
lunes, 26 de diciembre de 2016
viernes, 23 de diciembre de 2016
BRASIL: Grande pesar polo falecimento do compañeiro Primo.
Companheiro Primo, Presente na Luta!
Com imensa consternação, comunicamos o falecimento do Companheiro TARCÍSIO DOS REIS, carinhosamente conhecido como PRIMO.
O velório está sendo realizado no salão
da Escola Popular Orocílio Martins Gonçalves – Rua Ouro Preto, 294 –
bairro Barro Preto, Belo Horizonte e o sepultamento será às 13 horas
desta quinta-feira, 22/12, no Cemitério da Paz – Avenida Carlos Luz –
bairro Caiçara.
No dia 24 de novembro o Companheiro
Primo, 57 anos, foi acometido por um infarto, ficou internado todo esse
período no Hospital São José, e na manhã de quarta-feira, 21/12, seu
coração proletário, alegre e jovial, parou de bater.
O COMPANHEIRO PRIMO estará sempre
presente em nossa luta e em nossos corações. PRIMO teve atuação
destacada nas lutas dos trabalhadores rodoviários, sendo diretor do
STTR-BH (Sindicato dos Rodoviários de BH), nos idos tempos onde a
entidade tinha uma diretoria combativa. PRIMO também atuou em defesa dos
caminhoneiros e dos trabalhadores taxistas, categoria da qual
participou até recentemente. Ultimamente era funcionário do Marreta e
dedicado ativista do Sindicato, participando de todas suas mobilizações,
manifestações, greves e principalmente de muitas conversas com os
operários e ativistas, ao pé do ouvido, descontraídas e sempre
transbordando otimismo e muita alegria.
Sua filha, Taciana Reis, lhe escreveu uma pungente homenagem:
“É com muito prazer que venho dizer
que o senhor foi o melhor pai que poderia existir! Pai, sei que você se
foi e vou sentir muita sua falta; vou sentir falta das suas
brincadeiras, de você me chamando de “sapa”, falando ‘Tuka, vem aqui
olhar esse trem no meu Facebook!’. Vou sentir saudade dos seu parabéns
no dia do meu aniversário, vou sentir falta da sua vergonha em dizer que
me ama, vou sentir falta de você me acordando passando a barba no meu
rosto, vou sentir falta das lavagens que você dizia ser
comida mas que sempre ficavam gostosas, vou sentir muita saudade de
brigar porque você deixou o sapato no meio da sala ou porque se atrasou
pra me levar para as festas. Meu homem, fico muito triste ao saber que
não poderá me ver tirando carteira e dizendo para minha mãe que dirijo
melhor que ela.
Queria
que você tivesse o prazer ao me ver formando na faculdade e dizendo que
sou brilhante na minha profissão. Pai, me perdoa por não ter escrito
aquele textinho de aniversário ou do dia dos pais que você me pediu, e
eu fiquei com vergonha. Uma pena que só venho escreve-la agora.
Pai, me desculpa por não tirar foto com você, mas você tinha
muita vergonha e eu mais ainda, mas sabiamos que um amava o outro
demais. Pai, espero ter sido uma boa filha, espero ter te dado o mínimo
de orgulho. Você e minha mãe são bases pra mim, e quero me espelhar em
você só pra trazer a alegria que você traz com seu humor ao chegar nos
lugares; quero saber zuar como você zuava com todo mundo. Eu quero
dirigir como você, eu quero ser inteligente e ter a cabeça que você
tinha pra conversar de todos assuntos.
Pai,
eu nunca vou me esquecer da primeira e última vez que vimos um filme, e
foi dois dias antes de você nos “deixar”, aquele dia foi incrível só
porque vemos o mesmo filme e comentamos o quanto o cara lutava, kkkk.
Pai, podem falar, tentarem estragar a memória q tenho de você, mas o que
vivi com você só nos dois sabemos, ainda mais dos segredos que você me
confiou e ninguém mais no mundo sabe. Obrigada por ter sido o cara que
matava por mim. Eu me orgulho de você demais, queria que ficasse, não
queria te perder tão cedo, mas se pra Deus era a hora, a vontade Dele
deve prevalecer. Te amo demais cara, e agora eu sei que você vai estar
me protegendo mais do que já me protegia… não me engano, sei que não irá
ler minhas palavras, mas de onde estiver vai me entender. Eternamente
vou te amar. Beijos
❤”
14 reflexiones sobre el asesinato del embajador ruso en Turquía. Un articulo de Nazanín Armanian.
14 reflexiones sobre el asesinato del embajador ruso en Turquía.

En 1829, el dramaturgo y diplomático ruso Aleksandr Griboyédov era asesinado en Teherán por un grupo de ciudadanos enfurecidos por el humillante Tratado de Turkmenchay (1828), que Rusia imponía a Irán tras la victoria en la última guerra entre ambos estados: 20 millones de rublos por daños, la anexión de Armenia, Georgia, Azerbaiyán, Abjasia, Osetia del Sur, y el control total sobre el mercado iraní.
Así, los zares ganaban el Gran Juego al Imperio británico en Irán. Y serán cosas de la vida que cuando el día 19 de diciembre del 2016 el embajador ruso en Ankara era asesinado (porque Rusia desafiaba el dominio de Turquía y sus aliados sobre Siria), Vladimir Putin iba a ver una obra de teatro de Griboyédov.
El magnicidio del diplomático ruso Andrei Karlov sugiere las siguientes observaciones:
- Que Karlov ha sido uno de las cerca de 550 personas que han sido víctimas de los atentados terroristas en las dos últimas semanas ocurridos en Turquía, Egipto, Yemen, Jordania, Nigeria, Irak y Alemania. Pero, ya ven, ni la muerte iguala a los seres humanos, ni nos paramos a indagar en el “Cui bono”.
- El atentado, que muestra los graves problemas de seguridad en Turquía, más que dañar las relaciones entre Moscú y Ankara, transmite un mensaje al propio Erdogan: ¡no será difícil acabar con él! Aunque éste golpe también será utilizado por el sultán miope para endurecer la represión y restaurar la pena de muerte. El “Estado Profundo” que domina el escenario turco y allí lo llaman “mentes oscuras”, integra a miles de agentes de la CIA, Mossad, BND, Mit, Gulenista (o sea, Gladio), etc., está provocando una guerra civil, que apunta además al propio presidente.
- Ankara, sin tener pruebas, ya señala al clérigo exiliado Fethullah Gülen, mientras Moscú pide una investigación exhaustiva sobre la identidad de los responsables. Pero, aunque ambos tienen en la mente el rostro del verdadero autor intelectual, lo llamarán “terrorismo” para salvar la relación recién reanudadas y cerrar la crisis.
- Se intenta provocar a Rusia, empujándole hacia otra trampa. Vladimir Putin anunciaba dos semanas antes la nueva estrategia de Rusia de “fortalecer sus posiciones” en el mundo que es más contundente que “la Doctrina Putin” del 2013.
- Las balas enviaron también un aviso a los representantes de Ankara antes de reunirse con sus homólogos iraníes y rusos en Moscú para decidir los siguientes pasos en Siria sin contar con EEUU y Arabia saudí. La cumbre que fue convocada por el Kremlin tras la liberación de Alepo, querrá mostrar el control de Rusia sobre la situación de Siria en la víspera de la toma de posición por Donald Trump en enero, y así aumentar su capacidad de negociar acerca de las sanciones impuestas a Rusia y el nuevo reparto de influencias en Oriente Próximo.
- Sale a luz el pulso entre los “atlantistas” y los “eurasianistas” en el Partido de la Justicia y el Desarrollo. ¿En qué lado debemos estar?
Un dilema que de otra manera también está presente en el seno del poder
en Irán. Pero el ejército turco ha sido entrenado por la OTAN para
luchar contra los adversarios de EEUU en la región, entre ellos Rusia,
Irán y Siria, y unos cuantos acuerdos comerciales con unos y otros no
cambia esta realidad. - Días antes Benjamín Netanyahu visitaba Azerbaiyán, vecino de Irán, al que ha vendido en los últimos años armas por el valor de 85,4 mil millones de dólares. Israel, que es el único ganador absoluto de las guerras bélicas y económicas contra Irak, Libia, Siria, Sudan, Yemen e Irán, pretende alquilar en el país azerí las cuatro bases militares de la era de la URSS para llevar adelante el plan de EEUU contra Irán.
- Es cierto que este asesinato ofrece ventajas a Rusia en Siria en sus negociaciones con Turquía: tendrá más motivos para atacar las posiciones de los rebeldes y exigirle abandonar realmente la idea de derrocar a Assad. Cosa que haría ya que hoy la principal preocupación del dictador turco son los kurdos sirios y los de su país, por lo que seguirá patrocinando el terrorismo yihadista para destruirlos.
- EEUU, que utiliza la “carta kurda” en la región, ignoró a Ankara, armando la guerrilla kurda de Siria. Pues ahora cuenta con dos bases militares en el territorio kurdo del país destrozado.
- Es ingenuo pensar que Rusia, Irán y Turquía podrían formar un triángulo estratégico. La historia, la geografía y los intereses contradictorios de los tres hacen que su alianza sea absolutamente táctica y fruto del pragmatismo; se romperá por el peso de las fuerzas antirrusas y pro occidentales en los gobiernos de Irán y Turquía, así como por el pulso de cada uno en hacerse con la hegemonía de la región.
- Turquía, que en la década de 1980 contaba con el respaldo de sus aliados en la lucha contra el “terrorismo” kurdo, hoy está solo. Es más: el viejo aliado, EEUU, planea acabar con el presidente del país.
- Washington, al enviar a Turquía a la guerra contra Siria repetía la misma táctica que hizo con Irak en 1991, incitándole a Saddam Husein a invadir Kuwait para poder anunciar el Nuevo Orden Mundial sobre los restos de la URSS. Ankara se equivocó en una cuestión clave: la OTAN (o sea, EEUU) no está para servir a sus socios, sino para que ellos le sirvan de instrumento para mantener su hegemonía global. Erdogan ya sabe que EEUU suele regalar una soga a sus aliados cuando ya no les necesita.
- El hecho de que en 2017 el director de ExxonMobil, Rex Tillerson, dirija la política exterior de EEUU pondrá el proyecto qatarí del gasoducto a Siria en el centro de la guerra ahora que ya ha cumplido su principal objetivo: desmantelar el Eje de Resistencia a Israel formado por Irán, Siria, Hizbolá y Hamas. Trump necesitará una Turquía estable y amiga para ejecutar este proyecto y Erdogan no es su hombre. Todos saben que la “prosperidad” y estabilidad de Turquía (algo que ya es historia) bajo su mandato fue fruto de la destrucción de Irak, Siria y las sanciones contra Irán. El regreso de las petroleras a la primera fila de la política de EEUU augura nuevas guerras en la región más estratégica del planeta.
- Uno de las consecuencias de la desestabilización de Turquía será la salida masiva, no solo de los refugiados sirios, sino de los propios turcos del país. Cuestión que no le preocupa a los “desestabilizadores” ya que será considerado “daño colateral” de los determinantes juegos estratégicos-energéticos mundiales.
lunes, 19 de diciembre de 2016
A morte de Fidel e o destino do revisionismo cubano. Un artigo de AND
A morte de Fidel e o destino do revisionismo cubano

Nota do blog: Reproduzimos importante artigo publicado no jornal A Nova Democracia nº 182 sobre a questão de Fidel Castro.
Em síntese: iniciara a Revolução Cubana como um processo revolucionário e democrático, revolução democrática tal como corresponde a um país semicolonial e semifeudal, para resolver os problemas principais: a democratização e acesso a terra, destruição do latifúndio, reforma agrária e confiscação do grande capital monopolista subordinado ao imperialismo e nacionalização das companhias imperialistas ali atuantes, que só pôde tomar o Poder mediante luta armada. Até aí se avançou, grandes avanços, libertação nacional, conquistas sociais (educação, saúde, moradia popular e melhoria na qualidade de vida) e ódio de toda a canalha direitista, anticomunistas raivosos, converteu Cuba num bastião antiimperialista e esperança para os povos do mundo, sobretudo América Latina.
No entanto, revolução democrática de velho tipo, posto que se ausentara a direção do Partido Comunista autêntico que impusesse a direção da revolução nas mãos da classe operária e sob a guia do marxismo (à época, marxismo-leninismo). Problemas: falta do Partido e direção da luta armada nas mãos da pequena-burguesia através da frente única e sua linha política democrática.
Tal como assinala Lenin: na época do imperialismo, sendo capitalismo monopolista, não pode existir desenvolvimento genuinamente nacional para os países dominados sem realizar a revolução democrática (confiscando o imperialismo, a grande burguesia e o latifúndio), mas há que passar ininterruptamente à transformação e revolução socialista. Em Cuba, não fora realizada a transformação nem revolução socialista, por problema de ideologia, concepção de classe. Com as ameaças do USA, a direção cubana se submete à URSS já social-imperialista em troca de “proteção” (teoria da subjugação nacional, não se apoiar nas próprias forças – problemas da direção pequeno-burguesa). Direção cubana se declara “comunista” seguindo a linha ideológico-política revisionista de Kruschov-Brejnev e camarilha (direção da revolução passa às mãos do revisionismo).
A partir daí, não diversificou nem coletivizou agricultura, não desenvolveu industrialização e as forças produtivas, senão o inverso: botou a economia cubana – monocultura de cana-de-açúcar e tabaco, ademais outras matérias-primas – a serviço da URSS capitalista adotando a teoria social-imperialista da “divisão internacional do trabalho” de Kruschov-Brejnev (subjugação nacional). Desenvolve-se assim capitalismo burocrático, principalmente sob propriedade estatal, subserviente à superpotência social-imperialista da época, URSS revisionista. Avanços sociais estagnam e aprofunda dependência da URSS social-imperialista.
Trafica-se assim a luta armada e a Revolução Cubana, o sangue vertido pelos melhores filhos e filhas de Cuba à serviço do revisionismo soviético, este sinistro inimigo jurado da revolução proletária mundial e caluniador dos dirigentes máximos do proletariado Marx, Engels, Lenin, Stalin e Presidente Mao. Fidel Castro, como principal dirigente desta importante revolução que se resultou inconclusa e interrompida, é também principal responsável por tal fato e principal expoente do revisionismo cubano.
Servir ao Povo de todo Coração
A morte de Fidel e o destino do revisionismo cubano
Rui LupaJaílson de Souza
“Sentimos o afã de redenção e solidariedade do povo cubano, voltado para seus irmãos ainda sob o jugo do mesmo inimigo: o imperialismo norte-americano. É a primeira vez que se ergue na Assembleia das Nações Unidas a voz de um povo latino-americano verdadeiramente livre e independente, proclamando que os princípios contidos na Primeira Declaração de Havana são os objetivos da Revolução, a qual tem uma importância sem precedentes para a história dos países da América Latina.”
Pedro Pomar, dirigente do Partido Comunista do Brasil
“É lamentável que uma revolução tão importante como a revolução cubana tenha sido truncada e mesmo traída. (…) Como é diferente o Fidel de 1973 do de 1953! Entregou-se completamente aos social-imperialistas soviéticos. Na realidade, enrolou a bandeira da revolução. Mas, nem por isso o movimento revolucionário deixa de avançar na América Latina.”Com a morte de Castro, toda a reação mundial e particularmente a guzanada enquistada em Miami se agitaram frenética e histericamente expelindo todo seu rancor e recalques de capachos e lacaios do imperialismo ianque e sua baba hidrofóbica de ódio à memória do que foi a Revolução Cubana. Brindaram celebraram a morte de Fidel agitando bandeiras de uma Cuba serviçal do USA, no último 26 de novembro.
Maurício Grabois, dirigente do Partido Comunista do Brasil e comandante na Guerrilha do Araguaia.
Esses arrivistas festejam a morte de Castro como se enterrassem com ele o comunismo. Essa gente odeia as massas, sente repulsa a qualquer coisa minimamente popular e democrática, como as conquistas da Revolução Cubana alcançadas antes de que sua alta direção a colocasse de joelhos frente ao social-imperialismo soviético sobre o bastão de Kruschov, Brejnev e seus sucessores, todos traidores do socialismo.
A primeira questão importante é compreendermos o ódio com que o monopólio da imprensa e os diversos grupelhos anticomunistas viscerais de direita e da reação tratam Fidel Castro e a Revolução Cubana. Embora seja um processo de avanço com significativos recuos e estagnação por ter sido uma revolução democrática que não avançou ao socialismo e, portanto, resultou inconclusa e que culminou com a sujeição de Cuba à URSS social-imperialista, fato é que Fidel Castro e a luta armada que planteou o programa democrático das reformas agrária, educacional, habitacional e no tratamento da saúde popular, etc. animaram todo o movimento popular, particularmente na escravizada América Latina, inspirando revolucionários e lutas anti-imperialistas por todo o mundo.
Um pequeno país, colado às fronteiras ianques, declarava-se independente e ameaçava inspirar a rebeldia na mais importante base do imperialismo ianque: a América Latina.
Rompem as correntes: triunfa a Revolução Cubana
Em 1960, Fidel lia para uma multidão entusiasmada o programa democrático da Revolução, no que ficou conhecido como Primeira Declaração de Havana.“O direito dos camponeses à terra; o direito do trabalhador ao fruto do seu trabalho; o direito das crianças à educação; o direito dos doentes à assistência médica e hospitalar; o direito dos jovens ao trabalho; o direito dos estudantes à educação gratuita, experimental e científica; o direito dos negros e dos índios à ‘dignidade plena do homem’; o direito da mulher à igualdade civil, social e política; o direito dos idosos a uma velhice segura; o direito dos intelectuais, artistas e cientistas a lutar, com suas obras, por um mundo melhor; o direito dos Estados a nacionalização dos monopólios imperialistas, resgatando assim as riquezas e recursos nacionais; o direito dos países ao comércio livre com todos os povos do mundo; o direito das nações pela sua plena soberania; o direito dos povos em converter suas fortalezas militares em escolas, e armar seus trabalhadores, seus camponeses, seus estudantes, a seus intelectuais, o negro, o índio, a mulher, o jovem, o idoso, todos os oprimidos e explorados, para que defendam, por si mesmos, seus direitos e seus destinos.”
A Revolução Cubana, sendo num país semicolonial-semifeudal, nasceu erguendo bandeiras democráticas, expressando a insatisfação das massas populares do povo cubano que viviam em total subjugação nacional e brutal tirania, com sua economia reduzida à monocultura e ao turismo de bordéis e cassinos.
Com o golpe do ditador Fulgência Batista em 1952, diversos grupos se insurgem, e entre eles um grupo liderado por Fidel e Raul Castro tenta de armas nas mãos tomar um quartel militar, o Quartel de Moncada (1953). Lá são presos e, quando soltos, se exilam no México, de onde organizam nova tentativa de derrubar Batista, desembarcando com o iate Granma com 82 combatentes e desencadeando a luta armada pelo poder.
Entre eles estava o argentino Ernesto “Che” Guevara, que demonstrou rapidamente ser de todos aqueles democratas revolucionários o mais avançado, representando a ala esquerda da revolução democrática que se desenvolvia.
O caráter de classe
“É simplesmente ridículo negar a necessidade do Partido na realização da luta armada, como faz Fidel Castro (…). A negação do Partido é, no fundo, uma forma de se opor à hegemonia do proletariado na revolução em benefício da pequena-burguesia.”Deste ousado processo revolucionário que resultou na vitória em 1º de janeiro de 1959, romantizado com ares de aventura juvenil, se desenvolveu uma série de conclusões que confundiram os setores menos esclarecidos do movimento popular e revolucionário ao longo de muitos anos.
Comitê Central do Partido Comunista do Brasil, janeiro de 1969, em “Guerra Popular, o caminho da luta armada no Brasil”
O ponto que logo foi bastante explorado pelos que procuram atalhos fáceis foi o de que seria possível que um punhado de homens, sem a direção de um autêntico Partido Comunista, poderia iniciar uma guerrilha e, com a própria dinâmica dos combates, mobilizar as massas populares para posteriormente conquistarem o poder. Assim, Fidel Castro incentivou o revisionismo armado e todo tipo de oportunismo de “esquerda”, levando à derrota várias lutas revolucionárias em toda a América Latina, aqui mesmo no Brasil, sendo a mais recente as Farc na Colômbia.
Che Guevara mesmo tentou aplicar essa fórmula na Bolívia e pagou com a própria vida os equívocos de teorias que preconizam subestimar o papel de direção do Partido Comunista como encarnação da ideologia científica do proletariado ou de substituí-lo por “frentes de esquerda” ou outros arranjos pequeno-burgueses.
Outro tortuoso legado do grupo de Castro foi a reivindicação de algumas reformas sociais de cunho democrático, como se tratando de transformações socialistas.
As primeiras ações do governo revolucionário são autenticamente democráticas e anti-imperialistas, como a democratização do acesso à terra, a nacionalização das empresas estrangeiras e um investimento em saúde, educação e moradia populares. É desse processo inicial de caráter democrático-burguês da Revolução Cubana que nasceu as mais importantes conquistas para o povo cubano.
Lenin, ao analisar a fase imperialista do capitalismo, a qual vivemos, afirmou que a partir de então está terminado o período das revoluções democráticas dirigidas pela burguesia e pela pequena-burguesia, e se iniciara a era das Revoluções Proletárias. Com isso Lenin afirmou que em um mundo repartido entre potências imperialistas, nenhum país semicolonial conseguiria desenvolver-se de forma autônoma e independente sem que houvesse uma revolução democrático-burguesa ligada à onda revolucionária proletária, iniciada com a ousada Comuna de Paris, em 1871, mas principalmente triunfante com a Revolução Bolchevique de 1917 na Rússia.
Assim, a luta anti-imperialista e anticolonial não pode vencer desvinculada da luta pela revolução proletária mundial; necessita da direção do Partido Comunista para elevar do programa democrático e anti-imperialista à revolução ininterrupta ao socialismo, sob risco dessas revoluções desabarem e seguir o bastão de mando de uma ou outra potência imperialista.
A Revolução Chinesa, vitoriosa 10 anos antes da Revolução Cubana, demonstrava a validade das teses de Lenin através da sua aplicação concreta pelo Presidente Mao Tsetung. No país mais populoso do mundo, em uma encarniçada e prolongada luta dirigida pelo Partido Comunista, levava a cabo as transformações democráticas (principalmente a Revolução Agrária e a independência nacional) passando ininterruptamente às transformações socialistas, que significavam a industrialização acelerada do país e a coletivização da agricultura baseadas nos próprios esforços e na mobilização das massas.
Sem que se avançasse às transformações socialistas que pudessem consolidar o poder político, as próprias conquistas da Revolução, como a independência nacional e a Revolução Agrária, estariam ameaçadas.
Um problema recorrente: a troca de amo
Logo após a tentativa de invasão de Cuba por tropas financiadas pelo USA, em 1961, Fidel faz uma opção política e ideológica. Como forma de manter-se fora da área de influência ianque, escolhe a sujeição à URSS social-imperialista, já na época em pleno processo de restauração capitalista.Fator decisivo para esta decisão foi a ausência da direção proletária revolucionária para elevar a Revolução Cubana a um novo patamar, passando-a à revolução socialista. Aplica-se assim a política de “troca de amos”, ou seja, sujeição de Cuba a um novo patrão, ao domínio de outra potência imperialista, o social-imperialismo soviético.
Nesse processo é formado um arremedo de partido (denominado de “comunista”), para reproduzir as formas políticas, já sob direção revisionista da URSS, que nada tem mais a ver com socialismo.
Interrompe-se qualquer processo de desenvolvimento nacional, industrialização e coletivização da agricultura, inclusive retroagindo importantes avanços dos primeiros anos da Revolução, para aplicar a política social-imperialista formulada por Brejnev de “divisão internacional do trabalho”. Cuba mantém sua economia fornecedora de matéria-prima e monocultura à URSS social-imperialista, retornando à situação de colônia, na sua forma semicolonial, de antes da revolução.
É importante entender que isso é o resultado lógico de uma revolução democrática quando não dirigida pelo proletariado, através de seu Partido Comunista. No caso particular de Cuba, ocorreu que, ao se sujeitar ao social-imperialismo soviético, passou à direção da revolução o revisionismo, cuja cabeça do processo foi capitaneado por Fidel Castro.
Já para a camarilha revisionista que assaltou o poder na URSS, Cuba serviu como uma importante base avançada em sua pugna com o imperialismo ianque, e um contraponto no movimento comunista internacional ao protagonismo dos comunistas chineses, já que o PCUS não motivava o ímpeto revolucionário dos povos e, por outro lado, o “guerrilheirismo errante” com fraseologia castrista pôde ajudar a expandir a influência social-imperialista soviética. Com a opção de Fidel Castro pelo revisionismo soviético, o povo cubano perdeu a sua soberania e paralisaram-se os avanços sociais.
Negação da luta armada e cretinismo parlamentar
Logo após incentivar o revisionismo armado, causando desgastes e capitulações ante as derrotas militares dos grupos guerrilheiros, o próprio Castro passa a renegá-la, tachando a luta armada de “relativa e pouco optativa”. Fazendo coro com a Perestroika, afirmou ser o perigo principal a “guerra nuclear”, que a bomba atômica impedia a vitória da revolução e sustentou esta tese contrarrevolucionária de que não há diferença entre os imperialistas e povos oprimidos, pois “estamos todos no mesmo barco”. Aponta como saída a via do cretinismo parlamentar e da legalidade subordinada aos velhos Estados, como fizera recorrentemente com vários processos na América Central e com as Farc desde as décadas de 1980 e 1990, até o último dia de sua vida.“Cuba tem alta responsabilidade na América porque foi uma esperança; mas temos que recordar muito bem o que se passou nos anos 70: Fidel Castro afirmou que a estratégia da luta armada havia fracassado, buscando abandoná-la, deixar o que havia incentivado e apoiado.”Presidente Gonzalo, chefatura do PCP e da Revolução Peruana
Bancarrota e lições a extrair
Com a bancarrota do revisionismo e o fim da URSS social-imperialista, na década de 1990, o povo cubano teve que enfrentar, sem o suborno dos revisionistas soviéticos dados aos dirigentes cubanos, o criminoso bloqueio do imperialismo ianque, contando apenas com tabaco e açúcar e dificuldades colossais. Dificuldades que não foram superadas graças à decisão da direção cubana de servir de satélite aos revisionistas soviéticos.A saída de Fidel para a crise pós-URSS foi mais uma vez a busca por outras potências imperialistas, chegando aos dias de hoje com Raul tendo que colocar as conquistas da revolução de 1959, já bastante debilitadas pelo revisionismo de décadas, à mercê do retorno à subjugação nacional ao imperialismo ianque.
Embora Fidel declarasse após a visita de Obama ao país que Cuba “não precisava de presentes”, numa encenação de manter sua posição anti-ianque, não pôde encobrir a triste e deprimente cena de Raul erguendo o braço do representante imperialista como que dizendo “certo, vocês venceram”.
Assim, Fidel, ao contrário de representar os “problemas do socialismo”, como alardeiam toda a sorte de anticomunistas ou a morte de um comunista, representa a falta que faz o Partido Comunista, hoje marxista-leninista-maoísta, em qualquer processo revolucionário para garantir sua própria vitória; representa o risco do revisionismo na cabeça da revolução democrática e as consequências de não se avançar desta para o socialismo; significa o fim de um ciclo da história de Cuba com o qual o revisionismo castrista, representado pelo velho regime que ele chefiou até sua morte, inevitavelmente terá seu colapso.
sábado, 17 de diciembre de 2016
ECUADOR: ¡Viva la lucha por la tierra ! Comunicado del FDLP-EC.
¡VIVA LA LUCHA POR LA TIERRA!

La lucha por recuperar las tierras en Nankints, Morona Santiago se mantiene firme.
El patrimonio que se arroga para sí el estado de la tenencia y uso de las armas, y con ellas de la violencia, ha sido quebrantado de manera certera y contundente por parte de los indígenas y campesinos del pueblo Shuar.
Un nuevo intento de los campesinos e indígenas pobres por recuperar las tierras que de manera alevosa el régimen extractivista y corporativista de Correa le entregó a la minera ExplorCobres, dejó como saldo una baja mortal (policía), 5 policías más heridos, uno de ellos de gravedad y dos militares también heridos.
Acostumbrados a que sean los estudiantes consientes, los obreros, o los campesinos e indígenas pobres los que pongan su cuota de sangre en las justas movilizaciones y luchas populares, hoy la reacción ha tenido que pagar su cuota. Es la condición dialéctica de una contradicción que solo puede ser resuelta con violencia revolucionaria.
La reacción del régimen ha sido virulenta y masificada. La primera respuesta: declarar estado de excepción a la provincia de Morona Santiago y sobre la marcha el desplazamiento a la zona en conflicto de grupos élite de la policía y del ejército para reprimir la legítima lucha de los campesinos que no se resignan a dar por perdidas sus tierras.
El régimen fascista, tratando de estigmatizar a los campesinos ante la opinión pública, sostiene que éstos “están organizados en grupos irregulares”. Que no van a permitir este tipo de acciones y que por el contrario, aseguran que “vamos a capturar a los agresores y los someteremos a la justicia ordinaria”. Para sostener su perorata, Correa manifiesta que se puede no estar de acuerdo con las decisiones del gobierno pero la única vía para dirimir estas contradicciones es el diálogo.
Pero vale preguntarse: ¿Acaso las 15 mil hectáreas que ha venido ocupando el pueblo Shuar en Nankints no ha sido reconocido por todos los regímenes indistintamente de su naturaleza política?
¿Acaso los miembros de la nacionalidad Shuar no han venido manifestando pacíficamente que fueron expulsados de sus tierras y que debía retirarse la concesión a la empresa china?
¿Acaso no se adelantaron charlas a través de las distintas organizaciones indígenas y campesinas solicitando se revea la situación y se desmilitarice la zona?
Lo que pasa es que el régimen está convencido de que con su emprendimiento fascista va a intimidar a las organizaciones campesinas, populares y sindicales. Si bien es cierto la coerción y persecución le ha dado resultado con cierta dirigencia cobarde, rastrera y oportunista, de ninguna manera ha podido doblegar la legítima reivindicación y lucha del campesinado pobre que históricamente ha bregado incansablemente por la revolución agraria.
Que sepan los traidores y aquellos dirigentes oportunistas que trafican con estas luchas del pueblo, con el revisionismo que meterá la mano para arrastrar estas luchas a su consolidado político en las elecciones burguesas; a los aparatos represivos del viejo estado, a los grandes burgueses y grandes terratenientes, que esta revolución no se la hará en la asamblea, ni en fatuas mesas de diálogo, sino bajo el furor de las violencia revolucionaria que inevitablemente devendrá en guerra popular.
Saludamos la acción de estos valerosos campesinos y al pueblo Shuar. Y el régimen debe saberlo, lejos está que la lucha por la tierra pueda ser doblegada con la militarización, patrimonio de la fuerza y/o persecución de dirigentes coherentes y responsables con las tareas del pueblo y sus demandas históricas.
Rechazamos las declaraciones de la dirigencia oportunista de la CONAIE quienes no quieren asumir la responsabilidad política de la valerosa acción de los campesinos e indígenas pobres en Nankints. Rechazamos también su llamado al diálogo interponiendo de por medio a organizaciones de Derechos Humanos y a la iglesia, dejando ver su miopía política y su subordinación ideológica ante los viejos símbolos de la feudalidad en el país. Consideramos que los intentos armados por recuperar las tierras del pueblo Shuar son suficiente argumento para que el régimen defina la salida de la minera china, la desmilitarización de la zona e interrumpa la persecución de campesinos consientes que luchan por sus derechos: ¡LA TIERRA!, caso contrario, que asuma con sangre sus errores y decisiones corporativistas.
Acostumbrados a que sean los estudiantes consientes, los obreros, o los campesinos e indígenas pobres los que pongan su cuota de sangre en las justas movilizaciones y luchas populares, hoy la reacción ha tenido que pagar su cuota. Es la condición dialéctica de una contradicción que solo puede ser resuelta con violencia revolucionaria.
La reacción del régimen ha sido virulenta y masificada. La primera respuesta: declarar estado de excepción a la provincia de Morona Santiago y sobre la marcha el desplazamiento a la zona en conflicto de grupos élite de la policía y del ejército para reprimir la legítima lucha de los campesinos que no se resignan a dar por perdidas sus tierras.
El régimen fascista, tratando de estigmatizar a los campesinos ante la opinión pública, sostiene que éstos “están organizados en grupos irregulares”. Que no van a permitir este tipo de acciones y que por el contrario, aseguran que “vamos a capturar a los agresores y los someteremos a la justicia ordinaria”. Para sostener su perorata, Correa manifiesta que se puede no estar de acuerdo con las decisiones del gobierno pero la única vía para dirimir estas contradicciones es el diálogo.
Pero vale preguntarse: ¿Acaso las 15 mil hectáreas que ha venido ocupando el pueblo Shuar en Nankints no ha sido reconocido por todos los regímenes indistintamente de su naturaleza política?
¿Acaso los miembros de la nacionalidad Shuar no han venido manifestando pacíficamente que fueron expulsados de sus tierras y que debía retirarse la concesión a la empresa china?
¿Acaso no se adelantaron charlas a través de las distintas organizaciones indígenas y campesinas solicitando se revea la situación y se desmilitarice la zona?
Lo que pasa es que el régimen está convencido de que con su emprendimiento fascista va a intimidar a las organizaciones campesinas, populares y sindicales. Si bien es cierto la coerción y persecución le ha dado resultado con cierta dirigencia cobarde, rastrera y oportunista, de ninguna manera ha podido doblegar la legítima reivindicación y lucha del campesinado pobre que históricamente ha bregado incansablemente por la revolución agraria.
Que sepan los traidores y aquellos dirigentes oportunistas que trafican con estas luchas del pueblo, con el revisionismo que meterá la mano para arrastrar estas luchas a su consolidado político en las elecciones burguesas; a los aparatos represivos del viejo estado, a los grandes burgueses y grandes terratenientes, que esta revolución no se la hará en la asamblea, ni en fatuas mesas de diálogo, sino bajo el furor de las violencia revolucionaria que inevitablemente devendrá en guerra popular.
Saludamos la acción de estos valerosos campesinos y al pueblo Shuar. Y el régimen debe saberlo, lejos está que la lucha por la tierra pueda ser doblegada con la militarización, patrimonio de la fuerza y/o persecución de dirigentes coherentes y responsables con las tareas del pueblo y sus demandas históricas.
Rechazamos las declaraciones de la dirigencia oportunista de la CONAIE quienes no quieren asumir la responsabilidad política de la valerosa acción de los campesinos e indígenas pobres en Nankints. Rechazamos también su llamado al diálogo interponiendo de por medio a organizaciones de Derechos Humanos y a la iglesia, dejando ver su miopía política y su subordinación ideológica ante los viejos símbolos de la feudalidad en el país. Consideramos que los intentos armados por recuperar las tierras del pueblo Shuar son suficiente argumento para que el régimen defina la salida de la minera china, la desmilitarización de la zona e interrumpa la persecución de campesinos consientes que luchan por sus derechos: ¡LA TIERRA!, caso contrario, que asuma con sangre sus errores y decisiones corporativistas.
¡VIVA LAS ACCIONES ARMADAS POR RECUPERAR LA TIERRA PARA EL CAMPESINADO POBRE EN NANKINTS MORONA SANTIAGO!
¡VIVA LA REVOLUCIÓN AGRARIA!
¡LA TIERRA PARA EL QUE LA TRABAJA!
¡FUERA MINERAS CHINAS!
¡ABAJO EL VIEJO ESTADO BURGUÉS-TERRATENIENTE!
jueves, 15 de diciembre de 2016
Declaración Conjunta de Partidos y Organizaciones Maoistas (Texto completo)
¡Proletarios
de todos los países, uníos!
Sobre la Situación
Internacional y las Tareas en el MCI
V Encuentro de Partidos y Organizaciones
Marxista-Leninista-Maoístas de América Latina
El imperialismo no vivirá mucho porque
perpetra toda clase de infamias. Sostiene con obstinación a los reaccionarios
de los distintos países, hostiles a los pueblos. Ocupa por la fuerza muchas
colonias, semicolonias y bases militares. Amenaza la paz con una guerra
atómica. De esta manera, forzada por el imperialismo, más del 90 por ciento de
la población mundial se está alzando o se alzará en masa a la lucha contra él.
Pero el imperialismo aún está vivo; todavía hace y deshace en Asia, África y
América Latina. En el mundo occidental, los imperialistas siguen oprimiendo a
las masas populares de sus propios países. Esta situación ha de cambiar. Es
tarea de los pueblos del mundo entero poner término a la agresión y opresión
que realiza el imperialismo, principalmente el imperialismo norteamericano.
Presidente Mao Tsetung.
Entrevista con un corresponsal
de la Agencia de Noticias Sinjua (29 de septiembre de 1958)
de la Agencia de Noticias Sinjua (29 de septiembre de 1958)
Desde los inicios de la época del
imperialismo, las distintas potencias y superpotencias imperialistas vienen
intensificado su explotación y opresión sobre el proletariado en sus propios
países y vienen saqueando y sometiendo al proletariado, al campesinado y al
conjunto de las masas populares en las colonias y semicolonias, todo con el
propósito de asegurar el saqueo de las materias primas, asegurar mercados para sus
capitales y mercancías y el lucro máximo. Este saqueo y explotación ha causado dos
guerras mundiales e indecibles miserias y penalidades al proletariado y los
pueblos del mundo, atizando la lucha de clases hasta niveles magníficos que
desembocaron en las más gloriosas experiencias revolucionarias en la historia
de la humanidad, la conquista del Poder para el proletariado (dictadura del
proletariado) y el inicio de la construcción socialista, en curso a la
abolición de las clases y de toda forma de explotación, el dorado comunismo.
Con el surgimiento del
imperialismo, el mundo quedó dividido entre un puñado de naciones opresoras y
un inmenso número de naciones oprimidas, madurando las condiciones para la
revolución mundial. Con el triunfo de la Revolución de Octubre se abrió la era
de la revolución proletaria mundial, que es la tendencia histórica y política
principal. La lucha entre revolución y contrarrevolución en la era del
imperialismo y la revolución proletaria mundial nos ha legado las más
importantes experiencias de la lucha de clases-los triunfos de las grandes
revoluciones en Rusia y China, el impulso a las luchas de liberación nacional y
la Gran Revolución Cultural Proletaria-, y con la guerra popular en Perú se
inició la ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial. De esta
forma la ideología científica del proletariado, única ideología científica, se
desarrolló hasta una nueva, tercera y superior etapa: el maoísmo.
Sostenidos en los aportes del pensamiento
gonzalo, resultado de la aplicación del maoísmo a la revolución en el Perú, nos
reafirmamos en que ser comunista hoy es ser marxista-leninista-maoísta,
principalmente maoísta, y que es tarea de los comunistas enarbolar, defender y
aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente aplicarlo, para imponer
el maoísmo como mando y guía de la revolución proletaria mundial, y que pase a
comandar cada vez más la nueva gran ola de la revolución proletaria mundial.
El Presidente Mao nos indicó una
y otra vez que, como comunistas, tenemos el deber de utilizar la concepción
marxista, el punto de vista marxista y el método marxista para estudiar el
mundo objetivo, con el único propósito de transformarlo. Y que al estudiar la
realidad objetiva debemos esforzarnos por asir la contradicción principal en
cada momento, que debemos centrarnos principalmente en torno a la lucha de clases
y la lucha de dos líneas, para lo cual debemos analizar las relaciones de
clases fundamentales y la correlación de fuerzas de clase.
Nos reafirmamos en que únicamente
sostenidos en el marxismo-leninismo-maoísmo y los aportes de validez universal
del pensamiento Gonzalo podremos orientarnos en la comprensión del
desenvolvimiento de las contradicciones fundamentales, asir la contradicción
principal del mundo actual para definir correctamente la política y las tareas
que se desprenden de la situación objetiva, cuidándonos del subjetivismo, la
superficialidad y la unilateralidad, y distinguiendo las contradicciones entre
nosotros y el enemigo de las contradicciones en el seno del pueblo.
Las
contradicciones fundamentales del mundo actual
Primera contradicción:
entre naciones oprimidas, por una parte, y superpotencias y potencias
imperialistas, por otra.
Esta es la contradicción
principal en el mundo actual. Existe, por una parte, un gran número de naciones
oprimidas, que son países coloniales o semicoloniales, sometidos económica,
política y culturalmente al imperialismo, aunque estos últimos cuenten con una
soberanía o independencia formal; por otra parte, está un puñado de potencias
imperialistas, ya sean éstas superpotencias o potencias, en cualquier caso naciones
opresoras.
En el campo de las potencias
imperialistas, el imperialismo yanqui es la superpotencia hegemónica única,
Rusia es aún superpotencia atómica y existe un puñado de potencias
imperialistas de segundo orden.
Al imperialismo yanqui, más que a
los otros imperialistas, su propia condición hegemónica lo hunde más. Por su
propia naturaleza imperialista, y para mantener su hegemonía, está obligado a
llevar varias guerras al mismo tiempo, además de mantener presencia militar en
todos los continentes. Esto le genera un costo económico inmenso, que incluye
el sostenimiento de su maquinaria militar y de espionaje, costos por los
créditos de guerras ya hechas y las actuales, asistencia a los veteranos, sin
contar el costo social que le ocasionan en su propio suelo el desprecio a la
vida y la dignidad de las masas, el genocidio que aplican para sojuzgarlas, con
lo cual se granjea el odio de todos los pueblos del mundo.
El imperialismo yanqui es el
mayor exportador de capitales a nivel mundial, lo que se expresa en enormes
desbalances en su economía. El imperialismo yanqui es un gigante con pies de
barro, con una inmensa deuda externa, de los hogares y de las empresas y un
gran déficit comercial. Es el más monopolista, más parasitario y que atraviesa
mayor descomposición que los demás países imperialistas.
Por su parte, en los países
oprimidos se concentra la mayor parte de la población del planeta y la más
pobre, sometidos a la opresión del imperialismo, el capitalismo burocrático y
la semifeudalidad, viviendo en condiciones que no se condicen con el nivel de
desarrollo alcanzado por la humanidad, que sufren la degradación de sus
condiciones de vida, del medio natural yson golpeados por sistemáticas guerras
de rapiña del imperialismo y sus lacayos locales
En los países oprimidos, sobre
una base semifeudal, colonial o semicolonial, se desenvuelve un capitalismo
burocrático que genera modalidades políticas e ideológicas correspondientes e
impide sistemáticamente el desarrollo nacional, explota al proletariado, al
campesinado y a la pequeña burguesía y constriñe a la burguesía media. La
crisis mundial seguirá descargándose sobre los países oprimidos mientras
mantengan esta condición y seguiremos siendo botín de cada reparto.
Contrariamente a lo que digan los
representantes del imperialismo y sus lacayos revisionistas, la llamada
“liberalización económica”, la “globalización” la “nueva distribución mundial
del trabajo”, etc., todo lo que los imperialistas han impulsado junto con las
clases dominantes de estos países, no ha cambiado el carácter de los mismos,
sino más bien lo ha preservado y evolucionado. Lo que sostienen los
embellecedores del imperialismo -de que la inversión extranjera (imperialista)
en sectores donde habría ciertas supuestas “ventajas comparativas” conduciría al
progreso y desarrollo- no es más que una mascarada para encubrir el saqueo. El
resultado de varias décadas de “apertura a la inversión extranjera” es que no
ha habido ningún verdadero desarrollo nacional en los países oprimidos. La
promesa de que el aumento de los precios de las materias primas generaría
grandes beneficios para los países donde están ubicadas, ha quedado
absolutamente desmentida por la realidad. Los hechos prueban que la mayor parte
de los beneficios, de las ganancias obtenidas en el período de altos precios delas
materias primas, fueron a parar a las llamadas “multinacionales”, es decir, a
los países imperialistas.
Por medio de su llamada “inversión
extranjera” se produce la exportación de capitales imperialistas, la
competencia entre monopolios por el dominio de los mercados y países. Aquella
potencia que adquiere ventaja en esta carrera incrementa su posición
monopolista, su poder y, con ello, su parasitismo, el vivir del “recorte del
cupón”, con lo cual también profundiza su propia podredumbre, su hundimiento.
Lejos de impulsar el desarrollo
económico en los países oprimidos, la inversión imperialista genera un
desarrollo deformado, una economía estrangulada por el capital financiero,
mayor concentración del capital en los grandes monopolios y el sometimiento de
toda la producción, las finanzas y el consumo nacional a los intereses de éstos.
En estas condiciones el proletariado por medio de su partido comunista, en
alianza con el campesinado como fuerza principal, tiene la misión de dirigir a
todas las fuerzas revolucionarias en la revolución democrática contra el
imperialismo, el capitalismo burocrático y la semifeudalidad.
La política del imperialismo de
EE.UU. hacia las semicolonias es el mayor sometimiento y la mayor subyugación
nacional o la guerra. El plan de los imperialistas es la partición de los
países y nuevo reparto, basado en la fuerza militar y el despliegue en
posiciones de combate. Lo que buscan no es paz, sino subyugar a los pueblos a
través de la capitulación mediante “acuerdos de paz”, con los que sólo
formalizan lo ganado en el campo de batalla.
Sin reconocer el carácter
semifeudal de nuestros países y, por tanto, la necesidad de la guerra agraria
para resolverlo, se termina negando la necesidad de la revolución democrática en
los países oprimidos, la necesidad de desarrollar la guerra popular como guerra
unitaria-con campo principal y ciudad complemento necesario- para acabar con el
imperialismo, el capitalismo burocrático y la semifeudalidad. Así también, sin
reconocer el carácter semicolonial y semifeudal, sobre el cual se desenvuelve
un capitalismo burocrático en el así llamado Oriente Medio, no es posible
entender el carácter de lucha de liberación nacional de sus pueblos contra las
distintas potencias imperialistas, su carácter de guerra de resistencia, de
guerra justa, principalmente contra el imperialismo yanqui pero sin descuidar a
la superpotencia atómica, Rusia, independientemente de las fuerzas de clase que
actualmente dirigen estas luchas armadas ante la falta de dirección comunista.
Segunda contradicción:
entre proletariado y burguesía.
La inmensa riqueza producida socialmente
crece sin cesar, pero esta riqueza es apropiada de forma privada por un puñado
de imperialistas y por los grandes burgueses y terratenientes en los países del
tercer mundo. El resultado de todo esto son crisis más agudas y con ciclos más
cortos dentro de la crisis general y última del imperialismo, que empujan a los
estados imperialistas a enredarse en guerras de rapiña por el nuevo reparto del
mundo. Todo esto atiza la contradicción entre proletariado y burguesía en las
propias naciones imperialistas.
Por una parte, la crisis
económica sostenida desde 2008 -que se inició como crisis financiera en EE.UU.-
ha sido descargada sobre las masas, golpeado también al proletariado de los
países imperialistas, particularmente en Europa, atizando agudas luchas por la
defensa de las conquistas obtenidas a lo largo de todo el siglo XX.
Por otra parte, las
contradicciones entre burguesía y proletariado se atizan también como resultado
de las olas migratorias de miles de refugiados de guerra y pobres en general
que, huyendo de la guerra imperialista y de la feroz explotación y opresión de
las semicolonias, pasan a engrosar las filas de proletarios en estos países. La
ola migratoria y la “tragedia humanitaria” que conlleva son también una
necesidad de los monopolios en los propios países imperialistas, que requieren
bajar los costos de producción bajando los niveles de salario -por ejemplo, la
reacción del imperialismo alemán estima que requiere engrosar la fuerza de
trabajo con 500.000 inmigrantes por año- pero al mismo tiempo propalan a través
de los medios el peligro del “terrorismo” y promueven la histeria chovinista, alentando
el racismo y el nacionalismo. Se promueve la política reaccionaria de dividir a
la clase entre trabajadores nativos y trabajadores inmigrantes para conjurar la
acción unificada clasista del proletariado, para que éste no se organice como
clase única, con intereses únicos e ideología, política y partido comunista. Aquí
la contradicción es también entre revolución y contrarrevolución y no entre
fascismo y democracia de “izquierda” o de “derecha”. No se trata de tal o cual
régimen político o forma de gobierno de la dictadura burguesa, sino de acabar
con esta dictadura de la burguesía sobre el proletariado y el pueblo en estos
países imperialistas mediante la revolución socialista, que tiene que hacerse
mediante guerra popular.
Esta contradicción al interior de
las naciones imperialistas se agudiza además-y esto es característico de la
actual fase de su descomposición-porque las infamias de todo tipo que cometen
los estados imperialistas contra las naciones oprimidas, particularmente el
imperialismo de EE.UU., vienen repercutiendo cada vez más al interior de los
propios países imperialistas. Los inmisericordes asesinatos en masa mediante
bombardeos aéreos, el uso de drones contra la población civil, el estigma de
“terrorista” colocado a toda fuerza beligerante que se opone al sometimiento
nacional, se han convertido en cosa común como parte de la guerra imperialista.
Esto lo hacen en países donde han declarado la guerra y a cuyas fuerzas armadas
se les niega tal condición y el derecho a la guerra, pero también lo hacen en
países donde llevan a cabo guerra no declarada o secreta como Yemen y Pakistán.
Y lo hacen con plena impunidad, porque contra ellos no hay ni jueces ni
tribunales internacionales que valgan. Esta guerra imperialista necesariamente
tiene que regresar a casa.
Además, en su propio país, el
asesinato sistemático y continuo de miembros de las masas más pobres por parte
de las fuerzas represivas del Estado yanqui es parte de la guerra contra el
proletariado y el pueblo norteamericano, particularmente contra la población
negra e inmigrantes del Tercer Mundo. Ante la opresión, las masas se levantan
en rebelión y las armas que se les dieron para masacrar a las masas en las
naciones oprimidas las están volviendo contra sus propios opresores.
En resumen, lo principal es que
el movimiento contra la guerra imperialista irá en aumento, sumado a la
rebelión contra la explotación y opresión de la clase y la miseria creciente de
las masas. Así está sucediendo en todos los países imperialistas, especialmente
en China, Francia, pero también en los Estados Unidos, donde la masa explotada
y oprimida del proletariado está conformada por cerca de 50 millones de proletarios
procedentes de los países de América Latina. A través de esta masa pobre, el
desarrollo de la lucha de clases con guerra popular en América Latina impactará
también en el desarrollo de la lucha de clases del proletariado por la
conquista del Poder en los Estados Unidos.
Tercera contradicción:
entre potencias y superpotencias imperialistas.
Como ya enseñara Lenin, el
imperialismo no es uno sólo, sino que hay diferentes países imperialistas. Esto
es, potencias y superpotencias imperialistas que se dividen el mundo según sus
relaciones de fuerza, económica, política y militar, relación de fuerza que
está cambiando a cada momento y que se desenvuelve en colusión y pugna.
Estados Unidos es actualmente la
superpotencia hegemónica única. Con la desintegración de la URSS
socialimperialista en 1991, el peso económico de la Rusia imperialista quedó
reducido a un nivel comparable al de la Italia imperialista, aunque mantiene su
carácter de superpotencia atómica. También están las restantes potencias
imperialistas como Alemania, Gran Bretaña, Francia, Japón, China, Holanda, Australia,
Nueva Zelanda, Canadá, Italia, España, etc., que en total son un puñado de
países opresores. Desde la década de 1990 están en un nuevo reparto de los
países oprimidos que estuvieron sometidos a la Unión Soviética
socialimperialista. Todos los acontecimientos de alguna importancia acaecidos
desde ese entonces en el este de Europa, bélicos o no bélicos, enel así llamado
Oriente Medio, el Golfo Pérsico y Afganistán se enmarcan en este nuevo reparto.
La antigua pugna entre las dos
superpotencias, EE.UU. y la URSS social imperialista se ha transformado. La
actual situación mundial está marcada por el plan del imperialismo yanqui de
desarrollar a sangre y fuego su guerra de agresión con un objetivo inmediato –Siria–
otro a mediano plazo –Irán– y un objetivo estratégico que es arrebatar a Rusia su
condición de superpotencia atómica que aún mantiene, para lo cual utiliza
alianzas, según convenga, con los otros imperialismos como Alemania, Francia,
Inglaterra, etc., a fin de subvertir el orden en las zonas de influencia que
tienen gran valor estratégico para Rusia. Por su parte, Rusia pugna por conservar
estas zonas, especialmente en Ucrania, Siria e Irán.
El punto más candente está
actualmente ubicado en el así llamado Oriente Medio, porque el control de esta
zona, particularmente sobre Siria e Irán, tiene gran importancia para el
imperialismo yanqui, no sólo porque significa arrebatar las esferas de
influencia de Rusia, sino también porque le permitiría asegurar su condición
hegemónica al acceder al control estratégico de una de las regiones clave del
mundo para el abastecimiento de petróleo a casi todas las demás potencias
imperialistas, asegurándole así una ventaja definitiva en la competencia
interimperialista. Es precisamente este aspecto el que dificulta que pueda
alinear a todas las demás potencias contra Rusia.
Cuando
los imperialistas, solos o coaligados, van contra un país oprimido o contra
varios de estos países del Tercer Mundo, en ese momento no sólo se expresa la contradicción
principal, sino también la tercera contradicción, entre países imperialistas. Y
en esto violan cuando quieren sus propios acuerdos, su propio derecho
internacional, el principio de no agresión, pues la ley es para que la cumplan
los otros. Por ello la paz, la armonía entre los imperialistas son viejas
historias vueltas a contar, como la del “superimperialismo”, “ultraimperialismo”,
“neoimperialismo”, “neoliberalismo”, “neocolonialismo”, viejas teorías que
apuntan contra la revolución democrática y contra las luchas de liberación
nacional.
La rebatiña imperialista por
llevarse la mayor tajada de la torta es absoluta y la colusión de unos con
otros es relativa, esto determina el carácter circunstancial y pasajero de las
alianzas imperialistas; no hay “bloques imperialistas”. Las potencias
imperialistas de segundo orden bregan por convertirse en nuevas superpotencias
y así pugnar por la hegemonía mundial para poder ocupar el lugar que hoy
ostenta el imperialismo yanqui e imponer a través de una nueva guerra mundial un
nuevo orden y un nuevo reparto. La Unión Europea no es un “imperialismo
europeo”, sino que es alianza de los países de Europa Occidental bajo dirección
de Alemania para pugnar por el reparto del mundo.
Tampoco hay tal “bloque Rusia-China”,
entre éstos también existen disputas. Más aún, la China socialimperialista aún no
tiene un lugar muy importante en el nuevo reparto, debido a que tiene baja
capacidad ofensiva en relación con las demás potencias imperialistas. Con China
aún aplica la contención y prima la colusión, pues tiene su lugar como
manufacturera de los productos de consumo y para la colocación de capitales de diferentes
potencias imperialistas como EE.UU., Japón, Alemania y otros.
En relación con la contradicción
entre socialismo y capitalismo, que corresponde a toda la era de la revolución
proletaria mundial, en la situación actual ésta se desenvuelve en el terreno
ideológico e histórico. Desde el campo de la reacción, esta contradicción se
manifiesta en la ofensiva contrarrevolucionaria general, que entra en declive y
actualmente apunta contra las guerras de liberación nacional por medio de la
denominada “guerra contra el terrorismo”, a la cual oponemos la contraofensiva
revolucionaria que se desarrolla con guerra popular. En el campo de la
revolución, la contradicción entre socialismo y capitalismo se expresa en que
el socialismo vive como idea en las luchas del proletariado y los pueblos del
mundo. El clamor de las masas por reconquistar el Poder se levanta especialmente
en los países donde ha habido socialismo, perspectiva que se expresa cuando los
veteranos de la URSS que combatieron en la II Guerra Mundial marchan con
carteles del camarada Stalin y cuando los obreros y los campesinos en China se
levantan en nombre del Presidente Mao. Todas estas luchas son parte del
complejo proceso de restauración y contrarrestauración. El socialismo se
establecerá ahí de todas maneras y será con guerra popular, para continuar con
la construcción del socialismo y la dictadura del proletariado.
El Presidente Mao, analizando el desarrollo de la lucha de clases a nivel
mundial, comprendió que el imperialismo había entrado en una fase de
agravamiento de su crisis general y que se había abierto la época de su barrimiento
completo por la revolución proletaria, destacando que esto ocurriría en el
periodo de los “próximos 50 a 100 años”. El Presidente Gonzalo desarrolló esta
comprensión, indicando que alrededor de 1980 entramos en la ofensiva
estratégica de la revolución proletaria mundial, en que la tarea estratégica
retrasada es la constitución o reconstitución de los partidos comunistas, según
sea el caso, sobre la base del marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el
maoísmo, para iniciar y desarrollar las guerras populares en todos los países
del mundo como guerra popular mundial. Debemos reafirmarnos en todas estas
importantes tesis y combatir resueltamente todas las tentativas de la reacción
y el revisionismo que siembran confusión, sirven a la dispersión del movimiento
comunista y a separar el movimiento comunista de las luchas de liberación
nacional.
Se despeja el campo para la
revolución y la guerra popular. En América Latina, los gobiernos de Venezuela,
Brasil, Bolivia, Ecuador, etc. han entrado en descomposición, arrastrando a toda
laya de oportunistas y revisionistas que los han sustentado y defendido como
supuestos gobiernos “antiimperialistas”, “progresistas”, “revolucionarios”,
etc. Este descalabro alcanza también al revisionismo cubano, que ha respaldado y
usado de soporte a todos estos gobiernos, que lejos de ser de “izquierda” -como
lo propala el oportunismo, el revisionismo y demás reaccionarios- son gobiernos
que, en cada país, encabeza la facción burocrática de la gran burguesía al
servicio del imperialismo, principalmente yanqui. Es también expresión de esta
descomposición definitiva el acuerdo de “paz” entre el revisionismo armado y el
gobierno de Colombia para tratar de deslegitimar el camino democrático, la
Guerra Popular, con el cretinismo parlamentario y seguir sosteniendo el camino
burocrático de la reacción y el imperialismo.
El enfrentamiento bélico entre
revolución y contrarrevolución en el mundo nos impone la tarea irrenunciable de
combatir el imperialismo y la reacción combatiendo al mismo tiempo en forma implacable
al nuevo revisionismo, rechazando el oportunismo y el cretinismo parlamentario,
y educando a las masas en la violencia revolucionaria y en distinguir a los
amigos de los enemigos, para que así puedan liberar sus poderosas energías en
la lucha revolucionaria. Para esto es necesario adquirir cabal comprensión del
maoísmo como ideología universal y, en medio de la lucha de dos líneas,
asumirla, encarnarla y aplicarla a la revolución en cada país, generando el
pensamiento guía y la jefatura de cada revolución, todo esto en medio de la
forma más alta de la lucha de clases, la guerra popular.
Es una necesidad la lucha contra
el nuevo revisionismo que ataca el marxismo, el partido, la violencia
revolucionaria, el socialismo y la dictadura del proletariado, cuya forma más
sistematizada se estructuró en el Perú como línea oportunista de derecha,
revisionista y capitulacionista, rabiosamente negadora de la jefatura, del pensamiento
gonzalo, de la guerra popular y de la revolución democrática. Hay que
combatirlo implacablemente en cualquier forma que se presente, como son sus
variantes que representan los revisionistas Avakian, Prachanda y otros.
Se
necesitan más guerras populares para hacer la revolución y enfrentar la guerra
imperialista
La situación objetiva a nivel
mundial se desarrolla y en todas partes maduran las condiciones para la
revolución. Tal como lo señaló el Presidente Mao en 1958, el imperialismo aún
está vivo, y el imperialismo yanqui -como superpotencia hegemónica única y
gendarme contrarrevolucionario mundial- es el enemigo principal de los pueblos
del mundo; aún hace y deshace en África, Asia y América Latina; aún ocupa semicolonias
por la fuerza, despliega bases militares e impone la guerra de rapiña; aún está
oprimiendo a las masas populares en su propio país. Y todo esto es hoy aún más
agudo que hace 60 años. Pero esta misma situación se hace también cada vez más insostenible
y es inevitable el levantamiento de más del 90 por ciento de la población
mundial contra el imperialismo y los reaccionarios, y esto, en dura brega y en
desarrollo desigual, ya está en curso como una segunda gran ola de la
revolución proletaria mundial.
Como maoístas, somos partidarios
de la tesis del Presidente Mao de ‘tres mundos se delinean’, que concibe, por
una parte, la distinción fundamental entre naciones imperialistas y naciones
oprimidas por el imperialismo y, por otra, que entre los imperialistas existen contradicciones,
que éstos se mueven en colusión y pugna, donde la pugna es absoluta y la
colusión es transitoria, pues la pugna es por la repartija imperialista del
botín que somos los países oprimidos.
Así, vemos cómo el primer mundo
está en redefinición, que se expresa en cómo se va produciendo el hundimiento
de la superpotencia hegemónica única, el imperialismo yanqui, en un largo
proceso con florescencias pasajeras y recaídas. Vemos también cómo la
superpotencia atómica, Rusia, busca recuperarse a largo plazo y cómo las demás
potencias imperialistas de segundo orden le pisan los talones, dentro del
proceso de barrimiento/hundimiento en que se encuentra el imperialismo por la
revolución mundial, cuya base son los países del Tercer Mundo.
La situación actual confirma lo
señalado por el Presidente Mao respecto a que Asia, África y América Latina son
zonas de tempestades revolucionarias y base de la revolución proletaria
mundial, y confirma también lo que indica el Presidente Gonzalo respecto a que
el Tercer Mundo se extiende actualmente hasta Europa.
La disputa entre los
imperialistas se va a intensificar mucho más y nuestros países son el botín de
disputa. Habrá lucha cada vez más encarnizada entre los monopolios del capital
financiero, a veces violenta y a veces no violenta, pero principalmente
violenta, pues el imperialismo es guerra y reacción política en toda la línea. Es
lucha por mercados para exportación de capitales y extracción de materias
primas y otros recursos naturales y por fuerza de trabajo más barata, ese es el
interés de los monopolios imperialistas y ese es el interés de sus Estados.
Esta es la base económica de las guerras de agresión del imperialismo contra
los países oprimidos, su verdadero carácter es el de guerras de rapiña por un nuevo
reparto en un amplio escenario que-entre otros escenarios-abarca desde el Asia
Central al África Subsahariana y que se irá extendiendo más. Sólo entendiendo
esto es posible reconocer el carácter de guerra de rapiña imperialista contra
los pueblos y naciones oprimidas, como estamos viendo en Palestina, Irak,
Afganistán, Mali, Siria, Libia, etc. Esta misma guerra de rapiña desata la ira
de los pueblos, que se levantan en poderosa lucha armada y llevan al atolladero
político, moral y por tanto militar de los imperialistas, los que, vistos en
perspectiva, no son más que tigres de papel.
Todo esto genera mejores
condiciones objetivas para la revolución mundial. Sólo los revisionistas y
oportunistas encallecidos pueden pretender negar la mayor maduración de las
condiciones objetivas en todos los países, particularmente en los países
oprimidos, que son la base de la revolución mundial y el botín del nuevo
reparto en marcha.
Todas las contradicciones
fundamentales del mundo actual se agudizan, pero en particular se agudizan la
contradicción históricamente principal, entre naciones oprimidas por un lado y naciones
imperialistas por otro, y la tercera contradicción, inter imperialista. Pero
también la guerra imperialista de agresión tiene que repercutir en los propios
países imperialistas, como ya está ocurriendo con la agudización de la lucha de
clases entre el proletariado y la burguesía. Así, se entiende que el centro de
la tormenta se encuentra en las naciones oprimidas, pero que también se deben constituir
o reconstituir partidos comunistas en los propios países imperialista se
iniciar y desarrollar guerras populares.
Las masas se están levantando en
rebelión en todo el mundo, hay mayor hundimiento del imperialismo y éste se
enreda en una serie compleja de guerras en las que será barrido definitivamente
por la revolución mundial en el periodo de los 50 a 100 años. Esta es la etapa
de ofensiva estratégica de la revolución proletaria mundial, que avanza en una
nueva gran ola conformada por guerras de resistencia y guerras populares, donde
estas últimas son lo principal en perspectiva.
Únicamente
partiendo de lo aportado por el Presidente Mao podemos comprender la situación
actual de países del llamado Oriente Medio Ampliado como Siria, donde se
agudizan dos contradicciones en las que actúan tres fuerzas. Las dos
contradicciones son: 1) la contradicción entre naciones oprimidas y naciones imperialistas,
contradicción principal y 2) la contradicción interimperialista, contradicción
secundaria. Las tres fuerzas son: 1) El imperialismo de EE.UU., superpotencia
hegemónica única, enemigo principal, y sus aliados temporales; 2) la
superpotencia atómica, Rusia, y sus aliados temporales; 3) el país agredido,
Siria, incluyendo todas sus clases y minorías nacionales, exceptuando un puñado
de traidores partidarios de la teoría de la subyugación nacional. Aun cuando la
justa lucha de resistencia es llevada por las masas en forma heroica y debe ser
apoyada por todos los revolucionarios, ésta es aún la fuerza débil. Para
hacerla fuerte y asegurar la perspectiva de efectiva liberación de las masas es
imprescindible la dirección proletaria. Esto clama a los comunistas de Siria
reconstituir su Partido Comunista en el crisol de la lucha armada, para
construir un frente único de resistencia nacional contra la ocupación
imperialista bajo la consigna “¡muerte al invasor!” y, luego de la expulsión
del agresor extranjero, proseguir la revolución democrático nacional hasta su
culminación, todo a través de la guerra popular. También para los comunistas
del mundo la consigna “¡Abajo la guerra de agresión imperialista! ¡Muerte al
invasor!” debe ser asumida firmemente y, a través de impulsar guerras populares
para mostrar el camino, servir a desarrollar la revolución proletaria mundial.
Las gloriosas guerras populares
en India, Perú, Filipinas y Turquía amenazan con prender fuego a toda la
pradera. Las guerras populares, a pesar de mil dificultades, están demostrando
que los bandidos imperialistas son los verdaderos terroristas, las masas
populares son las verdaderas constructoras heroicas de un nuevo mundo. Las
Guerras Populares en curso son parte del poderoso viento del este que continúa
soplando para barrer al imperialismo de la tierra y deben ser firmemente
apoyadas.
Para desarrollar la revolución
proletaria mundial se necesitan más guerras populares, guerra popular para
enfrentar la guerra imperialista, para hacer la revolución democrática y para
hacer la revolución socialista. Para esto deben constituirse o reconstituirse
partidos comunistas en cada país, según sea el caso, aplicando lo enseñado por
Lenin acerca de ir a lo hondo y profundo de las masas, educarlas en la práctica
de la violencia revolucionaria, en barrer el colosal montón de basura y en el
combate implacable al oportunismo y al revisionismo.
Este es un proceso lleno de
vicisitudes, de lucha a muerte entre marxismo y revisionismo, entre izquierda y
derecha. Revisionistas, derechistas y todo tipo agentes de la reacción buscan
negar el avance del maoísmo, la nueva gran ola de la revolución proletaria
mundial y la actual etapa de ofensiva estratégica de la revolución mundial y,
con esto, sirven a intereses reaccionarios. Es necesario aplastar todas aquellas
posiciones que tratan de negar la existencia y agudización de las tres
contradicciones fundamentales a nivel internacional y, en particular, la
contradicción principal, la existente entre las naciones oprimidas y las
naciones imperialistas.
La guerra popular es necesaria en
todos los países y continentes para llevar a cabo la revolución en cada país y
como guerra popular mundial para barrer el imperialismo de la faz de la tierra
y proseguir la marcha al comunismo. Y dado que la guerra popular es la guerra
del pueblo dirigida omnímodamente por el Partido Comunista, se desprende la
tarea central y principal que es constituir o reconstituir los partidos
comunistas, según sea el caso, sobre sólidas bases marxista-leninista-maoístas
allí donde aún no se ha iniciado la guerra popular y fortalecer las bases
marxista-leninista-maoístas para desarrollar la guerra popular por la conquista
del Poder allí donde éstas ya están iniciadas, como única garantía para superar
las dificultades y llevar la revolución hasta el fin.
La experiencia histórica del
movimiento comunista internacional ha demostrado que cada vez que estalla una
revolución en un país oprimido, la gran burguesía y los terratenientes de ese
país no sólo se oponen desesperadamente, sino que se alían con el poder de las diversas
potencias imperialistas y tratan de reprimir el movimiento revolucionario
mediante la alianza de la reacción local y extranjera y el revisionismo. Esto
exige poner en práctica firmemente el internacionalismo proletario, apoyando
las luchas de los partidos hermanos y profundizando la lucha de dos líneas al
interior del movimiento comunista internacional para, sobre la base de la
crítica y la autocrítica y poniendo por delante el deseo de unidad, resguardar
que prevalezca en todo momento la línea revolucionaria. Los pasos que se vienen
dando por parte de los partidos y organizaciones participantes de este V
Encuentro de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninista-Maoístas de América
Latina son importantes en este sentido y son elementos concretos que aportan a
la necesaria tarea de reconstituir la Internacional Comunista sobre la base del
maoísmo y de la guerra popular.
Para esto necesitamos profundizar
permanentemente nuestra comprensión y aplicación del maoísmo como nuestra única
garantía de victoria, en medio de la lucha de clases y de la lucha de dos
líneas, y a la luz de la experiencia histórica del movimiento comunista
internacional. Únicamente así podremos dar la lucha contra desviaciones de
derecha y de “izquierda”, orientar a los revolucionarios que las
contradicciones fundamentales no están “entre democracia burguesa y fascismo” o
“entre revolución y reformas”, sino reafirmarnos en la principal lección
extraía por Marx de las gloriosas jornadas de la Comuna de Paris: que al pueblo
no le sirven simples cambios de gobierno, que nada útil obtendrá de participar
del viejo Estado, sino que únicamente obtendrá verdaderas victorias derribando
la dictadura de la burguesía y sus aliados reaccionarios y estableciendo la
dictadura del proletariado, lo que el Gran Lenin y el Presidente Mao resumieron
magistralmente como: ‘salvo el Poder, todo es ilusión’ y ‘el Poder nace del
fusil’.
Camaradas, en 1848 Marx y Engels
emitieron este gran llamado: “Proletarios de todos los países, uníos”. Desde
entonces esta consigna de combate ha inspirado las luchas del proletariado en
todo el mundo y lo ha guiado por el camino de la emancipación.
Cuando se inició la etapa
histórica del imperialismo, Lenin emitió este gran llamado para estas nuevas
condiciones históricas: “¡Obreros de todos los países y naciones oprimidas,
uníos!”, con la cual unió el movimiento proletario por la construcción del
socialismo con las luchas de liberación nacional en los países coloniales y
semicoloniales.
Hoy el imperialismo yanqui, el
principal enemigo de los pueblos del mundo, sigue sembrando el caos en todo el
planeta y sigue granjeándose el odio de los pueblos del mundo, los cuales
desean su liberación y se levantan en resistencia. Como comunistas, tenemos el
deber de cumplir más firmemente nuestra jornada para dirigir el poder latente
de los pueblos del mundo contra ese gigante con pies de barro, uniendo a todas
las fuerzas antiimperialistas con el llamado que hiciera el propio Presidente
Mao Tsetung: “¡Pueblos de todo el mundo, uníos y derrotad a los agresores
norteamericanos y a todos sus lacayos! Pueblos de todo el mundo, tened coraje,
atreveos a luchar, desafiad las dificultades y avanzad en oleadas. Así el mundo
entero pertenecerá a los pueblos. Los monstruos de toda especie serán
liquidados.”
¡Viva la
Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial!
¡Abajo
el imperialismo y todos sus lacayos!¡Aplastar el revisionismo!
¡Vivan
las guerras populares!
¡Honor y
gloria a los héroes comunistas!
¡Defender
la vida del Presidente Gonzalo!
Partido Comunista del Brasil (Fracción Roja)
Partido Comunista de Ecuador - Sol Rojo
Movimiento Popular Perú (Comité de Reorganización)
Fracción Roja del Partido Comunista de Chile
Frente Revolucionario del Pueblo de Bolivia MLM
Organización Maoísta para la Reconstitución del
Partido Comunista de Colombia
Comité Bandera Roja – Alemania
Adherentes:
Comités para la Fundación del Partido Comunista
(Maoísta) de Austria
Mayo 2016
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