jueves, 2 de junio de 2022

GALIZA: Sobre la Conferencia Maoísta Unificada (CIMU) CCPCMG

 


Sobre la Conferencia Maoísta Unificada (CIMU)

 

En primer lugar, debemos felicitar al comité organizador de la Conferencia Maoísta Unificada (CIMU) por hacer público el texto que será el principal documento de discusión sobre la base de la unidad internacional. La publicación de este documento posibilita que los diversos partidos y destacamentos comunistas tengamos la oportunidad de exponer públicamente nuestra posición, dando a conocer los importantes temas de estudio del Movimiento Comunista Internacional (MCI) en este momento histórico.

 

“Como esta crítica en general representa una clase, sólo puede representar a la clase cuya misión histórica es destruir el modo de producción capitalista y abolir definitivamente las clases, es decir, sólo puede representar al proletariado”.

Karl Marx. Palabras finales a la segunda edición alemana de El Capital. 1872.

 

“Solo después de haber desarmado a la burguesía, el proletariado, sin traicionar su misión histórica universal, podrá convertir cualquier clase de armas en basura en general, y sin duda lo hará, pero solo entonces; de ninguna manera antes”.

V. I. Lenin. El programa militar de la revolución proletaria. 1916.

 

“Basado en un profundo estudio crítico de las condiciones económicas y políticas de Rusia, el carácter de la burguesía rusa y la misión histórica del proletariado ruso, Lenin, desde 1905, llegará a la conclusión de que, debido al alto grado de la conciencia de clase del proletariado, y dado el desarrollo de la lucha de clases, cualquier lucha política en Rusia se convertiría necesariamente en una lucha social contra el orden burgués”.

António Gramsci. La Obra de Lenin. 1918.

 

“Cuando las clases hayan desaparecido, los instrumentos de la lucha de clases -los partidos políticos y el aparato estatal- perderán por tanto su razón de ser, dejarán de ser necesarios y desaparecerán paulatinamente, después de cumplir su misión histórica. El desarrollo de la humanidad habrá alcanzado entonces un grado superior”.

Mao TseTung. Sobre la Dictadura de la Democracia Popular. 1949.

 

“9. Servir al desarrollo del proletariado peruano como parte de la clase obrera internacional, la formación y fortalecimiento de verdaderos partidos comunistas y su unificación en un movimiento comunista internacional revivido guiado por el marxismo-leninismo-maoísmo; todo para que el proletariado cumpla su gran misión histórica como última clase”.

PCP, Base de la Unidad Partidaria. 1988. Capítulo: III Programa y estatutos.                                                 Apartado: “Programa General de Revolución Democrática", punto número 9.

 

Prólogo.

El Comité de Construcción del Partido Comunista Maoísta de Galiza se fundamenta en el marxismo-leninismo-maoísmo como síntesis de la experiencia del Movimiento Revolucionario del proletariado de diferentes países, del Movimiento Comunista Internacional desde su nacimiento hasta la actualidad. Durante las luchas del proletariado y las masas oprimidas de los siglos XIX y XX, los autores revolucionarios y militantes comunistas Karl Marx, Vladimir Lenin y Mao Zedong, estudian, cuestionan, experimentan y teorizan este saber de la lucha y guerra entre clases sociales a lo largo de la historia. , con el fin de establecer una nueva ciencia. Una ciencia que permite comprender la historia tanto de las sociedades humanas como de la humanidad en su conjunto. El nombre de esta ciencia es marxismo-leninismo-maoísmo y es una guía indispensable para poder realizar una práctica social consciente, para crear el movimiento revolucionario del proletariado y, por tanto, es indispensable para conquistar el poder político, para el emancipación de la humanidad y para poder levantar la humanidad querida por el comunismo.

Marx, Lenin y Mao son los principales padres del marxismo-leninismo-maoísmo. Junto a él, Engels y Stalin forman la base sobre la que nos encontramos. Son los grandes maestros del proletariado. Además, hay grandes revolucionarios como Gonzalo, Mazundar y Kaypakkaya, con una originalidad, profundidad científica y trascendencia histórica, fundamentales en el marxismo-leninismo-maoísmo.

 

“Sin teoría revolucionaria no puede haber movimiento revolucionario”, escribió Lenin en su famoso libro ¿Qué hacer?. A lo largo de la historia, las clases oprimidas y los sectores sociales "marginados" se han levantado contra la explotación y han iniciado luchas, revueltas y guerras justas contra sus opresores. Pero sin el marxismo-leninismo-maoísmo no puede triunfar el triunfo de las justas luchas de obreros y trabajadoras, de campesinos y campesinas, o la justa lucha por la liberación nacional de los pueblos oprimidos, porque no tienen la ciencia que nos permita crear conciencia en grandes masas, ni crear el Partido, ni el Ejército Popular, ni el Frente, ni crear el Nuevo Poder, y por tanto sin todo esto, sería imposible construir una sociedad socialista.

 

1)  Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Sobre el “principalmente Maoísmo”.

Desde nuestra perspectiva, la “Declaración de Política y Principios” para CIMU debería cambiarse en varios puntos. Empezando por que es una constante en este documento seguir la fórmula de “principalmente maoísmo”. Esta expresión encierra dos importantes peligros que nos han llevado a perder el rumbo si no tenemos cuidado. El primer peligro es que nos dejemos llevar por las formas repetidas de la memoria que son más propias de la religión que de la ciencia del proletariado. Aprenderse una frase de memoria no es comprender, y menos interiorizar, el marxismo-leninismo-maoísmo. Las grandes frases, las consignas, etc., tienen su lugar en una revolución, pero no son lo principal, ni lo primordial, ni lo esencial. Lo esencial es la ciencia del proletariado, la conciencia de la historia de la humanidad como un largo camino de lucha entre clases, y también la conciencia de la necesidad de cumplir la misión histórica del proletariado: la dictadura del proletariado, el socialismo, la abolición de las clases sociales bajo el comunismo. Esta es la cosmovisión particular del socialismo científico, es la cosmovisión del proletariado revolucionario. Porque esta particular visión es la base de la Nueva Cultura Proletaria.

El marxismo se compone de tesis científicas sobre las sociedades humanas en diferentes épocas. Estas tesis pueden evolucionar gracias al estudio y la práctica social consciente, a través del trabajo de masas que crea nuevas relaciones sociales, transformando la teoría revolucionaria en práctica, hasta convertirse en un Nuevo Poder, una nueva ley y, en definitiva, a través de la guerra popular, un nuevo Estado. ha nacido.

La otra razón para no utilizar la fórmula “especialmente el maoísmo” es que nos dificulta comprender que en todo avance de la ciencia del proletariado hay una continuidad y una ruptura al mismo tiempo. En Lenin y Stalin tenemos una continuidad y una ruptura con respecto a Marx y Engels en cosas estratégicas para la revolución proletaria mundial, como la importancia de las luchas de los pueblos colonizados o, a nivel filosófico, encontramos que Lenin integra en Materialismo dialéctico la cuestión de las condiciones internas y externas de los fenómenos sociales y también en el movimiento de la naturaleza. En Lenin tenemos la teoría del Partido del proletariado de Nuevo Tipo que no fue elaborada por Marx, ni por Engels. Si la “conciencia del proletariado” juega un papel preponderante en Marx y Engels, en ciertas obras fundamentales de Lenin (como en el ¿Qué hacer?), la “conciencia”, el “factor consciente”, adquiere un protagonismo nunca antes visto antes en el marxismo. Si para Marx, para Engels y para el Partido Bolchevique antes de la Revolución de Octubre los sindicatos serían el instrumento administrativo con el que dirigir la economía, para el Lenin de 1918 ya está claro que los sindicatos obreros en Rusia no son un instrumento adecuado .para dirigir la producción industrial de la Rusia soviética. La ruptura y continuidad es una constante en la historia del marxismo, tal como sucede con las ciencias naturales de la academia burguesa, donde también se da este proceso de ruptura y continuidad. Toda esta exposición nos lleva a comprender por qué es correcto el término “marxismo-leninismo” y no simplemente “leninismo”, o “marxismo-leninismo principalmente leninismo”.

De la misma manera en Mao Tsetung también encontramos ruptura y continuidad en relación con Marx.

Si en Lenin la conciencia es protagonista, en Mao también. Si en Lenin entran en escena lo interno y lo externo, en Mao asumen un papel protagónico.

Si Marx solo pudo estudiar las revoluciones burguesas y un primer intento de revolución proletaria como la Comuna de París, Mao podría estudiar la experiencia soviética, las luchas de liberación de las colonias, la revolución china, etc. Si Lenin se encuentra con unos soviets que nacen espontáneamente o, cuando Lenin considera el “doble poder” como una particularidad de la revolución proletaria en Rusia, Mao tiene que crear conscientemente el “Nuevo Poder” y puede identificar este “Nuevo Poder” como una necesidad. revolución universal.

Si Lenin nos da los trazos del Partido Nuevo Tipo, Mao nos da una descripción detallada de cómo construir el partido con cosas como, cómo debemos tratar las tendencias liberales, la línea política, los cuadros, el trabajo de pasta, línea de pasta, etc, etc.

Además, gracias a su propia experiencia práctica, Mao pudo elaborar la teoría militar del proletariado: la teoría de la guerra popular prolongada. Con el descubrimiento de la guerra popular Mao rompe con la visión insurreccional que corresponde históricamente a las revoluciones burguesas pero no a la revolución proletaria. Con esta ruptura viene otra con su tesis de que la época de las revoluciones burguesas ha terminado históricamente, por lo que en los países atrasados ​​(semifeudales) es el proletariado “como clase dominante”, unido al campesinado “como clase principal”. , son los que hay que cumplir la misma misión histórica de superación del feudalismo que la burguesía cumplió en los países del centro imperialista durante la época histórica de las revoluciones burguesas.

La necesidad de movilizar a las grandes masas en revoluciones culturales es otro ejemplo de ruptura con la visión más lineal de la historia que tenía el marxismo en ese momento. En Mao podemos ver claramente esa característica contradictoria de continuidad y ruptura con la anterior, que es una constante en el marxismo, en el MCI.

Desde esta perspectiva, fórmulas retóricas como “principalmente maoísta” no sólo son ajenas al marxismo, sino que son un ingrediente distorsionador de la lógica interna de la ciencia del proletariado, del propio marxismo. Un elemento que distorsiona la racionalidad absoluta de la teoría revolucionaria del proletariado.

Para comprender realmente la teoría revolucionaria, debemos prestar atención al punto de Lenin sobre la teoría revolucionaria como una "guía para la acción". Entonces la teoría revolucionaria nos debe indicar que es una prioridad en nuestro trabajo en cada momento. Si partimos de la “conciencia” como factor subjetivo fundamental para llevar a cabo la revolución proletaria, tenemos dos caminos posibles para poder darle protagonismo en nuestra teoría. Estos caminos son el de la filosofía o el de las ciencias sociales del Materialismo Histórico. Profundizar en la filosofía implica pasar a las categorías filosóficas de “en sí”, “clase en sí” y de, “para sí”, “clase para sí”. Apoyarnos en el materialismo histórico nos lleva a darle más protagonismo al sujeto histórico, a las clases sociales.

Si la clase obrera es el resultado inevitable del nacimiento de las sociedades capitalistas, el proletariado revolucionario es el resultado del nacimiento del proletariado consciente. Un proletariado armado con el marxismo y contando con su Partido. El Partido es el instrumento que transforma la conciencia en “un ser social”, en algo tan real que es una relación social entre diferentes personas como cualquier otra relación social objetiva. Por lo tanto, la conciencia no es algo espontáneo que pueda darse en la propia lucha económica o en las distintas demandas inmediatas de las grandes masas. Podemos decir que la conciencia y el mismo proletariado revolucionario son una creación histórica de la ciencia del proletariado, del marxismo.

Si estudiamos la historia misma de la lucha de clases, vemos cómo la construcción del Partido sólo puede realizarse sobre la base de la línea política correcta, desde un núcleo central fuerte que debe crear organismos para realizar el trabajo de masas. Vemos también como la construcción del Partido es la creación del Movimiento del Proletariado Revolucionario, se expresa como la unión entre la vanguardia y las amplias masas. Podemos desarrollar esta tesis sobre la base de que la construcción del Partido es lo mismo que la constitución del proletariado como proletariado revolucionario, algo que se produce gracias a su Partido Comunista y al Movimiento del Proletariado Revolucionario. La constitución del proletariado revolucionario como sujeto consciente es también el nacimiento del primer y único sujeto histórico consciente de la historia.

Como vemos el marxismo-leninismo-maoísmo es el resultado de una sucesión de ruptura y continuidad con Marx, pero la realidad es que la continuidad es primordial. En cambio, si comparamos las tesis de Marx con la ciencia burguesa, en este caso prevalece la ruptura. Al respecto, tenemos que proponer redactar la parte de la Sección “II.2 El Proceso de la Revolución Mundial” donde se afirma que Marx y Engels “cosechan lo mejor” de “…la filosofía clásica alemana, la economía política inglesa…”. De hecho, lo que hacen Marx y Engels no es simplemente “cosechar” lo mejor de la ciencia burguesa, sino llevar a cabo una crítica de la ciencia burguesa para superarla y apoyar la ideología del proletariado.

 

2) Sobre la contradicción principal.

El documento del Comité CIMU trata la tesis de la “contradicción históricamente principal” pero el desarrollo de esta tesis es confuso.

Una forma de abordar este tema es enfocarse en el hecho de que las contradicciones sociales son dinámicas internas dentro de cada pueblo pero que están bajo la influencia de factores externos. Aparte de esto, en la época del imperialismo está el fenómeno de la lucha de clases a nivel mundial.

Para determinar cuál es la principal contradicción tenemos que determinar cuál es la contradicción que inevitablemente conduce a la guerra.

Dentro de cada país, la contradicción entre las diferentes clases sociales es la principal contradicción en la mayor parte de la historia de cualquier pueblo. Es precisamente por eso que las clases sociales son sujetos históricos.

La época del imperialismo es la época de la revolución proletaria. Esto significa que incluso en países económicamente atrasados, donde la población campesina vive en una sociedad semicolonial y semifeudal, la superación del feudalismo a través de una revolución solo es posible si el proletariado es la clase dominante. También significa que será el resultado de la guerra entre el proletariado y la burguesía a nivel mundial lo que finalmente determinará el futuro de la humanidad. Pero esto no entra en conflicto con el estudio de qué contradicciones han llevado a la guerra en el mundo en cada período de tiempo concreto.

El estudio de la historia es lo que nos permite ver cómo la contradicción entre el imperialismo y los países semicoloniales fue la contradicción que más veces llevó a la guerra, siendo por tanto la principal contradicción durante la mayor parte del tiempo que pasamos en el imperialismo capitalista. Sin embargo, durante la Primera Guerra Mundial, la contradicción interimperialista fue la principal contradicción. También hay que señalar que durante la Segunda Guerra Mundial la contradicción entre el proletariado y el fascismo fue temporal y tácticamente la principal contradicción mundial y eso fue precisamente lo que dio sentido a la alianza de la URSS con los Estados Unidos y el Reino Unido, que eran grandes potencias imperialistas.

 

3) Sobre el Maoísmo.

No compartimos la fórmula de “imponer el maoísmo” [II.4. Movimiento Comunista Internacional] porque no esclarece la complejidad de la lucha ideológica entre los sectores obreros avanzados, los sectores estudiantiles más combativos, los campesinos avanzados, los diferentes movimientos independentistas, etc. No podemos imponer el marxismo-leninismo-maoísmo al pueblo, pero debemos “elevar” la conciencia del pueblo, a través de la conciencia de su existencia social gracias precisamente al marxismo-leninismo-maoísmo.

Otro punto importante es el hecho de que podemos determinar tendencias históricas pero no podemos saber si estas tendencias históricas deberían alcanzar su punto máximo en un período determinado de, digamos, 50, 100 o 200 años. Determinar los años es una especulación que puede ser útil como “licencia poética” en una determinada exposición por razones didácticas, pero es imposible determinar cuánto durará el período de confrontación entre el proletariado y la burguesía.

El documento para CIMU utiliza varias veces el término “tercer mundo”. Un término que no ayuda a aclarar. Sería preferible una terminología más real. Países económicamente atrasados, países semicoloniales, países periféricos o, “naciones oprimidas” como se dice en otras partes del citado documento, entre otros términos que pueden expresar mejor la realidad social objetiva del mundo actual.

“…las naciones oprimidas constituyen la base” de la revolución proletaria mundial. [I. Introducción]

“Los países del tercer mundo de Asia, África y América Latina, como señala el Presidente Mao, son zonas de cambio revolucionario y base de la revolución proletaria mundial…” [II.3. Situación Internacional]

La base de sustentación de la revolución proletaria mundial sólo puede ser un estado popular de Nueva Democracia o un estado socialista, pero en este momento histórico el proletariado no tiene un estado y esto significa que la revolución proletaria mundial no tiene ni siquiera una base de apoyo.

Recién ahora en los países semicoloniales de Asia, África y América Latina, la lucha de clases ha alcanzado la forma políticamente superior de la lucha entre clases, transformándose en guerra abierta, guerra de liberación nacional o guerra popular. Pero esto no quiere decir que la misión de los destacamentos del M-L-M de los países del centro imperialista tenga que ser un simple apoyo a las guerras populares de la periferia, sino que estos destacamentos del centro imperialista deben trabajar por la construcción del Partido en cada uno de sus países.

 

4) La tesis de una única superpotencia mundial.

“…el imperialismo yanqui es la única superpotencia hegemónica”. [II.3. Situación Internacional - Tercera Contradicción]

“…no se puede hablar de 'bloques imperialistas', eso es revisionismo”. [II.3. Situación Internacional - Tercera Contradicción]

Y ahora lo más importante, en este documento que nos ocupa se defiende la tesis de que Estados Unidos es la única superpotencia imperialista actual y que defender que el mundo se divide en bloques imperialistas es revisionismo. Nuestra discrepancia al respecto no puede ser mayor.

Primero, debido a la situación de la década de 1990, Estados Unidos está en un claro declive, mientras que China y Rusia están en ascenso. Si Estados Unidos gasta tres veces más en armamento que su competidor China, la formación de un bloque con Rusia, Pakistán, Irán y otros estados podría igualar sus fuerzas militares con las del bloque de la OTAN en unos años.

La influencia de China y Rusia en África y Asia solo aumentará. En América Latina, aunque mucho más lentamente, también aumenta la influencia china y rusa, aumentan las propiedades de las empresas chinas y poco a poco, los países latinoamericanos entrarán también en la división mundial del trabajo diseñada por la burguesía china.

En la década de 1990 había un claro dominio de Estados Unidos como gran imperio mundial, pero ahora mismo podemos ver las mismas tendencias generalizadas hacia el militarismo, un rearme de todos los estados, un aumento del gasto para preparar la guerra, la formación de alianzas y bloques imperialistas. Podemos ver cómo la tendencia conduce a la creciente importancia de la contradicción entre las diferentes burguesías a nivel mundial. Un enfrentamiento que cada día cobra importancia y que es una tendencia que terminará llevando al mundo a una nueva guerra mundial entre los bloques imperialistas, de lo contrario triunfará la revolución proletaria mundial. Como dijo Mao “…o la revolución detiene la guerra o la guerra traerá la revolución”.

Como podemos ver, es una situación similar a lo que sucedió antes de la Primera Guerra Mundial. Una situación en la que pesa aún más la tendencia a la guerra interimperialista, que se convierte en una guerra interimperialista abierta y no antifascista, por mucho que el revisionismo insista en buscar similitudes con la Segunda Guerra Mundial.

Un escenario como el de la Primera Guerra Mundial es una coyuntura en la que la independencia política del proletariado es un factor de gran importancia. También implica que el Movimiento Antifascista no tiene una importancia estratégica. Por tanto, el Movimiento Antifascista de cada país debe recibir más o menos atención de los comunistas, según cada caso concreto.

El proletariado mundial debe oponerse con todos los medios a las guerras interimperialistas, sabiendo al mismo tiempo que incluso iniciar esta guerra entre bloques imperialistas no hace imposible la revolución, pero esta guerra puede crear vacíos de poder que el Partido Comunista puede aprovechar.

 

5) Las guerras populares actuales.

“…al inicio, desarrollo y coordinación de las guerras populares en el mundo…” [I. Introducción]

Otro apartado de este documento habla de la coordinación de las guerras populares mundiales. Este tema no debe ser abordado públicamente pero una vez que está ahí, tenemos que dar nuestra opinión.

En primer lugar, tenemos que decir que no es realista que las guerras populares en el mundo puedan ser coordinadas por personas que solo conocen a cabalidad la realidad social de su país y cuando ademas estamos en un momentos en el que intentamos sentar las bases de una organización que todavía tiene que ganarse una autoridad política Internacional. Una organización en la que lo más probable es que no cuente con un miembro que tenga experiencia en dirigir un ejército en una guerra popular, nosotros sacamos como conclusión que esto no se puede planificar en este momento.

Que en este momento las guerras populares estuviesen dirigidas centralizadamente no aportaría nada positivo para la revolución, porque sería totalmente imposible que alguien que no sea de la India pueda mejorar la estrategia y las tácticas militares que hoy emplea el EGPL y, lo mismo puede ser dicho para cualquier otro país. Nuestro trabajo de apoyo a la revolución en la India incluye críticas a su línea política, pero es absurdo pensar que desde fuera podemos aportar algo positivo a la actividad militar del Ejército del Pueblo Indio (EGPL). Lejos de criticar la línea general, de criticar una determinada declaración, o de criticar su posición política sobre un determinado tema (negociaciones, religiones, treguas, etc, etc.), además de dar a conocer entre el proletariado de nuestros países la lucha de la EGPL, movilizaciones entre el proletariado consciente, buscar apoyo para los pueblos de la India en los intelectuales y organizaciones democráticas o, como mucho, ayudar a movilizar a los migrantes de la India en Europa, realmente no podemos aportar nada más mientras no tengamos una república socialista que pueda servir como una base para el apoyo de la Revolución Proletaria Mundial.

 

6) Los sindicatos.

“El proletariado en su lucha por las reivindicaciones genera el sindicato y la huelga, que no solo son el instrumento de la lucha económica sino también ‘forjan la clase para las grandes batallas por venir’”.

Los sindicatos son instrumentos históricamente necesarios para la clase obrera. Entre otras cosas, las personas políticamente más avanzadas suelen participar en los sindicatos, por lo que puede ser importante que un destacamento comunista tenga presencia en los sindicatos.

Pero el problema es que en muchos países del centro imperialista los destacamentos comunistas olvidan algunas tesis muy importantes del marxismo sobre los sindicatos. Una de estas tesis es que el sindicato es la forma más primitiva de organización de la clase obrera. Muy fácilmente olvidamos lo que nos dijo Lenin en ¿Qué hacer? “La política sindicalista de la clase obrera es la política burguesa de la clase obrera”. No se trata de no participar en sindicatos, sino de entender que la vanguardia no debe dedicarse al sindicalismo. El sindicalismo transforma las células del partido y los comités de un destacamento comunista en sindicatos. Pasamos de formar cuadros del partido a formar sindicalistas. Crea una tendencia a “ocultar” u olvidar las características primitivas de los sindicatos de los trabajadores avanzados. Las grandes masas que se movilizan en sindicatos y otras organizaciones populares que luchan por causas que son justas, pero es una lucha espontánea creada por contradicciones sociales entre clases. En los países donde no existe un Partido Comunista que pueda sensibilizar a esta lucha espontánea y transformarla en una lucha por el poder político, en una lucha para crear un Movimiento del Proletariado Revolucionario, para poder crear el Nuevo Poder, nos da como un resultado de que los destacamentos comunistas en Europa se encuentran en una situación en la que realmente van tras las masas. Así, los destacamentos comunistas van de la vanguardia a la retaguardia en la práctica social y, al mismo tiempo, desconectan la teoría revolucionaria de su práctica social de propaganda y agitación.

Las movilizaciones populares y sindicales son justas y deben ser apoyadas en la medida de nuestras fuerzas y prioridades, pero un estado burgués consolidado no será derrotado por la insurrección, ni por la huelga, ni por la lucha de una vanguardia armada. Para derrotar al estado burgués es necesario contar con las masas armadas y conscientemente organizadas gracias al Partido, con un ejército popular y un frente único que sea la base del Movimiento Revolucionario con un Nuevo Poder que sea capaz de crear sus instituciones.

[ TEXTO PARA ELIMINAR: Una práctica social iluminada por la teoría revolucionaria es lo que define a la vanguardia, siendo cualitativamente superior a la tendencia a seguir las demandas espontáneas de las grandes masas.]

Una práctica social iluminada por la teoría revolucionaria es una práctica social consciente y esto es lo que define a la vanguardia. Esta práctica social consciente es cualitativamente superior a una práctica de seguir las demandas justas y espontáneas de las grandes masas. Unas grandes masas que nunca podrán superar la ideología burguesa mediante estas luchas espontáneas.

 

7) La Guerra Popular.

Tenemos que estar totalmente de acuerdo con la tesis defendida en el documento para el CIMU, sobre la universalidad de la guerra popular. Debemos entender la guerra popular como la teoría y la práctica militar del proletariado, constituido por las masas armadas y organizadas conscientemente gracias al Partido Comunista. Una obra de Partido que pretende cumplir la misión histórica del proletariado que es, crear un mundo sin clases sociales, el comunismo.

Negar la universalidad de la guerra popular significa condenar al proletariado consciente de los países del centro imperialista las falsas esperanzas del insurreccionalismo y el foquismo.

 

8) El Frente Único Y el Frente Popular.

El documento de preparación del CIMU tiene razón al señalar que el “Frente Único” como instrumento revolucionario de guerra popular es mucho más que la táctica antifascista del “Frente Único” promovida por la Tercera Internacional.

Además, en el mismo documento se trata la política de “Frente Popular” aprobada en el VII Congreso de la III Internacional Comunista, en 1935, que significó el intento de crear plataformas electorales con el programa burgués del reformismo socialdemócrata radicalizado como Táctica para detener el fascismo. El ejemplo más “exitoso” de Frente Popular se dio en el Estado Español, donde comunistas de diferentes pueblos, socialdemócratas, la mayor parte del nacionalismo de Euskal Herria, Cataluña y Galicia, junto con algún sector anarquista, crearon el “Frente Popular”. .que gana las elecciones de 1936 para acabar con el fascismo, pero el fascismo español gana la guerra civil posterior. Realmente los Frentes Populares no pueden parar el fascismo en ningún país del mundo.

La política del Frente Popular fue una táctica muy particular del MCI en ese momento específico, un momento histórico en el que la contradicción entre el proletariado y el fascismo se estaba convirtiendo en la principal contradicción a nivel mundial.

 

9) La militarización del Partido.

“Militarización del Partido y Construcción Concéntrica de los tres instrumentos de la revolución”.

Consideramos que la tesis de la “construcción concéntrica” es una muy buena guía para la acción. Primero, porque vincula la existencia de un núcleo de partido con una periferia en una imagen. Expresando muy bien esta idea de construir a partir de un núcleo.

Segundo, porque el Partido Comunista es la unión entre la teoría revolucionaria y la práctica social, o lo que es lo mismo, la unión entre la vanguardia y las grandes masas, por lo que crear el Partido es también crear el Movimiento del Proletariado Revolucionario y no simplemente un unión de luchas sociales y movimientos sociales previamente existentes (sindicalismo, ecologismo, etc, etc).

Por el contrario, debe aclararse la tesis de la “militarización del Partido”. Tenemos que saber qué significa exactamente. Hoy, a veces parece que la “militarización del partido” es una tesis de todo el maoísmo, pero ni Mao, ni Ibrahim Kaypakkaya, ni en Charu Mazundar, ni en el CPI (maoísta), etc, etc, tienen esa tesis. Ni siquiera en los documentos del PCP anteriores al Congreso de 1988 aparece “la militarización del partido”. No se puede aprobar una “etiqueta” sin haber definido claramente su contenido. Debería haberse aclarado la tesis de la militarización del partido. Debería haber sido claramente establecido en el documento.

El avance de la ciencia del proletariado requiere comprender las consecuencias prácticas de cada momento histórico, defendiendo una posición determinada. Aprobar unas “etiquetas” pero dejando indefinidas sus implicaciones no es una lucha de dos líneas, es un radicalismo formal que no es capaz de ser una guía para la acción. Transformar la inevitable lucha de dos líneas en una lucha por quién está a favor o en contra de una “etiqueta” que en realidad no contiene tesis claras que sean nuestra guía de acción, nos llevaría a una guerra estética y por las “fórmulas” retóricas que Puede sonar más radical pero es una práctica que no permite el avance de la teoría revolucionaria que necesita el proletariado.

Estamos en un momento histórico de gran responsabilidad en el que es necesario tomar posición respecto a varias tesis que están en disputa entre las organizaciones y partidos del M-L-M. Por nuestra parte, nos gustaría que los diferentes destacamentos comunistas del mundo dieran su opinión en este importante debate.

¡El proletariado consciente siempre con la conciencia al mando!

 

Comité de Construcción del Partido Comunista maoísta de Galiza

miércoles, 1 de junio de 2022

GALIZA: Sobre a Conferência Maoista Unificada (CIMU) CCPCMG

 


Sobre a Conferência Maoista Unificada (CIMU)

 

Primeiramente temos que felicitar ao Comitê organizador da Conferência Maoista Unificada (CIMU) por ter feito público o texto que será o principal documento de discussão da base da unidade internacional. A publicação deste documento faz possível que os diversos partidos e destacamentos comunistas tenhamos a oportunidade de expor publicamente a nossa posição, fazendo públicos os importantes temas de estudo do Movimento Comunista Internacional (MCI) em este momento histórico.

 

“Por quanto esta crítica em geral representa uma classe, só pode representar à classe que tem como missão histórica destruir o modo de produção capitalista e abolir definitivamente as classes, é dizer, só pode representar ao proletariado”.

Karl Marx. Palavras finais à segunda edição alemã de O Capital. 1872.

 

“Só depois de ter desarmado à burguesia o proletariado poderá, sem trair a sua missão histórica universal, convertir em refugalho em geral qualquer classe de armas, e sem dúbida que assim há de o fazer mas, só então; de nem uma maneira antes”.

V. I. Lenin. O programa militar da revolução proletária. 1916.

 

“Baseando-se sobre o estudo crítico aprofundado das condições económicas e políticas da Rússia, do caráter da burguesia russa e da missão histórica do proletariado russo, Lenin, desde 1905, chegará a conclusão que, devido ao alto grado de consciência de classe do proletariado e dado o desenvolvimento da luta de classes, qualquer luta política transformar-se-ia na Rússia, necessariamente, em luta social contra a ordem burguesa”.

António Gramsci. A Obra de Lenin. 1918.

 

“Quando tiverem desaparecido as classes, os instrumentos da luta de classes –os partidos políticos e o aparelho estatal- perderão, por causa disso, sua razão de ser, deixarão de ser necessários e desaparecerão gradualmente, depois de cumprir sua missão histórica. O desenvolvimento da humanidade terá então atingido um grau superior”.

Mao TseTung. Sobre a Ditadura da Democracia Popular. 1949.

 

“9. Servir ao desenvolvimento do proletariado peruano como parte da classe operária internacional, à formação e fortalecimento de verdadeiros partidos comunistas e a sua unificação em um revivido movimento comunista internacional guiado pelo marxismo-leninismo-maoismo; tudo em função de que o proletariado cumpra a sua grande missão histórica como última classe”.

PCP, Base da Unidade Partidária. 1988. Capítilo: III Programa e estatutos.                                                 Apartado: “Programa Geral de Revolução Democrática", ponto número 9.

 

Prólogo.

O Comitê de Construção do Partido Comunista maoista da Galiza baseia-se no marxismo-leninismo-maoismo como a síntese da experiência do Movimento Revolucionário do proletariado dos diferentes países, do Movimento Comunista Internacional desde o seu nascimento até a atualidade. Durante as lutas do proletariado e das masas oprimidas do século XIX e do século XX, os autores revolucionários e militantes comunistas Karl Marx, Vladimir Lenin e Mao Tsé-Tung, estudam, questionam, experimentam e teoriçam esse conhecimento da luta e da guerra entre as classes sociais ao longo da história, para assim poder estabelecer uma nova ciência. Uma ciência que faz possível entender a história tanto das diversas sociedades humanas como da humanidade no seu conjunto. O nome desta ciência é Marxismo-Leninismo-Maoismo e ela é uma guia indispensável para poder realizar uma prática social consciente, para criar o movimento revolucionário do proletariado e pelo tanto, é indispensável para conquistar o poder político, para a emancipação da humanidade e para poder elevar à humanidade cara o comunismo.

Marx, Lenin e Mao são os principais pais do Marxismo-Leninismo-Maoismo. Ao seu lado Engels e Stalin formam a base na que nos apoiamos. Eles são os grandes mestres do proletariado. Ademais existem grandes revolucionários como Gonzalo, Mazundar e Kaypakkaya, com uma originalidade, profundidade científica e uma transcendência histórica, que são fundamentais para o Marxis-Leninismo-Maoismo.

 

"Sen teoria revolucionária não pode haver movimento revolucionário", escreveu Lenin no seu famoso livro, O que fazer?. Ao longo da história, as classes oprimidas e os setores sociais "marginados" tenhem se levantado contra a exploração e iniciado lutas, revoltas e guerras justas contra os seus opressores. Mas sem o Marxismo-Leninismo-Maoismo o triunfo das justas lutas de operárias e operários, de camponesas e camponeses ou, a justa luta de libertação nacional dos povos oprimidos, não podem triunfar porque não contam com a ciência que nos permite criar a consciência nas grandes massas, nem criar o Partido, nem o Exército do Povo, nem a Frente, nem criar o Novo Poder e pelo tanto sem tudo isto, seria impossível construir uma sociedade socialista.

 

1) Marxismo-Leninismo-Maoismo. Sobre o “principalmente Maoismo”.

Desde a nossa perspetiva a “Declaração Política e de Princípios” para CIMU deve ser mudada em vários pontos. Começando pelo feito de que é uma constante em este documento seguir a fórmula de “principalmente maoismo”. Esta expressão contem no seu interior dois perigos importantes que nos levaram a perder o rumo se não andamos com precaução. O primeiro perigo é que nos deixemos levar por as formas repetidas de memória que são mais próprias da religião que da ciência do proletariado. Aprender de memória uma frase não é entender, nem ainda menos interiorizar, o Marxismo-Leninismo-Maoismo. As grandes frases, as palavras de ordem, etc, tenhem o seu sítio numa revolução mas, não são o principal, nem o primordial, nem o essencial. O primordial é a ciência do proletariado, a consciência da história da humanidade como um longo caminho de luta entre as classes e, também a consciência da necessidade de cumprir com a missão histórica do proletariado: a ditadura do proletariado, o socialismo, a abolição das classes sociais no comunismo. Esta é a particular visão do mundo do socialismo científico, é a cosmovisão do proletariado revolucionário. Porque esta particular visão é a base da Nova Cultura Proletária.

O Marxismo está formado por teses científicas sobre as sociedades humanas das diferentes épocas. Umas teses que podem evoluir graças ao estudo e a prática social consciênte, mediante o trabalho de massas que cria novas relações sociais transformando a teoria revolucionária em prática, até que se transforma num Novo Poder, uma nova lei e, ao fim mediante a guerra popular, nasce um novo estado.

O outro motivo para não usar a fórmula “especialmente maoismo” é que nos dificulta entender que em cada avançe da ciência do proletariado há uma continuidade e uma ruptura ao mesmo tempo. Em Lenin e Stalin temos uma continuidade e uma ruptura com respeito de Marx e Engels em coisas estratégicas para a revolução proletária mundial como é, a importância das lutas dos povos colonizados ou, a nível filosófico topamos que Lenin integra no Materialismo Dialéctico a questão das condições internas e das condições externas dos fenómenos sociais e também no movimento da natureza.  Em Lenin temos a teoria do Partido do proletariado de Novo Tipo que não foi elaborada por Marx, nem por Engels. Se a “consciência do proletariado” tem grande protagonismo em Marx e em Engels, em certas obras fundamentais de Lenin (como no Que Fazer?), a “consciência”, o “fator consciente”, colhe um protagonismo nunca antes visto no Marxismo. Se para Marx, para Engels e para o Partido Bolchevique antes da Revolução de Outubro, os sindicatos seriam o instrumento administrativo com o que dirigir a economia, para o Lenin de 1918, já está claro que os sindicatos operários da Rússia não são um instrumento adequado para dirigir a produção industrial da Rússia Soviética. A ruptura e a continuidade é uma constante na história do Marxismo igual que sucede coas ciências naturais da academia burguesa, onde também se dá este processo de ruptura e continuidade. Toda esta exposição leva-nos a entender porque é correto o termo “Marxismo-Leninismo” e não simplesmente “Leninismo”, ou “Marxismo-Leninismo principalmente Leninismo”.

Da mesma maneira em Mao Tsetung também topamos com ruptura e continuidade em relação a Marx.

Se em Lenin a consciência é a protagonista em Mao também. Se em Lenin o interno e o externo entram em cena, com Mao colhem protagonismo.

Se Marx só pôde estudar revoluções burguesas e um primeiro intento da revolução proletária como foi a Comuna de Paris, Mao pôde estudar a experiência soviética, as lutas de libertação das colônias, a Revolução Chinesa, etc. Se Lenin se topou com uns Sóviets que nascem espontaneamente ou, quando Lenin considera “o duplo poder” como uma particularidade da revolução proletária na Rússia, Mao tem que criar o “Novo Poder” conscientemente e pode identificar este “Novo Poder” como uma necessidade universal da revolução.

Se Lenin nos aporta as linhas gerais do Partido de Novo Tipo, Mao dá-nos uma descrição detalhada de cómo construir o partido com coisas como, qual é a maneira que devemos tratar as tendências liberais, a linha política, os quadros, o trabalho de massas, linha de massas, etc, etc.

Ademais graças à sua própria experiência prática, Mao pode elaborar a teoria militar do proletariado: a teoria da guerra popular prolongada. Com o descobrimento da guerra popular Mao rompe com a visão insurrecionalista que se corresponde historicamente com as revoluções burguesas mas não com a revolução proletária. Com esta ruptura vem outra com a sua tese de que a época das revoluções burguesas já finaliçou historicamente, pelo que nos países atrasados (semifeudais) é ao proletariado “como classe dirigente”, unido ao campesinado “como classe principal”, são aos que lhe corresponde realizar a mesma missão histórica de superar o feudalismo que nos países do centro imperialista fiz a burguesia durante a época histórica das revoluções burguesas.

A necessidade de mobilizar às grandes massas nas revoluções culturais é outro exemplo de ruptura com uma visão mais linhal da história que tinha o Marxismo de aquela época. Em Mao podemos ver claramente esta característica contraditória de continuidade e ruptura com o anterior, que é uma constante no Marxismo, no MCI.

Desde esta perspetiva as fórmulas retóricas como “principalmente maoísta” não só são estranhas ao Marxismo senão, que são um ingrediente distorsionador da lógica interna da ciência do proletariado, do próprio Marxismo. Um elemento que distorsiona a absoluta racionalidade da teoria revolucionária do proletariado.

Para entender realmente a teoria revolucionária temos que prestar atenção ao apontamento que fiz Lenin sobre a teoria revolucionária como uma “guia para a ação”. De maneira que a teoria revolucionária deve indicar-nos que é prioritário no nosso trabalho em cada momento. Se partimos da “consciência” como o fator subjetivo fundamental para realizar a revolução proletária, temos dois possíveis caminhos para poder dar-lhe protagonismo na nossa teoria. Estes caminhos são o da filosofia ou, o da ciência social do Materialismo Histórico. Apoiar-nos mais na filosofia implica ir às categorias filosóficas de “em sim”, “classe em sim” e de, “para sim”, “classe para sim”. Apoiar-nos no materialismo histórico leva-nos a dar-lhe mais protagonismo ao sujeito histórico, às classes sociais.

Se a classe operária é o resultado inevitável do nascimento das sociedades capitalistas, o proletariado revolucionário é o resultado do nascimento do proletariado consciênte. Um proletariado armado com o Marxismo e que conta com o seu Partido. É o Partido o instrumento que transforma a consciência em “um ser social”, em algo tão real que é uma relação social entre diferentes pessoas como qualquer outra relação social objetiva. Pelo tanto a consciência não é algo espontâneo que pode dar-se na própria luta económica ou nas diferentes revindicações imediatas das grandes massas. Podemos dizer que a consciência e o próprio proletariado revolucionário são uma criação histórica da ciência do proletariado, do Marxismo.

Se estudamos a história da própria luta de classes vemos como a construição do Partido só pode ser feita tomando como base a linha política justa, desde um núcleo central forte que deve criar organismos para fazer trabalho de massas. Também vemos como a construção do Partido é a criação do Movimento do Proletariado Revolucionário, é expressado como a união entre a vanguarda e as grandes massas. Podemos desenvolver esta tese sobre a base de que a construção do Partido é o mesmo que a constituição do proletariado como proletariado revolucionário, algo que se produz graças ao seu Partido Comunista e ao Movimento do Proletariado Revolucionário. Sendo a constitução do proletariado revolucionário como sujeito consciente também o nascimento do primeiro e único sujeito histórico consciente da história.

Como vemos o Marxismo-Leninismo-Maoismo é o resultado duma sucessão de ruptura e continuidade com Marx mas, a realidade é que o primordial é a continuidade. Pela contra se comparamos as teses de Marx com a ciência burguesa, neste caso o que prevalece é a ruptura. Com relação a isto temos que propor redigir a parte do Apartado “II.2 O Processo da Revolução Mundial” onde se afirma que Marx e Engels “colhem o melhor” da “…filosofia clássica alemã, a economia política inglesa…”. Realmente o que fazem Marx e Engels não é simplesmente “colher” o melhor da ciência burguesa senão, que realiçam uma crítica da ciência burguesa para a poder superar e fundamentar a ideologia do proletariado.

 

2) Sobre a contradição principal.

O documento do Comitê da CIMU trata a tese da “contradição historicamente principal” mas o desenvolvimento desta tese é confuso.

Uma maneira de tratar esta questão é centrar-nos em que as contradições sociais são as dinámicas internas dentro de cada povo mas que estão baixo a influença de fatores externos. Aparte de isto, na época do imperialismo dá-se o fenómeno da luta de classes a nível mundial.

Para determinar qual é a contradição principal temos que determinar qual é a contradição que leva de jeito inevitável à guerra.

Dentro de cada país, a contradição entre as diferentes classes sociais é a principal contradição na maior parte da história de qualquer povo. É precisamente por este motivo que as classes sociais são os sujeitos históricos.

A época do imperialismo é a época da revolução proletária. Isto significa que incluso nos países económicamente atrasados, nos que a população camponesa vive numa sociedade semicolonial e semifeudal, a superação do feudalismo mediante uma revolução só é possível se o proletarido é a classe dirigente. Também significa que será o resultado da guerra entre o proletariado e a burguesia a nível mundial o que em última instância determinará o futuro da humanidade. Mas isto não entra em conflito com o estudo de que contradições tenhem levado a guerra no mundo em cada periodo temporal concreto.

O estudo da história é o que nos permite ver como a contradição entre o imperialismo e os países semicoloniais foi a contradição que mais vezes levou à guerra, sendo pelo tanto, a principal contradição durante a maior parte do tempo que levamos no imperialismo capitalista. Ainda assim, durante a I Guerra Mundial a contradição interimperialista foi a contradição principal. Também temos que destacar que durante a II Guerra Mundial a contradição entre o proletariado e o fascismo foi temporal e taticamente, a principal contradição mundial e foi isto precisamente, o que lhe deu sentido à aliança da URSS com os Estados Unido e o Reino Unido, que eram grandes potências imperialistas.

 

3) Sobre o Maoismo.

Nom compartimos a fórmula de “impor o maoismo” [II.4. Movimento Comunista Internacional] porque não clarifica a complexidade da luta ideológica entre os setores de operários e operárias avançadas, os setores dos estudantes mais combativos, camponeses avançados, os diferentes movimentos independentistas, etc. Não podemos impor o Marxismo-Leninismo-Maoísmo ao povo senão que devemos “elevar” a consciência do povo, mediante a consciência da sua existência social graças precissamente ao Marxismo-Leninismo-Maoismo.

Outro ponto importante é o feito de que nós, podemos determinar umas tendências históricas mas não podemos saber se estas tendências históricas devem chegar ao seu cúmio num determinado periodo de digamos 50, 100 ou 200 anos. Determinar os anos é uma especulação que, podendo resultar útil como “licência poética”, em uma determinada exposição por motivos didáticos mas, é impossível determinar quanto vai durar o periodo de enfrentamento entre o proletariado e a burguesia.

O documento para CIMU utiliza várias vezes o termo “terceiro mundo”. Um termo que não contribui a clarificar. Seria preferível uma terminologia mais real. Países atrasados económicamente, países semicoloniais, países da periféria ou, “nações oprimidas” como está em outras partes do citado documento, entre outros termos que podem expressar melhor a realidade social objetiva do mundo atual.

“…as nações oprimidas constituem a base” da revolução proletária mundial. [I. Introdução]

“Os países do terceiro mundo de Ásia, África e América Latina, como sinala o Presidente Mao, são zonas de tronada revolucionária e a base da revolução proletária mundial…” [II.3. Situação Internacional]

A base de apoio da revolução proletária mundial só pode ser um estado popular de Nova Democracia ou, um estado socialista, mas neste momento histórico o proletariado não conta com um estado e isto significa que a revolução proletária mundial não conta com nem uma base de apoio.

Agora mesmo só nos países semicoloniais da Ásia, África e América Latina, a luta de classes alcançou a forma politicamente superior de a luta entre as classes, ao se transformar numa guerra aberta, numa guerra de libertação nacional ou, numa guerra popular. Mas isto não significa que a missão dos destacamentos M-L-M dos países do centro imperialista telham que ser um simples apoio de as guerras populares da periferia senão, que estes destacamentos do centro imperialista devem trabalhar pela contrução do Partido em cada um dos seus países.

 

4) A tese duma única superpotência mundial.

“… o imperialismo ianqui é a superpotência hegemônica única”. [II.3. Situação Internacional - Terceira contradição]

“…não se pode falar de ‘blocos imperialistas’, isso é revisionismo”. [II.3. Situação Internacional - Terceira contradição]

E agora vamos ao mais importante, neste documento que estamos tratando, defende-se a tese de que os Estados Unidos são a única superpotência imperialista atual e que defender que o mundo se está dividindo em blocos imperialistas é revisionismo. A nossa discrepância sobre isto não pode ser maior.

Primeiro porque frente a situação da década dos anos 1990 os Estados Unidos estão em uma clara decadência, mentres que a China e Rússia estão em ascenso. Se Estados Unidos gasta três veces mais em armamento que o seu competidor a China, a formação dum bloco com Rússia, Paquistão, Irão e outros estados, pode igualar as suas forças militares com as do bloco OTAN em poucos anos.

A influência da China e da Rússia em África e Ásia não fai mais que aumentar. Em América Latina ainda que muito mais lentamente, também aumenta a influência chinesa e russa, aumentam as propriedades de empressas de China e pouco a pouco, os países de América Latina também iram entrar na divisão mundial do trabalho desenhado pela burguesia chinesa.

Na década de 1990 existia um claro domínio dos Estados Unidos como grande império mundial mas agora mesmo, podemos ver as mesmas tendências geralizadas ao militarismo, a um rearmamento de todos os estados, ao aumento dos gastos para preparar a guerra, à formação de alianças e blocos imperialistas. Podemos ver como a tendência leva ao crescimento da importância da contradição entre as diferentes burguesias a nível mundial. Um enfrentamento que ganha importância cada dia e que é uma tendência que acabará por levar ao mundo a uma nova guerra mundial entre os blocos imperialistas, senão se dá antes o triunfo da revolução proletária mundial. Como diz Mao “…ou a revolução pára a guerra ou a guerra trará a revolução”.

Como vemos é uma situação similar à que se deu antes da I Guerra Mundial. Uma situação na que é a tendência à guerra interimperialista tem cada vez mais peso até, que se transforma numa guerra interimperialista aberta e não numa guerra antifascista, por muito que o revisionismo teime em buscar similitudes com a II Guerra Mundial.

Uma cena como a da I Guerra Mundial é uma cojuntura na que a independência política do proletariado é um fator de grande importância. Também implica que o Movimento Antifascista não tem uma importância estratégica. Pelo que o Movimento Antifascista de cada país deve receber maior ou menor atenção dos comunistas, segundo cada caso concreto.

O proletariado mundial deve opor-se com todos os meios às guerras interimperialistas, sabendo ao mesmo tempo que incluso se começar esta guerra entre blocos imperialistas não faz impossível a revolução senão que, esta guerra pode criar os vazios de poder que o Partido Comunista pode aproveitar.

 

5) As guerras populares atuais.

“…ao início, desenvolvimento e coordenação das guerras populares no mundo…” [I. Introdução]

Outro apartado deste documento fala de coordenação das guerras populares do mundo. Esta questão não deveria ser tratada publicamente mas uma vez que está aí, temos que dar a nossa opinião.

Primeiro temos que dizer que não é realista que podam coordenar as guerras populares no mundo umas pessoas que só conhecem plenamente a realidade social do seu país, e quando ademais estamos no momento em que intentamos pôr as bases dum organismo que ainda tem que ganhar-se uma autoridade política internacional. Um organismo no que o mais provável é que não conte com um membro que tenha experiência em dirigir um exército numa guerra popular; nós sacamos como conclusão que agora mesmo não se pode plantejar isto.

Que neste momento as guerras populares estivessem dirigidas centralizadamente não aportaria nada positivo para a revolução, porque seria totalmente impossível que alguém que não seja da Índia poda melhorar a estratégia e as táticas militares que hoje emprega o EGPL e, o mesmo pode ser dito para qualquer outro país. O nosso trabalho de apoio à revolução na Índia inclui a crítica à sua linha política mas, é absurdo pensar que desde fora podemos aportar algo positivo à atividade militar do exército do povo da Índia (EGPL). Fora da crítica á linha geral, de criticar uma determinada declaração ou, criticar a sua posição política sobre um determinado tema (negociações, religiões, tréguas, etc, etc), fora de publicitar entre o proletariado dos nossos países a luta do EGPL, realizar mobilizações entre o proletariado consciente, buscar o apoio aos povos da Índia de inteletuais e organizações democráticas ou como muito, ajudar a mobilizar aos migrantes da Índia em Europa, realmente não podemos aportar mais nada mentres não tenhamos uma república socialista que poda servir como base de apoio da Revolução Proletária Mundial.

 

6) Os sindicatos.

“O proletariado na sua luta reivindicativa genera o sindicato e a greve, que não são só o instrumento da luta económica senão que ‘forjam à classe para as grandes batalhas por vir’.”

Os sindicatos são instrumentos historicamente necessários para a classe operária. Entre outras coisas, muitas vezes participam nos sindicatos as pessoas mais adiantadas politicamente, pelo que pode ser importante para um destacamento comunista ter presença nos sindicatos.

Mas o problema é que em muitos países do centro imperialista os destacamentos comunistas esquecem algumas teses mui importantes do Marxismo sobre os sindicatos. Uma destas teses é que o sindicato é a forma mais primitiva de organização da classe operária. Mui fazilmente esquecemos o que nos dixo Lenin no Que Fazer? “A política sindicalista da classe operária é a política burguesa da classe operária”. Não se trata de não participar nos sindicatos mas, de entender que a vanguarda não se deve dedicar ao sindicalismo. O sindicalismo transforma as céludas partidárias e os comitês de um destacamento comunista, em sindicatos. Passamos de formar quadros do partido a formar sindicalistas. Cria uma tendência a “ocultar” ou esquecer as caraterísticas primitivas dos sindicatos aos operários adiantados. As grandes massas que se mobilizam nos sindicatos e outras organizações populares que lutam por causas que são justas mas, tráta-se duma luta expontânea criada pelas contradições sociais entre as classes. Em uns países onde não existe o Partido Comunista que poda aportar a consciência em essa luta espontânea e transformala numa luta pelo poder político, numa luta para criar um Movimento do Proletariado Revolucionário, para poder criar o Novo Poder, da-nos como resultado que os destacamentos comunistas da Europa quedem numa situação na que realmente vão detrás das massas. Assim os destacamentos comunistas passam de vanguarda a retaguarda na prática social e ao mesmo tempo, desligam a teoria revolucionária da sua prática social de propaganda e agitação.

As mobilizações reivindicativas populares e sindicais são justas e na medida das nossas forças e prioridades devem ser apoiadas mas, um estado burguês consolidado não vai ser derrotado mediante a insurreção, nem mediante uma greve, nem mediante o combate de uma vanguarda armada. Para derrotar ao estado burguês é necessário contar com as massas armadas e organizadas conscientemente graças ao Partido, com um exército do povo e, uma frente única que é a base do Movimento Revolucionário com um Novo Poder que é capaz de criar as suas instituções.

Uma prática social iluminada pela teoria revolucionária é uma prática social consciente e é isto o que define à vanguarda. Esta prática social consciente é qualitativamente superior a uma prática de seguimento de as justas reivindicações imediatas e espontâneas das grandes massas. Umas grandes massas que nunca poderão superar a ideologia burguesa mediante estas lutas espontâneas.

 

7) A Guerra Popular.

Temos que concordar plenamente com a tese defendida no documento para a CIMU, sobre a universalidade da guerra popular. Devemos entender a guerra popular como a teoria e a prática militar do proletariado, consistente em as massas armadas e organizadas conscientemente graças ao Partido Comunista. Um trabalho do Partido que tem como objetivo cumprir a missão histórica do proletariado que é, criar um mundo sem classes sociais, o comunismo.

Negar a universalidade da guerra popular significa condenar ao proletariado consciente dos países do centro imperialista as falsas esperanças do insurreicionalismo e do foquismo.

 

8) A Frente Única e a Frente Popular.

O documento de preparação da CIMU acerta ao sinalar que a “Frente Única” como instrumento revolucionário da guerra popular é muito mais que a tática antifascista da “Frente Única” impulsada pela III Internacional.

Ademais no mesmo documento trata-se a política de “Fente Popular” aprovada no VII Congresso da III Internacional Comunista, em 1935. Uma política de Frente Popular que em muitos países não significou nem uma mudança com respeito da Frente Única mas, que em Europa significou o intento de criar plataformas eleitorais com o programa burguês do reformismo socialdemocrata radicalizado como tática para parar ao fascismo. O exemplo de maior “éxito” duma Frente Popular deu-se no Estado Espanhol, onde comunistas dos diferentes povos, socialdemocratas, a maior parte do nacionalismo de Euskal Herria, Catalunha e Galiza, junto com algum setor anarquista, criam a “Frente Popular” que ganha as eleições de 1936 para parar o fascismo mas, o fascismo espanhol ganhou a posterior guerra civil. Realmente as Frentes Populares não conseguem parar o fascismo em nem um país do mundo.

A política de Frente Popular foi uma tática mui particular do MCI de essa época concreta, dum momento histórico no que a contradição entre o proletariado e o fascismo estava-se transformando na principal contradição a nível mundial.

 

9) A militarização do Partido.

“Militarização do Partido e construção concéntrica dos três instrumentos da revolução”.

Consideramos que a tese da “construção concéntrica” é mui boa guia para ação. Primeiro porque liga em uma imagem a existência dum núcleo partidário com uma periferia. Expressando mui bem essa ideia de construção desde um núcleo.

Segundo, porque o Partido Comunista é a união entre a teoria revolucionária e a prática social ou, o que é o mesmo, a união entre a vanguarda e as grandes massas, pelo que criar o Partido também é criar o Movimento do Proletariado Revolucionário e não simplesmente uma união de lutas sociais e movimentos sociais previamente existentes (sindicalismo, ecologismo, etc, etc).

Pela contra a tese da “militarização do Partido” deve ser clarificada. Temos que saber que significa exactamente. Hoje, às veces parece que a “militarização do partido” é uma tese de todo Maoismo, mas nem Mao, nem Ibrahim Kaypakkaya, nem em Charu Mazundar, nem no PCI(maoista), etc, etc, tenhem essa tese. Nem sequera nos documentos do PCP anteriores ao Congresso de 1988 aparece “a militarização do partido”. Não se pode aprovar uma “etiqueta” sem ter claramente definido o seu contido. A tese da militarização do partido deveria ter sido clarificada. Deveria ter sido exposta claramente no documento.

O avance da ciência do proletariado exige entender que consequências práticas implica em cada momento histórico, defender uma determinada postura. Aprovar umas “etiquetas” mas deixar sem definir as suas implicações não é luta de duas linhas, é um radicalismo formal que não é capaz de ser uma guia para ação. Transformar a inevitável luta de duas linhas numa luta por quem está a favor ou em contra duma “etiqueta” que na realidade não contem no seu interior umas teses claras para ser a nossa guia para a ação, levaria-nos a uma guerra estética e pelas “fórmulas” retóricas que podam soar mais radicais mas é uma prática que não permite o avançe da teoria revolucionária que precisa o proletariado.

Estamos num momento histórico de grande responsabilidade em que é necessário fazer um posicionamento com respeito a várias teses que estão em disputa entre as organizações e partidos M-L-M. Pela nossa parte gostariamos que os diferentes destacamentos comunistas do mundo deram a sua opinião em este importante debate.

O proletariado consciente sempre com a consciência ao mando!

 

Comitê de Construção do Partido Comunista maoista da Galiza