sábado, 11 de junio de 2016

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Capítulo 9: Marx se une a la clase trabajadora.

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo.
Capítulo 9: Marx se une a la clase trabajadora.

Capítulo 9

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.


Capítulo 9: Marx se une a la clase trabajadora

Como hemos visto, Marx y Engels estaban profundamente involucrados con los grupos revolucionarios comunistas de los años 40 del siglo XIX. Acabaron liderando la Liga Comunista, una organización internacional que había unido a revolucionarios de varios países europeos. También desarrollaron su programa -el “Manifiesto Comunista“-, que adquirió una importancia histórica mundial. No obstante, en la época -en 1848-, la influencia del marxismo llegaría a alcanzar a las grandes masas trabajadoras. Las dimensiones de la Liga Comunista se limitaban principalmente a trabajadores e intelectuales exiliados. De hecho, en ese período, el marxismo era sólo una más de las corrientes del socialismo.
La revolución de 1848, que llevó la insurreción a lo largo del Viejo Continente, fue el primer gran acontecimiento histórico que el marxismo mostró en la práctica. Marx y Engels residían en Bruselas cuando se produjo el estallido de la revolución en Francia. El gobierno belga, temiendo la proliferación revolucionaria, expulsó a Marx de Bruselas y lo obligó a trasladarse a París, donde pronto se uniría a su amigo Engels. Sin embargo, con la ola revolucionaria extendiéndose a Alemania, ambos decidieron ir inmediatamente allí para participar directamente en los acontecimientos revolucionarios.

Allí, trataron de consolidar el trabajo de la Liga Comunista y de asociaciones de trabajadores. Crearon un periódico, el “Neue Rheinische Zeitung“, que sirvió como órgano de propaganda de la línea revolucionaria. El periódico tenía la línea de apoyar la democracia burguesa radical como el consumo de la revolución democrático-burguesa, como principal objetivo en Alemania. Sin embargo, el periódico servía simultáneamente como organizador del emergente partido proletario revolucionario alemán. Marx y Engels trataron de formar un partido masivo de trabajadores, uniendo las distintas asociaciones de trabajadores de las más diversas provincias de Alemania. El periódico duró un año. Con el colapso de la revolución en Alemania y en otras partes de Europa, el periódico se vio forzado a cesar sus actividades y Marx fue expulsado por el rey de Prusia. lo Volvió a París, pero pronto tuvo que salir de allí debido a la persecución promovida por las autoridades francesas. Engels permaneció en Alemania, luchando como un soldado en el ejército revolucionario hasta el final. Después de la derrota militar, escapó, y a finales de 1849 se uniría nuevamente a Marx, que residía en Londres. Inglaterra continuaría siendo el centro de sus acciones hasta el fin de sus vidas.
La derrota de la revolución de 1848 llevó a la confusión y al desorden de los revolucionarios y militantes proletarios a medio Europa. Muchas de las anteriores corrientes dominantes del socialismo no pudieron ofrecer ninguna explicación satisfactoria acerca de las razones del trascurso de los acontecimientos durante la revolución. Fue en semejante atmósfera que Marx tomó para si la tarea de explicar las fuerzas sociales tras la victoria inicial y posterior derrota de la revolución. Una vez que Francia fue el centro y principal punto de partida de ambos clímax y declives de la revolución, Marx concentró sus análisis en los acontecimientos franceses. Esto fue realizado en sus brillantes trabajos, “Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850” y “El 18 Brumario de Luis Bonaparte“. Estos fueron los primeros intentos de Marx de explicar los actuales acontecimientos históricos a través de la concepción materialista de la historia. Analizó con toda claridad las fuerzas de clase detrás de cada gran giro de la revolución. También ofreció las bases clasistas para las tácticas revolucionarias del proletariado. Al exponer el papel de varias clases en las más variadas etapas, mostró quienes eran los amigos y los enemigos de la revolución y, por lo tanto, el enfoque de los trabajadores para cada uno de estos.
En el período siguiente, Marx continuó sus escritos acerca de los mayores eventos políticos alrededor del planeta. En todos estos escritos, presentaba una clara perspectiva desde un punto de vista proletario. Esto lo distinguía de todas las demás variables del socialismo, que fueron incapaces de dar respuestas reales al contínuo cambio del mundo. Este aspecto estableció claramente la superioridad del marxismo en la cara de las otras tendencias del socialismo, manifestándose como una auténtica herramienta práctica para entender y cambiar el mundo.
Al mismo tiempo, Marx y Engels trabajaban con energía para unir a las débiles y fragmentadas organizaciones de la clase obrera. La Liga Comunista, que tenía su sede central en Alemania, sufrió una severa represión de la policía prusiana. Muchos de sus miembros en Alemania fueron a parar a la cárcel y la propia organización fue finalmente disolvida en noviembre de 1852. Durante el largo periodo de reacción después del fracaso de la revolución de 1848, Marx y Engels continuaron tratando de reorganizar y revivir el movimiento de la clase obrera. Además de escribir y publicar sus obras extensivamente, mantuvieron un contacto constante con las organizaciones de las clases trabajadoras en varios países, sobre todo en Inglaterra, Francia y Alemania. Sus metas eran formar una organización internacional de trabajadores y fundar partidos del proletariado en los países industrialmente desarrollados.
Los principales trabajos en este punto fueron hechos por Marx. Trabajó, en ese período, en condiciones adversas. Después de haber sido expulsado por los gobiernos de varios países, incluso después de trasladarse a Londres, estaba bajo constante vigilancia de la policía secreta, especialmente la de Prusia. Además de la represión política, la situación económica de Marx siempre fue muy precaria. Gracias a la pobre y desorganizada situación del movimiento revolucionario de las clases trabajadoras, en la época era inviable soportarlo durante un período íntegro. Así, su única fuente de subsidio eran los pagos por artículos que escribía para un periódico importante, el “The New York Tribune“. Obviamente, esta fuente era insuficiente para sustentar la gran familia de Marx. Pasaban constantemente por la pobreza, las deudas e incluso por el hambre. A menudo tuvieron que vender objetos de su hogar con el fin de conseguir comida. Marx tenía seis hijos, pero sólo tres lograron sobrevivir más allá de la infancia. Cuando su hija recién nacida murió, el funeral tuvo que ser retrasado durante varios días hasta que consiguió el dinero necesario. El propio Marx contraía enfermedades graves constantemente, con las que tuvo que luchar para conseguir completar su trabajo.
Ante semejantes dificultades económicas, el principal apoyo para la familia Marx fue de su amigo Engels. Tras el fracaso de la revolución de 1848, Engels se vio obligado a trabajar en la empresa de su padre en Manchester. Trabajó en ella durante 20 años, primero como empleado y luego, durante los últimos cinco años, como socio de la empresa hasta 1869. Durante este período, tuvo una renta sustancial, con la que ayudaba regularmente a Marx.
La ayuda de Engels, sin embargo, no era meramente económica. A pesar de que no gozaba en abundancia de tiempo libre debido a su trabajo, dedicaba todos sus esfuerzos a continuar sus estudios y a ayudar a Marx. Se correspondían con regularidad y constantemente compartían sus ideas. Marx siempre consultó a Engels en las principales cuestiones, particularmente las decisiones relativas al movimiento internacional de la clase trabajadora.
Estos esfuerzos finalmente dan sus frutos en 1864, con la fundación de la Asociación Internacional de los Trabajadores – la Primera Internacional. Marx pronto se convierte en su líder y es responsable de la preparación de su primer programa y estatuto. El programa de la Internacional, sin embargo, no contenía las fuertes palabras del “Manifiesto Comunista“. La Primera Internacional, a diferencia de la Liga de los Comunistas, no era una organización limitada a pequeños grupos revolucionarios. De hecho, muchas de las secciones de la Internacional, especialmente las de Inglaterra y Francia, representaban organizaciones con grandes masas de trabajadores. Sin embargo, muchas de estas organizaciones no gozaban de una clara y correcta comprensión. A pesar de estar compuestas predominantemente por trabajadores, el nivel de conciencia era generalmente menor que aquellos revolucionarios selectos de la Liga Comunista. El programa y el estatuto, por lo tanto, debían ser formulados teniendo esto en mente. La línea correcta debía ser presentada de una manera aceptable a las organizaciones miembras de la Internacional. Marx, con su gran profundidad ideológica y experiencia práctica organizativa, era en la época el único individuo capaz de desarrollar este tipo de documentos y fue designado para la tarea. En los años siguientes fue él, también, quien produjo los documentos más importantes de la Primera Internacional.
Fue así como el marxismo proporcionó la perspectiva ideológica, política y organizativa para la Primera Internacional. La implantación de esta perspectiva significó la lucha constante contra las diversas corrientes anarquistas y oportunistas que surgieron en el seno del movimiento. Entre otras cosas, los anarquistas se opusieron a una fuerte organización centralista, mientras que los oportunistas se opusieron a la lucha política convencida. Combatiendo ambos desvíos, Marx y Engels trabajaron para construir la Internacional como una organización de lucha de masas, uniendo a los trabajadores de Europa y de América. Esta tarea fue ampliamente exitosa, llevando al mismo tiempo la fundación de numerosos partidos proletarios independientes en varios países industrializados alrededor de todo el mundo.
En la época de la histórica Comuna de París de 1871, el marxismo había avanzado mucho en su posición en detrimento del período respectivo a la revolución de 1848. El marxismo no permaneció sólo como una mera corriente más del socialismo. Las antiguas tendencias del socialismo utópico fueron superadas por la historia y fue sólo el marxismo el que tuvo un significado práctico real. El marxismo tampoco era ya limitado a pequeños grupos, se convirtió en un fenómeno de masas. Su influencia se extendió a los movimientos obreros en varios países industrializados. Proporcionó el liderazgo ideológico para la independencia de los partidos proletarios. Encabezó un masivo movimiento del proletariado, que comenzaba a desafiar a la burguesía. El marxismo se había unido a las grandes masas de la clase trabajadora.

INDIA: La Corte Suprema desestima los cargos de la UAPA contra el camarada Kobad Ghandy.




correovermello-noticias
New Delhi, 11.06.16
La Corte Suprema de Delhi absolvio, el pasado viernes, al veterano dirigente maoísta Kobad Ghandy de los cargos en su contra en base a la Ley de Prevención de Actividades Ilegales (UAPA) según informa la agencia ANI.
El camarada Kobad Ghandy, de 65 años, fue detenido en el 2009 y aun tiene pendiente diversos juicios acusado de pertenecer al Comité Central del Partido Comunista de la India (Maoísta) por lo que no será puesto en liberdad.

jueves, 9 de junio de 2016

¡En memoria del gran Lenin! ¡Abajo el revisionismo moderno! (Renmin Ribao 1967)

¡En memoria del gran Lenin! ¡Abajo el revisionismo moderno!


Nota –  Reproducimos el artículo titulado “¡En memoria del gran Lenin!¡Abajo el revisionismo moderno” por el comentarista de “Renmin Ribao” (Diario del Pueblo) y publicado en  “Peking Review” (Pekín Informa), nº 18, 28 de abril de 1967. Ha sido extraído de la página web http://www.wengewang.org/ La traducción al español es responsabilidad de Gran Marcha Hacia el Comunismo. Madrid, abril 2012.


¡EN MEMORIA DEL GRAN LENIN, ABAJO EL REVISONISMO MODERNO!

Hoy, el pueblo chino está celebrando el 97º aniversario del nacimiento del gran Lenin en medio de estruendosas canciones triunfantes de la Gran Revolución Cultural Proletaria.
Lenin fue el gran maestro revolucionario, después de Marx y Engels, del proletariado y las naciones oprimidas del mundo.
Lenin fundó el Partido Comunista de la Unión Soviética, dirigió al pueblo soviético en alcanzar la victoria de la Gran Revolución Socialista de Octubre y estableció el primer estado socialista en el mundo.
Haciendo un balance de la historia del desarrollo del marxismo, Lenin escribió en un momento: el marxismo “ha tenido que luchar por cada paso adelante en el transcurso de su vida”. Lenin dedicó su vida a luchas inquebrantables y agudas contra los diversos tipos de enemigos del proletariado. A través de su implacable lucha contra los revisionistas y oportunistas de todos los matices y colores, Lenin salvaguardó el marxismo y lo desarrolló hasta una nueva etapa histórica, la etapa del leninismo.
Lenin defendió y desarrolló la teoría marxista de la dictadura del proletariado en su lucha contra el revisionismo y el oportunismo. Él señaló: “Marxista es sólo aquel que extiende el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado”. También dijo: “La cuestión clave de toda revolución es sin duda la cuestión del poder estatal. Qué clase mantiene el poder lo decide todo”. Por tanto, antes de haber tomado el poder, el proletariado y el pueblo revolucionario deben ajustarse al principio de la revolución violenta, de aplastar el aparato del viejo Estado y tomar el poder por la fuerza de las armas; y después de tomar el poder, deben salvaguardarlo y consolidar la dictadura del proletariado y llevar adelante la revolución socialista hasta el fin. El proletariado no tiene nada si pierde el poder político. Esta es una ley fundamental de la lucha de clases y una extremadamente importante lección para el Movimiento Comunista Internacional.
Mientras celebramos el 97º aniversario del nacimiento del gran Lenin, no debemos perder de vista el duro hecho de que, la Unión Soviética, la tierra natal del leninismo, ha sido usurpada por el grupo revisionista de Jruschov y que allí la dictadura del proletariado ha sido transformada en una dictadura de la burguesía. Jrsuchov y sus sucesores Brezniev, Kosygin y demás han traicionado al gran Lenin, han traicionado al marxismo-leninismo, han traicionado la Revolución de Octubre y traicionado al pueblo soviético y a los pueblos del mundo entero. Son el mayor grupo de renegados y esquiroles de la historia
El revisionismo es el enemigo declarado del marxismo, pero siempre jura en nombre del marxismo. Lenin afirmó: “No se le puede prohibir que lo haga, igual que a una firma comercial no se le puede prohibir utilizar una determinada señalización o anuncio”. Este es el caso de la actual camarilla dirigente revisionista soviética. Este puñado de sucios renegados tienen la poca vergüenza de llamarse a sí mismos “sucesores de la causa de Lenin” y tratan de engañar y embaucar en nombre del leninismo. ¡Han perdido todo el sentido de la vergüenza!
Hoy, el grupo de revisionistas soviéticos son los auténticos sucesores de aquellos revisionistas censurados por Lenin. Pero sus crímenes son miles de veces más atroces que aquellos de sus predecesores.
Esta gente ha transformado el P.C.U.S. fundado por Lenin en un “partido de todo el pueblo”, es decir, en un partido socialdemócrata de nuevo tipo, un partido de la burguesía. ¿No son el tipo de oportunistas que Lenin en su momento reprobó por “sobrepasar la traición al Partido”?
Esta gente ha transformado el P.C.U.S. fundado por Lenin en “un partido de todo el pueblo”, es decir, en un partido socialdemócrata de nuevo tipo, en un partido de la burguesía. ¿No son acaso el tipo de oportunistas que Lenin reprobó en su momento por sobrepasar la traición al Partido”?
Esta gente ha desarrollado flagrantemente la dictadura de la burguesía en la Unión Soviética, restaurado el capitalismo de forma total, enterrado las conquistas de la Revolución de Octubre y causado que el estado socialista fundado por Lenin cambie de color. ¿No son el tipo de “agentes de la burguesía” que Lenin condenó en su momento?
Esta gente se arrodilla ante el imperialismo, sigue la línea de la capitulación y nunca vacila en vender los intereses de los pueblos revolucionarios del mundo a fin de llevar a cabo colaboración soviético-estadounidense por la dominación mundial. ¿No son el tipo de “ lacayos `servidores del imperialismo´ que Lenin una vez reprendió?
Esta gente defiende ampliamente su fraude de la “transición pacífica” para corroer la voluntad revolucionaria delos pueblos y oponerse a los pueblos oprimidos que asumen la violencia revolucionaria a fin de resistir la violencia contrarrevolucionaria y tomar el poder por la fuerza de las armas. ¿No son el tipo de “prosélitos” que Lenin censuró en su momento?
Han cometido todos los crímenes fingiendo apoyo pero traicionado de hecho las luchas de liberación de las naciones oprimidas. Están ayudando a los imperialistas a estrangular el movimiento de liberación en todas partes y han llegado hasta servir como el cómplice número uno del imperialismo estadounidense en su agresión contra el pueblo vietnamita. ¿No son el tipo de “traidores y canallas” que Lenin denunció?
El marxismo-leninismo nos enseña que el surgimiento del revisionismo no es accidental sino que tiene raíces sociales. El revisionismo aparecerá en tanto exista el imperialismo y en tanto exista la burguesía. Hace cincuenta años, Lenin señaló que en las décadas venideras “nuevos Plejanovs, nuevos Scheidemanns, nuevos conciliadores sentimentales como Kautsky, crecerán de las profundidades de la socialdemocracia internacional `unida´”. Lo que Lenin predijo ha ocurrido. Naturalmente, no es nada de  lo que tener miedo. El revisionismo moderno como su centro es actualmente una simple manifestación de la lucha desesperada del imperialismo en su etapa de agonía. Nunca podrá detener el avance del marxismo-leninismo triunfante.
Nuestro gran líder el Presidente Mao es el genuino sucesor de la causa de Lenin. El Presidente Mao ha heredado, defendido y desarrollado el marxismo-leninismo de manera genial y creadora, elevándolo a una etapa completamente nueva. El pensamiento de Mao Tsetung es el marxismo-leninismo de la etapa en que el imperialismo se precipita hacia su ruina total y el socialismo avanza hacia la victoria en el mundo entero. La Gran Revolución Cultural proletaria lanzada personalmente y dirigida por el Presidente Mao ha resuelto el problema de alzar a millones y millones de personas para hacer extensiva la revolución bajo las condiciones de la dictadura del proletariado. Ha resuelto el problema de la toma del poder por un puñado de personas que ocupan puestos dirigentes que han tomado el camino capitalista en los órganos de la dictadura del proletariado; y ha resuelto el problema de prevenir la restauración capitalista y asegurar que China nunca cambiará de color. Este es un desarrollo significativo del marxismo-leninismo por el Presidente Mao. Es tan importante y tan grande como la teoría del socialismo científico de Marx y la teoría de Lenin de la toma del poder en un país. Esta gran revolución sin precedentes no sólo ha consolidado firmemente la dictadura del proletariado en un país, sino que ha introducido una nueva etapa en el movimiento comunista internacional y firmado la sentencia de muerte del imperialismo, de los reaccionarios de todos los países y del revisionismo moderno.
El marxismo-leninismo siempre se ha desarrollado en medio de las maldiciones y oposición del enemigo. Justo después de que naciera el marxismo, todas las fuerzas reaccionarias en Europa juntaron sus manos en un vano intento por alejar al “fantasma” que había aparecido en Europa, Cuando nació el leninismo, los revisionistas de la Segunda Internacional, los esquiroles y renegados de todo tipo y color se unieron para oponerse a él. El leninismo no sólo ha sido odiado y maldecido duramente por los imperialistas, los reaccionarios y los revisionistas del mundo sino que ha sido rabiosamente atacado por Trotsky, Bujarin y otros elementos burgueses dentro del propio P.C.U.S. Actualmente, los imperialistas y reaccionarios de todos los países, en alianza con los revisionistas modernos, están atacando histéricamente al gran pensamiento de Mao Tsetung. Al mismo tiempo, en el mayor Partido un puñado de personas que ocupan cargos dirigentes han tomado el camino capitalista y revisionista en nuestro país haciéndose eco de las clases enemigas en el interior y el extranjero, se han opuesto sin escrúpulos al gran pensamiento Mao Tsetung. De esta forma, los revisionistas de dentro y fuera del país se están oponiendo al marxismo, se están oponiendo al leninismo y se están oponiendo a la revolución. Pero quien se oponga al marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetug, sea quien sea y con que disfraz se cubra, se estará golpeando la cabeza contra una muro de ladrillos y tendrá un final vergonzoso. Tal y como señala el dicho: “Todos pereceréis, el cuerpo y el nombre, pero los ríos fluirán eternamente”. ¡Ninguna fuerza en la tierra puede impedir que el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung alcance la victoria a nivel mundial!
“La naturaleza del mundo habría también envejecido, si sensible fuera, es ley del mundo que el mar de ayer se torne hoy campo de moras” [Poema del Presidente Mao: La Toma de Nankín por el Ejército Popular de Liberación]. En la tierra natal del leninismo el poder político ha sido usurpado temporalmente por la camarilla revisionista, pero el socialismo triunfará finalmente sobre el revisionismo y el capitalismo. Esta es una ley inevitable de la historia. El gran pueblo soviético no aceptará por mucho tiempo el dominio de la traidora camarilla revisionista soviética.
¡El leninismo sin duda brillará nuevamente con toda su gloria sobre la tierra soviética!
¡Viva el leninismo!
¡Abajo el revisionismo moderno!

(“Renmin Ribao” [Diario del Pueblo], 22 Abril 1967).

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Capítulo 8: La economía política marxista.

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo.
Capítulo 8: La economía política marxista.
Capítulo 8

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.


Capítulo 8: La economía política marxista

Como hemos visto, Marx desarrolló sus principios de la economía política en continuación y oposición a la economía política burguesa de los economistas ingleses. Gran parte de los escritos económicos de Marx de 1844 a 1859 son críticas a este tipo de economía política. Se posicionó contra las alegaciones de los políticos economistas burgueses de que el capitalismo era un sistema permanente y universal. Por otra parte, demostró que el capitalismo sólo puede existir durante un período limitado y está destinado a ser superado y sustituido por un nuevo y superior orden social. En sus últimos análisis económicos, especialmente en varios volúmenes de su principal obra, “El capital“, se centró en descubrir y estudiar las leyes económicas del capitalismo. Los análisis de las relaciones de producción en la sociedad capitalista en su origen, desarrollo y declive forman el buque insignia de la economía política de Marx.
Los economistas burgueses siempre han mantenido sus análisis en la forma de relación entre cosas, es decir, en el intercambio de mercancías por otras. Marx, sin embargo, mostró que la economía no trata cosas, sino relaciones entre personas y, en última instancia, entre clases.
Dado que, bajo el capitalismo, prevalece la producción de mercancías, Marx comenzó su análisis a partir de la mercancía. Señaló que el intercambio de mercancías no era simplemente un intercambio de cosas, sino que de hecho, expresaba la relación entre individuos productores en la sociedad que se unían a través del mercado. A pesar de que el intercambio de mercancías existe desde la antigüedad, fue sólo con el desarrollo del dinero y el ascenso del capitalismo que alcanzó su cima al interconectar la vida económica de millones de productores individuales en toda la sociedad como un todo. El capitalismo convierte la fuerza de trabajo en mercancía, comprada y vendida libremente en el mercado.
El trabajador asalariado vende su fuerza de trabajo al propietario de los medios de producción, es decir, el capitalista. El trabajador entonces pasa una parte de su jornada laboral produciendo lo equivalente a su salario, es decir, produciendo lo necesario para cubrir los costes de su subsistencia y la de su familia. La otra parte de su jornada laboral la pasa produciendo la manutención y el crecimiento económico del burgués. El trabajador no gana absolutamente nada por esta producción, que va integramente al gran capitalista. A este valor excedente que todo trabajador produce, que va más allá del valor necesario para ganar su salario y consigue mantener, Marx le da el nombre de plusvalía. Esta es la fuente de ingresos y riqueza para las clases capitalistas.

El descubrimiento del concepto de la plusvalía expone la naturaleza de la explotación sufrida por las clases trabajadoras. También trajo a colación el origen del antagonismo entre el proletariado y la burguesía. Este antagonismo de clases es la principal manifestación de la contradicción fundamental de la sociedad capitalista: la contradicción entre el carácter social de la producción y el carácter privado de la propiedad. Este descubrimiento de la plusvalía es definido por Engels como el segundo mayor descubrimiento de Marx (junto con el descubrimiento de la concepción materialista de la historia). Lenin definirá la doctrina de la plusvalía como la piedra angular de la teoría económica marxista.
Marx también analiza en detalle las periódicas crisis económicas que en repetidas ocasiones afectaban al capitalismo. Señala que tales crisis capitalistas son otra manifestación de las contradicciones fundamentales del capitalismo. Así, expone la falsedad de los economistas burgueses en la propagación de que el capitalismo no enfrentaría ninguna crisis una vez que la autorregulación del mercado supuestamente resolvería todos los problemas. Intentaron argumentar que cualquier artículo producido por los capitalistas sería automáticamente vendido en el mercado.
Sin embargo, Marx mostró que la propia naturaleza del trabajo bajo el capitalismo llevaría inevitablemente a la crisis. Mostró cómo los capitalistas, en su ambición desesperada por acumular más y más riqueza, pasaron a aumentar la producción de una forma insana. Sin embargo, al mismo tiempo, todo capitalista trató de mantener sus tasas de ganancia lo más elevadas posible, reduciendo los salarios de sus empleados y arrojándolos a la pobreza. Las clases trabajadoras constituyen la mayor fracción de la sociedad y su pobreza significa automáticamente la reducción de su capacidad de adquirir los bienes disponibles en el mercado. Por lo tanto, a medida que los capitalistas aumentaban la producción de bienes suministrados al mercado, también reducían la posibilidad de compra de una gran parte de sus consumidores. Esto, naturalmente, dio lugar a una severa contradicción entre la expansión de la producción y la contracción del mercado. El resultado fue la crisis de sobreproducción, donde el mercado rebosó de bienes no vendidos. Muchos burgueses van a la quiebra. Miles de trabajadores son despedidos de sus puestos de trabajo y obligados a pasar hambre, mientras que las tiendas están llenas de mercancías que permanecen inutilizables debido a la bajísima demanda.
Marx también llegó a la conclusión de que la anarquía de estas crisis del capitalismo podría resolverse sólo solucionando la contradicción fundamental capitalista entre el carácter social de la producción y el carácter privado de la propiedad. Marx demostró que la fuerza social que traería la revolución fue creada por el mismo capitalismo: es decir, la clase obrera. Es el proletariado quien no tiene interés en continuar en el actual sistema de explotación y propiedad privada. Tiene interés y la capacidad de edificar el socialismo.
Marx analizó la forma en que cada crisis intensifica las contradicciones del sistema capitalista. Describió el proceso en el que cada crisis de centralización de capital pasaba cada vez más a un número menor de manos capitalistas. Este proceso ocurre junto con el crecimiento de la miseria y el descontento de las masas trabajadoras. A medida que las contradicciones del capitalismo se acentúan, los levantamientos revolucionarios del proletariado crecen en fuerza e intensidad, culminando finalmente en la revolución, en la expropiación del capital y en la construcción de la sociedad socialista con un carácter de propiedad adecuado a las características sociales de la producción.
En este sentido, Marx, partiendo de la unidad económica más básica -la mercancía- pone de manifiesto la naturaleza de las leyes económicas regentes del capitalismo. También expone la base económica científica para la revolución socialista y el camino hacia el comunismo.

miércoles, 8 de junio de 2016

¡Viva el espíritu de rebeldía revolucionaria del proletariado! (24 de junio de 1966)

Viva el espíritu de rebeldía revolucionaria del proletariado!


La revolución es rebelión y el alma del pensamiento de Mao Tse-tung es la rebelión. Decimos que se debe prestar gran atención a la palabra “aplicación”, es decir, principalmente a la palabra “rebelión”. Atreverse a pensar, hablar, actuar, abrirse camino y a hacer la revolución, en una palabra, atreverse a rebelarse es la cualidad más fundamental y más preciosa de los revolucionarios proletarios.
¡Este es el principio fundamental del espíritu del partido proletario!
¡No rebelarse es revisionismo, ciento por ciento!
El revisionismo ha tenido bajo su control la escuela durante 17 años, ¿si no nos levantamos en rebelión hoy, cuando lo vamos a hacer?
Algunas personas osadas que estaban contra la rebelión, ahora se han vuelto repentinamente tímidas y cautelosas, murmurando y balbuceando incesantemente que somos demasiado unilaterales, demasiado arrogantes, demasiado bruscos y de que vamos demasiado lejos.
¡Todo esto es absurdo! Si están contra nosotros díganlo. ¿Para qué ser tan tímido?
Puesto que nosotros queremos la rebelión, ¡las cosas ya no están en manos de ustedes! Queremos precisamente hacer muy pesado el aire con el acre olor de la pólvora. Lanzarles granadas y bombas, empezar una gran pelea y una gran batalla.
¡”Simpatía”, “amplitud”, fuera de nuestro camino!
¿Ustedes dicen que somos demasiado unilaterales?, ¿cuál es pues su amplitud? La amplitud de ustedes se parece a “dos se combinan en uno” y al eclecticismo.
¿Ustedes dicen que somos demasiado “arrogantes? Lo somos. El presidente Mao ha dicho, “los poderosos no eran más que ceniza”. Derribaremos no sólo a los reaccionarios de nuestra escuela, sino también a los reaccionarios de todo el mundo. Los revolucionarios consideran la transformación del mundo como su tarea, ¿cómo podemos no ser “arrogantes”?
¿Ustedes dicen que somos demasiado bruscos? Debemos serlo. ¿Cómo podemos ser suaves y adherirnos al revisionismo o favorecer en gran escala la moderación? ¡Ser moderado hacia el enemigo es ser cruel con la revolución!
¿Dicen que vamos demasiado lejos? Para decirlo francamente, su afirmación de “no ir demasiado lejos” es reformismo, es “transición pacífica”. ¡Ustedes están soñando despiertos!
¡Les echaremos por tierra y les pondremos el pie encima!
Y hay algunos que temen a la revolución como a la muerte, que temen del mismo modo a la rebelión. Adherirnos a las prácticas convencionales, serviles se esconden en sus caparazones revisionistas, tan pronto como hay olor a rebelión en el aire, se ponen nerviosos y atemorizados. Recientemente, han sido vertidas en sus oídos crueles censuras cada día, y diariamente sus corazones han temblado de miedo. ¿No sienten que es insoportable? ¿Cómo pueden seguir viviendo?
Los revolucionarios son Reyes Monos, sus barras doradas son poderosas, sus poderes sobrenaturales tienen un largo alcance y su magia es todopoderosa, porque poseen el grande e invencible pensamiento de Mao Tse-tung. ¡Esgrimimos nuestras barras doradas, desplegamos nuestros poderes sobrenaturales y utilizamos nuestra magia para dar vuelta al viejo mundo, aplastarlo, pulverizarlo, crear el caos y provocar una tremenda confusión, mientras más grande mejor! ¡Debemos hacer esto con la actual escuela secundaria revisionista anexa a la Universidad Qinghua, rebelarnos en gran escala, rebelarnos hasta el fin! ¡Deseamos crear un tremendo alboroto proletario, y forjar un mundo nuevo proletario!
¡Viva el espíritu de rebeldía revolucionaria del proletariado!
Guardia Rojos
Escuela Secundaria Anexa a la Universidad Qinghua
24 de junio de 1966

Nota –Publicado en Pekín Informa, 14 de septiembre de 1966. Extraído de Historia Documental de China. Vol. II. Centro de Estudios de Asia y África. El Colegio de México, México D.F., 1992, pp. 195, 196. La transcripción es de Gran Marcha Hacia el Comunismo. Febrero 2013.

CHILE: LLAMAIENTO DEL FER; ¡LEVANTAR LA LUCHA EN LICEOS Y UNIVERSIDADES! ¡APLASTAR LOS PLANES DEL GOBIERNO!

 

 

¡LEVANTAR LA LUCHA EN LICEOS Y UNIVERSIDADES! ¡APLASTAR LOS PLANES DEL GOBIERNO!

La reforma educacional de Bachelet solo busca profundizar el carácter de clase de la educación, una educación al servicio de las clases explotadoras lacayas del imperialismo, que ve en nosotros la futura mano de obra barata a sobreexplotar, o los mandos medios a utilizar a su servicio. Es por ello que están profundizando el negocio educativo tanto en liceos como en universidades, protegiendo a las grandes corporaciones y en las universidades, a las mafias que las controlan en base a sus intereses. Frente a esto, el movimiento estudiantil se levanta defendiendo los intereses del pueblo, luchando por una educación GRATUITA, DEMOCRATICA Y POPULAR, Gratuita porque es una garantía mínima que el viejo estado debe cumplir para todos y en todos los niveles; democrática porque hay que terminar con el carácter autoritario y feudal que nos impide tener voz y voto dentro liceos y universidades; y Popular porque debe responder a las necesidades del pueblo y su lucha y no a los intereses de quienes nos explotan. 
La falsa gratuidad de Bachelet es una beca que pretende detener nuestra justa lucha, una beca cuyos requisitos fueron creados para impedir nuestra movilización y que fue financiada por la disminución presupuestaria de las ya existentes, mientras en las universidades los costos aumentan año tras año. Esto siempre se supo, pero fue la CONFECH la que puso un manto de confusiones para ocultar lo que ocurría, aplaudiendo la reforma, llegando a hablar de que el movimiento estudiantil había tenido un triunfo y que lo que quedaba era defenderlo en el congreso. Y después de todo un año en que no hicieron nada contra la reforma ¿Vienen a hablarnos de lucha? Ellos han sido quienes por años nos han vendido, quienes han traicionado la lucha estudiantil, y si ahora se hacen los desentendidos es porque estamos en tiempos de elecciones municipales y el próximo año parlamentarias y presidenciales, quieren usarnos como carne de cañón para sus futuras campañas montándose en la lucha que las bases han levantado durante estos meses, ¡JAMAS LO PERMITIREMOS!
La verdadera gratuidad de la educación universitaria pasa por la eliminación de los cobros existentes en estas (aranceles y matrícula) y no por financiar el negocio de los rectores con mayor aportes basales como plantea la CONFECH; generar un acceso popular a la universidad pasa por la eliminación de todo tipo de prueba de selección, para quien quiera ingresar pueda hacerlo saliendo de 4to, Pero la CONFECH plantea remplazar la PSU por otros “mecanismos” que cerraran las puertas de la universidad al pueblo; la democratización de las universidades pasa por la destrucción de la mafia y negocios existentes en estas a costa de los aranceles, luchando por un cogobierno y no por cupos para las federaciones dentro del gobierno universitario, como plantea la CONFECH. En síntesis La CONFECH (compuesta por una pegatina de organizaciones allendistas, revisionistas y miristas) y quienes se alían con ellos (CONES-ACES) no están luchando por nuestros intereses. El gobierno los está utilizando para imponer sus reformas (educacional, pensiones, laboral, etc), criminalizar la protesta y cumplir con sus tres tareas reaccionarias: profundizar el capitalismo burocrático, reajustar el viejo Estado con una reforma constitucional para incrementar los rasgos fascistas, y prevenir el inicio de una guerra popular por la conquista del poder. Frente a esto, el camino revolucionario es el único posible para resolver las necesidades del pueblo, los estudiantes nada debemos esperar de este sistema podrido y caduco. Necesitamos un movimiento estudiantil que sirva a la lucha revolucionaria, y se hace imperioso levantar pliegos de demandas internas en cada liceo y universidad, impulsando el paro y la toma pero por nuestros verdaderos intereses, sin CONFECH ni dirigentes vendidos.

¡POR UN MOVIMIENTO ESTUDIANTIL AL SERVICIO DE LA REVOLUCIÓN!
¡CONQUISTAR NUESTRAS DEMANDAS CON LUCHA VIOLENTA CONTRA LOS EXPLOTADORES!
¡APLASTAR A LOS VENDIDOS!
F.E.R.
Frente Estudiantil Revolucionario
Por la senda del Marxismo-Leninísmo-Maoísmo

*Propaganda distribuida en la marcha del jueves 2 de junio.

Carteles de la Gran Revolución Cultural Proletaria. ¡Celebrando con jubilo el 50 anviersario de su inicio!



Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Capítulo 7: La lucha contra el socialismo utópico y el establecimiento del socialismo científico.

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo. 
Capítulo 7: La lucha contra el socialismo utópico y el establecimiento del socialismo científico.
Capítulo 7

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.


Capítulo 7: La lucha contra el socialismo utópico y el establecimiento del socialismo científico

El socialismo utópico es el término designado a las principales corrientes del socialismo premarxista, que surgieron y se extendieron en la primera mitad del siglo XIX. Los términos “utópico” (derivado de la idea de Utopía, que sería un estado de cosas en el que todo es perfecto) y “socialista” fueron populares a mediados de 1830. Eran usados para describir un grupo de pensadores que desarrollaban teorías de transformación de la sociedad en bases más igualitarias con el objetivo de eliminar el individualismo, el egoísmo y la competitividad de la naturaleza humana. Muchos de estos pensadores y sus seguidores trataron de implementar estas teorías construyendo comunidades ideales donde todos sus miembros trabajaban, vivían y compartían los frutos del trabajo sobre una base cooperativa. Ellos creían que tales comunidades ideales proporcionaban el ejemplo que sería seguido por el resto de la sociedad. Por lo tanto, no se basaban en el proceso real de la sociedad para esquematizar su socialismo. En vez de eso, creían que la racionalidad de sus planes e ideas serían suficientes para convencer a la gente de cambiar la sociedad.
El socialismo utópico fue, principalmente, una reacción a la opresión y explotación de la clase obrera bajo el capitalismo. Los trabajadores lucharon valerosamente para superar el feudalismo. Sin embargo, las consignas burguesas de la libertad, igualdad y fraternidad tenían un significado de genuina libertad y emancipación sólo para clases las capitalistas, que intensificaron la explotación de los trabajadores. Las diversas doctrinas socialistas surgieron como resultado de las emergentes contradicciones de clase entre los capitalistas y los trabajadores y también como una protesta contra la explotación. Su objetivo era crear un sistema que proporcionase justicia a los trabajadores.
La anarquía de la producción capitalista fue otra causa para el surgimiento de las nuevas teorías socialistas. Los socialistas utópicos aspiraban a construir sistemas racionales que proporcionasen todas las necesidades de la humanidad de manera ordenada y armoniosa. Algunos de ellos trataron de convencer a los capitalistas y a los funcionarios del gobierno que sus sistemas socialistas eran mucho más racionales, planificados y deseados que el vigente orden capitalista. Algunos incluso trataron de recaudar fondos de los ricos para sus proyectos.
El principal defecto de las doctrinas socialistas premarxistas es que no tenían una base real en las contradicciones y luchas de clases que se desarrollaron en el seno de la sociedad. A pesar sus ideas, ellas mismas eran productos de las contradicciones clasistas de la sociedad, los socialistas utópicos no percibieron cómo de era de duro emprender la lucha de clases con el fin de alcanzar el socialismo. Aunque sus ideas eran de hecho un reflejo de las aspiraciones del proletariado en su infancia, los socialistas utópicos no reconocían la importancia vital del papel revolucionario del proletariado para llevar la sociedad hacia el socialismo.

Cuando Marx y Engels entraron en contacto con los grupos socialistas y comunistas, comenzaron a convencer a los seguidores de las teorías socialistas utópicas de los conceptos erróneos de sus ideas. Participaron intensamente en los debates en los diversos grupos revolucionarios y en las clases trabajadoras donde se discutían estas teorías. Su principal objetivo era proporcionar una base científica a la teoría socialista. Para ello, tuvieron que exponer los defectos e incorrecciones de los primeros socialistas y añadir al socialismo las bases sólidas de la teoría marxista de la lucha de clases.
El propio Marx afirmó que la teoría de la lucha de clases no fue algo de su autoría. De hecho, los antiguos escritores socialistas e incluso burgueses eran conscientes de ello y escribieron acerca de las clases y las luchas clasistas. Sin embargo, la diferencia esencial de la teoría marxista de la lucha de clases radica en su exposición de que este tipo de luchas conducen inevitablemente al socialismo y al comunismo.
En primer lugar, Marx demostró que las clases no son algo que siempre han estado presentes en las sociedades humanas. Sostiene que hubo un largo período en la historia de la humanidad en el que no existían clases sociales (es decir, durante el comunismo primitivo). También ha de llegar un período en el que nuevamente no habrá más clases. En segundo lugar, Marx analizó a fondo las luchas de clases actuales entre la burguesía y el proletariado y mostró cómo este proceso llevaría de forma inevitable a la revolución de los trabajadores y a establecer la dictadura del proletariado, es decir, el socialismo. En tercer lugar, Marx señaló que la dictadura del proletariado era ella misma un período de transición hacia una nueva sociedad. El proletariado sólo podrá desarrollarse destruyéndose a sí mismo como clase, aboliendo todas las clases existentes y estableciendo una sociedad sin clases, es decir, el comunismo.
Esta es la teoría de la lucha de clases que Marx y Engels desarrollaron, propagaron y llevaron a la práctica durante el curso de sus vidas. Esta es la teoría marxista de las luchas clasistas que convirtieron el socialismo en una ciencia. Con ella, el socialismo no fue visto como un producto de algunas mentes brillantes, sino como un resultado necesario de la lucha entre dos clases históricamente antagónicas, el proletariado y la burguesía. Debido al socialismo científico, la tarea de los socialistas no fue sólo un trabajo en busca del más perfecto, armónico y racional sistema de sociedad, como los socialistas utópicos se empeñaban en idealizar. Bajo el socialismo científico, el final era analizar la sociedad, analizar las bases históricas y económicas de las contradicciones de las clases sociales y a partir de eso encontrar la manera de detener todos los conflictos clasistas y traer el socialismo y el comunismo.
La claridad científica de la teoría marxista socialista fue tan grande que muchos de los elementos más sinceros, en las diversas organizaciones socialistas y comunistas de la década de 1840, rechazaron las variaciones premarxistas y clasistas del socialismo. Marx y Engels se convirtieron rápidamente en líderes ideológicos del movimiento socialista. Cuando una nueva organización internacional fue formada en 1847 uniendo trabajadores, intelectuales y grupos de revolucionarios socialistas de varios países, se volvieron sus líderes. Sugirieron el nombre para la nueva organización, La Liga Comunista, y fueron designados para preparar su programa. Tal programa es el histórico “Manifiesto Comunista“.
El “Manifiesto Comunista” no fue sólo el primer programa y la línea general del proletariado International. También estableció los componentes básicos del socialismo científico y expuso el abordaje de todos los otros tipos de socialismo. Con su rápida traducción en múltiples idiomas, el Manifiesto pronto propagó las ideas básicas del socialismo científico marxista a través de Europa y del mundo entero. Estos principios básicos descritos en el documento siguen siendo esencialmente actuales incluso despues de 150 años.

martes, 7 de junio de 2016

Somos os críticos do velho mundo (China, 1966)



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Milhões de chineses, formando uma poderosa massa revolucionária, criticou a ideologia burguesa, o revisionismo e os agentes da burguesia em postos de autoridade, exercendo seu Poder e impedindo a restauração capitalista.


Somos os críticos do velho mundo

Editorial de Renmin Ribao
O rápido e impetuoso desenvolvimento da Grande Revolução Cultural Proletária da China estremeceu o mundo inteiro.
Há aqueles que dizem: “Os 700 milhões de chineses são críticos.”
Sendo eles os que o manifestou e seja ou não de seu gosto, tal afirmação reflete um fato: as grandes massas de operários, camponeses e soldados, e de quadros e intelectuais revolucionários da China, usando o pensamento de Mao Tsetung como sua arma, iniciaram sua crítica ao velho mundo, às velhas coisas e ao velho pensamento numa escala sem precedentes.
Criticamos o sistema de exploração e as classes exploradoras, o imperialismo, o revisionismo contemporâneo, todos os reacionários, os latifundiários, camponeses ricos, contrarrevolucionários, elementos nocivos e direitistas.
Criticamos os representantes da burguesia, os “eruditos e autoridades” burgueses.
Criticamos a concepção burguesa da história, as diversas teorias acadêmicas burguesas, a pedagogia e o periodismo da burguesia, as teorias literárias e artísticas burguesas, todas as más peças teatrais, todos os maus filmes e as más obras literárias e artísticas.
Em resumo, criticamos o velho mundo, a velha ideologia e cultura, os velhos costumes e hábitos que os imperialistas e todas as classes exploradoras empregaram para envenenar a mente dos trabalhadores. Criticamos toda ideologia não proletária, toda ideologia reacionária, antagônica ao marxismo-leninismo e ao pensamento de Mao Tsetung.
Por que devemos criticar tudo isto?
Porque é absolutamente indispensável para a consolidação da ditadura do proletariado assim como para a construção do socialismo e do comunismo, e corresponde às leis de desenvolvimento histórico. Lenin sustenta que a burguesia, depois de sua queda, ultrapassa em força ao proletariado durante um dilatado período, e que particularmente no terreno ideológico mantêm ainda durante um tempo longo o predomínio e é ainda muito obstinada. Recorre a mil formas para utilizar isto com o fim de fazer os preparativos ideológicos e ter a opinião pública pronta para a restauração do capitalismo. Isto se encontra muito claramente ilustrado pelas prolongadas e agudas lutas travadas na frente ideológica e cultural entre as duas classes e os dois caminhos nesses 17 anos que seguem à libertação da China, especialmente pela luta entre a restauração concatenada pela burguesia e a contra-restauração empreendida pelo proletariado, luta que se destacou recentemente.
Há muito tempo o Presidente Mao nos ensinou que com todo reacionário ocorre igual: se você não o golpeia, ele não cai. Isto é igual para varrer o chão: por regra geral, onde não chega a vassoura, a poeira não desaparece sozinha. O mesmo ocorre com todas as coisas do mundo. Uma vez que desejamos construir um novo mundo, temos que destruir o velho. Uma vez que desejamos criar uma nova ideologia e cultura socialistas e comunistas, temos que criticar e eliminar a fundo a velha ideologia e cultura da burguesia, assim como suas influências.
O marxismo-leninismo é crítico e revolucionário por essência. Seus pontos fundamentais são criticar, lutar e fazer a revolução. O que praticamos é a filosofia combativa do materialismo dialético. Lutar é viver. Enquanto avançamos pela correta via da luta, adquiriremos uma força de combate cada vez mais poderosa e seremos mais capazes de impulsionar até adiante nossa grande causa.
O Presidente Mao sublinhou com frequência: “Não há construção sem destruição, não há corrente sem contenção, e não há movimento sem repouso.” A destruição a que se refere aqui é a crítica e a revolução. A destruição requer razão, e razão é construir. A destruição é o principal, a construção ocorre implícita na destruição. O marxismo-leninismo e o Pensamento Mao Tsetung, foram formados e desenvolvidos na luta incessante por destruir o sistema ideológico da burguesia. O Presidente Mao disse:
“O correto se desenvolve sempre no processo da luta contra o errôneo. O verídico, o bom e o belo sempre existem em comparação com o falso, o mal e o feio, sempre se desenvolvem na luta contra eles.”
Em que nos apoiamos para levar a cabo a crítica? Nas mais amplas massas populares, nos operários, camponeses e soldados, e nos quadros e intelectuais revolucionários. Durante a guerra revolucionária, as massas populares, com as armas, criticaram o velho mundo e tomaram o Poder; depois da vitória, veio usando a arma da crítica para submeter a ela todo o mal deixado pelo imperialismo e classes latifundiária e burguesa. Só quando os 700 milhões de pessoas empunhem a arma mais afiada, o pensamento de Mao Tsetung, para fazer a crítica, se poderá varrer em maior escala com a poeira deixada em todos os rincões pela burguesia e erradicar com a maior profundidade a ideologia das classes exploradoras, que ocupou uma posição monopolizadora e dominante durante milhares de anos. Só quando as mais amplas massas populares dominem a concepção proletária do mundo e critiquem a burguesa, dominem o marxismo-leninismo e o pensamento Mao Tsetung e critiquem as ideias revisionistas, se poderá garantir que a revolução socialista da China chegará até o fim e se assegurará a transição gradual do socialismo ao comunismo na China.
“Os 700 milhões de chineses são críticos.” Isto é algo sumamente extraordinário, algo que faz época. Isto por si mesmo demonstra que se está emancipada a mentalidade dos 700 milhões de pessoas, que estas últimas se levantaram totalmente e que deixaram de ser escravas da velha cultura e das velhas ideológicas do imperialismo e das classes exploradoras. Não é casual que os 700 milhões de seres se fizeram críticos. É algo novo que surgiu sob as condições da ditadura do proletariado. É algo novo que nasce sob o resplendor do pensamento Mao Tsetung. É um novo fenômeno que se origina inevitavelmente depois da integração do pensamento Mao Tsetung com as grandes massas de operários, camponeses e soldados. Isto significa um grande despertar das massas populares da China.
A aparição e o aprofundamento de qualquer grande movimento revolucionário estão precedidas inevitavelmente de uma grande luta na frente ideológica e de uma grande revolução ideológica. Na história da revolução proletária, cada grande polêmica tem sido um prelúdio e um sinal do salto adiante revolucionário. Na China, cada uma das grandes polêmicas que tiveram lugar na frente ideológica durante os 17 anos transcorridos desde a Libertação abriram o caminho de avanço para a locomotora da revolução. A atual grande revolução cultural, em inigualada escala, pressagia necessariamente um desenvolvimento a passos agigantados da revolução socialista assim como também um novo grande salto adiante na construção do socialismo da China.
Uma vez que o povo se levante, o inimigo cairá. Na China, uma vez que se levantam as grandes massas de operários, camponeses e soldados, quadros e intelectuais revolucionários, cairão os representantes da burguesia e os “eruditos e autoridades” burgueses. Agora, quando o movimento de crítica se desenvolve numa escala sem precedentes na grande revolução cultural, surge no horizonte uma grande e nova época em que os 700 milhões de chineses são os sábios.
Demos, com os braços abertos, as boas-vindas a esta grande e nova época.
(8 de junho de 1966)

Tradução ao português deve-se ao núcleo de colaboração do Servir ao Povo de Todo Coração; digitalizado por Arquivo Revolucionário Comunista (Chile), novembro 2007. Fonte: China, Revista Ilustrada, nº 10, 1966

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Capítulo 7: La lucha contra el socialismo utópico y el establecimiento del socialismo científico.

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo. 
Capítulo 7: La lucha contra el socialismo utópico y el establecimiento del socialismo científico.
Capítulo 7

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.


Capítulo 7: La lucha contra el socialismo utópico y el establecimiento del socialismo científico

El socialismo utópico es el término designado a las principales corrientes del socialismo premarxista, que surgieron y se extendieron en la primera mitad del siglo XIX. Los términos “utópico” (derivado de la idea de Utopía, que sería un estado de cosas en el que todo es perfecto) y “socialista” fueron populares a mediados de 1830. Eran usados para describir un grupo de pensadores que desarrollaban teorías de transformación de la sociedad en bases más igualitarias con el objetivo de eliminar el individualismo, el egoísmo y la competitividad de la naturaleza humana. Muchos de estos pensadores y sus seguidores trataron de implementar estas teorías construyendo comunidades ideales donde todos sus miembros trabajaban, vivían y compartían los frutos del trabajo sobre una base cooperativa. Ellos creían que tales comunidades ideales proporcionaban el ejemplo que sería seguido por el resto de la sociedad. Por lo tanto, no se basaban en el proceso real de la sociedad para esquematizar su socialismo. En vez de eso, creían que la racionalidad de sus planes e ideas serían suficientes para convencer a la gente de cambiar la sociedad.
El socialismo utópico fue, principalmente, una reacción a la opresión y explotación de la clase obrera bajo el capitalismo. Los trabajadores lucharon valerosamente para superar el feudalismo. Sin embargo, las consignas burguesas de la libertad, igualdad y fraternidad tenían un significado de genuina libertad y emancipación sólo para clases las capitalistas, que intensificaron la explotación de los trabajadores. Las diversas doctrinas socialistas surgieron como resultado de las emergentes contradicciones de clase entre los capitalistas y los trabajadores y también como una protesta contra la explotación. Su objetivo era crear un sistema que proporcionase justicia a los trabajadores.
La anarquía de la producción capitalista fue otra causa para el surgimiento de las nuevas teorías socialistas. Los socialistas utópicos aspiraban a construir sistemas racionales que proporcionasen todas las necesidades de la humanidad de manera ordenada y armoniosa. Algunos de ellos trataron de convencer a los capitalistas y a los funcionarios del gobierno que sus sistemas socialistas eran mucho más racionales, planificados y deseados que el vigente orden capitalista. Algunos incluso trataron de recaudar fondos de los ricos para sus proyectos.
El principal defecto de las doctrinas socialistas premarxistas es que no tenían una base real en las contradicciones y luchas de clases que se desarrollaron en el seno de la sociedad. A pesar sus ideas, ellas mismas eran productos de las contradicciones clasistas de la sociedad, los socialistas utópicos no percibieron cómo de era de duro emprender la lucha de clases con el fin de alcanzar el socialismo. Aunque sus ideas eran de hecho un reflejo de las aspiraciones del proletariado en su infancia, los socialistas utópicos no reconocían la importancia vital del papel revolucionario del proletariado para llevar la sociedad hacia el socialismo.

Cuando Marx y Engels entraron en contacto con los grupos socialistas y comunistas, comenzaron a convencer a los seguidores de las teorías socialistas utópicas de los conceptos erróneos de sus ideas. Participaron intensamente en los debates en los diversos grupos revolucionarios y en las clases trabajadoras donde se discutían estas teorías. Su principal objetivo era proporcionar una base científica a la teoría socialista. Para ello, tuvieron que exponer los defectos e incorrecciones de los primeros socialistas y añadir al socialismo las bases sólidas de la teoría marxista de la lucha de clases.
El propio Marx afirmó que la teoría de la lucha de clases no fue algo de su autoría. De hecho, los antiguos escritores socialistas e incluso burgueses eran conscientes de ello y escribieron acerca de las clases y las luchas clasistas. Sin embargo, la diferencia esencial de la teoría marxista de la lucha de clases radica en su exposición de que este tipo de luchas conducen inevitablemente al socialismo y al comunismo.
En primer lugar, Marx demostró que las clases no son algo que siempre han estado presentes en las sociedades humanas. Sostiene que hubo un largo período en la historia de la humanidad en el que no existían clases sociales (es decir, durante el comunismo primitivo). También ha de llegar un período en el que nuevamente no habrá más clases. En segundo lugar, Marx analizó a fondo las luchas de clases actuales entre la burguesía y el proletariado y mostró cómo este proceso llevaría de forma inevitable a la revolución de los trabajadores y a establecer la dictadura del proletariado, es decir, el socialismo. En tercer lugar, Marx señaló que la dictadura del proletariado era ella misma un período de transición hacia una nueva sociedad. El proletariado sólo podrá desarrollarse destruyéndose a sí mismo como clase, aboliendo todas las clases existentes y estableciendo una sociedad sin clases, es decir, el comunismo.
Esta es la teoría de la lucha de clases que Marx y Engels desarrollaron, propagaron y llevaron a la práctica durante el curso de sus vidas. Esta es la teoría marxista de las luchas clasistas que convirtieron el socialismo en una ciencia. Con ella, el socialismo no fue visto como un producto de algunas mentes brillantes, sino como un resultado necesario de la lucha entre dos clases históricamente antagónicas, el proletariado y la burguesía. Debido al socialismo científico, la tarea de los socialistas no fue sólo un trabajo en busca del más perfecto, armónico y racional sistema de sociedad, como los socialistas utópicos se empeñaban en idealizar. Bajo el socialismo científico, el final era analizar la sociedad, analizar las bases históricas y económicas de las contradicciones de las clases sociales y a partir de eso encontrar la manera de detener todos los conflictos clasistas y traer el socialismo y el comunismo.
La claridad científica de la teoría marxista socialista fue tan grande que muchos de los elementos más sinceros, en las diversas organizaciones socialistas y comunistas de la década de 1840, rechazaron las variaciones premarxistas y clasistas del socialismo. Marx y Engels se convirtieron rápidamente en líderes ideológicos del movimiento socialista. Cuando una nueva organización internacional fue formada en 1847 uniendo trabajadores, intelectuales y grupos de revolucionarios socialistas de varios países, se volvieron sus líderes. Sugirieron el nombre para la nueva organización, La Liga Comunista, y fueron designados para preparar su programa. Tal programa es el histórico “Manifiesto Comunista“.
El “Manifiesto Comunista” no fue sólo el primer programa y la línea general del proletariado International. También estableció los componentes básicos del socialismo científico y expuso el abordaje de todos los otros tipos de socialismo. Con su rápida traducción en múltiples idiomas, el Manifiesto pronto propagó las ideas básicas del socialismo científico marxista a través de Europa y del mundo entero. Estos principios básicos descritos en el documento siguen siendo esencialmente actuales incluso despues de 150 años.

INDIA: Imaxes das honras funebres do camarada Gundeti Shankar asasinado nun falso enfrentamento pola policia en abril. As masas e membros do Partido e do EGPL rinden homenaxe.

lunes, 6 de junio de 2016

INFORMATION A L’OPINION PUBLIQUE NATIONALE ET INTERNATIONALE.- GREVE DE LA FAIM ILLIMITEE DES ETUDIANTS PRISONNIERS POLITIQUES DE MEKNES

Nueva Democrácia Alemania.
INFORMATION A L’OPINION PUBLIQUE NATIONALE ET INTERNATIONALE.- GREVE DE LA FAIM ILLIMITEE DES ETUDIANTS PRISONNIERS POLITIQUES DE MEKNES
 
INFORMACIÓN A LA OPINIÓN PÚBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL.- HUELGA DE HAMBRE ILIMITADA DE LOS ESTUDIANTES PRESOS POLÍTICOS DE MEKNES
 


INFORMATION A L’OPINION PUBLIQUE NATIONALE ET INTERNATIONALE
 
GREVE DE LA FAIM ILLIMITEE DES ETUDIANTS PRISONNIERS POLITIQUES DE MEKNES

 

 

Toutes les universités du Maroc connaissent depuis plusieurs années des mouvements de lutte et de résistance pour contrer la politique antipopulaire et antisociale de l’Etat réactionnaire – politique qui passe notamment par la privatisation et l’exclusion des enfants du peuple de l’enseignement public. Face à ces choix politiques désastreux, les étudiants luttent actuellement pour l’amélioration de leurs conditions d’étude et pour imposer les libertés démocratiques, politiques et syndicales. Dans ce contexte, nombreux sont les étudiants qui ont été arrêtés et condamnés à de lourdes peines lors de procès montés de toutes pièces.

 

Parmi les derniers arrêtés, on trouve : IKRAM BOURHIM, ZAKIA BIYA, YASSIN RAHAL, IBRAHIM KASSIMI, HAMZA ALHAMIDI, REDOUAN ALALAMI. Ces étudiants sont actuellement emprisonnés à la prison TOULAL 2 et 3, à Meknès et ont entamé une grève de la faim ouverte à partir du 30 mai 2016 – en particulier pour arracher le statut de prisonniers politiques et pour un procès juste et équitable et dans les meilleurs délais. Leur lutte s’inscrit aussi pleinement dans celle de tous les détenus politiques au Maroc et reprenne donc également leurs mots d’ordre, à savoir :

 

- libération de tous les prisonniers politiques sans condition.

- l’abandon des charges et des poursuites montées de toutes pièces contre les camarades.

- l’abandon de la militarisation de l'université et l’abandon pur et simple de la circulaire tripartite.

- l’autorisation du droit de visite pour leur famille, pour les étudiants et pour tous ceux qui veulent 

  leur rendre visite durant toute la semaine.

- l’amélioration des régimes alimentaires, le droit et l’accès au soin, à la santé et à l'hygiène.

- la fourniture de livres, le libre accès à la bibliothèque et aux livres de référence, aux journaux et

  à tout ce qui peut contribuer à l'étude.

- le droit à poursuivre ses études

- l’autorisation d’une utilisation libre du téléphone pour pouvoir communiquer avec l’extérieur.

- l’autorisation aux promenades sur un temps suffisant et propice.

- le regroupement des prisonniers politiques dans une seule prison et dans les mêmes cellules.

- la fin de tout harcèlement et de toutes mesures d’exaction auxquels ils sont exposés au

  quotidien.

 

VIVE LA LUTTE DU PEUPLE MAROCAIN !

VIVE LA RESISTANCE DES ETUDIANTS POUR UN ENSEIGNEMENT PUBLIC DE QUALITE !

ARRET IMMEDIAT DE LA MILITARISATION DES UNIVERSITES !

SOLIDARITE AVEC LES GREVISTES DE LA FAIM ET AVEC TOUS LES PRISONNIERS POLITIQUES AU MAROC !

A BAS L’ETAT REACTIONNAIRE MAROCAIN ET TOUS SES COMPLICES !

Paris, le 31 mai 2016-06-05

Comité d’action et de soutien aux luttes du peuple Marocain




INFORMACIÓN A LA OPINIÓN PÚBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL

HUELGA DE HAMBRE ILIMITADA DE LOS ESTUDIANTES PRESOS POLÍTICOS DE MEKNES


Todas las universidades de Marruecos están experimentando varios años de movimientos de lucha y resistencia necesarias para contrarrestar las políticas anti-populares y anti-sociales del Estado reaccionario - pasos políticos como la privatización y la exclusión de los niños de una educación pública. Frente a estas opciones políticas desastrosas, los estudiantes se esfuerzan por mejorar sus condiciones de estudio y por imponer las libertades democráticas,  políticas y sindicales. En este contexto, es que muchos estudiantes fueron detenidos y condenados a largas penas mediante juicios montados y sin pruebas de cargo.


Entre los últimos arrestados están: IKRAM BOURHIM, ZAKIA BIYA YASSIN RAHAL, IBRAHIM KASSIMI, HAMZA ALHAMIDI, REDOUAN ALALAMI. Estos estudiantes están actualmente encarcelados en la prisión de Toulal 2 y 3, en Meknes y se declararon en huelga de hambre abierta desde el 30 de mayo, 2016 - especialmente para conquistar el reconocimiento como  presos políticos y el derecho a un juicio justo y equitativo e inmediato. Su lucha eszá  también insertada plenamente en la de todos los presos políticos en Marruecos y por lo tanto también retoman sus consignas, a saber:

- La liberación incondicional de todos los presos políticos.

- El sobreseimiento de todos  los cargos y juicios montados a partir de cero en contra de los compañeros.

- El abandono de la militarización de la Universidad de y el abandono total de la circular tripartito.

- La autorización de acceso a sus familias, a los estudiantes y de todo aquel que quiera
visitarlos durante toda la semana.

- La mejora de la alimentación, el derecho al acceso a la atención, la salud y la higiene.

- El suministro de libros, acceso libre a la biblioteca y de libros de referencia, periódicos y
 todo lo que puede contribuir al estudio.

- El derecho de continuar los estudios

- Autorización de uso de teléfono gratuito para comunicarse con el exterior.

- Autorización a caminar por un tiempo suficiente y adecuado.

- La reagrupación de los presos políticos en una prisión y en las mismas celdas.

- Finalizar todas las medidas de acoso y extorsión a los que están expuestos  diariamente.

¡VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO MARROQUÍ!

¡VIVA LA LUCHA DE LOS ESTUDIANTES POR UNA EDUCACIÓN PÚBLICA DE CALIDAD!

¡CESE INMEDIATO DE LA MILITARIZACIÓN DE LAS UNIVERSIDADES!

¡SOLIDARIDAD CON LOS HUELGUISTAS DE HAMBRE Y CON TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS EN MARRUECOS!

¡ ABAJO EL ESTADO REACCIONARIO MARROQUÍ Y TODAS SUS COMPLICES!

PARÍS 31 DE MAYO DE 2016-05/06/

COMITÉ DE ACCIÓN Y APOYO A LAS LUCHAS DEL PUEBLO MARROQUÍ

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Capítulo 6: Los fundamentos básicos de la filosofía marxista: El materialismo histórico y dialéctico.

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo.
Capítulo 6: Los fundamentos básicos de la filosofía marxista: 
El materialismo histórico y dialéctico.
Capítulo 6

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.


Capítulo 6: Los fundamentos básicos de la filosofía marxista: El materialismo histórico y dialéctico.

Como hemos visto en repetidas ocasiones, Marx y Engels insistieron en que la filosofía debería ser práctica y estar relacionada con el mundo real. Esto lo expresa con mayor claridad Marx en su famosa frase, “Los filósofos sólo han interpretado el mundo de diversas formas; la cuestión, sin embargo, es cambiarlo“. Con eso, Marx quería decir que no deseaba convertirse en un filósofo convencional, ni en un sabio sentado en alguna montaña meditando sobre cosas sobrenaturales. No veía ninguna utilidad a reflexionar y contemplar si no estaba unido a la realidad práctica. Sus trabajos fueron en busca de la comprensión de cómo se produce el cambio en el mundo y como participar de este proceso a través de la práctica real, llevando esta transformación a la sociedad existente. En otras palabras, estaba interesado en una filosofía que se pudiese aplicar a la práctica social.
En vista de esto, Marx tuvo que aplicar una división básica en todo campo filosófico, la división entre idealismo y materialismo. Esta división transcurre envuelta al problema básico del devenir y su anterioridad fundamental, es decir, espíritu o naturaleza. Aquellos que defienden que el espíritu es lo primero, pertenecen al campo del idealismo; en contrapartida, aquellos que sostienen que la naturaleza es anterior, pertenecen al campo de materialismo. El idealismo siempre está vinculado, de una manera u otra, a la religión y a la teología. Siendo hombres prácticos, absolutamente opuestos a las creencias religiosas, es natural que Marx y Engels estableciesen la filosofía marxista en el campo del materialismo.
Al hacer esto, fueron definitivamente auxiliados e influenciados por los escritos de Feuerbach y otros filósofos materialistas de la época. Sin embargo, estos filósofos eran materialistas mecanicistas que comprendían la naturaleza y la sociedad como una especie de máquina que giraba infinitamente, sin ningún tipo de desarrollo o cambio real. Marx rechazó el materialismo mecanicista por no dar una explicación razonable sobre el desarrollo del proceso histórico.
Debido a esto, Marx se volcó en la dialéctica, que es la ciencia de las leyes generales del movimiento. La esencia de la dialéctica es que comprende los objetos en sus interconexiones y contradicciones. De esta manera, la dialéctica era capaz de proporcionar la ciencia del desarrollo que Marx sabía que era necesaria para cambiar el mundo.

En la época, la filosofía de Hegel y sus leyes de la dialéctica (la cual Marx estudió incondicionalmente) eran las más avanzadas de Europa. Pero Hegel desarrolló sus leyes filosóficas de una manera idealista, haciéndolas aplicables sólo en el campo del pensamiento. Pertenecía al idealismo y no reconocía la naturaleza y el ser social material como primeros y el espíritu y las ideas como posteriores. No comprendió que las leyes del pensamiento eran, en sí mismas, reflejos de las leyes naturales y sociales. Así, como dijo Marx, la dialéctica de Hegel, siendo idealista, residía en la mente, estableciendo un absurdo ilógico. Marx puso la dialéctica hegeliana del revés, insertándola en las bases del materialismo. Marx tomó las leyes dialécticas de Hegel y les dio el acabado de la filosofía materialista. También transformó las leyes hegelianas del pensamiento en las leyes de la naturaleza y de la sociedad. De este modo, Marx elaboró el materialismo dialéctico, que es la esencia de la filosofía marxista.
Dando a la dialéctica una base materialista y racional, Marx la transformó en una filosofía de la revolución. Marx y Engels aplicaron el materialismo dialéctico al estudio de la sociedad y de la historia, formulando así la concepción histórico-materialista. La concepción materialista de la historia fue una nueva y revolucionaria forma de entender la sociedad y el cambio social. Explica la base de los cambios sociales y revoluciones políticas no como invenciones de algunas mentes brillantes, sino más bien como un producto de los procesos ocurridos en el vientre de la sociedad. Esto mostró a los revolucionarios que el camino al cambio social se encuentra en la comprensión y, por lo tanto, en la formulación de las ideas correctas para lograr el cambio.
El punto de partida de la concepción materialista de la historia radica en el grado de las fuerzas productivas materiales, es decir, herramientas, maquinaria, tecnología, etc. Marx dice que, dependiendo de la etapa de desarrollo de las fuerzas productivas, tendremos definidas ciertas relaciones de producción, es decir, relaciones de propiedad y control sobre los medios de producción. De esa forma, por ejemplo, las fuerzas productivas del pasado como el arado de madera, el molino de viento, plantas operadas por la fuerza manual y animal nos da las relaciones feudales; fuerzas productivas modernas como los tractores, cosechadoras, etc., cuando son difundidas, dan luz a las relaciones capitalistas de producción. Estas relaciones de producción constituyen la estructura económica de la sociedad, es decir, su base económica.
En el límite de la base económica de la sociedad surge la superestructura política y la legalidad, con sus respectivas formas de conciencia social. Además, Marx dice que es el modo de producción (que consiste en las fuerzas productivas y relaciones de producción) el que condiciona la vida social, política y espiritual en general. Así, por ejemplo, el modo de producción feudal da a luz a la severa opresión de las mujeres y castas más bajas, así como un sistema político no democrático; el modo de producción capitalista, por otro lado, reduce la opresión social y trae consigo algunos derechos democrático-burgueses.
En cierta etapa del desarrollo de las fuerzas productivas, estas acaban entrando en conflicto con las relaciones de producción existentes. Estas viejas relaciones de producción comienzan a frenar el avance de las fuerzas productivas. A menos que estas relaciones sean cambiadas, las fuerzas productivas no podrán desarrollarse más. Ese período en el que las relaciones de producción comienzan a actuar como trabas sobre el desarrollo de las fuerzas productivas es el preludio de la revolución social. La revolución es necesaria para el cambio de las relaciones de producción, es decir, la relación entre las diversas clases incrustadas en la sociedad. Una vez que esto suceda y las relaciones de producción y propiedad sean quebradas, es decir, la base económica sea cambiada, entonces el cambio en toda la superestructura será realizado rápidamente.
Esta concepción materialista de la historia fue el primer gran descubrimiento de Marx, llevado a cabo en torno a 1844-1845. Se trata del fundamento sobre el cual todos los demás pilares de la teoría marxista fueron construídos.
En los años siguientes, Marx y Engels, así como otros maestros del proletariado, continuaron desarrollando la filosofía marxista. Sin embargo, su esencia reside en los principios básicos del materialismo histórico-dialéctico mencionados anteriormente.

domingo, 5 de junio de 2016

Estudiar los 16 puntos, asimilarlos, ponerlos en práctica (1966) (Documentos sobre la GRCP)

Estudiar los 16 puntos, asimilarlos, ponerlos en práctica (1966) (Documentos sobre la GRCP)

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Es bajo la dirección personal del camarada Mao Tse-tung que se ha redactado la Decisión del Comité Central del Partido Comunista de China sobre la Gran Revolución Cultural, los16 puntos.
Confiar en las masas, apoyarse en ellas, movilizarlas sin reservas, respetar el espíritu de iniciativa, tal es el significado fundamental de los 16 puntos.
Es decir que, en la gran revolución cultural proletaria, hay un método a seguir: que las masas se eduquen y se liberen ellas mismas; no debemos de ninguna manera actuar en su lugar.
Los maestros en nuestra sociedad, son las masas. La gran revolución cultural proletaria debe apoyarse en su actividad consciente, en su trabajo.
¿Es posible llevar a cabo la revolución cultural apoyándose en las masas, en su propia escuela y en su propia organización de trabajo?
¡Sí, es posible!
Todo alumno o maestro revolucionario, todo camarada revolucionario debe demostrar altas aspiraciones y ardor proletario.

Apoyándose en la fuerza de las masas, cada escuela y cada organización de trabajo llevará a cabo, sin duda, la victoria de la gran revolución cultural proletaria, siempre que, conscientemente, los camaradas estudien los 16 puntos, los asimilen y los pongan en práctica.
Un movimiento revolucionario de masas, es un gran crisol de culturas. Todo alumno, todo maestro, todo camarada revolucionario debe hacer frente a los acontecimientos para reforzarse y ser capaz de hacer la revolución.
Que las masas revolucionarias asimilen los 16 puntos, sean guiadas claramente en los años de la Revolución Cultural, distingan el bien del mal en su trabajo y consideren correctamente sus futuras acciones.
Debemos analizar y evaluar la etapa de la revolución cultural que acaba de desarrollarse, a la luz de los 16 puntos, para ver lo que es bueno y qué es malo, qué métodos son correctos y cuáles son incorrectos.
Los grupos, los comités, los congresos de la revolución cultural son nuevas formas de organizaciones creadas por las mismas masas bajo la dirección del Partido para dirigir esta revolución cultural.
De acuerdo con los 16 puntos, se deben celebrar elecciones generales del tipo de la Comuna de París.
Durante varios días, se debe dar un amplio intercambio de opiniones sobre los candidatos a ser elegidos y las formas de su elección, y repetidas discusiones sobre este tema. Si los funcionarios electos se muestran incompetentes, pueden ser reemplazados o revocados.
Es en su propia escuela, en su propia organización de trabajo, que las masas revolucionarias deben dedicar su esfuerzo principal para la buena marcha de la revolución rultural. Tienen que aprender a analizar concretamente las condiciones específicas de su propia escuela o de su propia organización de trabajo, buscar soluciones a los problemas existentes y llevar a cabo sus propias experiencias en la práctica.
Esta es la mejor manera de ayudar a otras escuelas y a otras organizaciones de trabajo.
La revolución cultural no puede desarrollarse y llevarse a buen fin sólo con las escuelas de masas o las organizaciones de trabajo.
Debemos confiar en nosotros mismos, al igual que, en la capacidad de las masas revolucionarias de otras escuelas y otras organizaciones de trabajo, de resolver sus problemas y liberarse ellas mismas.
La Gran Revolución Cultural Proletaria es una lucha política e ideológica que afecta a los seres humanos en lo más profundo.
Esta lucha debe recurrir al razonamiento y no la coacción o coerción. El proletariado posee la verdad.
Debemos luchar por el razonamiento, no por la coerción o coacción, incluso en la lucha contra los derechistas burgueses. Luchar por el razonamiento, que ayuda a revelar totalmente la cara de odio de los derechistas burgueses y refuta completamente las calumnias aislándolas lo más posible.
Los 16 puntos son el programa esbozado por el camarada Mao Tse-tung para la gran revolución cultural proletaria. Son un instrumento para unificar la comprensión y la acción de las masas.
Las masas de trabajadores, campesinos, soldados, intelectuales y cuadros revolucionarios apoyan firmemente los 16 puntos.
Nosotros, que pertenecemos a las masas revolucionarias, debemos estudiarlos conscientemente y usarlos como un arma para evaluar la situación real del movimiento en nuestra propia escuela o en nuestra propia organización de trabajo. Debemos seguir haciendo lo que esté en la línea de los 16 puntos y corregir lo que no esté. Los responsables de las escuelas y de las organizaciones de trabajo que se oponen a los 16 puntos deben ser denunciados y criticados severamente.



 Editorial de “Renmin Ribao”, 13 de agosto de 1966
( Traducido por “Cultura Proletaria”)