¿Cuál es la perspectiva en la
lucha de la clase trabajadora y el pueblo?
La actual crisis política, la cual está agravando con creces la
crisis económica, nos demuestra que la política burguesa sólo puede
responder a la epidemia de esta pandemia con medidas en contra los
trabajadores y el pueblo, pero esa producción que aún no es necesaria,
continua en muchos lugares, por ejemplo, en el transporte público
utilizado para el desplazamiento diario, no necesariamente se mantendría
ya que hay prohibiciones de huelga y manifestaciones. Es
particularmente desagradable pensar que, debido a los conflictos
laborales actuales, muchas de esas medidas se hubieran planificado
(manifestaciones, huelgas, etc.), especialmente en los sectores sociales
y de salud. Los trabajadores de estas industrias no pedían nada más de
lo que obviamente necesitan desde hace mucho tiempo: más personal, mejor
equipo, aumento de salario y horas laborales más cortas.
Por supuesto, la propagación de
la pandemia de coronavirus se ha vuelto más peligrosa y la amenaza para la
salud de la gente en general a crecido. Desde la trivialización y minimización
del potencial del virus, la política burguesa y los medios han transformado un
alarmismo sin precedentes, por ejemplo, el canciller Kurz habla sobre el hecho
que actualmente estamos experimentando “la peor crisis de Austria desde la
segunda guerra mundial”. Por consiguiente, en conjunto con los medios de
comunicación esta política está promocionando al “Equipo Austria”, el que ya no
se conocen clases sociales, sólo se conocen “victimas del virus”. Esto oscurece
y difumina el hecho de que son los trabajadores y el pueblo los que deben
soportar las consecuencias al luchar contra esta pandemia, ellos son los que
tiene que enfrentar la carga de esta crisis, mientras que la clase dominante,
siendo que también están en riesgo, no pierden sus trabajos, por lo tanto,
tampoco sus hogares, no tienen por qué temer por el hecho de no poder pagar el
arriendo o no tener a nadie que pueda cuidar de sus hijos. Además, esto no es
lo mismo en las clínicas privadas costosas en comparación con los hospitales
públicos y en los equipos de salud. ¡El “Equipo Austria” es una ilusión!, en
honor a la verdad, existe dos equipos, el “equipo de la clase dominante” y el
“equipo de la clase obrera y masas populares”. ¡Estos dos “equipos” representan
dos situaciones completamente distintas, tienen intereses y necesidades
completamente diferentes considerando las medidas para luchar contra las
pandemias! Y el pretender que estas diferencias no existen es un viejo truco
que aplican las clases dominantes para controlar de mejor manera al oprimido y
de esta manera fingir que están todos juntos y todos alineados. Esto es con la
intención de distraer el movimiento de los trabajadores de luchar por sus
intereses y preocupaciones incluso en los tiempos de “la crisis del
coronavirus”. En estos tiempos todo esto debería parar, ya que, el virus
afectará a todos por igual. No debemos caer en esto, pero se debe ser claro: un
sistema de salud y, por consiguiente, el control de la epidemia al servicio del
pueblo son cosas por las cuales se deben luchar, que no las regalaremos y que
por último requiera el derrocamiento del capital.
Es positivo ver como se ha
desarrollado la solidaridad espontanea de la población en muchos lugares
alrededor del país, esto ha pasado de la misma manera en ciudades grandes como
en comunidades rurales pequeñas. Incluso, la clase dominante llama a esto
acciones de solidaridad de parte del “Equipo Austria” por razones de propaganda
política, la verdad es que no existe tal “Equipo Austria”, porque mientras las
empresas reciben millones e incluso militares de apoyo, por ejemplo en la otra
cara de la moneda: una mujer adulta mayor, soltera, de Floridsdorf, Viena, que
ha trabajado duro toda su vida, depende de la suerte de que hay un departamento
de estudiantes en su edificio, los que les hacen las compras. ¡Simplemente, no
puede ser así! Y desde el canciller hasta el periodista, la clase dominante y
sus propagandistas tienen la osadía de hablar de un “Equipo Austria”, ¡¿a pesar
de esta obvia desigualdad?! ¡Millones son engañados! La solidaridad espontanea
entre las personas es extremadamente buena y ejemplar, pero no nos debemos
dejar engañar porque eso es completamente necesario, ya que, el estado burgués
prefiere dar sus recursos a los que ya tienen todo, en lugar, de apoyar y cuidar
adecuadamente a aquellos que están más en riesgo al coronavirus: los adultos
mayores y los posibles contagiados. Apoyamos explícitamente las
acciones de solidaridad espontanea, pero nunca nos cansaremos de resaltar que
estas actividades son necesarias porque aquellos que más lo necesitan están en
abandono por el estado burgués y sus instituciones. Si ellos mismos, las
fuerzas de la clase trabajadora y el pueblo no organizan su solidaridad,
¡Entonces, son abandonados!
Las medidas tomadas por los
partidos políticos de la clase dominante intervienen, al mismo tiempo que las
leyendas del “Equipo Austria”, especialmente en el tiempo libre y vida privada
de los trabajadores y el pueblo, como si fuera la “responsabilidad privada” de
todos el observar cómo la pandemia continua. Sin embargo, al mismo tiempo las
personas están esperando en vano por medidas como una desinfección generalizada
en espacios públicos o los suministros necesarios de higiene y desinfectantes
gratis, y mientras, los desinfectantes, productos de higiene y ropa de
protección están agotadas en muchos lugares y son escasos en hospitales, hay
usuarios privados y especuladores que acaparan esos productos y los venden por
internet en cantidades enormes. La política burguesa no se mueve en contra de
estas criaturas, que quieren capitalizar en esta inquietante situación de las
masas, la cual se va deteriorando como resultado. Al mismo tiempo, todo el
parlamento decide mediante medidas en contra, por ejemplo, clubes deportivos
pequeños que quieren mantener sesiones de futbol (tomando varias medidas
preventivas), a pesar de que aún hay una gran cantidad de gente reuniéndose en
espacios pequeños en lugares de trabajo o en el transporte público. ¡Esto es
completamente absurdo y demuestra que no son las masas principalmente
protegidas, pero por eso, además del capitalismo, pasa por encima de todos los
trapos criminales que se benefician con la situación! El movimiento de los
trabajadores y del pueblo se debe preparar y equipar, no solamente para
defenderse en contra la aumentada explotación de los capitalistas y el
desempleo en masa, pero además afirmar exitosamente en contra de tales
criminales.
Después de la política burguesa
y los medios de comunicación, en la etapa de la expansión del coronavirus, pasó
de la trivialización y la minimización al punto de sembrar el pánico y el
estado de ánimo de una catástrofe, intervenciones masivas en asambleas, huelgas
y otros derechos fundamentales son justificados con referencia al “corona”. La
clase dominante va a intentar todo lo posible para poder mantener estas medidas
más allá de los que es científicamente necesario para luchar en contra la
epidemia y para integrarlos paso a paso en su vida cotidiana. Obviamente ellos
intentaran “tomar” todo lo posible de estas medidas, simplemente porque hay
restricciones de fundamentos y derechos políticos, que de otro modo no serían
ejecutables. Al final de esta “crisis del coronavirus” va a haber una
expansión a largo plazo de vigilancia y de control político del estado burgués,
el cual se debe dar un golpe hacia atrás y prevenir. Esto significa que el
movimiento de los trabajadores y las masas populares van a estar extremadamente
atentas, de que estas medidas pronto llegaran a su fin y por ningún modo nos
debemos impresionar por las “excepciones” y las “leyes especiales”. ¡Los
derechos fundamentales democráticos colectivos no deben por ninguna
circunstancia restringirse! La lucha en contra de su restricción adicional
además tiene como objetivo expandirlos y profundizarlos. Esto también significa
que la lucha para garantizar que todos los que ya tienen que pagar la carga de
la crisis ya no estén sujetos a más cargas y se reviertan los deteriores
anteriores.
¡No traspasar las consecuencias de “la crisis del coronavirus” a
la clase obrera y las masas!
¡No a los despidos,
suspensiones temporarias y trabajos a corto plazo!
¡El derecho de continuar con el pago de los salarios en caso de
licencia relacionada con la enfermedad!
¡Cualquier caso de tiempo libre
continuando con pago de los salarios con propósito de cuidado infantil!
¡La
suspensión de pagos de renta en caso de despido, terminación y trabajo a corto
plazo!
¡No a las pérdidas de ingresos
en el caso de despidos, suspensiones temporarias y trabajos a corto plazo
relacionados con la enfermedad!
¡Distribución masiva inmediata de desinfectantes y artículos de
higiene por parte de organismos públicos de forma gratuita!
¡Por medidas de desinfección a gran escala en espacios públicos!
¡No al ejército de los Estados Unidos! ¡No a los miles de millones
de dólares de Estados Unidos para los bancos y las corporaciones!
¡Ninguna misión en el
extranjero por parte de las Fuerzas Armadas austriacas!
¡Subvenciones de cero intereses para empresas falsas por cuenta
propia y unipersonal!
¡No a los miles de millones de
turismos!
¡Reconocimiento de extra-tolerancia
para los semestres y el aplazamiento de exámenes para estudiantes cuyas
universidades y escuelas han sido cerradas!
¡Aplazamiento de los reembolsos
del préstamo y extensión simultánea de las condiciones del préstamo para los
individuos particulares!
¡Aumento inmediato del personal médico y educativo en las
instituciones del sistema público de salud y social!
¡Reducción simultánea del
tiempo de trabajo a 35 horas con salario completo y compensación del personal!
¡No más restricciones a los derechos democráticos básicos!
¡Cancelación de las
restricciones anteriores tan pronto como sea posible y sin reemplazo!
¡Para un sistema de salud al servicio del pueblo!