viernes, 26 de junio de 2009

Mao Tse-Tung : Sobre la educación (1964)



Sobre la Educación

Mao Tsetung. 1964

Conversación con la delegación de educadores nepaleses.


Nuestra educación está llena de problemas, el más prominente de los cuales es el dogmatismo. Estamos en el proceso de reformar nuestro sistema educativo. Los años de estudio son demasiado largos, los cursos son demasiados, y diversos métodos de enseñanza no son satisfactorios. Los niños aprenden libros de texto y conceptos que se quedan simplemente en libros de texto y conceptos; no saben nada más. No utilizan sus cuatro extremidades; ni reconocen los cuatro tipos de granos.[1] Muchos niños ni siquiera saben lo que son las vacas, los caballos, las gallinas, los perros y los cerdos; ni pueden decir las diferencias entre el arroz, el alpiste, el maíz, el trigo, el millo y el sorgo.[2] Cuando un estudiante se gradúa de la universidad, ya tiene más de 20 años. Los años escolares son demasiado largos, los cursos son demasiados, y el método de enseñanza es por inyección en vez de ser mediante la imaginación. El método de los exámenes es tratar a los candidatos como enemigos y emboscarlos (risas). Por tanto les aconsejo no tener fe ciega en el sistema educativo chino. No lo consideren un buen sistema. Todo cambio drástico es difícil, [ya que] mucha gente se opondría. Actualmente unos pocos pueden estar de acuerdo con la adopción de nuevos métodos, pero muchos estarán en desacuerdo. Tal vez les estoy echando agua fría a ustedes.

Ustedes esperan ver algo bueno, pero yo sólo les conté lo que es malo. (risas) Sin embargo, no estoy diciendo que no hay nada bueno. Tomemos la industria y la geología, por ejemplo. La vieja sociedad nos dejó sólo 200 geólogos y técnicos; ahora tenemos más de 20.000.000. Hablando en términos generales, los intelectuales especializados en ingeniería son mejores debido a que están en contacto con la realidad. Los científicos, científicos puros, son peores, pero sin embargo son mejores que los que se especializan en cuestiones de arte. Las cuestiones de las artes [liberales] están completamente apartadas de la realidad.

Los estudiantes de historia, filosofía y economía no se preocupan por estudiar la realidad; ellos son los más ignorantes de las cosas de este mundo. Como ya he dicho antes, no tenemos nada maravilloso, sólo cosas que hemos aprendido de la gente común. Por supuesto, hemos aprendido algo de marxismo-leninismo pero el marxismo-leninismo solo no hace nada. Tenemos que estudiar problemas chinos, partir de las características y los hechos de China.

Los chinos, incluido yo, no sabemos mucho sobre China. Sabemos que debemos combatir al imperialismo y sus lacayos, pero no sabemos cómo hacerlo. De modo que tenemos que estudiar las condiciones de China, al igual que ustedes deben estudiar las condiciones de su país. Gastamos un montón de tiempo, veintiocho años completos desde la fundación del PCCh hasta la liberación de todo el país, en forjar paso a paso un conjunto de políticas ajustadas a las condiciones de China. La fuente de nuestra fortaleza está en las masas. Si algo no representa las aspiraciones del pueblo, no es bueno. Debemos aprender de las masas, formular nuestras políticas, y educar a las masas. Por lo tanto, si queremos ser maestros, para empezar tenemos que ser alumnos. Ningún maestro comienza [su carrera] como maestro. Luego de convertirse en maestro, debe seguir aprendiendo de las masas para entender cómo él mismo aprende. Por eso es por lo que hay cursos sobre sicología y educación en el entrenamiento de los maestros. Lo que uno aprende se vuelve inútil si no entiende la realidad. Hay una fábrica adjunta a las facultades de ciencias e ingeniería de la Universidad Tsingua [3] porque los estudiantes tienen que aprender de los libros y trabajar a la vez. Pero no podemos establecer fábricas para las facultades de artes, algo así como una fábrica de literatura, una fábrica de historia, una fábrica de economía, o una fábrica de novelas; estas facultades deben considerar a toda la sociedad como su fábrica. Sus maestros y sus alumnos deben entrar en contacto con los campesinos y los obreros urbanos así como con la agricultura y con la industria.

¿De qué otra manera podrían ser de alguna utilidad sus egresados?

Veamos los estudiantes de derecho, por ejemplo. Si ellos no entienden los crímenes en una sociedad, no pueden ser buenos estudiantes de derecho. Está fuera de toda duda que no se puede establecer una fábrica de derecho; así que la sociedad es su fábrica. Hablando en términos comparativos, nuestras facultades de artes son las más atrasadas debido a la falta de contacto con la realidad. Los estudiantes y los maestros sólo hacen trabajo en clase. La filosofía es filosofía de libros. ¿Qué utilidad tiene la filosofía si no se aprende de las sociedad, de las masas, y de la naturaleza? Sólo puede estar compuesta de ideas vagas. Con la lógica pasa lo mismo. [Uno] no entiende mucho de ésta si simplemente la lee de los libros de texto. Pero la entiende gradualmente a través de la aplicación. Yo no entendí mucho cuando leí sobre lógica. Vine a entenderla cuando la utilicé. He estado hablando sobre lógica. También está la gramática que uno no entiende mucho simplemente leyéndola. Pero uno agarra el uso de la estructura de la frase cuando está de hecho escribiendo. Escribimos y hablamos de acuerdo con los usos acostumbrados y no es realmente necesario estudiar gramática. En cuanto a la retórica, es una materia opcional. Los grandes escritores no siempre son retóricos. Yo estudié retórica por mi cuenta, pero no la entendí nada. ¿ustedes la estudian antes de escribir?


NOTAS

[1] Una cita de las Analectas de Confucio.

[2] Una cita del clásico infantil, el San Teu Ching ('El clásico de tres caracteres')

[3] En las afueras al occidente de Pekín.

jueves, 25 de junio de 2009

Brasil: Asasinado dirixente campones


Dende Dazibao Rojo amosamos o noso pesar aos camaradas da LCP e condenamos enerxicamente o asasinato deste dirixente campones.




Liderança da Liga dos Camponeses Pobres do Pará e Tocantins e Barbaramente Assassinado
Conceição do Araguaia, 16 de junho de 2009

Foi encontrado morto na manhã do dia 15 de junho o companheiro Luis Lopes de Barros, dirigente na Liga dos Camponeses Pobres do Pará e Tocantins em situação misteriosa.
O companheiro era muito conhecido na região por sua dedicação a luta dos camponeses, luta a qual se dedicava a mais de vinte anos, tendo liderado dezenas de ações vitoriosas dos camponeses por toda a região. Foi dirigente sindical, presidente de associação de bairro e estava na direção da LCP desde sua fundação, em abril de 2005, sendo seu principal dirigente, à frente da coordenação da Liga dos Camponeses Pobres, dirigiu a vitoriosa luta pela tomada dos latifúndios Batente, Capivara, Talismã, Jacutinga estas ultimas três áreas são conhecidas como área Gabriel Pimenta.
Desde a famigerada operação “paz no campo” desencadeada em novembro de 2007 pela governadora Ana Júlia (PT) com a finalidade de expulsar 1.100 famílias que tomaram e cortaram o latifúndio Forkilha, operação que cometeu inúmeras atrocidades contra camponeses da região, o clima de terror e impunidade tem imperado no sul do Pará. A LCP, Liga dos Camponeses Pobres Pará e Tocantins vem denunciando a tempos estes fatos, mas nada foi feito até agora.
O cerco ao movimento camponês combativo é mantido e a qualquer sinal de mobilização das massas camponesas a perseguição se intensifica. É o que vinha acontecendo nas cidades de Redenção e Conceição do Araguaia, desde que iniciou a mobilização para uma nova tomada, companheiras e companheiros tem recebido ameaças por telefone, carros são vistos rondando casas dos dirigentes da LCP, em uma reunião um homem desconhecido tirou foto de duas companheiras que dirigiam a reunião e saiu do local rapidamente.
Na área Gabriel Pimenta em Conceição do Araguaia a casa da mãe de um companheiro da LCP foi alvo de disparos realizados por elementos desconhecidos, que chegaram e chamaram pelo nome deste companheiro, mas não encontraram ninguém no local e efetuaram vários disparos.
No dia 31/05 uma guarnição da Policia Militar esteve na sede da LCP também na cidade de Conceição alegando que estavam verificando a documentação de motos estacionadas na rua em frente a sede e depois entraram no escritório e mandaram que todos saíssem e revistou todos os presentes, indo embora em seguida sem apresentar qualquer justificativa .
Estes absurdos continuam ocorrendo nas barbas das autoridades que fingem não saber dos fatos, ignoram os doze assassinatos de camponeses pobres que lutavam pelo justo direito a terra desde a operação terror no campo. Defendem os latifundiários bandidos e assassinos e condena o povo à miséria, fica claro que se desencadeou uma guerra sem quartel ao movimento camponês. Em quanto os monopólios dos meios de comunicação se encarregam de moldar a “opinião pública” favorável ao massacre de trabalhadores taxando-os de criminosos, o velho Estado prepara mais ações criminosas contra os camponeses que lutam por um pedaço de terra, como o bárbaro assassinato do companheiro Luiz Lopes.
A morte do companheiro Luiz Lopes foi por causa de sua luta em defesa dos camponeses, em defesa de um país sem latifúndio, por ele sempre ter se colocado à frente do combate às injustiças e barbaridades cometidas contra o povo. Sua morte não foi em vão, seu exemplo de dedicação será lembrado para sempre e a semente lançada por ele vingará e dará bons frutos.
Chamamos a atenção de toda a sociedade Paraense, dos verdadeiros democratas do povo trabalhador para este brutal assassinato e a violência que estão submetidas as massas camponesas no sul do Pará.

Companheiro Luis Lopes, PRESENTE!
Abaixo a criminalização da luta pela terra!
O povo quer terra e trabalho, não repressão!
Viva a Revolução Agrária!

Liga dos Camponeses Pobres do Pará e Tocantins

miércoles, 24 de junio de 2009

Un articulo de Revolutión analiza la crisis en Iran


Reacción al fraude electoral revela profundas escisiones en círculos gobernantes iraníes y un profundo odio de amplio arraigo contra el régimen

REVUELTA EN IRÁN
V.T. /Revolution

Al cierre de esta edición, el mundo ha estado presenciando una semana de protestas y rebeliones en Irán a veces con la participación de millones de personas.

Prendió el alzamiento lo que mucha gente percibe como un golpe de estado: lo que mucha gente consideraba el robo de las elecciones presidenciales del 12 de junio de parte del presidente de turno Mahmoud Ahmadinejad, a su principal contrincante, Mir-Hossein Mousavi. Tres horas después del cierre de las casillas, Ahmadinejad se adjudicó el triunfo. Los millones de personas que habían llegado a hartarse del régimen y a los cuales una vez más se había convencido de salir y expresar su voluntad contra el reaccionario orden establecido, se sorprendieron y se indignaron ante la descarada manipulación.

Pero esta vez fue el colmo. La gente empezó a tomarse las calles con furia, y Mousavi se negó a aceptar los resultados. El viernes 19 de junio, el jefe del gobierno iraní, el ayatolá Jameini, prohibió más protestas. El sábado 20 de junio, al cierre de esta edición, decenas de miles de personas desafiaron a Jameini y la prohibición oficial y libraron batallas campales en las calles de la principal ciudad, Teherán.

El alzamiento inicial, a comienzos de la semana, se topó con contramanifestacion es de la base leal de Ahmadinejad y ataques violentos de la policía y la Basij, una reaccionaria milicia ligada a unidades élites de las fuerzas armadas del estado (el Pasdaran, o el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Iraní). En la primera semana después de las elecciones, las autoridades iraníes reconocieron la muerte de ocho manifestantes a manos de la Basij, por ejemplo, como resultado del fuego de ametralladora contra una protesta el 15 de junio. La Basij también saquearon los dormitorios y edificios de la Universidad de Teherán, y los activistas estudiantiles informan que aparte de las ocho muertes oficiales, han muerto siete más en Teherán y en la ciudad sureña de Shiraz. Cientos de manifestantes así como los activistas y/o los dirigentes de las principales y otros partidos reformistas han sido arrestados. Al cierre de esta edición, las televisoras estatales han confirmado 10 muertes más y hay informes no verificados de hasta 150 muertes en choques con la policía la tarde del 20 de junio.

Las dos fuerzas dirigentes en este conflicto ahora, o sea, Ahmadinejad y sus huestes de un lado y del otro, el grupo en torno a Mousavi, son reaccionarias y no representan los intereses de las masas. Esto también es requete-cierto en el caso de Estados Unidos y las otras potencias imperialistas que están maniobrando en esta situación.
Pero este conflicto entre dos reaccionarios sectores del régimen también ha abierto espacios en que el pueblo puede tomar acción y levantar la cabeza. Las masas en batalla contra el “golpe de estado de Ahmadinejad” están librando una lucha que hay que apoyar y tiene el potencial, y la necesidad, de transformarse en una lucha entre las fuerzas progresistas e incluso revolucionarias y las fuerzas del viejo orden reaccionario de diversas apariencias y presentaciones. Hay muchísimo en juego.
Las mayores protestas en 30 años
Se celebraron las mayores protestas en Irán desde el levantamiento de 1978-79 que tumbó al régimen anterior encabezado por el sha de Irán. Pero la furia y la determinación exhibidas en estas protestas no constituyen simplemente una reacción a la descarada manipulación de los resultados de las elecciones. También reflejan el profundo descontento en la sociedad iraní contra el régimen teocrático (el dominio religioso). Estos sentimientos se expresan con mucha fuerza en grandes sectores de la juventud del país quienes están muy enajenados, requete-hartos del dominio absolutista de los “mullahs” (el clero islámico chiíta). La agudización de las rivalidades y las profundas escisiones en los círculos gobernantes reaccionarios generales de Irán han hecho aflorar esta situación y entrecruzan con dichas rivalidades y escisiones.

Mousavi no se opone a la República Islámica de Irán. Es un candidato “reformista”. Un candidato reformista de la calaña de Mousavi no representa nada nuevo en el escenario del país. De hecho, otro candidato reformista similar, Jatami, ganó las elecciones presidenciales en 1997 y ocupó el puesto hasta la elección de Ahmadinejad en 2005. El objetivo del movimiento reformista fue y sigue siendo reformar desde “adentro” a la República Islámica de Irán. Cuando menos hasta hoy, este movimiento ha mantenido su lealtad a las instituciones guía del régimen del clero (y de hecho varios jugadores importantes asociados con el movimiento reformista son en sí clérigos de alto rango). Objetivamente el movimiento reformista desempeña un importante papel para el régimen: de “enganchar” a los sectores descontentos de las masas. Como dijo un volante del Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista -Maoísta) lanzado antes de las elecciones:

“Estas elecciones presentan el gobierno de la minoría [las clases dominantes] como la elección de la mayoría de la población. Incluso los regímenes como la República Islámica de Irán que principalmente confían en la supresión y la represión de la población necesitan espectáculos electorales a fin de legitimar su dominio y regar ilusiones entre las masas descontentas. Las elecciones también son un mecanismo para llevar a cabo una contienda controlada entre diferentes facciones y grupos en las clases dominantes con la finalidad de impedir que se abran grietas en la estructura de poder y las potenciales tormentas resultantes de rebelión popular”.

Jatami llegó a la presidencia con el apoyo abrumador de los círculos gobernantes de Irán; propuso reformas económicas, mucho más apertura hacia el mundo para atraer al capital, cambiando muchas de las relaciones internacionales de Irán con la región y con Europa, y también reformas políticas internas. Aunque los primeros años de la presidencia de Jatami se han llamado “la primavera de Teherán”, y se relajaron un poco ciertos aspectos de la censura y se permitían cierta flexibilidad y libertad en la sociedad civil iraní, muchos intentos de aplicar esas reformas se vieron bloqueados por otras fuerzas al centro del régimen. De hecho, un movimiento estudiantil que había brotado durante esa “primavera” se reprimió con saña, y Jatami o no quería o no podía impedir la reacción oficial. Durante ese tiempo, al principio el régimen iraní le ayudó a Estados Unidos a estabilizar a Afganistán inmediatamente después de la invasión estadounidense, pero los imperialistas yanquis le “recompensaron” esa cooperación del gobierno iraní singularizando al régimen como un miembro del “eje de mal”. Cuando Jatami ofreció importantes concesiones a Estados Unidos, el gobierno de Bush las rechazó sumariamente. [Un análisis a fondo de todo esto se halla en el documento en inglés “Una evaluación del avance hacia una guerra entre Estados Unidos e Irán: Causas y potenciales ramificaciones”, de un Grupo de Trabajo, junio de 2008, en línea en revcom.us.]
El ascenso de Ahmadinejad
Todo eso le dio mucha fuerza al polo de la clase dominante iraní que se unió alrededor de Ahmadinejad. Llamada por los medios de comunicación occidentales “la nueva generación de partidarios de la línea dura”, esta trata de círculos poderosos del clero, partes del sector paraestatal y la dirección de instituciones como el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Iraní (GRI) que respaldan a Ahmadinejad, y la base popular de ese sector de los círculos gobernantes de Irán incluye a las tradicionales clases conservadoras y también grandes sectores importantes de las fuerzas armadas y los GRI, miembros de la Basij, y gerentes, administradores y empleados de las instituciones político-militares del país, que en muchos casos son también importantes instituciones financieras.

Aunque los círculos gobernantes de Irán han tenido conflictos y discrepancias desde que la RII (República Islámica de Irán) se consolidó, el régimen se ha mantenido unido hasta ahora debido a su aglutinador ideológico teocrático y las instituciones que creó a su alrededor. Esa centralizació n, sin embargo, se ha desarrollado de la mano con la capacidad de diferentes facciones de la clase dominante de encontrar, hasta cierta medida, un lugar para operar dentro del sistema. No obstante, los acontecimientos que llevaron a la elección de Ahmadinejad en 2005 en gran medida habían continuado aislando a los reformistas, excluyéndolos del núcleo del poder y, además, provocando una severa enajenación de parte de sus bases entre las masas hacia el régimen en general. Esa enajenación se vio, por ejemplo, en los muy pocos electores en las casillas durante las elecciones presidenciales de 2005 y también hace poco en las elecciones parlamentarias de 2008.

Las fuerzas que los reformistas electorales representan son peces gordos y no son amigos del pueblo. A pesar de tener discrepancias reales con las fuerzas que son el núcleo actual del régimen y de estar aisladas del núcleo del poder en estos momentos, esas fuerzas son en esencia tan reaccionarias como las de la “línea dura” que representa Ahmadinejad. Los principales representantes de este movimiento no sólo son leales a las principales instituciones de la República Islámica de Irán. Muchos personajes importantes del movimiento desempeñaron un papel central en el surgimiento inicial del régimen islámico después de la revolución contra el Sha. Unos supervisaron directamente la represión extremadamente brutal a las fuerzas progresistas y revolucionarias en los años 1980, la cual incluyó el encarcelamiento masivo, la tortura, el exilio y la ejecución de miles de personas. El propio Mousavi fue primer ministro durante ese período de 1981 a 1989.
El cambio de tácticas de Obama
La elección de Obama en esencia les presentó una oportunidad a esos reformistas. Claro que en lo esencial Obama se ha mantenido fiel al camino estratégico de la clase dominante estadounidense respecto al Medio Oriente, incluidas muchas políticas específicas de Bush. Ningún sector importante de la burguesía estadounidense sostiene un enfoque de “vivir y dejar vivir” en cuanto a la República Islámica de Irán. De hecho, todos estos sectores ven en Irán un gran problema para los intereses de Estados Unidos, en el Medio Oriente en particular; sus diferencias estriban en cómo transformar el régimen, lo que ha sido la fuente de grandes desacuerdos dentro de la clase dominante estadounidense. Aunque Obama comparte el punto de vista de que hay que transformar cualitativamente a la RII, representa a fuerzas que coincidieron en que las tácticas de Bush no estaban logrando esos objetivos, y ha hecho unos cambios de táctica.

El enfoque de Obama combina la contención (presión militar y diplomática, sanciones económicas y guerra de baja intensidad) con negociaciones más flexibles y varias iniciativas de “poder suave” (unos acercamientos económicos, culturales, etc.). Además, ha abierto la posibilidad de charlas entre Estados Unidos e Irán y dijo que debe haber margen para la capacidad de energía nuclear limitada a fines pacíficos. No hay ninguna indicación de que haya suspendido las operaciones militares encubiertas de las fuerzas especiales yanquis en Irán iniciadas por Bush, y ha continuado la mismísima afirmación del régimen de Bush (e Israel) de que Irán sí pretende desarrollar armas nucleares y que eso es inaceptable. Obama también recalcó que estas charlas no pueden durar eternamente y tendrán que terminar alrededor del fin del año. Tal declaración da a entender que de la charla se pasará a algo más draconiano, de embargos más eficaces a medidas militares, si no se cumple el plazo. Este cambio (el “dulce” y el “garrote” implícito) en la política estadounidense hacia Irán probablemente ha contribuido a que las fuerzas reformistas en Irán de nuevo recuperen su firmeza política y muy probablemente podría constituir incluso un elemento, junto con el odio hacia el actual régimen, de renovado apoyo de amplios sectores de la sociedad iraní a dichas fuerzas.

Aunque las fuerzas “reformistas” cobraron nuevos bríos en parte debido a las nuevas tácticas de Obama, hasta ahora éste ha manejado la actual crisis con cautela y solo ha hecho condenas relativamente tibias de la violencia contra los manifestantes1. Lo hace por varias razones. En primer lugar, como el mismo Obama dijo a comienzos de la crisis, no necesariamente considera que Mousavi desmantelaría a la RII ni dejaría de buscar cosas que Estados Unidos ha prohibido, incluso armas nucleares. En segundo lugar, tal como Obama también ha admitido con franqueza, debido a la historia de Estados Unidos de dominar a Irán y su importante papel en la instauración y apoyo al odiado gobierno del sha de 1953 a 1978, hay mucha posibilidad de que cualquier declaración de apoyo a los manifestantes de parte de Obama tendría un efecto contrario. Ahora mismo, Estados Unidos está “maniobrando pero no está abriendo fuego”, pues trata de determinar qué curso de acción en general más debilitará a la RII y mejor permitirá que Estados Unidos instaure un régimen más sumiso y lleve a cabo su dominación sin trabas de la región entera. Alguna gente ha considerado el hecho de que en su discurso del viernes 19 de junio, Jameini apuntó su principal ataque a Inglaterra en lugar a Estados Unidos como una señal de las fuerzas de Ahmadinejad y Jameini hacia Estados Unidos respecto a su disposición a amarrar un trato si lograran sobrellevar la crisis y que beneficiaría a los intereses de Estados Unidos trabajar en contra de Mousavi.

Un factor del que Obama pretende sacar provecho es la falta de un claro entendimiento que el imperialismo es un sistema y no sólo un conjunto de medidas y políticas. Aunque casi todos los sectores de la sociedad iraní reconocen y desprecian a Estados Unidos por su papel de derrocar a Mossadeq en 1953 y de instalar y apuntalar al odiado sha, la “admisión” de Obama del “papel” estadounidense en ese golpe de estado tenía el propósito de convencer a las fuerzas y masas iraníes de que había un imperialismo yanqui nuevo, más “bondadoso” y “amable”. A un nivel, estas masas odian lo que hace el imperialismo, pero incluso mucha gente más progresista tiende a reducir el imperialismo a un conjunto de medidas y sistema mundial. Eso las deja sujetas a la influencia de la demagogia de Obama.
El período previo a las elecciones presidenciales
Esto es parte de lo que contribuyó al sentimiento popular que se señaló entre las masas antes de las elecciones de que no iban a votar “por” Mousavi sino “contra” Ahmadinejad. Alentaron tales sentimientos la camarilla de la clase dominante que desafiaba el status quo, las transmisiones de los imperialistas occidentales y los sentimientos espontáneos que reconocían las posibilidades del cambio por medio de estos mecanismos que se presentaban. Un debate televisado sin precedentes entre los dos candidatos principales, Ahmadinejad y Mousavi, unos pocos días antes de las elecciones contribuyó a esto. Ahmadinejad atacó los antecedentes de Mousavi como primer ministro pero en gran parte habló acerca de la corrupción, el soborno y el autobombo de Hashemi Rafsanjani (una importante figura al estilo de un padrino que apoya a Mousavi) y defendió su mandato presidencial basándose en el prestigio de Irán entre los países no alineados y acusando a Mousavi de congraciarse con “tres o cuatro grandes potencias”. Mousavi atacó a Ahmadinejad por su política exterior, la censura, su historial económico y su negación del Holocausto. Este debate aparentemente tuvo un papel importante de desencadenar a los electores en el caso de ambos candidatos y como resultado votaron el 85% de los electores..

Cuando se percibió el robo de las elecciones, muchos factores distintos se convergieron. Por un lado, había la sorpresa y la reacción de fuerzas importantes de la clase dominante representadas por personas como Mousavi y Rafsanjani y sus bases. Por el otro, esto se entretejió con el movimiento popular muy amplio que quería de manera desesperada el cambio y que odiaba todo lo que representa la RII. Estas masas veían las elecciones como el colmo. Eso llevó al estallido que hoy estamos presenciando.

La lealtad de Mousavi al régimen islámico se refleja en la promoción del verde, el color usado como símbolo del islam, en pancartas, letreros, brazaletes de sus simpatizantes y llamamientos a los manifestantes para reunirse en la tumba del ayatolá Jomeini, el clero fundador de la RII, si se encontraran bajo ataque. Mousavi representa los intereses de las fuerzas de clase que pretenden plasmar sus ambiciones por medio de la maquinaria de la República Islámica de Irán y se sienten en este momento bloqueadas por Ahmadinejad. Al igual que Ahmadinejad y Jameini, estas fuerzas quieren mantener la explotación de las masas, quieren maniobrar dentro de las relaciones con el sistema mundial imperialista y no romper con éste y quieren mantener el collar de ahogo del islam como una manera para controlar a las masas y legitimar su propio gobierno. Quieren hacer esto un tanto diferente, con más de lo que conlleva la democracia burguesa, aflojando las riendas del clero, etc., con un programa económico diferente. Tal como analiza el documento en inglés “Una evaluación del avance hacia una guerra entre Estados Unidos e Irán: Causas y potenciales ramificaciones”, en línea en la página web de este periódico:

"Aunque el régimen tiene una independencia y un control relativo sobre un extenso sector petrolero y las esferas asociadas de operación, de nuevo, se basa en la economía capitalista mundial y se subordina a ésta… Un sector de la clase dominante iraní lucha fuertemente por un programa neoliberal de privatizar las industrias paraestatales. Otros sectores se oponen fuertemente a esto. Esta contradicción también interactúa con las cuestiones de la base social y, en cierto grado, con varias potencias imperialistas con que tradicionalmente varios sectores se han aliado."

Algunos de ellos ven no solamente que su propio futuro sino el futuro de la RII como una fuerza viable están ligados al hecho de si ganan o no. Por esta razón, al cierre de esta edición, fuerzas como Mousavi no se han retractado sino que continúan llamando para que las elecciones sean anuladas, a pesar del discurso de Jameini el 19 de junio.
Como lo expuso un folleto sacado por el Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista -Maoísta) al comienzo de este levantamiento:

“El afilado carácter de este levantamiento apunta a la banda criminal de Ahmadinejad y los principales directores de la escena detrás de él (un sector de los grandes capitalistas, las cabezas del ejército y los servicios de inteligencia y un sector del clérigo chiíta). Pero este es un gran error si nos limitamos a ver todo el sistema solamente en los golpistas de hoy. Todas las facciones de este sistema estatal, incluidos los ‘reformistas’, se han dedicado 30 años al crimen y al robo. El hecho de que hoy unos lobos les tengan por la garganta a otros lobos y viceversa de ninguna manera cambia la naturaleza anti-popular de estas facciones. Pero las grietas en la República Islámica de Irán no tienen precedentes y han trastornado la cohesión interna y han debilitado al régimen ante el pueblo. La demostración de fuerza de Ahmadinejad y Compañía es una señal de desesperación.”
Hay muchísimo en juego
Existe el potencial de que las fuerzas revolucionarias, incluso pequeñas al principio, saquen ventaja del levantamiento y fortalezcan la influencia y organización de una solución revolucionaria. Si tales fuerzas están entre el pueblo revuelto y si luchan para cambiar los términos de la revuelta y para desviarla fuera de los canales de la lucha solo por una “RII reformada”, pues una lucha social que al comienzo y espontáneamente se limita en esencia a los términos de la oposición entre dos polos que en lo fundamental y en última instancia son reaccionarios por igual (es decir, la democracia burguesa o el absolutismo fundamentalista) podría suscitar tanto la necesidad como la posibilidad de transformar la situación en una dinámica en la que crezca el polo de oposición radical, se zafe de esos confines y con una fuerza comunista revolucionaria que pueda entrar y contender en el proceso dinámico y cobrar fuerza en el curso de dicha situación.

Es claro que este es el más grande desafío para la RII desde su consolidación en 1982. Está en el aire qué camino coger. El régimen podría asumir una represión aún más sanguinaria con matanzas en masa. Las fuerzas encabezadas por Mousavi bien podrían llamar a ponerle freno. Pero no queda ninguna duda de que Estados Unidos y otras potencias maniobrarán en esta situación con la finalidad de mantener la lucha de las masas dentro de los confines de la democracia burguesa y de lo que es aceptable para los intereses de los imperialistas.

Por otra parte, también podría darse el caso de que el conflicto entre estas dos fuerzas reaccionarias siga agudizándose. Pero de aún más importancia, la lucha también podría desarrollarse más de acuerdo a lo delineado arriba: una lucha en la que la represión contra las masas NO logre “volver a meter el genio en la lámpara”… una lucha llena de giros y vueltas, estallidos y aparente calma… una lucha en que los intereses de las masas se suban a primer plano a través de este proceso complejo.

Todo el que ansíe un cambio radical fundamental, una revolución, no sólo debería esperar con ganas sino apoyar políticamente esta última posibilidad.

1. Sólo cabe espacio para comentar de paso la considerable capacidad de Obama de mantener una cara de palo al condenar la muerte de inocentes en Irán, en boca del principal representante de una potencia imperialista que no sólo apoyó durante 25 años a su títere el sha y su matanza de decenas de miles de inocentes sino que también azuzó, alentó y procuró prolongar la guerra entre Irán e Irak en los años 80 en que se calcula murieron un millón de personas.

sábado, 20 de junio de 2009

Ayacucho 1969-2009 La lucha por la gratuidad de la enseñanza.-




AYACUCHO DEMOSTRO HACE 40 AÑOS COMO SE DEFIENDE LA GRATUIDAD DE LA ENSEÑANZA QUE EL GOBIERNO DE CONTRAREVOLUCION PREVENTIVA DEL GENERAL JUAN VELASCO LO REPRIMIO A BALAS Y BOMBAS COMO LO HIZO EL GOBIERNO DE ALAN GARCIA CONTRA EL CAMPESINADO INDIGENA AMAZONICO.




AYACUCHO 1969 -2009: LA LUCHA POR LA GRATUIDAD DE LA ENSEÑANZA


Introducción


“Dura fue la lucha, como duras son todas las batallas entre el pueblo y el ejército” Serafín Del Mar (1) “PrImero decidí, pues, de todas maneras, dedicarme íntegramente a realizar trabajos con las masas campesinas, integrarme a ellos, y, luego, brindar mi esfuerzo, mi vida, al servicio de ellas y a la causa sagrada del proletariado” Lino Quintanilla (2)


El presente trabajo de compilación se hace en Homenaje a los luchadores que en el Ayacucho de 1969 ofrendaron sus vidas para perennizar en el país la Gratuidad de la Enseñanza. Otra hubiera sido la historia de la educación del pueblo si en Ayacucho no se ofrendaba la sangre del estudiantado, el campesinado y el pueblo. Otro sería el derrotero de la lucha educativa si en Junio de 1969 no se levantaba el gallardo pueblo ayacuchano pues con la medida del gobiernismo cerca de 200,000 estudiantes secundarios iban a pagar sus estudios o sea ya no existiría la gratuidad de la educación como se pregonaba oficialmente. Por eso hay que recordar a Ayacucho y seguir su ejemplo si queremos hacer lucha popular. Y es que Ayacucho no solo es el heroísmo popular e internacionalista que fracturó el colonialismo español en la Batalla de las pampas de la Quinua en 1824 o la guerra de guerrillas y lucha armada de la década de 1980-1990 del heroico combatiente sino es también la gesta estudiantil de Junio de 1969 que permitió al país, a las clases oprimidas, a continuar gozando de la gratuidad de la enseñanza hasta hoy en día. El Gobiernismo de entonces- pretendidamente antiimperialista, revolucionario y anticolonialista actuó fascistamente tan igual como lo hicieron a 40años los Alan García, Yehude Simon, Lourdes Flores, contra los indígenas en Bagua y la selva peruana que luchan por sus tierras y ecosistemas- mandó helicópteros y aviones de guerra a ametrallar a los estudiantes secundarios y sus aliados y con psicosociales que llegaron a decir “Los campesinos fueron incitados a la violencia con el engaño de que les iban a arrebatar sus tierras y casas” y que la lucha estudiantil y popular fue producto de “elementos extremistas, expertos [...] en agitar a las masas y en el empleo de métodos terroristas, así como agitadores universitarios procedentes de Huancayo y Lima”. Los granjurientos empresarios- seducidos también por el gobiernismo militar y tan igual que la CONFIEP, SNI, AFP, etc. de hoy en la lucha del campesinado indígena amazónico contra el DL 1090 y otros- aportaron lo suyo en términos reaccionarios: “Elevar su voz de protesta por la incitación que elementos demagógicos subversivos vienen haciendo al desorden y la violencia... reclaman una vez más la unión de los peruanos, y ofrecen su respaldo al Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas en el mantenimiento del orden y de la paz social”. El comunicado estaba firmado por las variopintas Sociedades Nacionales de Pesquería, Minería y Petróleo, Industrias, Transporte, la Asociación de Bancos del Perú, la Cámara Peruana de la Construcción, la Asociación de Cámaras de Comercio del Perú y Cámara de Comercio de Lima. Pero quien piense que los medios de comunicación solo ahora se oponen a los intereses de los pueblos y secundan al gobiernismo y a las clases dominantes se equivocan pues los medios de comunicación expresan la posición de sus dueños- en el Perú el 99% por ciento de la gran prensa son dirigidos por quienes detentan propiedades semifeudales e imperialistas- conforme lo expresaron también en 1969. Respecto de la lucha estudiantil dijeron son “Intereses contrarios a los de la patria... [que] están conspirando contra el proceso Revolucionario en marcha”. Y repitiendo a coro con el gobiernismodijeron que lalucha estudiantil era “La siniestra maniobra de grupos políticos harto conocidos... quienes tratan de utilizar para fines protervos a campesinos y estudiantes”. Y tal cual los 12 apostoles del alanismo de 1985-1990, muy optimistamente expresaron, alabando al régimen velasquista: “Por fortuna, nada ni nadie podrá detener este proceso... La revolución es irreversible.” El revisionismo no se quedó atrás. Calificó la lucha estudiantil de “asonada sangrienta” protagonizada por “la reacción más oscura y antiperuana, unida con elementos del APRA, la CIA y las direcciones aventureras de [...] los desclasados grupos ‘chinos’ que pululan todavía, plegándose ciega y desesperadamente a cualquier aventura que les pueda dar ‘notoriedad”(Semanario Unidad. Lima: 26 de junio 1969).


Son tres trabajos que recogen las plumas de Hildebrando Pérez Huarancca, los Familiares de los Desaparecidos en el Perú y de Carlos Iván Degregori que rememoran desde la narrativa, el homenaje y el ensayo, lo que fue esa lucha popular donde estudiantes, maestros, padres de familia, campesinos, obreros, pobladores, intelectuales y mujeres confluyeron para defender la gratuidad de la enseñanza. Y es que hace 40 años un martes 17 de Junio de 1969, Ayacucho dio un ejemplo de confluencia popular que se plasmó en un mitin popular que congregó a casi todo Ayacucho- más de 10 mil personas- como cuando Ayacucho asistió al entierro de la comandante guerrillera Edith Lagos en la década del 80. El mitin fue convocado por el Frente de Defensa del Pueblo de Ayacucho y llegaron delegaciones de Huanta, La Mar y Cangallo. Atrás quedaba la heroica lucha de padres de familia, maestros, estudiantes, de distintas ciudades del país, que desordenadamente y sin la guía luminosa de las orientaciones revolucionarias eran apagadas y opacadas por la también confluencia del gobiernismo, el empresariado y el revisionismo. Tuvo que ser Ayacucho, el epicentro de una lucha victoriosa aunque mortal para muchos miembros de la clase popular, incluyendo al estudiantado; quien saliera a defender la moral de la clase y el pueblo. Y vaya que lo logró. Luego de este mitin, todo Ayacucho se convirtió en un centro de operaciones de defensa de la gratuidad de la enseñanza y aún hoy pese a haber transcurrido 40 años dejó grandes lecciones para la lucha popular que aún tiene mucho que desarrollar si es que se pretende suprimir la opresión social, la colonialidad de la economía y el desarrollo de las fuerzas productivas hacia la emancipación nacional y humana. Y hubo también, como no, en los días posteriores gran represión pero también heroísmo estudiantil-popular especialmente el 21 de Junio cuando las fuerzas represivas del Estado Peruano se bañaron en sangre disparando a mansalva al pueblo ayacuchano tal y como lo hicieron en Bagua. Y en esos días ya en Ayacucho se aplicaron la política de desaparición de cadáveres como recuerdan los lugareños de entonces, por lo que no es ninguna novedad que las fuerzas del orden lo hayan hecho en Bagua y que revive también lo que hicieron los sinchis y las fuerzas armadas y las propias bandas de defensa civil montadas por el Estado en la década de 1980-1990 en el país en plena lucha dirigida por el Partido del Dr. Abimael Guzmán, que en la madrugada del 21 de Junio de 1969 fue también detenido en Ayacucho y conducido a Lima. La confiscación que quiso realizar el gobierno militar de Juan Velasco Alvarado de los magros ingresos de las clases populares al imponer el pago obligatorio por curso desaprobado a los alumnos con la expedición del Decreto 006 de marzo de 1969 llevó a una reducción de la matrícula en los planteles escolares que se sintió hasta el mes de junio, mes cumbre de la lucha estudiantil popular que con su heroísmo pudo hacer retroceder al gobierno que dejó sin efecto dicho decreto el 24 de Junio de 1969, día en que también el gobierno militar expide el DL 17716 o de reforma agraria. El Estado quiso recaudar con el funesto Decreto 006 la suma de S/. 112’871,700 soles o sea al cambio de ese año 2’625,000 dólares con los casi 200,000 escolares desaprobados. Pero fue un intento reaccionario que fue parado en seco aunque a gran costo de sangre popular, como ahora en Bagua y como se seguirá en cualquier otro pueblo si no se apunta a la conquista del poder para la clase y el pueblo. Por ello presentar los trabajo expuestos líneas abajo es importante para que el pueblo las conozca, aprenda y saque lecciones en cualquier campo donde se desenvuelve. Son tres trabajos que recogen las plumas de Hildebrando Pérez Huarancca, los Familiares de los Desparecidos en el Perú y de Carlos Iván Degregori que rememoran desde la narrativa, el homenaje y el ensayo, lo que fue esa lucha popular donde estudiantes, maestros, padres de familia, campesinos, obreros, pobladores, intelectuales y mujeres confluyeron para defender la gratuidad de la enseñanza. El primero de ellos-con un prologo nuestro- se difundió en plena Huelga Magisterial de los sectores clasistas del SUTEP en el año 2004 que condujo el profesor Robert Huaynalaya en su calidad de Presidente del Comité de Reorientación y Reconstitución del SUTEP cuando el régimen toledista calificó a dicha Huelga de terrorista por iniciarse el21 de Junio. El segundo, fue un trabajo difundido en homenaje a los 37 años de la Lucha por la Gratuidad de la Enseñanza de 1969 en Ayacucho y está escrito por Familiares de los Desaparecidos y Ejecutados del Perú, grupo que con dolor y sangre sabe recordar a los caídos de 1969 y a quienes ofrendaron su vida en la década de 1980-1990 por la revolución en nuestra Patria. Revolución tan necesaria en momentos que el nuevo revisionismo pretende llevar al pueblo hacia el electorerismo y la democracia burguesa arriando banderas que el Marxismo enseña no debe ser arriada. El tercero es de Carlos Iván Degregori y lo ponemos a propósito aquí pues pese a su posición antiobrera sistematiza hechos inéditos de la lucha estudiantil y popular de 1969 que es necesario conocer para entrar de lleno a la rigurosidad del análisis de las enseñanzas de dicha lucha y al que están llamados a realizar quienes combaten por un Perú nuevo dentro de un Mundo nuevo. Les dejamos con dichos escritos en momentos que nuestros pueblos combaten y a quienes va nuestra profunda solidaridad. Cajamarca, Junio 17 del 2009 Mauricio Quiroz Torres (3)




I PARTE


PERU LUCHA POR LA GRATUIDAD DE LA ENSEÑANZA-1969 BRUTAL REPRESION A ESTUDIANTES DE AYACUCHO EN 1969 QUE LUCHABAN POR LA GRATUIDAD DE LA ENSEÑANZA ES PARTE YA DE LA NARRACION PERUANA DIA DE MUCHO TRAJIN Hildebrando Pérez PREFACIO BRUTAL REPRESION A ESTUDIANTES DE AYACUCHO EN 1969 QUE LUCHABAN POR LA GRATUIDAD DE LA ENSEÑANZA ES PARTE YA DE LA NARRACION PERUANA




Como un Homenaje a los maestros del SUTEP en Huelga desde el 21 de Junio presentamos aquí extractos de un cuento de Hildebrando Pérez Huarancca, integrante del grupo "Narración" junto con el novelista Oswaldo Reynoso y otros notables narradores peruanos. Hace 35 años, el Perú fue remecido por una gran movilización campesina-estudiantil-magisterial y popular en pleno gobierno militar antiimperialista del general Juan Velasco Alvarado que protestó valientemente contra la eliminación de la gratuidad de la enseñanza. La literatura peruana hizo un recuento de esta lucha ocurrida en Huanta y Ayacucho como en otras ciudades del país en 1969. Le cupo a Hildebrando Pérez realizar tal cometido como exponente de la nueva generación de narradores peruanos que buscaban descubrir nuevos mundos o aprehender la totalidad de la sociedad llegando a redescubrir el mundo rural andino. En esa perspectiva captó esta gesta rural del pueblo peruano que desembocó en un triunfo pues el gobierno militar de Velasco Alvarado tuvo que derogar el decreto que suprimía la gratuidad de la enseñanza. "Los Ilegítimos" fue la obra que contiene el relato "Día de mucho Trajín", algunas de cuyas partes aquí lo presentamos a nuestros lectores. Cuenta el narrador esta epopeya del pueblo ayacuchano a través de Rudecindo Zavaleta como testigo directo de la brutal represión que se hacía contra escolares rurales andinos que protestaban contra la norma estatal que pretendió cobrarles mensualmente a los escolares por curso desaprobado. La narración tiene su personaje central en un niño que lucha, que asume su compromiso de participar en la defensa de sus intereses como estudiante, situación que merece ser conocida por los peruanos pues nuevamente como ayer los maestros y en especial el pueblo ayacuchano salen a defender la gratuidad de la enseñanza vulnerada con la nueva Ley General de Educación Nº 28044 En esta obra, como afirma el critico Roberto Reyes "su lenguaje es una recreación literaria en base al habla popular, con lo cual se emparenta con la obra de Vargas Vicuña, pero de quien se diferencia porque no se limita a la evocación lírica o al cincelado del habla popular, sino que cala en el sustrato social en que se mueven sus personajes, y más bien plantea una coherente objetivación del contexto social. Así, mayormente a través de los sucesos mismos, o desde la conciencia de sus personajes, se va conociendo cómo está compuesto el pueblo y qué es lo principal que ha ocurrido y ocurre". Mauricio Quiroz Torres LA REPRESION Tú, Rudecindo Contreras, fuiste pobre desde cuando abriste los ojos al mundo.... en esta ciudad de treintitrés iglesias... Empieza, Rudecindo Contreras, con tu afán de incorporación a la nueva forma de vida, pastando animales de carga de los paisanos que llegaban a esta ciudad en los cabuyales de Qarqampata, hasta hoy, Viernes 13 de Junio de 1969, que estuviste participando en la marcha de los estudiantes levantados. Al menos intenta. Empieza de una vez. La herida, de ser de bala es de bala. Pero no compromete tu vida. Ya lo sabes: una injusticia por muy grande que sea no puede desmoralizar a un hombre. !Jamás Rudecindo Contreras!. Por algo eres del sector de los seres templados en el dolor y en la miseria. Por tanto estás obligado a resistir hasta el final. Piensa sobre todo en eso. Lo que ahora ocurre contigo sólo es un simple tropiezo. El camino por recorrer es largo para los pobres. Y cuando se triunfe, Rudecindo Contreras, todo esto tal vez sea una pequeña historia que parezca cuento, anidando en las sombras del recuerdo. No pierdas la serenidad. Deja a un lado el dolor físico. Y así: éramos más de un millar de estudiantes secundarios, entre hombres y mujeres, recorriendo las calles de la ciudad desde hacía más de cuatro meses, y el Viernes 13 de Junio de 1969 a eso de las doce y cuarto de la tarde y en una calle cuarteada por la aridez, la policía intentó ahogar nuestras voces de reclamo primero con bombas lacrimógenas y luego balanceándonos sin más por qué... Esta mañana salimos temprano de nuestras aulas dejando los cuadernos abiertos sobre las carpetas porque los pobres también tenemos derecho a la educación... desde un inicio ordenamos a las mujercitas a tomar la delantera pensando que por haber nacido de una madre los Sinchis recelarían golpearlas... pero nos equivocamos... para ellos lo más importante es el trapo verde que llevan puesto. Recuerda, Rudecindo Contreras: empezaron con una reunión en el estadio Leoncio Prado. De allí, rumbo a la plaza Sucre por el jirón Asamblea, exigiendo la gratuidad de la enseñanza hasta con lágrimas en los ojos. Una vuelta por el perímetro del parque. Luego la calle 28 de Julio. Cuando arribaron a la altura del mercado de abastos, ya la Policía estaba desplazada esperando la señal de los jefes para entrar en acción. Entonces, no tenían por qué caer en la provocación. Lo importante era hacer conocer tanta persecución y encarcelamiento. Ingresar al mercado les fue imposible. Por eso decidieron tomar la calle Vivanco con dirección al Colegio de Mujeres, donde la docencia religiosa impedía salir a las alumnas amenazándolas con entregarlas a la policía y expulsarlas definitivamente del colegio. Al verlos llegar temblaron de miedo. Pero les bastó una llamada telefónica para provocar el acontecimiento del puente Apurimac. Ya de regreso, cuando ingresaron a la Avenida por la callecita que viene del Colegio, la policía de la retaguardia avanzó rápidamente y cerró la distancia: miramos hacia adelante: verde; hacia atrás: verde. La avenida Mariscal Castilla estaba uniformada de color verde. !Nos acorralaban! Y nosotros no teníamos más arma que nuestra voz... Entonces, Rudecindo Contreras, había que pensar en cómo romper esa muralla humana y de acero, demostrando valentía hasta en la adversidad. Tan pronto como alzaron la voz, respondieron las bombas primero y luego la balacera. Claro, de eso aún te acuerdas. Hasta pensaste en que en este país es pecado salir a las calles y reclamar un derecho negado. En seguida un impacto sordo a la altura del estómago te hizo perder el equilibrio. Aún intentaste seguir corriendo, pero tus ojos se nublaron y caíste sobre la madre tierra, sangrando. Después sólo una corta y desigual lucha de cuerpo a cuerpo en torno suyo, en tanto el resto se abría paso heroicamente. En este instante, Rudecindo Contreras, unos se hallan defendiéndose entre los tunales de Akuchimay y Qunchupata; otros, ya van llegando al centro de la ciudad; y la policía, incapaz de contener el desborde que acaban de provocar, no sabe a qué atenerse. Y tú, calmada de balacera de este sector, tirado sobre un piso duro y frío, inhalando el olor seco del polvo que levanta las llantas del vehículo que te aleja poco a poco del rumor viviente de la ciudad, y en tus cabales, consciente de tu situación, sólo atinas a recordar, asociado a tu propio dolor, el día que a tu padre lo marcaron en la nalga izquierda con un hierro al rojo vivo las autoridades de tu tierra natal, a raíz de lo cual, durante el tiempo que estudiaste en la escuela mixta del pueblo, te pusieron de sobrenombre "El markado".


II PARTE


HUANTA Y HUAMANGA 1969: LA SANGRE DEL PUEBLO TIENE RICO PERFUME


“La sangre del pueblo tiene rico perfume, huele a jazmines violetas geranios y margaritas, a pólvora y dinamita ¡carajo!”. Estas letras son de la canción Flor de Retama del maestro Ricardo Dolorier en memoria a decenas de estudiantes y campesinos que entregaron su ardorosa sangre en defensa de la gratuidad de la enseñanza, hace 37 años en Huanta. La historia registra que los días 20, 21 y 22 de junio del año 1969 durante la dictadura de Juan Velasco Alvarado, se desarrollan grandes movilizaciones de maestros, estudiantes y padres de familia en las ciudades de Ayacucho- Huanta contra el Decreto Supremo N° 006 dispuesto por el régimen fascista de Velasco, este decreto eliminaba la gratuidad de la enseñanza en los colegios y que establecía pagos mensuales de s/ 100.00 soles a los estudiantes secundarios que desaprobaran algún curso en el año lectivo, lucha cuyo punto más alto fueron las heroicas jornadas de Ayacucho y Huanta dirigida por el Frente de Defensa del Pueblo (FDPA), que logró su derogatoria. La lucha fue masivamente rechazada a nivel nacional por todos los sectores del pueblo con marchas, mítines y bloqueos en campo y ciudad principalmente Ayacucho, Puno y Arequipa. Esta lucha nos dejó más de 100 muertos, en todo el departamento de Ayacucho, lucha que nos muestra que el derecho a la gratuidad de la enseñanza se conquistó con sangre de estudiantes y pueblo en general, principalmente campesina en esta jornada, y que significó la primera derrota del régimen fascista de Velasco. Algunos de los caídos de la masacre de Huanta son: Campesinos: Marcelino Ayala Inga, Pablo Cabrera Quispe, Juan Condori Crispín, Agustín Garagundo Ramos, Florentina Lozano Gutiérrez, Angélica Huamán Palomino, Aurelio Quispe Vargas, Juana Vilcanota Villanueva. Estudiantes: Mario Muñoz, Adriano Ruiz Huamán, Irene Saavedra Vila, Eutorio Zapata Langa, Macedonio Zambrano E. A estos nombres deben agregarse cuatro que murieron en el Hospital de Ayacucho, uno de ellos, Claudio Cahuana Chávez, murió en el trayecto como informa el diario “La Prensa” de Lima. La versión oficial de parte del gobierno solo menciona a 20 muertos, pero la realidad arrojó más de 100 muertos según los testimonios; muchos campesinos y estudiantes fueron enterrados en los cerros alejados, otra cantidad fueron desaparecidos para siempre. En memoria a los desaparecidos de Huanta, el maestro Ricardo Dolorier compuso canción “Flor de Retama” que se ha convertido en un himno a las luchas populares, el presenció como se desenvolvió la lucha y tiempo después fue profesor del colegio Gonzáles Vigil de Huanta. Cronología de la lucha El 04 de marzo el General Velasco Alvarado y el General de Brigada Alfredo Arrisueño-Ministro de Educación firman el Decreto Supremo 006. En Lima el 30 de abril, los estudiantes de la Gran Unidad Escolar “Carlos Wiese” de Comas, tomaron sus aulas como medida de protesta. La lucha en Huanta se gesta desde el 04 de marzo y que alcanza su pico más alto los días 20, 21 y 22 de junio, se inicia con la toma de G.U.E “González Vigil” tomada por alumnos huantinos en contra del decreto, los mítines eran convocados por campesinos. La represión fue a través de los criminales sinchis, quienes develan el levantamiento, sufren perdidas humanas, se producen arrestos de estudiantes y profesores. Huanta: Miércoles 4 de junio: El director de la G.U.E "Gonzáles Vigil" exigió el pago de la cuota a los alumnos del turno vespertino manifestándoles que si no pagaban esa cuota se les expulsaría de dicho plantel, acto seguido los alumnos deciden tomar el local , proclamarse en contra de decreto supremo y del gobierno revolucionario. Lunes 9 de junio: Llega el supervisor de la III región de Educación se dan los primeros enfrentamientos entre los estudiantes y la policía, donde se utilizan bombas lacrimógenas y bombas caseras. Martes 10 de junio: Se realiza un mitin con la asistencia de cuatro mil personas, los padres de familia acuerdan suspender la huelga, los alumnos discrepan con estos y deciden proseguir en la protesta. Huamanga: Jueves 12 de junio: Los estudiantes de la Gran Unidad Escolar "Mariscal Cáceres" se solidarizan con Huanta saliendo masivamente a las calles , el Director se vio obligado a suspender las clases. Viernes 13 de junio: El Frente Único de Estudiantes Secundarios de Ayacucho decreta una huelga indefinida continuando su lucha. Se enfrentan policías y estudiantes, el estudiante de apellido Majerhva es herido de gravedad siendo trasladado al Hospital de Policía de Lima. Un nuevo choque se da cuando los padres de familia se dirigen a la Comandancia de la Policía a reclamar por lo acontecido, el estudiante Víctor Pardo resulta herido, policías y estudiantes-padres de familia se enfrentan hasta altas horas de la noche. Sábado 21 de junio: Continúan los choques entre la policía y la población, se detienen a estudiantes de secundaria, catedráticos de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga. Llega mayor refuerzo de los "sinchis", equipo especializado antimotines, comienza la masacre en Huamanga, esa noche se declara al pueblo huamanguino en toque de queda. La masacre de Huanta: El 21 y 22 le tocó a Huanta convertirse en el centro del conflicto y demostrar de cuanto es capaz el campesinado y el estudiantado cuando se lanza a la lucha. La detención, 21 de junio, de algunos lideres de organismos populares (estudiantes, campesinos, artesanos, profesores, etc.) en especial de Mario Cavalcanti Gamboa, asesor jurídico de los campesinos, trajo como consecuencia la ira de los campesinos, estos con la agilidad de hombres de campo y a través de todas sus arterias de comunicación, se movilizan raudamente a la ciudad y empiezan por tomar cuentas a la Sub-Prefectura , exigiendo la libertad de su asesor y demás detenidos. El Sub-Prefecto Octavio Cabrera Rocha tiene que aceptar la voluntad de los campesinos y estudiantes, en la cifra de miles, y caminar como rehén a las alturas de Huanta. La toma del Sub-Prefecto además de ser una contramedida del pueblo como elemento de presión para que libere a los detenidos, sirvió, asimismo, como un elemento aglutinador para fortalecer al campesinado. De otro lado, el campesino de brazo siempre con el estudiante, aunque ya en el proceso absorbido esté por aquel, comprendiendo que no podían abandonar su mejor arma, la movilización convoca a un Mitin para el día siguiente 22 de junio en la propia ciudad de Huanta. El día 22 de junio, el campesinado muy activo se desplaza desde todas partes y direcciones de la ciudad para juntarse con el estudiantado en una fuerza arrolladora. Apenas comenzaron a marchar las masas, aproximadamente 10 mil personas, a lo que seria un mitin popular comenzó la lucha con los "Sinchis, que un día antes habían masacrado en Huamanga, en este enfrentamiento es la mujer huantina la que sin amedrentarse contesta a la embestida con gestos que hacen honor a su tradición heroica. Nada menos que fue la anciana Florentina Lozano Gutiérrez la que enrostro su proceder a un "sinchi" y como quién se lanza sobre el enemigo y presagiando su posible destino, arremetiéndose le dice:"una sola es la vida y una sola es la muerte", por la que recibe una ráfaga de balas que al instante cegaron su vida, siendo la primera victima de esta lucha. A partir de este momento la ciudad de Huanta se convirtió en un polvorín de guerra y como era de esperar muchos campesinos por estar armados rústicamente perecieron combatiendo , la ignorancia de los campesinos se reflejó en todo el fragor de la batalla, unos por querer esconderse de las balas que salían disparadas a diestra y siniestra, se colocaron tras un barril de combustible vacío , por lo que igual fueron heridos cuando las balas traspasaron el barril; un comerciante al ver tanto escándalo por la causa de la rebelión soltó por su ventana unas monedas, acto seguido los campesinos y estudiantes, saquearon su casa, gracias a los medios y a su preparación los "Sinchis" sofocaron esta lucha del campesinado-estudiantado con una cifra elevada de muertes. Antes de que el sol se ocultara los Sinchis controlaban la ciudad, por medio de los parlantes de la municipalidad declaraban el estado de emergencia, al igual que en Huamanga un día antes. Atentamente Lima-Perú, 29 de diciembre 2006 Familiares de desaparecidos y ejecutados




III PARTE


EL MOVIMIENTO POR LA GRATUIDAD DE LA ENSEÑANZA EN AYACUCHO Y HUANTA


Carlos Iván Degregori (4)


“Por Cinco Esquinas están los sinchis entrando están, van a matar estudiantes, huantinos de corazón. Amarillito amarillando, flor de retama”. Ricardo Dolorier, “Flor de Retama” Los acontecimientos En 1953, un gobierno militar de corte conservador instituyó la gratuidad de la enseñanza secundaria en los planteles estatales del Perú. Esta medida dio gran impulso a la masificación de la educación secundaria entre los sectores medios y populares de todo el país. Dieciséis años más tarde, en marzo de 1969, otro gobierno militar, que vivía su momento más radicalmente reformista, decidió sorpresivamente eliminar la gratuidad de la enseñanza para aquellos alumnos secundarios que hubieran desaprobado alguna asignatura al término del año escolar, aun cuando la hubieran subsanado en los cursos vacacionales de verano. El decreto supremo 006 69/EP perjudicaba visiblemente a los alumnos provenientes de estratos populares, en tanto establecía el pago de 100 soles mensuales (aproximadamente 2,30 dólares), cifra bastante elevada, especialmente para los padres de familia de las zonas rurales andinas. Por ejemplo, en 1968 en el pequeño pueblo de Socos (Ayacucho), el salario era de 15 soles. Fuera del pueblo, sólo en cuatro de las veintiocho haciendas existentes en el distrito se pagaban eventualmente jornales que fluctuaban entre los 5 y 10 soles. En caso de tener la suerte de recibir un salario, un campesino de Socos hubiera tenido que trabajar una semana en el pueblo o entre diez y veinte días en alguna de esas cuatro haciendas, para pagar la pensión mensual de un solo alumno. Cierto que muy pocos jornaleros de Socos tenían hijos estudiando secundaria. Pero también en las ciudades la suma era onerosa. En Lima, con 100 soles se compraban más de diez galones de gasolina o más de cien pasajes escolares. La envergadura de la medida se calibra mejor cuando se observa que en 1968 fueron aplazados en uno o más cursos 125.413 alumnos secundarios, el 26% del total de matriculados en ese nivel en todo el país. La suma que el estado hubiera recaudado en 1969 habría sido de 112.871.700 soles: aproximadamente 2.625.000 dólares de aquellos anteriores a la crisis del petróleo de 1973 y la devaluación de esa moneda. Pero luego de los levantamientos de Huanta y Ayacucho, el decreto supremo 006 (DS 006) fue derogado en sus partes esenciales. En este capítulo presentamos un relato del movimiento por la gratuidad de la enseñanza, desde la promulgación del decreto hasta su derogación el 24 de junio de 1969. En el desarrollo de los acontecimientos se distinguen nítidamente dos momentos. De marzo a mayo, la lucha la encabezan las Asociaciones de Padres de Familia de colegios estatales, que se organizan en una coordinadora nacional y logran el apoyo de los maestros, organizados por entonces en la Federación Nacional de Educadores del Perú, así como de diversos sectores sociales. Salvo algunos hechos aislados, la protesta no va más allá de comunicados y memoriales. Hasta que el 1 de junio los estudiantes de Huanta (Ayacucho) se declaran en huelga y entonces la lucha entra en un segundo y decisivo momento. La protesta de los padres de familia En el Perú, el año escolar se inicia el 1 de abril y culmina hacia mediados de diciembre, poco antes de Navidad. Los alumnos de secundaria que resultan desaprobados en cuatro asignaturas, repiten el año. Pero durante el verano austral, entre enero y marzo, quienes han desaprobado entre una y tres asignaturas, pueden tomar cursos vacacionales de subsanación. Si los aprueban, salvan el año. Para escolares y padres de familia, marzo resulta así un mes muy especial, pues paralelamente a los exámenes de subsanación, se abre el período de matrículas para el año lectivo que comienza en abril. Ese fue el momento elegido por el gobierno militar para promulgar, el 4 de marzo de 1969, el decreto que suspendía la gratuidad. Dos semanas después, las Asociaciones de Padres de Familia de Planteles Estatales de Lima metropolitana celebran una asamblea general en la cual acuerdan exigir al gobierno la derogatoria del DS 006 y la mantención de la gratuidad “a todos los educandos que hayan subsanado satisfactoriamente sus cursos en el ciclo vacacional”. La protesta no se circunscribe a la capital. En Arequipa, segunda ciudad del país, casi un centenar de padres de familia invaden el patio de la Prefectura el 19 de marzo, exigiendo la derogatoria del decreto. En otros lugares la protesta se extiende más allá de los padres de familia. Así, en Cusco, son los representantes de consejos municipales, sindicatos, organizaciones gremiales y “fuerzas vivas” las que dirigen un memorial al presidente de la república pidiendo la postergación por un año del DS 006 que provoca un ausentismo considerable creando un estado de “zozobra, angustia y frustración de la población.” En Ayacucho, donde viaja a clausurar un curso de capacitación para maestros bilingües, el ministro de Educación, general Arrisueño, es esperado el 17 de marzo con un mitin de protesta organizado por estudiantes y padres de familia. Posteriormente convoca a los profesores a una reunión en el Hotel de Turistas, donde le informan que el número de matriculados ha disminuido el 30% por la aplicación del DS 006 y le solicitan su derogación. El 30 de marzo, en vísperas de iniciarse el nuevo año escolar, los padres de familia reciben el apoyo de los sindicatos nacionales de maestros primarios y secundarios, los cuales elevan un documento al Ministerio de Educación exigiendo la derogatoria del DS 006. En este clima de malestar se inicia el año escolar. Durante abril y mayo, la actitud de los padres de familia fluctúa entre la conciliación y la confrontación. Así, el 4 de abril, la Asociación de Padres de Familia de Lima, Callao y Balnearios pide se aplace el cobro de 100 soles mensuales hasta 1970, pues en realidad el DS 006 se estaría aplicando en forma retroactiva, a aquellos alumnos que fueron desaprobados antes de su promulgación. Al pedido se suman las Asociaciones de Padres de Familia de Arequipa. Todos piden audiencia al Ministerio de Educación, que no se digna responderles. Por su parte, en actitud más dura, asociaciones de padres de Lima, Jauja, Arequipa, Ica y Conchucos acuerdan suspender a partir de mayo toda colaboración pecuniaria con los colegios, para compensar el gasto que deberán hacer los padres de alumnos con cursos desaprobados. El 13 de ese mes, más de cien asociaciones de padres de familia de todo el país constituyen un Comité Nacional de Defensa de la Educación y elevan un memorial al presidente Velasco pidiendo se derogue el DS 006. A pesar del tono moderado del memorial, la respuesta del gobierno es fulminante. Al día siguiente, el Ministerio de Educación emite un comunicado en el que acusa a “un grupo de directivos” de los padres de familia de querer “desconocer el principio de carácter legal, moral y didáctico que encierra principalmente para los padres de familia el DS 006” y les formula un severo llamado invitándolos a “tomar conciencia de su papel educador, asumiendo la responsabilidad moral y material que les corresponde, en parte, por el descuido de sus hijos que los ha llevado a perder la gratuidad de la enseñanza”. Informa, además, que la educación gratuita seguía vigente para el 70% de los seiscientos treinta y cinco mil alumnos secundarios. Del propio comunicado podemos deducir que alrededor de ciento noventa mil jóvenes quedaban afectados por la medida. Acicateados por la intransigencia del gobierno, los padres de familia dejan de lado el tono conciliador y el 19 de abril acuerdan “no pagar a partir de la fecha ninguna mensualidad”. Para entonces, cuentan con el respaldo explícito del Sindicato Nacional de Profesores de Educación Primaria (SINEP), que dos días antes había emitido un comunicado rechazando el DS 006, por no tener en cuenta los factores negativos que inciden en el rendimiento del alumno, tales como: “un sistema educativo anacrónico, una clase trabajadora mal remunerada y con hijos desnutridos, un magisterio sin posibilidades económicas para superarse, una administración burocrática e inepta”. La respuesta del gobierno El gobierno, sin embargo, no cede. Por el contrario, el 21 de abril el ministerio desconoce al Comité Nacional de Defensa de la Educación e informa que tratará sólo individualmente con las Asociaciones de Padres de Familia de cada colegio. Sobre la congelación de fondos de las asociaciones, destinados a colaborar con el ministerio, añade que los únicos afectados por esa medida serán sus propios hijos. Ante la intransigencia del régimen, los padres parecen sumidos en el desconcierto. El 30 de abril, en una acción aislada, alumnos y padres de familia toman el local de la Gran Unidad Escolar (GUE) “Carlos Wiese”, una de las más grandes de la capital. Horas después son desalojados por la policía. Luego de este incidente, el gobierno continúa su ofensiva. El 5 de mayo, el Procurador General de la República entabla acción penal contra el presidente de la Asociación Nacional de Padres de Familia por oposición al cumplimiento de la ley, desacato y rebeldía, promover desórdenes y falsificar documentos. Durante dos semanas, la Asociación se sume en el silencio. Finalmente, el 18 de mayo los padres de familia de San Martín de Porres, distrito popular de Lima, piden que se rebaje a 50 soles mensuales el pago que se exige a los alumnos desaprobados. Al día siguiente, la Asociación Nacional vuelve a dar señales de vida. Su presidente reaparece afirmando que las Asociaciones “en ningún momento han amenazado a las autoridades” y añade: “lo único que hacemos es defender una causa justa”. Si bien reitera el pedido de derogatoria del DS 006, informa que el planteamiento de los padres de familia de San Martín de Porres para rebajar el pago a 50 soles se encuentra en estudio. Antes de que este estudio se concrete, otros acontecimientos acapararían la atención del país. Antes de relatarlos, es necesario reiterar que la lucha no se circunscribía a Lima. Ya el 6 de abril, en todas las iglesias de Puno, en el sur del país, se había pedido la derogatoria del DS 006 pues: “atenta directamente a la economía de padres de familia menos favorecidos”. El párroco de San Antonio (Puno) afirmó esa vez que el DS: “promueve la ignorancia de donde saldrán hasta guerrilleros.” El mismo día en Chucuito (Puno) los padres de familia pidieron la derogación del DS 006 informando que en los planteles secundarios de esa provincia el 40% de alumnos no habían llegado a matricularse. El 24 de abril se informó en Huancayo, en la sierra central, que personeros de ciento cincuenta comunidades agrupadas en el Frente de Defensa y Desarrollo de las Comunidades del Centro iban a viajar a Lima a entrevistarse con el presidente de la república para solicitarle la derogatoria del DS 006. Dos días después, autoridades educacionales del Cusco señalaron que el DS 006 había hecho descender la matrícula en ese departamento aproximadamente en un 50%. Algunos colegios prácticamente habían quedado desiertos. La semana siguiente, las Asociaciones de Padres de Familia de las trece provincias del Cusco pidieron la derogatoria del DS 006 por ser “atentatorio a las precarias economías de las mayorías”. Pero tanto en la capital como en el interior del país, al estrellarse contra la indiferencia de las autoridades, el movimiento comienza a dar vueltas sobre sí mismo y parece flaquear. En Lima, de exigir la derogatoria del decreto, se retrocede a plantear que no tenga carácter retroactivo o que el pago se rebaje de 100 a 50 soles. En provincias, no se va más allá de los pronunciamientos. Sólo en un departamento de la sierra sur central se avanza de las declaraciones a los hechos. La huelga estudiantil en Huanta Como en todo el país, ese año en Ayacucho, el inicio de clases tuvo como telón de fondo el desconcierto y el malestar de la comunidad educativa. Pero a diferencia de las grandes ciudades, en las medianas y pequeñas era más fácil que el problema terminara involucrando al conjunto de la población. Así, el segundo domingo de abril se celebró en Huanta un Cabildo Abierto en el que la población acordó rechazar el DS 006 y luchar por su derogatoria. El domingo siguiente, el Sindicato Provincial de Profesores de Educación Primaria de esa provincia rechazó también el DS, informando que muchos alumnos habían tenido que abandonar los planteles y afirmando que: “la situación de los padres de familia y estudiantes secundarios ha pasado a ser trágica puesto que raro es el alumno que termine el año sin tener siquiera un curso desaprobado”. Ese mismo día, el FDPA elevó al presidente de la república un memorial firmado por todas sus bases y por padres de familia, en el que solicitaba la derogatoria del DS. Luego de esas primeras escaramuzas, la situación en Ayacucho también pareció estancarse. En las siguientes semanas, apenas un comunicado y un memorial de la Sociedad de Artesanos y Obreros “Nueve de Diciembre” rompieron la tensa calma. Pero hacia fines de mayo se agudiza el ausentismo escolar y los estudiantes comienzan a organizarse, especialmente en Huanta, donde un grupo de jóvenes militantes de izquierda se reúne en secreto. De pronto, la sorpresa: el domingo 1 de junio se constituye el Frente Único de Estudiantes de Huanta (FUEH). La flamante organización tendrá pronto ocasión de entrar en escena, pues dos días después un grupo de alumnos de la sección vespertina de la GUE “Gonzalo Vigil”, el colegio más importante de la provincia, son expulsados por el director: no han podido pagar las mensualidades que exige el DS 006. La mañana siguiente, los estudiantes expulsados ingresan al local de la GUE Vigil para protestar y buscar la solidaridad de los alumnos de la sección diurna. El director continúa su torpe estrategia de confrontación y ordena el cierre de las puertas. Los estudiantes quedan dentro pero, ayudados por los de la sección diurna, logran salir y realizan un primer mitin relámpago. La policía los enfrenta. Más tarde, en asamblea general, los alumnos de diurna y vespertina acuerdan declararse en huelga. A partir de entonces, el ritmo de los acontecimientos se acelera. El jueves 5 se adhieren a la huelga el Instituto Industrial de Varones y el Instituto Industrial de Mujeres. El colegio religioso femenino “María Auxiliadora” no se pliega a la huelga; sin embargo, un grupo de alumnas colabora clandestinamente con el movimiento. Ese mismo día, organizaciones campesinas y de padres de familia expresan su solidaridad con la lucha estudiantil y conforman el Frente Único de Estudiantes y Campesinos de Huanta. Luego de algunas contradicciones con el presidente de la Federación de Asociaciones de Padres de Familia de la provincia, que trató de poner término a la huelga, los padres se reúnen de manera espontánea en el municipio y acuerdan desconocer a su presidente y declararlo traidor, proseguir la huelga y realizar un mitin de protesta el día 10. Al finalizar la reunión se conforma el Comité Único de Lucha por la gratuidad de la enseñanza. Entusiasmados por el apoyo de sus padres, los estudiantes huantinos se movilizan hacia Ayacucho y Cangallo; viajan incluso a otros departamentos de la sierra como Junín, Huancavelica y Cusco. Mientras tanto, en vísperas del mitin llega a Huanta el Supervisor Regional de Educación. El mismo día de su llegada se produce un enfrentamiento entre estudiantes y policía, en el que por primera vez ésta usa bombas lacrimógenas y cachiporras. Pero a pesar de la tensión, que se incrementa con la llegada de refuerzos policiales de Ayacucho, cuatro mil personas se congregan el martes 10 en Huanta. Proceden principalmente de los diferentes distritos y pagos de la provincia; también llegan delegaciones de colegios de Ayacucho y de la Universidad de Huamanga. El mitin constituye una gran victoria. Para un sector importante de padres de familia, parece llegada la hora de transar. El día 11, el subprefecto y el supervisor de Educación llegado de Huancayo, reúnen a los padres y a los directores de colegios. Con ánimo conciliador, los participantes acuerdan suspender la huelga hasta fines de junio, a la espera del resultado de las gestiones que por la derogatoria del DS 006 realizaban las Asociaciones de Padres de Familia a nivel nacional. Se produce entonces un importante punto de viraje: el jueves 12, los estudiantes agrupados en el FUEH desconocen el acuerdo y, en asamblea realizada en un parque de la ciudad, deciden proseguir la lucha. Huelga estalla en Ayacucho La decisión de los jóvenes huantinos ese 12 de junio fue casi desesperada, porque el movimiento estaba exhausto y aislado. Pero al día siguiente, providencialmente, los estudiantes secundarios de la capital departamental constituyen el Frente Único de Estudiantes Secundarios de Ayacucho (FUESA). Los alumnos de la GUE “Mariscal Cáceres”, que no habían podido matricularse en un 50% aproximadamente por efectos del DS 006, encabezan el movimiento, respaldados por los alumnos del Colegio de Aplicación “Guardan Poma de Ayala” que depende de la universidad. Juntos, se movilizan por la ciudad pidiendo la adhesión de los estudiantes de los demás planteles. Así, inesperadamente, los huelguistas de Huanta ven finalmente roto su aislamiento, pues el viernes 13 el FUESA se declara en huelga indefinida. A mediodía, estudiantes varones y mujeres marchan hacia la GUE femenina “Nuestra Señora de las Mercedes”, dirigida por religiosas, pidiendo la adhesión de las alumnas. Al regresar, son reprimidos por la guardia civil con cachiporras, bombas lacrimógenas y armas de fuego. Un estudiante cae herido de gravedad. El pueblo indignado se congrega ante el local del FDPA y marcha hacia la Plaza de Armas donde realiza un mitin exigiendo la destitución del Prefecto y sanciones para los jefes policiales; los disturbios se prolongan hasta entrada la noche. El mismo viernes, en Huanta, en un confuso incidente, un grupo de estudiantes intenta quemar las puertas del colegio María Auxiliadora, que no acataba la huelga. Ese fin de semana, todos los protagonistas parecen afanados en montar el escenario para la gran confrontación. El FUEH y el FUESA se afilian al FDPA, que se declara en asamblea permanente y convoca a un mitin para el martes 17. Ese mismo fin de semana llega a la ciudad un contingente de fuerzas especiales de la policía, que rodean el local del Frente y apostan una ametralladora que apunta hacia la puerta. Desde Huanta, una comisión de opositores a la huelga viaja a Lima a entrevistarse con las autoridades; la integran la monja directora del “María Auxiliadora”, el destituido ex presidente de la Federación de Padres de Familia y un abogado aprista. El lunes 16, uno de los principales diarios limeños editorializa en términos elípticos pero ominosos sobre los acontecimientos que tienen lugar en Ayacucho. El artículo, titulado Conspiración, habla de: “Intereses contrarios a los de la patria... [que] están conspirando contra el proceso Revolucionario en marcha”, y critica: “La siniestra maniobra de grupos políticos harto conocidos... quienes tratan de utilizar para fines protervos a campesinos y estudiantes”. Termina señalando que: “Por fortuna, nada ni nadie podrá detener este proceso... La revolución es irreversible.” En Ayacucho, mientras tanto, la confrontación sigue su curso. El martes 17, más de diez mil personas asisten al mitin convocado por el FDPA: estudiantes, trabajadores, maestros, delegaciones fraternas de Huanta, La Mar y Cangallo. La policía se halla apostada en la Prefectura, en la Municipalidad y en una Escuela Fiscal. Se sabe también que el clero ha permitido el apostamiento de ametralladoras de trípode y refuerzos policiales en las torres de varias iglesias. Pero la sangre no llega al río. El mitin acuerda proseguir la lucha por la derogatoria del DS 006 y extender la acción al resto de Ayacucho y al vecino departamento de Apurímac. Tan igual que en Lima, la reacción del gobierno es rápida e intransigente. Al día siguiente llega a Ayacucho el Subdirector Regional de Educación, dispone la reiniciación de las clases y amenaza recesar los colegios en huelga. Pero la paralización y las marchas continúan. Más aún, el movimiento se extiende a otros pueblos del departamento: Cangallo, Vicashuamán, Huancapi, Huancasancos, Tambo. En ese clima caldeado se produce el chispazo que provoca el estallido. El viernes 20, alumnos de colegios religiosos intentan quebrar la huelga en Ayacucho. El FUESA se moviliza para persuadirlos a continuar la lucha. La policía reprime a un grupo de manifestantes, estudiantes de uno y otro sexo que se refugian en el Mercado de Abastos. Algunos policías bloquean entonces las puertas y arrojan bombas lacrimógenas al interior del mercado. El pánico cunde entre estudiantes, comerciantes, compradores, entre los que se encuentran en número significativo amas de casa, ancianos y niños. La acción desata la indignación popular. Las manifestaciones, hasta ese momento básicamente estudiantiles, se convierten en refriegas callejeras que se propagan por la ciudad y los barrios periféricos, y se prolongan hasta avanzadas horas de la noche. En algún momento, los manifestantes llegan a tener prácticamente el control de la ciudad. La gran explosión Esa noche, las autoridades evalúan que la situación ha llegado demasiado lejos. La madrugada del 21 de junio son apresados en Huanta tres dirigentes del movimiento huelguístico, entre ellos el asesor legal de la Asociación de Campesinos de la provincia, doctor Mario Cavalcanti Gamboa. Pero es en Ayacucho donde se produce una redada de proporciones: la policía detiene a treinta y cinco personas entre dirigentes del FDPA, profesores universitarios y estudiantes. Entre ellos, como vimos, cae preso Abimael Guzmán. Al amanecer aterriza un avión que trae sinchis de Lima y regresa con los detenidos. Pobladores bloquean la carretera hacia el aeropuerto en un intento por rescatarlos. Sin embargo, fuertemente custodiados, éstos son conducidos hasta el avión militar que los traslada a la capital. A las siete de la mañana el pueblo aparece masivamente en las calles. Desde el distrito de San Juan Bautista en el sur y el barrio de la Magdalena en el norte de la ciudad, se moviliza la protesta, engrosada por los habitantes de los barrios periféricos que bajan de las laderas. El mercado se paraliza. Las fuerzas policiales despliegan sus efectivos y emplazan armas y hombres en lugares estratégicos. Los manifestantes responden con piedras, palos, bombas caseras. La protesta se extiende hasta adquirir las características de una rebelión popular. En los barrios se organizan comités de lucha y grupos de autodefensa, que son impulsados desde la clandestinidad por el FDPA. La acción se prolonga hasta el anochecer. Oficialmente son cuatro los muertos: un albañil, un estudiante universitario, dos niños estudiantes. Los heridos de gravedad son trasladados a dos hospitales de Lima, controlados por la policía. En la ciudad se rumorea que son muchos los desaparecidos. La Confederación Intersectorial de Profesionales Universitarios Liberales (CIPUL), que hasta entonces no había participado en el movimiento, trata de oficiar de interlocutor frente a las autoridades. Ignorando al FDPA, la CIPUL solicita tregua a la policía y pide que los muertos sean velados en el local de la Municipalidad. Sin embargo, las víctimas son veladas en el local del Frente. Esa noche, la policía decreta el toque de queda en la ciudad. En Huanta, mientras tanto, en horas de la mañana los campesinos se enteran del apresamiento de sus dirigentes y del doctor Cavalcanti, su asesor legal. Reclaman su libertad ante el subprefecto, que promete gestionarla. Pero poco después los campesinos se enteran de que sus dirigentes han sido trasladados a Lima. Entonces toman de rehén al subprefecto y un grupo de ellos lo lleva a las alturas que rodean Huanta. Por la tarde, los campesinos se congregan en la Plaza de Armas mientras un rumor se esparce entre los manifestantes: se lucha en las calles de Ayacucho, hay muertos y heridos entre la población. Un nuevo mitin es convocado para el día siguiente. Para impedir la llegada de refuerzos policiales, campesinos y estudiantes causan averías en los puentes de Ayahuarcuna y Tablachaca, ubicados en la carretera que une Huanta con Ayacucho. El domingo 22, desde primeras horas de la mañana se congregan en los alrededores de la ciudad campesinos que han llegado desde sus pagos, ubicados en los bajíos, cerros y punas. Hacia las 10 la multitud sobrepasa los diez mil. Un buen sector se reúne con los estudiantes en la Alameda que marca el límite del casco urbano, y juntos deciden marchar hacia la Plaza de Armas. Se forman columnas: en primera línea marchan los chutos, campesinos quechuas de las punas, portando banderas; les siguen las mujeres y estudiantes, detrás la masa de campesinos. A las 10.30 las filas avanzan hacia el centro de la ciudad. A la altura del Correo policías arrojan bombas lacrimógenas y disparan perdigones. Las filas en un primer momento retroceden; pero de inmediato se rehacen. Las mujeres, que trenzadas por los brazos forman compactas columnas, deciden ponerse en primera fila. De entre ellas se adelanta una anciana campesina para parlamentar con la policía. Tensión y silencio. Invocando la cordura, con los brazos en alto, la campesina avanza, pero una ráfaga de metralla la derriba. Entonces los campesinos comienzan a lanzar piedras con sus hondas. La muchedumbre intenta recoger a la anciana y se traba en una confusa y violenta lucha con la policía que, apoyada por sus armas, se apodera del cadáver. Hacia las once de la mañana, los campesinos deciden tomar el puesto de la guardia civil (GC). Se dirigen a las calles aledañas y en las tiendas se proveen de machetes, cuchillos, punzones, botellas y gasolina para fabricar armas caseras. Los pobladores urbanos se solidarizan con la lucha de los campesinos, abren las puertas de sus casas, arrojan agua sobre las bombas humeantes. Entre tanto, un grupo de manifestantes, en su mayoría estudiantes, asalta el local de la Policía de Investigaciones (PIP). El local comienza a arder y en la calle se forman hogueras con los archivos y documentos. Los campesinos, por su parte, se disponen a asaltar el puesto de la GC. En ese momento, entre la una y dos de la tarde, la batalla llega a su clímax. Frente al empuje de los campesinos, que habían logrado penetrar a la parte posterior del puesto, la guardia civil comienza a retroceder hacia la Plaza de Armas. Los campesinos se apoderan del puesto, que encuentran totalmente abandonado y sin armas. Poco después, el local comienza a arder. Entre las tres y las cuatro desciende el tiroteo. Los campesinos tienen un nuevo objetivo: llegar a la Plaza de Armas. El descenso de la metralla les hace pensar que las municiones policiales empiezan a agotarse, pero nuevas detonaciones les impiden cumplir su objetivo. La policía se ha atrincherado en lugares estratégicos del perímetro de la plaza: la torre de la Catedral, la Municipalidad, los muros de cemento del centro de la plaza, algunos edificios. Los pobladores distinguen emboscados a varios miembros de la PIP como francotiradores. Caen muertos y heridos, principalmente campesinos. La multitud enardecida irrumpe finalmente en la plaza. La policía comienza a preparar la retirada. Entonces llega la noticia que los sinchis, aproximadamente en número de doscientos, a pie, por las chacras, están penetrando en Huanta. Algunos manifestantes huyen, pero otros se organizan y deciden resistir. Los sinchis entran disparando ciegamente. Los campesinos se apresuran a recoger a sus muertos y heridos, pero el fuego de las metrallas se lo impide. La multitud comienza a retroceder. A las seis, los sinchis, dueños ya de la plaza, avanzan por otras calles, persiguiendo a campesinos y estudiantes. Poco después, desde los parlantes de la Municipalidad declaran a la ciudad en estado de sitio, prohíben el tránsito por las calles. Oficialmente, los muertos ese día fueron catorce. Pero pobladores aseguran haber visto a las siete de la noche a policías, a oscuras, recogiendo a muertos y heridos valiéndose de ponchos y de improvisadas camillas. En una esquina, el carro basurero recibía los cadáveres. Mientras tanto, en la vecina Ayacucho, las autoridades han declarado ese día duelo general. Las emisoras transmiten música sacra, pero continúan las detenciones. Desde la clandestinidad, a través de algunos dirigentes que no han sido apresados, el FDPA declara un paro general en la ciudad, que durante setenta y dos horas paraliza totalmente sus actividades. Desenlace Al día siguiente, lunes 23 de junio, el general jefe de la Segunda Región Militar del Ejército llega a Ayacucho. Ese mismo día se realiza el entierro de los caídos, cuyos cadáveres han sido velados en el local del FDPA. En el atrio de la Catedral, algunos sacerdotes pronuncian oraciones. La población, especialmente de extracción popular, acompaña a los muertos. La policía uniformada no aparece. Otra es la situación en Huanta, donde la policía impide las honras fúnebres y sólo permite asistir a dos o tres familiares. El Concejo Municipal declara duelo provincial los días lunes y martes, pero desde el domingo 22 se mantienen acantonados en la municipalidad unos doscientos sinchis. Desde ahí incursionan al campo efectuando detenciones. El subprefecto de Huanta, mantenido desde el sábado como rehén por los campesinos, es dejado libre por sus captores, descalzo pero ileso. A partir del lunes 23 y durante varias semanas, aviones de guerra y helicópteros de campaña sobrevuelan ambas ciudades y campos aledaños. Las dos ciudades permanecen a oscuras y sitiadas. En Lima, la Cruz Roja, en coordinación con la FAP, organiza un puente aéreo para enviar medicinas, plasma y suero para los heridos. Los más graves son evacuados a la capital. Ese mismo día lunes, el gobierno emite un comunicado oficial sobre los sucesos, que desde el título refleja el ánimo gubernamental: “Los campesinos fueron incitados a la violencia con el engaño de que les iban a arrebatar sus tierras y casas”. El documento refleja el desconcierto de un régimen muy consciente de su opción radical y nacionalista, que se ve rebasado por su flanco izquierdo. Según el gobierno, la violencia en Ayacucho y Huanta se relaciona directamente con: “la inminencia de [...] la nueva ley de Reforma Agraria”. En esas circunstancias: oscuros intereses reaccionarios, utilizando grupos políticos de reconocida actuación subversiva unos, y al servicio de sectores privilegiados otros, tratan por todos los medios de impedir la ejecución de estas reformas o retardarlas, mediante actos de violencia. Luego, el comunicado relata los acontecimientos desde el otro lado del espejo. Son: “elementos extremistas, expertos [...] en agitar a las masas y en el empleo de métodos terroristas, así como agitadores universitarios procedentes de Huancayo y Lima” los que han azuzado la huelga estudiantil, hasta que el 21 y 22 de junio: “masas dirigidas por agitadores” en Ayacucho y “miles de campesinos engañados premeditadamente” en Huanta, se enfrentan rotundamente las fuerzas del orden, que se ven “obligadas en última instancia a emplear sus armas para defender sus vidas”. El pronunciamiento, publicado por todos los diarios, anuncia finalmente que: “los instigadores y responsables [...] serán sometidos a la justicia militar” y reafirma la voluntad del gobierno de continuar el proceso revolucionario de transformación del país y que promulgará la Ley de Reforma Agraria pese a cualquier interés reaccionario. Denuncia las maniobras [de] los grupos de poder económico nacionales y extranjeros y los políticos a su servicio [...] e invoca a los obreros, campesinos y estudiantes universitarios, y en general a todos aquellos que al margen de sus ideas políticas deseen la transformación pacífica del Perú, a fin de que respalden la obra revolucionaria del gobierno y mantengan la fe en sus postulados. Más sorprendentes aún son los comunicados que aparecen publicados en los diarios de Lima ese mismo día y muestran que el gobierno vivía entonces su momento más consensual. Por un lado, sobreponiéndose al recelo que les inspiraba el régimen militar, las Sociedades Nacionales de Pesquería, Minería y Petróleo, Industrias, Transporte, la Asociación de Bancos del Perú, la Cámara Peruana de la Construcción, la Asociación de Cámaras de Comercio del Perú y Cámara de Comercio de Lima, emiten un comunicado en el que acuerdan: Elevar su voz de protesta por la incitación que elementos demagógicos subversivos vienen haciendo al desorden y la violencia... reclaman una vez más la unión de los peruanos, y ofrecen su respaldo al Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas en el mantenimiento del orden y de la paz social. Desde el otro extremo del espectro político, el Partido Comunista Peruano, de orientación pro soviética, sienta su posición en un pronunciamiento titulado: “La CIA en Ayacucho”. Allí señala que: Los sangrientos sucesos de Ayacucho no son sino un capítulo del vasto plan conspirativo puesto en marcha por la oligarquía y el imperialismo... irritados por el sesgo que vienen tomando los conflictos [con los Estados Unidos], lo mismo que por el establecimiento del control de precios y la posibilidad de que sus intereses sean afectados por las reformas Agraria y Pesquera anunciadas. Dos días después, en un editorial de su semanario Unidad, titulado “¡Impidamos otro ayacuchazo!”, el PCP insiste en criticar lo que llama “asonada sangrienta” por la cual responsabiliza a “la reacción más oscura y antiperuana, unida con elementos del APRA, la CIA y las direcciones aventureras de [...] los desclasados grupos ‘chinos’ que pululan todavía, plegándose ciega y desesperadamente a cualquier aventura que les pueda dar ‘notoriedad’”. Desde Ayacucho llegan a la capital personajes que presentan versiones diferentes sobre lo sucedido. El secretario general de la Universidad de Huamanga llega a Lima y deja oír su solitaria voz discordante. Declara que los sucesos de Ayacucho se generaron por los alcances del DS 006 y niega que los disturbios hayan sido organizados por la universidad, que se hallaba de vacaciones. De sus declaraciones se desprende que la reforma agraria nada tendría que ver con dichos acontecimientos. Dos días después llegan a Lima el vicerrector de la universidad, varios catedráticos y la señora Augusta La Torre, esposa del entonces catedrático preso Abimael Guzmán, a dar una versión similar de los sucesos e interceder por los miembros de la comunidad universitaria detenidos. Pero el director del diario ayacuchano Paladín, uno de los pocos opositores del movimiento, denuncia: Un complot subversivo dirigido por los pekineses Máximo Cárdenas [presidente del FDPA], Abimael Guzmán Reynoso [y otros] infiltrados en los centros educativos e instituciones locales para impulsar desmanes que tienen a la población de Ayacucho en completa zozobra. El martes 24, surge la posibilidad de que el fuego se reavive al norte de Ayacucho, en la sierra central, cuando los alumnos de la GUE “Santa Isabel” y del Colegio Nacional “José Gálvez Egúsquiza” de Huancayo, deciden declararse en huelga en apoyo a los estudiantes de Ayacucho y Huanta. La medida, sin embargo, no llega a efectivizarse porque el propio 24 de junio el gobierno deroga el DS 006 en sus partes esenciales. La noticia queda, sin embargo, opacada por la promulgación ese mismo día de la ley de Reforma Agraria, la medida más importante del gobierno militar.


Notas.-


1. Serafín Delmar en “Sol están destruyendo a tus hijos”.


2. Lino Quintanilla en “Andahuaylas. La Lucha por la Tierra. Testimonio de un militante”.


3. Sociólogo. Vicepresidente del Instituto Pueblo Continente.


4. Carlos Iván Degregori: “¿Por qué apareció Sendero Luminoso en Ayacucho?. El desarrollo de la educación y la generación del 69 en Ayacucho y Huanta”.

Un articulo de Nazarín Amirian denuncia el oportunismo del falso anti-imperialismo.

Esquizofrenia de la Izquierda occidental. El maniqueísmo político
Nazanín Amirian /Publico

A pesar de que Mani fue un profeta persa del siglo III, su doctrina ha tenido más fieles entre los analistas políticos occidentales, que en su propia tierra.
Basado en un rotundo dualismo, Mani dibuja un mundo dividido en dos partes puras que desde sus antagonismos están condenados a eliminar uno al otro. Su irracional visión del mundo fue la principal causa de la desaparición de este hombre de fe y de su comunidad, por “los malos” de la época.
Despojado de su naturaleza espiritual, el maniqueísmo ha resucitado en el terreno político a manos de Bush II bajo el formato bélico de “el pensamiento único”, de su construcción de los ejes del Bien y del Mal, y demás sandeces dedicadas a los aficionados a los cuentos de lobos y caperucitas.
“Quien no está conmigo, está contra mí”. La simplista sentencia que atentaba contra toda razón y reflexión y con la que, como por arte de magia, conseguía persuadir y manipular a cientos de millones de gentes, que aun hoy salpica los métodos del análisis político.
Se trata de una pandemia: los israelíes tachan de antisemitas y “negacionista” a cualquier voz que critique los crímenes que cometen contra los palestinos; los islamistas, acusan de corrupto, pro occidental y agente de la Mossad a los ciudadanos que piden la separación entre la fe y la política; los mandatarios occidentales, blancos y enchaquetados, consideran terroristas a todos los morenos y barbudos. Elaboraciones que demonizan al contrario, con quien al final de la línea, convergen y se retroalimentan.
Demonizan al contrario con discursos baldíos elaborados desde una mirada mutilada, prepotente e incapaz de penetrar en las complejidades.Sin acceso a la una información veraz –en parte por el secretismo de las decisiones que toman los políticos, en parte por las barreras lingüísticas y culturales- los analistas maniqueos, los sensatos, carecen de habilidad para discurrir entre los entrecejos de los fenómenos, quedándose atrapados en el plano superficial de las declaraciones de los interesados.
Los precursores del “pensamiento binario” severos e intransigentes, disimulan su perplejidad ante el derrumbe de su esquema dicotómico; un mal contagiado especialmente entre la izquierda europea en su visión hacia los movimientos surgidos en algunos sures.
Dando la espalda a Las Luces, y desde la compasión y el remordimiento hacia gentes despreciadas y oprimidas por el Occidente Imperial, la Europa progresista ha llegado a confundir el oscurantismo de los cabecillas de algunos movimientos, con la identidad de todo un pueblo: es porque no indaga en su historial, acaba de descubrirlo, y por eso le fascina. Así, ha glorificado a los individuos inquisidores y totalitarios que se oponen a cualquier atisbo del avance y cambio social (la igualdad de derechos, el respeto al espacio privado y a las libertades civiles y políticas) y han regimentado hasta los ánimos, las risas y los colores.
Nuestros amigos, lo ven pero no se ruborizan al presentarlos como progres, asignándoles, desde el afán de misionero, roles antiimeprailistas, nacionalistas y revolucionarios, defendiéndoles como valientes que protegen las tradiciones de “su” comunidad de la agresión del capitalismo globalizado y salvaje, y eso a pesar de haber visto sus firmas en los pactos más obscenos con las multinacionales que saquean aquellos feudos. Presentan lo tergiversado, sus ilusiones, como la realidad. Guardan el silencio de que se trata de sueños petrificados de unos, convertidos en pesadilla de muchos sometidos. En su tierra, no dan ni un paso atrás en defensa de sus libertades, sus derechos al respeto, y al bienestar, y allá apoyan a unos déspotas, de dudosa honestidad, sus héroes prefabricado, que aplastan a los lúcidos y ponen anteojeras a las personas, convirtiéndoles en masas, un colectivo sin personalidad, para amoldarles a su capricho. ¡Que nadie aquí toque el laicismo de sus Estados, fundamento de la democracia, al tiempo que buscan allá al más fundamentalista para apretarle la mano y juntos señalar a los que piensan como agente de Obama! Mitifican el atraso, confundiéndolo con el decrecimiento alternativo al consumismo deshumanizado del Norte; promocionan la superstición como folclore y santifican el hambre y las desigualdades, bajo el nombre del respeto a la multiculturalidad. Colegas:
¡Cuán esquizofrenia de las ideas e intenciones!.

Nazanín Amirian