lunes, 27 de junio de 2016

MARRUECOS: DECLARATION A L’ATTENTION DE L’OPINION PUBLIQUE NATIONALE ET INTERNATIONALE DE LA DETENUE POLITIQUE MYRIAM AMANI



DECLARATION A L’ATTENTION DE L’OPINION PUBLIQUE
 NATIONALE ET INTERNATIONALE
DE LA DETENUE POLITIQUE MYRIAM AMANI


                                            Liberté pour la détenue politique Myriam AMANI


Je soussignée Myriam AMANI, prisonnière politique du groupe des détenus du 19 mai de Marrakech, déclare à l’opinion publique nationale et internationale entamer une grève de la faim de 48 heures comme premier avertissement, avec possibilité de poursuivre par une grève ouverte dans le cas où mes revendications n’auraient pas abouti.

Cette forme de lutte et de résistance s’impose désormais inévitablement à moi puisque toutes les autres voies pour imposer mes revendications simples et légitimes n’ont pas abouti. Depuis le 19 mai 2016 - date de mon arrestation-, mes geôliers n’ont eu de cesse de me réprimer : mes lunettes de vue ont tout d’abord été cassées ; j’ai ensuite subi toutes sortes de mauvais traitements et de torture au sein de la préfecture de la répression ; j’ai aussi fait une demande auprès du procureur du royaume afin de pouvoir bénéficier d’une expertise médicale mais ce dernier a refusé d’entendre ma demande et mes plaintes contre les exactions que mes camarades et moi-même avons subies. Par ailleurs, quand j’ai été transférée à la prison civile de Boulmerez, j’ai aussi demandé à pouvoir consulter un ophtalmologue pour que mes lunettes soient réparées et me soient rendues afin de pouvoir préparer mes examens : mais là encore, ma demande est restée lettre morte. J’ai alors demandé à avoir un entretien direct avec le directeur de la prison : ce dernier n’a pas seulement refusé ce rendez-vous mais il a aussitôt autorisé que je sois torturée sur le simple motif de cette demande. Je n’oublie pas non plus les humiliations répétées au quotidien et perpétrées à mon encontre par les femmes-gardiens, ni le refus qui m’a été imposé de toute communication téléphonique avec l’extérieur.

Suite à tous ces méfaits, pour exprimer mon refus de tolérer cette situation qui nous est imposée à mes 12 camarades et à moi, et pour refuser aussi que ma dignité en tant que prisonnière politique soit bafouée, j’ai pris la ferme décision d’entamer une grève de la faim de 48 heures, comme première alerte qui sera certainement d’une grève illimitée – et cela pour demander :

-        la libération de tous les prisonniers politiques
-        l’arrêt des charges fomentées contre nous
-        notre reconnaissance  en tant que prisonniers politiques
-        un droit de visite direct pour ma famille et mes amis
-        le droit d’avoir des communications téléphoniques
-        le droit de pouvoir bénéficier de soins et d’une hygiène correcte
-        le droit de pouvoir poursuivre mes études
-        le droit à un temps de promenade prolongé.

Enfin, je déclare être retenue ici sans raison valable, de manière totalement arbitraire. Nous saluons haut et fort tous ceux qui expriment leur solidarité avec nous, que ce soit des militants ou des organisations démocratiques et progressistes.


Vive la voie de la lutte !
Liberté pour tous les prisonniers politiques !


La détenue politique Myriam AMANI
Numéro d’écrou : 44366

Prison civile Boulmerez – Marrakech
Le 23 juin 2016

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Capítulo 19: La cuestión nacional y colonial.


Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo (Capítulo 19: La cuestión nacional y colonial)
 
 

Capítulo 19

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.


Capítulo 19: La cuestión nacional y colonial

Los primeros movimientos nacionales surgieron en Europa Occidental. Estos movimientos nacionales fueron conducidos principalmente por la burguesía en su lucha contra el feudalismo. El objetivo principal de los movimientos nacionales era unificar la nación en un único estado de gran territorio, que en aquel momento estaba fragmentado por numerosos señores feudales. Esto era necesario para que la burguesía pudiese establecer un gran mercado unificado, evitando el desgaste que se produce cuando se trata con el dominio de varios señores feudales, cada uno con sus reglas mercantiles particulares. Entonces, la revolución burguesa contra el feudalismo y el movimiento nacional para establecer un Estado-nación unificado, a menudo se convertía en uno. Por lo tanto, el movimiento nacional no era una lucha para liberar a una nación de la opresión de otra. En toda Europa Occidental, el único lugar donde un movimiento nacional de independencia tuvo éxito fue en Irlanda, cuya población luchó para liberarse de Inglaterra.
Marx y Engels vivieron en ese período, cuando los movimientos nacionales tardíos aún estaban por surgir y explotar, causando un gran impacto. Por eso no dedicaron mucho tiempo y atención al desarrollo de la teoría marxista sobre la cuestión nacional. Marx, sin embargo, formuló la posición básica sobre este tema cuando se pronunció sobre la cuestión irlandesa, llamando al proletariado inglés a apoyar la lucha nacional del pueblo irlandés y a oponerse a la opresión nacional.
La siguiente fase de los movimientos nacionales surgió en Europa del Este, con la expansión del capitalismo y el debilitamiento de los imperios ruso y austrohúngaro. Comenzaron a crecer movimientos nacionales y organizaciones en toda Europa del Este, incluyendo Rusia. Tener una buena comprensión de esta cuestión era absolutamente necesario para el movimiento proletario internacional y el POSDR. Fue durante este período que Stalin, en 1913, hizo la primera presentación sistemática del marxismo sobre la cuestión nacional. Stalin era georgiano, miembro de una nacionalidad oprimida en Rusia, donde se estaba desarrollando rápidamente un movimiento nacional. En Georgia, por lo tanto, era necesario presentar la comprensión marxista correcta y la posición política correcta. Eso fue lo que Stalin trató de hacer con su obra pionera, “El marxismo y la cuestión nacional“.
En su obra, Stalin comenzó definiendo lo que es una nación. Él define nación como “es una comunidad humana estable, históricamente formada y surgida sobre la base de la comunidad de idioma, de territorio, de vida económica y de psicología, manifestada ésta en la comunidad de cultura”. Stalin rechazaba el concepto de nación basado sólo en la religión o la cultura, como los judíos. Insistía en que una comunidad debía tener todas las características anteriores para ser llamada nación. Propuso que todas estas naciones deberían tener derecho a la autodeterminación. Este derecho a la autodeterminación no podría, sin embargo, reducirse a la autonomía o al agrupamiento en una federación, como algunos partidos de la época estaban proponiendo. El derecho a la autodeterminación debía incluir el derecho a la separación, es decir, a separarse y existir como un Estado independiente. Sin embargo, Stalin señaló que la forma de ejercer tal derecho dependía de las circunstancias históricas concretas de un determinado período en el tiempo. Estaba en las manos de los revolucionarios influenciar a la nación respecto a su decisión sobre la autodeterminación. La decisión del partido revolucionario estaría basada en qué camino (autonomía, federación, separación u otro) sería mejor para servir a los intereses de las masas trabajadoras, especialmente del proletariado.

A pesar de que la presentación de Stalin aclaró muchos puntos, todavía era incompleta, pues no vinculaba la cuestión nacional al imperialismo y a la cuestión de las colonias. Esto sólo fue hecho tras el análisis de Lenin sobre el imperialismo en 1916. Teniendo como base el análisis sobre el imperialismo, Lenin vinculó la cuestión de la autodeterminación de las naciones a las luchas de liberación nacional que estaban en curso en los países coloniales. De esta forma, vino a cubrir la mayor parte de los pueblos del mundo. No era sólo un simple problema interno de algunos países que oprimían naciones dentro de su territorio. La cuestión nacional se convirtió en una problema mundial, una cuestión de liberación de los pueblos oprimidos de la carga del imperialismo en todos los países dependientes y colonias.
Entonces, cuando Lenin presentó en 1916 su “Tesis sobre la Revolución Socialista” y “El derecho de las naciones a la autodeterminación“, incluyó a todos los países del mundo en su análisis. Dividió a los países en tres grupos principales:
En primer lugar, los países capitalistas avanzados de Europa Occidental y los Estados Unidos de América. Estas son naciones opresoras que subyugan colonialmente a otras naciones en todo el mundo y también dentro de su propio territorio. El deber del proletariado de las naciones dominantes es oponerse a la opresión nacional y apoyar las luchas nacionales del pueblo oprimido por sus clases dominantes imperialistas.
En segundo lugar, Europa del Este y Rusia en particular. El deber del proletariado en estos países es apoyar el derecho de las naciones a la autodeterminación. En relación con esto, la tarea más difícil, pero más importante, es unir la lucha de clases de los trabajadores de las naciones opresoras con la lucha de clases de los trabajadores de las naciones oprimidas.
En tercer lugar, los países semicoloniales como China, Brasil, Persia (Irán), Turquía y todas las colonias, que entonces tenían una población que sumaba más de un billón. Con relación a estos países, Lenin asumió la posición de que los comunistas no sólo deben exigir la liberación inmediata, incondicional y sin compensación de las colonias, sino también dar un decidido apoyo a los movimientos de liberación nacional en estos países, ayudando a la rebelión y la guerra revolucionaria contra las fuerzas imperialistas que los oprimen.
Esta fue la primera vez dentro del movimiento socialista internacional que se tomó una posición tan clara respecto a las cuestiones nacionales y coloniales. Hubo, naturalmente, cierto debate y confusión. Una de las posiciones argumentaba que apoyar la autodeterminación y la liberación nacional era ir en contra del internacionalismo proletario. Se decía que el objetivo del socialismo era unir a todas las naciones. Lenin estuvo de acuerdo en que el objetivo del socialismo era abolir la división de la humanidad en pequeños estados, aproximar las naciones e incluso unirlas. Sin embargo, comprendía que sería imposible lograr este objetivo a través de la unificación forzada de las naciones. La fusión de las naciones sólo podría llegar después de atravesar el período de transición de liberación completa de todas las naciones oprimidas, es decir, su libertad de separación. Al presentar el programa del partido en 1917, Lenin dijo, “Queremos la unificación libre, y es por eso que debemos reconocer el derecho a la separación. Sin libertad de separación, la unificación no puede ser tildada de libre“. Esta era la posición proletaria democrática sobre la cuestión nacional, que fue opuesta a la política burguesa de la opresión nacional y la anexión.

sábado, 25 de junio de 2016

El significado mundial de la Gran Revolución Cultural Proletaria.


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La Revolución Cultural Proletaria China es un levantamiento histórico que cambiará las perspectivas de la cuarta parte de la población mundial. Si bien se entiende que el objetivo principal de la revolución es la solución de las contradicciones entre los chinos para facilitar el desarrollo del sistema socialista en China, el resultado de esta revolución inevitablemente habrá de producir un impacto en todo el mundo.
China se considera un bastión principal de la revolución mundial. El comunicado de la XI Sesión Plenaria del VIII Comité Central se dirigía claramente no sólo al pueblo chino sino a los proletarios revolucionarios del mundo.
El artículo intitulado “La Gran Revolución Cultural es un asunto de primordial importancia para la revolución mundial” es parte de otro artículo publicado el 6 de junio de 1966 en el Diario del Ejército de Liberación bajo el título de “Mantener en alto la gran bandera roja del pensamiento de Mao Tse-tung y llevar hasta el fin la gran revolución cultural proletaria“. En él se declaraba que la revolución comunista, que costó millones de vidas y contenía las esperanzas de centenares de millones de personas, fue traicionada por el “revisionismo de Jruschov” en la Unión Soviética y pedía a todos los pobres y oprimidos del mundo que pusieran sus esperanzas en la Nueva China revolucionaria.


La Gran Revolución Cultural es un asunto de primordial importancia que atañe al destino, las perspectivas y la fisionomía futura de nuestro partido y nuestro país, y un asunto de primera importancia relacionado con la revolución mundial.


En los últimos 16 años, ha habido una batalla tras otra en les frentes ideológico y cultural, cada una más profunda que la anterior. Lejos de ser fenómenos aislados y accidentales, estas batallas son manifestaciones dé la profundización de la lucha de clases en China y en el extranjero. Un puñado de representantes de la burguesía, tratando en forma constante y obstinada de manifestarse, se aferran desesperadamente a su recalcitrante baluarte de ideología burguesa y se entregan a frenéticas actividades anti-Partido y anti-socialistas. Provocar disturbios, fracasar, provocar disturbios de nuevo, fracasar de nuevo, y así hasta la ruina: ésta es la lógica de todos los reaccionarios. Este puñado de representantes de la burguesía no es, de ninguna manera, una excepción.
La experiencia histórica de la revolución proletaria nos dice que el problema fundamental de la revolución es el del Poder. Vencimos al enemigo en todo el país y nos apoderamos del Poder con el fusil. El imperialismo, el feudalismo y la clase capitalista burocrática pueden ser todos derrocados; los millonarios, multimillonarios y archimillonarios pueden ser derribados, sean quienes fueren. Y sus propiedades pueden ser confiscadas. Sin embargo, la confiscación de sus propiedades no equivale a la confiscación de las ideas reaccionarias de sus mentes. Todos los días y a cada momento están siempre soñando con su restauración, con el restablecimiento de su “paraiso” perdido. Aunque constituyen una proporción minúscula de la población total, su potencial político es considerable y su poder de resistencia es proporcionalmente mucho mayor que su número.
La sociedad socialista emerge del seno de la vieja sociedad. No es fácil liquidar la idea de la propiedad privada formada durante miles de años de sociedad de clases, ni la fuerza de la costumbre ni la influencia ideológica y cultural de las clases explotadoras asociadas a la propiedad privada. Las fuerzas espontáneas de la pequeña burguesía de la ciudad y del campo engendran constantemente nuevos elementos burgueses. A medida que las filas de los obreros crecen en número y amplitud, se infiltran algunos elementos impuros. Y, después de conquistado el Poder y viviendo en un ambiente de paz, cierto número de personas en las filas de los cuadros del Partido y de los organismos estatales degeneran. Al mismo tiempo, en el plano internacional, el imperialismo, encabezado por los EE.UU., y los reaccionarios de los diversos países se esfuerzan por eliminarnos empleando la doble táctica contrarrevolucionaria: amenazas de guerra y “evolución pacífica”. El grupo revisionista contemporáneo, con la dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética como su centro, también procura derrocarnos por todos los medios posibles. Si en estas circunstancias olvidáramos la lucha de clases y abandonáramos nuestra vigilancia; correríamos el peligro de perder el Poder y de dejar que el capitalismo se restaure.
Nuestra lucha contra la burguesía es prolongada. El Presidente Mao nos enseña: “Cierto es que en China se han concluido ya básicamente las transformaciones socialistas en lo que a la propiedad se refiere, y han terminado, en lo fundamental, las grandes y tempestuosas luchas de masas entre las clases, características de los periodos revolucionarios. Pero, no obstante, perduran aún los restos de las clases derrocadas: los terratenientes y los intermediarios del imperialismo extranjero, existe aún la burguesía y la pequeña burguesía acaba de empezar a reeducarse. La lucha de clases no ha terminado todavía. La lucha de clases entre el proletariado y la burguesía, entre diferentes fuerzas políticas, y entre el proletariado y la burguesía en el terreno ideológico, será aún larga y tortuosa, y a veces incluso muy aguda. El proletariado aspira a transformar el universo según su concepción del mundo; la burguesía también tiende a transformarlo según la suya. Aún no ha sido zanjada definitivamente la cuestión de quién vencerá a quién en este terreno: si el socialismo o el capitalismo“.
Nuestra lucha contra los representantes de la burguesía en los frentes ideológico y cultural no es, de ningún modo, “polémicas en el papel” sin grandes consecuencias, sino una lucha de clases entre la burguesía y el proletariado, entre el camino socialista y el capitalista. Es una lucha de quién vencerá a quién: el capitalismo o el socialismo; una lucha entre el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Tse-tung, por una parte, y la ideología capitalista y revisionista por la otra; una lucha entre los complots de la burguesía destinados a la restauración del capitalismo y los esfuerzos del proletariado por frustrarlos. Esto no debe ser subestimado en modo alguno ni debe haber la más mínima falta de vigilancia a este respecto.
Las actividades anti-Partido y antisocialistas de los representantes de la burguesía en los frentes ideológico y cultural tienen por objeto abrir el camino a la restauración del capitalismo.
La experiencia histórica del proletariado nos enseña que la burguesía utiliza invariablemente dos tácticas para procurar su restauración contrarrevolucionaria. Una es la represión armada de la revolución proletaria. La primera dictadura del proletariado en el mundo, establecida en 1871 por el proletariado de París, fracasó al final debido a la represión armada contrarrevolucionaria. Después de la victoria de la Revolución de Octubre, Rusia fue sometida a un ataque conjunto de catorce países imperialistas capitalistas y a las contraofensivas de la Guardia Blanca de los terratenientes y la burguesía del país, que intentaban su restauración, y sólo al cabo de tres años de guerra, el recién nacido régimen revolucionario logró ser salvaguardado. Los contraataques armados de la burguesía, sean aislados o en colusión con las fuerzas reaccionarias internacionales, son una obvia forma militar de realizar una restauración. Es relativamente fácil verlo y observarlo, y la gente está más alerta frente a esto. La otra forma de realizar la restauración es la “evolución pacífica”. Comienza por operar en la esfera ideológica a fin de preparar la opinión pública para la restauración, la subversión y el golpe de Estado contrarrevolucionario. Cuando las condiciones estén maduras, ellos tomarán el Poder y restablecerán la dictadura de la burguesía. A menudo la gente no percibe esta forma, no la nota y no está vigilante contra ella.
El papel de vanguardia en el incidente contrarrevolucionario de 1956 de Hungría fue jugado precisamente por un grupo de hombres de letras revisionistas del Club Petofi. La camarilla de Tito de Yugoslavia se dejó arrastrar hace mucho mediante la “evolución pacífica”. El grupo revisionista jruschovista utilizó el mismo método para realizar la restauración del capitalismo en la Unión Soviética. Jamás debemos olvidar estas lecciones históricas pagadas con sangre.
Métodos similares empleó también el puñado, ahora descubierto, de representantes de la derrocada burguesía de China. Se empeñaban en tomar en sus manos la ideología, la superestructura, el trabajo teórico y académico, la literatura, el arte, etc. Se esforzaban en el frente cultural para que en la escena predominaran los emperadores y reyes, generales y ministros, letrados y beldades, para que predominaran los ídolos extranjeros y los muertos, y hacían una propaganda anti-Partido y antisocialista. Utilizando la táctica de roer, trataban de ir devorando parte por parte nuestras posiciones en lo ideológico. Mediante sus tácticas de infiltración querían contaminar de a poco nuestras mentes con la ideología burguesa. Usaban triquiñuelas extremadamente encubiertas y astutas. Durante largo tiempo controlaron cierto número de medios de propaganda del Partido y levantaron la bandera roja para oponerse a la bandera roja. Bajo el disfraz de relatar cuentos, comunicar conocimientos y efectuar investigaciones académicas, lanzaban desenfrenados ataques al Partido. Corrompían a la juventud con la idea burguesa de “hacerse su propio camino” y de lograr fama y carrera individuales, a fin de ganarse a las masas y a la joven generación arrebatándolas a nuestro Partido. Usurpando el nombre del Partido, atraían a los monstruos de la sociedad a sus guaridas gangsteriles y realizaban frenéticas actividades contrarrevolucionarias.
Lo que hacían era preparar el terreno político, ideológico y organizativo para la restauración del capitalismo. Los medios que empleaban, aunque diferentes en los aspectos secundarios, fueron en lo esencial los mismos que los del Club Petofi de Hungría y los que había usado Jruschov. Sería muy peligroso si no viéramos esto.
En consecuencia, con respecto a los artículos y folletos anti-Partido y antisocialistas y las malas piezas teatrales y películas anti-Partido y antisocialistas hechos por los “eruditos”, “especialistas” y “escritores” burgueses, que estaban apoyados y protegidos por manipuladores entre bambalinas, no debemos adoptar la actitud de que “cuando los letrados planean una rebelión, no pueden tener éxito aunque se esfuercen durante tres años”, o “unos cuantos pececillos no pueden agitar grandes olas ni volcar las embarcaciones“. Tampoco debemos considerar que, después de tomar el Poder, todo marcha bien y podemos dormir a pierna suelta. Si sólo prestarnos atención a la construcción, la producción, la cultura y la educación, si sólo pensamos en enfrentar a la pandilla de Chiang Kai-shek y al imperialismo norteamericano y pasamos por alto el hecho de que la burguesía aún puede empeñarse en la restauración y subvertirnos desde dentro, y si se nos embrollan las ideas y dejamos que los arribistas burgueses logren éxito en sus maquinaciones, entonces la historia nos juzgará como criminales.
Precisamente por esta razón, la lucha actual posee un gran significado profundo y de largo alcance.
Primero: La gran revolución cultural proletaria tiene por objeto defender la dictadura del proletariado.
Si no realizamos esta revolución y permitimos a los representantes de la burguesía poner en práctica sus complots para la restauración del capitalismo, ocurrirá algún incidente del tipo húngaro o algún golpe de Estado contrarrevolucionario del tipo Jruschov. En tal momento surgiría la posibilidad de que la pandilla de Chiang Kai-shek regresara al continente, que gran número de terratenientes, tiranos locales y sus bandas armadas nos lanzaran un contraataque de venganza, que nuestro Partido y nuestro país se arruinaran, que nos mataran y retrocediera drásticamente la historia. Estarían perdidos los frutos de las luchas revolucionarias libradas por el pueblo chino desde hace más de cien años, años en los cuales nuevas fuerzas avanzaron continuamente para tomar el lugar de aquellos que cayeron derramando su sangre y sacrificando sus vidas. El pueblo chino se convertiría una vez más en la bestia de carga del imperialismo, la burguesía y la clase feudal.

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Como ha señalado el Presidente Mao, “si se dejase surgir a los terratenientes, campesinos ricos, contrarrevolucionarios, elementos nocivos y otros monstruos, y frente a esto nuestros cuadros cerraran los ojos e incluso, en muchos casos, no distinguieran entre los enemigos y nosotros, sino que colaboraran con ellos y quedaran corrompidos y desmoralizados; si con ello nuestros cuadros fueran arrastrados al campo enemigo o el enemigo lograra colarse en nuestras filas, y si muchos de nuestros obreros, campesinos e intelectuales fueran dejados indefensos ante las tácticas blandas y las duras del enemigo, entonces no haría falta mucho tiempo, tal vez sólo algunos años o una década, o varias décadas a lo sumo, para que se produjera inevitablemente una restauración contrarrevolucionaria en escala nacional, el partido marxista-leninista se transformara en partido revisionista o fascista, y toda China, cambiara de color”.
Segundo: La gran revolución cultural proletaria está ejerciendo y ejercerá un incalculable efecto profundo y de largo alcance en el mundo de nuestro tiempo y del futuro.
El primer país socialista, la Unión Soviética, fue arrastrado por el revisionismo jruschovista al camino de la restauración del capitalismo. Ahora, todos los pueblos y naciones oprimidos del mundo ponen sus esperanzas en la revolucionaria Nueva China. Bajo la dirección del Comité Central del Partido, enarbolando la gran bandera roja del marxismo-leninismo, del pensamiento de Mao Tse-tung, persistiendo en su firme posición contra el imperialismo, el revisionismo contemporáneo y los reaccionarios de los diversos países, aplastando reciamente la arrogancia del enemigo y elevando en gran medida la moral popular, el pueblo chino ha establecido un brillante ejemplo para los pueblos del mundo entero. Nuestro país se ha convertido en la base de apoyo de la revolución mundial. Nuestro Partido se ha hecho el abanderado de la revolución mundial. El pensamiento de Mao Tse-tung es el faro de la revolución mundial. Si esos elementos anti-Partido y antisocialistas hicieran cambiar de color a China, quién sabe cuántas personas más de los pueblos oprimidos morirían, cuántas penalidades más tendrían que sufrir y cuántos años más demoraría la victoria de la revolución mundial.
En sus actividades anti-Partido y antisocialistas, el puñado de representantes de la burguesía actuaban de manera coordinada, en el plano internacional, con el imperialismo, el revisionismo contemporáneo y los reaccionarios de diversos países. Su desenmascaramiento fue un serio golpe al enemigo de clase en el extranjero; removió una bomba de tiempo escondida dentro de nuestro Partido. Con la profundización de la gran revolución cultural de China, la maquinaria de propaganda de los imperialistas, los revisionistas contemporáneos y todos los reaccionarios se ha puesto a trabajar bombardeándonos con maldiciones. Como ejemplo negativo, esto prueba el gran significado de esta lucha nuestra.
Tercero: La gran revolución cultural proletaria es para cada uno de nuestros camaradas un adiestramiento práctico en la lucha de clases.
Esta lucha nos quita, una vez más, la tierra de los ojos y nos da una comprensión aún más profunda de que la sociedad socialista es una sociedad con clases y lucha de clases La revolución socialista en el frente económico y la transformación socialista de la propiedad de los medios de producción no bastan por sí solos, ni dan solidez; debe llevarse a cabo también una revolución socialista total en el frente político e ideológico. Y se requerirá un largo, pero muy largo tiempo -décadas o incluso siglos- para solucionar el problema de quién vencerá a quién en la lucha entre el socialismo y el capitalismo en el campo político e ideológico. Cuando una línea negra sea eliminada, podrá aparecer otra. Algunos representantes de la burguesía han sido puestos al descubierto, mientras otros, que no han sido desenmascarados, aún se anidan entre nosotros. Puesto que el enemigo usa medios sumamente solapados y arteros para restaurar el capitalismo, su desenmascaramiento por parte nuestra nos desarrolla la capacidad para realizar la lucha de clases y nos hace comprender la complejidad de esta lucha.


Extraído del libro “La revolución cultural china” de K. H. Fan por el blog Cultura Proletaria.

VENEZUELA: Comunicado de la Coordinadora Guevarista Internacionalista.



EN LA LUCHA CONTRA EL ENEMIGO COMÚN,
OAXACA NO DEBE QUEDAR SOLA


“…con la amenaza de guerra, los imperialistas ejercen su chantaje sobre la humanidad, no temer la guerra, es la respuesta justa. Atacar dura e ininterrumpidamente en cada punto de confrontación, debe ser la táctica general de los pueblos. (…) Es la hora de atemperar nuestras discrepancias y ponerlo todo al servicio de la lucha. (…) ¡Cómo podríamos mirar el futuro de luminoso y cercano, si dos, tres, muchos Viet-Nam florecieran en la superficie del globo, con su cuota de muerte y sus tragedias inmensas, con su heroísmo cotidiano, con sus golpes repetidos al imperialismo, con la obligación que entraña para éste de dispersar sus fuerzas, bajo el embate del odio creciente de los pueblos del mundo! (…) Y si todos fuéramos capaces de unirnos, para que nuestros golpes fueran más sólidos y certeros, para que la ayuda de todo tipo a los pueblos en lucha fuera aún más efectiva, ¡qué grande sería el futuro, y qué cercano! (Mensaje del CHE a la Tricontinental, abril, año 1967).


La COORDINADORA GUEVARISTA INTERNACIONALISTA (CGI) –Capítulo Venezuela- expresa su inmensa admiración hacia el movimiento magisterial mexicano, afiliado a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en ocasión a la heroica lucha que libra en defensa de la educación pública y del derecho a la estabilidad laboral en México.

Las persecuciones, las desapariciones, las detenciones, las torturas, los asesinatos selectivos, las crueles masacres, en fin, las más brutales técnicas de represión y control social que implementan las mafias capitalistas que gobiernan dicho país, no han podido ni podrán doblegar la voluntad de lucha de un sector de la Clase Trabajadora mexicana, la cual se constituye hoy en un digno ejemplo a emular, en la perspectiva de la confrontación global contra el enemigo común: La civilización del capital.

  De allí que, con el CHE, hoy nos atrevamos a decir: si dos, tres, muchos Oaxaca florecieran en la superficie del continente “¡QUÉ GRANDE SERÍA EL FUTURO, Y QUÉ CERCANO!”

La CGI –Capítulo Venezuela- es optimista frente al devenir histórico de la causa revolucionaria, pese a la fortaleza que hoy exhibe la civilización del capital en el continente, incluso, frente a las recientes victorias que ha conquistado el imperialismo estadounidense en la ofensiva recolonizadora que ha desplegado para asegurar su absoluta hegemonía en el hemisferio.  No hay hoy un lugar en nuestra América en la que no se esté librando una lucha de carácter anticapitalista. En efecto, organizaciones indígenas, campesinas, obreras, profesionales, ecológicas, estudiantiles, cooperativistas, barriales, comunitarias, en fin, organizaciones de base de las amplias mayorías oprimidas y explotadas de los pueblos y naciones del continente, a diario se rebelan contra el injusto orden social impuesto por el capital en sus correspondientes países.

Allí reside la esperanza de un luminoso futuro, por consiguiente, es deber ineludible de todas las organizaciones revolucionarias del continente solidarizarse y apoyar dichas luchas; divulgar sus mensajes e informar sobre sus progresos; contribuir con planes de formación y capacitación para ampliar sus capacidades combativas; promover entre ellas niveles de unidad en el ámbito teórico, estratégico y orgánico, en función de propiciar su accionar simultaneo; en suma, preparar las fuerzas para HACER LA REVOLUCIÓN.
  
En consideración a lo expuesto, la COORDINADORA GUEVARISTA INTERNACIONALISTA (CGI) –Capítulo Venezuela- le propone al conjunto de organizaciones revolucionarias del continente, lo que se apunta a continuación:

1.- Impulsar en nuestros países la realización de concentraciones y protestas frente a las sedes de las embajadas y consulados de México, en función de manifestar activamente nuestra solidaridad revolucionaria con la lucha anticapitalista y antineoliberal que protagoniza el movimiento magisterial mexicano, al tiempo de expresar el más profundo repudio y condena a la criminal represión implementada por el gobierno mafioso presidido por Peña Nieto.

2.- Atemperar las diferencias teóricas, estratégicas y políticas, en procura de generar las condiciones necesarias para conjuntamente enfrentar el cerco comunicacional que ha instaurado la dictadura mediática del capital en nuestra América, en tal sentido, difundir ampliamente en nuestros órganos divulgativos los documentos, comunicados, reportajes, en suma, todos los materiales contentivos de mensajes que contribuyen a develar la realidad en que vivimos, denunciar la represión, fomentar las luchas clasistas, populares y revolucionarias en marcha hoy en el continente.

3.- Ratificar y redoblar los esfuerzos dirigidos a alcanzar mayores niveles de articulación, coordinación e integración entre el conjunto de organizaciones revolucionarias que hacen vida actualmente en el continente, independientemente de sus orientaciones, es decir, si son nacionalistas, socialistas, comunistas, utópicas o libertarias, habida cuenta que lo esencial en este período del desarrollo histórico del capital es avanzar en la concreción de la unidad revolucionaria continental para resuelta y masivamente combatirlo en tanto enemigo común.

En Caracas, capital de la República Bolivariana de Venezuela, a los 22 días del mes de junio de 2016, suscriben por la Coordinadora Guevarista Internacionalista –Capítulo Venezuela-, las siguientes organizaciones:

Asamblea de Militantes
Organización Política Bravo Sur
Brigada Carlos Aponte
Insurgencia Comunista


¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!
¡VIVA EL INTERNACIONALISMO REVOLUCIONARIO Y PROLETARIO!
¡POR LA UNIDAD REVOLUCIONARIA CONTINENTAL!
¡A COMBATIR EL CAPITAL QUE ES NUESTRO ENEMIGO COMÚN!
¡GUERRA A MUERTE AL CAPITAL!
¡A CREAR DOS, TRES, MUCHOS OAXACA!
¡A ORGANIZAR LA AUTODEFENSA REVOLUCIONARIA DEL PUEBLO!
¡CONTRA LA BURGUESÍA Y EL IMPERIALISMO, LUCHAR HASTA VENCER!

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Capítulo 18: La formación de la Tercera Internacional.

Curso Básico de Marxismo-Leninismo-Maoísmo.
Capítulo 18: La formación de la Tercera Internacional.
Capítulo 18

El siguiente documento ha sido redactado por el Partido Comunista de la India (Maoísta) y es utilizado como guía de estudio por sus cuadros. El blog “Cultura Proletaria” ha decidido, por su gran importancia y por el interés que suscita, traducir el documento al español.


Capítulo 18: La formación de la Tercera Internacional

El final de la Primera Guerra Mundial fue un período de ascenso revolucionario en todo el mundo. El éxito de la Revolución de Octubre tuvo impacto en muchos países, incluso donde el marxismo tenía poca o ninguna influencia. En Europa, el principal campo de batalla de la guerra estaba en una crisis revolucionaria creciente. La guerra acabó con el derrocamiento de cuatro emperadores y la caída de sus cuatro grandes imperios, el ruso, el alemán, el austrohúngaro (Habsburgo) y el turco (otomano). El estado de las estructuras estaba por los suelos y las masas estaban en un clima de revuelta. Las protestas masivas comenzaron incluso antes de que terminara la guerra. En enero de 1918, una ola de huelgas políticas de las masas y manifestaciones contra la guerra se extendieron por toda Europa Central. Fue seguida de revueltas en las fuerzas armadas de varios países. Hubo también un alzamiento nacional, lo que dio lugar a la formación de varios estados nuevos después del desmembramiento de los antiguos imperios.
En Alemania y en Hungría, sin embargo, la crisis condujo a la revolución. En noviembre de 1918, los marineros alemanes se amotinaron, y esto se extendió a una ola de revueltas en toda Alemania como resultado de la caída del emperador y el establecimiento de una República bajo la dirección del Partido Socialdemócrata (KPD). Los Soviets fueron inmediatamente establecidos en Berlín y en otras ciudades. Estos, sin embargo, fueron aplastados en enero de 1919 tras dos semanas de combates en las calles contra las fuerzas militares reaccionarias, que habían sido reorganizadas por el anterior gobierno socialdemócrata. Más tarde, se formó una república soviética en Baviera (una provincia de Alemania) en abril de 1919. Pero esta también fue aplastada. En Hungría, los comunistas lideraron una coalición con los socialdemócratas y tomaron el control del gobierno en 1919. Pero fueron derribados después de cinco meses por la presión militar de los gobiernos aliados.
Las luchas obreras continuaron durante al menos otros cuatro años, pero ambas revoluciones fracasaron.
Sin embargo, la creciente ola de la revolución y el éxito de la revolución en Rusia llevaron a la formación de partidos comunistas en muchos países.
Ahora existía la base real para una unión de los partidos comunistas, para la formación de la Tercera Internacional Comunista. Como se mencionó anteriormente, Lenin y los bolcheviques habían hecho el llamamiento a la formación de la Tercera Internacional en 1914. Ahora tomarían la iniciativa para hacerla en realidad.

En enero de 1919, Lenin dirigió una carta abierta a los trabajadores de Europa y América instándolos al encuentro de la Tercera Internacional.
Poco después, se enviaron invitaciones para un congreso internacional. En marzo de 1919, en Moscú, se llevó a cabo el Primer Congreso de los partidos comunistas de varios países, fundando la Internacional Comunista. El Congreso creó un Comité Ejecutivo de la Tercera Internacional Comunista.
Un mes después del primer congreso, Lenin explicó el significado histórico de la Tercera Internacional de la siguiente manera:
La Primera Internacional sentó las bases de la lucha internacional del proletariado por el socialismo. La Segunda Internacional marcó un período en el que se preparó el terreno para la amplia difusión del movimiento de masas en varios países. La Tercera Internacional reunirá los frutos de la labor de la Segunda Internacional, descartando la escoria oportunista, social-chovinista, burguesa y pequeño-burguesa, y comenzara a poner en práctica la dictadura del proletariado“. Señaló que el aspecto más significativo de la Tercera Internacional era que ahora representaba al proletariado que había logrado hacerse con el poder estatal y empezado a establecer el socialismo.
Después de un intenso trabajo preparatorio, el Segundo Congreso de la Internacional Comunista se llevó a cabo en julio de 1920, siendo un gran éxito, con una amplia representación de 41 países. Lenin hizo importantes contribuciones a la teoría marxista respecto a este Congreso. Preparó lo que pretendía ser un manual de estrategia y táctica del Partido Comunista, el cual fue distribuído entre los delegados del Congreso. Este fue llamado “La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo“, y se centró en corregir los errores de los “izquierdistas” que prevalecían entonces en muchos partidos que se habían unido a la Internacional. Lenin también preparó las “Tesis sobre la cuestión nacional y colonial” adoptadas en el Congreso. Este documento sentó las bases teóricas marxistas-leninistas para la comprensión y orientación de las luchas de liberación nacional, ganando fuerza en todas las colonias y semicolonias. Además de eso, Lenin definió las tareas básicas de la Internacional Comunista y las “Tesis sobre la cuestión agraria” adoptadas en este Congreso. El Congreso también adoptó las tesis sobre el papel del Partido Comunista en la revolución proletaria, en el movimiento sindical, en el parlamento y en el Estatuto y las condiciones de admisión de la Internacional Comunista. En los estatutos, la Comintern (Internacional Comunista) indicaba claramente que se debía “romper de una vez por todas con las tradiciones de la Segunda Internacional, para la que sólo existían las personas de piel blanca“.
Además de las formulaciones teóricas, la Internacional, a través de su Comité Ejecutivo, comenzó a desempeñar un papel destacado en la conducción de los partidos y de los movimientos en los distintos países miembros. En particular, se intentó sacar el máximo provecho de la situación revolucionaria de la posguerra en los países capitalistas, que continuó hasta 1923.
Sin embargo, debido principalmente a la traición de los socialdemócratas de la Segunda Internacional y también a las debilidades ideológicas y organizativas de los Partidos Comunistas en estos países, la revolución no pudo finalizarse con éxito en ningún otro país capitalista.
La Comintern, sin embargo, desempeñó un importante papel en el establecimiento, desarrollo y orientación de los Partidos Comunistas recién formados en las colonias y semicolonias. Durante los años 20, como los movimientos de liberación nacional en estos países avanzaban rápidamente, la Comintern trató de orientar y capacitar a los Partidos Comunistas para proporcionar liderazgo a estos movimientos. Fue la primera vez que el marxismo estaba construyendo una base entre los pueblos de los países atrasados del mundo.

Comunicado de RBC ante la nueva farsa electoral de mañana 26 de junio en Estado español: !Tú a votar! !Tú, a callar!


¡TÚ, A VOTAR! !TÚ, A CALLAR!

Sí, como el "¡Tú, a callar!" que espeta el amo, embozado en cualquiera de sus diferentes máscaras, a niños, mujeres o explotados. Que así nos quiere el régimen del capital y su dominación: calladitos, obedientes y sumisos. 

"¡Tú, a votar!", que es la forma que adopta el "¡Tú, a callar!" en este mundo de invertidos e inversores: ¡que nos dan el voto para quitarnos la voz! 

"Si no votas, no tienes derecho a hablar" dice el régimen del capital, mentira, que vuelta del revés -el revés de la verdad- significa: "Tienes derecho a votar porque no tienes derecho a hablar".

Nuestro discurso, nuestra palabra, ni cabe ni puede caber en ninguno de sus votos, cuya esencia es convertir nuestro grito de hastío y rebeldía en una mueca descompuesta: pretenden callarnos la boca a votos, encauzar nuestra sed desbordada de verdad y revolución.

Frente a su mentira travestida de verdad, nuestra verdad desnuda de embelecos y garambainas: los titiriteros del régimen del capital nos llaman a "decidir con tu voto", cuando lo único cierto es que, para ellos, está ya todo decidido de antemano y tu voto es sólo tuyo en la medida en que concuerde con su decisión, que no es otra que la de seguir explotando, desahuciando, bombardeando... en nombre -¡cómo no!- de nuestra felicidad.

No nos queda otra más que aguarles su "fiesta de la democracia" con el clamor de nuestra abstención, echar a barato toda su faramalla viscosa de miedos y esperanzas con el silencio atronador de nuestro ¡no!


¡Ponednos vosotros las cadenas si podéis!

¡Ni un voto comunista en sus farsas electorales!


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[Siendo la misma la clase dominante a día de hoy que lo era el pasado mes de diciembre y siendo los mismos los figurantes y comparsas que servirán a los intereses de aquélla a partir del próximo 26 de junio, el comunicado que emitió la Red de Blogs Comunistas (RBC) para la penúltima farsa electoral burguesa sigue siendo plenamente válido - pulsar en el link incluído en este último párrafo-]