domingo, 6 de agosto de 2017

PERÚ: ¡La Huelga Nacional continúa!

  ¡LA HUELGA NACIONAL CONTINÚA ¡En costa, sierra y selva la huelga es total!

Hasta el momento las acciones por parte del gobierno por librarse de la huelga han sido inútiles. En un acto de traición al magisterio peruano, esos disque "gobernadores regionales" suscribieron un acuerdo con la Presidencia del Consejo de Ministros y la Ministra de Educación por encima de los dirigentes de los SUTE regionales y sus bases,. Su acuerdo - no el de los profesores en huelga - es reiniciar las clases este lunes 07 de agosto y, para ello amenazan a todo profesor que no asista a dictar clases, de  ser descontado bajo responsabilidad civil y penal. 
Y, claro, la prensa amarilla de siempre está haciendo eco de esa "noticia-mentira". Están jugando el rol que les asignaron sus amos, los dueños de los grandes capitales nacionales y extranjeros, y difunden "el reinicio de las clases" con el objetivo de alarmar a los padres de familia y, sobre todo, de poner a estos en contra de los maestros. Esto no debe permitirse.

¡Viva la huelga nacional indenifida! 
¡No caer en las mentiras de Zavala - Martens - patria roja!
¡En costa, sierra y selva la huelga es total!
¡Viva el SUTEP clasista y combativo!

PERÚ: Imagenes de las movilizaciones combativas de los profesores y profesoras del SUTEP.

Desde Dazibao Rojo queremos manifestar nuestro apoyo y solidaridad con los compañeros y compañeras del SUTEP en su justa lucha clasista y combativa.








jueves, 3 de agosto de 2017

INDIA: Los maoístas retienen un tren en Bihar.

Representative image

correovermello-noticias
New Delhi, 03.08.17

La prensa india informa de varias acciones del EGPL con motivo de la Semana de los Martires.
En Bihar, el Danapur-Durg Express permanecio por espacio de seis horas retenido por unidades del EGPL,entre Bhalui y Jitendra en el distrito de Lakhisarai, alrededor de la medianoche del miércoles. Según fuentes de las fuerzas represivas se trataba de emboscar a las unidades del CRPF que al rescate del tren, pero lograron eludirla tras un breve encuentro.
Asi mismo se reporta la voladura de una torre repetidora de telefonia en la misma zona.



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miércoles, 2 de agosto de 2017

VENEZUELA: Algunas claves para entender la actual situación. Un articulo del blog SUGARRA.

ALGUNAS CLAVES PARA ENTENDER LA ACTUAL SITUACIÓN VENEZOLANA



Por SUGARRA

Desde hace varios meses, en Venezuela se vive una situación de aguda crisis política en la que los sectores reaccionarios y pro-imperialistas, organizados en torno a la plataforma denominada Mesa de Unidad Democrática (MUD), que disponen de una representación mayoritaria en la Asamblea Nacional [1], movilizan diariamente, en las calles de Caracas y otras ciudades, a miles de sus partidarios en un intento de derribar al gobierno de Nicolás Maduro.
Estas movilizaciones, que en muchas ocasiones son simultáneas a las “guarimbas” [2], están dando lugar a fuertes enfrentamientos entre los sectores populares que apoyan al gobierno y aquellos otros que tratan de derrocarlo por todos los medios y que no dudan en recurrir al empleo de mercenarios y grupos paramilitares, con objeto de tensar al máximo la situación y provocar un golpe militar o justificar una intervención extranjera. Resulta significativo que las movilizaciones promovidas por estos sectores se han ido acrecentando desde que Donald Trump accedió a la presidencia de EEUU.

En un artículo publicado en febrero de 2014, antes de que la MUD hubiese alcanzado la mayoría en la Asamblea Nacional, Ignacio Ramonet ya advertía de la preparación de un golpe de Estado “lento” en Venezuela. En ese sentido, decía que:
“A pesar de haberse unido bajo el liderazgo de Henrique Capriles, la oposición perdió cuatro elecciones sucesivas. Frente a ese fracaso, su fracción más derechista, ligada a Estados Unidos y liderada por el ex-golpista Leopoldo López, apuesta ahora por un “golpe de Estado lento”. Y aplica las técnicas del manual de Gene Sharp. En una primera fase: 1) crear descontento mediante el acaparamiento masivo de productos de primera necesidad, 2) hacer creer en la “incompentencia” del gobierno, 3) fomentar manifestaciones de descontento e 4) intensificar el acoso mediático.
Desde el 12 de febrero, los extremistas pasaron a la segunda fase, propiamente insurreccional: 1) utilizar el descontento de un grupo social (una minoría de estudiantes) para provocar protestas violentas y arrestos, 2) montar “manifestaciones de solidaridad” con los detenidos, 3) introducir entre los manifestantes a pistoleros con misión de provocar víctimas en ambos bandos (la experticia balística determinó que los disparos que mataron en Caracas, el 12 de febrero, al estudiante Bassil Alejandro Dacosta y al chavista Juan Montoya fueron hechos con una misma pistola, una Glock calibre 9 mm), 4) incrementar las protestas y su nivel de violencia, 5) redoblar la acometida mediática, con apoyo de las redes sociales, contra la “represión” del gobierno, 6) obtener que las “grandes instituciones humanitarias” condenen al gobierno por “uso desmedido de la violencia”, 7) conseguir que “gobiernos amigos” lancen “advertencias” a las autoridades locales...” [3].
A continuación, vamos a tratar de profundizar en distintos aspectos de la realidad venezolana, en el análisis de sus contradicciones internas, con objeto de disponer de más elementos de juicio que nos permitan adoptar una posición objetiva sobre los acontecimientos que se desarrollan en aquel país.       
1.- Estructura de clases de la sociedad venezolana
En las primeras décadas del siglo XX, la economía venezolana experimentó un importante cambio al pasar su principal riqueza, el petróleo, a ser controlada por el capital monopolista extranjero. Con ello, Venezuela pasó a convertirse en una semi-colonia y la base de su economía pasó de la agricultura a la minería.
El petróleo tuvo un fuerte impacto sobre la estructura social venezolana,dando lugar a la aparición de nuevas fracciones de la burguesía ,como la que se desarrolló en torno al sector de la construcción, al mismo tiempo que se consolidaban otras de sus fracciones como la burguesía comercial y la financiera. No obstante, la fracción hegemónica del bloque de poder continuó siendo la formada por los grandes terratenientes. 
Aunque en la formación económica y social venezolana continuó habiendo diversos vestigios precapitalistas, el capitalismo se consolidó como el modo de producción dominante. En esta época tuvo lugar un fuerte movimiento migratorio del campo a la ciudad, de tal forma que el proceso de urbanización posibilitó la posterior industrialización del país. Esto supuso, por ejemplo, que miles de campesinos emigraron hacia los campamentos petroleros, dando lugar al surgimiento del proletariado petrolero, cuya aparición representó un importante cambio en la estructura del movimiento obrero venezolano.   
Durante las décadas de 1930 y 1940 se fue creando un nuevo bloque de poder de la clase dominante venezolana, en el que participaron algunas fracciones de la nueva burguesía industrial, junto con la burguesía comercial (importadora) y la burguesía financiera (bancaria), que actualizaron su alianza con el imperialismo.
“La primera mitad del siglo XX en Venezuela es la etapa de su consolidación como economía capitalista dependiente del petróleo. Esta situación no siempre fue así. En el siglo XIX, Venezuela era agraria y exportaba cacao y café. Es en 1926 cuando se impone la Venezuela minera con la explotación de petróleo de la mano de corporaciones transnacionales y un modelo de importaciones de bienes de consumo. El cambio de estructura comercial provocó un cambio de estructura social. La migración del campo a la ciudad construyó grandes cinturones de pobreza alrededor de las ciudades y Venezuela pasó de un 85/15 porciento rural/urbano en 1926 a 16/84 por ciento rural/urbano en 1991.” [4].
Desde los últimos años de la dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935) [5], diversos sectores de los grandes propietarios agrícolas (terratenientes) se fueron fusionando con la burguesía comercial (importadora), así como con la burguesía industrial (especialmente del sector de la construcción). Es a partir de 1950 cuando comienzan surgir nuevas fracciones de la burguesía, uno de cuyos principales rasgos fue su carácter fuertemente parasitario, debido a su creciente dependencia de los créditos del Estado burgués, así como de subsidios y exenciones tributarias.      
En las décadas de los años 1950 y 60 la burguesía industrial se fue haciendo con la hegemonía en el bloque de poder de la clase dominante, manteniendo siempre su alianza con la burguesía importadora y la bancaria, así como con la nueva burguesía agraria.
A diferencia con las burguesías de otros países de su área geográfica (tales como Argentina, Brasil, Chile o México, por ejemplo), la burguesía industrial venezolana surgió ligada al proyecto imperialista de desplazar capitales del área de las materias primas a la industria. Por eso, en Venezuela, a diferencia de otros países latinoamericanos, no se puede hablar con propiedad de la existencia de una burguesía "nacional".
Junto a la burguesía industrial venezolana, se han desarrollado otras fracciones de la burguesía, tales como: la burguesía agraria, consolidada con el desarrollo del capitalismo agrario desde la década de 1950; la burguesía del sector de la construcción; la burguesía comercial, que asociada con empresas multinacionales,  controla las grandes distribuidoras y los supermercados; así como la burguesía financiera, que se ha enriquecido durante las últimas décadas debido al impulso  que ha ido experimentando la circulación de capitales a nivel mundial.
A partir de la década de los años 1970, se han ido produciendo algunos cambios en la estructura de clases venezolana. Por una parte, la burguesía industrial manufacturera debe compartir el poder con la gran burguesía financiera, y el sector de burguesía emergente vinculdo a las empresas del Estado.
Dentro de la burguesía industrial también empieza a producirse una diferenciación entre la tradicional burguesía orientada al mercado interno (sectores textil, metalúrgico, alimenticio, etc.) y la burguesía orientada a la exportación (que se desarrolló a raíz del impulso que adquirieron las industrias exportadoras, que pasaron de unas ventas por valor de unos 50 millones de dólares en 1974 a unos 1.000 millones en 1980). Este sector burgués de más reciente formación, es el que mejor se ha insertado en el nuevo modelo de acumulación capitalista mundial, y está asociado tanto con las empresas multinacionales como con las empresas estatales [6].
La principal asociación patronal venezolana es FEDECÁMARAS, en la que se agrupan empresarios de hasta 14 sectores económicos distintos. Representa los intereses comunes de la gran burguesía, aunque también se incluyen en ella algunos sectores de la mediana y pequeña burguesía venezolan. Se opuso con fuerza, al gobierno de Hugo Chávez, desde el momento en que éste ganó las elecciones en 1999. Apoyó el “paro nacional” 12 horas del 10 de diciembre de 2001, y también estuvo involucrada en el fallido golpe de Estado llevado a cabo por un grupo de militares entre el 12 y el 14 de abril de 2002.
2.- Importancia geoestratégica de Venezuela
Venezuela se ubica en la zona tropical. Tiene una excelente posición geográfica, al encontrarse en el hemisferio norte y formando parte del territorio continental americano; de lo que se derivan numerosas ventajas. También es un país abierto a diferentes espacios marítimos, tanto del Mar Caribe como del Océano Atlántico. Esta excelente posición geográfica le permite una fácil comunicación marítima y aérea, tanto para el tráfico de personas como de mercancías, con los principales centros económicos y culturales de todo el mundo. Debido a su proximidad al canal de Panamá, mantiene una relativa equidistancia respecto a Asia meridional y Extremo Oriente.   
Venezuela es el país más septentrional de América del Sur. Tiene un área de unos 916.445 kilómetros cuadrados y limita al Oeste con Colombia, al Sur con Brasil, al Este con Guyana y el Océano Atlántico y al Norte, a través de su mar territorial, con la República Dominicana y territorios pertenecientes a EEUU (Puerto Rico y Santa Cruz), o a Francia (Martinica y Guadalupe, etc.).  
       
Venezuela es un país con dos fachadas: la marítima, se orienta hacia el Mar Caribe y el Océano Atlántico; y la continental, que tiene tres frentes: el andino, el llanero y el amazónico. Ambas le proporcionan ventajas económicas, geopolíticas y sociales. Su territorio está formado por la parte continental (tierra firme), que comprende 915.175 km2; el territorio insular (islas), que abarca 1.270 km2; el espacio aéreo; y las áreas marinas y submarinas.
La población venezolana se caracteriza por tener unas altas tasas de crecimiento interno y de inmigración foránea, siendo de unos 28.000.000 habitantes aproximadamente (datos estimados para 2009). Se trata de una población mayoritariamente joven, con una alta esperanza de vida, que se distribuye de  forma preferente en el sector septentrional del país en montañas y costas. Alrededor del 93% de esta población vive en ciudades, mientras que la población rural representa únicamente el 7%. El conjunto, se concentra en nueve grandes espacios urbanos.
Venezuela tiene amplias líneas de costa que alcanzan en el mar Caribe a una fachada marítima de 2.813 kilómetros de longitud y de 1.008 kilómetros de riberas continentales en el océano Atlántico. Las fronteras venezolanas están, en su mayor parte, delimitadas, pero aún quedan por delimitar algunos tramos en sus áreas marítima y submarina con Colombia así como con algunas islas del Mar Caribe (Dominica, St. Kitts-Nevis, Santa Lucía, Monserrat, Grenada y Saint Vicent).
Venezuela posee una gran variedad de yacimientos minerales se distribuyen por el Escudo de Guayana, al sureste del país. En esta área se localizan importantes depósitos de hierro, bauxita, oro, diamantes, caolín, barita y manganeso.
En el norte de Venezuela se encuentran importantes yacimientos de carbón, níquel, zinc, cobre, plata, plomo, arenas silíceas y cromo, así como otras especies minerales como titanio, platino, plomo, wolframio, estaño, cobalto, mercurio, magnesita, vanadio, bismuto, niobio y tierras raras. Actualmente, están siendo explotados yacimientos de más de 30 minerales. En el subsuelo venezolano existen grandes reservas probadas de petróleo y gas natural. Además, Venezuela posee grandes reservas de hierro y bauxita, así como importantes yacimientos de oro y diamantes, de importante valor. Todo ello hace que Venezuela constituya un objetivo de inapreciable valor para el imperialismo yanqui y las empresas multinacionales.
3.- “Extractivismo” y dependencia económica
Con este término nos referimos a una forma de organizar la economía de un país, en base a la extracción intensiva (en grandes cantidades) de recursos naturales, con muy bajo nivel de procesamiento (valor añadido) y destinado para su venta en el exterior (exportación). El extractivismo crea una doble dependencia. Por una parte, el país que lo practica depende en gran medida de la extracción (del mineral, del petróleo o también del cultivo de un determinado producto) para su exportación. Con ello, también acaba cayendo en la dependencia de los mercados internacionales y del mayor o menor precio que en ellos se paga por el producto exportado.
En general, puede decirse que el extractivismo tiene un efecto distorsionador sobre la estructura económica del país que lo practica. Según afirman Jürgen Schuldt y Alberto Acosta:
“Aunque pueda causar sorpresa, la evidencia reciente y muchas experiencias históricas nos permiten afirmar que los países que se han especializado en la extracción y la exportación de recursos naturales, normalmente no han logrado desarrollarse. Sobre todo aquellos que disponen de una sustancial dotación de uno o unos pocos productos primarios parecen estar condenados al subdesarrollo, atrapados como están en una lógica perversa, conocida en la literatura especializada como “la paradoja de la abundancia” (Karl 1997). La profusión de recursos naturales de que disponen tiende, entre muchos otros procesos endógenos de carácter patológico que la acompañan, a distorsionar la estructura y la asignación de los recursos económicos del país, redistribuye regresivamente el ingreso nacional y concentra la riqueza en pocas manos, mientras se generaliza la pobreza, da paso a crisis económicas recurrentes, al tiempo que consolida mentalidades “rentistas”, profundiza la débil y escasa institucionalidad, alienta la corrupción y deteriora el medio ambiente”. [7].
Uno de los efectos más frecuentes de las políticas económicas extractivístas es el conocido en la teoría económica como la “enfermedad holandesa” [8] que en Venezuela ya se viene constatando desde 1928 y cuyos efectos aún no han cesado, a pesar de las reformas emprendidas por los gobiernos de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro.
La dependencia económica que generan las políticas extractivistas, a su vez, está estrechamente relacionada (en una relación dialéctica de mutua interdependencia) con el “subdesarrollo”. El economista marxista francés Charles Bettelheim ya planteó tres condiciones imprescindibles para que los países dependientes, eufemísticamente denominados como “subdesarrollados”, pudieran poner fin a la explotación financiera y comercial, que estaban en el origen de su situación de dependencia y pudieran superar ésta:
“..…cualquier política de lucha contra el subdesarrollo entraña necesariamente, como parte integrante, una política de industrialización.
      La industrialización, la modernización de la agricultura, la diversificación de la economía, constituyen los principales aspectos del esfuerzo en pro del rápido desarrollo de las fuerzas productivas.” [9].
Pero, lejos de proceder en ese sentido, como veremos más adelante, los gobiernos de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro, como resultado de sus contradicciones internas, vacilaciones e inconsecuencias, y haciendo gala de una escasa visión estratégica y de un alto grado de ineficacia económica, no sólo han sido incapaces de aprovechar los años de “bonanza” de la renta petrolera (cuando aún estaba alto el precio de los crudos, que comenzó a descender significativamente a partir de finales de 2014) para romper con el extractivismo y la dependencia que éste genera, sino que están profundizando aún más en esa errónea política. Una muestra de ello es la activación de la explotación del Arco Minero del Orinoco [10],  llevada a cabo el pasado mes de mayo.
4.- La “revolución” bolivariana
El proceso político que comenzó a desarrollarse en Venezuela con la llegada de Hugo Chávez a la presidencia del país (2-02-1999) y cuya dirección, tras el fallecimiento de éste (5-03-2013) pasó a manos de Nicolás Maduro, no puede considerase propiamente como una revolución.
Es evidente que no se trata de una revolución democrático burguesa, pues este tipo de revoluciones corresponde a un periodo histórico distinto, el del tránsito del feudalismo al capitalismo. Tampoco se puede definir como una revolución socialista, pues en esta ocuparía el papel dirigente la clase obrera y de ella surgiría un nuevo tipo de poder que, históricamente, se ha definido como de “dictadura del proletariado”. Por razones similares, tampoco se podría calificar de revolución democrático popular o de nueva democracia, pues en ella también desempeñaría el papel dirigente la clase obrera, aunque la fuerza motriz principal podría ser el campesinado o el conjunto del pueblo trabajador pero que, en cualquier caso, requeriría de un sistema de alianzas de clase.
Por ello, lógicamente, podemos considerar que su naturaleza no es la de un proceso revolucionario sino la de un proceso reformista aunque, eso sí, se trata de un proceso reformista radical, de contenido profundamente antiimperialista. Y, en relación con ello, la fuerza política impulsora de dicho proceso, el movimiento chavista, parte del cual cristalizó en la creación del PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela), en marzo de 2008, podría considerase como una variante de izquierda de la socialdemocracia, radical y antiimperialista.
4.1.- La etapa de Hugo Chávez (1999-2013)
1er. Periodo (1999-2001). Se inicia con la victoria electoral del Movimiento Quinta República (MQR), el partido fundado por Chávez, en las elecciones de 1998. En 1999 se aprueba una nueva Constitución.
2º. Periodo (2001-2007). En este periodo ya tuvo lugar el “paro nacional” de 12 horas convocado por FEDECÁMARAS (10-12-2001), y se produce el primer intento de derrocamiento del gobierno reformista de Chávez (11-14 de abril de 2002) por parte de un grupo de militares, en connivencia con la ejecutiva de la patronal venezolana. Entre diciembre de 2002 y febrero de 2003 también se produjo el llamado “paro petrolero”, promovido por FEDERCÁMARAS y la dirección de Petróleos de Venezuela (PDVSA), así como la llamada Coordinadora Democrática y el sindicato Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), que contaban con el apoyo de diversos medios de comunicación vinculados  distintos grupos financieros.
Durante este periodo y a partir de 2003 el gobierno chavista impulsa una serie de reformas socioeconómicas, en la línea del “Estado de Bienestar (neokeynesiano), conocidas con el nombre de “misiones” [11]. En septiembre de 2005, el gobierno de Chávez inicia la Reforma Agraria que ya venía anunciando desde el 2000. Una tímida reforma agraria que no logró quebrar el poder económico y político de los grandes terratenientes pues, en muchos casos, se limitó a expropiar las tierras baldías o deficientemente cultivadas e incluso, los antiguos propietarios continuaron manteniendo la propiedad sobre una parte de las mismas.
3er. Periodo (2007-2013). En 2007 se fundó el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), a partir de varios grupos y organizaciones de izquierda, entre ellos el Movimiento Quinta República (MQR) que había sido creado por Chávez en 1997.
Durante estos años, cuando todavía era elevado el precio del petróleo, los ingresos derivados de la exportación de crudo pudieron paliar los errores cometidos en la aplicación de la  política económica chavista. No se había producido la anunciada mecanización del campo, ni la modernización y diversificación de la débil industria venezolana. En 2008, el gobierno de Chávez se vio obligado a aumentar las importaciones hasta en un 40%. Y, ese mismo año, la producción agrícola, en algunos casos, se situó al nivel de 1998 [12].  
Entre 2008 y 2009 tuvo lugar una importante recesión económica, cuyas causas, según Haiman Troudi, se encontraban en:
“El crecimiento menos acelerado del PIB durante el año 2008, y la recesión del 2009 obedeció a la disminución de todas las variables que participan en su determinación: el consumo, la inversión, la exportación (tanto privada como pública), y la importación.” [13].
Al mismo tiempo, durante este periodo se fue configurando un sector de la burguesía vinculado a altos miembros del aparato del Estado y que se beneficia de contratos y concesiones, permisos de explotación, etc. Un sector desarrollado al abrigo de la corrupción política. Es lo que popularmente se ha conocido como “boliburguesía” (burguesía bolivariana), aunque se trata de un sector que, como tal, no ocupa un lugar específico en la estructura de clases de la formación social venezolana.
Por otra parte, en el bagaje positivo del periodo de Chávez habría que incluir el impulso dado a la creación de los Consejos Comunales y de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), aunque estos hayan ido perdiendo su autonomía inicial hasta llegar a convertirse en organismos dependientes de la administración chavista y vinculados al PSUV.  
4.2.- La etapa de Nicolás Maduro (2013-    )
Tras la muerte de Hugo Chávez le sustituyó en la presidencia del gobierno Nicolás Maduro. Es a partir de entonces cuando comienza a estrecharse el cerco contra el chavismo. Esto ocurre en una situación internacional caracterizada por  la creciente agudización de las contradicciones inter-imperialistas, entre el bloque hegemonizado por EEUU y el encabezado por el tándem China-Rusia, en la que el imperialismo norteamericano trata de recuperar las posiciones perdidas en América Latina.
A partir de 2014 empiezan a bajar significativamente los precios del petróleo en el mercado internacional, lo que hace más difícil la utilización de la renta petrolera para paliar los efectos de la crisis y el desabastecimiento de productos de primera necesidad (en buena medida provocado por el acaparamiento sistemático que llevaban a cabo los sectores antichavistas).
El 8 de diciembre de 2015, la oposición reaccionaria venezolana, agrupada en la MUD, logra hacerse con una mayoría cualificada en la Asamblea Nacional, donde logra 109 escaños (64.07%) de167, mientras el PSUV sólo consigue 55 escaños (32.93%) de los 162 que había tenido hasta entonces. Unas elecciones en las que hubo una participación del 74.25%, y cuyo resultado sólo lo explica el cansancio de una parte importante del pueblo trabajador venezolano por una situación socioeconómica y política cada día más deteriorada.
En 2015 llega al poder el ultraconservador Mauricio Macri, en Argentina y en agosto de 2016, Michel Temer en Brasil. Con ello, el gobierno de Nicolás Maduro pierde dos de sus principales apoyos en América Latina.
El 24 de noviembre de 2016 se firma el acuerdo de paz definitivo entre el gobierno colombiano y las FARC, con lo que queda desactivado un enfrentamiento armado de varias décadas de duración y también priva de un posible aliado al gobierno venezolano.
A principios de 2017, Donald Trump alcanza la presidencia de EEUU, con lo que la burguesía pro-imperialista venezolana ve reforzarse considerablemente sus apoyos internacionales. Unos apoyos con los que también contaba por parte de la UE, así como de algunos partidos españoles como el PSOE, el PP y el PNV entre otros.
Igualmente hay que destacar la posición cuasi unánime de los principales medios de comunicación  internacionales (prensa, radio y TV), incluidos los españoles, en sus furiosos ataques contra el gobierno de Nicolás Maduro, al que constantemente se tilda de dictatorial, corrupto, asesino y hasta de narcotraficante. 
En una situación así, el gobierno chavista emprende lo que se podría calificar de una “huída hacia adelante”. Por una parte, trata de apoyarse más en el ejército, para lo que no duda en involucrar a éste en tareas propiamente económicas, con objeto de lograr un apoyo más firme por su parte, concediendo nuevas atribuciones (y privilegios) a la cúpula militar [14]. Es así como hay que entender la creación de la Compañía Militar de Industrias Mineras Petroleras y Gasísticas (COMIMPEG) en marzo de 2016 y su reciente asignación a la explotación del “arco minero del Orinoco”.
Por otra parte, impulsando una reforma constitucional. Para ello, el gobierno de Nicolás Maduro, se ha apoyado en una parte del aparato estatal que aún controla, para utilizarlo contra otra que ya se ha escapado a su control. En realidad, lo que está ocurriendo es que la lucha de clases se está desarrollando tanto a nivel de la calle como en el propio ámbito de las instituciones, del aparato del Estado burgués.
Así, el 28 de marzo de este año, La Sala Constitucional (SC) del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) declaró en “desacato” a la Asamblea Nacional (AN), reduciendo la inmunidad de sus parlamentarios. Y como consecuencia de ello, mientras durase esta situación, se declaraba con capacidad para asumir algunas de sus funciones (29-03-2017). El 30 del mismo mes, el TSJ retiraba algunos de los poderes de la AN, adjudicándoselos al gobierno.
A primeros de abril, la burguesía reaccionaria se lanza a la calle provocando violentos enfrentamientos con la policía bolivariana. Unos enfrentamientos que, unidos a los destrozos de instalaciones y empresas, incendios, saqueos, linchamientos de partidarios del gobierno, etc., ha producido ya más de un centenar de muertos. 
El 23 de mayo, el Consejo Nacional Electoral (CNE) convocaba elecciones para la creación de una Asamblea Nacional Constituyente, para el 30 de julio. A partir de ese momento, la burguesía pro-imperialista radicaliza aún más sus acciones. El 16 de julio convoca un consulta para rechazar el proyecto del gobierno en la que, según sus organizadores, participarían un total de 7.2 millones de personas y par la que contaron con la presencia de un grupo de “observadores” internacionales formado por varios ex presidentes latinoamericanos, como Lura Chinchilla y Miguel Ángel Rodríguez (Costa Rica), Vicente Fox (México), Andrés Pastrana (Colombia) y Jorge Cuto Quiroga (Bolivia), lo que nos puede dar una idea de los apoyos internacionales con que cuenta la oposición reaccionaria venezolana.
El 20 de Julio convocaron un paro de 24 horas, y los días 26 y 27 otro de 48 horas. Tal como está la situación, no sería de extrañar que pudiera desembocar en un golpe militar o en una intervención extranjera, tal como reclaman insistentemente los “demócratas” de la MUD y de FEDECÁMARAS.
5.-A modo de conclusión
En un país en el que el proletariado no tiene una entidad importante, que en gran medida se circunscribe al sector petrolero (extracción y petroquímica); y en el que no existe una burguesía nacional, propiamente dicha; la alianza estratégica para un cambio revolucionario sólo puede basarse en la clase obrera y el campesinado, apoyándose en la pequeña burguesía y en los militares progresistas. Pero, para que esto pudiera ocurrir, en Venezuela tendría que haber un partido comunista revolucionario que, lamentablemente, por ahora no existe.
Aunque no pretendemos dar consejos a nadie, pues nada estaría más lejos de nuestra intención, consideramos que el gobierno venezolano tendría que superar esa especie de “corsé” que le lleva a tratar siempre de respetar la legalidad democrático-burguesa.
No obstante y dada la situación actual, a pesar de todas las vacilaciones, incongruencias y limitaciones ideológicas y políticas del gobierno chavista, y con todas nuestras reservas, apoyamos la lucha del pueblo venezolano  contra a la burguesía reaccionaria y el imperialismo yanqui.
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NOTAS



1.- En las elecciones celebradas en diciembre de 2015, la MUD obtuvo 109 escaños en la Asamblea Nacional (de 167); mientras que el PSUV, logró 55.



2.- Se conoce como “guarimba” al corte de calles o carreteras, por medio de barricadas, realizado por pequeños grupos de gran movilidad, generalmente coordinados y entrenados, que luego desaparecen. En muchas ocasiones, las “guarimbas” dan lugar a incendio s y/o saqueos de comercios, supermercados, locales administrativos, etc. Los guarimberos suelen ir con el rostro cubierto (casco y máscaras antigás), utilizan escudos, tiragomas, cócteles molotov u otro tipo de armas. Muchas veces se colocan a la cabeza de las manifestaciones antigubernamentales y protagonizan enfrentamientos directos con contra-manifestantes chavistas o con la policía.



3.- Ver: Ignacio Ramonet. “Un “golpe lento” en marcha”. Le Monde Diplomatique. Edición española. Febrero 2014.



4.- Ver: Laura Vitriago. Foro contra la Guerra.  

https://forocontralaguerra.files.wordpress.com/2016/06/intervencic3b3n-laura-vitriago.pdf


5.- Juan Vicente Gómez gobernó como dictador absoluto de Venezuela, entre 1908 y 1935, en tres periodos diferentes. Su gobierno fue uno de los más rígidos de la historia venezolana. Hizo reformar varias veces la constitución para alargar el período de gobierno y permitir su reelección. Un factor que contribuyó, en gran medida, al mantenimiento de la dictadura de Gómez, fue el apoyo que éste recibió del capital extranjero, especialmente de las compañías petroleras.



6.- Ver: VV. A. “Estado y estructura de clases en la Venezuela contemporánea”. Universidad Central de Venezuela. Taller “Pio Tamayo” de la Escuela de Trabajo Social. Facultad de Ciencia Económicas y Sociales. Caracas, 1984.



7.- Ver: Jürgen Schuldt y Alberto Acosta. “Petróleo, rentismo y enfermedad holandesa”, en la obra de VV. AA. “Extractivismo, política y sociedad”. Centro Andino de Acción Popular (CAAP) y Centro Latinoamericano de Ecología Social (CLAES). Quito. Noviembre 2009. Págs. 9 y 10.



8.- Con el nombre de la “enfermedad holandesa” también conocido como el “mal holandés” o el “síndrome holandés”, se hace alusión a los efectos dañinos para la economía de un país provocados por un aumento significativo en los ingresos de divisas (moneda extranjera de aceptación general en las transacciones internacionales) como consecuencia de la exportación de algún recurso natural (petróleo, gas, oro, café, cobre, etc.).



Su nombre, tiene origen en la década de 1960 cuando se produjo el descubrimiento de grandes yacimientos de gas natural en Holanda, por lo que aumentaron considerablemente los ingresos en divisas producto de su exportación. El florín, la moneda holandesa, se apreció (se revalorizó, aumentó de valor con respecto a las monedas de referencia extranjeras) y como consecuencia de ello, se hicieron más baratos los precios de los productos importados que los nacionales y se encareció la exportación de éstos.



En consecuencia, disminuyó la demanda de productos nacionales provocando el cierre de empresas y el aumento del paro en las áreas no relacionadas con el sector económico que provocó la apreciación de la moneda holandesa.



Este fenómeno no es nuevo. Ya lo sufrió la economía española durante el siglo XVI por la llegada de los metales preciosos extraídos de las colonias americanas, y en Australia en la década de los 1850, debido al descubrimiento de importantes yacimientos de oro.



Teniendo en cuenta las características específicas  de los recursos naturales que provocan esta distorsión económica, nos encontramos que el sector que generalmente aporta el mayor porcentaje del ingreso nacional suele emplear una cantidad relativamente baja de trabajadores en su extracción y exportación, por lo que la diferencia de productividades es muy acusado, generando un desequilibrio considerable en la estructura económica del país.



9.- Charles Bettelheim. “Planeación y crecimiento acelerado”. Fondo de Cultura Económica. México 12, D. F. 1965. Pág. 49.



10.- El Arco Minero del Orinoco, conocido oficialmente como “Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco”, es un área rica en recursos minerales de Venezuela que ocupa mayoritariamente el norte del estado Bolívar y en menor proporción el noreste del estado Amazonas, así como parte del estado del Delta Amacuro. Cuenta con importantes reservas de oro, cobre, diamantes, coltan, hierro, bauxita y otros minerales. Abarca un área de 111.846,86 km², es decir alrededor del 12,2 % del territorio venezolano.



Hasta ahora, han sido más de 100 empresas de 37 países, como el Reino Unido, Canadá, Rusia, Sudáfrica, EEUU, China, Australia, las que han manifestado su interés en invertir en esta zona, que tiene una superficie que equivale a tres veces la del territorio de Dinamarca.



11.- Estos programas sociales fueron impulsados por el Servicio Nacional de Misiones a partir de 2003 y aún continúan vigentes, con el gobierno de Nicolás Maduro. También llamados “Misiones Bolivarianas”, comprenden programas y medidas para luchar contra la pobreza y la extrema pobreza, programas de educación y alfabetización, de consultas médicas gratuitas, así como de acceso a créditos subvencionados para la adquisición de viviendas. También comprenden programas culturales, de  tipo científico, políticos, medioambientales, sobre derechos de los indígenas, etc.



12.- Ver: Haiman Troudi. “La Política Económica Bolivariana (PEB) y los dilemas de la transición socialista en Venezuela”. Centro de Estudios Políticos Económicos y Sociales (CEPES). Monte Ávila. Editora Latinoamericana. Caracas 2010. Págs. 49 y 54.



13.- Obra citada. Pág. 55.



14.- Unos privilegios que podrían contribuir al reforzamiento de su papel político y a que un sector de la alta burocracia militar llegue a adquirir unos intereses propios, adoptando un comportamiento similar al que podría tener una clase social, sin realmente serlo. Es lo que podemos llamar un proceso de “autonomización”.

domingo, 30 de julio de 2017

INDIA: Historia del Movimiento Comunista: Evelyn Trent Roy, Un manifiesto comunista indio

Evelyn Trent Roy, Un manifiesto comunista indio

Evelyn Trent-Roy
Evelyn Trend Roy
El triunfo de la Revolución Soviética hace 100 años provocó una ola de revuelta en todo el mundo, convirtiéndose en la espita que hizo estallar y extender como la metralla la necesidad de la organización de la clase obrera y campesina para enfrentarse a la burguesía y a la explotación.

En 1920 Evelyn Trent Roy y su marido, el comunista indio Manabendra Nath Roy, escribieron lo que titularon "Un manifiesto comunista indio", en el que se apela a que "el creciente espíritu de rebelión en las masas debe de organizarse en base a la lucha de clases en estrecha cooperación con los movimientos proletarios del mundo", refiriéndose al proletariado de la India, bajo dominación inglesa.

En 1919, la clase obrera de la India había organizado una de las más poderosas y mejor organizadas huelgas en la historia, lo que dió a conocer al mundo entero "el crecimiento de la conciencia de clase en el proletariado indio"; desconocido para el mundo exterior hasta aquel años.

En el manifiesto, los autores afirman que "queremos organizar la rebeldía creciente de las masas indias sobre los principios de la lucha de clases, para que cuando llegue la revolución será una revolución social. La idea de la revolución proletaria distinta al nacionalismo ha llegado a la India y se está mostrando en huelgas sin precedentes".

Esa necesidad de organizar a las masas para evitar que sean arrastradas por el nacionalismo burgués, que simplemente provocaría la continuidad del imperialismo, hace que los autores escriban, de camino a una reunión de la II Internacional en Berlín, el artículo que será considerado como el "manifiesto comunista indio".

Evelyn Trent nació en 1892, en Utath, EEUU, y conoció a su marido, el líder comunista indio Manabendra Nath Roy, en la Universidad de Stanford, donde era estudiante. Desde entonces estuvo muy unida al recién nacido movimiento comunista de la India, adoptando el alias de "Shanthi Devi".

Cuando el ejército yankee entró en la I Guerra Mundial, los revolucionarios indios, refugiados hasta entonces en EEUU fueron detenidos por las autoridades por ser considerados agentes potenciales de Alemania. Para evitar la posibilidad de enjuiciamiento en virtud de las leyes contra la conspiración, los Roy huyeron a México, donde ayudaron a fundar el Partido Comunista de México, primero de su tipo fuera de Rusia.

Entre septiembre y octubre de 1919, impulsada principalmente por Evelyn Trent Roy, se funda en la ciudad de México el Consejo Nacional de Mujeres. Las reuniones del Consejo se realizaban en casa de los Roy.

Imagini pentru Manabendra Nath Roy
Manabendra Nath Roy
En 1920 Evelyn Trent Roy y su esposo asistieron al II Congreso de la Internacional Comunista en Moscú, como parte de la delegación mexicana. Ese mismo año ayudaron a fundar el Partido Comunista de la India junto a emigrados indios en Tashkent, Turkestán. Más tarde, en Berlín, fundaron una periódico bisemanal, The Vanguard of Indian Independence, en el cual Trent Roy publicó artículos bajo el seudónimo de "Shanthi Devi".

Uno de estos artículos es el que compartimos en esta entrada, "Un manifiesto comunista indio", que se puede considerar el inicio del comunismo en la India y de los incipientes intentos de organizar al proletariado y a los campesinos trabajadores para luchar por su emancipación en base a las enseñanzas del marxismo y al ejemplo de Lenin y los bolcheviques de Rusia.

Evelyn Trend fue una de las mujeres pioneras del movimiento comunista internacional en Estados Unidos y en todo el mundo, influenciando con su compromiso y actividad práctica y teórica el nacimiento de dos partidos comunistas de nuevo tipo, tomando como modelo al Bolchevique ruso: el de México y el de la India. El artículo "Un Manifiesto Comunista Indio", del que Evelyn Trend fue inspiradora y partícipe, puede ser considerado como el manifiesto fundacional de la lucha de la clase obrera organizada de la India contra capitalismo y, por ende, frente al imperialismo:


Ha llegado el momento para los revolucionarios indios hagan una declaración de sus principios con el fin interesar al proletariado europeo y americano en la lucha de las masas indias, que se está convirtiendo en una lucha por la emancipación económica y social y la abolición de la dominación de clase. La apelación se hace al proletariado inglés debido a su relación con los movimientos revolucionarios en los países dominados por el imperialismo británico.
El movimiento nacionalista en la India ha fallado en apelar a las masas, porque se esfuerza por lograr una democracia burguesa y no puede decir cómo las masas se verán beneficiadas por la existencia nacional independiente. La emancipación de la clase obrera se encuentra en la revolución social y la fundación de un estado comunista. Por lo tanto, el creciente espíritu de rebelión en las masas debe de organizarse en base a la lucha de clases en estrecha cooperación con los movimientos proletarios del mundo.
Pero, debido a que la dominación británica priva a los indios de los derechos elementales imprescindibles para la organización de esta lucha, el movimiento revolucionario debe destacar en su programa la liberación política del país. Esto no hace que su objetivo final sea una democracia burguesa en la que la clase privilegiada nativa domine y explote a los trabajadores nativos en el lugar de los burócratas y los capitalistas británicos. Todo lo que se le permite conocer al mundo sobre el movimiento revolucionario de la India es de la agitación por la autonomía política. Eso, naturalmente, no ha podido ganar la simpatía de la clase obrera en ningún país, la que siempre debe ser indiferente a las aspiraciones puramente nacionalistas.
La idea de la rebelión clasista contra la explotación capitalista, ha ido ganando terreno en la India, inmensamente estimulada por la guerra. La vida industrial acelerada, el aumento en el costo de la vida, el empleo de tropas indias en el extranjero y los ecos de la revolución rusa han avivado el descontento siempre existente en las masas. El movimiento nacionalista revolucionario, reclutado de entre los jóvenes educados de la clase media, trató de convertir el descontento de un levantamiento armado contra la dominación extranjera. Desde el comienzo del presente siglo, el terrorismo, las insurrecciones locales, las conspiraciones y los intentos de rebelión se han vuelto más y más frecuentes hasta que al final casi todo el país estuvo bajo la ley marcial. Estas actividades no inspiran a las masas con entusiasmo duradero: los líderes no prescriben remedios para los males sociales y económicos que sufren los trabajadores. Pero fuerzas económicas dinámicas, que están destinadas a provocar una revuelta proletaria en todos los países, se han vuelto agudos en la India y por lo tanto el espíritu de rebelión ha crecido más y se manifiesta más entre las personas no conmovidas por la doctrina predicada por los nacionalistas revolucionarios. Hoy en día existen dos tendencias, , distintas en los principios y objetivos, en el movimiento indio. Los nacionalistas abogan por una India autónoma e incitan a las masas a derrocar a los explotadores extranjeros sobre un programa democrático poco definido o sin programa alguno. El movimiento revolucionario verdadero aboga por la emancipación económica de los trabajadores y se basa en la creciente fuerza de un proletariado industrial con conciencia de clase y de campesinos sin tierra. Este último movimiento es demasiado grande para los dirigentes burgueses y sólo puede ser satisfecho con la revolución social. Este manifiesto se publica para los que llenan las filas del segundo movimiento. Queremos que el mundo sepa que el nacionalismo se limita a la burguesía, pero las masas están despertando al llamado de la revolución social.
El crecimiento de la conciencia de clase en el proletariado indio era desconocido para el mundo exterior hasta el año pasado, cuando uno de las más poderosas y mejor organizados huelgas en la historia fue declarada por los revolucionarios de la India. Aunque los nacionalistas la utilizaron como un arma contra la opresión política, fue realmente la rebelión espontánea del proletariado contra insoportable explotación económica. Como los trabajadores de las fábricas de algodón de propiedad de los capitalistas nativos fueron los primeros en salir, no se puede mantener que la huelga no era más que una manifestación nacionalista.
Es sabido en Inglaterra como esa revuelta de obreros famélicos fue aplastada por el imperialismo británico. Pero la clase obrera inglesa fue engañada hasta creer que no fue más que una manifestación nacionalista, por lo que se abstuvo de tomar medidas concretas acordes con los principios de solidaridad de clase. Una huelga general simultánea habría asestado un golpe vital para el capitalismo imperialista en el país y el extranjero, pero el proletariado inglés no estuvo a la altura de la ocasión.
La única medida tomada fue muy débil y de carácter pequeño - la protesta contra la manera en que se debelo la revuelta firmada por Smillie, Williams, Lansbury y Thomas. Esta no fue la voz del proletariado revolucionario alzada para defender los intereses de clase.
El movimiento nacionalista burgués no puede ser significativo para la lucha mundial del proletariado o la clase obrera británica, que está aprendiendo la inutilidad de la mera independencia política y del falso gobierno representativo bajo el capitalismo. Pero el movimiento del proletariado indio es de interés vital. La tremenda fuerza que el capitalismo imperialista deriva extensas posesiones coloniales ricas en recursos naturales y mano de obra barata ya no puede ser ignorado. En tanto que la India y otros países subyugados siguen siendo víctimas indefensas de la explotación capitalista y que el capitalista británico esté seguro de su dominio absoluto sobre millones y millones de bestias de carga humanas, podrá conceder las demandas de los sindicalistas británicos y retrasar la revolución proletaria que lo derrocará. A fin de destruirlo por completo, el capitalismo mundial debe ser atacado de manera simultánea en todos los frentes. El proletariado británico no puede marchar hacia la victoria final a menos que lleve consigo a sus compañeros en las colonias a luchar contra el enemigo común.
La pérdida de las colonias podría alarmar la psicología sindical ortodoxa con la amenaza del desempleo, pero un proletariado revolucionario con conciencia de clase, destinado a la destrucción total de la propiedad capitalista y el establecimiento de un estado comunista, no puede sino acoger un colapso tal del presente sistema, ya que llevaría a la bancarrota económica del capitalismo - una condición necesaria para su destrucción final.
Ante todas las dudas posibles de los compañeros británicos declaramos que nuestro objetivo es impedir el establecimiento de un gobierno nacionalista burgués, que sería otro baluarte del capitalismo. Queremos organizar la rebeldía creciente de las masas indias sobre los principios de la lucha de clases, para que cuando llegue la revolución será una revolución social. La idea de la revolución proletaria distinta al nacionalismo ha llegado a la India y se está mostrando en huelgas sin precedentes. Es primitiva y no claramente clasista por lo que es a veces víctima de las ideas nacionalistas. Pero aquellos en la vanguardia ven la meta y la lucha, y rechazan la idea de unir a todo el país en el nacionalismo con el único propósito de expulsar a los extranjeros, porque se dan cuenta que los príncipes nativos, los terratenientes, dueños de las fábricas, los prestamistas, que controlarían la gobierno, no serían menos opresivos que los extranjeros. "Tierra para quien la trabaja" será nuestro lema más potente, porque la India es un país agrícola y la mayoría de la población pertenece al campesinado sin tierra. Nuestro programa también llama por la organización del proletariado indio sobre la base de la lucha de clases para la fundación de un estado comunista, basado durante el período de transición en la dictadura del proletariado.
Hacemos un llamado a los trabajadores de todos los países, especialmente de Gran Bretaña, a que nos ayuden a realizar nuestro programa. La lucha del proletariado en la India, así como en otras dependencias de Gran Bretaña deben ser considerados como factores vitales en el movimiento proletario internacional. La autodeterminación de la India se limita a fomentar la idea del nacionalismo burgués. Denuncien a los imperialistas enmascarados que la reclaman y desgracias sus nombres (como trabajadores británicos). El hecho de que la India esté gobernada por el imperialismo más poderoso conocido en la historia hace cualquier tipo de organización revolucionaria entre la clase trabajadora casi imposible. El primer paso hacia la revolución social debe ser crear una situación favorable para la organización de las masas para la lucha final. Esta situación sólo se puede crear por la caída o por lo menos el debilitamiento del imperialismo extranjero, que se mantiene por el poderío militar.
Dejen de ser víctimas del grito imperialista que las masas de Oriente son razas atrasadas y debe pasar por las hogueras de la explotación capitalista de la que ustedes están luchando por escapar. Les hacemos un llamado a que reconozcan al movimiento revolucionario indio como una parte vital de la lucha proletaria mundial contra el capitalismo. Ayúdennos a izar la bandera de la revolución social en la India y a liberarnos del imperialismo capitalista a fin de que los podamos ayudar en la lucha final para la realización del estado comunista universal.
Manabendra Nath Roy 
Abani Mukhetji
Santi Devi (Seudónimo de Evelyn Trent Roy)
 
Publicado en Cuestionatelotodo.