pasado proponiendo “cese al fuego” “cese de hostilidades”, “crear mesas de diálogo”, “construir la paz”,  cese al fuego bilateral”,  “cese al fuego unilateral” etc., etc.

En 1982, bajo el régimen de Belisario Betancourt, las FARC y el estado lograron definir mecanismos que los aproximó a una serie de tratativas por la “paz”, dando apertura a una práctica política que desconcertó no solo a sus interlocutores (el viejo Estado de Colombia) sino al resto de guerrillas en Latinoamérica.

En 1984 Betancourt logra la desmovilización de algunos combatientes de las FARC y éstas dan paso a la conformación de la Unión Patriótica (UP), una estrategia que argumentaba la creación del “frente legal”, constitucionalista; una peligrosa dualidad política que terminó con la vida de la mayoría de sus miembros.

Con Gaviria no fue diferente y con Pastrana menos aún (1998). De hecho, aquí las FARC logran que el gobierne les entregue una importante zona en el Caquetá[2],  todo para generar el ambiente que permitan converger en la mentada “paz.” Obviamente, se avanzó en el tema pero no se pudo materializar. Y así hasta nuestros días donde la  “crónica de una muerte anunciada” devino en una muerte cierta y que de hecho, al parecer, ya tomó forma y encontró su nicho dentro del espacio de movilidad política de la democracia burguesa.

Podríamos considerar que los orígenes de las FARC en Marquetalia reflejó un esfuerzo objetivo por sostener una justa guerra campesina, que expresaba las profundas contradicciones existentes entre los grandes terratenientes y los campesinos sin tierra. Las relaciones de producción feudal y semifeudal que pervivían para entonces delineaban el camino a seguir.

Si bien es cierto éste fue un ejercicio democrático burgués, es evidente que la ausencia de una correcta dirección de clase hizo que el proceso poco a poco tome distintos rumbos hasta anidar en el reformismo pequeño burgués y éste se mimetice en el discurso seudo marxista.

Posiblemente la mutación ideológica de las FARC se torna dramática cuando deciden alinearse a una de las expresiones más protervas del revisionismo: Jrushov y demás sátrapas de la reacción social imperialista. Es importante decir que tampoco perdieron la perspectiva del guevarismo, de ahí ese espíritu de errantes y la suicida subestimación del papel de las masas en la guerra revolucionaria.

El “bolivarianismo” ha sido –en términos ideológicos- lo que ha fortalecido ese catalizador revisionista para ponerlos a la cola de la gran burguesía, de los grandes terratenientes, haciéndole el juego al imperialismo con su estrategia latinoamericana de “desmovilización de los movimientos armados” y desde luego, al revisionismo castrista que tampoco cede en su esfuerzo por seguir siendo el partero del desencanto.

La importante estructura militar de esta guerrilla y la no menos decidora capacidad de fuego ha desconcertado a muchos revolucionarios en el mundo. La radicalidad en el método le ha sido útil para disimular el raquitismo ideológico. Es decir, radicales con las armas-débiles en la ideología. Fortaleza reformista-escualidez revolucionaria.

Lejos están las FARC de haber sido una guerrilla revolucionaria. Su reformismo ha estado expuesto permanentemente. Quizá las declaraciones últimas de su comandante, Timoleón Jiménez (Timochenko) tienen la capacidad de simplificar su esencia política e ideológica:

 “…Este no es un proceso que va encaminado contra el empresariado. Este no es un proceso que va encaminado a tumbar el Estado colombiano, es un proceso que está tratando de generar las condiciones para que en Colombia se produzcan transformaciones para que nos dejemos de matar por las ideas que cada uno defienda”

“…nosotros lo que queremos es una Colombia que se desarrolle. Que se desarrollen las fuerzas productivas. Necesitamos rescatar la industria nacional, que rescatemos las riquezas…”

Como suelen decir los abogados, “a confesión de parte,  relevo de pruebas”. Es obvio que este discurso no es nuevo, no es producto de la coyuntura que vive las FARC, o por lo menos su espuria comandancia, este ha sido el sentir político que ha venido arrastrando por décadas. Ni contra los empresarios, ni contra el estado. “Desarrollar las fuerzas productivas”, qué interesante, nomás se les olvida que en el seno de esas fuerzas productivas hay relaciones de producción y que esas relaciones generan  ANTAGONISMOS IRRECONCILIABLES y que éstos solo pueden ser resueltos con violencia revolucionaria, o habrá que preguntar a la gran burguesía, a los grandes terratenientes y al imperialismo si están dispuestos a dejar de lado sus intereses sin oponer cruenta resistencia (¿?).

 Ya en la práctica las cosas no se mostraban diferentes. Basta aquel acertado análisis que hacen los camaradas de la UOC (Unión Obrera de Colombia) de que las FARC terminaron disputando a los terratenientes, al estado, paramilitares (etc.) la renta extraordinaria del suelo, dejando en el camino a dos grandes perjudicados: el campesinado pobre y al trabajador asalariado.  En los hechos el reformismo se volvió anti popular, y desde luego, anti proletario.

No se puede soslayar esas grandes campañas militares emprendidas por las FARC que no apuntaban a destruir y construir, a generar Poder, en absoluto, básicamente esos combates solo apuntaban a constituirse en verdaderos mecanismos de presión para inducir a los distingos gobiernos de turno asistan a las famosas mesas de negociación en condiciones afables a los intereses de la comandancia.

Pero hay que ver precisamente qué hay detrás de la “pacificación” de las FARC. Al respecto no nos queda duda alguna, se trata de mimetizar la derrota del revisionismo armado en Colombia en un aparente “estancamiento de la guerra”[3]. Ese es el punto, sin desestimar el hecho de que los movimientos armados de este orden, por ahora, no le son funcionales al imperialismo ni a la reacción que los utilizan como pretexto para desatar la más despiadada represión contra la justa rebelión popular, y con esto DESARMAR IDEOLÓGICA Y ORGANIZATIVAMENTE A LA CLASE Y A LAS MASAS.

La desmovilización de las FARC se levanta desde el discurso de la falsa paz burguesa que contrasta total y antagónicamente con el  justo y legítimo anhelo que tienen las masas de la paz, pero no de aquella que enuncia Obama, Raúl y Fidel Castro, Santos, sus generales y las FARC[4], sino la paz que se conquista eliminando las relaciones de producción que generan explotación, oprobio, miseria, hambre, dolor. Las masas, y en ellas muy particularmente el proletariado, claman la paz que implica el cese definitivo de esa violencia integral, multifacética, multilateral que genera un país sometido por el imperialismo y un régimen productivo incompatible con los requerimientos históricos de los trabajadores y demás masas explotadas.

Hay que resaltar un tema de importancia. No es que el proletariado y pueblos del mundo nos acongojemos porque las FARC se desmovilizan o que lamentemos que lo hagan y por eso les gritemos ¡capituladores!, ¡traidores!, pues hacerlo (desde una posición unilateral) sería asumir que su programa de lucha, sus formas de organización, de combatir y sobre todo su base o fundamento ideológico era el correcto, o más aún, que las masas se vayan a quedar “huérfanas” de dirección revolucionaria, ¡NO!, ¡EN ABSOLUTO!; de todas formas a quiénes han traicionado ha sido a sus propios compañeros y obviamente al pueblo de Colombia que se tragó el cuento de esa revolución (bolivariana) y que generosamente entregó su sangre que al final de cuenta ha sido traficada para fortalecer la tesis burguesa de la falsa universalidad de concepciones sobre el estado, la paz, la democracia, la libertad, y desde luego, la avaricia política de sus comandantes que con sueños de perro se ven como congresistas o sentados en los demás aparatos burocráticos del viejo estado.

No dudamos que en la base y cuadros medios de las Farc haya  sectores comprometidos verdaderamente con su pueblo. Pero ese compromiso perderá totalmente sentido si es que no está dirigido por la línea ideológica correcta (proletaria), si no tiene el respaldo de un Partido Comunista correcto, con una plataforma de lucha coherente con la realidad colombiana y desde luego, bajo el fundamento de la Guerra Popular. Persistir en lo que hasta aquí ha sido las FARC será como vivificar un cadáver político que después de unos cuantos pasos volverá a caer y la reedición de nuevo acuerdo no tardará en presentarse.


LAS FARC Y EL ECUADOR

El impacto que tiene la capitulación de las FARC en el Ecuador tiene mucho peso, quizá más que en otros países.

Históricamente el Ecuador ha sido la “trastienda” de la guerrilla colombiana. El apoyo que ha entregado esta guerrilla a los “revolucionarios” ecuatorianos ha sido variopinto. Los esfuerzos del revisionismo hoxista del EPL que se alojó en el PCMLE y que no pasó de convertirse sino en un esperpento revisionista sin luz, sin claridad, sin ninguna capacidad de calar en el seno de nuestro pueblo. Posteriormente el M19 generó AVC, una organización discordante que repetía paso a paso lo que hizo su mentor.  El ELN y su incidencia en pequeños grupos que jamás maduraron o terminaron de despegar porque hay que reconocer, la guerrilla colombiana transmitía el formato completo: ideología, formas de organización, propuesta armada y desde luego, otras tantas taras que se han convertido en un férreo obstáculo para el desarrollo de verdaderos procesos revolucionarios en el país.

Los revolucionarios ecuatorianos se han quedado atados a ser un instrumento logístico de la guerrilla colombiana, su retaguardia estratégica.

El mensaje que remite las FARC y todos sus acólitos en el país es el de la paz, de la paz burgués-terrateniente, la paz del desarme pero que deja absolutamente abiertas todas las heridas que no podrán ser sanadas por los fueros electorales, burocráticos, constitucionales.

En el país ya salieron los revisionistas a emitir sus cacareados argumentos con la intención de justificar lo sucedido en Colombia, pero más allá de eso, a confundir a las masas y a la clase sobre sus tareas fundamentales de frente a organizar y preparar la Guerra Popular como único mecanismo y vía válida para la destrucción del viejo estado y la construcción del Nuevo Poder.

El PCMLE: “La lucha armada como vía para conquistar el poder no ha fracasado; las circunstancias político-sociales obligan priorizar otras formas de lucha de las masas que permitan una mayor y más rápida acumulación de fuerzas para tomar el poder”.

El Partido Comunista Ecuatoriano: “Saludamos los procesos fructíferos de paz en Colombia. Que este cese al fuego sea el inicio de un cambio en la hermana patria colombiana”.

El Partido Socialista Ecuatoriano: “Una Colombia sin conflictos armados será una gran oportunidad para la consolidación democrática y para la cristalización del enorme potencial económico del país (…) La paz es un viejo y profundo anhelo de la sociedad colombiana, su concreción requiere que la sociedad abandone su postura expectante y participe activamente en su construcción”. 

Y bajo ese mismo tenor otros sectores del revisionismo y del oportunismo sueltan sus vómitos que esparcen las aparentes bondades de la “participación democrática, de la paz, del “adiós a las armas”.

El mensaje que remite la desmovilización de las FARC a través de sus voceros ecuatorianos es el de inviabilidad de la violencia revolucionaria, a la final, para ellos, 50 años de guerra no ha dejado sino solo destrucción y víctimas, reduciendo el problema de la guerra a su tara ideológica y a su estrategia de guerra caduca e incompatible con la realidad de nuestros pueblos.

El mensaje de la desmovilización de las FARC que recoge el régimen del fascista Correa es de que no todos van a entregar las armas y hay que tener en pié de alerta a las FFAA para neutralizar la serie de bandas delincuenciales que se van a formar y que “vendrán al país a delinquir”. Eso es lo que piensa el régimen correista de los combatientes de las FARC, que son “delincuentes en potencia”. Y bajo ese argumento los aparatos represivos se sigan tragando el presupuesto nacional y den rienda suelta a su voracidad represiva con todos aquellos que no comulgamos con esa “paz”.

Sobre los propósitos afines a los de las FARC, fascista Correa, hace algunas semanas, anunciaba al país que el gobierno se constituiría en un interlocutor entre el régimen paramilitar de Santos y la guerrilla guevarista del ELN para que adelanten conversaciones de desmovilización en el Ecuador.

Que lo sepa el ELN, que lo sepa el gobierno narcoparamilitar de Santos, que lo sepa el fascista de Correa, nuestro pueblo y su clase de vanguardia, el proletariado, rechaza la presencia de delegados del viejo estado de Colombia y de miembros del ELN en territorio nacional utilizándolo como base del imperialismo para desplegar su estrategia de desarme de los pueblos y deslegitimar el uso de las armas como legítimo derecho de los explotados.


LA DESMOVILIZACIÓN Y SUS FACILITADORES

El rol que ha cumplido la pútrida dirigencia cubana en todo este proceso ha sido crucial.

Ya desde hace algunos años Fidel Castro se ha dedicado a deslegitimar el uso de la violencia para la conquista del poder. No solo eso, la califica de extemporánea y en no pocas oportunidades excitaba a las FARC a dejar las armas. No diferente Raúl Castro, que al parecer asumió la tarea de propender la desmovilización de los grupos alzados en armas como un mandato imperialista y que busca demarcar las distancias entre la violencia revolucionaria y la transformación de la sociedad, claro, detrás de esto está ser complacientes y benévolos con la política internacional de los EEUU.

Como dice nuestro pueblo, “de incendiarios a bomberos”. Éste punto es esencial en el análisis, pues hay que evaluar en su correcta dimensión el rol que ha cumplido el revisionismo cubano en la desmovilización de los procesos armados en Latinoamérica, y hay que decirlo, aún desde el revisionismo lo han hecho tan bien que no dudamos Obama y el imperialismo deben estar tan contentos, tanto como Santos, Timochenko,  y toda la reacción del planeta. Dicho de otra manera, lo que no ha podido ni ha querido hacer el ejército burgués de Colombia lo ha hecho Castro desde su oráculo del revisionismo.

El discurso fariano se manifiesta único, diferente, y hasta “garante de la paz”. Pero vale preguntarse, ¿acaso la serie de organizaciones político-militares, partidos, movimientos armados que ya se desmovilizaron en Colombia no pregonaban lo mismo?

El EPL (hoxista), el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), El Movimiento Armado Quintín Lame, la ADO (Autodefensa Obrera), las Ricardo Franco, el M19, las FARC y el ELN que tarde o temprano lo hará porque esa es la naturaleza de la pequeña burguesía.

Todas estas organizaciones terminaron por asumir la idea de que bajo el paraguas de la democracia burguesa se podía hacer política y conquistar los objetivos otrora expuestos con las armas. Lástima que se dieron cuenta muy tarde porque de por medio dejaron el esfuerzo vital de valerosos hijos del pueblo que creyeron en las consignas revolucionarias de los comandantes guerrilleros quienes sabían que el corolario a sus guerras terminaban en el cadalso de la vieja democracia y en ella, del camino burocrático.


¿ESTÁ TODO PERDIDO?

Parecería que con la desmovilización de las FARC el camino de la lucha armada se cierra en Latinoamérica. Por lo menos es lo que van a divulgar a los cuatro vientos el imperialismo, la reacción los Castro y desde otra perspectiva el Movadef atrincherado en el Perú.

Pero son sueños de hienas, sueños del reformismo, sueños del imperialismo

La violencia no es patrimonio del viejo estado y mucho menos del revisionismo. La Guerra Popular, esa si es patrimonio del proletariado, y hay que entenderlo así. Que hoy las FARC se tiren al barranco no es problema, el problema está en el ¿qué hacer? Y hay que iniciar por ahí. Lenin lo simplifico magistralmente, el tema del instrumento, del Partido. Construir y fortalecer ideológicamente un  partido comunista que responda a las tareas históricas que tiene el proletariado de frente a objetivos concretos como tener los instrumentos para la revolución, organizar la Guerra Popular en el seno del pueblo, desatarla sin miramiento alguno en contra de los enemigos de la clase y del pueblo; destruir el viejo estado y reemplazarlo por el nuevo, por el NUEVO PODER.

Y sobre esa tarea el proletariado de Colombia ya ha avanzado bastante, solo queda forjar, persistir, construir, persistir; la Guerra Popular hará el resto, no dudamos sea así en Colombia, en Ecuador, en Latinoamérica, en el mundo.


NO A LA FALSA PAZ DEL IMPERIALISMO, DEL VIEJO ESTADO DE COLOMBIA Y DEL REVISIONISMO DE LAS FARC

SI A LA PAZ DEL PUEBLO QUE SE CONQUISTA CON LA PUNTA DEL FUSIL

UNA VEZ MÁS SE REFRENDA LA TESIS DEL PRESIDENTE MAO: EL REVISIONISMO ES EL PRINCIPAL PELIGRO DE LA REVOLUCIÓN

VIVA EL 50 ANIVERSARIO DE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL, LEGADO HISTÓRICO QUE NOS ENSEÑA QUE SI NO COMBATIMOS AL REVISIONISMO, NADA HABREMOS HECHO

¡VIVA LA LUCHA DEL PROLETARIADO Y PUEBLO DE COLOMBIA!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!



[1] Mao Tse-tung, CONTRA LAS ACTIVIDADES CAPITULADORAS. Obras Escogidas de Mao Tse-tung Tomo II,
[2] 42 mil kilómetros cuadrados en San Miguel del Caguán.
[3] La tesis del llamado “estancamiento de la guerra” ya fue expuesta por el revisionismo armado en El Salvador, en los años 80´ del siglo pasado. Bajo esta figura se patrocina la idea del “diálogo”, la “paz”. Un  burdo argumento en el que de la noche a la mañana la guerrilla se da cuenta de que no puede derrotar las fuerzas vivas del enemigo, pero eso sí, que éstas tampoco pueden derrotar a la insurgencia. Pierden la perspectiva de la guerra y caen en la estrategia del enemigo que propugna precisamente eso, seducir a los comandantes para que puedan acceder al Congreso o Asamblea, y obvio, éstos arrastran a sus combatientes a la ilusión democrático-burguesa.
[4] Curiosamente Obama, Raúl Castro, Santos y las FARC coinciden en los propósitos, argumentos y viabilidad de la paz bajo una premisa fundamental: la legitimación de la democracia como instrumento político que permite el acceso a las distintas corrientes ideológicas sin que su geometría se vea alterada en absoluto. Las FARC se da modos, de un plumazo (por lo menos lo intenta mientras el discurso le sea funcional a su viejo reformismo), de mandar al carajo las tesis marxistas sobre el carácter de clase que tiene la democracia, el estado, etc.

jueves, 7 de julio de 2016

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Capítulo 25: La lucha de Mao contra las líneas de derecha e ‘izquierda’ y la victoria de la Revolución China.


Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo.
Capítulo 25: La lucha de Mao contra las líneas de derecha e ‘izquierda’ y la victoria de la Revolución China.

Capítulo 25

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.


Capítulo 25: La lucha de Mao contra las líneas de derecha e ‘izquierda’ y la victoria de la Revolución China

La Primera Guerra Civil Revolucionaria: Desde 1924 hasta principios de 1926, la Revolución China avanzó rápidamente con el proletariado y el campesinado en gran efervescencia. En 1925, la protesta contra la matanza de manifestantes del 30 de mayo, por la policía británica en Shanghai, se convirtió en un movimiento popular antiimperialista en el que participaron todas secciones de masas de todo el país. El país estaba al borde de una batalla decisiva entre la revolución y la contrarrevolución.
Con todo, sin embargo, dos desvíos plagaban el PCCh. La camarilla de la derecha oportunista fue liderada por el entonces Secretario General del Partido Chen Tu-hsiu. Tomó la posición de que la revolución democrático-burguesa debería ser dirigida por la burguesía y el objetivo de la revolución debería ser la formación de una república burguesa. Según su línea, la burguesía era la única fuerza democrática con la que la clase obrera debería unirse. No vio ninguna posibilidad de construir una alianza con el campesinado. Por el otro lado, estaban los oportunistas de “izquierdas” que eran representados por Chang Kuo-tao, el líder de la Federación del Trabajo de Toda China. Sólo veia el movimiento de la clase obrera, y argumentaba que esta era suficientemente fuerte para hacer la revolución sola. Por lo tanto, su camarilla también ignoraba el campesinado.
Mientras luchaba contra estas dos desviaciones, Mao hizo sus primeras e importantes contribuciones para el desarrollo de la teoría marxista. En marzo de 1926 desarrolló su famosa “Análisis de las clases de la sociedad china” y en marzo de 1927 presentó su “Informe sobre una investigación del movimiento campesino en Hunan“. En estas obras intentó responder a las cuestiones más básicas la Revolución China. ¿Quiénes son los amigos y los enemigos de la revolución? ¿Quién es la fuerza dirigente? ¿Quiénes son los aliados de confianza y los que vacilan? Argumentó que era el proletariado y no la burguesía el que debía dirigir la revolución. Pero el proletariado no sería capaz de ganar la lucha solo. Hizo hincapié en el papel del campesinado, que era el aliado más cercano y más numeroso del proletariado. También señaló que burguesía nacional era un aliado vacilante con la posibilidad de que el ala derecha se convirtiese en un enemigo y el ala izquierda restante, en una amiga de la revolución. Mao también presentó sus ideas sobre cómo deben ser movilizadas las masas, establecer un gobierno revolucionario y organizar a las fuerzas armadas campesinas. Esta fue la clara perspectiva de Mao para la dirección que las fuerzas revolucionarias deberían tomar.
Este fue la época de la Expedición al Norte, que fue una parte crítica de la primera fase de la Revolución China, la Primera Guerra Civil Revolucionaria. Fue una marcha llevada a cabo por el ejército revolucionario bajo la dirección del Frente Revolucionario Único (la alianza KMT-PCCh). Comenzó en julio de 1926 en Kwantung, en el sur de China, su objetivo era destruir el gobierno reaccionario de los señores de la guerra del norte, títeres del imperialismo, en una guerra revolucionaria y lograr la independencia y la unidad de China. La Expedición al Norte fue inicialmente un gran éxito en todo el Sur de China y muchos de los señores de la guerra del sur fueron derrotados o conquistados. Bajo la influencia de la Expedición al Norte, hubo un gran revuelo entre el campesinado. El proletariado organizó muchos levantamientos armados en la ciudad para corresponder al progreso del Ejército revolucionario. Incluso Shanghai, la mayor ciudad industrial y comercial de China, fue liberada en marzo de 1927, después de tres intentos de rebelión de los trabajadores armados.

Después de alcanzar grandes victorias, sin embargo, la camarilla burguesa representada por Chiang Kai-shek (el principal dirigente del Kuomintang después de la muerte de Sun Yat-Sen, en 1925), rompió el Frente Único. En abril de 1927, se llevaron a cabo matanzas, apoyadas por los imperialistas, contra los cuadros comunistas en diferentes partes del país. El oportunista de derechas Chen Tu-hsiu, líder del PCCh, sin embargo, en lugar de movilizar a los trabajadores y a los campesinos contra los reaccionarios del Kuomintang, se sometió a ellos. En julio 1927, otra camarilla del Kuomintang llevó a cabo masacres contra los comunistas. Esto dio como resultado la ruptura del Frente Único y la derrota de la Primera Guerra Civil Revolucionaria.
La línea de derecha de Chen Tu-hsiu, que gobernaba durante el periodo de la Primera Guerra Civil Revolucionaria, fue una de las razones principales del fracaso de la revolución durante este período. Aunque Mao luchase contra esta línea de derecha, no podría ganar el apoyo de la mayoría del partido. De hecho, en el V Congreso Nacional, realizado durante este período, en abril de 1927, Chen logró eliminar a Mao del Comité Central.
El Período de la Segunda Guerra Civil Revolucionaria: En agosto de 1927, al comienzo del siguiente período -el período de la Segunda Guerra Civil Revolucionaria- Chen Tu-hsiu fue retirado del puesto de Secretario General después de una firme crítica de su oportunismo de derecha. Mao regresó al Comité Central y se convirtió en miembro suplente del Politburó provisional. Sin embargo, la crítica correcta de la línea de derecha dio lugar, en noviembre de 1927, a la dominación de la línea oportunista de “izquierda” en el Comité Central, bajo el liderazgo de Chu Chiu-pai, camarada intelectual que volvió de la URSS tras su formación. Esta línea formuló la evaluación errónea de que la revolución china estaba en un “aumento constante”, y así era exigido por rebeliones armadas en muchas ciudades. Chu Chiu-pai criticó a Mao por defender y liderar una rebelión campesina y oponerse a las rebeliones armadas en las grandes ciudades. Mao fue de nuevo apartado de su puesto en el Comité Central. También fue apartado como miembro del Comité Provincial de Hunan. La línea oportunista de “izquierda” dio lugar a grandes pérdidas y al abandono de esta línea en abril de 1928.
El VI Congreso del PCCh, celebrado en Moscú en junio de 1928, corrigió esta primera línea oportunista de “izquierda” y adoptó una comprensión básicamente correcta, repudiando ambas posiciones oportunistas, tanto la de derecha como la de “izquierda”. Aunque Mao no asistió al Congreso, apoyó su posición en muchos puntos. En su ausencia, fue nuevamente elegido nuevamente como miembro del Comité Central. Fue durante la puesta en práctica de esta comprensión y mientras reforzaba de nuevo el Ejército Rojo tras los fracasos de la Expedición al Norte, y las revueltas de la ciudad, que Mao hizo sus contribuciones adicionales para el desarrollo de la teoría marxista-leninista. Escribió “Por qué puede existir el poder rojo en China” en octubre de 1928, y “La lucha en las montañas Chingkang” en noviembre de 1928. Estos obras históricas proporcionaron la base teórica para el proceso de construcción y desarrollo del Ejército Rojo hasta entonces en curso. Mao, comenzando con un pequeño grupo de combatientes compuesto de obreros y campesinos, formado tras el fracaso del levantamiento campesino en 1927, creó la primera base en las montañas de Chingkang en octubre de 1927. Durante el período desde 1927 hasta principios de 1930, la zona de las rebeliones campesinas y las bases revolucionarias rurales crecieron firmemente. Muchas de las secciones de combatientes, bajo el liderazgo comunista, se unieron a las fuerzas de Mao. El Ejército Rojo aumentó a 60.000 soldados, y un poco más tarde, a 100.000.
Pero las ideas de la línea oportunista de “izquierda” comenzaron de nuevo a surgir, y a partir de 1930 tomó la dirección del partido. Dos líneas oportunistas de “izquierda” dirigidas por Li Li-san en 1930 y Wang Ming en 1931-1934 dominaron el partido y causaron un daño incalculable. Li Li-San, en junio de 1930, ideó un plan para organizar levantamientos armados en las principales ciudades de todo el país y concentrar todas las unidades del Ejército Rojo para atacar estas ciudades. El intento de poner en práctica este plan, entre junio y septiembre de 1930, dio lugar a graves pérdidas y una demanda de cuadros para su rectificación. Durante este período, Mao lideró un ataque a Changsha, pero se retiró para evitar grandes pérdidas en favor de las superiores fuerzas imperialistas y el Kuomintang. Después de la retirada hubo una represión brutal en Changsha, durante la cual Yang Kai-hui, esposa de Mao, que estaba haciendo trabajo clandestino en el local, fue ejecutada. Li Li-san hizo autocrítica en la Conferencia de septiembre de 1930 y se retiró de las posiciones de liderazgo. Mao y Chu Teh (comandante del Ejército Rojo) asumieron el recién formado Politburó.
Este Politburó fue, sin embargo, vencidao en una conferencia realizada en enero de 1931 por Wang Ming, del grupo de los veintiocho, supuestamente llamados “bolcheviques”, que habían regresado después del entrenamiento en la URSS. No llamaron a Mao y a Chu Teh para el Plenario, pero aún así, entre ellos y otros, eliminaron el Comité Central. En agosto de 1932, Mao también fue revocado de sus cargos como secretario de la Comisión del Frente y como comisario político del Ejército Rojo. Con el Partido y el Ejército Rojo bajo su control, la camarilla de Wang Ming cometió numerosos errores que llevaron a pérdidas severas. Durante este período, su principal ataque fue contra Mao, que representaba, según ellos, el oportunismo de derecha y el mayor peligro dentro del Partido. La línea correcta de Mao fue llamada “línea de los campesinos ricos”. Se usaron métodos sectarios y fraccionarios por parte de la línea oportunista de “izquierda” para atacar no solamente a Mao, sino también a los líderes de las líneas oportunistas de “izquierda” anteriores, Li Li-San y Chu Chiu-pai. Mientras que la camarilla de Wang Ming estaba creando estragos en el Partido, Chiang Kai-shek estaba organizando campañas de cerco y aniquilamiento contra las bases rojas de apoyo. Las cuatro primeras campañas fueron derrotadas gracias a la dirección de Mao y a la influencia de sus principios estratégicos antes de que la dirección oportunista de “izquierda” adquiriese el control total sobre el Partido y el Ejército Rojo en las bases de apoyo. Sin embargo, cuando la dirección oportunista de “izquierda” se trasladó a una base de apoyo, su liderazgo condujo a graves errores y a la derrota de las fuerzas comunistas en la Quinta Campaña de las fuerzas del Kuomintang. Con el fin de romper el cerco de Chiang Kai-shek y obtener nuevas victorias, se decidió que a partir de octubre de 1934, se llevaría a cabo la estrategia que sacudió el mundo del Ejército Rojo, la Larga Marcha. Mao estaba acompañado por su mujer, Ho Tzu-chen, un cuadro del Partido de una familia campesina de la base de apoyo de Jiangxi. Se casaron en 1931, después de la muerte de la anterior esposa de Mao, Yang Kai-hui. Tuvieron dos hijos a los que dejaron con los campesinos en la base de apoyo de Jiangxi, al comienzo de la Larga Marcha.
Fue durante la Larga Marcha, en el Pleno del PCCh de Zunyi, en enero de 1935, que la dirección del Partido pasó a las manos de Mao y sus políticas. Fue un punto de inflexión para la Larga Marcha y para la Revolución China. Se decidió continuar la Larga Marcha hacia el norte con el fin de coordinar mejor el movimiento antijaponés en todo el país, que había crecido continuamente desde el ataque japonés y la ocupación del noreste de China en 1931.
Durante la Larga Marcha, el Partido tuvo que hacer frente, además de a los repetidos ataques de las tropas del Kuomintang, a la línea de los señores de la guerra dirigida por Chang Kuo-tao. Se realizaron dos conferencias del Comité Central durante la Larga Marcha, en las que se derrotaron las propuestas de Chang Kuo-tao de recular a las zona de minoría nacional en Xinjiang y el Tíbet. Se negó a seguir las decisiones del Partido y trató de formar un nuevo Comité Central. Lideró una sección del Ejército Rojo, llevándola a ser atacada y destruida por las fuerzas del Kuomintang. Chang se convirtió en un traidor y se unió al Kuomintang. La principal fuerza del Ejército Rojo llegó a su destino, a la provincia de Shaanxi, al noreste de China, en octubre de 1935, un año después de haber iniciado la Larga Marcha. El Ejército Rojo, que tenía alrededor de 300.000 efectivos justo antes del inicio de la “Quinta Campaña de Cerco”, ahora se había reducido a poco más de 20.000. Este fue el núcleo que creó la base de apoyo de Shensí-Kansú-Ninghshia (en las áreas de la frontera de estas tres provincias en el norte de China). El nombre de esta capital se hizo famoso y conocido como Yenan. Esta fue la base desde la que Mao dirigió el Partido y el Ejército Rojo a la victoria en 1945, en la guerra contra Japón.
Fue durante este periodo cuando Mao y Ho Tzu-chen se divorciaron, en 1938. En abril de 1939 Mao se casó con Chiang Ching. Chiang Ching fue el seudónimo utilizado en el partido por Lan Ping, una actriz de cine y de teatro que se unió al partido en 1933 y se trasladó a Yenan en 1937, para enseñar teatro en la Academia de Arte y participar en los equipos de propaganda entre los campesinos. Mao, que tenía un gran interés en el arte y la literatura, conoció a Chiang Ching en su trabajo, se enamoraron y decidieron casarse.
El Período de Guerra de la Resistencia contra Japón: Inmediatamente después de completar la Larga Marcha, Mao se centró en adoptar y aplicar una nueva dirección táctica para poner fin a la Guerra Civil y unir el máximo de fuerzas en la Guerra de Resistencia contra Japón. La presentación de la obra “Sobre la táctica de la lucha contra el imperialismo japonés” fue un importante desarrollo de la táctica marxista-leninista del Frente Único. Este sería desarrollado más tarde en su informe “Las tareas del Partido Comunista de China en el período de la resistencia al Japón“, en mayo de 1937. Haciendo una brillante exposición de la etapa de desarrollo de las contradicciones externas e internas de China, Mao explicó el cambio de la contradicción principal causada por la agresión japonesa, y, por lo tanto, el cambio en la táctica del Frente Único, necesaria para hacer frente a la nueva situación. Llamó a un Frente Único con el Kuomintang, con el fin de acabar conlos agresores japoneses. Pero Chiang Kai-shek no estaba de acuerdo en formar el Frente Único hasta que se vio forzado a hacerlo por la propaganda del PCCh y por la presión de algunas fracciones de su propio partido. Finalmente accedió cuando fue detenido en diciembre de 1936 por dos de sus propios generales, que insistían en formar un Frente Único con el PCCh. El Frente Únicoantijaponés fue construido en agosto 1937.
Durante el período de la Guerra de Resistencia, Mao tuvo que luchar de nuevo contra tendencias erróneas, aunque estas no llegaron a conquistar la dirección de Partido y la lucha. Una de ellas fue la tendencia pesimista de la subyugación nacional presente en algunas secciones del Kuomintang en el Frente Único. Éstas, después de algunas derrotas a manos de los japoneses, sintieron que los chinos estaban obligados a ser subyugados y gobernados por los japoneses y otros imperialistas. Una facción incluso se preparó para rendirse. En el otro lado estaba la tendencia de algunos sectores del PCCh, que creían que desde que se formase el Frente Único habría una rápida victoria sobre los japoneses. Estos camaradas sobreestimaron la fuerza del Frente Único y no vieron el lado reaccionario de la camarilla de Chiang Kai-shek. Con el fin de corregir estas teorías erróneas y señalar el curso correcto de la guerra, en mayo de 1938, Mao publicó su obra “Sobre la Guerra Prolongada“, en la que señalaba que la guerra iba a terminar finalmente en victoria, pero que esta victoria no sería rápida. En esta y en otras obras aportó más principios militares de guerra.
También escribió varias obras filosóficas para ayudar a educar a los cuadros del Partido y eliminar los efectos perjudiciales de las anteriores líneas oportunistas de derecha y de “izquierda”. Basada en estos escritos, entre 1941 y 1944, se llevó a cabo la larga Campaña de Rectificación para combatir los principales errores en el partido. Fue combinada con debates en profundidad para examinar la historia del partido. Chou En-lai, que había sido un compañero importante durante este período, participó particularmente en este proceso. Esto llevó a un completo y abierto rechazo de las erradas líneas anteriores. Esta comprensión fue adoptada en la “Resolución sobre ciertas cuestiones en la historia de nuestro Partido“, en el Congreso del PCCh, realizado en abril de 1945.
Armados con la línea correcta y con las tácticas correctas, el PCCh dirigió al pueblo chino a la victoria por primera vez en la Guerra de Resistencia contra el Japón, y después contra los reaccionarios liderados por Chiang Kai-shek. Con una fuerza de combate de poco más de 20.000 soldados al final de la Larga Marcha, el Ejército Rojo creció hasta un millón al final de la guerra contra el Japón, en 1945. En aquella época, en el VII Congreso del PCCh realizado en abril de 1945, Mao, en su informe “Sobre el Gobierno de Coalición“, presentó un resumen detallado de la guerra antijaponesa y un análisis de la actual situación internacional y nacional. Dio un programa específico para la formación de un gobierno de coalición con el Kuomintang después de la victoria sobre las fuerzas japonesas.
El período de la Tercera Guerra Civil Revolucionaria: Sin embargo, después de la victoria sobre los japoneses, Chiang Kai-shek, debido al apoyo imperialista de los Estados Unidos y la superioridad de sus fuerzas militares, se negó a aceptar la formación de un gobierno de coalición bajo ninguna condición razonable. En aquella época, incluso Stalin quería que el PCCh llegase a un acuerdo, diciendo que no deberían llegar a una guerra civil, sino cooperar con Chiang Kai-shek, ya que de lo contrario, la nación china perecería. Sin embargo, el PCCh, bajo la dirección de Mao, siguió adelante y luchó en lo que más tarde sería conocida como la Tercera Guerra Civil Revolucionaria. Contando con el pleno apoyo de las masas y, especialmente, del campesinado, el Ejército Rojo fue capaz de alterar el equilibrio militar de las fuerzas y, en julio de 1947 cambiar de la estrategia defensiva a la estrategia ofensiva. En octubre de 1949, el PCCh, tras un plazo de cuatro años, obtuvo la victoria a nivel nacional sobre el Kuomintang, apoyado por los EE.UU..
Debido a la victoria obtenida por China, marxistas-leninistas y el proletariado de todo el mundo estaban llenos de alegría y de orgullo por la formación de un campo socialista aparentemente invencible, que cubría un tercio de la humanidad. Mao, sin embargo, dio una idea de los desafíos y los peligros del próximo periodo. En 1949, durante el XXVIII aniversario de la fundación del PCCh, en su discurso “Sobre la Dictadura Democrática Popular“, dijo,”Los veintiocho años de vida de nuestro Partido constituyen un largo período, en el cual sólo hemos hecho una cosa: hemos logrado la victoria fundamental en la guerra revolucionaria. Ella merece celebrarse, porque es la victoria del pueblo, porque es una victoria conquistada en un país tan grande como China. Pero aún nos queda mucho por hacer; si lo comparamos con un viaje, nuestro trabajo ya realizado es tan sólo el primer paso dado en una larga marcha de diez mil li“.

Tres grandes luchas en el frente filosófico de China (1972) (Documentos sobre la GRCP)


Tres grandes luchas en el frente filosófico de China (1972) (Documentos sobre la GRCP)

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Después de 1949, año en que nació la República Popular de China, se libraron tres importantes luchas de principios en el frente filosófico de nuestro país, a saber: la lucha en torno a la cuestión de la base económica y la superestructura, la lucha en torno a la cuestión de si existe identidad entre el pensar y el ser, y la lucha en torno a la cuestión de que “uno se divide en dos” y “dos se integran en uno”.
Las tres luchas fueron provocadas, una tras otra, por Yang Sien-chen, agente del renegado, traidor oculto y vendeobreros Liu Shao-chi en los círculos filosóficos, en coyunturas cruciales de la lucha entre las dos clases (el proletariado y la burguesía), los dos caminos (el socialismo y el capitalismo) y las dos líneas (la marxista y la revisionista). Se trataba de recias batallas entre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico, por una parte, y el idealismo y la metafísica, por la otra. Fueron un reflejo, en el frente filosófico, de la aguda lucha de clases nacional e internacional.
En su informe ante la II Sesión Plenaria del VII Comité Central del Partido Comunista de China, celebrada en marzo de 1949, el gran líder el Presidente Mao señaló que, después de conquistada la victoria de la revolución en todo el país, la contradicción principal en la sociedad china era la “contradicción entre la clase obrera y la burguesía“, y llamó al pueblo a continuar haciendo la revolución, fortalecer la dictadura democrática popular, es decir, la dictadura del proletariado y “construir un gran Estado socialista“.
A fines de 1952, el Presidente Mao dio un paso más formulando la línea general para el período de transición: llevar a cabo gradualmente la industrialización socialista y efectuar gradualmente la transformación socialista de la agricultura, la artesanía, y la industria y comercio capitalistas.
Por el contrario, Liu Shao-chi, en descarada oposición al espíritu de la II Sesión Plenaria del VII Comité Central del Partido, predicó desesperadamente desde 1949 que “la explotación tiene sus méritos” y abogó por el desarrollo del capitalismo.

Blandiendo la andrajosa bandera de “la teoría de las fuerzas productivas“, cocinó, luego de la liberación del país, un siniestro programa para desenvolver el capitalismo, programa que propugnaba la “cooperación entre los cinco sectores de la economía [Los cinco sectores de la economía fueron: la economía estatal, la economía cooperativa, la economía individual de los campesinos y artesanos, la economía capitalista privada y la economía capitalista estatal.] para consolidar el sistema de la nueva democracia”. Se opuso sin escrúpulos a la línea general del Partido para el período de transición.
Precisamente en el momento en que se desarrollaba una intensa lucha entre la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao y la línea revisionista contrarrevolucionaria de Liu Shao-chi, Yang Sien-chen, a las órdenes de éste, fraguó la supuesta teoría de la “base económica sintetizada“, provocando de esta manera la primera lucha importante en el frente filosófico.
Yang Sien-chen declaró que la base económica en el período de transición era “de carácter sintetizado“, “que abarcaba tanto el sector socialista como el sector capitalista de la economía“, los cuales “pueden desarrollarse en forma equilibrada y coordinada“, y que la superestructura socialista debía, sin discriminación alguna, “servir a la base económica en su conjunto“, incluido el sector capitalista de la economía, y “servir también a la burguesía“. He aquí la tristemente famosa teoría de la “base económica sintetizada“.
Al plantear estos absurdos reaccionarios, Yang Sien-chen negó que la economía socialista y la capitalista eran diametralmente opuestas y luchaban entre sí. Negó la naturaleza de clase de la superestructura, intentando recurrir a la total colaboración y capitulación de clase en todas las esferas, desde la base económica hasta la superestructura.
Su objetivo era cambiar la naturaleza de la dictadura del proletariado en nuestro país, oponerse al establecimiento de una base económica socialista y perpetuar el capitalismo en China.
La teoría de la “base económica sintetizada“, que clamaba por el desarrollo del capitalismo, no es otra cosa que una variedad de la teoría de que “la teoría de las fuerzas productivas“.
De acuerdo con esta última, altamente apreciada durante varios decenios por los nuevos y viejos revisionistas de dentro y fuera del país, China, con sus fuerzas productivas atrasadas sin un capitalismo desarrollado, no puede efectuar la transformación socialista de la propiedad privada de los medios de producción ni realizar el socialismo, sino que sólo puede dejar cundir libremente el capitalismo. Tan pronto como saliera esta falacia reaccionaria de Yang Sien-chen, el proletariado le propinó un golpe contundente. Yang Sien-chen, que no se resignaba a su derrota, volvió a pregonar su teoría de la “base económica sintetizada” en 1955, de manera incluso más sistemática, en el artículo “Sobre la base y la superestructura durante el período de transición en la República Popular China“. A recibir el artículo, Liu Shao-chi, brindándole un abierto respaldo, dijo: “Usted tiene razón“. Agregó que el capitalismo privado “forma parte de la base“.
El Presidente Mao criticó severamente el programa reaccionario de Liu Shao-chi acerca de la “cooperación entre los cinco sectores de la economía para consolidar el sistema de la nueva democracia” y señaló que la reaccionaria esencia de este programa consistía en desenvolver el capitalismo. Bajo la guía del pensamiento Mao Tsetung, la transformación socialista de la propiedad de los medios de producción se completó en lo fundamental en 1956 y la línea general del Partido para el período de transición fue cumplida victoriosamente.
La teoría de Yang Sien-chen de la “base económica sintetizada” no sólo cayó en bancarrota en lo teórico, sino que resultó totalmente destrozada por la práctica revolucionaria.


II

El Presidente Mao formuló en 1958 la línea general de “poner en tensión todas las fuerzas y pugnar por marchar siempre adelante para construir el socialismo según la norma de cantidad, rapidez, calidad y economía“. Una vez que las masas aprehendan el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, éste se convierte en una fuerza material capaz de transformar el mundo, una fuerza bajo cuyo impacto se vienen abajo toda la vieja superestructura e ideología. Las masas populares, “tan animadas y tan llenas de audacia y combatividad“, pusieron en pleno juego su actividad subjetiva e iniciativa revolucionaria, crearon la nueva situación caracterizada por el gran salto adelante en la construcción del socialismo y establecieron las comunas populares, que son de gran significación histórica.
El rápido y pujante desarrollo de la revolución y construcción socialistas sacó de quicio al puñado de oportunistas de derecha. Liu Shao-chi y sus congéneres salieron a lanzar frenéticos ataques contra la línea general, el gran salto adelante y las comunas populares e impugnar el movimiento revolucionario de masas. Acusaron al Partido de practicar un “idealismo subjetivo” que “exageraba el papel activo y consciente del hombre“.
Yang Sien-chen, al dictado de Liu Shao-chi, aprovechó el momento para provocar una nueva batalla en el frente filosófico elaborando la teoría de “la falta de identidad entre el pensar y el ser“.
Yang Sien-chen declaró arbitrariamente: “La identidad entre el pensar y el ser es un tema idealista“. Dijo el disparate de que la “identidad entre el pensar y el ser” y la “identidad dialéctica” no son la misma cosa y que pertenecen a “dos categorías diferentes“.
Distorsionando malignamente el marxismo-leninismo, trató de contraponer la identidad entre el pensar y el ser a la teoría materialista del reflejo, afirmando que, con respecto al problema de la relación entre el pensar y el ser, “el materialismo lo resuelve con la teoría del reflejo, y el idealismo, con la identidad“.
La dialéctica materialista nos enseña que la ley de la unidad de los contrarios es universal.
La identidad de los contrarios, o sea, su dependencia mutua para la existencia y su transformación recíproca en determinadas condiciones, es aplicable, sin duda alguna, a la relación entre el pensar y el ser.
Al negar la identidad entre el pensar y el ser, Yang Sien-chen estaba negando el hecho de que los dos aspectos opuestos de la contradicción -el pensar y el ser- dependen el uno del otro para su existencia y se transforman mutuamente en condiciones determinadas. Si la afirmación de Yang Sien-chen fuera verdad, la ley dialéctica de la unidad de los contrarios carecería de sentido universal.
Yang Sien-chen negó con su metafísica la interrelación entre el pensar y el ser, los consideró como contrarios absolutos. Así, se cayó en el dualismo y, en adelante, en el idealismo subjetivo. Se opuso al papel activo de la teoría revolucionaria y al movimiento revolucionario de masas.
Exageró desmedidamente los aspectos secundarios y no esenciales de dicho movimiento. Atacó un punto sin considerar todo lo demás. Cerrando los ojos ante la esencia y los aspectos principales del movimiento revolucionario de masas, llegó al extremo de tomar sus propias percepciones subjetivas contrarrevolucionarias por realidad objetiva, con la vana intención de derrocar la dictadura del proletariado y restaurar el capitalismo.
Al negar la identidad dialéctica entre el pensar y el ser, Yang Sien-chen estaba oponiéndose, en fin de cuentas, a que se armara a las masas con el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung y a que éstas lo utilizaran para transformar activamente el mundo, o sea, quería embaucar a las masas con ideas revisionistas contrarrevolucionarias e intentar transformar el mundo de acuerdo a la reaccionaria concepción burguesa del mundo.
Tal teoría reaccionaria de Yang Sien-chen era precisamente la “base teórica” de la filosofía del servilismo ante lo extranjero y la teoría de avance rastrero impulsadas por Liu Shao-chi. En 1958 el Presidente Mao denunció claramente la reaccionaria esencia de la falacia de Yang Sien-chen, pero éste se resistió férreamente.
El Presidente Mao escribió en 1963 el conocido artículo ¿De dónde provienen las ideas correctas?
En este artículo expuso penetrantemente la gran verdad de que la materia puede transformarse en conciencia y la conciencia en materia, desarrolló de manera creadora la teoría marxista del conocimiento, criticó a fondo el idealismo y la metafísica burgueses de Liu Shao-chi, Yang Sien-chen y sus semejantes e hizo una síntesis científica de la lucha que se libraba en torno a la cuestión de la identidad entre el pensar y el ser.


III

En 1964, Liu Shao-chi mandó a Yang Sien-chen tramar la teoría reaccionaria de que “dos se integran en uno“, en abierta oposición a la dialéctica revolucionaria del Presidente Mao de que “uno se divide en dos“, desatando así una lucha todavía más amplia.
Ese año, se dio una lucha de clases muy aguda y compleja en el país y en el mundo. En colusión con los enemigos de clase en el exterior y sus descaradas actividades antichinas, Liu Shao-chi y sus secuaces trabajaron a toda máquina por una restauración capitalista en China. Guiado por la teoría del Presidente Mao sobre la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, el pueblo chino libró medida por medida una lucha contra los enemigos de clase de dentro y fuera del país. Iniciaron un movimiento de educación socialista dentro del país y, en la arena internacional, desplegó una polémica pública con el revisionismo contemporáneo.
La reaccionaria teoría de que “dos se integran en uno” apareció en tal momento precisamente para satisfacer las necesidades contrarrevolucionarias de los enemigos de clase en el país y en el mundo.
El Presidente Mao ha señalado: “Toda cosa se divide en dos“. “En la sociedad humana, al igual que en la naturaleza, cada entidad invariablemente se divide en sus diferentes partes; sólo hay diferencias en el contenido y la forma bajo condiciones concretas diversas“.
La magistral tesis del Presidente Mao de que “uno se divide en dos” es una síntesis penetrante y concisa de la ley de la unidad de los contrarios, es un gran desarrollo de la dialéctica materialista.
Reconocer que “uno se divide en dos” significa reconocer que en la sociedad socialista aún existen clases, contradicciones de clase y la lucha de clases, existen la lucha entre el camino socialista y el capitalista, el peligro de restauración del capitalismo y la amenaza de la agresión y subversión de parte del imperialismo y el socialimperialismo.
Para resolver estas contradicciones es imperativo continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado.
Sin embargo, la reaccionaria teoría de que “dos se integran en uno” predica que, “en el caso de cualquier cosa, `dos se integran en uno’” y que la identidad de los contrarios significa que éstos tienen una “ligazón inseparable“, un “punto común” y “demanda común“.
Esta falacia reaccionaria, que intenta conciliar las contradicciones, liquidar la lucha, negar la transformación y oponerse a la revolución, es ciento por ciento metafísica e idealismo burgués.
En esencia tiene por objetivo “integrar” en uno al proletariado y la burguesía, la revolución y la contrarrevolución; se opone a la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado y trata de restaurar el capitalismo.
Constituye la base de la teoría de la “extinción de la lucha de clases” de Liu Shao-chi.
Para abrir cancha con sus ideas reaccionarias, Yang Sien-chen y compañía pregonaron que “ya se ha dicho demasiado acerca de `uno se divide en dos’ y muy poco acerca de `dos se integran en uno’“.
Trabajaron tiempo extra para atacar el principio de “uno se divide en dos” del Presidente Mao, calumniándolo como “la filosofía de atacar a la gente“. Pero los recios ataques de la reacción sólo aceleraron su hundimiento general. Tan pronto como hiciera su aparición, la teoría de que “dos se integran en uno” encontró demoledores golpes del cuartel general proletario y de las masas revolucionarias.
El Presidente Mao dirigió personalmente la lucha de crítica a esta teoría reaccionaria y dio en el clavo al puntualizar que el núcleo de esta teoría revisionista es la conciliación de clases, condenándola así a muerte.


IV

Las tres importantes luchas en el frente filosófico muestran que la confrontación entre los dos bandos opuestos en este frente siempre ha sido un reflejo de la lucha de clases y de la lucha entre las dos líneas, que sirve a estas luchas y que no debemos considerar la lucha en filosofía como solamente “controversia académica“. Liu Shao-chi, Yang Sien-chen y sus congéneres atacaban frenéticamente el materialismo dialéctico y materialismo histórico, difundían el reaccionario idealismo y metafísica y provocaban una lucha tras otra precisamente con el vil afán de sacudir la base filosófica de la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao y crear una “base teórica” para la línea revisionista contrarrevolucionaria que trataba de restaurar el capitalismo.
Las tres importantes luchas en el frente filosófico nos enseñan además que la lucha entre las dos líneas es, a fin de cuentas, la lucha entre las dos concepciones del mundo, la proletaria y la burguesa. La concepción del mundo de uno decide qué línea defiende y sigue.
El que Liu Shao-chi, Yang Sien-chen y compañía impulsaran la línea revisionista contrarrevolucionaria fue decidido, como causa fundamental, por su concepción del mundo, su idealismo y metafísica burgueses.
Para aplicar a conciencia la línea revolucionaria proletaria, es imperativo que estudiemos concienzudamente el materialismo dialéctico y materialismo histórico de la mano con los tres grandes movimientos revolucionarios de la lucha de clases, la lucha por la producción y la experimentación científica, superemos el idealismo y la metafísica en nuestra mente y remodelemos a conciencia nuestra concepción del mundo.
Debemos aprender a distinguir el genuino marxismo del falso, la línea correcta de la errónea.
Las tres importantes luchas en el frente filosófico terminaron en la contundente victoria del pensamiento filosófico del Presidente Mao.
Pero la lucha de clases no ha finalizado todavía.
La lucha entre el materialismo y el idealismo y la lucha entre la dialéctica y la metafísica nunca tendrán fin.
Debemos llevar a cabo una profunda crítica revolucionaria de masas al idealismo y metafísica pregonados por Liu Shao-chi y otros estafadores políticos y arrancar de raíz lo que quede de su influencia venenosa.



Escrito por el Grupo Redactor para la Crítica Masiva Revolucionaria de la Escuela del Partido subordinada al CC del PCCh.

miércoles, 6 de julio de 2016

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Capítulo 24: Los primeros años de Mao.


Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo.
Capítulo 24: Los primeros años de Mao.
Capítulo 24


El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.


Capítulo 24: Los primeros años de Mao

Mao Tse-tung nació el 26 de diciembre de 1893, en la aldea de Shaoshan Chung, en el fértil valle de Shaoshan, en la provincia de Hunan, en China. El distrito donde nació Mao era rico en agricultura. También era una zona estratégica con todas las principales rutas por carretera y por río que pasaban por la provincia de Hunan. Estando en el medio, el comercio del pueblo de Hunan era conocido por sus comerciantes campesinos. Al final el siglo XIX y principios del siglo XX, Hunan también se convirtió en un centro intelectual y un centro de disidencia y revuelta, creando algunos de los hombres más sabios de China. Formando tanto a los generales militares que ayudaron a los emperadores chinos como a los revolucionarios que derrocaron su gobierno. También fue un importante centro de la mayor revuelta campesina del siglo XIX, la gran revuelta campesina de Taiping. Hunan proporcionó cientos de miles de combatientes para la rebelión, que duró 14 años, de 1850 a 1864. Este amplio apoyo a la revuelta campesina fue debido a la severa pobreza de los campesinos, por la explotación de los propietarios y los impuestos excesivos. Aunque el levantamiento fue brutalmente aplastado, la memoria de la revuelta se mantuvo firme en los pueblos en donde Mao pasó su infancia y juventud.
El padre de Mao, Mao Jen-shen, fue un campesino pobre que se vio obligado a convertirse en soldado durante siete años, con el fin de pagar las deudas de su padre. Más tarde, gracias al trabajo duro y al cuidadoso ahorro, pudo comprar de nuevo sus tierras. Llegó a convertirse en un campesino medio y un pequeño comerciante. El patrón de vida familiar, sin embargo, fue muy pobre. Hasta los dieciséis años de edad, Mao sólo comía un huevo por mes y carne alrededor de tres o cuatro veces al mes. El padre de Mao puso a sus hijos a trabajar tan pronto como fue posible. Así, Mao comenzó a trabajar en el campo a los seis años. La madre de Mao, Wen Chi-mei, era el distrito Xiangxiang, sólo a 16 millas de Shaoshan. Mao era el hijo mayor. Tenía dos hermanos y una hermanastra. Los tres estaban entre los miembros de la primera rama campesina del Partido Comunista que formó Mao. Todos se convirtieron en mártires de la Revolución.
Mao fue un rebelde desde muy temprano. Llamaba a su padre Poder Dominante. A menudo se unía con su madre, su hermano y los trabajadores contra la autoridad de su padre. En la escuela también se opuso a las viejas costumbres. Una vez, en protesta contra su maestro, a la edad de siete años, huyó y estuvo durante tres días en las montañas que rodeaban su pueblo. Después de esta protesta -la cual Mao define como su primer ataque con éxito- no fue readmitido en la escuela.
La primera escuela de Mao fue la escuela primaria del pueblo, en la que ingresó a los siete años. Tan pronto como aprendió a leer lo suficiente, desarrolló pasión por la lectura. Prefería los libros románticos de rebeldía y de aventura. A menudo, leía toda la noche, a la luz de una lámpara de aceite. El padre de Mao, que tenía muy poca educación, no estaba interesado en que Mao continuase su educación durante mucho tiempo.
Necesitaba a alguien para trabajar en los campos y para mantener sus cuentas. Por lo tanto, en 1906, sacó a Mao de la escuela del pueblo.

Mao, sin embargo, continuó su interés por la lectura y le pidió constantemente ser enviado a la escuela secundaria. Su padre no podía entender ese interés de su hijo, y pensaba que la solución estaba en concertarle matrimonio. Con catorce años, Mao se casó con una chica de la misma zona. Sin embargo, este se negó a completar el matrimonio.
Mientras tanto, la atmósfera revolucionaria estaba creciendo rápidamente en las áreas cercanas. Se llevaron a cabo dos rebeliones en ese período, lo que tuvo un impacto duradero en Mao. Una de ellas fue la revuelta de Hunan, en 1906, dirigida por los revolucionarios del partido nacionalista de Sun Yat-sen. La otra fue una revuelta contra un propietario de tierras por un grupo de campesinos del propio Shaoshan. Las dos fueron detenidas por la fuerza y los líderes decapitados. Mao se vio afectado en gran medida por la injusticia y anhelaba algo radical para el país y su pueblo. También anhelaba continuar su educación. Finalmente, en 1910, fue enviado a la escuela secundaria, en el distrito en el que estaba la casa de su madre, en Xiangxiang.
Los estudiantes de esta escuela eran todos de familias de terratenientes y de semejantes riquezas que, inicialmente, despreciaban a Mao. Mao, sin embargo, superó rápidamente a todos los otros estudiantes por su superior intelecto, trabajo duro, y estudio. Se sentaba a leer durante largas horas en el salón de clase después de que todos se habían marchado. Sus maestros estaban extramadamente impresionados por su habilidad. Después de unos meses, sin embargo, se le animó a aspirar a un nivel más alto. Después de un año, superó fácilmente los exámenes de admisión para la escuela superior, que estaba ubicada en Changsha, capital de la provincia de Hunan. En septiembre de 1911, Mao anduvo cuarenta millas hasta Changsha. Tenía casi dieciocho años y estaba viendo una ciudad por primera vez.
Changsha, la ciudad de los sabios, estaba en estado de agitación extrema en los días en que Mao llegó allí. Profesores y estudiantes habían formado organizaciones revolucionarias bajo diversos nombres. Se estaba distribuyendo literatura clandestina y se esperaba una explosión en cualquier momento. Mao, que ya había desarrollado algún pensamiento radical, estaba ansioso por participar en los acontecimientos. Después de un mes de la llegada de Mao, estalló la revolución burguesa de 1911 bajo la dirección de Sun Yat-sen. Inmediatamente decidió unirse a las fuerzas revolucionarias. La revolución, sin embargo, fue rapidamente traicionada y cayó en las manos de las fuerzas contrarrevolucionarias. Mao, después de cinco meses, renunció al ejército y volvió a Changsha.
A su regreso, Mao estaba buscando qué hacer y qué dirección tomar en su vida. Viendo anuncios en los periódicos, se inscribió a una cierta cantidad de cursos en escuelas que iban desde la fabricación de jabón y la academia de policía, a la escuela de derecho y de comercio. Finalmente pasó el examen de admisión para la Primera Escuela Provincial de Educación Superior en Changsha logrando el primer lugar. Después de seis meses, sin embargo, dejó la escuela y organizó un programa de enseñanza propio, el cual consistía en leer todos los días en la Biblioteca Provincial de Hunan. Durante seis meses, pasó todos los días, desde la mañana hasta la tarde, en la biblioteca, con apenas un desayuno y dos bolas de arroz. Este período de lectura intensiva cubrió una gama muy amplia de temas sociales y científicos de Occidente, así como autores de origen chino. Esto sentó las bases de la formación de Mao. Seis meses de tanto estudio dejaron a Mao sin dinero. Su padre, el cual no podía concebir que el único deseo de su hijo fuese seguir adelante con lectura, rehusó ayudarle, a menos que entrase en una escuela real.
Así, en 1913, Mao entró en la Primera Escuela Normal de Hunan, la cual era una escuela de profesores. Permaneció allí durante cinco años, de 1913 a 1918. El colapso del gobierno central chino y el estallido de la Primera Guerra Mundial había creado condiciones de extrema agitación en toda China y el mundo. En China, las guerras entre ejércitos provinciales, bajo los señores de la guerra, se convirtieron en algo común. Fue también el período en que Japón, haciendo uso de la participación de otros poderes imperialistas en la Gran Guerra, trató conseguir la dominación total sobre China. Esto llevó a una fuerte oposición entre los sectores intelectuales y revolucionarios de China.
Fue durante estos años que las ideas políticas de Mao tomaron forma. En 1915 se convirtió en secretario de la Sociedad de Estudiantes de la Escuela Normal, y creó la Asociación de Estudiantes para el Auto-gobierno. Esta organización llevó a cabo numerosas agitaciones contra las autoridades universitarias por demandas de los estudiantes. Mao también lideró esta organización en manifestaciones callejeras contra la dominación japonesa y sus marionetas chinas. Esta organización se convirtió más tarde en el núcleo de las futuras organizaciones estudiantiles en la provincia de Hunan.
En cuanto los ataques de los señores de la guerra crecieron, los estudiantes de diversos lugares formaron una milicia para la autodefensa. En 1917, Mao se convirtió en jefe del batallón de su facultad. Obtuvo algunas armas de la policía local y lideró a los estudiantes en ataques de guerrilla contra los grupos de los señores de la guerra para recolectar más armas. Haciendo uso de su conocimiento de las tácticas de guerrilla utilizadas anteriormente por los combatientes Hunanenses, así como del estudio de la teoría militar, Mao hizo del batallón de su facultad una fuerza de combate eficaz. Mao también tuvo cierto interés en todas las principales campañas militares de la Primera Guerra Mundial en curso. Enseñó y escribió artículos sobre estrategia y táctica.
Mao también estuvo implicado en otras actividades. Luchó contra los males sociales como el opio y la prostitución. Luchó contra la opresión de las mujeres e intentó garantizar la máxima participación de las mujeres en el movimiento estudiantil. Escribió y animó a practicar la natación, los deportes y la formación física entre estudiantes y jóvenes. Él mismo se mantiene en una buena y extrema condición física, toma baños de agua fría durante todo el año, nada en agua fría, anda descalzo y sin camisa durante largos paseos por las colinas, etc. En 1917, comenzó a ir a la escuela por la noche, donde él y otros estudiantes y maestros daban lecciones a los trabajadores de las fábricas de Changsha gratuitamente.
En 1918, Mao inaugura la Nueva Sociedad de Estudio del Pueblo, la cual venía planeando alrededor de un año. Fue uno de muchos grupos de estudiantes, pero se convirtió en algo más, en el núcleo de un partido político. Desde el principio insistió en la acción, así como en el debate. No sólo hablaba de revolución, sino que la practicaba, antes de nada, revolucionando a sus propios miembros, convirtiéndolos en “hombres nuevos”. Tenía a mujeres entre sus miembros que enfrentaban diversos problemas, por ejemplo, la opresión de la mujer en sistema tradicional de matrimonio. Sus actividades se regían al programa de debate, el estudio y la acción social. La acción social incluía escuelas nocturnas para trabajadores, visitas a fábricas, manifestaciones contra el imperialismo japonés, escribir artículos, luchar por nuevas ideas y el uso de la lengua nativa. En los años posteriores, los trece miembros originales de la sociedad se unieron al Partido Comunista de China (PCCh), fundado en 1921. En 1919, había ochenta miembros, de los cuales más de cuarenta se unirían al Partido.
En la época de la graduación de Mao en la escuela normal, en 1918, se juntó con su madre en Changsha, que fue para allí después de su tratamiento. Sin embargo, no se pudo curar y murió en octubre de 1918. Después de su muerte, Mao se traslada a Pekín, la capital de China, donde durante seis meses trabaja por un salario bajo como ayudante de bibliotecario en la Universidad de Pekín. Obtuvo este trabajo a través de Li Ta-chao, el bibliotecario de la universidad, que fue el primer intelectual chino que elogió la Revolución Rusa y uno de los primeros en introducir el pensamiento marxista en China. Bajo Li Ta-chao, Mao se desarrolló rápidamente hacia el marxismo. Empezó a leer las obras de Lenin, que habían sido traducidas al chino. A finales de 1918 se incorporó al Grupo de Estudios Marxistas formado por Li. También conoció a muchos intelectuales y marxistas. Alguien que tuvo un gran impacto en él fue Chen Tu-siu, que más tarde se convertiría en el primer secretario del PCCh. Chen, en aquella época, era editor de la revista radical “Nueva Juventud“, en la que Mao ya había escrito y que había tenido influencia en él.
Mao pasó seis meses en Pekín. Durante este período se enamoró de Yang Kai-hui, la hija de uno de sus profesores de la Universidad de Changsha, que ahora era profesor en la Universidad de Pekín. Ella estaba estudiando un curso de periodismo en la universidad. Fue su primer amor. Su amor era el que entonces se denominaba como amor “nuevo”, donde ambos tomaban su decisión de ir contra el sistema tradicional de matrimonios concertados. Durante algún tiempo, mantuvieron su amor en secreto. No estaban seguros de que fuese el momento para el amor cuando el país los necesitaba tanto. Decidieron esperar algún tiempo antes de tomar una decision final.
En abril de 1919, Mao regresó a Changsha justo antes de la explosión del histórico 4 Mayo de 1919. Este movimiento democrático antiimperialista sacudió toda China. Aunque iniciada por los estudiantes, fue rápidamente apoyada por un amplio sector de trabajadores, comerciantes, tenderos, artesanos y otros sectores. Mao se involucró en cuerpo y alma a la agitación política. A su llegada consiguió trabajo, con un sueldo bajo, de maestro de escuela primaria. Todo su tiempo libre lo gastó en la organización de agitaciones y la difusión del marxismo. Estimuló el estudio del marxismo en la Nueva Sociedad de Estudio del Pueblo y otras sociedades de estudio en las que tenía contacto. Al mismo tiempo, construyó la Asociación de los Estudiantes Unidos de Hunan, que abarcaba desde jóvenes escolares a muchachas. Uniendo todas las secciones, Mao organizó un movimiento para la incautación y la quema de productos japoneses. Creo una revista semanal, “El Río Xiang“, que rápidamente tuvo una gran influencia en los movimientos estudiantiles del sur de China. Cuando la revista fue prohibida en octubre de 1919, Mao continuó escribiendo en otros periódicos. Luego consiguió trabajo como periodista para varios periódicos de Hunan y se fue a la gran ciudad de Wuhan, Pekín y Shanghai a conseguir apoyo para los movimientos de Hunan.
Cuando aterrizó en Pekín en febrero de 1920, se involucró rápidamente en los planes para construir el Partido Comunista de China. Mantuvo debates con sus compañeros bibliotecarios universitarios, Li Ta-chao y otros intelectuales. Visitó fábricas y estaciones ferroviarias y debatió de marxismo con los trabajadores. Hizo estudios profundos de las obras de Marx y Engels y de otros comunistas. También se reunió con Yang Kai-hui, que estaba estudiando el marxismo. Hablaban de su dedicación a los demás y a la revolución. Se comprometieron.
Después de Pekín, Mao permaneció cuatro meses en Shanghai, la ciudad más grande de China y su mayor centro comercial e industrial. Allí mantuvo conversaciones con Chen Tu-hsiu y otros marxistas de Shanghai. Para poder comer aceptó un trabajo de 24 horas en una lavandería. Fue durante este período, en mayo de 1920, que se creó el primer grupo comunista en China, en Shanghai.
Cuando Mao regresó a Hunan, en julio de 1920, comenzó a trabajar para crear un grupo comunista similar en su región. Su padre murió a principios de año y, entonces, Mao hizo su hogar en Shaoshan. Sus dos hermanos y su hermanastra estaban entre sus primeros reclutados. A continuación, regresó a Changsha, donde continuó el reclutamiento. Allí consiguió trabajo como director en una escuela primaria y también dio clases en la universidad “normal” por la que recibió un sueldo cómodo por primera vez.
A finales de 1920, Mao se casó con Yang Kai-hui y vivieron juntos durante el año y medio que Mao estuvo en Changsha como director de una escuela primaria. Eran considerados como la pareja ideal, con Yang también involucrada en el trabajo del partido, del que se convirtió en miembro en 1922. Tuvieron dos hijos, uno de ellos murió en 1950 como voluntario en la guerra de Corea contra el imperialismo norteamericano. El otro se convirtió en contable. Yang, que llevó a cabo un trabajo clandestino para el partido, fue arrestada en 1930 y ejecutada.
Aunque Mao participó en varias agitaciones durante este período, el foco principal de su trabajo fue la formación y la creación del PCCh. Después de formar un grupo comunista en Hunan, Mao se fue a Shanghai para presenciar el primer congreso nacional del PCCh en julio de 1921, que fue organizado de forma clandestina. Él fue uno de los doce delegados que representaban a los apenas 57 miembros del partido hasta la fecha.
Después del congreso, Mao se convirtió en Secretario Provincial del Partido de Hunan. Desde el principio dio especial atención a la creación del partido en Hunan, en base a los principios del partido leninista. Reclutó a jóvenes de organizaciones revolucionarias, así como a obreros avanzados que desarrollaban la lucha de los trabajadores. Creó dos revistas semanales para elevar el nivel ideológico y político de los miembros del partido y de la liga juvenil, y para ayudarles a continuar con la educación comunista entre las masas.
Fue durante este período, hasta 1923, que Mao concentró un gran reconocimiento en la organización de los trabajadores en Changsha, la mina de carbón de Anyuan (en la provincia vecina de Kiangsia) y en la mina de plomo de Shuikoushan. En agosto de 1921 creó el primer sindicato comunista. En 1922, fundó la sede de la Federación de Todos los Trabajadores de China en Hunan, de la que fue presidente. El movimiento y la organización de la mina de carbón de Anyuan fue un excelente ejemplo de organización comunista. El partido hizo que por primera vez, en el tiempo libre de las escuelas, los trabajadores de la mina de carbón continuasen la educación marxista. Luego organizó un sindicato. Mientras tanto, se formó una rama de la Liga Socialista Juvenil entre los trabajadores, los mejores miembros de ella fueron posteriormente reclutados por el partido. La mina de carbón de Anyuan vio grandes huelgas, que tuvieron una gran repercusión en el país. Tenía una organización fuerte, que sobrevivió incluso en períodos de represión. Los trabajadores dieron un valioso apoyo y participaron en diversas etapas de la guerra revolucionaria. Anyuan fue el centro de conexión para la primera base comunista en las montañas de Chingkang.
Mao no participó en el Segundo Congreso Nacional del PCCh, celebrado en julio de 1922, perdiendo así su cargo. Participó en el Tercer Congreso Nacional del PCCh, celebrado en junio de 1923, en el que fue elegido miembro del Comité Central. Ese Congreso decidió promover un frente nacional antiimperialista y antifeudal en cooperación con el Partido Kuomintang, entonces dirigido por Sun Yat-sen. Esto llevó a los miembros del partido comunista a unirse con el Kuomintang como individuos. Mao hizo lo mismo y fue elegido como miembro suplente del Comité Ejecutivo Central del Kuomintang entre el Primer y Segundo Congreso Nacional realizados en 1924 y 1926. Trabajó como Jefe del Departamento Central de Propaganda del Kuomintang, editando la revista “Political Weekly” y dirigiendo la sexta clase del Instituto del Movimiento Campesino.

Comunicado del Comité Central del Partido Comunista de la India (Maoista) ante la Celebración del 50 Aniversario de la Gran Revolución Cultural Proletaria y el Histórico Levantamiento de Naxalbari, el Centenario la Revolución Socialista Rusa y el Bicentenario del Nacimiento de Karl Marx

La Red de Blogs Comunistas, que ha asumido la responsabilidad y el empeño de ser la voz del Partido Comunista de la India (Maoista) en castellano, y portavoz de la Revolución Naxalita, ha traducido al español su último comunicado, que llama a celebrar el Quincuagésimo aniversario de la Gran Revolución Cultural Proletaria y el Histórico Levantamiento de Naxalbari, el Centenario de la Revolución Socialista Rusa, y el Bicentenario del Nacimiento de Karl Marx.

Lo compartimos para su difusión:

PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA (MAOÍSTA)
COMITÉ CENTRAL
16 de marzo de 2016
¡CELEBREMOS EL QUINCUAGÉSIMO ANIVERSARIO DE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA (GRCP) Y EL HISTÓRICO LEVANTAMIENTO ARMADO DE NAXALBARI, EL CENTENARIO DE LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA RUSA, QUE ESTREMECIÓ A LA HUMANIDAD TODA, Y EL BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DE KARL MARX, EL GRAN MAESTRO DEL PROLETARIADO INTERNACIONAL, CON ESPÍRITU Y ENTUSIASMO REVOLUCIONARIOS!

Llamamiento del Comité Central
Queridos camaradas, amigos de la Revolución india, obreros, campesinos, masas trabajadoras,

Dentro de poco vamos a celebrar cuatro aniversarios de importancia histórica para el proletariado mundial. La Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP), que cumple su quincuagésimo aniversario este año, fue el sin par levantamiento revolucionario de las masas en la China socialista que dirigía Mao y en el seno del Partido Comunista. Su objetivo fue someter todos y cada uno de los ámbitos de la superestructura cultural a la base económica socialista del país, fomentando la más activa participación de las amplias masas trabajadoras en la lucha contra la cultura burguesa y reaccionaria. En la GRCP se agudizó intensamente la lucha de clases contra los partidarios del camino capitalista emboscados en las filas del Partido Comunista, fue una continuación de la lucha antirrevisionista del Gran Debate y marcó una nueva etapa en el desarrollo de la Revolución china. La GRCP corroboró la lección que nos enseñara Mao en el sentido de que se necesitarán muchas revoluciones culturales en el proceso de construcción y consolidación del socialismo que conduce al comunismo. En el plano internacional, creó las condiciones y el contexto para lograr una ruptura decisiva con el revisionismo en los movimientos comunistas de muchos países, la formación de partidos marxistas-leninistas y una nueva oleada de guerras revolucionarias campesinas. En la India, el gran levantamiento armado revolucionario campesino de Naxalbari, del que se van a cumplir 50 años, estuvo influido e inspirado por la GRCP. Naxalbari fue un acontecimiento rompedor que, bajo la dirección del camarada Charu Majumdar –el gran dirigente, maestro y precursor del PCI (Maoísta) junto con Kanhai Chatterji–, marcó un nuevo comienzo en la historia de la Revolución democrática india. También se está acercando el centenario de la victoria de la gran Revolución socialista rusa, que aplastó el poder político de las clases capitalista y feudal por medio de la insurrección armada y que, por vez primera, estableció un nuevo Estado de la clase obrera y de las masas trabajadoras bajo la dirección de los camaradas Lenin y Stalin. Dicho Estado emprendió la tarea de construir el socialismo y sentó las bases de un sistema socialista, preparando así el terreno para la transición al comunismo. La Revolución bolchevique contó con la guía correcta de la ideología proletaria del Marxismo y del partido revolucionario del proletariado. Adoptó la estrategia y la táctica correctas y llevó a cabo una lucha implacable contra el oportunismo de derechas y de “izquierdas” tanto en el partido como en el país. En el transcurso de la construcción del socialismo y de la lucha contra el oportunismo nacional e internacional, el Marxismo se desarrolló hasta alcanzar una etapa nueva y superior: el Leninismo o Marxismo-Leninismo. Se aproxima asimismo el bicentenario del nacimiento de Karl Marx, fundador de la ideología proletaria y del socialismo científico, el gran filósofo revolucionario que formuló una teoría y un método absolutamente novedosos. Marx mostró un nuevo camino a una humanidad cuyo desenvolvimiento se produce en el curso de una enconada lucha de clases y en la lucha contra la ideología, la economía, la política y la cultura burguesas y pequeño burguesas, así como en el combate contra el oportunismo de derechas y de “izquierdas” en el seno del movimiento obrero. El Marxismo marcó el amanecer de una nueva época para la humanidad, aherrojada durante miles de años por la explotación y la opresión de clase, y convirtió en una posibilidad real la transición a una sociedad sin clases, es decir, al reino de la libertad.
Estos aniversarios son ocasiones importantes para reafirmar la verdad irrefutable de que el socialismo y el comunismo son la única alternativa a la esclavitud salarial, la explotación, la opresión, la dominación, la miseria, la discriminación, la desigualdad, la destrucción, las crisis y las guerras engendradas por el capitalismo en el mundo actual. En dichos aniversarios volveremos a proclamar que en la lucha contra el capital, sus sepultureros enterrarán las viejas y decadentes relaciones sociales, y erigirán, en su lugar, unas nuevas relaciones sociales que, en el proceso de construcción del socialismo, permitirán avanzar hacia una sociedad sin clases, poniendo así punto final a la prehistoria de la humanidad y dando inicio a la verdadera historia del hombre. Aquellos que afirman la permanencia del capitalismo y la caducidad del comunismo olvidan gratuitamente que la historia de la humanidad ha transcurrido en su mayor parte en sociedades sin clases, que la humanidad emergió de sociedades sin clases y que está destinada a regresar de nuevo a una sociedad sin clases, atravesando sucesivas etapas de desarrollo bajo la dirección del proletariado, la más reciente, última y más revolucionaria de las clases sociales de la historia. Quienes mencionan la reversión de las sociedades socialistas soviética y china olvidan deliberadamente que la burguesía también tuvo que hacer frente a innumerables derrotas a lo largo de varios siglos antes de poder salir victoriosa en su lucha por el poder contra la clase feudal. Desde la Comuna de París, cada derrota ha proporcionado nuevas lecciones al proletariado. Aprendiendo de los errores y extrayendo las oportunas lecciones de las derrotas, el proletariado y su partido no cejarán en su lucha implacable, firme y tenaz contra la burguesía. Como vanguardia de todas las clases y sectores sociales oprimidos, el proletariado y su partido construirán el socialismo primero en un país, más tarde en varios y, finalmente, con la derrota del capitalismo, el imperialismo y la reacción, a escala mundial. Entonces, una vez maduras todas las condiciones necesarias, la sociedad podrá por fin inscribir en su enseña “de cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades”. Así pues, proclamemos una vez más con ocasión de la celebración de estos aniversarios que ¡no hay alternativa al Marxismo/Marxismo-Leninismo-Maoísmo! ¡No hay alternativa a la dirección de partido proletario! ¡No hay alternativa a la revolución! ¡No hay alternativa al socialismo y al comunismo!
Los proletarios de todos los países del mundo van a celebrar tres de estos aniversarios: el quincuagésimo aniversario de la GRCP, el centenario de la revolución bolchevique y el bicentenario del nacimiento de Karl Marx. Nuestro partido, el PCI (Maoísta), es un destacamento comprometido del proletariado internacional. Su guía es la ideología científica del Marxismo-Leninismo-Maoísmo (MLM), que aplica creativamente en la práctica revolucionaria concreta. Nuestro partido lucha incondicionalmente y sin tregua contra toda forma de revisionismo, ya se trate de oportunismo de derechas o sectarismo de “izquierdas”. Nuestro partido está volcado en una extensa guerra prolongada a fin de dar cima con éxito a la Revolución de Nueva Democracia (RND) en la India como parte inseparable de la revolución socialista mundial. El PCI (Maoísta) se une al proletariado internacional en la celebración de estos importantes aniversarios. Nuestro deber ineludible es celebrar estos tres grandes acontecimientos revolucionarios del proletariado mundial junto a todos los partidos, organizaciones, hombres y mujeres auténticamente maoístas del mundo como forma de defender, seguir y aplicar el MLM para, así, hacer avanzar la RND en nuestro país. Celebrar estos aniversarios significa comprender la esencia revolucionaria del Marxismo, emular el espíritu de las revoluciones proletarias victoriosas del pasado, aprender de las experiencias positivas y negativas del proletariado internacional, extraer lecciones de nuestras derrotas y errores, y confiar en nuestra fuerza para avanzar audazmente en la realización de la RND en nuestro país y en la construcción de nuevas condiciones sociales y revolucionarias, combatiendo al imperialismo y la reacción de toda laya.
Por lo tanto, nuestro Partido debe celebrar estos acontecimientos históricos del mejor modo posible y con toda su fuerza y capacidad en todos los lugares donde esté presente. Todas las unidades del partido deben hacer preparativos, poner el máximo empeño y efectuar llamamientos a las amplias masas a participar vigorosa y activamente en estas celebraciones. Exhortamos a las masas populares a celebrar el quincuagésimo aniversario de la GRCP del 16 al 22 de mayo de 2016, el quincuagésimo aniversario de Naxalbari del 23 al 29 de mayo de 2017, a celebrar el centenario de la Revolución bolchevique del 7 al 13 de noviembre de 2017 y el bicentenario del nacimiento de Karl Marx del 5 al 11 de mayo de 2018. Si por cualquier razón no fuera posible realizar dichas celebraciones en las fechas antes mencionadas, se podrán organizar en cualquier otro momento del año que sigue a cada uno de los aniversarios indicados (el Comité Central lamenta el retraso en la publicación del llamamiento del cincuentenario de la GRCP debido a circunstancias inevitables. Debe, por lo tanto, celebrarse en cualquier momento entre mayo de 2016 y mayo de 2017 durante una semana, con el objetivo de recalcar la gran importancia que la GRCP tuvo para las masas). Los actos deben celebrarse en forma de campañas y como Semanas de Aniversario.
Camaradas,
El sistema capitalista mundial provoca agudas crisis económicas y políticas, así como la destrucción de fuerzas productivas, intensifica la explotación y la opresión, y causa guerras de rapiña a lo largo y ancho del mundo. La gran mayoría de los países, las naciones y los pueblos se encuentra sometida al omnímodo dominio del imperialismo, lo que se traduce en un masivo resentimiento y en diferentes formas de resistencia popular. Las revueltas sociales que se avecinan hacen estremecer a todos los reaccionarios del mundo y a sus instituciones. En consecuencia, con el fin de apaciguar y desactivar el creciente descontento social, están adoptando diversas tácticas represivas y desinformativas, entre las que cabe mencionar la propaganda contrarrevolucionaria generalizada contra el MLM, las revoluciones socialistas, las revoluciones de nueva democracia y los movimientos de liberación nacional, así como contra todo tipo de luchas populares democráticas. En tal situación, nuestro objetivo debe ser hacer frente al enemigo en un plano más amplio que abarque los ámbitos ideológico, político, militar, etc. Los cuatro próximos aniversarios revolucionarios deben utilizarse para llevar a cabo esta tarea. Debemos emplear estos acontecimientos para educar ideológica y políticamente a los trabajadores del país, a los campesinos, los estudiantes, los jóvenes, los intelectuales, los sectores sociales oprimidos, como las mujeres, los dalits, los adivasis, las nacionalidades oprimidas, las minorías religiosas y el resto de sectores de las masas trabajadoras. Debemos exhortarlos a estar a la altura de las circunstancias, a unirse y organizarse con la fuerza suficiente para resistir el ataque de la clase dominante por todos los medios posibles. Debemos llamar a todos los sectores populares a participar en la revolución de nueva democracia y a unirse masivamente a la guerra popular con el mayor espíritu militante. Hay que difundir extensamente entre las amplias masas trabajadoras el mensaje de que la revolución de nueva democracia es el único camino que conduce a su liberación. Dicho mensaje es aún más crucial en los tiempos que corren, cuando el fascismo brahmánico-hindú, al servicio de los intereses de las clases dominantes indias y del imperialismo, se dedica a atacar sistemática y acerbamente al comunismo, así como a cualesquiera ideologías, movimientos, culturas, valores, aspiraciones y prácticas progresistas y democráticos, bien directamente, bien desde la tribuna parlamentaria, como parte de su ofensiva general contra el pueblo.
Hay que planificar dos tipos de programas para celebrar estos aniversarios. El primer tipo son las actividades en las áreas rurales, organizadas por nuestro Partido, el Ejército Guerrillero de Liberación Popular (EGLP), los Comités Populares Revolucionarios (CPR) y las organizaciones revolucionarias de masas (OM). El segundo tipo son las actividades abiertas y legales, a realizar principalmente en las ciudades por parte de organizaciones abiertas, ya sea independientemente o con otras fuerzas y personalidades democráticas revolucionarias. Nuestra dirección de las OM debe asumir toda la iniciativa en la organización de estas celebraciones. Debe asumir la responsabilidad de diseñar el plan de estas actividades con otras fuerzas amigas.
Aunque el quincuagésimo aniversario del levantamiento de Naxalbari tiene trascendencia internacional, fundamentalmente se relaciona con la guerra popular prolongada que actualmente se desarrolla en nuestro país. Es probable que fuerzas promaoístas, así como personalidades, partidos y organizaciones democráticos radicales, tanto a nivel de la Unión India como de sus estados, estén dispuestos a unirse a nosotros en la celebración de este aniversario. Hemos de esforzarnos para que ello sea posible, tomando la iniciativa y mostrando la flexibilidad necesaria. Aunque es importante tratar de celebrar este acontecimiento conjuntamente con otras fuerzas, no debemos permitir, sin embargo, que se mitigue la esencia y la importancia ideológico-políticas de Naxalbari. Así pues, lo más oportuno es unirse sólo a quienes defiendan claramente Naxalbari sin atenuar su esencia. En líneas generales, se tratará de quienes apoyan a los movimientos revolucionarios y democráticos actuales. Teniendo en cuenta lo anterior, debe lograrse la máxima participación. Nuestro Comité Central hace un llamamiento a los auténticos partidos y organizaciones proletarios de todos los países, así como a los amigos, simpatizantes y partidarios de la revolución india, para que organicen actividades de celebración del cincuentenario de Naxalbari en el contexto de la actual guerra popular prolongada en la India.
Tanto los auténticos marxistas como los revisionistas defenderán y celebrarán el cincuentenario de la GRCP, el centenario de la Revolución bolchevique y el bicentenario del nacimiento de Marx. Será posible, en consecuencia, organizar estos acontecimientos de forma aún más amplia que en el caso de Naxalbari, implicando en la participación a muchas más fuerzas. Sin embargo, debemos unirnos sólo a aquellas fuerzas marxistas y democráticas que defiendan la enseñanza fundamental de Marx, a saber: la necesidad absoluta de destruir el viejo Estado mediante la fuerza para construir el socialismo bajo la dictadura del proletariado con el fin de avanzar hacia el establecimiento de una sociedad sin clases, es decir, el comunismo. Los revisionistas y neorrevisionistas de todo el mundo desdeñan y rechazan esta enseñanza fundamental del Marxismo, que, en Rusia por vez primera, fue puesta en práctica en su verdadera esencia bajo la dirección de Lenin y Stalin. De ese modo, los revisionistas y neorrevisionistas combaten el Marxismo en nombre del Marxismo y en interés del capitalismo y el imperialismo. Estas fuerzas existen hoy en día en todos los países y tratan de impedir que la clase obrera avance por el camino revolucionario. Oportunistas del tipo del PCI y el PCI (Marxista) en nuestro país tampoco aceptan ni observan esta enseñanza central de Marx. Así que es mejor evitar unirse a ellos en estas celebraciones sobre la base del ideario de nuestro Partido. No debemos olvidar ni por un instante que, en el combate contra el enemigo, es imposible avanzar con claridad, con valentía y con unidad en las filas del partido y del pueblo, sin una lucha implacable y sin concesiones contra toda forma de oportunismo. Sin embargo, se puede invitar a nuestros foros y actividades a aquellos intelectuales que defiendan la esencia de las enseñanzas de Marx, de la Revolución bolchevique y de la GRCP, aun cuando apoyen a dichos partidos.
Como el cincuentenario de la GRCP, el centenario de la Revolución bolchevique y el bicentenario del nacimiento de Marx se celebrarán a nivel internacional, debemos tratar de organizar al menos un encuentro internacional en cualquiera de las ciudades de la India en una fecha aceptable para todos los participantes. Podemos utilizar el encuentro para discutir sobre los cuatro aniversarios. Asimismo, los revolucionarios indios deben participar en los encuentros internacionales que organicen en el extranjero fuerzas auténticamente revolucionarias en celebración de estos acontecimientos.
Es de esperar que el enemigo intente ponernos todo tipo de obstáculos para impedirnos organizar estos aniversarios, ya sea en las zonas urbanas o en las rurales. Por ello, debemos estar preparados y hacer planes realistas y factibles que nos permitan llevar a cabo con éxito las actividades previstas, a pesar de los esfuerzos del enemigo por desbaratarlos. Debemos organizar reuniones públicas, asambleas y seminarios en las áreas urbanas, contando, para ello, con nuestra base de masas y con la movilización popular. Todas las actividades deben estar enfocadas sobre la base de la ideología del MLM, su relevancia en las presentes condiciones y en el futuro, y la línea ideológico-política del Partido hacia las amplias masas. El MLM debe presentarse como la alternativa a todas las ideologías burguesas y pequeño burguesas, tales como el economicismo, el reformismo, el parlamentarismo, el posmodernismo, etc. Es menester destacar la necesidad de la revolución proletaria mundial, los logros sin precedentes que para la historia mundial significaron las Revoluciones rusa y china, y los grandes avances que supusieron para la humanidad, a pesar de las posteriores traiciones de los revisionistas, los renegados y los partidarios del camino capitalista surgidos en las direcciones de aquellos Partidos. Es menester analizar en profundidad y de manera exhaustiva las razones del fracaso soviético, chino y de otros Estados socialistas y de Nueva Democracia, junto con las medidas para evitar en el futuro reversiones similares. Debemos mostrar lo más ampliamente posible ante las grandes masas populares nuestros puntos de vista sobre la teoría científica del proletariado, que surge de la lucha por la producción, la lucha de clases y la experiencia científica, la necesidad de aplicar el método de dirección proletaria y su estilo de trabajo, así como la aplicación de la línea de clase y la línea de masas.
Además, el Partido, el EGLP, los órganos de poder popular (CPR) y las organizaciones revolucionarias de masas (OM) deben difundir ampliamente entre las masas populares  los logros del movimiento revolucionario de la India. Todos los comités del Partido de arriba abajo junto con sus unidades principales y sus secciones en las OM y en los órganos del Frente Unido deben dirigir los estudios teóricos y las clases políticas sobre el MLM, la Revolución bolchevique, la GRCP y la RND en nuestro país con ocasión de estos aniversarios. El Partido, la milicia y las OM deben emprender nuevas campañas de reclutamiento para incorporar nuevas fuerzas a sus filas. En las Zonas Guerrilleras han de organizarse desfiles armados y con antorchas, manifestaciones, mítines públicos, reuniones, etc., aplicando todos los métodos de defensa y actuación clandestina ante la posibilidad de ataques enemigos para alterar nuestros planes. Del mismo modo, las organizaciones de masas en las ciudades deben llevar a cabo manifestaciones, asambleas, mítines públicos, seminarios, etc., mediante la movilización popular y de fuerzas afines. Nuestro Partido, el EGLP, los CPR y las OM revolucionarias deben preparar material de propaganda, conceder entrevistas a los medios de comunicación y publicar libros teórico-políticos y números especiales de revistas en las lenguas correspondientes. Hay que publicar o republicar libros sobre historia y teoría revolucionaria. El material de propaganda y el resto de las publicaciones deben presentarse, por lo general, en un estilo sencillo y creativo, accesible para las masas. Las secciones en las OM deben prestar especial atención a esta cuestión y tomar la iniciativa en ese sentido. Hemos de prestar atención preferente a la publicación de libros, folletos y recopilaciones de artículos escritos en estilo claro que sirvan para mejorar la comprensión del MLM, de la Revolución rusa, de la GRCP y de la historia de nuestro Partido entre los cuadros y los militantes. Dada la importancia de los cuatro aniversarios, debemos prestar atención a incrementar el nivel ideológico-político del Partido.
La Revolución es una fiesta de los obreros y de las masas trabajadoras, y las victorias de aquélla son el fruto de los heroicos sacrificios de éstos. Los próximos aniversarios son también acontecimientos festivos de las masas, por lo que su participación activa y comprometida debe garantizarse en todas nuestras actividades de propaganda, movilización y planificación. Tenemos que procurar involucrar al pueblo en la mayor medida posible para que acoja estas celebraciones como algo propio e incremente con entusiasmo su papel en la actual guerra revolucionaria que se libra en el país.
Camaradas,
 
El proletariado internacional carga con la responsabilidad histórica de dirigir a las amplias masas en miles de batallas contra el enemigo por un tortuoso camino que permitirá establecer una sociedad sin clases. Empuñando el arma invencible del MLM –el Marxismo de nuestro tiempo–, continuará avanzando hasta el efectivo cumplimiento de esa misión histórica. Nuestro Partido, como destacamento suyo que es, ha logrado algunos éxitos importantes en estos últimos cincuenta años desde el estallido de la gran insurrección campesina armada de Naxalbari, tiempo en el que ha recorrido un escabroso camino plagado de altibajos y de vueltas y revueltas en el curso de la guerra popular prolongada. Estos logros se han conseguido aplicando creativamente el MLM a las condiciones concretas del país, combatiendo la continua represión fascista de las clases dominantes, confabuladas con los imperialistas, y con la sangre de miles de heroicos mártires. Debemos emplear los próximos aniversarios para defender estos logros y utilizarlos como fuente de inspiración para seguir avanzando en la guerra popular. Con ocasión de estos acontecimientos, debemos educar y templar al Partido y a las masas en el MLM y mostrarles las experiencias positivas y negativas, así como las lecciones que hemos aprendido de los errores en nuestra práctica. Aprovechando estos aniversarios, debemos esforzarnos por incrementar el entusiasmo y el espíritu combativo de nuestro Partido, del EGLP, los CPR, las OM, las fuerzas amigas y las masas. Debemos tratar de ganarnos la confianza de las fuerzas amigas y del pueblo, y de convencerlos de que se sitúen a nuestro lado para así forjar una unidad más amplia y poderosa contra el enemigo común. Debemos esforzarnos al máximo para propagar la nueva democracia, el socialismo y el comunismo como único camino hacia la liberación de las cadenas de la explotación, la opresión, la servidumbre y la esclavitud. Éste es el camino que nos enseñaron los grandes maestros del proletariado internacional: Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao. Éste es el sendero que desbrozaron la Revolución bolchevique, la Revolución china y Naxalbari. Con motivo de los cuatro próximos aniversarios, ¡renovemos nuestro compromiso de seguir avanzando por este camino! Llamamos a todas las unidades y miembros del Partido a difundir ampliamente este llamamiento en el pueblo y a llevar a cabo con éxito las celebraciones de los aniversarios con su participación activa y resuelta.
Con saludos revolucionarios,
Ganapathy, Secretario General

Comité Central, PCI (Maoísta)