miércoles, 8 de mayo de 2013

INDONESIA: Comunicado de Prensa de la API (20 de Abril de 2013)



            ¡Ponga en libertad a los activistas de la Alianza del Pueblo de Indonesia (API)  detenidos por rechazar la APEC y la agenda de la liberalización del comercio!
 
La Alianza del Pueblo de Indonesia (API), una amplia alianza de las organizaciones de masas y de la sociedad civil, condenamos enérgicamente al gobierno de SBY-Boediono que, a través de su aparato militar, la Policía de la Ciudad de Surabaya, ha dispersado y arrestado activistas por organizar una manifestación contra la reunión anual de los Ministros de Comercio de la APEC (Surabaya, del 20 al 21 de abril) y el programa de liberalización del comercio. Esta acción ha puesto de manifiesto la posición servil del gobierno de Indonesia hacia el poder capitalista monopolista internacional, así declaró Adityo Ario, el Director Gerente del Instituto de Estudios de los Asuntos Nacionales y Democráticos  (INDIES)

"Esta acción muestra el intento desesperado del Gobierno de SBY-Boediono para garantizar la buena marcha de la liberalización del comercio, que en realidad es muy perjudicial para el sector agrícola y las empresas pequeñas y medianas en Indonesia", dijo Ario, quien también es miembro de la Secretaría Nacional de la Alianza del Pueblo de Indonesia (API).

La protesta pacífica que se llevó a cabo por decenas de miembros de las organizaciones miembros de la API en Surabaya que eran Frente Nacional de Los Estudiantes (FMN) de Surabaya, FMN de Jombang, FMN de Malang y el Foro de Comunicación de la Juventud de Surabaya (FKPS) tuvo lugar en la calle Basuki Rahmat , no lejos del hotel JW Mariot en la calle Embong Malang donde se estaba celebrando la reunión de los ministros de comercio de la APEC. Pero la manifestación pacífica fue dispersada, se les arrebataron sus equipos y sus participantes fueron detenidos por la Policía de la Ciudad de Surabaya, con el argumento de que la convocatoria de la misma no se había notificado a la policía. Eso fue sólo un pretexto utilizado por la policía para dispersar y  detener a los manifestantes, dijo Sandy, coordinador de la misma. La verdadera razón fue porque la protesta se llevó a cabo en contra de la reunión de la APEC y la agenda de la liberalización del comercio, agregó Sandy.

"El argumento de la policía era absurdo, ya que habíamos presentado ayer la notificación a la Policía de la Ciudad de Surabaya. Está claro que la acción de la policía de dispersar la manifestación era en contra de nuestra posición crítica a la APEC. El cartel incautado por la policía fue precisamente la que rechaza la APEC y el Programa de liberalización del Comercio. Luego arrestaron a 4 compañeros y otros manifestantes ", dijo Sandy, quien también es miembro de la FMN de Surabaya.

Los manifestantes que fueron arrestados fueron Ferdy (FMN Surabaya), Fikri (FMN Surabaya), Muklis (FMN Surabaya) y Harun (FKPS). En el momento de emitir este comunicado de prensa, los cuatro manifestantes siguen detenidos en la Policía de la Ciudad de Surabaya. La protesta pacífica comenzó a las 13:30 y se dispersó por la fuerza sobre las 14:00, cuando la manifestación estaba avanzando 200 metros de la calle Basuki Rahmat hacia  la calle Embong Malang.
La Alianza del Pueblo de Indonesia (API) está en contra de esta acción fascista y exigimos a la Policía de la Ciudad de Surabaya que ponga en libertad inmediatamente a los manifestantes detenidos por participar en la manifestación que es un derecho de todos los ciudadanos garantizado por la Constitución de 1945 y de conformidad con la normas relativas a la expresión pública de la opinión. Este acto de dispersar y arrestar manifestantes es una vergüenza para el gobierno de SBY-Boediono que había vendido "una Indonesia democrática" con el fin de atraer la inversión extranjera.
 
"Debemos marcar esta acción del gobierno en medio del esfuerzo para convertirse en el anfitrión de las reuniones internacionales que se realizarán en los próximos meses, que son la Cumbre de la APEC (en Octubre) y la 9 ª Reunión Ministerial de la OMC (en Diciembre)", dijo Ahmad SH, de WALHI, quien también es miembro de la Secretaría Nacional de la API.
 

martes, 7 de mayo de 2013

SAHARA:Independentistas copan las calles



El Aaiún, 07.05.13/Agencias
Una masiva manifestación de independentistas tuvo lugar en El Aaiún, la capital del Sahara Occidental, para reclamar el fin del colonialismo marroquí. “No se había visto nada semejante desde el año del abandono español de la colonia”, aseguró Hamad Hamad, un activista saharaui.
 Las protestas tuvieron lugar en otras ciudades del Sáhara Occidental el domingo, también en Smara, donde 17 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos tratando de dispersar a los manifestantes que se habían instalado barricadas en las calles, informó la agencia oficial de noticias MAP.No dio información sobre las lesiones sufridas por los manifestantes, que, según dijo, intentado "ocupar la calle y bloquear el tráfico, creando una situación caótica".Algunos de los manifestantes en Smara, en torno a 200 kilómetros de El Aaiún, llevó la bandera de la "República Árabe Saharaui Democrática", informaron otros medios de comunicación locales.

Un documento fundamental en la Gran Revolución Cultural Proletaria

 

 

Decisión del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria

(Documento de los '16 Puntos')


 

Escrito: En 1966.
Primera publicación: Bandera Roja, No. 10, 1966; Pekín Informa, No. 34, 24 de agosto de 1966.
Versión Dígital: Frente Revolucionario del Pueblo - Marxista-Leninista-Maoísta de Bolivia.
Esta edición: Marxists Internet Archive, 1 de junio de 2007.

 
La XI Sesión Plenaria del VIII Comité Central del Partido Comunista, presidida por Mao, se celebró en Pekín entre el 1 y 12 de agosto de 1966.
El 8 de agosto, la Sesión Plenaria adoptó la “Decisión del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria” y en la reunión de clausura, el 12 de agosto, publicó el “Comunicado de la XI Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VIII Congreso Nacional del Partido Comunista de China”.
En China suele llamarse esta decisión “los dieciséis puntos”. Se analizaba en ella la evolución de la nueva etapa revolucionaria y se enumeraban las razones fundamentales de la revolución, sus principales objetivos, sus principales blancos y métodos eficaces para llevarla a cabo. Es la decisión un documento programático fundamental de la Revolución Cultural, y en él se exponen los principios y políticas del partido para esa revolución. Sus fases sucesivas –desde el llamado a la opinión publica y la movilización total de las masas para derribar a “los personajes importantes del Partido que han tomado la ruta del capitalismo” hasta la formación de un nuevo Comité Revolucionario- fueron sistemáticamente expuestas en dicha decisión con cita de documentos en su apoyo.
Esta circular es el inicio oficial de la Revolución Cultural y un llamamiento a todo el Partido Comunista Chino a promoverla con audacia.
Los 16 puntos son la línea de la Revolución Cultural donde se establecen los objetivos y los blancos; los medios y los métodos; los amigos y los enemigos y la forma de tratar a unos y a otros. 


DECISIÓN DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA
SOBRE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA


1.
Nueva etapa de la revolución socialista

La gran Revolución Cultural proletaria que se desenvuelve actualmente, una gran revolución que llega al alma misma de la gente, representa una nueva etapa, aún más profunda y más amplia, en el desarrollo de la revolución socialista de nuestro país.
En la X Sesión Plenaria del Comité Central elegido en el VIII Congreso del Partido, el camarada Mao Tse-tung dijo: "Para derrocar el Poder político, es siempre necesario ante todo crear la opinión pública y trabajar en el terreno ideológico. Así proceden las clases revolucionarias, y así también lo hacen las clases contrarrevolucionarias". La práctica ha demostrado como totalmente correcta esta tesis del camarada Mao Tse-tung.
Aunque derrocada, la burguesía todavía trata de valerse de las viejas ideas, cultura, hábitos y costumbres de las clases explotadoras para corromper a las masas y conquistar la mente del pueblo en su esfuerzo por restaurar su poder. El proletariado debe hacer exactamente lo contrario: debe propinar golpes despiadados y frontales a todos los desafíos de la burguesía en el dominio ideológico y cambiar la fisonomía espiritual de toda la sociedad utilizando sus propias nuevas ideas, cultura, hábitos y costumbres. Nuestro objetivo actual es aplastar, mediante la lucha, a los que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista, criticar y repudiar a las “autoridades” reaccionarias burguesas en el campo académico, criticar y repudiar la ideología de la burguesía y demás clases explotadoras, y transformar la educación, la literatura y el arte y los demás dominios de la superestructura que no corresponden a la base económica del socialismo, a fin de facilitar la consolidación y el desarrollo del sistema socialista.

2.
Corriente principal y zigzags

Las amplias masas de obreros, campesinos, soldados, intelectuales revolucionarios y cuadros revolucionarios constituyen la fuerza principal en esta gran Revolución Cultural. Un gran número de jóvenes revolucionarios, antes desconocidos, se han convertido en valientes desbrozadores de caminos. Actúan con firmeza, vigor e inteligencia. Por medio de dazibao y de grandes debates, exponen franca y plenamente sus opiniones, denuncian y critican en profundidad, y lanzan resueltos ataques contra los representantes abiertos u ocultos de la burguesía. En el curso de semejante gran movimiento revolucionario, es inevitable que ellos muestren tales o cuales defectos, pero su orientación revolucionaria fundamental ha sido siempre correcta. Esta es la corriente principal de la gran Revolución Cultural proletaria y prosigue su avance.
La Revolución Cultural, por ser una revolución, encuentra inevitablemente resistencia. Esta resistencia proviene principalmente, de aquellas personas infiltradas en el Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista. También proviene de la vieja fuerza de la costumbre de la sociedad. En la actualidad, esta resistencia es todavía bastante fuerte y tenaz. Sin embargo, la gran Revolución Cultural proletaria es, después de todo, la tendencia general e irresistible. Muchos hechos demuestran que tal resistencia se desmoronará rápidamente una vez que las masas populares sean plenamente movilizadas.
Debido a esta resistencia relativamente fuerte, la lucha experimentará altibajos e incluso repetidos altibajos. Esto no tiene nada de perjudicial. Templará al proletariado, a las demás masas trabajadoras y especialmente a la joven generación, les proporcionará experiencias y lecciones, y les hará comprender que el camino revolucionario es zigzagueante y no llano.

3.
Poner en primer lugar el “atreverse” y movilizar audazmente a las masas

El desenlace de esta gran Revolución Cultural depende de si la dirección del Partido se atreve o no a movilizar audazmente a las masas. Actualmente, las organizaciones del Partido a los diversos niveles pueden dividirse en cuatro categorías según como dirijan la Revolución Cultural.
1. Hay organizaciones del Partido cuyos responsables se colocan a la vanguardia del movimiento y se atreven a movilizar con audacia a las masas. Ellos ponen en primer lugar el “atreverse”, son intrépidos combatientes comunistas y buenos discípulos del Presidente Mao. Estimulan el uso de los dazibao y los grandes debates. Animan a las masas a desenmascarar a los monstruos de toda clase y también a criticar los defectos y errores en el propio trabajo de ellos. Semejante dirección correcta es el resultado de dar prominencia a la política proletaria y poner al frente el pensamiento de Mao Tse-tung.
2. Los responsables de numerosas organizaciones tienen una comprensión muy pobre de la tarea de dirección en esta gran lucha, su dirección está lejos de ser concienzuda y eficaz, y en consecuencia, se encuentran en una situación débil y de incompetencia. En ellos, el “temor” prima sobre todo; se aferran a los reglamentos y fórmulas anticuados y no están dispuestos a romper con las prácticas convencionales ni a avanzar. Han sido sorprendidos por el nuevo orden revolucionario de las masas y, como resultado de ello, su dirección ha quedado a la zaga de la situación, a la zaga de las masas.
3. En algunas organizaciones, los responsables que han cometido errores de uno u otro tipo, dan prominencia en aún mayor grado a su “temor” y tienen miedo a que las masas les pillen sus faltas. En realidad, si ellos hacen una autocrítica seria y aceptan las críticas de las masas, el partido y las masas los sabrán comprender. Pero si ellos no lo hacen así, cometerán nuevos errores y se convertirán en obstáculos para el movimiento de masas.
4. Algunas organizaciones se hallan controladas por aquellas personas infiltradas en el Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista. Estos individuos tienen un miedo cerval a que las masas los desenmascaren y, por tanto, recurren a todos los pretextos posibles para reprimir el movimiento de masas. Acuden a tácticas tales como desviar la dirección del ataque y llamar negro a lo blanco con el intento de descarrilar el movimiento. Cuando se ven muy aislados y ya no pueden seguir manteniéndose, traman nuevas intrigas, lanzan ataques solapados, difunden falsos rumores y hacen lo imposible para borrar la distinción entre la revolución y la contrarrevolución a fin de atacar a los revolucionarios.
Lo que el Comité Central del Partido exige de los comités del partido a todos los niveles es que persistan en ejercer una dirección acertada; pongan en primer lugar el “atreverse”; movilicen audazmente a las masas; cambien la situación de debilidad e incompetencia allí donde exista; estimulen a aquellos camaradas que han cometido errores pero que están dispuestos a corregirlos, a que desechen sus rémoras mentales y se incorporen a la lucha; y destituyan de sus cargos a aquellas personas que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista, reconquistando la dirección para colocarla de nuevo en manos de los revolucionarios proletarios.

4.
Dejar que las masas se eduquen a sí mismas en el movimiento

En la gran Revolución Cultural proletaria, sólo se puede adoptar el método de dejar que las masas se liberen a sí mismas, y no el de manejar todos los asuntos en su nombre.
Hay que confiar en las masas, apoyarse en ellas y respetar su iniciativa. Hay que desechar el “temor”. No se debe temer que se den casos de desorden. El presidente Mao nos ha dicho frecuentemente que la revolución no puede ser tan fina, tan moderada, amable, cortés, restringida y magnánima. Hay que dejar que las masas se eduquen a sí mismas en este gran movimiento revolucionario y aprender a distinguir entre lo justo y lo erróneo, entre la forma correcta de proceder y la incorrecta.
Es necesario lograr una plena y franca exposición de opiniones haciendo pleno uso de los dazibao y de los grandes debates, de modo que las masas clarifiquen los puntos de vista correctos, critiquen los erróneos y desenmascaren todos los monstruos. De esta manera, las amplias masas podrán, en el curso de la lucha, elevar su nivel de conciencia política, incrementar su capacidad, distinguir entre lo justo y lo erróneo y trazar una clara línea de demarcación entre los enemigos y los propios.

5.
Aplicar firmemente la línea de clase del Partido

¿Quiénes son nuestros enemigos? ¿Quiénes son nuestros amigos? Esta es una cuestión primordial para la revolución y es también una cuestión primordial para la gran Revolución Cultural. La dirección del Partido debe saber descubrir a la izquierda, desarrollar y engrosar las filas de ésta y apoyarse resueltamente en la izquierda revolucionaria. Sólo de este modo será posible, en el curso del movimiento, aislar totalmente a los derechistas más reaccionarios, ganarse a los elementos intermedios, unirse con la gran mayoría y lograr, hacia el final del movimiento, unir a más del noventa y cinco por ciento de las masas.
Hay que concentrar todas las fuerzas para asestar golpes al puñado de derechistas burgueses ultrareaccionarios y de revisionistas contrarrevolucionarios, y desenmascarar y criticar plenamente sus crímenes contra el Partido, el socialismo y el pensamiento de Mao Tse-tung, al fin de aislarlos al máximo.
El blanco principal del movimiento actual son aquellos elementos en el seno del Partido que ocupan puestos dirigentes y siguen el camino capitalista. Hay que poner cuidado en distinguir estrictamente a los derechistas antiPartido de aquellos que apoyan y defienden el Partido y el socialismo, pero que han dicho o hecho algo erróneo, o han escrito malos artículos u obras.
Hay que poner cuidado en distinguir estrictamente a los tiranuelos de academia y “autoridades” reaccionarios burgueses de aquellas personas que tienen ideas académicas burguesas ordinarias.

6.
Acertada solución de las contradicciones en el seno del pueblo

Hay que hacer una estricta distinción entre los dos diferentes tipos de contradicciones: las contradicciones en el seno del pueblo y las contradicciones entre nosotros y el enemigo. No hay que tratar las contradicciones en el seno del pueblo como las existentes entre nosotros y el enemigo, ni tratar las contradicciones entre nosotros y el enemigo como aquellas en el seno del pueblo.
Es normal que existan opiniones distintas entre las masas populares. La contienda entre opiniones diferentes es inevitable, necesaria y provechosa. En el curso del debate normal y exhaustivo, las masas populares afirmarán lo justo, corregirán lo erróneo y llegarán paso a paso a la unanimidad de criterio.
En el curso de los debates, se debe adoptar el método de presentar los hechos, argumentar y persuadir a otros por medio del razonamiento. Es inadmisible forzar a someterse a la minoría que sostiene puntos de vista diferentes. La minoría debe ser protegida porque a veces la verdad está con ella. Incluso si la minoría tiene puntos de vista equivocados, se le debe permitir defenderse y reservarse sus opiniones.
Durante el debate, se debe de recurrir al razonamiento y no a la coacción o a la fuerza.
En el curso de los debates, todos los revolucionarios deben saber reflexionar por su propia cuenta y desarrollar el espíritu comunista de pensar con audacia, hablar con audacia y actuar con audacia. A condición de que marchen en la misma orientación general, los camaradas revolucionarios deben evitar todo debate interminable sobre problemas secundarios, con miras a fortalecer la unidad.

7.
Alerta contra aquellos que combaten a las masas revolucionarias tildándolas de “contrarrevolucionarias”

Los dirigentes de algunas escuelas, entidades y equipos de trabajo han organizado contraataques a las masas que les criticaron en sus dazibao. Han formulado incluso consignas como “oponerse a los dirigentes de una entidad o de un equipo de trabajo es oponerse al Comité Central del Partido y al socialismo, es contrarrevolucionario”. De este modo, sus golpes recaerán inevitablemente sobre algunos auténticos activistas revolucionarios. Esto constituye un error de orientación y de línea, y es absolutamente inadmisible.
Cierto número de personas con graves errores ideológicos y, en particular, algunos derechistas antipartido y antisocialistas, aprovechándose de ciertos defectos y errores surgidos en el movimiento de masas, difunden falsos rumores y chismes y se entregan a la demagogia, tildando deliberadamente de “contrarrevolucionarios” a componentes de las masas. Es preciso precaverse de los rateros de este tipo y denunciar a tiempo sus tretas.
Excepto los casos de contrarrevolucionarios activos sobre los que exista clara evidencia de asesinato, incendio, envenenamiento, sabotaje, robo de secretos de Estado, quienes deben de ser tratados de acuerdo a la ley, no se tomarán medidas contra secundarias y primarias por problemas surgidos en el curso del movimiento. Para evitar que la lucha se desvíe de su objetivo principal, queda prohibido, cualquiera que sea el pretexto, incitar a las masas o a los estudiantes a luchar entre sí; incluso en lo que se refiere a los verdaderos derechistas, sus casos deben ser tratados en una etapa posterior del movimiento según la situación de cada uno.

8.
Sobre los cuadros

Los cuadros pueden clasificarse, en líneas generales, en las siguientes cuatro categorías:
1. Buenos.
2. Relativamente buenos.
3. Aquellos que han cometido graves errores pero que aún no son derechistas antipartido y antisocialistas.
4. El reducido número de derechistas antiPartido y antisocialistas.
En circunstancias ordinarias, las primeras dos categorías (buenos y relativamente buenos) constituyen la gran mayoría. A los derechistas antiPartido y antisocialistas hay que desenmascararlos a fondo, derribarlos, aplastarlos, desacreditarlos completamente y eliminar su influencia. Al mismo tiempo, se les debe dar una salida de modo que puedan iniciar una nueva vida.

9.
Grupos, comités y congresos de la Revolución Cultural

En la gran Revolución Cultural proletaria han comenzado a surgir muchas cosas nuevas. Los grupos y comités de la Revolución Cultural y otras formas de organización creadas por las masas en numerosas escuelas y entidades de son cosas nuevas de gran importancia histórica.
Los grupos, comités y congresos de la Revolución Cultural son las mejores formas nuevas de organización mediante las cuales las masas se educan a sí mismas bajo la dirección del Partido Comunista. Constituyen el mejor puente por medio del cual nuestro Partido se mantiene en estrecho contacto con las masas. Son órganos del poder de la Revolución Cultural Proletaria.
La lucha que sostiene el proletariado contra la vieja ideología, cultura, hábitos y costumbres legados a lo largo de miles de años por todas las clases explotadoras, se prolongará por un periodo muy, muy largo. Por lo tanto, los grupos, comités y congresos de la Revolución Cultural no deben ser organizaciones provisionales, sino organizaciones de masas permanentes y duraderas. Son adecuadas no solo para las escuelas y las instituciones, sino en lo fundamental también para las fábricas, minas y otras empresas, para los barrios y aldeas.
Es necesario practicar un sistema de elecciones generales, semejante al de la Comuna de París, para elegir a los miembros de los grupos y comités de la Revolución Cultural y a los delegados a los congresos de la Revolución Cultural. Las listas de candidatos deben de ser presentadas por las masas revolucionarias después de ruegos y discusiones, y las elecciones celebradas después de que las masas hayan discutido las listas una y otra vez.
Las masas pueden criticar en cualquier momento a los miembros de los grupos y comités de la Revolución Cultural y a los delegados electos a los congresos de la Revolución Cultural. Si estos miembros o delegados muestran ser incompetentes, pueden ser sustituidos mediante elecciones o destituidos por las masas después de discutirlo.
Los grupos, comités y congresos de la Revolución Cultural en los centros docentes deben de estar compuestos principalmente por estudiantes revolucionarios. Al mismo tiempo, deben incluir a un cierto número de representante de los profesores y empleados revolucionarios.

10.
Reforma educacional

Es una tarea de suma importancia en la gran Revolución Cultural proletaria transformar el antiguo sistema educacional y los antiguos principios y métodos de enseñanza.
En esta gran Revolución Cultural hay que acabar totalmente con la dominación de los intelectuales burgueses sobre nuestros centros docentes.
La política formulada por el camarada Mao Tse-tung de que la enseñanza debe servir a la política proletaria y combinarse con el trabajo productivo tienen que aplicarse en todo tipo de escuelas, para que todos los que reciben educación se desarrollen, moral, intelectual y físicamente y lleguen a ser trabajadores cultos y con conciencia socialista.
El periodo de estudios debe acortarse. Las asignaturas deben ser menos y mejores. El material de enseñanza debe ser cabalmente transformado. En algunos casos comenzando por simplificar el material complicado. La tarea principal de los estudiantes es estudiar, pero deben de aprender también otras cosas. Es decir, no sólo deben de estudiar los libros, sino que aprender el trabajo industrial, la agricultura y los asuntos militares y, cuando se presente el caso, tomar parte en la lucha de la Revolución Cultural para criticar a la burguesía.

11.
La cuestión de criticar por el nombre en la prensa

En el curso del movimiento revolucionario cultural de las masas, la crítica de las ideologías burguesa y feudal debe ser muy bien combinadas con la difusión de la concepción proletaria del mundo y del marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Tse-tung.
Se debe organizar la crítica de los representantes típicos de la burguesía que se han infiltrado en el partido, y a las típicas “autoridades” reaccionarias burguesas en los campos académicos, incluyendo a todo tipo de puntos de vista reaccionarios en la filosofía, la historia, la economía política y la pedagogía, en las obras y teorías literarias y artísticas, las teorías de las ciencias naturales, así como en otros campos.
La crítica a una persona por su nombre en la prensa debe ser decidida, después de una discusión, por el comité del Partido al nivel correspondiente, o en algunos casos, sometida a la aprobación del comité del Partido al nivel superior.

12.
La política hacia los científicos, técnicos y personal en general

En el movimiento actual debe seguir aplicándose la política de “unidad, crítica, unidad” hacia los científicos, técnicos y personal en general, siempre que sean patriotas, trabajen con energía, no se opongan al Partido ni al socialismo, y no mantengan relaciones ilícitas con ningún país extranjero. Hay que proteger a los hombres de ciencia y al personal científico y técnico que han hecho contribuciones. Se debe ayudarles a transformar gradualmente su concepción del mundo y su estilo de trabajo.

13.
La cuestión de tomar medidas para la combinación con el movimiento de educación socialista en la ciudad y el campo

Las instituciones culturales y educacionales y los organismos dirigentes del Partido y del Gobierno en las ciudades grandes y medianas son los puntos focales de la actual Revolución Cultural proletaria.
La gran Revolución Cultural ha enriquecido el movimiento de educación socialista en la ciudad y el campo y lo ha llevado a un nivel más alto. Hay que realizar aquella en combinación con este último. Las diversas regiones y departamentos pueden tomar medidas a este respecto a la luz de las condiciones específicas.
En aquellas zonas rurales y empresas urbanas donde se está desarrollando el movimiento de educación socialista, éste no debe ser perturbado y debe proseguir de acuerdo con los planes originales si estos son adecuados y el movimiento marcha bien.
Sin embargo, las cuestiones planteadas en la actual gran Revolución Cultural proletaria deben ser sometidas, en el momento apropiado, a la discusión de las masas, a fin de promover aún más vigorosamente la ideología proletaria y a erradicar la ideología burguesa.
En algunos lugares se toma la gran Revolución Cultural proletaria como centro para impulsar el movimiento de educación socialista y realizar una limpieza en los terrenos político, ideológico, organizativo y económico. Se puede proceder de esta manera donde el comité del Partido lo considere adecuado.

14.
Empeñarse en la revolución y promover la producción

La gran Revolución Cultural proletaria tiene por objeto hacer más revolucionaria la conciencia del hombre, lo que permitirá conseguir más rápidos, mejores y más económicos resultados en todos los campos de nuestro trabajo. Si las masas populares son plenamente movilizadas y se hacen arreglos adecuados, es posible llevar a cabo tanto la Revolución Cultural como la producción sin que sea afectada ni la una ni la otra, y garantizar una elevada calidad en todo nuestro trabajo.
La gran Revolución Cultural proletaria es una poderosa fuerza motriz para el desarrollo de las fuerzas productivas sociales en nuestro país. Es incorrecto todo punto de vista que contraponga la gran Revolución Cultural al desarrollo de la producción.

15.
Las fuerzas armadas

En las fuerzas armadas, la Revolución Cultural y el movimiento de educación socialista deben realizarse con arreglo a las instrucciones de la Comisión Militar del Comité Central del Partido y del Departamento Político General del Ejercito Popular de Liberación.

16.
El pensamiento de Mao Tse-tung es la guía para la acción en la gran Revolución Cultural proletaria

En la gran Revolución Cultural proletaria es indispensable mantener en alto la gran bandera roja del pensamiento de Mao Tse-tung y poner en el puesto de mando la política proletaria. Debe ser impulsado adelante entre las amplias masas de obreros, campesinos y soldados y de cuadros intelectuales, y debe tomarse el pensamiento de Mao Tse-tung como guía para la acción en la Revolución Cultural.
En esta gran revolución cultural tan compleja, los comités del Partido a todos los niveles tienen mayor necesidad de estudiar y aplicar concienzuda y creadoramente los escritos del Presidente Mao. En particular, deben estudiar repetidamente las obras del Presidente Mao referentes a la Revolución Cultural y los métodos de dirección del Partido, tales como “Sobre la nueva democracia”, “Charlas en el Foro de Yenán sobre Literatura y Arte”, “Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo”, “Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda”, “Acerca de algunos problemas de los métodos de dirección” y “Métodos de trabajo de los comités del Partido”.
Los comités del Partido a todos los niveles deben atenerse a las directivas dadas por el Presidente Mao a lo largo de los años, aplicar cabalmente la línea “de las masas a las masas” y ser alumnos de las masas antes de convertirse en sus maestros. Deben esforzarse por evitar la unilateralidad y estrechez de miras. Deben promover la dialéctica materialista y oponerse a la metafísica y el escolasticismo.
Bajo la dirección del Comité Central del Partido encabezado por el camarada Mao Tse-tung, la gran Revolución Cultural proletaria logrará sin duda una brillante victoria.

sábado, 4 de mayo de 2013

Importante carta de Louis Althusser a propósito de la muerte del Che Guevara tomado del blog de los camaradas de "Que cem flores desabrochem !..

Louis Althusser: ante la muerte de Ernesto Che Guevara


Recebemos de um colaborador do blog o texto da carta do comunista e filosofo francês Louis Althusser ao dirigente comunista cubano e diretor da revista Casa de las Américas, Roberto Fernandez Retamar*, enviada poucos dias após a morte do comandante Ernesto Che Guevara, na Bolívia, em 09 de outubro de 1967.
Até onde sabemos, essa carta só foi publicada em sua tradução para o espanhol (que postamos abaixo), pela própria revista Casa de las Américas. Consideramos relevante sua reprodução pela importância das questões levantadas, fundamentais para a análise da experiência revolucionária em nosso continente.

Louis Althusser: ante la muerte de Ernesto Che Guevara

París, 25 de octubre 67
         querido Retamar:
Recibí tu telegrama y tu carta. Te cablegrafié que estoy enteramente de acuerdo con tu proyecto de publicar mi carta a Régis, así como con los términos del chapeau. En efecto, las circunstancias lo imponen.
Me sacudió la muerte del “Che”. Esa muerte trágica, el proceso de Régis y la suerte que le amenaza me producen un dolor y una interrogación lancinantes. No sólo un dolor, sino también una interrogación. Tú me entiendes.


Me pides una página o algunas líneas sobre el “Che” para el número especial de Casa.
Lo que pudiera decir, como simple individuo, pudieran decirlo otros muchos, y ciertamente mejor que yo. No sólo todos los que conocieron al “Che”, sino también todos aquellos para quienes existió y existe, aun sin que lo conocieran: militantes y hombres del pueblo. Su testimonio es infinitamente más valioso y tiene más peso que el de un simple intelectual.
Si es absolutamente necesario que me pronuncies (¿pero es absolutamente necesario?), lo haría como intelectual comunista, es decir, como intelectual que trata de ser un ideólogo de la clase obrera (Lenin emplea esta fórmula), del que se espera, como de todos los revolucionarios conscientes, que vea un poco más allá de su dolor y su emoción, en síntesis, que sea capaz de reflexionar sobre el ejemplo y sobre la muerte del “Che”.
He aquí lo que diría, teniendo en cuenta la situación actual, si fuera absolutamente necesario que hiciera una declaración pública.
*   *   *
"Como millones de hombres en el mundo, me sentí, sacudido por la muerte del 'Che' y las circunstancias de esa muerte, ocurrida en combate.
Sabemos desde hace mucho tiempo que el 'Che' no puede ser olvidado. Ahora sabemos lo que nos ha dejado: no sólo su vida, sino también su muerte, para que meditemos.
Con su vida, el 'Che' nos dejó un admirable ejemplo de conciencia, de voluntad, de coraje y de abnegación revolucionarios. Su muerte llama a todos los revolucionarios a cumplir con su deber: la Revolución.
El 'Che' nos deja una definición marxista-leninista de la estrategia general de la lucha de las clases revolucionarias en la América latina; en su conjunto, la lucha revolucionaria de masas de la América Latina pasa y pasará necesariamente por la lucha armada.
El ejemplo del 'Che' impone a los revolucionarios el deber de no olvidar jamás la estrategia general que él definió.
Pero la muerte del 'Che' impone a los revolucionarios otro deber. Los revolucionarios deben sobrepasar su emoción, y cerrar sus filas. Los revolucionarios deben reflexionar sobre las condiciones de la muerte en combate del 'Che', sobre las condiciones de la lucha que llevan adelante. Deben profundizar sus conocimientos y sus reflexiones sobre las relaciones de clases existentes en la América Latina, en escala nacional, y en escala internacional; sobre las formas concretas de aplicación, en cada caso, y en cada etapa de la lucha, de la estrategia general definida por el 'Che'; sobre las tácticas particulares a poner en práctica que correspondan concretamente a cada caso y a cada momento.
No se pude reflexionar concretamente fuera de la lucha. Como la lucha de clases es internacional, los revolucionarios del mundo entero pueden contribuir a definir una estrategia general, pueden comprenderla, apreciarla y aprobarla. Pero sólo los revolucionarios inmersos en la lucha en una región del mundo están en condiciones de reflexionar concretamente, pueden analizar objetivamente las relaciones de fuerza económicas, políticas e ideológicas de la lucha de clase que libran, para definir las tácticas adecuadas a su lucha.
El 'Che' deja a los revolucionarios, con su vida y con su muerte, ese gran ejemplo. Nunca dejó de unir la reflexión y la lucha. Puso al servicio de su lucha toda su inteligencia, toda su lucidez.
Los revolucionarios seguirán ese ejemplo. Las condiciones en las que él luchó y murió imponen a los revolucionarios la tarea, indispensable para la victoria de su causa; de profundizar, en la lucha misma, el análisis de las relaciones de fuerza en las situaciones concretas de la lucha de clases, para definir las tácticas apropiadas a llevar a cabo, en cada caso, y en cada momento, según la estrategia general de la lucha revolucionaria en la América Latina."
*   *   *
He ahí, en términos generales, lo que diría. Quizás el "Che" no hubiera estado de acuerdo con todas las formulaciones, pero esos desacuerdos parciales forman parte de la lucha por la que se sacrificó. Un verdadero canto fúnebre no puede dejar de ser al mismo tiempo una reflexión política, cuando lo que se conmemora es la muerte de un hombre político. Dicho esto, no te oculto que prefiero que no publiques nada mío. Pero se es absolutamente indispensable, y si este texto puede ser publicado, te lo doy.
En cuanto al fondo de las cuestiones, al que simplemente todo de modo alusivo en esas líneas, he aquí mi sentimiento.
La exigencia de la reflexión, del análisis, de la definición de tácticas concretas no implica poner en tela de juicio la estrategia general del “Che”, sino, por el contrario, realizarla. En su conjunto, la revolución en la América Latina pasa y pasará necesariamente por la lucha armada. Pero esta estrategia general es una estrategia general que, enunciada de tal forma, resulta abstracta. Ella exige su realización en las formas concretas de lucha, que correspondan, para cada país, al contenido de clase de cada momento de la lucha. Por tanto, se impone definir las formas concretas de organización, los objetivos concretos (en una lucha revolucionaria de larga duración esos objetivos varían con el desarrollo de la lucha, y las modificaciones en las relaciones de clase), las tácticas concretas y los métodos de lucha concretos que se correspondan con los objetivos concretos de cada etapa importante de la lucha de clase.
Esas diversas definiciones (organizaciones, objetivos, tácticas, métodos, etc.) se basan a su vez sobre la estrategia general y sobre el análisis concreto, conducido de acuerdo con los principios de la teoría marxista, así como de las relaciones de clase económicas, políticas e ideológicas que existen en cada país, y en cada momento.
Una estrategia general justa no es suficiente. Hacen falta organizaciones, objetivos, tácticas y métodos de lucha correctos y justos, que no se pueden definir sin los resultados concretos de este análisis concreto de las relaciones de fuerza que constituyen el estado presente, y las potencialidades de la lucha de clases en cada país, y en el conjunto de los países.
Ahora bien, en lo que he podido leer del “Che”, y en el libro de Régis, se encuentra una definición de la estrategia general, cuya demonstración se basa sobre un análisis global de la lucha de clases; se encuentra también la definición de una organización militar, de su táctica y de sus métodos de lucha (la guerrilla), pero no se encuentra el análisis concreto sobre el estado de las fuerzas de la lucha de clases en cada caso.
La guerrilla resulta el objeto de una simple afirmación, y no de una demonstración basada sobre un análisis, o más bien sobre los análisis de clase concretos. Por otra parte, se trata de una organización única, encargada de todas las tareas, sin que su unicidad esté fundada demostrativamente en análisis concretos.
En ausencia de análisis concretos, que en ese nivel lo deciden casi todo, en ausencia de análisis concretos de las relaciones de clases en las situaciones concretas, por una parte; en presencia de una sola forma de organización (que no es objeto de ninguna demostración basada sobre análisis concretos), por otra parte, se tiene la impresión de un corto circuito. De modo brusco se coloca la estrategia general en relación con una forma única de organización con táctica y métodos propios. En ese corto circuito desaparece un término importante: la definición de objetivos concretos (que implica necesariamente su carácter gradual, su cambio en función de los desarrollos de la lucha de clases). Se remplazan los objetivos concretos por un objetivo global, que es abstracto: la victoria de la revolución, la toma del poder. La ausencia de análisis concretos y la ausencia de objetivos concretos por etapas van de la mano de ese corto circuito de la estrategia general y de la organización única y de su táctica propia.
Tú sabes que todo depende en definitiva de la validez de las tesis de Régis acerca de las relaciones entre la guerrilla y el Partido. Por dos razones: porque la tesis general de Régis es, como tesis general, discutible (que la guerrilla sea el Partido in nuce); y también, y sobre todo, porque la tesis de Régis reduce los problemas complejos de la lucha revolucionaria de masas a ese único problema: las relaciones entre la guerrilla y el Partido. Las cosas no son tan simples. Considerémoslas en orden de importancia creciente.
1/ La tesis de Régis (relaciones entre la guerrilla y el Partido) concierne a la relación entre, por una parte, la organización militar de la lucha de clases revolucionario y, por la otra, la organización política de la lucha de clases. Es una cuestión muy importante, pero no la más importante.
2/ La cuestión más importante, decisiva en última instancia, no concierne a la relación entre dos organizaciones, sino a la relación entre la organización u organizaciones por una parte, y las masas populares por otra. Esta articulación entre una o varias organizaciones y las masas es capital, porque, como lo quiere[n] la teoría y la experiencia revolucionaria marxistas-leninistas, son las masas las que hacen la historia en última instancia.
En una lucha popular como la que se desarrolla en la América Latina es necesario, por tanto, tomar en cuenta las dos articulaciones y no una sola. Es necesario tomar en cuenta no sólo la articulación entre la organización de lucha militar (la guerrilla) y la organización de lucha política (el Partido), sino también y al mismo tiempo la articulación entre las organizaciones de lucha y las masas populares. Y es preciso no perder nunca de vista que de estas dos articulaciones es decisiva en última instancia (la articulación organización/masas) y la otra, a pesar de toda su importancia (y a través de todos los desplazamientos de la dominante), le está subordinada.
Si se mantienen firmemente estos principios, que yo no invento, los cuales están inscritos con todas sus letras en la experiencia revolucionaria existente, de ellos se derivan importantes consecuencias teóricas y prácticas.
Si se tienen en cuenta estas dos articulaciones, así como la primacía de la segunda con respecto a la primera, se advierte que el concepto de guerrilla no resulta adecuado para designar los caracteres de la lucha en su conjunto, los caracteres del proceso de lucha que, sin embargo, siempre está más o menos presente en la conciencia de los guerrilleros políticamente más formados. El concepto que reconoce la existencia e importancia de esas dos articulaciones es el concepto de guerra popular, con todas las exigencias que él implica. En la primera fila de esas exigencias: el pueblo. El pueblo son las masas populares. Las masas son el conjunto de clases y grupos sociales que están de un mismo lado en la lucha, contra el mismo enemigo. El contenido del pueblo varía según las etapas de la lucha de clase: según las etapas de la lucha, una clase o un grupo social dados se une al pueblo o lo abandona para pasarse al lado opuesto.
De aquí se infiere que es preciso saber siempre qué es el pueblo, en cada momento de la lucha, dónde está el pueblo, cómo está constituido, qué quiere, de qué es capaz, etc. De ahí la necesidad vital de análisis concretos de la situación de las clases y de las relaciones de clase.
Se infiere que ninguna organización puede vivir sin conseguir el apoyo del pueblo, por reducido que sea ese pueblo al inicio, sin tratar de obtener rápidamente el apoyo del pueblo. Por ello es preciso que la organización defina objetivos concretos, que corresponden a lo que quieren el pueblo, y sepa traducirlos en consignas concretas. Es sobre esta base que pueden emprenderse acciones, incluso por parte de la guerrilla. Sin objetivos populares concretos, que pueden obtener la adhesión del pueblo, o al menos de ciertas capas populares para desde ahí alcanzar a otras capas más amplias, la acción de las organizaciones es estéril, y ciertas organizaciones, que no pueden vivir sin el apoyo directo del pueblo, pueden desaparecer, o ser destruidas.
Esto no quiere decir que hay que abandonar un solo instante el principio de la guerrilla. Lo que quiere decir es que en una guerra de clase prolongada como la que se prepara en la América Latina, hay que situar a la guarrilla en su justo lugar, en función de las dos articulaciones que he indicado, y no esperar milagros rápidos de una organización que es un elemento capital de la guerra popular, pero que sólo puede ejercer su función en un conjunto complejo definido, en que el estado de las masas en la lucha de clases desempeña el papel determinante en última instancia.
Sé que a este esquema general (que no es más que un esquema) se le puede oponer el ejemplo de Cuba, donde las cosas no sucedieron de esa forma. En Cuba la guerrilla pasó con gran rapidez y una facilidad relativa de la simple guerrilla a formas de la guerra popular. Pero este resultado tiene causas específicas que merecerían ser analizadas: la situación de la lucha de clases en la misma Cuba por una parte, la coyuntura internacional por otra (los Estados Unidos no intervinieron), permitieron ese paso rápido y (relativamente) fácil. No es seguro que las cosas sucedan de la misma manera en los otros países de la América Latina. La situación interna de la lucha de clases puede ser diferente allí (hasta donde conozco, en Bolivia los campesinos tomaron posesión de las tierras al ocurrir la revolución del MNR; la consigna movilizadora de los campesinos, la consigna secular de los campesinos, ¡la Tierra para los Campesinos!, no podía desempeñar allí, a pesar de la atroz miseria campesina, su papel revolucionario); igualmente es distinta la situación de la lucha de clases en el plano internacional (los Estados unidos intervienen ahora directamente, con métodos que, por el momento, desgraciadamente parecen ser relativamente eficaces). La coyuntura que permitió a la guerrilla cubana desembocar rápidamente en una forma de guerra popular (apoyo y participación activa de las masas) no existe quizás en ningún lugar de la América latina. Es imposible pronunciarse sobre este punto sin análisis concretos. No es posible pensar, a priori, que la guerrilla desembocará rápidamente y por sus propios medios en una guerra popular.
Si ello fuera así (y es posible que yo me equivoque, es posible que se hayan hecho análisis concretos), habría que pensar el papel de la guerrilla, indispensable, en función del proceso de desarrollo de la guerra popular, que amenaza ser una guerra prolongada. Se ello fuera así, las exigencias que indiqué (las dos articulaciones y sus consecuencias) deben tomarse en consideración para asignarle a la guerrilla no sólo su lugar de intervención en el espacio, sino también sus formas de intervención en el tiempo, y sus condiciones de intervención  (mínimo de apoyo popular, perspectivas de un incremento del apoyo de las masas populares), al igual que los objetivos, las tácticas, los métodos concretos del conjunto de la lucha, en sus distintos momentos. Poner en primer plano el concepto de la guerra popular, con todas sus consecuencias, es reconocer el papel determinante de la segunda articulación (organizaciones/masas). Ello está en línea con todas las formas de experiencias legadas por el movimiento obrero en las disímiles luchas que éste ha emprendido (tanto las frustradas por el fracaso como las coronadas por la victoria).
Sé que es fácil decir estas cosas desde lejos y escribir frases sobre una hoja de papel. No tengo en forma alguna la pretensión de enseñar nada a nadie. No hago más que recordar principios probados, y probados por innumerables luchas, sea cual fuere la forma. Sólo me permito esta llamada dentro de los límites, extremamente estrechos, en que un intelectual, que puede tener, al menos a través del estudio, acceso a las lecciones de esas experiencias de lucha del movimiento obrero, puede auxiliar con ello a compañeros que hacen infinitamente más que él, porque ellos sí están en la lucha en la que a menudo dejan la vida. Pero dentro de esos límites creo que es mi deber hacer esta llamada.
Su juzgas útil dar a leer estas últimas consideraciones a compañeros responsables – o a uno de ellos -, lo dejo a tu buen juicio. Por mi parte, no dirijo lo anterior más que a ti.
Un abrazo
Althusser1
*   *   *
Paris 26 de diciembre 67
         querido Retamar:
Sin noticias tuyas, ni por la Revista, ni por carta, después de tus llamados urgentes de octubre, y mis respuestas.
Recibí al último N° de Casa.
Si puedes no publicar nada, ni mi carta a Régis ni mi “página” sobre el “Che”, ello es, desde mi punto de vista, la mejor solución. Cuando te digo “desde mi punto de vista”, tengo en cuenta lo que imaginas: intereses generales, los de nuestra causa común.
Pero me gustaría mucho que respondieras mi carta, a título personal, y que me dijeras lo que tú piensas de las cuestiones sobre las cuales te doy mi opinión. Ello me es tanto más necesario por cuanto no tengo con las realidades latinoamericanas las mismas posibilidades de contacto que tú.
Sé que estás muy ocupado, sobre todo con vuestro “Congreso” de enero2. Pero aquellas cuestiones son demasiado importantes: debes poder encontrar un momento para responderme.
Espero tu carta.
Te abrazo
Althusser
ENS
45 calle de Ulm
Paris 5e.3
_____________________________
Traducido del francés por E.R
1 El último párrafo, la despedida y la firma están manuscritos (N. de la R.)
2 Se refiere al que seria conocido como Congreso Cultural de La Habana: Cf. Casa de las Américas, n. 47 (marzo-abril de 1968), passim; y n. 48 (mayo-junio de 1968), p. 149-151. (N. de la R.)
3 La firma está a maquina, pero esta iniciada a mano. Los datos de la dirección también están manuscritos. (N. De la R.)

_____________________________
"Louis Althusser ante la muerte de Ernesto Che Guevara". Carta a Roberto Fernández Retamar. Paris. 25 de outubro de 1967: reproduzida postumamente com uma introdução de Fernandez Retamar em "Casa de las Americas" 190, janeiro-março de 1993, pp. 59-64.
*Poéta y político cubano, teorico de un nacionalismo martiano, oportunista y arribista no puede ser calificado de revisionista pues nunca se definio como marxista. 




Imaxes 1º de maio.

 
Noruega

Montréal-Québec.

 

viernes, 3 de mayo de 2013

Estado español: Exitosa manifestación de Clase.

1º de Mayo en Madrid: ¡Sí a la lucha! ¡No al pacto social!



Madrid - El 1º de Mayo, respondiendo a la convocatoria de distintos sindicatos alternativos y de clase y de diferentes organizaciones políticas, unos 10.000 trabajadores de distintas fábricas y empresas, de la sanidad, la educación, estudiantes, mujeres, parados, etc., se sumaron a la manifestación que arrancó a las 11.30h en la Plaza de la Beata María de Jesús, recorriendo el Paseo de las Delicias hasta Atocha y terminando en la Plaza de Sánchez Bustillo frente al Museo Reina Sofía. La manifestación iba encabezada por una gran pancarta con la consigna “¡Sí a la lucha! ¡No al pacto social!” y a lo largo de la misma no cesaron los gritos de “¡Viva la lucha de la clase obrera!”, “¡Comisiones y UGT sindicatos del poder!”, “¡Así, así, ni un paso atrás, contra los recortes, huelga general!”, “¡Contra el paro lucha obrera!” y otros.

En el transcurso de la manifestación Gran Marcha Hacia el Comunismo repartió en mano centenares de hojas de su comunicado “1º de Mayo ¡Contra el capitalismo salvaje: unidad y lucha de la clase obrera y el pueblo!” http://granmarchahaciaelcomunismo.wordpress.com/2013/04/30/1o-de-mayo-contra-el-capitalismo-salvaje-unidad-y-lucha-de-la-clase-obrera-y-el-pueblo-gran-marcha-hacia-el-comunismo/ al igual que de la declaración conjunta internacionalista con ocasión del 1º de Mayo http://granmarchahaciaelcomunismo.wordpress.com/2013/05/01/1o-de-mayo-2013-declaracion-conjunta-internacionalista/

Informacción tomada del blog de los camaradas de Gran marcha hacia el comunismo.

MANIPUR: El PCm Manipur firma la declaración del 1º mayo.

PC maoist Manipur signs joint declaration May First 2013 !

Please endorse our party to the list of signatory of MAY DAY Declaration.

We apologize for late replay.

Thanks

Yours Comradely,

Comrade Sharad
Maoist Communist Party, Manipur

GALIZA: Propaganda dos maoístas.


Cartaz da campaña.

correovermello-noticias
A Coruña, 01.05.13
O Comité de Construción do PCmaoísta da Galiza ten levado acabo unha campaña de propaganda, en diversas localidades do país, coa difusion de centenares de exemplares do comunicado internacional do primeiro de maio dos partidos e organizacions comunistas maoístas. Tanto en escolas como fabricas asi como nas manifestacions organizadas polos sindicatos galegos, compañeiras e compañeiros simpatizantes do CC PCmG difundiron este importante comunicado internacionalista.



jueves, 2 de mayo de 2013

Declaración conjunta de 4 organizaciones maoístas latinoamericana.







¡Proletario de todos los países, uníos!

Declaración Conjunta con motivo del 1º de Mayo del 2013:
¡Ante la crisis general del imperialismo, preparar, iniciar y desarrollar Guerras Populares hasta el comunismo!

Saludamos al proletariado internacional, a los trabajadores explotados y oprimidos del mundo, saludamos las luchas armadas de liberación nacional en Irak, Afganistán, Kurdistán y en la heroica Palestina. Saludamos a las masas populares que se levantan, luchan, combaten y resisten en todo el mundo contra el imperialismo y los regímenes reaccionarios de sus países; aun cuando en muchas de estas luchas se carece de un estado mayor proletario, se generan excelentes condiciones para la inevitable y necesaria forja de ésta dirección.
Todas estas batallas son parte de la hoguera de la lucha de clases, en ellas forjamos el más duro y afilado acero para impulsar la nueva gran ola de la Revolución Proletaria Mundial.
Saludamos de forma especial a las masas revolucionarias que bajo la dirección de Partidos Comunistas marxistas-leninistas-maoístas desarrollan o preparan la Guerra Popular.
Tal como hace 127 años el proletariado no cesa de combatir; superando dificultades inmensas, propias o las impuestas por sus enemigos de clase, no ha arriado jamás su roja bandera. En esas grandes batallas libradas en Chicago en 1886 o en aquellas de París en 1871, ya anidaba la Guerra Popular; así es la lucha de clases y de ella el Presidente Mao nos pidió que no la olvidáramos jamás. Justamente, lucha de clases expresada en Guerra Popular por la conquista del poder por y para la clase y el pueblo; lucha de clases por el triunfo cabal y completo de la Revolución de Nueva Democracia; lucha de clases por el establecimiento de la Dictadura del Proletariado y el Socialismo; lucha de clases expresada en Revoluciones Culturales Proletarias hasta el Comunismo: ¡En Guerra Popular hasta el Comunismo!

Se profundiza la crisis imperialista, las masas se levantan
El sistema imperialista vive una de las mayores crisis de su historia, ésta es parte de su crisis general, crisis de sobreproducción (insoluble bajo el capitalismo) y agudiza todas las contradicciones fundamentales de la época en el mundo: entre burguesía y proletariado, entre distintos países imperialistas, entre naciones oprimidas y el imperialismo, siendo esta última la principal.
Cómo expresión de lo dicho arriba, el imperialismo descarga la crisis en las naciones oprimidas agudizando en ellas las contradicciones entre masas y semi-feudalidad, evolucionando la feudalidad, sus formas, encubriéndolas; profundizando, por otro lado, la condición colonial y semicolonial de éstas, intentando salvar al capitalismo burocrático existente en ellas, aumentando para ello la superexplotación de la clase obrera, apuntando a una  mayor concentración de la tierra y la riqueza, empobreciendo a las masas, encareciendo la vida, saqueando sus recursos, corporativizando el movimiento obrero y popular y criminalizando su protesta.
Por otra parte, en los propios países imperialistas, sus respectivos estados adoptan distintas medidas contra el proletariado y demás masas trabajadoras: reduciendo salarios, aumentando la edad de jubilación, recortando derechos y beneficios sociales, disminuyendo el gasto fiscal en salud y educación, acrecentando la carga impositiva, etc.
Finalmente, atacando todas las conquistas de los trabajadores, sean en los mismos países imperialistas o bien en sus colonias y semicolonias, reprimiendo brutalmente las protestas, intentando controlar a las masas desarrollando diversos programas y “políticas compensatorias” instruidas por el propio imperialismo y/o cooptando las dirigencias de las organizaciones obreras y populares. Aplicando formas fascistas y demoliberales de gobierno; desenvolviendo por último cretinismo parlamentario pretendiendo encubrir con ello la creciente tendencia hacia la reaccionarización y militarización de la sociedad.
Expresión de lo anterior son los desesperados esfuerzos del imperialismo -particularmente del imperialismo yanqui- para salir de su crisis, lanzándose para ello, hacia un nuevo reparto del mundo,  interviniendo cada vez de manera más directa en las naciones oprimidas, a través de sus guerras de rapiña, haciendo todo tipo de maniobras para derribar gobiernos que ya no les sean útiles, manteniendo los que les resulten funcionales, azuzando masas contra masas, provocando disturbios, organizando mesnadas y mercenarios a su servicio.
Esta crisis se viene profundizando y la perspectiva de que países imperialistas como Alemania entren en recesión o que el imperialismo Chino haga lo propio tras la tendencia hacia la desaceleración de su economía no hacen otra cosa que convertir en una vana fantasía las proyecciones de recuperación; incluso la situación se viene agravando en Rusia, Japón y en los mismos USA (las entrañas de la bestia). Las propias proyecciones de crecimiento mundial del FMI y el Banco Mundial al respecto, han debido corregirse a la baja, evidenciando pesimismo y desazón en las filas enemigas. Toda esta situación aumenta la presión por un nuevo reparto del mundo en medio de la colusión y pugna interimperialistas. La situación en el Magreb o en el levante del Mediterráneo (Siria y otros) o África muestran la creciente agresión del imperialismo francés, inglés o alemán. En el Mar de China y el Pacífico occidental (Corea del Norte) el imperialismo japonés se rearma aceleradamente y busca ganar posiciones en colusión y pugna con el imperialismo yanqui para enfrentar a Rusia y China.
Los diferentes cambios que se han producido en la situación internacional no solo no han modificado las contradicciones fundamentales del mundo contemporáneo sino que también no han alterado el carácter de superpotencia hegemónica única que detenta el imperialismo yanqui.
Ante esta agudización de las contradicciones fundamentales, como una forma de responder a las medidas anti populares que se les quieren imponer o se les han impuesto, las masas, repitiendo y voceando la consigna “la rebelión se justifica”, han respondido por todo el mundo con grandes levantamientos que sacuden el viejo orden; es así como las masas populares, hacedoras de la historia, derriban regímenes lacayos del imperialismo, al mismo tiempo que amplían las luchas de liberación nacional en Irak, Afganistán, Manipur, Kurdistán y Palestina.
Las propias metrópolis de las potencias imperialistas en el viejo mundo son azotadas por grandes olas de luchas obreras y se van esparciendo por toda Europa. En China fascista, recientes movimientos de protesta nos señalan una formidable masa de trabajadores concentrados que representan un potencial de magnitud sin igual, que viene encabezando estas luchas, creando posibilidades de imprevisibles tormentas para todo el orden social-imperialista.
Toda la crisis del imperialismo no puede hacer más que agudizar la contradicción entre revolución y contrarrevolución en todos los planos. Además de su combate a la revolución, el imperialismo tiene en el terreno ideológico un componente fundamental de su ofensiva contrarrevolucionaria, creando formas de confundir, levantando cortinas de humo o propiciando la capitulación. Esto porque aprendieron en su experiencia de combate a la revolución, que es precisamente en el terreno ideológico que reside el punto crucial para hacer avanzar o retroceder la revolución en cada país.
El Presidente Mao Tsetung ha señalado que América Latina es una de las zonas de tempestades revolucionarias. Esto ha quedado demostrado a sangre con las innumerables y combativas luchas desarrolladas por las masas en el campo y la ciudad; en particular, la Guerra Popular en Perú ha sido una de estas tormentas que han sacudido hasta su base el dominio imperialista en la región.
Los distintos gobiernos lacayos de turno en América Latina están aplicando en lo fundamental las tareas contrarrevolucionarias que el imperialismo les ha impuesto, con ello se busca descargar la propia crisis imperialista sobre los pueblos latinoamericanos, impulsar el desfalleciente capitalismo burocrático en ellos, profundizar la condición semicolonial y semifeudal de estos, a través de la aplicación de políticas reaccionarias en toda línea combinada o no con falsos discursos antiimperialista y pseudorevolucionarios. En relación a los gobiernos social fascistas de Morales, Correa y Maduro-Chávez, ante la combatividad de las masas han reestructurado recientemente sus viejos estados e impulsado la corporativización de la sociedad.
Con los gobiernos de Dilma-Lula más que nunca el Estado brasileño se ha desarrollado como punta de lanza del imperialismo yanqui en la región, económico, político y militar, así lo evidencia la ocupación militar de Haití, con el reaccionario y genocida ejército brasileño a la cabeza de la UNASUR.
Vista la situación en su conjunto, Latinoamérica no ha dejado de ser el patio trasero del imperialismo yanqui, esto significa, entre otros aspectos, que sigue siendo un importante punto de apoyo para sus ofensivas contra otros pueblos.

El proletariado necesita la Internacional Comunista
La crisis imperialista, las oleadas de levantamientos, luchas de liberación nacional y guerras populares han repercutido enorme y favorablemente en el Movimiento Comunista Internacional (MCI). Sin embargo, ante la imposibilidad de derrotar ideológica, política y militarmente las guerras populares, levantamientos armados y luchas de masas revolucionarias, la burguesía ha tenido que etiquetarse cómo “marxista-leninista-maoísta” para poder infiltrarse en los partidos comunistas y así poder sofrenar sus luchas, desviarlas a la capitulación, acuerdos de paz o espurias negociaciones. Fenómenos como éstos no son nuevos y ya los hemos presenciado en el pasado en algunos partidos comunistas, ejemplo de ello se dieron después de la II Guerra Mundial o más contemporáneamente en Nepal con la traición del prachandismo a la Guerra Popular y la Revolución de Nueva Democracia.
En particular, Avakian (representante de la burguesía en las filas proletarias) y su revisionismo (expresado en la “Nueva Síntesis”), llevó al total y completo desenrumbamiento y liquidación de su partido, el Partido Comunista Revolucionario de USA.
El revisionismo de Avakian niega entre otros aspectos, el socialismo científico, niega la misión histórica del proletariado, niega la lucha de clases y la guerra popular como única forma de establecer, desarrollar y defender el nuevo poder y la dictadura del proletariado; en filosofía, niega la teoría marxista del conocimiento y el materialismo dialéctico e histórico. A cambio, el avakianismo ofrece vieja y podrida ideología burguesa expresada en su cacareada “nueva síntesis” haciéndose eco, con ello, del lloriqueo de la intelectualidad burguesa respecto al “determinismo económico” del marxismo; afirmando que la verdad no tiene carácter de clase; defendiendo un “núcleo sólido” para encubrir su cretinismo parlamentario; etc. A final de cuentas niega la ideología científica del proletariado: el marxismo-leninismo-maoísmo.
No podemos olvidar que este Señor no ha estado solo, asaltando el CoMRI, creó su propio séquito con el cual pretendió imponer y difundir sus negros vómitos. Frustrado en sus afanes hegemonistas, con su línea general derrotada en la lucha de dos líneas en el seno del Movimiento Revolucionario Internacionalista y con sus concepciones en bancarrota, no acató siquiera, los acuerdos y pasó con “dedicación de artista” y coludido con Prachanda (“el feroz de papel”) a consagrarse a la liquidación del MRI contando para ello con avanzadas en distintos países. Esto es más importante aún si consideramos que la imposición en el MRI del maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo en 1993 -aporte del Partido Comunista del Perú y del Presidente Gonzalo a la ideología del proletariado y al MCI-, es una victoria contundente para la clase ante la porfiada negación de esta cuestión ideológica fundamental por parte de Avakian y el PCR-USA, entre otros. Cuestión similar se vivió el 2000 en la reunión ampliada del MRI y la “Declaración del Milenio” en la cual se impuso la vigencia universal de la Guerra Popular.
Ante esta situación consideramos erróneo simplificar el problema de los recodos, reveses o capitulaciones como atribuibles a la existencia de un pensamiento guía, esto es no entender la dinámica ideológica, la repercusión de la lucha de clases en el interior de los partidos y sus direcciones, o sea la lucha de dos líneas y el estrecho vínculo del partido con las masas. Al contrario, sin pensamiento guía, es imposible el triunfo de la revolución y el paso de esta a etapas más altas, tal como quedó demostrado con la Revolución de Octubre y la Revolución China y el papel de Lenin, Stalin y el Presidente Mao Tsetung en ellas.
En el fuego de la lucha de clases más aguda el pensamiento guía es el crisol donde se funde la ideología, el programa y línea política general de la revolución en determinado país. Ejemplo de ello es el pensamiento Gonzalo, esto es la aplicación del marxismo-leninismo-maoísmo a las condiciones de la realidad del Perú, logrando con ello contribuir al MCI con la sistematización y síntesis del maoísmo como nueva, tercera y superior etapa del marxismo, incluyendo en esto aportes de validez universal hechos por Presidente Gonzalo a la ideología científica del proletariado.
La Guerra Popular en el Perú ha sido y es un blanco clave de la ofensiva contrarrevolucionaria mundial encabezada por el imperialismo yanqui, esta ofensiva ha provocado serios reveses, creando condiciones para el desarrollo de líneas oportunistas de derecha, revisionistas y capitulacionistas en dicho país. Ninguna revolución ha avanzado de un solo golpe o por un camino rectilíneo, la historia de las revoluciones enseña que no son pocos los reveses, derrotas parciales y nuevos avances. De ello nos habla la revolución rusa y china, como parte de la experiencia de la Revolución Proletaria Mundial.
La revolución es la tendencia histórica y política principal, Perú no es una excepción a esto y estamos convencidos que el proletariado del Perú bajo la dirección del Partido Comunista del Perú y con el apoyo del Movimiento Comunista Internacional, superará todas las dificultades, pues su fortaleza está en su sólida vinculación con las masas gracias a que cuenta y puede aplicar su Base de Unidad Partidaria: ideología marxista-leninista-maoísta pensamiento Gonzalo, programa y línea política general, establecidos, comprobados y desarrollados en más de 30 años de Guerra Popular.
La experiencia histórica ha comprobado lo dicho por Lenin de que pretender combatir al imperialismo y la reacción separadamente del combate del revisionismo y el oportunismo no pasa de ser pura fraseología. Ni la revolución rusa ni la revolución china han podido triunfar contra sus enemigos de clase sin antes aplastar al revisionismo y al oportunismo; igualmente, durante el socialismo la lucha contra el revisionismo no se detiene so riesgo de que éste triunfe y restaure el capitalismo.
El revisionismo es el peligro principal para la Revolución Proletaria, esto queda de manifiesto no solo en la conclusión de los acuerdos de paz, sino también cuando al otorgarle carácter meramente táctico a la lucha armada, se le utiliza para presionar por reformas al viejo Estado. La Guerra Popular tiene carácter universal, es el único camino para la emancipación de la clase y el pueblo, la única vía para conquistar y defender su Poder.

Las tareas revolucionarias del proletariado
En el contexto actual de lucha de clases a nivel mundial nuestro deber revolucionario es asumir las tareas que la situación demanda:
-          Imponer el maoísmo como mando y guía del MCI para impulsar la nueva gran ola de la revolución proletaria mundial, todo esto en lucha contra toda variante de revisionismo y oportunismo, sirviendo a la urgente tarea de construir la Internacional Comunista.

-          Constituir o reconstituir partidos comunistas maoístas militarizados para desencadenar Guerra Popular, en los países dominados por el imperialismo hacer la Revolución de Nueva Democracia avanzando ininterrumpidamente al socialismo, y en los países imperialistas para hacer la revolución socialista, y en todos a través de sucesivas Revoluciones Culturales alcanzar el dorado comunismo, nuestra meta irrenunciable. Ello implica construir las herramientas fundamentales de la revolución, Partido Comunista, Ejército Popular y Frente Único de las clases revolucionarias, bajo la dirección omnímoda del Partido Comunista.
-          Luchar por una conferencia internacional maoísta unificada, con el objetivo de combatir la dispersión y profundizar la lucha de dos líneas de forma más organizada   posible que nos lleve a alcanzar una mayor unidad ideológica y política, bajo los       principios del MLM en medio de la lucha sin cuartel contra el revisionismo y todo oportunismo. Una conferencia internacional para establecer niveles de coordinación entre diferentes partidos, organizaciones e iniciativas maoístas que estén en GP o preparándola

-          Impulsar campañas conjuntas:
  • de apoyo a las guerras populares en curso, que además de ser un deber internacionalista, son una forma de indicar a las masas de nuestros propios países y del mundo, único camino a seguir una lucha revolucionaria para su emancipación, a Guerra Popular.
  • Por la libertad de los presos políticos y prisioneros de guerra del mundo.

¡Viva el Primero de Mayo clasista, combativo y revolucionario!
¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo!
¡Viva la Nueva Ola de la Revolución Proletaria Mundial!
¡Muerte al imperialismo, a la reacción y al revisionismo!
¡Abajo la guerra imperialista y viva la Guerra Popular!
¡Salvo el poder, todo es ilusión!

1º de Mayo de 2013


Partido Comunista de Brasil – Fracción Roja
Partido Comunista de Ecuador – Sol Rojo
Frente Revolucionario del Pueblo (Marxista-leninista-maoísta) de Bolivia
Fracción Roja del Partido Comunista de Chile