martes, 13 de mayo de 2008

Se recrudece el debate sobre la Revolución en Nepal (3)


El presente articulo de Nueva Democracia, de Chile esta tomado de la pagina comunista vasca Kimetz. Invitamos a los camaradas y amigos a participar en el debate, tomando posición con cirtica y autocritica.



Desatar la guerra popular en el mundo, combatir el revisionismo prachandista en el MCI.

www.nuevademocracia.urc.cl

http://www.nuevademocracia.urc.cl/ND15/ND15_Art07.htm

Si los comunistas pensásemos que el Movimiento Comunista Internacional (MCI) y las organizaciones por él generadas son o deben ser como un bloque de granito, monolítico y sin fisura alguna, cometeríamos un error de subjetivismo, que nos llevaría a negar el hecho de que en su interior se refleja en forma inevitable la lucha de clases que se desarrolla continuamente en la sociedad dividida en clases.


Hasta el granito más duro sufre los efectos de las tormentas. El agua y el viento lo azotan erosionándolo, pero a diferencia de la roca los comunistas podemos defender nuestra cohesión ideológica y política mediante la lucha de líneas, disminuyendo los efectos negativos de los intentos de erosión revisionista en las organizaciones comunistas.Hoy los graves acontecimientos que se han venido desarrollando en Nepal desde el 2006 y que conducen a la liquidación total de la Guerra Popular en ese país, nos están indicando el surgimiento de una nueva corriente revisionista, esta vez al interior del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI), organización comunista internacional, fundada en 1984, que ha declarado formalmente su adhesión a los principios del maoísmo, reconociéndolo en 1993 como la actual etapa de desarrollo del marxismo-leninismo. También ha reconocido formalmente la Guerra Popular (GP) como el camino para la conquista del poder por el proletariado, a la cabeza de las clases revolucionarias.Como cabeza visible de esta corriente revisionista del siglo XXI aparece hoy el presidente del Partido Comunista de Nepal (maoísta), Prachanda, y su dirección. Estos nuevos revisionistas pretenden sustituir la revolución, desarrollada a través de la GP, por elecciones gubernamentales y parlamentarias, sin haber destruido previamente el viejo aparato del Estado. En Nepal, la monarquía feudal, la gran burguesía, los expansionistas indios y el imperialismo continúan manteniendo el poder. La renuncia a la GP por parte de los prachandistas le ha dado estabilidad a los reaccionarios. Incluso si éstos sacrificaran a la monarquía, esto no cambiaría. Sólo el avance de la GP era la garantía para que el poder cambiara verdaderamente de manos.Ante el surgimiento de esta corriente revisionista los comunistas no podemos permanecer impávidos y sentarnos a la orilla del camino guardando silencio, como espectadores de la traición que avanza ante nuestros ojos. Si así los hiciéramos nos haríamos viles cómplices de los nefastos revisionistas nepaleses. Peor aún sería si lo avalásemos con nuestro apoyo. Los auténticos maoístas, formemos o no parte del MRI, estamos obligados a unir nuestras voces, nuestros esfuerzos y nuestras fuerzas para desenmascarar a estos nuevos revisionistas y a todos los que engañosamente levantan la roja bandera del maoísmo pero en el fondo la combaten.Los nuevos revisionistas están sugiriendo que la situación internacional ha cambiado, que la revolución de nueva democracia corresponde a otro momento histórico y que para poder analizar correctamente los acontecimientos actuales en el mundo exigen una “ruptura epistemológica” con el determinismo, para de esta manera comprender que hoy estamos dominados por un “superimperialismo”. Estos maoístas de palabra, demandan otra visión, “más actualizada”, para el avance revolucionario en el mundo.A modo de ejemplo de esta lucha que está en curso en el interior del MCI podemos citar el comentario redactado por el Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar (UMQG), revista no oficial del MRI, a propósito de cumplirse 12 años del inicio de la Guerra Popular en Nepal (iniciada el 13 de febrero de 1996). Este comentario con fecha 11 de febrero de 2008 y bajo el título El 12 aniversario de la Guerra Popular de Nepal y su resultado pendiente, fue traducido y publicado (sin ningún comentario u observación anexa) por el periódico REVOLUCIÓN, órgano oficial del Partido Comunista Revolucionario (PCR) de EEUU. Este hecho es significativo, pues este órgano había guardado completo silencio desde las negociaciones de Prachanda con la alianza de los Siete Partidos burgueses hace ya dos años.Dicho comentario está dedicado no sólo a explicar el proceso electoralista en el cual se ha sumergido el PCN(M) luego de la firma de los “acuerdos de paz” (que significó un alto al fuego; la desmovilización, fragmentación e internación en campos vigilados del victorioso Ejército Popular de Liberación (EPL) dirigido por el PCN(M); el desmantelamiento de las zonas liberadas y de los órganos del nuevo poder que se construía, etc). Junto con ello justifica el camino emprendido por los revisionistas prachandistas.Este comentario reconoce los grandiosos avances y cambios que significó la GP en la vida de las masas explotadas de Nepal. Sin embargo, incluye el proceso electoral (que se ha pospuesto reiteradamente) como una continuidad del proceso revolucionario inicial. No lo considera como un quiebre de éste. No lo considera como la liquidación de la GP, sino que una nueva etapa de la lucha revolucionaria.Los revisionistas prachandistas integraron el gobierno provisional en abril de 2007, se retiraron de él en septiembre (para presionar a los otros partidos burgueses y revisionistas), y a fines de ese año volvieron a sus cargos ministeriales “de menor rango”. La nueva fecha para elegir gobierno y asamblea constituyente (que supuestamente dará lugar a cambios revolucionarios) fue fijada para el 10 de abril de 2008. Para el Servicio Noticioso UMQG esta situación merece el siguiente comentario: “Lo que se tiene que decidir ahora es que clase de poder estatal se consolidará y cuál sistema económico prevalecerá...”Es decir, dan por hecho que el futuro de la revolución nepalesa será decidida en una elección por “voluntad popular”, “pacíficamente”, “sin costos mayores”. No consideran el hecho de que el poder de las clases dominantes se encuentra intacto. Más aún con su renuncia a la lucha armada, los prachandistas han contribuido a reforzar ese poder contrarrevolucionario, creando así una situación que facilita la represión de las masas y de los cuadros revolucionarios que aún luchan. Las clases reaccionarias no duermen, en la oscuridad de la noche están afilando sus cuchillos carniceros. Conspiran contra el pueblo nepalés porque saben que se juegan su existencia.El Servicio Noticiosos UMQG embarcado en la lógica revisionista de Prachanda y su camarilla insiste en este comentario en que: “El problema fundamental en Nepal es qué clase de Estado reemplazará a la monarquía desprestigiada y odiada...”Para estos revisionistas el problema fundamental ya no es el problema del poder. El problema de quién tiene el poder. Para ellos ahora el poder ya no nace del fusil. Ahora el poder nace de componendas con sectores de la gran burguesía nepalesa que no tienen nada de revolucionarios o nacionalistas, sino que todo lo contrario, han sido históricamente fieles aliados del imperialismo yanki-británico y de los expansionistas indios.Estos mismos sectores burgueses han sido también muy cercanos colaboradores de la monarquía, co-gobernando con ella para explotar al pueblo y para reprimir sanguinariamente su lucha revolucionaria. Entre estos colaboradores contrarrevolucionarios del rey está incluido el Partido Comunista Nepalés (marxista leninista unificado), viejo partido revisionista que combatió furiosamente la Guerra Popular desde el gobierno y que, hoy es uno de las más cercanos aliados de los revisionistas prachandistas en su pretensión de lograr un tránsito pacífico desde un sistema monárquico de gobierno hacia un sistema republicano burgués en un país como Nepal, que mantiene su estructura de clase y su condición semifeudal y semicolonial.El revisionismo prachandista no puede ya ser considerado como una simple desviación derechista en el seno del MCI. Dejó de ser un simple planteamiento teórico oportunista para pasar a los hechos. Primero fue concretizado a partir del 2001 con sucesivos alto al fuego unilaterales y negociaciones con la monarquía. Siguió con las negociaciones con los siete partidos burgueses y pequeño burgueses con los que llegó a un acuerdo que culminó con la firma de los “acuerdos de paz” bajo el auspicio de las Naciones Unidas (organismo internacional bajo control de los imperialistas). Finalmente la Dirección prachandista puso en práctica esos acuerdos:a. Desmovilizó el victorioso Ejército Popular de Liberación, componente básico del Estado de Nueva Democracia que se construía en las zonas liberadas. Lo dividió y lo confinó en campos perfectamente ubicables y controlados por el enemigo de clase. Lo desarmó, almacenando su armamento en contenedores cerrados (donde el óxido los está inutilizando). Lo expuso a una situación precaria, con alimentos, medicamentos y viviendas insuficientes. Recibiendo de parte del Estado reaccionario un mezquino salario (con ello la gran burguesía y el imperialismo buscan destruir por completo la moral revolucionaria de los combatientes).b. Disolvió los órganos de poder creados por el Partido y las masas revolucionarias en el curso de la creciente Guerra Popular (comités populares, tribunales populares, etc). Aceptación de la reinstalación en las zonas liberadas por la GP de los antiguos puestos policiales del Estado burgués-terrateniente (en contra de la voluntad y de los intereses de las masas revolucionarias). Sin el EPL el pueblo nepalés no puede hacer su voluntad y la opción que le ofrecen los prachandistas son “elecciones democráticas” que no garantizan en absoluto el fin de la opresión. Con esta maniobra la contrarrevolución intenta destruir la voluntad revolucionaria del pueblo nepalés, yc. Destruyó el carácter revolucionario (bolchevique) del PCN(M) adaptándolo al sistema electoral pactado con los partidos burgueses y revisionistas. De esta forma gran parte de sus dirigentes están participando como parlamentarios en la Asamblea Provisional y como ministros en el Gobierno Provisional. Incluso ya se plantea la candidatura de Prachanda como presidente de un futuro gobierno electo por “sufragio universal”. Mientras tanto estos revisionistas están recibiendo sueldos y privilegios de parte del viejo Estado con la intención de sobornarlos, corromperlos y asimilarlos al sistema de dominación sobre el pueblo nepalés.Todos estos son hechos concretos, son motivos más que suficientes para situar a Prachanda y a su camarilla dirigente en el campo de la contrarrevolución, como enemigos de la clase obrera y del pueblo de Nepal, como enemigos del MCI. La sangre derramada en los campos de batalla por los heroicos cuadros y militantes del PCN(M), por los combatientes del EPL, por el proletariado y el pueblo revolucionario no debe ser inútil. Corresponde a los auténticos comunistas (maoístas) nepaleses reconstituir el PCN(M) como partido de la clase obrera y retomar el camino de la Guerra Popular para conquistar el poder y establecer el Estado de Nueva Democracia.Corresponde a los comunistas (marxista-leninista-maoístas) del mundo unir sus fuerzas en contra de la corriente revisionista del siglo XXI surgida al interior del maoísmo y cuya cabeza visible hoy es Prachanda.Se hace necesario para ello desarrollar un gran debate internacional para desenmascarar a estos nuevos revisionistas, para conjurar el peligro del surgimiento y desarrollo de desviaciones de derecha que deriven en el surgimiento de líneas oportunistas de derecha que abjuren del camino de la GP y se sumen al revisionismo prachandista.Hoy en el MCI (marxista-leninista-maoísta) se han elevado voces que condenan decididamente la traición de los prachandistas. Hay quienes lo defienden por ignorancia o porque comparten plenamente sus puntos de vista liquidadores. Pero también están aquellos que permanecen en silencio por oportunismo o porque vacilan. De cualquier manera el debate debe ser llevado adelante.Los efectos de la traición prachandistas no son irreversibles, son un recodo en el camino como señaló el presidente Gonzalo ante su detención y los golpes de la reacción peruana.En los acontecimientos que se desenvuelven en Nepal, por muy negativos que éstos sean, existen aspectos muy positivos y alentadores: Nepal es hoy un hervidero de lucha de masas de todo tipo, con diversos objetivos. Aunque carecen de una dirección revolucionaria unificada, ellas indican una aguda lucha de clases. Además, han habido manifestaciones de rebeldía en el interior del PCN(M) ante la política impuesta por los prachandistas. También hay que considerar la ubicación de Nepal en el mapa del mundo. Es justamente el sur de Asia donde se está desarrollando pujantemente la Guerra Popular dirigida por el Partido Comunista de India (Maoísta), que inevitablemente alentará el resurgimiento de la GP en Nepal. Por otra parte, los maoístas de América Latina estamos siendo testigos de los éxitos obtenidos por el Partido Comunista del Perú en la superación del recodo y en la difícil tarea de dotarse de una dirección reconocida y probada en medio de la Guerra Popular. Todo esto sirviendo a la Revolución mundial.Los verdaderos comunista (mlm) nepaleses no están solos, cuentan con el pleno respaldo del MCI (mlm) y con su apoyo combativo revertirán su situación.

Se recrudece el debate sobre la Revolución en Nepal (2)

En defensa del PCN (m) y del Movimiento Revolucionario Internacionalista. Respuesta a los camaradas de la UOC.mlm


Unión Obrera Comunista mlm
Colombia.


Estimados camaradas:
De manera fortuita hemos encontrado, en la red, una carta de respuesta a nuestra misiva en la que manifestábamos nuestro desacuerdo con sus actuales posiciones de critica al PCN (m) y al MRI.
Desconocemos porque no recibimos la misma en nuestro correo electrónico, cuando si recibimos otros envíos del RO. Bien, en cualquier caso el debate esta abierto y consideramos necesario exponer, de forma urgente y concreta, nuestra posiciones de defensa del PCN (m) y del MRI.
Hablamos como comunistas, como materialistas, desde nuestra realidad histórica y de nuestra presente comprensión de la misma. No queremos actuar como sabelotodos de café o expertos en revoluciones virtuales. Estamos sujetos a critica y auto-critica que es método dialéctico para avanzar.
Para comenzar creemos necesario señalar cual es, a nuestro entender, la base filosófica de la mayoría de las criticas de “izquierda” al Partido Comunista de Nepal (m) y al MRI. Se trata del dogmatismo, la otra cara del revisionismo, que se opone a la aplicación viva del marxismo y lo reduce al recitado de "mantras" de citas de los grandes del pensamiento proletario, sin vida, simple letra muerta. Este peligroso estilo unilateral, que se inicio en la III Internacional, se instauro con cierta facilidad en medio del la lucha anti-revisionista que tanto caos o incertidumbre creo en muchos sectores del movimiento comunista internacional.
Desde un marxismo mecanicista, no encarnado, desde una visión ajena a la dialectica, este estilo estereotipado se convirtió en la "salvación" de muchos honestos comunistas. Honestos si, pero confusos y equivocados que en vez de ver la causa del revisionismo, en el terreno filosófico, en el abandono del método dialéctico y la restauración de la metafisica burguesa, ! aplicaron la misma metafisica burguesa en defensa del marxismo puro! Tratando de deslindarlo con la realidad contaminada del revisionismo, lo encapsularon en un dogma estéril, “formalmente” de extrema izquierda, correcto, pero sin capacidad de dar respuestas a las contradicciones vivas. Las causas del revisionismo eran las conspiraciones externas y se opusieron a "uno se divide en dos" aplicando en realidad la metafisica.
Esto también ocurrió en China y el camarada Mao advirtió contra su peligro.
Ejemplo de esta actuación fue el Partido del Trabajo de Albania y su dirigente Enver Hoxha, seguido por muchas organizaciones comunistas, que ataco, a lo que por entonces se denominaba Pensamiento Mao Tse-Tung, en vez de asumirlo como nueva y superior etapa del M-L.
Hoy podemos apreciar su dañino resultado en lo político; la liquidación de la Albania socialista y de muchas organizaciones comunistas.
Aunque formalmente todos los que nos declaramos maoístas rechazamos el dogmato-revisionismo, hay quienes solo incluyen su critica en sus “mantras” pero lo siguen practicando, siguen sin cambiar de ropaje.
Muchos de los que hoy critican al MRI y al PCN (m) se encuentran en esta categoría son incapaces de desprenderse de la metafisica y no aplican la dialectica. Son incapaces de pensar como comunistas, solo son capaces de leer y releer citas que los tranquilicen de su incomprensión de la realizad viva. Es tal su temor a ser cortados en pedazos, de caer en el “pecado”(visión religiosa y metafisica) revisionista, que olvidan luchar contra-corriente y de aplicar el alma de la dialectica “el analisis concreto de la realidad concreta”
Queremos recordar que la línea verdaderamente revolucionaria es aquella que es capaz de movilizar a las masas por la Revolución y la toma del Poder. porque no hay que olvidar que la guerra popular es la guerra de las masas.
En el pasado otras organizaciones revolucionarias lo han olvidado, se han aislado de las masas y han sufrido serias derrotas.
Los camaradas de la UOC califican de traición los acuerdos alcanzados por el PCN (m) en el llamado proceso de paz y llaman a luchar contra el prachandismo.
¿Es esto correcto? Veamos.
Los acuerdos de paz fueron suscritos en torno a un programa de 12 puntos para la Revolución Democrática. Los camaradas debían de recordar que la actual fase de la revolución en Nepal, reino semi feudal, es de carácter democrático ¿asi a que tanto escándalo porque se hable de democracia? ¿Que la burguesía habla de su democracia? bien, el pueblo habla de la suya.
Estos acuerdos incluían el acantonamiento de las unidades del EPL y del Ejercito feudal y un desarme proporcional en ambas partes bajo supervisión de la ONU asi como la integración del territorio con la disolución de los órganos de poder popular.
Esto formalmente es parte del acuerdo pero la realidad es que en las zonas bajo control de las fuerzas de EPL se han mantenido los órganos elegidos por las masas, que ejercen el poder. Esto esta contrastado tanto por observadores favorables a los maoístas como por los reaccionarios que lo denuncian como falta de voluntad “democratica”de los mismos.
¿En realidad piensan que han entregado todas las armas?
Recordemos que un acuerdo, como nos enseña el marxismo en el marco de la lucha de clases, es siempre una tregua llamada a desaparecer en cuanto uno de los contendientes acumula mas fuerzas
Reiteramos que la guerra popular no es solo lucha armada es fundamentalmente política, la política al mando camaradas, el partido siempre manda el fusil. Es la guerra de las masas. Es la guerra política del proletariado
Los limites de la guerra popular en el campo han sido rotos por la actual situación creada por el Acuerdo de Paz ,que a permitido ganar se forma efectiva y afectiva a amplios sectores de las masas, que eran rehenes de los reaccionarios, al terreno de la Revolución. A puesto la Revolución Democrática a la orden del día (en la realidad viva y cotidiana de las masas populares )y llevado a dar pasos a la constitución de una Republica democrática y federativa, aislando a los reaccionarios mas recalcitrantes y alejando el peligro de una inminente invasión imperialista.
Hoy nos consta, por propias fuentes, la inmensa popularidad del PCN (m) entre las masas trabajadoras y el temor que eso crea a la burguesía y los imperialistas.
¿Es esto una traición a la Revolución y a las masas? ¿Eso es arriar la bandera de la Revolución?
Nos extraña camaradas, que consideren como único garante revolucionario la lucha armada y no la Línea revolucionaria.
También el oportunismo y el revisionismo armado posee en Colombia un territorio y unos órganos, dizque, de poder popular pero ¿hacen guerra popular? No, no es una guerra de las masas. Son simples señores de la guerra que controlan un territorio.
Nos gustaría conocer todos los documentos del PCN (m) pero para nosotros esto no es posible en la actualidad y los existentes son limitados o son traducciones al castellano no oficiales, pero en los mismos, publicados fundamentalmente por UMQG y The Worker, no se contradice ningún principio del maoísmo como tercera y superior etapa de la actual ideología proletaria. Desconocemos los documentos donde aparece la teoria de la democracia del siglo XXI o los limites del marxismo o si son simples declaraciones periodísticas. Si conocemos que fueron objeto de critica de los camaradas del PCI (m).

Los camaradas de la Unión Obrera Comunista de Colombia nos califican de nacionalistas, de liberales.
Eso camaradas, es lo mismo que los dogmáticos de Tirana decían de Presidente Mao. Reflexionen !
No camaradas, no somos nacionalistas, somos internacionalistas, porque reconocemos que la aplicación concreta del MLM a la revolución en un país tiene que ser obra de los comunistas de este, ya que son los que conocen las realidades concretas del mismo, y decimos aplicación practica y por tanto el desarrollo de un pensamiento que descubra las claves de la revolución en esas (y no en todas) condiciones concretas, definidas por el desarrollo de esa sociedad concreta. ¿Empirismo? No, simplemente hay que probar la tarta de manzana para saber como esta!
Recordemos camaradas los graves quebrantos que supusieron para la Revolución China los dictados de ciertos elementos amparados en organismos revolucionarios internacionales que consideraban que el único camino era la insurrección como en Revolución de Octubre.
Hoy sabemos, que el arsenal de la guerra del pueblo tiene muchas armas y aun tendrá mas en el futuro.
La comprensión de esto es una cuestión de principios, es una cuestión en la que no se puede actuar a la ligera, no sin correr el peligro de unirse al coro del enemigo.
¿Saben que los argumentos que ustedes utilizan son los mismos que lo de los trotskistas de El Militante?. Reflexionen, tienen que rectificar, hay que acabar de barrer la basura dogmática y a la línea que la sostiene, falsa izquierda derecha verdadera.
El MRI
Nadie puede negar de forma seria que esta agrupación internacional de organizaciones maoístas, surgida en los 80, ha representado un punto de arranque al actual repunte del movimiento comunista internacional en torno al maoismo como tercera y superior etapa del marxismo y que se ha convertido en su probado centro.
Ustedes en el pasado lo han defendido incluso, a pesar de sus diferencias con los analisis de algunos de sus componentes tenemos entendido, solicitaron su ingreso en el mismo. No ocultamos ni negamos errores o vacilaciones a lo largo de estos años en el MRI o en sus organizaciones. Su construcción se desarrolla en medio de la lucha de lineas, de la lucha de clases, pero esto lo ha fortalecido y buena prueba de ello son la guerras populares de las organizaciones que lo componen. Es correcto hacer critica pero critica entre camaradas, no para colgar etiquetas sin curar en enfermo. Creemos que tenemos que trabajar por la unidad y no por la división. No por una unidad sin principios, claro! pero hacer de la critica y autocrítica un mecanismo para avanzar en la misma.
Nosotros creemos que están equivocados en sus analisis pero también que debemos de tratarlos de forma respetuosa y no colgarles etiquetas.
Hemos tratado de ser concretos, evitando el estilo de acumulación de citas para justificar nuestras posiciones. Hemos querido hablar con nuestras propias palabras, concientes de nuestras limitaciones, pero deseosos que esta carta sirva para avanzar en la comprensión que permita hacer del maoismo mando y guia de la RPM

Galiza Febrero del 2008
Correo Vermello
Distribuidora.

Se recrudece el debate sobre la Revolución en Nepal


Despues del triunfo electoral del PCN (m) arrecian las criticas al mismo por diversas organizaciones comunistas internacionales. Para reforzar el conocimiento del mismo publicamos algunas de las mismas, en varias entradas y la respuesta de los camaradas de Galiza (España).






Lucha del Movimiento Comunista InternacionalContra el Oportunismo Prachandista
Polémica con los camaradas de Correo Vermello de España


El 30 de septiembre a nuestro correo electrónico llegó el siguiente mensaje.
De los Camaradas de Correo Vermello de España


Camaradas:
Con preocupación hemos recibido vuestra decisión de denunciar al MRI y a la dirección de los maoístas nepalíes.
Nosotros siempre hemos tenido en estima sus opiniones y en el pasado distribuimos sus publicaciones.
Esta nota es fraternal pero a su vez firme al manifestar nuestra defensa del MRI, probado centro de los maoístas a nivel internacional y de la Revolución en Nepal que dirige el PCN (m) bajo la justa dirección del camarada Prachanda.
Entendemos que la Base de Unidad en torno al Maoísmo como tercera y superior etapa del M-L tiene que venir acompañada de una practica respetuosa con sus diversas aplicaciones.
No negamos la necesidad de la critica entre camaradas pero nos parece necesario recordar, basándonos en las experiencias, tanto negativas como positivas, del Movimiento Comunista Internacional que es responsabilidad en definitiva de los comunistas de cada país la aplicación concreta de la verdad universal de la ideología proletaria.
Lo giros tácticos son siempre tomados en el terreno. Es fue y será.
Reciban un saludo vermello desde Galiza.
Correo Vermello


Del Revolución Obrera a los camaradas de Correo Vermello

Camaradas:
Correo Vermello
Con extrañeza hemos recibido su comunicación, donde sin ningún argumento, tercian a favor del Prachandismo.
Con extrañeza, por cuanto ignoran toda la argumentación que, con toda seriedad nos hemos preocupado por elaborar y presentar al movimiento obrero y al Movimiento Comunista Internacional en particular. Nuestra organización se ha esforzado por desarrollar un debate serio, profundo y detallado de lo acontecido en Nepal; oportunamente, al observar hacia dónde marchaba la revolución en Nepal, nuestro Comité de Dirección realizó reuniones Plenarias y una Asamblea Extraordinaria dedicó sus esfuerzos a desarrollar este debate y sacar una posición correcta sobre un problema que atañe al movimiento obrero mundial.
Aún así, a pesar de haber expresado de manera amplia nuestros planteamientos, antes y después de la firma de la traición en Nepal, la nota de ustedes, los desconoce y solamente se limitan a descalificarnos, sin ningún tipo de argumentación que es la forma correcta de adelantar un debate serio y productivo.
No sabiendo los pormenores de la forma como han llegado ustedes a sus conclusiones, quisiéramos solicitarles nos permitieran conocer los análisis que han hecho para filar del lado del prachandismo; creemos que es la mejor manera de contribuir al necesario debate que permita hacer de esta inevitable lucha, una poderosa fuerza impulsora del proceso de unidad del Movimiento Comunista Internacional, la cual debe darse sobre la base de la clarificación de la Línea General.
Aun cuando su nota es tan limitada en argumentación, sí permite tener claro las conclusiones más importantes a las que llegaron; y como quiera que se trata de desarrollar la lucha de líneas en beneficio de la claridad para el proletariado y los comunistas revolucionarios, nos parece conveniente enfatizar brevemente en algunos puntos a propósito de su carta. Lo cual se presenta en documento adjunto y que publicamos en nuestro periódico para conocimiento de todo el movimiento.
Calurosos saludos internacionalistas,
Semanario Revolución ObreraOctubre 30 de 2007
Denunciar el oportunismo prachandistaes la única posición consecuentemente internacionalista
En comienzo, saludamos que los camaradas de Correo Vermello hayan expresado públicamente sus opiniones, así sea de manera tan escueta, lo cual esperamos sirva de inicio para profundizar aún más en el importante debate en torno a las posiciones que se dan alrededor de los llamados "giros tácticos" en la dirección de la Guerra Popular en Nepal.
La comunicación de los camaradas de Correo Vermello, expresa de manera concentrada la lamentable decisión de respaldar el prachandismo y presenta algunas ideas que deben analizarse con cuidado.
“Denunciar al MRI y la dirección de los maoístas nepalíes”. Cabe la pena apuntar que no es conveniente juntar en un mismo saco la dirección prachandista con el MRI, incluso ni siquiera con el Comité del MRI que es su centro de dirección. Una cosa es la decisión del Comité Central del Partido Comunista de Nepal (maoísta) de poner fin a la Guerra Popular, y otra, la actuación del CoMRI que ha guardado silencio durante más de un año frente a esa decisión.
En cuanto a los prachandistas, hay que reafirmar que fueron ellos mismos quienes se denunciaron públicamente como traidores a la revolución, fueron ellos quienes expresaron públicamente que había que poner fin a la Guerra Popular para entrar en un proceso de negociación con los enemigos y construir un República parlamentaria. Por tanto, lo más leal con la clase obrera mundial, es precisamente cumplir con la obligación de todos los comunistas revolucionarios de pronunciarse de manera pública, o en respaldo a esta decisión, o condenándola, como oportunamente lo hicieran la Unión Obrera Comunista (mlm) en Colombia y el Partido Comunista de la India (maoísta), precisamente, un partido miembro del MRI.
A ese respecto, vale la pena recordar la vieja máxima de nuestro maestro Mao Tse Tung en su famoso texto Contra el Liberalismo: “Estamos por la lucha ideológica activa, pues ella es el arma con que se logra la unidad interna del Partido y demás colectividades revolucionarias en beneficio del combate. Todos los comunistas y revolucionarios deben empuñar esta arma. Pero el liberalismo rechaza la lucha ideológica y propugna una paz sin principios, dando origen a un estilo decadente y vulgar, que conduce a la degeneración política a algunas organizaciones y miembros del Partido y demás colectividades revolucionarias...”
En cuanto a denunciar al Comité del MRI, ello no es más que la consecuencia lógica de su actuación, impropia de una organización que se había caracterizado por ser durante más de veinte años un "probado Centro de Dirección". Pero hoy, a más de un año de consumada la traición prachandista, lamentablemente el CoMRI no ha dicho una sola palabra al respecto. No puede ser Centro de Dirección del movimiento obrero internacional una organización impotente para ponerse al frente de un problema que tiene repercusiones en el desarrollo de la revolución proletaria mundial y en el Movimiento Comunista Internacional.
No es tampoco argumento válido el que este asunto esté siendo debatido internamente en el MRI, pues de hecho los prachandistas se encargaron de hacerlo público. No sólo firmaron una paz mentirosa, desmovilizaron el Ejército Popular y desmantelaron el Poder Popular, sino que de inmediato lanzaron una gran campaña por todo el mundo, y principalmente por Europa, para ganar apoyo a la traición.
La polémica se hizo pública inevitablemente y lo correcto por parte del MRI hubiera sido pronunciarse públicamente también y organizar la discusión. Ello es un reflejo de que en el CoMRI se ha impuesto una línea pequeñoburguesa que ha acorralado a la línea proletaria y lo ha enterrado como dirección de los comunistas en el mundo. La bancarrota del MRI es una realidad objetiva, y sólo en la medida en que se haga consciente, se podrá avanzar más rápido hacia una nueva Conferencia Internacional de los auténticos marxistas leninistas maoísta.
“La Base de Unidad en torno al Maoísmo como tercera y superior etapa del M-L tiene que venir acompañada de una practica respetuosa con sus diversas aplicaciones” Los camaradas de Correo Vermello lamentablemente caen en craso error de nacionalismo, impropio de los comunistas que somos defensores del carácter internacionalista del movimiento obrero, y por eso jamás nos opondremos a que nuestros camaradas de otros países opinen y contribuyan al desarrollo de la revolución en cualquier país.
Precisamente, aprendiendo de nuestros maestros y antecesores, es que consideramos nuestro deber apoyar todo estallido revolucionario en el mundo y sacar de ellos lecciones para la lucha, pero también advertir de los malos pasos, criticar los errores y combatir franca, abierta y lealmente el oportunismo, el sacrificio de los intereses futuros de las clase obrera, a cambio de las ventajas inmediatas y pasajeras. El internacionalismo proletario presupone nuestra obligación de tomar como nuestra, la lucha del proletariado y las masas en cualquier parte del mundo.
Ahora bien, decir que lo que está sucediendo en Nepal son simples “Giros Tácticos”, es no diferenciar entre la estrategia y la táctica. En Nepal no se trata sólo de un cese al fuego, ni de firmar un “Acuerdo de Paz”, ni de desmovilizar al Ejército Popular, ni de desmantelar los órganos de poder de las masas y entrar a hacer parte de un gobierno reaccionario interino -todo ello, ya de por si contrario a la Guerra Popular y mucho más aún cuando ésta se encuentra en la etapa de la ofensiva estratégica-, lo más delicado está en el cambio de programa, en la renuncia a la revolución de Nueva Democracia y a toda revolución, traición “sustentada” por los prachandistas en que no es posible triunfar en las actuales condiciones del imperialismo, haciéndolo ver como invencible. Ese es el mensaje que están enviando a las masas del mundo y ello deja de ser un problema de la táctica y un problema exclusivo de Nepal para convertirse en el problema central de la revolución proletaria mundial ahora, y punto de deslinde entre los marxistas y los oportunistas.
Los errores del prachandismo no son casuales ni de los últimos meses, vienen desde el 2001 y apuntan a desarmar al proletariado anunciando la supuesta insuficiencia del marxismo leninismo maoísmo para los tiempos actuales, haciendo aparecer las revoluciones y la experiencia del siglo pasado como erróneas y envejecidas. En reemplazo de la teoría leninista del imperialismo como capitalismo agonizante y antesala del socialismo, ofrece la “teoría” del “estado globalizado del imperialismo estadounidense”, una versión moderna de la teoría kautskiana del ultraimperialismo; en reemplazo de la revolucionaria teoría de la Dictadura del Proletariado, piedra de toque para diferenciar entre marxismo y revisionismo, según Lenin, ofrece la “Democracia del Siglo XXI”, versión moderna de la añeja y podrida democracia burguesa del Siglo XIX.
Como pueden ver camaradas de Correo Vermello, no son simples “Giros Tácticos”. El Programa de los prachandistas su concepción, su punto de vista y su método han dejado de ser los de los comunistas revolucionarios.
Por eso camaradas, la Unión Obrera Comunista (mlm), fiel a su juramento de defender los intereses de la clase obrera y a su indeclinable posición internacionalista, tomó la decisión de hacer de público conocimiento nuestras profundas divergencias con los prachandistas, y es a ojos vistas la actuación más correcta, ajena a todo tipo de liberalismo y, sobre todo, en cabal cumplimiento de nuestro deber internacionalista, tanto con el proletariado, como con el Movimiento Comunista Internacional y con el Movimiento Revolucionario Interna-cionalista, a quién defendimos con orgullo, firmeza y valentía mientras jugó su papel de jefe de los comunistas en el mundo; actitud que igualmente tuvimos con el Partido Comunista de Nepal (maoísta) mientras se mantuvo dentro de los linderos de los marxistas leninistas maoístas, hasta tanto no firmó la traición con los enemigos de la revolución. Cumplimiento de nuestro deber internacionalista del cual no pueden dar cuenta las organizaciones que ahora han guardado completo e irresponsable silencio frente a los cambios en Nepal.
Hoy puede verse como una gran parte de las organizaciones que otrora levantaban la bandera de la Guerra Popular en Nepal y llamaban a las masas a “mirar a los Himalayas”, guardan un imperdonable silencio cómplice y contribuyen a la desinformación que brinda la burguesía; actitud ajena por completo al marxismo, que se ha caracterizado precisamente por todo lo contrario, por enfrentar con toda firmeza las teorías contrarias al proletariado y por desnudar el oportunismo donde quiera que se presente.
Lamentamos profundamente la adhesión de los camaradas de Correo Vermello al prachandismo, aunque confiamos plenamente que las posiciones proletarias, que de seguro existen a su interior, serán capaces de revertir la correlación de fuerzas, y poner en la picota al oportunismo, lo cual les permitirá continuar con la importante labor de contribuir a la difusión de la línea revolucionaria de los auténticos comunistas revolucionarios.
Comisión de Agitación y PropagandaPeriódico Revolución Obrera

Edición: 232. 1-7 de Noviembre de 2007

jueves, 8 de mayo de 2008

63 Aniversario de la Victoria contra el Fascismo


8 de Mayo de 1945.
La bandera roja hondea sobre el Reichstag y a las 23:01 cesaban todas las acciones mililtares de los imperialistas nazis.
Es la victoria de los pueblos, encabezados por la URSS bajo la justa dirección del camarada Stalin.

Enfrentar a la reacción con las armas del proletariado


Partido Comunista Maoísta: sobre las elecciones en Italia

21 de abril de 2008. Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar. El siguiente artículo de la revista Proletari Comunisti (Proletarios Comunistas) publicado en marzo, explica el punto de vista del Partido Comunista Maoísta de Italia con respecto a las recientes elecciones generales llevadas a cabo en Italia.

Las elecciones fueron convocadas dos años antes de lo previsto cuando una moción de censura en el parlamento tumbó al partido de “centro - izquierda” de Romano Prodi. El centro de apoyo de Prodi, unificado recientemente en el Partido Democrático, provino de una fusión de divisiones de dos partidos ahora extintos, el reformista Partido Comunista y el derechista Partido Democrático Cristiano que gobernó a Italia por muchos años desde la Segunda Guerra Mundial. En la votación de abril para la elección de un nuevo parlamento, la llamada coalición de “centro - derecha” liderada por Silvio Berlusconi ganó la mayoría sobre la de “centro - izquierda”, liderada en este momento por el alcalde de Roma Walter Veltroni, un miembro del antiguo Partido Comunista quien dijo que se inspiró en el político norteamericano Robert Kennedy, y a menudo se le compara con Barak Obama. Muchos de los principales observadores (tales como la BBC) dicen que no hubo diferencias significativas en los programas presentados por los dos contendientes.

El ya dos veces ex-Primer Ministro, cuyo nuevo Partido de la Libertad para el Pueblo incluye a continuadores del partido fascista de Benito Mussolini, es el principal magnate de Italia y domina a los medios. Se espera que el nuevo gobierno que formará dentro de poco incluya a los principales ministros de la Liga del Norte, un partido que a pesar de tener su base en un lugar de Italia donde los inmigrantes trabajadores han creado gran riqueza, es mejor conocido por su violenta posición anti–inmigrantes. Hace poco, después de posesionarse, Berlusconi dijo que Italia debería “cerrar sus fronteras y abrir campamentos para los inmigrantes que son forzados al crimen.”

La caída del gobierno de Prodi es, primero que todo, el resultado de la crisis de consentimiento que se expandió y profundizó entre las filas de los trabajadores y las masas del pueblo. Las políticas de este gobierno siguieron el mismo curso que las de Berlusconi con respecto a las medidas económicas y sociales, asuntos internos y política exterior. Todas las grandes expectativas, incluyendo esas alentadas por el apoyo dado a este gobierno por los partidos que supuestamente representaban los intereses de los trabajadores han sido defraudadas. El pasado 20 de octubre, un millón de personas marcharon en las calles, organizadas por el Partido de Refundación Comunista [una división del antiguo Partido Comunista que no se unió a los Demócratas Cristianos en el Partido Democrático, un partido parlamentario que aún se adjudica los símbolos comunistas mientras apoya al centro - izquierda] para presionar al gobierno de tal forma que este pudiera ganar acogida y confianza. Pero los acuerdos alcanzados en los asuntos de pensiones y asistencia social, así como la subsiguiente Ley Financiera traicionaron inmediatamente esta confianza. El gobierno ya ha agotado sus reservas de aprobación en los temas de democracia y paz, junto con la construcción de una nueva base de la OTAN en Vicenza, la ocupación de Afganistán [donde Italia tiene varios miles de soldados], el “paquete de seguridad”, etc.

Este debilitamiento del gobierno de Prodi llevó a los patrones y sus mafias a considerar a esta administració n como deficiente. El “Escándalo Mastella” [cuando el Ministro de Justicia de Prodi fue obligado a renunciar en un escándalo de corrupción en enero] es solo el último en una serie de episodios que podrían haber provocado su colapso. Sin embargo, este escándalo llevó a la luz la arrogancia de casta que también caracterizó al gobierno de Prodi. La ronda de aplausos brindada en el parlamento, en defensa de Mastella, por casi toda la mayoría de centro – izquierda junto con la oposición de centro – derecha, ha aumentado su distancia de las masas e intensificado la crisis de credibilidad del gobierno.

Las fuerzas oficiales de izquierda fueron patéticas y ridículas cuando argumentaron que hasta el momento el gobierno ha “actuado mal” hacia las masas – una admisión verídica– pero justo cuando estuvo al punto de “actuar bien”, alguien lo hizo caer. Además de la crisis de aprobación, surgió una contradicción interna junto con el nacimiento del Partido Democrático y el naciente liderazgo de Veltroni. Esto mostró a la burguesía que había una oportunidad para incluir más políticas derechistas. A través de la convergencia Berlusconi/Veltroni , sería posible avanzar más rápidamente hacia un gobierno y un estado “fuertes”. En consecuencia, las repentinas elecciones son una movida necesaria para formar un gobierno más al calce de la clase dominante. Un juego tramposo con un final conocido: los votos no decidirán la forma de gobierno sino solamente su composición.

Ahora más que nunca, demoler toda ilusión electoral entre los obreros y las masas populares es aún la tarea principal para los auténticos comunistas. La crisis de aceptación entre las masas encontró eco en los principales movimientos de lucha. Hasta ahora no han encontrado una representació n o el peso político necesario para producir una crisis “desde la izquierda” y un nuevo escenario en el cual los obreros y las masas puedan influenciar de una forma determinante la formación del gobierno, el programa y el balance de las fuerzas con el estado y los patrones.

Al próximo gobierno, sin importar quien gane la competencia entre Berlusconi y Veltroni, avanzará a un paso cada vez más acelerado hacia la construcción de lo que llamamos en términos simples, un régimen de fascismo moderno y un estado policial.

Decimos fascismo moderno porque el elemento cohesivo ideológico, cultural y programático que mantiene unidos a los partidos que contienden por el gobierno es su aceptación de la primacía absoluta de la dictadura capitalista, su anti-comunismo profundo, un nuevo sistema corporativo de relaciones industriales [el modelo de gobierno de la coalición desarrollado bajo Mussolini] y los cambios reaccionarios propuestos a la Constitución [adoptada poco después de la Segunda Guerra Mundial, la cual Berlusconi llama “muy soviética” debido a la influencia del Partido Comunista en su redacción, entonces una poderosa voz debido a que había liderado la resistencia armada contra el régimen de Mussolini durante la guerra], para quitar los elementos provenientes de la Resistencia.

Es un fascismo “moderno”, un fascismo apropiado para Italia, Europa y el sistema mundial en 2008, al igual que lo que existe en los Estados Unidos imperialistas o lo que está avanzando de una forma agudamente marcada en la Francia de Sarkozy.

Los estrechos lazos entre la construcción de dicho régimen y el estado policial se muestra en la forma en que convierten las luchas sociales en problemas de orden público y adoptan “paquetes de seguridad” para blindar al estado, pretendiendo erigir un aura de santidad alrededor de las fuerzas represivas, y para canalizar el abono reaccionario que esparcen ampliamente entre las masas con el fin de llevar hacia una forma de estado totalitaria.

La ideología reaccionaria del estado se mantiene en oposición a cada tema de lucha social y política: la vida en las fábricas así como el problema de la basura [la basura no recolectada ha alcanzado proporciones críticas en Nápoles] o los derechos de las mujeres e inmigrantes. La competencia electoral entre los principales partidos no se desarrolla entre dos soluciones alternativas, sino entre el personal político, en cuanto a quién aplicará la única solución en oferta en los hechos.

Para trazar el papel de los comunistas en relación con estas elecciones y en esta fase política, necesitamos partir de los elementos avanzados en la actualidad provenientes de la lucha de clases, el proletariado y los movimientos de masas bajo el gobierno de Prodi.

Los trabajadores que rechazan los acuerdos de pensiones y el estado de bienestar y algunos sectores avanzados de la lucha por salarios que ya no están bajo el control de los sindicatos oficiales, el levantamiento en Nápoles y Campania [la quema de enormes pilas de basura y protestas populares contra los basureros impuestos por el gobierno y de propiedad de la Mafia, en las barriadas urbanas y sus alrededores–para reprimir este movimiento, el gobierno de Prodi envió al mismo oficial de la policía responsable de la represión de las manifestaciones del G-8 en Génova], la manifestación de mujeres del 24 de noviembre [en defensa del aborto y otros derechos], las manifestaciones en contra de la represión y las diferentes formas de resistencia en la esfera cultural representan un movimiento complejo y aún frágil, pero es un importante terreno en el cual acumular fuerzas para un auténtico movimiento de oposición que ganará fuerza siempre que se separe de los dos polos de la burguesía, siempre y cuando demuestre otra política basada en una comprensión diferente, un programa diferente y opuesto también al populismo reaccionario y la anti – política de la pequeña burguesía.

Unir este movimiento de lucha, llevar a cabo la dirección proletaria en diferentes formas, desarrollar un frente unido basado en la organización autónoma e independiente de las masas y mantener la estrategia y táctica de una “guerra” prolongada en el enfrentamiento con la burguesía y sus dos polos con las tareas de los comunistas y las combativas vanguardias de los obreros, a diferencia de las dos propuestas nocivas actuales.

La primera es la participación en las elecciones con una lista propia de candidatos. Esto, lejos de facilitar la entrada de los proletarios en el “escenario de la farsa de la política” o de representar allí las reivindicaciones de las masas, esta estrategia genera confusión, marginación y corrupción ideológica. Usar la metáfora del “escenario de la farsa”, reduce al movimiento del proletariado y de las masas a un papel de “extra”.

El otro peligro igualmente nocivo proviene de las formas anarco-economicista s o populistas de nuevo cuño de rehuir a las tareas políticas actuales. Para forjar al calor de la lucha de clases las herramientas necesarias para desarrollar la misma (el partido comunista de nuevo tipo, el sindicato clasista, el frente unido de oposición), el proceso electoral en cuestión también requiere consignas apropiadas para plantar un solo estandarte en todo el movimiento de oposición, una dirección para plasmar el papel autónomo de la clase obrera y los proletarios. La consigna “¡Ni centro-derecha ni centro-izquierda, por un gobierno de los obreros!” sirve a este objetivo.

Es importante que esta consigna conquiste las filas de la clase obrera y se convierta en punto de referencia para todo el movimiento de oposición. En esta campaña electoral, no es basta decir “Luchar, sí; votar, no”. Necesitamos popularizar vigorosamente la consigna de “otro gobierno” que exprese una comprensión diferente del gobierno, el estado y la política. Otro poder.

La consigna del “gobierno de los obreros” también contribuye a propagandizar en pro de las soluciones comunistas a los problemas de la vida diaria experimentados por los proletarios y las masas del pueblo, la perspectiva del poder proletario, del socialismo y del comunismo.

Por lo tanto, el trabajo de los comunistas apunta a unir, fortalecer e incrementar la oposición actual hacia los dos polos de la burguesía, a convertirse en una base de la oposición para el nuevo gobierno que resulte de las elecciones.

sábado, 3 de mayo de 2008

1º de Mayo


¡Tener las miras en la meta del comunismo!

Si bien las crisis son el pan de cada día en los países inmersos en relaciones semifeudales y semicoloniales como Colombia y la mayoría de los países del mundo, este 1º de Mayo de 2008 llega en medio de quizás la crisis política más aguda en décadas. Por una parte, lo que se ventila en los medios de comunicación locales y extranjeros: más de medio centenar de congresistas (de la coalición uribista) han sido acusados de vinculaciones con los paramilitares de derecha, y muchos de ellos están ya en la cárcel; el presidente se enfrenta a brazo partido con los jueces para proteger a sus secuaces (tanto los parlamentarios como los cabecillas paramilitares) ; se recrudece y degrada el conflicto militar con la guerrilla reformista; con la “asesoría” de las agencias de inteligencia imperialistas, el ejército y la militarizada policía incursionan en países vecinos para secuestrar y asesinar a los opositores.
Por la otra, lo que da origen a lo anterior: aumenta vertiginosamente la concentración de la tierra, ya no sólo en manos de los terratenientes tradicionales y de los narcoparamilitares, sino de los capitalistas locales e imperialistas que buscan el desarrollo de la industria de biocombustibles; aumenta el desplazamiento forzoso; el país se subordina más al imperialismo —principalmente yanqui pero también europeo, japonés y australiano— no sólo en lo económico sino en lo político, lo militar y hasta lo jurídico. Para las clases dominantes, terratenientes y capitalistas aliados y apéndices del imperialismo, la “salida” a la crisis, es decir, la solución de los problemas que les impide explotar más y con menos resistencia (no la solución de los problemas de la mayoría) es la mayor represión, legal e ilegal, buscando no dejar siquiera respiro a las luchas del pueblo, desarrollando más la tendencia a la fascistizació n.
Sin embargo, a pesar de que, con los medios de comunicación convertidos en desvergonzados aparatos de propaganda del régimen hambreador y genocida de Uribe, han logrado ganar los corazones y las mentes de un sector importante de las clases trabajadoras, de ninguna manera ha implicado la claudicación de sectores del pueblo también importantes, lo que ha agudizado la polarización actual como se vio incluso en las gigantescas marchas del 4 de febrero (convocada por el gobierno y sus áulicos) y del 6 de marzo (convocada por la oposición de diverso tipo). La polarización que se requiere tiene que ser de otro tipo, exige pasar de la resistencia a la revolución.
El 1º de Mayo, el día del trabajador, el día de quienes producen la riqueza de la sociedad y son explotados y oprimidos en la Colombia y el mundo actuales, es un día apropiado para manifestar la visión del país y el mundo que queremos, y para difundir los planes para lograrlo. El 1º de Mayo es un día en que se templa y pone a prueba el valor de cambiar el mundo y en que sacamos un balance de nuestras luchas para tumbar a las clases dominantes explotadoras. Lo que necesitamos es un mundo en que los intereses de la humanidad, y no el interminable afán de ganancias, rijan la sociedad, en que las masas cuentan y ya no son bestias de carga, en que pueden usar sus fuerzas creativas para transformar a conciencia al mundo y a sí mismas. El futuro depende de nosotros. Y depende de las lecciones que saquemos de las luchas pasadas y actuales, de los triunfos y reveses, de los aciertos y errores. Queremos aprender del pasado pero no aferrarnos a él.
No podemos darnos el “lujo” de estrechar las miras, de buscar un común denominador con sectores “sensatos” de los explotadores y opresores. Ni aquí ni en ninguna parte del mundo. Tenemos siempre que “tener el premio en la mira”, no temer “asustar a la burguesía” y terminar no destruyendo la máquina estatal y pretender y aprovecharla para nuestros propios fines. Los reveses como los de las grandes revoluciones proletarias del siglo 20 no nos pueden llevar a buscar como meta una supuesta “democracia del siglo 21”, más parecida a las de los siglos 17 y 18 y más lejana de los logros de las revoluciones rusa y china cuando fueron socialistas. El concepto burgués de democracia es que su característica esencial son las elecciones y los derechos formales, pero realmente es una dictadura contra el pueblo. Y caer en la trampa de la democracia “pura” empantana a los (ex) revolucionarios en la “política de los números”, castrando y minando el espíritu revolucionario de las masas.
La concepción revisionista (falsamente comunista) clásica es que mientras el Estado esté actuando en “beneficio” de los intereses del pueblo puede considerarse democrático con o sin elecciones. El problema fundamental y esencial está en otro lado, en el problema de eliminar las “4 todas” planteadas por Marx: que la revolución comunista tiene que apuntar a la eliminación de todas las clases y diferencias de clase en general, todas las relaciones de producción sobre las que éstas descansan, todas las relaciones sociales correspondientes a ellas y todas las ideas que resultan de estas relaciones sociales, lo cual no puede hacerse realidad sin una dictadura proletaria, que significa democracia para el pueblo y crear las condiciones que imposibiliten la existencia de la burguesía, porque, como señalara Marx, la nueva sociedad acaba de salir precisamente de la sociedad capitalista y por tanto presenta todavía en todos sus aspectos “los estigmas de la vieja sociedad de cuya entraña procede”.
En el tumultuoso mundo de hoy, posterior a la pérdida del Poder del proletariado en la Unión Soviética (en 1956) y China (en 1976), el pueblo revolucionario ha seguido luchando a pesar de la posibilidad siempre real de volver a sufrir reveses. Y ha hecho grandes avances. Las gestas de las guerras populares en Perú y Nepal han mostrado que la situación internacional desfavorable no frena la furia revolucionaria de las masas cuando se levantan en rebelión dirigidas por una vanguardia comunista. Y a pesar de los reveses o las vacilaciones, de los recodos en el camino, enriquecen el caudal de la experiencia de la clase a nivel mundial.
Desde el inicio de la guerra popular en Nepal en 1996, los maoístas, el movimiento revolucionario en general y el pueblo del mundo ha recibido gran inspiración de esta revolución, considerándola justamente como una nueva esperanza en el mundo. Hemos seguido y apoyado paso a paso el levantamiento de los del fondo de la sociedad, que guiados por una correcta línea de preparar, iniciar y desarrollar una guerra popular, desataron su energía y creatividad revolucionarias y llegaron a convertirse en dueños de su propio destino en buena parte del país, transformando de manera notoria la situación de la mujer, de los dalits (o “intocables”) y de los campesinos pobres y sin tierra, marcando con esto una gran distancia con experiencias de lucha armada en otras partes del mundo incluida Colombia.
Tras el levantamiento de masas de hace un año, y los subsiguientes acuerdos con los partidos parlamentarios y el reciente triunfo relativo en las elecciones para la asamblea constituyente, la intensidad y profundidad de la lucha de clases se ha hecho más viva, llevando a que los revolucionarios de Nepal y el mundo tengan que lidiar de nuevo de manera aguda con situaciones que parecían ya lejanas: ¿Cuál camino triunfará, el demócrata burgués, es decir de dictadura burguesa solapada, o el de nueva democracia, como una forma de dictadura del proletariado? ¿En qué dirección irá la sociedad? ¿El “nuevo” Estado, y en particular el ejército, estarían en manos de las masas revolucionarias de Nepal que han estado luchando y sacrificándose? ¿El “nuevo” Estado se aliará con las masas revolucionarias de todo el mundo, o se convertirá en parte de la “comunidad internacional” dirigida y moldeada por los imperialistas? Es no sólo la teoría marxista básica sino la vida misma la que continuamente muestra que no hay tal cosa como un Estado que no tenga un carácter de clase, que no sea un instrumento armado de una clase para reprimir a otra.
En países agredidos u ocupados por el imperialismo, o amenazados de serlo como lo está hoy Irán también la lucha de clases nos presenta retos similares. Allí como en otras partes, algunos han estado (¡y están!) muy ansiosos por forzar una línea colaboracionista de clases que llame a unirse con el régimen reaccionario a falta de un ejército popular (recordemos que “sin un ejército popular, nada tendrá el pueblo”). ¡El comunismo no aboga ni cree en que el fin justifica los medios! ¡Ningún revolucionario debe apoyar desvergonzadamente a las fuerzas reaccionarias bajo el pretexto de la formación de un frente unido con él contra la amenaza de invasión yanqui! Con el pretexto de la invasión yanqui, ninguna fuerza progresista y revolucionaria del mundo debe ceder ante un régimen como el fundamentalista islámico ni debe socavar la lucha por derrocar este régimen. Del mismo modo, ninguna fuerza progresista y revolucionaria del mundo debe socavar la lucha contra la posible invasión imperialista encabezada por el imperialismo yanqui con el pretexto de derrocar al régimen fundamentalista.
La lucha contra el imperialismo no está ni puede estar separada de la lucha por derrotar a los reaccionarios. Por eso, los comunistas no pueden olvidar la lucha contra un polo en favor del otro polo. Como justamente sintetiza el Presidente del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, Bob Avakian: “tenemos que luchar simultáneamente contra dos tendencias que representan (en palabras de Engels) ‘los polos opuestos de una misma mediocridad’.”
Ese gran deber le corresponde al proletariado, y únicamente a este: unir y dirigir al pueblo en una lucha revolucionaria apuntada al imperialismo y a los gobiernos reaccionarios de todos los países. Únicamente el proletariado internacional, la clase contrapuesta a los imperialistas en todo el mundo, tiene intereses que corresponden a la destrucción del sistema imperialista, a la liberación de todas las naciones y a la creación de una sociedad libre de clases y de explotación: el comunismo.
Los propagandistas del enemigo llevan muchos años diciendo que esta visión y esta misión es un sueño imposible y peligroso. Pero es un sueño que parte de las condiciones materiales del propio proletariado internacional, de su trabajo colectivo, de las condiciones de explotación y de su lucha común. Es un sueño que debe luchar y lucha constantemente por plasmarse pese a montones de mentiras y tergiversaciones, y sigue sembrando entusiasmo y decisión y dando rumbo. Lo que es verdaderamente peligroso y engañoso es pensar que es posible resolver los problemas de la humanidad sin arrancar de raíz el mismo sistema capitalista, es decir, el sistema social cuya propia fuerza motriz es la explotación del hombre por el hombre, que fomenta toda opresión y disparidad, que ha sacrificado millones de personas en injustas guerras de agresión y rapiña. Jamás será posible reformar ese sistema.
Los beneficiarios y los protectores del sistema mundial depredador jamás escucharán las razones ni cederán a las demandas del pueblo, aunque se exprese esa voluntad de una manera masiva y firme. Los imperialistas y los reaccionarios son una minúscula minoría y sólo pueden mantener su dominación del planeta mediante sus ejércitos, policías y servicios de espionaje.
La ciencia e ideología comunista, el marxismo-leninismo- maoísmo, es poderosa porque analiza correctamente el mundo y porque corresponde a los intereses de la mayoría de la humanidad. Cuando el proletariado y los oprimidos la comprendan, se transforma en una fuerza material y puede transformar el mundo. Así, el proletariado y el pueblo de Colombia, desarrollaremos la revolución de nueva democracia y socialista, como parte de la revolución proletaria mundial, rompiendo las cadenas que nos atan al imperialismo, a la vez que derribando, de manera integral y no fragmentada, las otras dos montañas que oprimen al pueblo —el capitalismo y el semifeudalismo— , y lucharemos por ser parte de cambiar las condiciones desfavorables, dándole verdadero sentido al “promover y esperar” una nueva situación.
De Colombia a Irán, de Nepal y México a Turquía y la India, de Estados Unidos a Alemania, este es un 1º de Mayo lleno de grandes retos, de grandes responsabilidades, no sólo para los partidos y organizaciones comunistas en los diferentes países y para su centro embrionario internacional, el Movimiento Revolucionario Internacionalista, sino para todos los verdaderos revolucionarios. Hay quienes se ponen a la cola de las cosas tal como se dan, otros se quedan al margen viendo los problemas, despotricando, y los verdaderos revolucionarios asumen el reto y la responsabilidad, contribuyendo a una nueva síntesis teórica y práctica a medida que se desarrolla la lucha y como parte de ella.

¡Contra el pro-imperialista régimen hambreador y genocida de Uribe, desarrollar la protesta popular!
¡Organizarse y resistir! ¡Elevar la resistencia a revolución! ¡Fijar las miras en la meta del comunismo!
¡Viva el marxismo-leninismo- maoísmo! ¡Viva el internacionalismo proletario! ¡Viva el MRI!

Grupo Comunista Revolucionario de Colombia —1º de Mayo de 2008

viernes, 25 de abril de 2008

La Revolución y sus perspectivas.-


Un articulo del servicio noticioso de UMQG.


Elecciones de Nepal:

Expectativas de un cambio profundo por las nubes


14 de abril de 2008. Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar. El 10 de abril se celebraron elecciones en Nepal por primera vez en nueve años. Todavía no hay resultados finales, pero parece que el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) [PCN (M)] va muy bien con una buena posibilidad de obtener una mayoría de la Asamblea Constituyente (AC). En muchas partes del país, hay un gran júbilo popular sobre el triunfo del PCN (M), pues la población espera que el triunfo abra las puertas a un “nuevo Nepal” y a una salida de la opresión y pobreza. Los electores rechazaron claramente a los principales partidos políticos de las clases dominantes del país, sobre todo el Partido del Congreso Nepalés [PCN] que encabezó la mayoría de los gobiernos que combatieron sanguinariamente contra la guerra popular en ese país, y el Partido Comunista de Nepal (Unido Marxista-Leninista) [UML], que pese a su nombre desde hace muchísimo abandonó al comunismo y que también colaboró en la lucha contra la revolución. Las poquísimas fuerzas que apoyan abiertamente la continuación de la monarquía recibieron poquísimos votos.
La Asamblea Constituyente tiene la encomienda de redactar una nueva constitución para una república, y se espera que el proceso dure uno o dos años.
Éstas no son unas elecciones comunes y corrientes. Por diez años, a partir de 1996, el PCN (M) libró una guerra popular centrada en el campo del país cuyo objetivo era llevar a cabo una revolución de nueva democracia y liberar al país del imperialismo, del feudalismo y del capitalismo burocrático.
Hace dos años un enorme movimiento popular recorrió las zonas urbanas del país y obligó al muy odiado rey Gyanendra a ceder el poder absoluto y convocar de nuevo al parlamento en el cual se cooptó una representación significativa del PCN (M).
Los observadores internacionales de muchos países, como el ex presidente yanqui Jimmy Carter e Ian Martin, el jefe de la misión de la ONU en Nepal, alabaron profusamente el proceso electoral; específicamente, dijeron que eran más “pacíficas” de lo esperado. Las primeras reacciones de la “comunidad internacional” las describieron como el fin definitivo de la guerra popular. Todavía no queda claro cómo reaccionarán a un resonante triunfo electoral del PCN (M).
En el período antes de las elecciones y el propio día de las mismas hubo muchos asesinatos, casi en su mayoría de los maoístas y sus partidarios. El incidente más indignante ocurrió en Dang en el oeste del país: la policía mató a siete partidarios maoístas no armados e hirió a 25 más. (Véase el artículo acompañante.)
Ahora la duda de todo mundo es cuál será el siguiente paso. Los acuerdos preelectorales estipulan la formación de un gobierno conjunto de los tres principales partidos políticos del país: el PCN (M), el PCN y el UML. Ahora se espera que el PCN (M), que ha tenido un papel menor en el actual gobierno, tenga un papel dirigente en el nuevo gobierno que se formaría después de las elecciones de la Asamblea Constituyente.
Se formará un nuevo gobierno pero la duda fundamental en el país no es cuáles partidos estarán en el gobierno sino qué naturaleza tendrá el nuevo poder estatal. Como señaló el artículo anterior del SNUMQG (11 de febrero de 2008), la cuestión principal en el país después de diez años de guerra popular es qué gobierno se consolidará a nivel nacional. El viejo Estado ha estado luchando por proteger los intereses de las clases explotadoras y asegurar la subordinación de Nepal al imperialismo extranjero y a la India. ¿En el poder de quién descansará el Estado nepalés que resulte del proceso de la Asamblea Constituyente? ¿Qué futuro les deparará al Ejército de Nepal y la policía militar que no han hecho sino perseguir y matar a los revolucionarios y violar, sembrar terror y robar a las masas? ¿Qué pasará con el Ejército Popular de Liberación [EPL] que se granjeó el respeto y amor de los campesinos pobres que representan la mayoría de la población? ¿Será Nepal una base de apoyo de la revolución mundial o seguirá atrapado en la telaraña de dominación imperialista y extranjera?
Es casi seguro que el rey quedará fuera, pero ¿estará libre del feudalismo que el rey representaba el Estado que resulte del proceso de la Asamblea Constituyente? Durante la guerra popular, el sistema de castas con su horrorosa práctica de “intocabilidad” y otros atropellos sufrió fuertes embates en las zonas donde el EPL tenía el poder. Ocurrió lo mismo en el caso de los matrimonios de niñas, golpizas a esposas y otras prácticas antimujer. ¿El proceso de la Asamblea Constituyente podrá institucionalizar éstos y muchos otros avances por todo el país?
En el campo, la revolución estableció un nuevo sistema de “tribunales populares” que hizo cumplir el orden revolucionario y se había establecido otra clase de poder político. ¿Tendrán estas instituciones un lugar en el nuevo gobierno? ¿Qué papel tendrá el sistema de tribunales y la burocracia del gobierno que servían al viejo Estado?
Es obvio que existen poderosas fuerzas, y sobre todo las potencias imperialistas y las clases dominantes indias y los explotadores en el propio Nepal, que estarán haciendo todo a su alcance para asegurar que no se dé ninguna auténtica revolución en Nepal.
Durante los diez años de la guerra popular, el PCN (M) llamaba a repartir las “tierras a quienes las trabajan” y a destruir de fondo el reaccionario sistema encabezado por el rey, que mantenía explotados y empobrecidos a la clase obrera y al campesinado e imponía toda clase de opresión medieval sobre las mujeres, las minorías nacionales y las castas oprimidas. Las masas del país han estado demandado una transformació n revolucionarí a, y por eso, entre otras razones, el PCN (M) logró un abrumador triunfo electoral. Se manifiesta de manera vívida el ardiente deseo de un “nuevo Nepal” en los exuberantes rostros de miles de jóvenes y otra gente que han estado tomándose las calles por todo el país en largos mítines de celebración. Como muchas personas quienes por años eran los representantes abiertos del viejo Estado han renunciado humilladas, las expectativas de un cambio profundo están por las nubes.
La cuestión más importante es cuál clase de sistema social representará y ejercerá la nueva república de Nepal. En Nepal y en el mundo los partidarios y amigos de la revolución estarán observando de cerca en las semanas y meses por venir a medida que se vaya formando la nueva República.

jueves, 24 de abril de 2008

86 Aniversario del Partido Comunista de Brasil

Un articulo del MEPR sobre la fundación del Partido Comunista do Brasil


25 de março: 86 anos da Fundação do PCB

A fundação do Partido Comunista do Brasil a 25 de março de 1922 representou um marco histórico no cenário político nacional. Influenciados pelo triunfo da Revolução Russa (1917), 9 militantes, delegados de alguns estados, se reuniram no Rio de Janeiro, município de Niterói, e fundaram o Partido.
Este feito foi um passo decisivo para elevar a organização da classe proletária e permitiu um avanço da luta revolucionária do operariado e do povo brasileiro pela tomada do poder. Este Partido foi destruído pela ação do revisionismo* após o trágicos acontecimentos da Lapa** no final da década de 70.
O movimento estudantil tem lugar reservado na história do Partido, onde sempre desempenhou papel fundamental no curso da Revolução Brasileira. Exemplo de dedicação do movimento estudantil revolucionário à causa da Revolução foi a Guerrilha do Araguaia, onde dezenas de estudantes foram viver com os camponeses pobres e desenvolver a luta armada na região sul do Pará. Entre os estudantes que foram para a luta armada estão Helenira Rezende, que foi vice-presidente da UNE em 1968, Walquíria Afonso da Costa, estudante de pedagogia e, Telma Corrêa, estudante de geografia da UFF.
Mais que nunca é necessário desmascarar as organizações que se autodefinem como comunistas hoje (PCdoB, PCB entre outros na atualidade) e resgatar a heróica história do Partido Comunista do Brasil que nada mais tem a ver com estas siglas que já há décadas foram tomadas pelo revisionismo e absolutamente nada mais têm de comunista.
Para que o povo brasileiro tome o poder, realize as tarefas democráticas e marche para o socialismo é necessária a direção de um partido revolucionário proletário. A existência de um autêntico partido revolucionário mostrou ser crucial para se avançar na Revolução Democrática no país. Por isso, todo o campo democrático-revolucionário deve saudar a passagem dos 86 anos do Partido Comunista do Brasil e resgatar sua verdadeira história.

*Revisionismo: conjunto de idéias burguesas surgidas dentro do movimento operário que falsificam o Marxismo negando sua essência revolucionária.
** Conhecida como “Chacina da Lapa” foi os assassinatos e prisões de vários membros do Partido quando da brutal investida do exército durante uma reunião do Comitê Central do PCdoB.

jueves, 17 de abril de 2008

Articulo de IPS analiza el triunfo comunista.


La incógnita nepalesa

Análisis de Praful Bidwai para IPS


NUEVA DELHI, abr (IPS) - El Partido Comunista de Nepal-Maoísta (PCN-M) será el primer sector de extrema izquierda en gobernar un país por el voto popular desde el fin de la Guerra Fría. Su acceso al poder pone a prueba la vocación democrática de la populosa Asia meridional.
El PCN-M obtuvo alrededor de un tercio de los votos y, de acuerdo con el complejo sistema electoral nepalés, habría logrado la mayoría simple de los 601 escaños del parlamento, frente a los dos sectores políticos tradicionales, el Partido del Congreso y el Comunista de Nepal-Unido. Hace apenas cuatro meses, el 23 de diciembre, esta pequeña nación del Himalaya emprendió con paso firme el camino hacia una república democrática, federal y secular luego de 240 años de monarquía. Varios analistas atribuyeron la victoria maoísta al temor. Uno de ellos indicó que el PCN-M apeló a su "bien aceitada maquinaria de campaña" para desarrollar "un despliegue nacional de amenazas e intimidaciones" que desmoralizó a sus oponentes. A eso, otro analista sumó, paradójicamente, "el deseo de los votantes de impedir que los maoístas reanuden la 'guerra del pueblo'" que desarrollaron antes de 2005. Pero muy distinta fue la conclusión de 20.000 observadores electorales, entre ellos un millar procedentes de 28 organizaciones internacionales. También la Misión de las Naciones Unidas en Nepal afirmó que las elecciones fueron libres y justas. Esta conclusión se refuerza con el dato de que 67 por ciento de los votantes habilitados acudieron a las urnas. La independiente Comisión Nacional de Observación Electoral también avaló los comicios y destacó la alta participación de las mujeres como candidatas, votantes y observadoras. Los resultados fueron recibidos con sorpresa por analistas de la prensa, para quienes el Partido del Congreso y el PCN-U continuaban ocupando el lugar central del mapa político nepalés al que el PCN-M pretendía ingresar. "Muchos dieron por buenas las encuestas divulgadas por la Embajada de Estados Unidos, que atribuían al PCN-M apenas entre ocho y 10 por ciento de los votos", dijo el activista pakistaní Karamat Ali, quien colaboró con el equipo de la Comisión Nacional de Observación Electoral. "Esos sondeos subestimaron el generalizado sentimiento antimonárquico y contra el establishment y la caída de la credibilidad del Partido del Congreso y del PCN-U por sus antecedentes de colaboración con la corona", agregó. El PCN-M representa en su discurso a las minorías étnicas, como la janajati, que viven fuera del valle de Katmandú, bastión de la elite que dominó tradicionalmente la política nepalesa. Además, logró articular las preocupaciones y aspiraciones de grupos diversos, lo cual le da un carácter más representativo que el que se arrogan el PCN-U y el Partido del Congreso. El punto de inflexión del crecimiento del maoísmo fue la movilización masiva conocida como Jan Andolan, en abril de 2006, una movilización de 19 días contra la monarquía y por la convocatoria a elecciones para una asamblea constituyente, recordó Achin Vanaik, profesor de relaciones internacionales de la Universidad de Delhi, en India. "Más de un millón de personas marcharon por las calles de Katmandú y de otras ciudades. Eso precipitó un enorme cambio en el equilibrio entre partidos políticos y propició la instauración de la república", explicó. "También fue la culminación del trabajo desarrollado por el PCN-M desde 1996, cuando pasó a la clandestinidad, concentrado en cuestiones como la reforma agraria, la equidad de género y el cambio radical de la política económica", indicó Vanaik. Ahora, los maoístas marcarán el curso político de Nepal. Mantendrán con firmeza su demanda de renuncia al rey Gyanendra y de incorporación de su brazo armado al ejército nacional. Pero también se comprometieron a trabajar con el resto de los partidos para formar una coalición de gobierno hasta la aprobación de una nueva constitución y la celebración de elecciones generales para 2010. "Todo indica que el PCN-M parece inclinado a asumir una postura moderada y consensual", sostuvo Alí. "El establishment en Katmandú y las fuerzas monárquicas harán todo lo que puedan para frenar la transición a una democracia estable, igualitaria, republicana y secular." "La principal arma en manos de las fuerzas de la reacción es la violencia. El PCN-M no debería caer en esa trampa respondiendo con más violencia", agregó. Las fuerzas externas más influyentes en Nepal son India y Estados Unidos. Parte de la elite gobernante en India ve a los maoístas nepaleses con suspicacia y hostilidad, pues no puede controlarlo con tanta facilidad como al Partido del Congreso y al PCN-M. Apenas una semana antes de las elecciones, el consejero de Seguridad Nacional del gobierno indio, M. K. Narayanan, realizó un discurso inusual en apoyo al Partido del Congreso Nepalés. Funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de India manifiestan en privado su preocupación por la intención del PCN-M de renegociar el Tratado de Paz y Amistad entre los dos países. Pero el propio ministro de Relaciones Exteriores, Pranab Mukherjee, anunció que India acepta el mandato de la ciudadanía nepalesa y ya le comprometió el apoyo y la cooperación de su gobierno al líder del PCN-M, Pushpa Kamal Dahal (Prachanda). El gobierno indio aún no decidió cuán fuerte presionará a Estados Unidos para que retire al PCN-M de su lista de organizaciones terroristas. Eso medirà el compromiso de Nueva Delhi con el nuevo orden en Nepal. (FIN/2008)

miércoles, 16 de abril de 2008

Denunciando a la camarilla feudal del Dalai Lama


El presente articulo denuncia la vinculación de la camarilla feudal del Dalai Lama con la CIA norteamericana y sus maquinaciones contra el pueblo chino.
Dazibao Rojo no apoya a la actual dirigencia de renegados revisionistas en China que ha instaurado el capitalismo y abandonado el camino de la Revolución. Tratamos simplemente informar sobre el siniestro personaje feudal que dice representar los intereses del pueblo del Tibet.-


La CIA, patrocinadora del Dalai Lama


AUTOR: Jean-Paul DE SIMPELAERE
Traducido por Juan Vivanco para TLAXCALA.



Cuando Patrick French era director de la «Free Tibet Champaign» (Campaña por la independencia del Tíbet) en el Reino Unido, fue el primero que pudo consultar los archivos del gobierno del Dalai Lama en el exilio. Se llevó una sorpresa.
¿Liquidaron los chinos a los tibetanos?
Llegó a la conclusión decepcionante de que las pruebas del genocidio tibetano perpetrado por los chinos se habían falsificado, así que dimitió de inmediato como director de la campaña por la independencia del Tíbet (1).
En los años sesenta, bajo la dirección del hermano del Dalai Lama, Gyalo Thondrup, se habían recogido testimonios entre los tibetanos refugiados en India. French comprobó que las cifras de muertos se habían añadido al margen posteriormente. Otro ejemplo: un mismo choque armado narrado por cinco refugiados distintos se había contabilizado cinco veces. Mientras tanto, la cifra de 1,2 millones de muertos por culpa de los chinos había dado la vuelta al mundo.
French afirma que eso es sencillamente imposible, ya que todas las cantidades correspondían a hombres y entonces sólo había 1,5 millones de tibetanos varones, por lo que hoy en día apenas quedarían unos pocos. Pero la población ha aumentado hasta cerca de 6 millones de habitantes, el doble que en 1954. Una cifra proporcionada tanto por el Dalai Lama como por las autoridades chinas, esta vez asombrosamente de acuerdo.
Los observadores internacionales (el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud) también avalan estas cifras; sin embargo, todavía hoy el Dalai Lama sigue diciendo que los chinos fueron los causantes de la muerte de 1,2 millones de tibetanos.
¿Es el Dalai Lama una especie de papa del budismo mundial?
Conviene poner las cosas en su sitio. El 6 % de la población mundial es budista. Es poco. Además, el Dalai Lama no es el representante del budismo zen (Japón) ni del budismo del sureste asiático (Tailandia) ni del budismo chino. El budismo tibetano representa solamente la sexagésima parte (1/60) de ese 6 %. Por último, en el Tíbet hay cuatro órdenes monásticas separadas. El Dalai Lama pertenece a una de ellas, la «gelugpa» (sombreros amarillos). Es decir, estamos ante un papa con pocos fieles religiosos pero muchos adeptos políticos…
¿Quiénes son los patrocinadores?De 1959 a 1972:
- 180.000 dólares anuales para sus gastos personales, en las hojas de pago de la CIA (documentos desclasificados por el gobierno usamericano; el Dalai Lama lo negó hasta 1980), y
- 1,7 millones de dólares anuales para organizar su red de solidaridad internacional.
Después se pagó la misma cantidad a través de la NED, una organización no gubernamental usamericana cuyo presupuesto depende del Congreso. El Dalai Lama dice que sus hermanos administran «sus negocios». La CIA reclutó a sus dos hermanos, Thubten Norbu (un lama de rango superior) y Gyalo Thondrup en 1951, al primero para recaudar fondos y dirigir la propaganda y al segundo para organizar la resistencia armada.
La bomba atómica india: el Buda sonriente
Desde el principio, es decir, cuando resultó evidente que la revolución china triunfaría en 1949, USA trató de convencer al Dalai Lama para que se exiliara. Pusieron a su disposición el dinero y la logística necesarios. Pero el Dalai Lama y su gobierno querían que USA mandara un ejército al Tíbet como había hecho en Corea, y la propuesta les pareció demasiado blanda (Modern War Studies, Kansas University, USA, 2002). A pesar de todo los usamericanos lograron convencer al Dalai Lama de que se exiliara en 1959, pero aún había que convencer a India para que le concediera asilo. Eisenhower le propuso un «cambalache» a Nehru: India aceptaría al Dalai Lama en su territorio a cambio de una beca a 400 ingenieros indios para que se iniciaran en la «tecnología nuclear» en USA. El trato se cerró (2). En 1974 la primera bomba A india recibió el apodo cínico de… «buda sonriente» (3).
(1) Tibet, Tibet, P. French, Albin Michel, 2005.
(2) Comandante William Corson, responsable de las negociaciones, Press Trust of India, 10/8/1999.
(3) Raj Ramanna, ex director del programa nuclear de India, 10/10/1997, Press Trust of India.

martes, 15 de abril de 2008

Saludamos la gran victoria del PCN (m)


El escrutinio de los votos para la Asamblea Constituyente en Nepal confirma el gran triunfo de los candidatos comunistas frente a los partidos burgueses o revisionistas.

Aunque el sistema electoral, fruto de un arduo acuerdo previo, es mixto todo indica que la representación alcanzada por los maoístas permitirá dar pasos decisivos en la construccion de un nuevo Nepal, cumpliendo con las tareas de la Revolución Democrática y sentando las bases para el Socialismo. Nadie puede ocultar que el sendero esta lleno de peligrosos obstáculos, la burguesía y los imperialistas tramaran todo tipo de conspiraciones, pero ¿quien a dicho que una Revolución sea una tarea fácil?

Por primera vez en el mundo actual un partido comunista, maoísta, gana unas elecciones y marca la agenda política a las fuerzas de la burguesía y la reacción.

La proclamación de la República Democrática es inminente así como una solución federal que garantice los derechos de los pueblos de Nepal con el fin de todo vestigio feudal garantizando la independencia nacional frente al espolio de las potencias imperialistas.

Un articulo sobre la Revolución en Perú


Un serio análisis de la situación de la revolución del Perú y sus necesidades

Un Mundo Que Ganar #2006/32

La versión de este artículo que aparece en Un Mundo Que Ganar #2006/32 contiene algunas imprecisiones políticas y gramaticales. Se ha cotejado el artículo rigurosamente con la versión en inglés y se han hecho las rectificaciones pertinentes. Recomendamos que se inserte la versión corregida que presentamos a continuación en la revista para su futura venta y de ser posible, que se haga llegar a aquellos que ya tienen este número de la revista en español.

(La version of this article that appears in Un Mundo Que Ganar #2006/32 contains some political and grammatical inaccuracies. The article has been carefully checked with the original in English and the necessary corrections have been made. We suggest that the attached corrected version be inserted in the journal for copies sold in the future and, if possible, that this corrected version be made available to those people who already have this issue of the journal in Spanish.)


Al cierre de esta edición, continúa el juicio de Abimael Guzmán (presidente Gonzalo) y los otros 23 líderes del Partido Comunista del Perú (PCP) por “terrorismo agravado contra el Estado” que empezó en septiembre de 2005. Según el gobierno y la defensa, no queda ninguna duda de que el único propósito es hacer que las cortes actuales confirmen la sentencia decretada, en la mayoría de los casos, por oficiales militares encapuchados en el juicio exprés y secreto de 1992. Antes del nuevo juicio, varias autoridades prometieron que el principal acusado de 70 años de edad nunca dejaría la prisión con vida. Las actuales elecciones presidenciales parecen una contienda por quién pueda prometer el peor destino para los líderes presos del PCP.
El proceso es un acto de venganza de los protectores del viejo orden. No se puede tildar de “terrorismo” a una rebelión de masas, sobre todo del calibre de la guerra revolucionaria bajo la dirección del PCP que empezó en 1980. Ningún amante de la justicia puede aceptar el castigo del gobierno peruano respaldado por Estados Unidos al presidente Gonzalo y a otros líderes por haber iniciado una guerra popular, una lucha armada que contó con profundas raíces y apoyo de las masas pobres. De eso se trata este juicio, sin importar cuáles sean los actuales puntos de vista de los defendidos.
Este afán de venganza tiene un propósito político: la abrumadora mayoría de los peruanos aún viven en la desesperanza, y los brotes de furia y violencia de las masas muestran que no han aceptado su suerte. El decaimiento de la guerra popular no se debe principalmente a ningún cambio de estas circunstancias. Es obvio por qué los gobernantes quieren aplastar y criminalizar la idea de la rebelión armada de las masas y el cambio revolucionario.
En los años desde el arresto del presidente Gonzalo, la guerra popular ha sufrido reveses muy serios. El nivel y el alcance geográfico de la lucha han declinado dramáticamente, sobre todo desde fines de los años 1990. No se sabe cuántos Comités Populares Abiertos (el poder político revolucionario de los campesinos que el partido estableció en el campo durante el auge de la guerra popular) y cuántos Comités Populares Clandestinos aún existen.
En diciembre de 2005, en las fechas en que el PCP solía realizar importantes operaciones militares, por primera vez en varios años había exitosas emboscadas a patrullas de la policía en la selva del Huallaga y Ayacucho. Se ha considerado la primera zona una plaza fuerte de las fuerzas de PCP que buscan una “solución política” para terminar la guerra, y que amenazaban lanzar acciones armadas para obligar al gobierno a otorgar una amnistía como una “salida” del conflicto1. La segunda zona se ha considerado un centro de los que quieren continuar la guerra. ¿Estuvieron coordinados esos ataques, como dicen las autoridades? Como ambas acciones se realizaron a nombre del presidente Gonzalo, es muy difícil determinar a cuál de estas dos metas políticas contradictorias servían. No ha salido en años ningún comunicado político importante para clarificar la orientación política del partido.
Se complica más la situación porque la conducta del presidente Gonzalo en el actual juicio da más peso a las señales fuertes y concordantes de diferentes fuentes de que muy probablemente él sea el autor del llamado a terminar la guerra. El factor determinante en la evolución del actual estado de la lucha es la manera en que el PCP ha abordado la situación.
El presidente Gonzalo fue capturado en septiembre de 1992, cuando parecía que avanzaba con fuerza la guerra popular. Pero estaba en ciernes un golpe mayor al partido. En octubre de 1993, el hombre fuerte del Perú respaldado por Estados Unidos, Alberto Fujimori, anunció que Abimael Guzmán le mandó una carta en que pide negociaciones para terminar la guerra popular. Después, se divulgó un video en que Gonzalo y Elena Iparraguirre (camarada Miriam, alta dirigente del partido y compañera del presidente Gonzalo) leían las cartas. En algunas fotografías, otros presos, algunos de ellos reconocidos líderes del partido, los flanqueaban.
El Comité Central del partido, conformado de los líderes del partido fuera de la cárcel, rechazó el llamado como una “línea oportunista de derecha” (LOD). El partido dijo: “No se puede aceptar lo que va contra principios” y “Es norma comunista internacional que no se dirige desde la cárcel”. Pero agregó que todo eso esto era una “patraña” fraguada por el gobierno en colaboración con Estados Unidos y un “grupillo negro” de presos renegados (ahora expulsados del partido). Decir que el presidente Gonzalo pudiera estar asociado con este “grupillo” era una “patraña”, parte de la “guerra de baja intensidad” patrocinada por Estados Unidos contra la guerra popular2. El partido dijo, el hombre que lucía como Gonzalo era un actor.
Cualquier partido revolucionario correría el riesgo de venirse a pedazos si su presidente intentara revocar sus anteriores posiciones sobre problemas básicos de orientación y conceptos estratégicos y propugnara por abandonar la guerra revolucionaria. Así fue aún más el caso para el PCP. En el centro de la identidad histórica del partido está el concepto de jefatura: la idea de que Gonzalo era más que el presidente del Comité Central del partido, que era un jefe (o sea, una categoría única de líder), quien, aparte de su papel en el partido, estaba por encima de él. Cada militante declaraba su sujeción incondicional a él. Ahora parecía que el hombre que dirigió el inicio y desarrollo de la guerra popular llamaba a que el partido celebrara conversaciones para conducir a un acuerdo de paz con el gobierno de Fujimori, cuya aplicación llevara a concluir la guerra. A cambio del acuerdo, se decía, el partido disolvería los comités populares y el ejército dirigido por el partido.
Es posible que a los líderes decididos a no rendirse les haya parecido que la única salida fuera la “solución” del Comité Central: la idea de que todo eso era una “patraña”. Pero esa idea era una trampa para el partido, porque en dos sentidos obró contra su capacidad de persistir en la guerra popular. Primero, aunque había cierta falta de claridad al comienzo sobre las circunstancias en que se hizo el llamado a acuerdos de paz, nunca hubo evidencia concreta de que fuera una “patraña”. ¿Cómo se podría mantener la continuación de la guerra sobre la base de llamar a los militantes a cerrar los ojos cuando parecía con cada vez mayor probabilidad que el llamado de acuerdos de paz era del presidente Gonzalo? Segundo, este enfoque intentó evitar el problema de analizar y refutar las justificaciones para terminar la guerra popular.

El presidente Gonzalo y los acuerdos de paz

El mejor argumento a favor de la idea de la “patraña” era que el llamado de acuerdos de paz contradecía lo que el presidente Gonzalo había sostenido previamente. Cuando lo presentaron en una jaula ante los medios informativos y una manada de policías y otros reaccionarios, Gonzalo se burló de su triunfalismo. El arresto fue simplemente un “recodo en el camino”, dijo, en medio del estruendo de los motores de un helicóptero militar. Llamó al partido a proseguir3. Pero ¿era cierto que el presidente Gonzalo nunca podría cambiar de idea ni podría llegar a una conclusión diferente? La declarada imposibilidad de que tal cosa sucediera se fue convirtiendo en la principal línea de razonamiento. De modo tautológico (una forma circular de argumentación en que la conclusión es el punto de partida), se desestimaba cualquier evidencia al contrario porque dada esta imposibilidad, no podría ser cierta esa posibilidad.
Cuando el video salió, dado su origen era natural no simplemente aceptarlo sin hacer un análisis. Cuando los familiares del presidente Gonzalo en el exterior dijeron que el gobierno de Fujimori, por sus propias razones, permitió que Gonzalo e Iparraguirre les argumentaran largamente por teléfono por qué eran necesarios los acuerdos de paz, no se pudo pasar por alto o rechazar con la argumentación circular de que como los familiares se volvieron defensores de los acuerdos de paz, debieron haber inventado las llamadas telefónicas para justificar su posición.
Con el mismo argumento se rechazó una interpretació n política de un suceso que para mucha gente convirtió la posibilidad de que el presidente Gonzalo apoyaba la LOD en una fuerte probabilidad: el “cambio rotundo” de Margie Clavo (camarada Nancy), un miembro de la dirección central del PCP quien, con Oscar Ramírez (camarada Feliciano, quien asumió la dirección del partido después de la captura de Gonzalo), fue una importante líder de la oposición a la línea de los acuerdos de paz. Cuando la presentaron esposada momentáneamente ante los medios informativos después de su arresto en 1995, coreó con desafío: “¡persistir, persistir, persistir!” en la guerra popular. Seis meses después, por televisión le dijo a un entrevistador que había hablado con el presidente Gonzalo y que él la convenció de la necesidad de los acuerdos. Aceptó la entrevista, dijo, para que pudiera criticar en público su propio papel, al dirigir al Comité Central a persistir en la guerra y por no haber aceptado inmediatamente el llamado del presidente Gonzalo4.
Ramírez, capturado en 1999, fue encerrado en la celda al lado del presidente Gonzalo. También dijo que Gonzalo discutió con él acerca de la línea de los acuerdos de paz, aunque la conclusión de Ramírez no fue la misma que la de Clavo. En una carta al presidente peruano y ante un juez en mayo de 2004, dijo que decidió que en el Perú, la “democracia es el mejor sistema político” y que había sido un error lanzar la guerra revolucionaria en primer lugar; criticó a Gonzalo por eso y no por llamar a terminarla5. Después, el camarada Artemio, quien reemplazó a Feliciano como líder del partido y de las fuerzas que persistían en la guerra, se volvió un firme defensor de la LOD , aunque seguía en libertad. Dijo que el presidente Gonzalo habló con él desde la prisión por un radioteléfono facilitado por las autoridades y que éste lo convenció de que había que terminar la guerra6. Se informó que Artemio explicó que nadie podía acusarlo a él ni a otros de no intentar mantener la guerra popular, aunque eso era imposible.
Todos estos líderes del partido tenían algunas cosas en común. Cuando estaban unidos sobre la posibilidad y la necesidad de continuar la guerra, defendieron con valor la revolución, y cuando se convencieron de lo contrario, hicieron otra cosa. Cuando salió el llamado a concluir la guerra popular atribuido a Gonzalo, alegaban que era una “patraña” y que la guerra podía y debía continuar y que ésa era su verdadera posición. Después de hablar con él, concluyeron que la guerra no podía ni debía continuar porque ésa era la verdadera posición de Gonzalo. (Una diferencia importante es que Ramírez [Feliciano] se autodenominó un anticomunista, y los demás seguían hablando a nombre del maoísmo.) La explicación más factible de la conversión de toda la dirección central conocida en opositores de la continuación de la guerra popular es el papel personal de Gonzalo en la LOD.
Aunque parecen nimias en comparación con lo que nos han indicado las acciones de esos líderes, hay otras indicaciones de declaraciones públicas y privadas de importantes figuras y otra gente, como la madre de Iparraguirre (quien ha tenido contacto constante con su hija y a veces con Gonzalo desde 1993) y Manuel Fajardo, el abogado de Gonzalo, quien lo ha visto con frecuencia desde 2000. Alfredo Crespo, el abogado que defendió a Gonzalo ante un tribunal militar en 1992, por lo cual recibió una sentencia de casi 14 años de prisión, se unió al equipo de defensa de Gonzalo en diciembre de 2005, poco después de salir de la cárcel. Explicó: “He decidido aceptar la defensa del doctor Abimael Guzmán porque Sendero Luminoso, también llamado Partido Comunista del Perú, tiene hoy una nueva política. Aboga por la reconciliació n nacional y la solución política a todos los problemas derivados de la guerra”7.
Lo que llama la atención es la terquedad con que algunas personas han rechazado continuamente estos hechos, y no los propios hechos.
Las recientes apariciones del presidente Gonzalo en la corte no contradicen su papel en defensa de los acuerdos de paz. En la primera sesión televisada del segundo juicio en 2004, presenciada por más de cien periodistas, el presidente Gonzalo abrazó a todos menos uno de sus coacusados, inclusive Clavo (la excepción fue Ramírez), en su totalidad conocidos partidarios de los acuerdos de paz. De pie, los dirigió a levantar los puños y corear, lenta y deliberadamente, mientras que las autoridades trataban de restaurar el orden: “¡Viva el Partido Comunista del Perú! ¡Gloria al marxismo-leninismo- maoísmo! ¡Gloria al pueblo peruano! ¡Vivan los héroes de la guerra popular!”
Estas consignas no van contra la LOD. Este acto en la corte, que un líder del calibre del presidente Gonzalo sin duda contempló con detenimiento con anterioridad, contrasta muchísimo con el discurso desde la jaula en circunstancias mucho más difíciles. No mencionó la única palabra que deslinda las dos líneas en el partido, “persistir”, que Clavo una vez gritó cuando tenía sólo unos segundos para dar a conocer su posición8.
Su posición en el actual juicio no ha cambiado. Aunque se han prohibido filmaciones independientes para que Gonzalo no armara otro fiasco para el gobierno, los periodistas tienen acceso a un audiocanal continuo. En ocasiones importantes, muchos reporteros han estado en la corte, pero después de nueve meses en general ya no están cubriendo el juicio. La estrategia jurídica del presidente Gonzalo, según sus dos abogados, es no reconocer la legitimidad del juicio, guardar silencio, esperar la inevitable sentencia y esperar una apelación ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos en Costa Rica, que previamente rechazó la legalidad del primer tribunal militar que sentenció al presidente Gonzalo9. Si el presidente Gonzalo estuviera opuesto al llamado de los acuerdos de paz, ciertamente podría haber aprovechado el juicio para denunciar y distanciarse de los otros acusados. En el pasado nadie ha logrado detenerlo cuando él quería hablar. El líder que logró que se oyeran sus palabras desde la jaula, aún está hablando con el mundo.

La línea de los acuerdos de paz y el Comité Central

En realidad, la indicación más fuerte de que la LOD no era algo que fabricaron los servicios de inteligencia yanqui y peruano sino que Gonzalo la impulsaba, es la propia línea y los documentos que la sustentan. No rechazan de manera cruda el maoísmo, la revolución y la guerra popular. Arman argumentos filosóficos, históricos y políticos, que se dicen apoyar y aplicar los principios de lo que el PCP llamaba el marxismo-leninismo- maoísmo, pensamiento gonzalo a los problemas concretos que enfrentaba el partido.
Los documentos tratan dos temas. Primero, la situación objetiva. Antes de que Gonzalo cayera preso, el PCP bregaba con la situación internacional cambiante tras el colapso del bloque soviético que, según los documentos, denotó un “repliegue estratégico de la revolución mundial”. Ante algunos reveses, surgieron problemas teóricos y prácticos sobre cómo y en qué condiciones la guerra popular podría conservar los logros y avanzar más allá del nivel alcanzado. Por ejemplo, analizaban la ingerencia e incluso una potencial invasión de Estados Unidos, y si eso podría generar una oportunidad de ampliar el frente unido y avanzar hacia la toma del poder político nacional. Se debatía qué peso aún tenía el semifeudalismo10. En una palabra, se reconoció la urgente necesidad de hacer un nuevo análisis de la situación objetiva y sus consecuencias para el futuro de la guerra popular. La captura del presidente Gonzalo se dio en un momento cuando la revolución estaba en una encrucijada.
Segundo, los documentos plantean el “problema de dirección”: la captura del presidente Gonzalo y el que la mayoría de los líderes tradicionales de la dirección central del partido estuvieron muertos o presos. Se decía que no había líderes capaces de reemplazarlo en el lapso requerido para resolver los problemas del primer tipo. La LOD concluyó que, por muchas razones, sobre todo la situación internacional desfavorable y principalmente el “problema de dirección”, la guerra popular no podía continuar. Según la LOD , continuarla sólo llevaría a la destrucción del partido, y dadas las circunstancias, aunque la guerra popular se mantuviera, a la larga se convertiría en una “guerra sin perspectiva” y sin una clara meta ni posibilidad de tomar el poder político nacional, y se desintegraría en “bandas errantes”. Al celebrar negociaciones para concluir la guerra, se decía, el partido podría salvarse de la destrucción a manos del enemigo y volver a lanzar la lucha armada bajo condiciones más favorables en el futuro11.
Ésa era una línea coherente y no propaganda de un organismo de la policía. Era necesario analizar y responder a los problemas que planteaba. Independientemente de quién la haya propuesto primero, esta línea logró echar raíces en el partido porque daba respuestas, aunque erróneas, a problemas cruciales que la vida misma planteaba. Los revolucionarios necesitaban identificar, analizar y refutar esos argumentos al nivel de la línea política, o sea, examinarlas y determinar si reflejaban de manera correcta o incorrecta la realidad. Era necesario hacer balance objetivo (no subjetivo) de la correlación de fuerzas para determinar si era posible persistir en la guerra popular y si, dadas las condiciones concretas en ese momento, negociar era una forma viable con que el partido ganara tiempo para reafianzarse o si era una trampa mortal.
Cuando surgió el llamado de un acuerdo de paz, el Comité del MRI (CoMRI), el organismo dirigente del Movimiento Revolucionario Internacionalista, estudió la información y documentos disponibles para analizar y guiar al MRI a tomar parte en una trascendental lucha entre dos líneas que determinaría el futuro de la revolución en el Perú y que tendría grandes repercusiones en el MRI y en el movimiento comunista internacional. El CoMRI dijo: “En estas circunstancias, al MRI no sólo le ha incumbido continuar su apoyo a la guerra popular en el Perú, sino también participar en esta lucha entre dos líneas, llevando a cabo la investigación, el estudio de la situación, la discusión y la lucha necesarios para llegar a una correcta y cabal comprensión de todas las cuestiones involucradas y, sobre esta base, prestar el más poderoso apoyo a la línea marxista-leninista- maoísta y a los camaradas que la están aplicando en el Perú en este momento”. Planteó criterios para analizar el llamado a negociaciones de paz: “[éstas] ¿le sirven a la tarea de tomar el poder político a través de la guerra revolucionaria” y “protegen los ‘intereses fundamentales del pueblo’ a los que Mao se refería, es decir, la preservación del núcleo esencial del poder popular y de las fuerzas armadas revolucionarias?” Después de intensas investigaciones, síntesis y lucha, el MRI dijo que había que rechazar el llamado a los acuerdos de paz y que había que librar la lucha entre dos líneas contra la línea oportunista de derecha en el Perú y en el mundo. Sobre el papel del presidente del PCP, dijo: “Es importante continuar esforzándose para determinar cuáles son los puntos de vista actuales del presidente Gonzalo. Sin embargo, la cuestión central es la línea y no el autor”. El Llamado dijo que los partidarios de la LOD “deben repudiar tal línea… y retomar el camino revolucionario”12.
Como parte de este proceso, el CoMRI le encomendó a la Unión de Comunistas de Irán, el grupo precursor del Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista -Maoísta), hacer un detallado análisis y crítica de la línea de los acuerdos de paz13. El documento concluyó: “La guerra popular está lejos de terminar. Una derrota parcial no es una derrota definitiva”. La única forma de conservar los logros y resolver los problemas del partido era perseverar en la guerra popular. Dio una clara advertencia: una guerra popular, una vez iniciada, no se puede cerrar o abrir como un grifo, pues los reaccionarios aprovecharían la situación para aplastar a las fuerzas revolucionarias.
Tiene enorme importancia y valentía la firme oposición al llamado para terminar la guerra revolucionaria asumida por la dirección del PCP que quedaba. La LOD dijo, muy incorrectamente, que lo más importante era salvar el partido. A cambio de salvar el partido, la LOD estaba dispuesta a entregar el poder político rojo que Gonzalo había llamado la “médula” de la revolución por la manera en que se granjeó la participación consciente de las masas, y a disolver el ejército popular, sin el cual, como dijo Mao, “el pueblo no tendrá nada” con que defender sus intereses ni la propia vida. Objetivamente, tal paso traicionaría las esperanzas y sacrificios de las masas que defendían la guerra popular, a los que la apoyaban y, por todo el mundo, a los que les inspiraba. Desacreditar al maoísmo de esta manera habría causado un revés más grande y más desmoralizació n que habría producido la derrota misma. Si hiciera eso, en vez de dejar un valioso legado, el partido se convertiría en un obstáculo que tendrían que superar las actuales y futuras generaciones de revolucionarios, aunque los reaccionarios no lo despedazaran ni asesinaran cuantos militantes como pudieran.
No era inevitable que las únicas opciones eran una derrota gloriosa o una derrota ignominiosa. Estaba en juego un punto de orientación básica: persistir en luchar por los intereses revolucionarios de las masas, según los objetivos comunistas, o sea, ver cómo continuar en condiciones nuevas y muy difíciles. Pero era necesario fundamentar esta orientación, por básica que fuera, en más que un compromiso moral. De fondo, como enseñan las acciones de los líderes del PCP, las personas actúan a partir de su manera de ver las cosas, o sea, a partir de lo que piensan que es posible y necesario.
El problema es muy grande: los líderes a cargo de desarrollar la línea y la estrategia para la revolución ya no podían hacerlo con una orientación correcta, y al parecer llamaban a revocar todo el rumbo y principios estratégicos en que se habían basado. Pero la dificultad de lo que se requería, no quería decir que dicha tarea fuera menos necesaria. Como se sabe, aquellos que estaban fuera de la cárcel tuvieron que determinar, paso a paso y según las necesidades surgidas con el paso del tiempo, las respuestas a los problemas candentes. Para hacerlo, no era posible decir: “Bien, nuestro presidente nos ha abandonado, así que reexaminemos todos nuestros principios anteriores antes de dar otro paso”. Tal vez los revolucionarios pensaron que evitaban ese problema con la línea de la “patraña”. Tuvieron que persistir y ver cómo hacer lo que era tan necesario como respirar. Pero aunque resultara que el presidente Gonzalo no fuera el autor del llamado para terminar la guerra popular, no habría sido cierto, como decían las fuerzas de Proseguir, que el pensamiento y la línea desarrollados bajo su dirección hasta ese punto eran suficientes para dirigir la guerra popular hacia la victoria. Sería imposible persistir en la guerra popular sin analizar la línea y la práctica del partido, y la teoría y la experiencia internacionales, para encontrar las raíces de la LOD y elaborar nuevos análisis y conceptos estratégicos. En otras palabras, sin los avances teóricos y prácticos que se tienen que hacer incesantemente para el avance de ésta y cualquier revolución.
Eso habría sido muy difícil para cualquiera, y quizás los líderes del partido que quedaban no se consideraban estar a la altura de la tarea, sobre todo porque probablemente hubieron tenido que oponerse al propio presidente del partido. Pero ¿qué más podían hacer salvo usar sus cabezas y su manejo del maoísmo y jugar lo mejor que pudieran un papel de verdaderos líderes? Los líderes comunistas no caen del cielo. Ser líder abarca habilidades adquiridas de muchas diferentes maneras que tardan en desarrollarse. Pero en lo fundamental se trata de línea ideológica y política (orientación y método). Quiere decir usar el maoísmo para dirigir al partido a conocer y cambiar el mundo. Irónicamente, la única manera para refutar la tesis de que los líderes del partido que quedaban libres eran incapaces de continuar sin Gonzalo era, de la mano con los nuevos líderes que se formaran, ponerse a la altura y elevar su nivel como líderes del partido en todos los frentes, por ejemplo, bregar con los deslindes de línea y resolverlos. La acusación de la LOD de que los líderes del partido que quedaban libres eran “incompetentes” es muy cruel, pues era la propia LOD el mayor obstáculo a la revolución y a aquellos que trataban de dirigirla hacia adelante.
La noción de la “patraña” estaba muy relacionada con una concepción particular de lucha política en un partido comunista, y se convirtió en un vehículo para ella. El Comité Central adoptó la posición de perseverar mediante la práctica (“aplastar a la LOD mediante de la guerra popular”) e ignorar el contenido concreto de la LOD salvo denunciarla como “vómitos negros”. Aunque el comunicado de febrero de 1994 del Comité Central del PCP habla de “prestar atención a la lucha de dos líneas”, sostiene que con la posición de la LOD sus miembros “se han puesto al margen del partido por su propia voluntad”, como si no hubiera una LOD en el mismo partido y no fuera necesario librar la lucha entre dos líneas en su contra. Analizar y refutar los argumentos de la LOD , dicen algunos, quiere decir caer en la trampa del enemigo y dar crédito a la “patraña”. Se dice que la lucha entre dos líneas ha de librarse entre los revolucionarios, y que sólo es necesario “aplastar” físicamente a la LOD y sus “cabezas negras”. Los partidarios del PCP en el exterior decían que el problema más serio eran los que no aceptaban la teoría de la “patraña”, y no el problema de la línea de los acuerdos de paz.
Uno de los exponentes más vitriólicos de esta posición era el periodista peruano Luis Arce Borja. Cuando el MRI adoptó la posición “Agrupémonos todos en defensa de nuestra bandera roja que ondea en el Perú” y convocó a una vigorosa lucha entre dos líneas contra la propuesta de buscar acuerdos de paz, Arce Borja lanzó un febril ataque contra el MRI y su Comité que, por un tiempo, confundió a algunos amigos y simpatizantes del PCP. Arce criticó el análisis del MRI acerca de la lucha entre dos líneas en el PCP. Dijo: “Admitir que el ‘acuerdo de paz’ es parte de un proceso de conflicto interno del PCP, sirve para presentar al PCP como una organización corroída por una escandalosa división y debilitada hasta el límite de la destrucción. Esta forma de ver las cosas, es similar a la versión de los más recalcitrantes enemigos de la revolución”14. Un artículo15 de UMQG señaló que la lucha entre dos líneas es una característica permanente de todos los partidos comunistas, pero ésta tiene sus “mareas altas y bajas” en diferentes momentos, como manifestación de la lucha de clases en la sociedad y el correspondiente choque entre ideas. Tal lucha entre dos líneas es imprescindible para educar y transformar la concepción del mundo de los miembros del partido y las masas. Arce reaccionó a esta polémica con más rabia lanzando al campo de Fujimori y los imperialistas al MRI y a otra gente que no aceptaban la tesis de la “patraña”.
Arce ha defendido la tesis de la “patraña” al menos hasta junio de 2004. Durante el juicio de noviembre de ese año, de repente al gran defensor de la fe contra toda “duda” le entró una duda. Un año más tarde, Arce exclamó que ¡el presidente Gonzalo es un “traidor” y lo ha sido desde octubre de 1993! Dijo que Gonzalo escribió las cartas de paz. Pero no dejó salir ni una sola explicación ni mención de su posición anterior. ¡La culpa, chilla Arce, recae en el MRI por no haber denunciado entonces a Gonzalo y por haber llamado a defenderlo del Estado peruano desde entonces!16
Al no librar la necesaria lucha entre dos líneas, las fuerzas de Proseguir cayeron en un lío más profundo. Aunque Gonzalo fuera el líder de la LOD , o si no, esta línea no representaba una traición deliberada y consciente tal como cometen quienes, por ejemplo, dan información sobre los camaradas para salvarse el pescuezo. Un análisis equivocado y una línea incorrecta pueden representar un terrible error, con el fin de salvar la revolución aunque objetivamente llevara a su muerte, pero eso no niega lo correcto de la línea asociada previamente con Gonzalo, ni la naturaleza nociva de la LOD. Para determinar si una línea política es correcta o errónea, no se trata de los deseos subjetivos de sus exponentes, o sea, si quieren o no la revolución. Es necesario analizar lo que las líneas políticas proponen y hacen y a dónde llevarían, sin importar lo que algunas personas quieran. De todas maneras, independientemente de quién la haya planteado y por qué, hay que analizar la LOD como una línea y refutarla como tal.
Una gran lucha entre dos líneas contra la línea política de la LOD , y su orientación y método, y un balance global inicial de la experiencia del pasado y la situación del partido y la revolución, podrían dar al menos una idea inicial de cómo avanzar. Se tendría que ver cómo se podría vincular el proceso de perseverar en la guerra popular con la acumulación de fuerza revolucionaria y cómo eso le podría servir, y cómo se podría acelerar y a la vez aguardar cambios en las situaciones internacional y nacional (tal como Mao dijo en un período difícil de la guerra popular china), cuando sería posible tomar el poder político nacional como base de apoyo para la revolución proletaria mundial.
Aunque el Comité Central hubiera asumido esta posición, la guerra popular no necesariamente hubiera estado en condiciones de desarrollarse ni mantenerse. Primero, porque era un hecho inconfundible que el grueso de la dirección del partido había tomado un camino erróneo. Segundo, porque esto ocurrió en condiciones objetivas difíciles. Sin embargo, era particularmente trágico que, a pesar del análisis erróneo del Comité Central, se dio una aguda lucha entre dos líneas de un solo lado, la LOD. Al actuar como si nada hubiera pasado, como si la LOD no existiera, como si su desarrollo no indicara problemas concretos y como si el presidente Gonzalo no pudiera tener nada que ver con ella, la línea de la “patraña” y la correspondiente concepción de la lucha entre dos líneas hicieron que los que querían persistir actuaran a partir de un análisis y un plan que dejaban de corresponder a la realidad. A pesar de los otros problemas que enfrentaban, a causa de la línea de la “patraña” era aún más difícil resolver una situación negativa en una dirección positiva.
Es necesario estudiar a fondo la experiencia de la guerra popular en el Perú y sus problemas y líneas. El gran logro de iniciar y desarrollar la guerra popular y los posteriores reveses constituyen una experiencia muy importante del movimiento maoísta en los años desde la derrota del socialismo en China. Tanto la grandeza como las penas de esta experiencia son parte del patrimonio del movimiento comunista internacional y sobre todo del MRI. Es necesario hacer un análisis materialista de su complejidad y del papel de todos los que tomaron parte, no sólo para llevar a cabo la reorientación y reconstrucció n del PCP por las auténticas fuerzas maoístas en el Perú, sino para todos aquellos quienes asumen seriamente la tarea de dirigir la revolución en otros países y a nivel mundial. Es necesario continuar la defensa del presidente Gonzalo y los otros presos que iniciaron y dirigieron hacia adelante este gran levantamiento de los oprimidos aunque no se pueden defender sus actuales posiciones políticas. Hay que ofrecer ayuda ideológica y política a aquellos en el Perú quienes buscan superar los reveses de la revolución. No hay nada más despreciable que aquellos quienes, ante la disminución del valor de su “capital”, buscan mitigar sus pérdidas y hacer nuevas inversiones.
Surgieron muchos aspectos de la línea ideológica y política en el curso de la guerra popular y la lucha entre dos líneas en el PCP que hay que estudiar, analizar y debatir con más detenimiento. Se darán nuevos avances en el Perú en conjunción con las transformaciones y avances que se requieren en el movimiento comunista internacional entero, y como parte de los mismos.

Notas

1. Comité Regional del Huallaga y principal líder del PCP después de 1999, camarada Artemio. Ver la transcripción de una entrevista radial en el diario La República (16 abril 2004) y la propia entrevista del mismo a él (28 agosto 2004), y la entrevista de la televisora británica Canal 4 (7 enero 2004).
2. Declaraciones del Comité Central (7 octubre 1993 y febrero 1994), UMQG 1995/21.
3. Discurso desde la jaula, UMQG 1992/18.
4. Luego, se supo que el brazo derecho de Fujimori, Vladimiro Montesinos, supervisó la filmación. Pareció que Clavo leía un guión preparado previamente. No es de sorprenderse, pues el gobierno y Clavo llegaron a un acuerdo temporal pero con distintos fines respectivos.
5. Una fuente confiable envió una copia de esta carta al extranjero. Los principales puntos de su contenido salieron en una entrevista en la revista Caretas (10 abril 2003).
6. Entrevista de La República (28 agosto 2004). Después de la caída del gobierno de Fujimori en 2000, los documentos de la LOD concluyeron que, como los miembros del Comité Central que permanecían libres no asumieron el llamado a negociar directamente con Fujimori, un acuerdo de paz no era posible. No obstante, el objetivo inmediato siguió siendo obligar al gobierno a aceptar una “solución política”, con la amnistía para la mayoría de los prisioneros y aquellos a que buscaba el gobierno, como Artemio. Después de acordar un cese el fuego implícito con el gobierno por varios años, en 2004 Artemio anunció que, si no se alcanzara “una solución política a la guerra” en seis meses, sus fuerzas volverían a la lucha armada.
7. Agenciaperu. com, 18 diciembre 2005. Ha confirmado esta posición en cartas privadas.
8. Algunas personas en el extranjero con inclinaciones revolucionarias dicen que las consignas del presidente Gonzalo son prueba que él se ha opuesto a la línea de los acuerdos de paz desde el comienzo, porque no han captado los términos de la lucha entre dos líneas en el PCP: ésta no es una lucha entre los que se oponen a la revolución y los que la condenan, sino entre dos corrientes de pensamiento que se adjudican el manto del maoísmo, aunque proponen planteamientos opuestos. Por eso es necesario estudiar las líneas antes de poder distinguir entre el marxismo y el revisionismo.
9. Entrevista de Radio Programas Perú a Manuel Fajardo, el abogado de Gonzalo (17 octubre 2005). Esta posición se confirma en cartas que recibieron en abril de 2006 prominentes simpatizantes del Comité Internacional de Emergencia para Defender la Vida de Abimael Guzmán (CIE) en el extranjero, firmadas por Crespo e Iparraguirre, quien repite sus referencias escritas en otra cartas y declaraciones del pasado al “punto de viraje estratégico y la solución política que venimos proponiendo desde el 92” .
10. Discutido en la III Plenaria del Comité Central del partido, 1992. Aparte de mencionar otros problemas políticos, militares y teóricos del partido, el informe de esta plenaria refleja el fuerte costo de la masacre de los líderes presos en mayo de 1992. El principal documento es inédito (algunos documentos cortos se hallan en redsun.org y solrojo.org) . Pero Gonzalo aludió a algunos puntos importantes en el discurso desde la jaula, sobre todo si la guerra debía centrarse en una lucha de liberación nacional, en lugar de una revolución antifeudal.
11. El documento fundamental de la LOD , supuestamente una transcripción de un discurso de Gonzalo desde la cárcel, “Asumir y combatir por la nueva decisión y nueva definición” (“Asumir”). Circulan varias versiones con leves diferencias. Una versión inicial y relativamente corta salió en un diario limeño en enero de 1993 y se reimprimió en UMQG 1998/23.
12. “Agrupémonos todos en defensa de nuestra bandera roja que ondea en el Perú”, UMQG 1995/21. Ver también el programa de 11 puntos de la LOD , reimpreso en el mismo número.
13. “¡Se justifica la rebelión!”, UMQG 1995/21, que primero se circuló al interior del MRI en el proceso de investigación y estudio. Se publicó en octubre de 1995 con el llamado “Agrupémonos todos en defensa de nuestra bandera roja que ondea en el Perú”.
14. “Del silencio a la charlatanería: MRI y el ejercicio del saltimbanqui” , El diario internacional, marzo de 1995. Los principales puntos de este artículo salieron en UMQG 1996/22.
15. “Una respuesta inicial a Arce Borja: Sobre la tesis maoísta de la lucha entre dos líneas”, UMQG 1996/22.
16. “The Red Guards of Political Trafficking” (Los guardias rojos del tráfico político), El diario internacional, enero de 2006 [No se halla este artículo en el portal del EDI – UMQG, agosto de 2006]. Las únicas constantes de Arce Borja son su odio al MRI y una venenosa aversión muy especial hacia Bob Avakian, presidente del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, un partido fundador del MRI. Ver también: “Perú: Los retazos de una revolución traicionada”. n