viernes, 27 de marzo de 2020

CANADA: Acciones en apoyo del profesor G.N. Saibaba. (Redspark)


Grade 10 and 12 students at L.A. Matheson School in Surrey joined the campaign for the release of Delhi University Professor G.N. Saibaba on Thursday, March 12.
Wheelchair-bound Saibaba, who is ninety percent disabled below the waist is being incarcerated under inhumane conditions in India. This is despite the continued deterioration of his health because of 19 ailments.
March 7 marked the third anniversary of his life sentencing by the Indian judiciary that branded him as sympathizer of Maoist insurgents. The Indian government has refused to free him on humanitarian and compassionate grounds, even as UN experts have sought his release.
A teach-in was organized at the school by award-winning educator and social justice activist Annie Ohana along with her colleague Gurpreet Bains in partnership with Indians Abroad for Pluralist India (IAPI). They told the students about the case of Saibaba and encouraged them to write to the local MPs asking them to build international pressure for his release.
Ohana had also spoken at the rally for Saibaba held by IAPI in Surrey on the International Day for Persons with Disabilities in December.
IAPI members Parshotam Dosanjh and Gurpreet Singh were also present at the Thursday event that was organized as part of the Indigenous week and Ohana tried to draw parallels between the indigenous issues in Canada and India.
Saibaba has been allegedly framed because of his opposition to the repression of indigenous communities and other minorities in India. Since Maoists are fighting a class war in the tribal belt, not only Saibaba, but others like him have been frequently labelled as ultra-leftists to suppress any voice of dissent. Saibaba has been raising concerns over the eviction of indigenous peoples from their traditional lands in the name of development by the extraction industry with the backing of the Indian state.
The attacks on minorities and indigenous peoples have grown ever since the right-wing Hindu nationalist Bhartiya Janata Party (BJP) came to power with a huge majority in 2014.
Later, some of the students stuck “Free Saibaba” signs on their backs for a group picture to show their solidarity with the jailed teacher.

Traducción automatica:

Los estudiantes de 10 ° y 12 ° grado de la Escuela Matheson de Los Ángeles en Surrey se unieron a la campaña para la liberación del profesor de la Universidad de Delhi G.N. Saibaba el jueves 12 de marzo.

Saibaba, en silla de ruedas, que tiene un noventa por ciento de discapacidad por debajo de la cintura, está encarcelado en condiciones inhumanas en la India. Esto a pesar del continuo deterioro de su salud debido a 19 dolencias.

El 7 de marzo marcó el tercer aniversario de su condena a cadena perpetua por parte del poder judicial indio que lo calificó de simpatizante de los insurgentes maoístas. El gobierno indio se ha negado a liberarlo por razones humanitarias y compasivas, incluso cuando los expertos de la ONU han pedido su liberación.

Annie Ohana, una galardonada educadora y activista por la justicia social, organizó una enseñanza en la escuela junto con su colega Gurpreet Bains en asociación con Indians Abroad for Pluralist India (IAPI). Les contaron a los estudiantes sobre el caso de Saibaba y los alentaron a escribir a los parlamentarios locales pidiéndoles que aumentaran la presión internacional para su liberación.

Ohana también había hablado en la manifestación por Saibaba celebrada por IAPI en Surrey en el Día Internacional de las Personas con Discapacidad en diciembre.

Los miembros de IAPI Parshotam Dosanjh y Gurpreet Singh también estuvieron presentes en el evento del jueves que se organizó como parte de la semana indígena y Ohana trató de establecer paralelismos entre los problemas indígenas en Canadá e India.

Al parecer, Saibaba ha sido enmarcado por su oposición a la represión de las comunidades indígenas y otras minorías en la India. Dado que los maoístas están peleando una guerra de clases en el cinturón tribal, no solo Saibaba, sino otros como él han sido frecuentemente etiquetados como ultraizquierdistas para suprimir cualquier voz de disidencia. Saibaba ha estado expresando preocupación por el desalojo de los pueblos indígenas de sus tierras tradicionales en nombre del desarrollo por parte de la industria de extracción con el respaldo del estado indio.

Los ataques contra las minorías y los pueblos indígenas han crecido desde que el nacionalista hindú derechista Bhartiya Janata Party (BJP) llegó al poder con una gran mayoría en 2014.

Más tarde, algunos de los estudiantes pegaron carteles de "Saibaba libre" en sus espaldas para una foto grupal para mostrar su solidaridad con el maestro encarcelado

jueves, 26 de marzo de 2020

FILIPINAS: En el 51 aniversario del Nuevo Ejército del Pueblo, un breve vistazo.



Imagen de la campaña por el 51 aniversario del NPA

Es bien sabido que en Filipinas se desarrolla una situación revolucionaria desde hace más de 50 años. Siendo este un país semicolonial y semifeudal, las condiciones de vida y trabajo de las masas populares se encuentran en la pauperización absoluta.
La historia de este país ha estado marcada por el colonialismo, primero español, luego estadounidense y por último japonés; las luchas de liberación nacional e independentistas han marcado la larga tradición democrática del pueblo filipino que sin embargo aún no logra romper con las cadenas de la opresión nacional por parte del imperialismo, principalmente yanqui.
El régimen instaurado tras la “formal independencia” de Filipinas, ha sido el de un estado servil, lacayuno ante las potencias imperialistas y la súper potencia hegemónica mundial de los Estados Unidos. Los diversos presidentes de la república no han sido más que gerentes en turno de ese modelo viejo, caduco y pestilente que descansa sobre la vida, el trabajo y la sangre de los trabajadores de la ciudad y el campo. Un gobierno de grandes burgueses, terratenientes y mercenarios, que han hecho de la represión y la guerra contra el pueblo un negocio que les permite sostenerse en el poder de su viejo y podrido estado reaccionario.
Desde ese contexto, el 26 de diciembre de 1968 (justamente en el marco del natalicio del Presidente Mao Tse Tung) surge en la clandestinidad el Partido Comunista de Filipinas, y un año más tarde, el 26 de marzo de 1969 el Nuevo Ejército del Pueblo (NPA por sus siglas en inglés), posteriormente el 24 de abril de 1973 nace el Frente Democrático Nacional de Filipinas como organización democrática que aglutina a diversas expresiones revolucionarias de lucha de masas en el país.
Estos tres instrumentos: Partido Comunista, Ejército del Pueblo y Frente del Pueblo vienen empujando con firmeza el Programa de la Revolución de Nueva Democracia, que en los hechos representa, por un lado, el desarrollo de la revolución agraria contra el latifundio y el régimen de servidumbre, entregando tierra a los campesinos pobres y creando nuevas unidades de producción agrícola de carácter colectivista, y por otra parte el desarrollo de la revolución antiimperialista, expropiando la gran propiedad transnacional en territorios liberados y llamando a las masas populares a luchar en contra de la semicolonialidad, en defensa de la soberanía nacional y por la autodeterminación del pueblo filipino.
No obstante, pese a los ingentes avances alcanzados en medio de la guerra popular liderada por el Partido Comunista de Filipinas, desarrollada por el Nuevo Ejército del Pueblo y la lucha de masas sostenida por el Frente Democrático Nacional de Filipinas, los gobiernos reaccionarios en turno han tratado de desviar las municiones de la revolución con la treta desmovilizadora, reaccionaria y canallesca de los “acuerdos de paz”; justo como ha ocurrido en Colombia, donde el revisionismo armado de las FARC aceptó su firma a cambio de la cálida promesa de algunos curules, costando la vida de miles de excombatientes y dirigentes populares que día con día caen asesinados con las mismas balas reaccionarias de la democracia burguesa que les ofertó la paz.
En Filipinas, desde la puesta en libertad de José María Sison en 1986, pasando por la masacre de Mendiola, el viejo régimen apuesta a que el PCF firme estos “acuerdos”, mientras que bajo la mesa mantiene su política guerrerista de cerco y exterminio contra las bases de apoyo y el Nuevo Poder que despunta en las zonas militares y territorios liberados bajo control del pueblo en armas.
Este Nuevo Poder se basa principalmente en tres grandes tareas: 1.- dirigir y desarrollar la Guerra Popular Prolongada, 2.- movilizar y defender a las masas populares y 3.- promover la revolución nacional de carácter democrático y popular.
Actualmente el Nuevo Ejército del Pueblo está por cumplir 51 años de vida, en medio de dura brega revolucionaria; sus fuerzas se cuentan por miles y las zonas liberadas en decenas dentro de diversas provincias del país.
En el más alto espíritu del internacionalismo proletario, una tarea básica de las organizaciones democráticas y revolucionarias consiste en apoyar las guerras populares en curso en diversas partes del mundo, como Filipinas, India, Turquía y Perú, así como los movimientos populares y de liberación nacional que se lazan contra la opresión colonial y semicolonial. Esta nueva era es la de las revoluciones proletarias, en la perspectiva del socialismo, y en ella debemos unificar las luchas de liberación nacional de los pueblos dentro de la agenda de la Revolución Proletaria Mundial. El internacionalismo proletario debe ser vitamina que alimente la moral de la clase obrera y los pueblos en lucha, tanto en el mundo como en nuestro país.
¡Viva el 51 aniversario del Nuevo Ejército del Pueblo!
¡Viva el Partido Comunista de Filipinas!
¡Viva el internacionalismo proletario!
¡Proletarios y pueblos oprimidos del mundo, uníos!
 
Notas:
El pasado 13 de marzo el gobierno reaccionario de Duterte asesinó al camarada Julius Girón (Ka Nars), a su médico Lourdes Tan Torres y a su asistente. A sus 70 años el camarada Nars fue asesinado a sangre fría en una operación de aniquilamiento, que cobró su vida y la de los testigos alrededor. El camarada Nars se encontraba impedido físicamente por la vejez y la enfermedad, además se encontraba desarmado; aunque el gobierno de Filipinas asegure que “fue en medio de un enfrentamiento con la guerrilla que se oponía a su arresto”. Este crimen de guerra fue cometido por el ejército reaccionario del viejo estado.  El camarada Girón fue un alto mando dentro del Partido y un consultor importante dentro del Frente Democrático Nacional de Filipinas.
El pasado 24 de marzo, el Comité Central del Partido Comunista de Filipinas, por recomendación del Frente Democrático Nacional de Filipinas, ha instruido a todos sus organismos y al Nuevo Ejército del Pueblo…”a observar un alto el fuego a nivel nacional que entrará en vigencia a partir de las 00:00 H del 26 de marzo de 2020 a 23: 59H del 15 de abril de 2020”… lo anterior atendiendo el llamado del Secretario General de la ONU que solicitó un alto al fuego a nivel internacional para concentrar esfuerzos en combatir la pandemia del coronavirus COVID-19. Este alto al fuego sugerido por el FDNF y aceptado por el PCF, ordenado hacia el NPA, es un acto “unilateral”, es decir, proviene solamente por parte de las fuerzas democráticas-revolucionarias, el gobierno reaccionario de Duterte no ha secundado este llamado y continúa sus acciones guerreristas, tanto en las zonas guerrilleras como en contra de la población civil. El gobierno de Duterte atiende de manera irresponsable la pandemia, no presta atención a las necesidades del pueblo y pone en riesgo la salud y la vida de las familias trabajadoras. Las bases de apoyo, las unidades del NPA y las milicias populares estarán actuando únicamente de manera defensiva en contra de cualquier ofensiva u acción hostil por parte de las fuerzas armadas oficialistas. Los esfuerzos del Partido Comunista, el Ejército del Pueblo y el Frente del Pueblo estarán concentrados en cuidar la organización, la salud y la vida del pueblo durante este periodo.