viernes, 22 de agosto de 2014

¿Conceptos nuevos o desmemoria histórica? Un articulo del compañero Miguel Alonso.




¿Conceptos nuevos o desmemoria histórica?
Miguel Alonso / correovermello

Uno de los instrumentos de la hegemonía (del  Poder) del  Estado, como dictadura al servicio de una clase como señala Marx, es su capacidad de falsear la historia, de educar en la ignorancia  a las nuevas generaciones para así poder manipularlas mejor.
No es casual o simple estupidez, el escaso espacio en los currículos educacionales de la filosofía o de la historia o su sutil denigración como carentes de importancia en el futuro profesional de las estudiantes y estudiantes.
Recordemos a Lenin cuando afirmaba; “Usted se vuelve un comunista cuando enriquece su mente con todos los tesoros creados por la humanidad.”
Los estudios se presentan no como una investigación científica, por lo tanto como un simple inicio, sino como garantes de títulos jerarquizados de supuesto conocimiento, casi inmutable, (una visión metafísica o mecánica) para competir en el mercado de trabajo (algo así como los atletas en las olimpiadas)  y todo ello definido, aunque se trate de obviar, por la posición de clase del alumnado.
El empobrecimiento del  lenguaje, parejo al de los conceptos ideológicos, al del pensamiento, produce una embrutecedora especialización seudo técnica, que se presenta como necesaria por la complejidad de los conocimientos.
Paralelo a esto vemos un discurso reduccionista  dirigido a las masas. No se trata de profundizar en las contradicciones de clase, se trata de definir,  desde la dicotomía metafísica, “buenos y malos”” los de arriba y los de abajo””los ricos y los pobres.” No se habla de pueblo,  hablan de “la gente” o los “ciudadanos”. Todo ello sacado de los manuales anglosajones de sociología post-moderna que ignora intencionadamente el marxismo o lo relega al baúl de los recuerdos.
Refutar estas falacias sofistas, es también un blanco de la lucha de clases en el terreno cultural. 

La meritocracia de los las sobradamente preparados.  

Ahora,  en este momento, asistimos a una “profesionalización técnica” de la política. No basta con tener una ideología, hay que tener un título universitario de politólogo, sociólogo,  etc… Anteriormente,  fue la profesión de abogado la que ostentaba esta categoría para la burguesía democrática,  Este discurso elitista fue roto por los procesos revolucionarios, nacidos de la Revolución de Octubre, que sitúan la lucha de clases y el carácter de clase de la política, en el centro del debate.
Ahora los “nuevos técnicos” se presentan como expertos “objetivos” al margen de la lucha de clases y por tanto no son “de derechas ni de izquierdas.” Son  sobradamente preparados y rodeados de un halo de "imparcialidad ética".
¿Pero qué imparcialidad puede existir  en una sociedad dividida en clases sociales como la capitalista?
¿Acaso el tomar posición, de forma consecuente, junto a las masas populares oprimidas y explotadas, no es asumir que la revolución, como instrumento de liberación de una amplia mayoría, es  el único camino para la construcción de una nueva sociedad?
¿Quién puede creer, si se para a pensar,  que los privilegiados van abandonar los privilegios por codigos “éticos” e “imparciales” o con simples papeles en una urna?
Esa es la misma moralina cristiana que  lleva engañando  durante muchos años a las masas oprimidas y explotadas. No es un discurso novedoso, es la vieja cantinela social-demócrata y su espejismo del “estado de bienestar”.
¿Para quién es el bienestar en una sociedad en la que una pequeña clase explota a las demás y posee todos los medios de producción y sus riquezas?
La realidad es compleja y llena de contradicciones, pero una, solo una, es la principal y es la clave para las demás, por mucho que lo traten de ocultar los renegados revisionistas  o los eclécticos post-modernos de la llamada “nueva izquierda”
Seria para reírse de tanta impostura y egocentrismo desmedido si no representaran un serio enemigo de las posiciones del proletariado revolucionario, pues su discurso es capaz de engañar a un importante sector de las masas, todavía  cautiva de la hegemonía ideológica  de la burguesía y de sus valores.
¡Hay que denunciar a los traficantes que juegan con las ilusiones del pueblo!

jueves, 21 de agosto de 2014

Sobre la tendencia liquidacionista de disolver el partido de la clase obrera en los frentes de masas

serov-lenin

«Los bolcheviques lucharon decididamente contra las tentativas mencheviques de disolver al partido en amplias organizaciones sin partido. Es conocido que en 1907, Pável Axelrod y otros mencheviques propusieron convocar el llamado «Congreso obrero», en el cual participarían los socialdemócratas, los socialrevolucionarios y los anarquistas. Este congreso, según los mencheviques, debería crear un amplio partido obrero pequeñoburgués «sin partido». Lenin desenmascaró este nocivo intento de liquidar el partido obrero revolucionario y diluir el destacamento avanzado de la clase obrera en la masa pequeño burguesa. A propuesta de Lenin, el partido criticó duramente el plan menchevique de convocatoria del «Congreso obrero».

Los bolcheviques han considerado siempre que el partido es la forma superior de organización de clase del proletariado. En el período de la discusión acerca de los sindicatos, a finales de 1920 y comienzos de 1921, la «oposición obrera» quiso reducir a cero el papel del partido; consideraba los sindicatos, y no el partido, la forma superior de organización de la clase obrera. Semejante política de socavamiento del papel dirigente del partido en los soviets y en los sindicatos quiso aplicar el llamado grupo del «centralismo democrático». El partido dio una réplica contundente a todos estos intentos. El Xº Congreso del Partido Comunista (bolchevique) de Rusia condenó la desviación anarcosindicalista de los representantes de la «oposición obrera» y declaró que las concepciones anarcosindicalistas eran incompatibles con la permanencia en el partido.
La experiencia ha demostrado que apartarse de la doctrina leninista-stalinista del partido conduce inevitablemente a la catástrofe. Es sabido que los actuales dirigentes del Partido Comunista de Yugoslavia han diluido el partido en las organizaciones sin partido, en el frente popular. Los dirigentes del partido yugoslavo minan el partido de la clase obrera como fuerza política independiente, llamada a influenciar en las amplias masas trabajadoras».


 (Édourd Burdzhalov; La importancia internacional de la experiencia histórica del partido de los bolcheviques, 1948)

Debate sobre el electoralismo: LOS OPORTUNISTAS NO NACEN: SE HACEN. Un articulo del compañero J. A. Olarieta.





LOS OPORTUNISTAS NO NACEN: SE HACEN
La crisis es a los oportunistas lo que la mierda a las moscas. Proliferan en esos ecosistemas. Por eso nunca hay sólo un único oportunista sino varios

Juan Manuel Olarieta. Diario-Octubre


Ni siquiera eso es cuestión de cromosomas: los oportunistas se hacen. Pero no se hacen a sí mismos, como ellos creen, sino que el Estado burgués -quienes llevan sus riendas- los hacen porque los necesitan. Ellos sólo se dejan hacer. Son los sujetos pasivos.


Un Estado necesita su oposición, como el organismo necesita sus propios anticuerpos. Si la burguesía no tiene una oposición, la crea como un traje a la medida porque necesita un determinado tipo de oposición, una oposición domesticada, no una oposición verdadera. Si no hubiera oposición, tampoco habría democracia. Es más, lo que demuestra que hay democracia es que hay oposición, ese tipo de oposición leal que es tan necesaria para la supervivencia del moderno Estado monopolista.


Pero nadie se convierte en oposición de la noche a la mañana. Los aspirantes a opositores tienen que pasar su Via Crucis; no se lo dan todo hecho sino que tienen que poner algo de su parte. En fin, tienen que demostrar cierta valía, cumplir determinadas funciones que son paradójicas: pronunciarse en contra del Estado que defienden.


Se les llama oportunistas porque son gentes sin principios, o sea, que al principio son muy radicales pero acabarán adocenados. Los oportunistas aparecen cuando al Estado, lo mismo que al mando a distancia, se le acaban las pilas y se echa de menos un recambio. Su ascenso es el termómetro que detecta el malestar social. La gente está harta, descontenta y reniega de todo, pero sobre todo del viejo andamiaje oficial, de los gastados partidos e instituciones. Hacen falta caras nuevas, modernas, que digan cosas que no estamos acostumbrados a escuchar. A veces ni siquiera son necesarias migajas para ilusionar a la gente y que todo vuelva a su cauce.


La crisis es a los oportunistas lo que la mierda a las moscas. Proliferan en esos ecosistemas. Por eso nunca hay sólo un único oportunista sino varios al acecho de su oportunidad, a la espera del momento de trepar. A medida que la crisis se profundiza, los oportunistas se multiplican como la gangrena. No debe sorprender que algunos de ellos logren un puñado de votos porque el gran oportunista de los tiempos recientes siempre fue Felipe González, que logró 10 millones de ellos en 1982.


Los del PSOE de hace 30 años sí que eran oportunistas de verdad, no los de ahora. Aquello sí que fueron campañas de imagen, no el circo de ahora. Para ser oportunista hay que ser joven, tener recorrido por delante, ya que, de lo contrario, no te da tiempo para dar el cambiazo. Los viejos no cambian, mientras que a Felipe González le pusieron de “primer secretario” con 33 años. Se preparaba la transición.


Hasta que ocupó su cargo, la secretaría del PSOE era colectiva, algo que está reñido con el marketing moderno, eso que procede de las universidades gringas y que llaman “liderazgo”. La política burguesa es electoralismo puro; votamos a personajillos y fantoches, no a partidos, ni a programas. ¿Cómo promocionar a una dirección colectiva? De ahí que con Felipe González en el PSOE se acabaran los órganos colegiados de dirección.


El oportunista es fruto de un diseño. En la transición los oportunistas como Felipe González exhibían una cuidada imagen descuidada: pelo largo, patillas y chaqueta de pana. Lo de menos es lo que uno sea; lo que vale es una imagen que sea nueva, distinta. Por eso en tiempos de la transición al PSOE se le llamaba “renovado”. Ya no era el de la guerra, sino un partido a la última moda, lo mismo que la movida madrileña y su lema “Enamorado de la moda juvenil” que cantaba Radio Futura:


"Y yo caí enamorado de la moda juvenil

de los precios y rebajas que yo vi
enamorado de ti.
Sí, yo caí enamorado de la moda juvenil
de los chicos, de las chicas, de los maniquís
enamorado de ti."

En la transición la tele no era tan importante y quienes te vendían eran periódicos y revistas. Por ejemplo, el Congreso del PSOE en Suresnes lo promocionó hasta Pedro Rodríguez, un conocido columnista del diario de los sindicatos franquistas “Pueblo”, que hizo una reseña del mismo en octubre de 1974. El PSOE necesitaba al franquismo casi tanto como el franquismo al PSOE.


Como toda la política burguesa y demás modas, los oportunistas son de usar y tirar. Tienen fecha de caducidad. Más tarde o más temprano se quedan obsoletos para que la rueda de la política siga funcionando. Son la respiración asistida: estiran un poquito más la agonía, necesitan ganar un tiempo precioso que les permita llegar hasta las próximas ilusiones.


Sí, he escrito ilusiones y no elecciones porque la política burguesa vive de ilusiones más que de elecciones. Me imagino que el lector se habrá apercibido, como yo, de lo siguiente: todos los partidos políticos quieren cambiar las cosas, lo cual significa que todos ellos reconocen que las cosas están mal. Es más, hay partidos y elecciones precisamente porque hay que cambiarlas. Sin embargo, las cosas no van a cambiar nunca mediante los votos, porque para eso están las elecciones: para que todo siga como hasta ahora. De lo contrario, ¿con qué cambio nos engañarían en las siguientes elecciones?


Para quienes votan, la verdadera elección es sólo una: o bien votas a alguien que nunca va a poder poner en marcha su programa electoral, porque nunca va a gobernar, o bien votas a alguien que va a traicionar su programa electoral en cuanto gobierne. Ésta última es siempre mayoritaria, es decir, que la mayoría vota a un oportunista que le va a engañar. Pero casi todos saben que hablar de elecciones y engaños es un redundancia. Lo importante es la ley de la transformación de los cambios cuantitativos en cualitativos: el engaño es mayor cuantos más sean los votos. No me refiero a hayan engañado a más votantes sino al aspecto cualitativo del fraude, que se convierte en un fiasco. Las elecciones de 1982 son el mejor ejemplo de ello.


Pero, ¿como lograr muchos votos? Los que buscan votos en la blandenguería política se equivocan de estrategia. En la transición Felipe González, el PSOE y la UGT eran extremistas y radicales, la izquierda de la izquierda. A nadie se les calentaba la boca tanto como a ellos. Cuando Felipe González se oponía a la reforma del franquismo para exigir la ruptura, le acusaban de incitar a la violencia, o sea, al terrorismo. Pero en la política burguesa no importa lo que digan de tí; el caso es que hablen. En eso los tiempos no han cambiado nada: si los franquistas te atacan es para promocionarte.


No hay más que recordar los mítines de Felipe González en contra de la OTAN, entonces el asunto de moda: “OTAN de entrada no”, fue el lema de la campaña electoral que recaudó 10 milones de votos. Naturalmente que muy poco después Felipe González nos metió en la OTAN de cabeza y otro del mismo equipo, Javier Solana, fue secretario general de la OTAN, que fue el criminal que ordenó el bombardeo de Yugoslavia con armamento radiactivo, y así sucesivamente.


De Suresnes (1974) al gobierno (1982) sólo transcurrieron ocho años. Pero mientras en París prometieron construir el socialismo, en Madrid lo que hicieron fue iniciar la reconversión industrial. En Suresnes el PSOE se pronunció en contra de la Unión Europea, pero quien introdujo a España en ella fue el gobierno de Felipe González…


Etcétera. ¿O hay que seguir contando batallitas?




miércoles, 20 de agosto de 2014

BRASIL: FUNCIONÁRIOS E ESTUDANTES DA USP ENFRENTAM A REPRESSÃO POLICIAL (A Nova Democracia)

FUNCIONÁRIOS E ESTUDANTES DA USP ENFRENTAM A REPRESSÃO POLICIAL

Na manhã desta quarta-feira, 20 de agosto, estudantes e funcionários da Universidade de São Paulo (USP) enfrentaram a Polícia Militar, que reprimiu, com bombas de gás lacrimogêneo e balas de borracha, uma manifestação grevista.

Em repúdio ao desconto dos dias em greve, os funcionários bloquearam os portões da Cidade Universitária, no Butantã, Zona Oeste da cidade. Por volta das 6h15, os trabalhadores que bloqueavam o portão da Rua Alvarenga também fecharam a via. 

A polícia foi acionada e agiu com sua costumeira violência, no entanto, a resistência dos grevistas fez com que as forças de repressão não hesitassem na ânsia de atingir manifestantes e logo nem mirassem em seus alvos. Várias bombas atingiram quintais e casas da região e as pessoas, encurraladas, correram para as vias mais movimentadas do bairro Butantã. A PM novamente não mensurou as consequências e atirou bombas em cima de veículos e transportes públicos. Muitos chegaram a fechar suas lojas para evitar que fossem novos alvos e a estação de Metrô Butantã também foi fechada. Diversos transeuntes passaram mal e começaram a se posicionar contra a atuação policial, que não prestou nenhum apoio em sua própria irresponsabilidade aos trabalhadores, idosos e crianças que estavam no local.

Segundo a PM, ninguém foi preso ou ferido. O Sindicato dos Trabalhadores da Universidade de São Paulo (Sintusp) nega a versão policial e diz que quatro pessoas ficaram feridas, incluindo um trabalhador que recebeu estilhaços de bomba no rosto.

Os funcionários se posicionam contra o corte de salário ocorrido neste mês e à transferência do Hospital Universitário para a Secretaria Estadual de Saúde. Também reivindicam reajuste salarial, fim da suspensão do corte na verba destinada ao ensino e à pesquisa e a contratação de professores e mais funcionários.
FUNCIONÁRIOS E ESTUDANTES DA USP ENFRENTAM A REPRESSÃO POLICIAL


Na manhã desta quarta-feira, 20 de agosto, estudantes e funcionários da Universidade de São Paulo (USP) enfrentaram a Polícia Militar, que reprimiu, com bombas de gás lacrimogêneo e balas de borracha, uma manifestação grevista.
Em repúdio ao desconto dos dias em greve, os funcionários bloquearam os portões da Cidade Universitária, no Butantã, Zona Oeste da cidade. Por volta das 6h15, os trabalhadores que bloqueavam o portão da Rua Alvarenga também fecharam a via.
A polícia foi acionada e agiu com sua costumeira violência, no entanto, a resistência dos grevistas fez com que as forças de repressão não hesitassem na ânsia de atingir manifestantes e logo nem mirassem em seus alvos. Várias bombas atingiram quintais e casas da região e as pessoas, encurraladas, correram para as vias mais movimentadas do bairro Butantã. A PM novamente não mensurou as consequências e atirou bombas em cima de veículos e transportes públicos. Muitos chegaram a fechar suas lojas para evitar que fossem novos alvos e a estação de Metrô Butantã também foi fechada. Diversos transeuntes passaram mal e começaram a se posicionar contra a atuação policial, que não prestou nenhum apoio em sua própria irresponsabilidade aos trabalhadores, idosos e crianças que estavam no local.
Segundo a PM, ninguém foi preso ou ferido. O Sindicato dos Trabalhadores da Universidade de São Paulo (Sintusp) nega a versão policial e diz que quatro pessoas ficaram feridas, incluindo um trabalhador que recebeu estilhaços de bomba no rosto.
Os funcionários se posicionam contra o corte de salário ocorrido neste mês e à transferência do Hospital Universitário para a Secretaria Estadual de Saúde. Também reivindicam reajuste salarial, fim da suspensão do corte na verba destinada ao ensino e à pesquisa e a contratação de professores e mais funcionários.

martes, 19 de agosto de 2014

IRLANDA: SuperValu boycotts Israeli products.



DEMO: Gordon D'arcy during protest

Ireland's largest grocery and food distributor SuperValu has withdrawn Israeli products from its shelves as the conflict in Gaza continues.

In a group-wide email to its 232 stores nationwide, it stated that products originating from Israel were to be withdrawn.
"It's mostly fruit and vegetables, carrots and herbs more specifically," a source from the retailer told the Herald.
SuperValu is part of the Musgrave Group which includes 462 Centra stores around the country.
It is not understood if the withdrawal of the products extends to Centra shops as well.
The call to remove the Israeli products was made last Friday.
In the notice it said: "The above product (carrots) is being withdrawn from sale. There is no Food Safety or Quality Issue associated with this withdrawal."
The above statement was made in relation to the "nature of the issue".
The action advised was to "remove all stock from available sale and dispose of at store level".
The company also stated that "customer returns (on the product) should be honoured".
effective
The circular was sent to all store managers and was effective from the date of receipt.
Musgrave is a family-owned business operating since 1876. Including its retailers it is Ireland's biggest private sector employer, with a staff of 60,000.
The group had not responded to requests for comment at the time of going to print.
Meanwhile, Irish and Leinster rugby star Gordon Darcy took part in a protest with 2,000 people supporting the people of Palestine. His Exchequer Bar was one of the first in the capital to ban the use of Israeli products.
And toy store Smyths had a poster in its Jervis Street window over the weekend stating that it had removed products made in Israel from the shelves.
When the Herald visited the city centre store the sign had been removed and staff said they would not be commenting on the matter.
A spokeswoman for the toy stores said: "One store last week took several products from one country off its shelves. This decision has now been reversed.
"We do not engage in national or international political affairs."

AS NOVAS PALAVRAS DO VELHO ELEITORALISMO CADUCO

AS NOVAS PALAVRAS DO VELHO ELEITORALISMO CADUCO
Artigo de Miguel Alonso, publicado em dazibaorojo

“Jamais devemos esquecer a luta de classes”
Mao Tsetung


Quando é maior o desprestígio do circo eleitoral burguês e sua falsa democracia, nascem, como cogumelos, novas alternativas eleitorais para “derrotar a direita neoliberal”. Tudo isso envolto em uma linguagem branda, reformista, que se apresenta como novidade, empenhada em substituir qualquer palavra revolucionária ou análise da luta de classes, por um “discurso ético” em que o “cidadão” (termo interclassista neoclássico resgatado pela revolução burguesa francesa) borrando ou substituindo a filiação a uma classe social determinada (proletariado, campesinato, pequena burguesia...). Centrado em uma linguagem “politicamente correta”, correta desde o ponto de vista da democracia burguesa a qual trata de legitimar, dando por válidas suas estruturas de participação falsamente democráticas de: uma pessoa, um voto.
Sua abordagem de “por fim ao capitalismo selvagem” com “revoluções cidadãs”, leva implícita a mensagem que pode haver um capitalismo alheio aos seus males: exploração, ganância e destruição. Esta caduca venda de contrabando é o limite verdadeiro de seu discurso radical.
Para eles, é importante tratar de incluir no velho regime a ideia da luta de classes, de uma revolução proletária, ou de um Estado dos trabalhadores como algo obsoleto, do século passado.
Estes impostores tratam de aproveitar o rechaço das massas ao poder burguês para traficar com ele, para apresentarem-se como avessos ao sistema, com se não formassem parte de uma parasitária classe pequeno burguesa dedicada a fazer perdurar e reproduzir os valores do sistema na prática e, o decisivo, ocultando isso com todo tipo de discursos eufemísticos.
O circo midiático os apresenta como radicais para assim legitimar suas propostas eleitoreiras que eles esquecem tão logo toquem seus pés nos tapetes dos despachos, justificando-se com belas palavras envoltas no papel amarrotado da falsa solidariedade.
Que ninguém se engane se pretende verdadeiramente mudanças revolucionárias ou uma nova sociedade. Esse fenômeno é uma nova linha de trincheiras da burguesia, que haverá que se aplastar.

AS NOVAS PALAVRAS DO VELHO ELEITORALISMO CADUCO

Artigo de Miguel Alonso, publicado em dazibaorojo08.blogspot.com

“Jamais devemos esquecer a luta de classes”
Mao Tsetung

Quando é maior o desprestígio do circo eleitoral burguês e sua falsa democracia, nascem, como cogumelos, novas alternativas eleitorais para “derrotar a direita neoliberal”. Tudo isso envolto em uma linguagem branda, reformista, que se apresenta como novidade, empenhada em substituir qualquer palavra revolucionária ou análise da luta de classes, por um “discurso ético” em que o “cidadão” (termo interclassista neoclássico resgatado pela revolução burguesa francesa) borrando ou substituindo a filiação a uma classe social determinada (proletariado, campesinato, pequena burguesia...). Centrado em uma linguagem “politicamente correta”, correta desde o ponto de vista da democracia burguesa a qual trata de legitimar, dando por válidas suas estruturas de participação falsamente democráticas de: uma pessoa, um voto.
Sua abordagem de “por fim ao capitalismo selvagem” com “revoluções cidadãs”, leva implícita a mensagem que pode haver um capitalismo alheio aos seus males: exploração, ganância e destruição. Esta caduca venda de contrabando é o limite verdadeiro de seu discurso radical. 

Para eles, é importante tratar de incluir no velho regime a ideia da luta de classes, de uma revolução proletária, ou de um Estado dos trabalhadores como algo obsoleto, do século passado. 

Estes impostores tratam de aproveitar o rechaço das massas ao poder burguês para traficar com ele, para apresentarem-se como avessos ao sistema, com se não formassem parte de uma parasitária classe pequeno burguesa dedicada a fazer perdurar e reproduzir os valores do sistema na prática e, o decisivo, ocultando isso com todo tipo de discursos eufemísticos.
O circo midiático os apresenta como radicais para assim legitimar suas propostas eleitoreiras que eles esquecem tão logo toquem seus pés nos tapetes dos despachos, justificando-se com belas palavras envoltas no papel amarrotado da falsa solidariedade. 

Que ninguém se engane se pretende verdadeiramente mudanças revolucionárias ou uma nova sociedade. Esse fenômeno é uma nova linha de trincheiras da burguesia, que haverá que se aplastar.

Joint International Statement: 70 years ago: the signification of the murder of Ernst Thälmann

70 years ago: the signification of the murder of Ernst Thälmann

thaelmann1

On the express orders of Hitler and Himmler, Ernst Thälmann was murdered on August 18, 1944, after more than eleven years of solitary confinement. He had previously been brought from the Bautzen prison to the concentration camp of Buchenwald near Weimar, where his body was burned after the murder, so he gets no grave. This action was so secret that the Nazi newspaper “Völkischer Observer” reported that Thälmann was killed on 24 August “by terror bombs” of the Allies.
Why were the Nazis so afraid to publish the truth? Because Ernst Thälmann embodied an attitude, an action, a culture, an ideology. Ernst Thälmann, that meant getting out of National-Socialism, getting out of the war, by the Popular Front, for the People’s Democracy!
National-Socialism claimed to establish true socialism, to have found the right line for Germany. War, poverty and destruction were the result, and also the moral bankruptcy, all of this as a product of an anti-capitalist romanticism, where the goal was to unite the society, to remove the “parasites”, which meant in reality to establish “the open terroristic dictatorship of the most reactionary, most chauvinistic, and most imperialist elements of finance capital”.
Ernst Thälmann had warned of the impending disaster. He was since 1924 Chairman of the Communist Party of Germany, a party which was founded by Rosa thaelmann2Luxembourg and Karl Liebknecht. He has made every effort to mobilize the broad masses, masses who were paralyzed by the Social democracy, because the leaders of the Social Democratic Party of Germany (SPD) were neither for the socialist revolution, nor for the authentic anti-fascist struggle.
The Communist Party has, on his side, tried everything, so that the struggle against capitalism and against fascism becomes a mass movement; therefore also were established the Red Front Fighters’ Alliance, the Anti Fascist Action. It was fought not against the workers of Social democracy, but against the surrender line of the SPD leaders. The Communist Party of Germany has defended the line of the united front, and paved the way for the line of the Popular Front, like in Spain and France.
The masses who were imprisoned in the Nazi ideology were also never forgotten. As Ernst Thälmann explained it in January 1933:
“The Communist Party addresses itself also to the broad masses of national-socialist supporters.
thaelmann3There is a violent difference between those SA and SS columns, trying provocative break into the working-class neighborhood or which do raids on workers’ houses and workers’ places, and the broad masses of by the misery of the crisis tormented workers, employees, SMEs, artisans and small  

traders or even the toiling peasants in the village, who gave or give support to National-Socialism, because they gave faith to the demagogic clamor and the fraudulent promises of Hitler, Goebbels and Strasser (…).
We have to show these masses, in patient educational work, the real role of the Hitler party in the service of finance capital, the trust kings, the big landowners, the officers and princes.” (The Nazi provocation in front of the Karl-Liebknecht-House and some lessons, 26 January, 1933)
It is also to know that at the November 1932 general election, there was a substantial loss of votes for the Nazi Party. Although more than eleven million people had voted for the Nazis, it was still two million fewer votes than in July. The Nazi movement began to wane, that’s why Hitler was then so quickly placed in power: it was not just a takeover, but a transfer of power.
As Ernst Thälmann understood it in October 1932, before the elections yet:
“The huge growth of the fascist mass movement of the Nazis because of the chauvinistic wave allowed the fascist rulers to seize power.
 The policy of finance capital, which currently rejects the exercise of governmental power by the fascist terrorist organization of Hitler, arises on the one hand from the fear of the too abrupt tightening of internal and external conflicts, on the other hand from the desire of the bourgeoisie to keep the reserves of the fascist mass movement as intact as possible and at the same time to “marshal” them, i.e. to make of them a completely safe instrument of fascist dictatorship by overcoming the disturbing factors.
 The uplift until now of the national-socialist movement came to a still and left space for a decline, due to the growing revolutionary uplift of the proletariat, the rising radicalization of the toiling middle class due to their impoverishment through the politics of Papen, the non-realization of the no-limits election promises of Hitler, the stronger progresses of the antifascist mass struggle of the Communist Party of Germany.
 The role of the Hitler party as support of unfettered exploitation, its position of aid provision for the government of capitalists, junkers and generals and the Lausanne tribute Pact, the role of fascist murder terror against the revolutionary workers – all of this initiated the beginning of a disappointment of the toiling followers masses of National-socialism (…).
 In the struggle against Hitler’s fascism, it is important, due to the beginning decomposition in the ranks of the NSDAP and the incipient decline of the national-socialist wave at all, to carry out with the greatest energy the break-in the ranks of the national-socialist followers, through the development of an ideological offensive.

The Communists and revolutionary workers must win the proletariat and toiling followers of National-socialism to take joint action against wage and help cutbacks and against the Papen dictatorship, and convince them of the role of Hitler’s party as the terror and strike-breaking organization of finance capital.
Facing the chauvinist incitement of the masses, the imperialist policy of war and militaristic arming of the German bourgeoisie, it comes to develop proletarian internationalism in the struggle against the Versailles system, closely linked with the struggle of the French Communists and revolutionary workers against the French bourgeoisie.
The Communist Party of Germany fights against the militaristic arming and imperialist war policy of the Papen government, for the use of the billions of the Reichswehr for the benefit of the victims of war and unemployed peoples, for the disarming of the thaelmann4bourgeoisie and the entire counter-revolution, for the full transfer of power and all the means of power to the proletariat, for social and national liberation of the working German people.” (Ernst Thälmann, party conference of the Communist Party of Germany, resolution on the XII. plenum of the Executive Committee of the Communist International and the Tasks of the Communist Party of Germany, October 17, 1932)
Ernst Thälmann was therefore the living proof that National-Socialism was only an obstacle to save capitalism, through imperialist war, through fascism. Its existence showed that National-socialism was just there precisely to fight against real socialism.
His life was the antithesis of National-socialism, and the Nazis have known that their own defeat would bring the victory of Thälmann. Ernst Thälmann could be a scientific inspiration, he could produce a “guiding Thought”, as a scientific reflection of reality; Thälmann, that meant a line that directs democratically the German society, after so many years of anti-democratic suffering.
thaelmann5It is also noteworthy that Julien Lahaut was murdered in front of his home in Belgium, on August 18, 1950, six years after the murder of 

thaelmann6Thälmann. He was an important figure in the struggle for the Republic, against the monarchy: he was the chairman of the Communist Party of Belgium, had led the great strike of 1941 with 100,000 workers, and was then sent by the Nazis to a concentration camp, where he was also tortured, and where he always resisted.
Julien Lahaut also embodied the revolutionary line, the revolutionary perspective, an understanding of its own country. Therefore are Lahaut and Thälmann immortal.

70 years later – Ernst Thälmann is not forgotten!
Ernst Thälmann and Julien Lahaut are living in the struggle for communism!
Long live Marxism-Leninism-Maoism, long live Maoism!
People’s war until communism!


Organization of the workers of Afghanistan (Marxist-Leninist-Maoist, principally Maoist)
Communist Party Marxist-Leninist-Maoist [Bangladesh]
Marxist-Leninist-Maoist Center [Belgium]
Communist Party Marxist-Leninist-Maoist (France)

El Oriente es Rojo (1964) Musica Revolucionaria.

domingo, 17 de agosto de 2014

Debate sobre el electoralismo. Red Roja

Las tareas de la izquierda revolucionaria ante Podemos y otras opciones electorales


Ángeles Maestro (Militante de RED ROJA).


Lo que algunos pensaron que era un aguacero de primavera se ha transformado en un ciclón político. La última encuesta del CIS muestra que, más allá de análisis rigurosos acerca de los poderosos apoyos mediáticos de la formación de Pablo Iglesias y de su debilidad programática, que la sitúa en el mismo espacio político que IU, Podemos tiene la capacidad de trastocar el escenario electoral.



El principio del fin de la Transición

El voto recibido por esa organización en las elecciones europeas, junto a la gran abstención, al crecimiento del voto en blanco, al ascenso de IU, ERC y Bildu, rubricaron el principio del fin del bipartidismo y con él de los pilares que – mediante la alternancia en el gobierno de PP y PSOE – han venido sustentando el engranaje político desde la Transición

La concreción electoral de cambios profundos en el espectro social fue determinante para forzar la abdicación de Juan Carlos, en un intento lampedusiano de cambiar de cara para mantener a una más que desprestigiada Monarquía borbónica, clave de bóveda de los aparatos del Estado herederos de la Dictadura que han venido sustentando la continuidad del poder económico.

La inusitada precipitación con que se hizo y la mal disimulada resistencia del ex rey reveló el desasosiego que cunde en las filas del poder – PSOE incluido, por supuesto -  ante un cambio de escenario político, cada día más probable, con Podemos como protagonista y, sobre todo porque revela el profundo rechazo popular a un bipartidismo que ya nos es capaz de engañar a través de la alternancia a las mayorías sociales.

Lo que me interesa realizar aquí es avanzar en el análisis de las tareas de la izquierda coherente, a partir de importantes trabajos realizados – como el de Vicente Sarasa1 – escrito en el mes de febrero de este año, y por tanto antes de las elecciones europeas, que sitúa con claridad la posición de la línea revolucionaria ante lo que ya se identificaba como un nuevo escenario político-electoral.



Tras el terremoto político del 25 de mayo, urge abrir líneas de debate, y de posible coincidencia con organizaciones revolucionarias, no tanto sobre la formación Podemos en sí u otras, sino sobre lo que expresa el apoyo popular que concitan, con el objetivo de identificar con claridad las tareas que nos esperan a quienes sabemos que nos acercamos a periodos críticos en los que la clase obrera y los pueblos nos jugamos la derrota o la victoria.



Podemos y el agotamiento de IU



Podemos es, entre otras cosas, la expresión político-electoral del agotamiento de una IU que, a pesar de las cabriolas políticas de los últimos tiempos hablando de “procesos constituyentes” y otros movimientos “desde abajo”, ha demostrado desde hace años su incapacidad para abanderar cualquier proceso de ruptura creíble con el engranaje de poder que ahora es percibido por las masas como un lastre. El peso de la traición del PCE en la Transición, la inquebrantable alianza de la Coalición con el aparato de CC.OO. - ni siquiera rota tras su complicidad fáctica con las contrarreformas del PSOE y del PP – su sistemático alineamiento con la aberración antidemocrática de las políticas “antiterroristas” y su colaboración en políticas privatizadoras y de especulación urbanística – corrupción incluida – de la que es botón de muestra su voto en el Ayuntamiento de Madrid apoyando la recalificación de la Ciudad Deportiva del Real Madrid, la incapacitan para ser considerada como izquierda coherente.



IU, ante la presión del poder, siempre se ha situado en lo “políticamente correcto” y en la práctica ha demostrado que su estrategia real era intentar gobernar con el PSOE a toda costa. El resultado es que buena parte de su electorado ha considerado que es “más de lo mismo” y por lo tanto incapaz de servir para echar a los responsables de tanto desastre.



 Desde la movilización social a la apuesta por el poder político para echarles de una vez.



El voto masivo a Podemos – y el que probablemente reciban otras formaciones como la que lidera Ada Colau o otras – es la manifestación de la apuesta política de las luchas sociales: conquistar el poder político a través de las urnas para echar a “la casta” al basurero de la historia. Ese es el objetivo común fundamental de quiénes les votaron y les votarán y para ello poco importa el programa.



Es más que probable que formaciones electorales como Podemos, Municipalia, Guanyem Barcelona u otras, cosechen importantes éxitos en la medida que representan la desesperación ante la ausencia de futuro, sobre todo de la juventud, y el hartazgo de sectores populares ante la corrupción político-empresarial generalizada de quienes les niegan lo más indispensable para vivir.



Tras la potente movilización que supuso el 15M en gran parte del Estado, que sin programa político claro exigía a los gobernantes que escucharan al pueblo, las Marchas de la Dignidad encarnaron un ascenso en el nivel de lucha y de organización que apuntaba un programa de ruptura – el No al Pago de la Deuda – y que exigía a los gobiernos de la Troika que se fueran. Los cerca de dos millones de personas de todos los puntos del Estado que abarrotaron las calles de Madrid no fueron suficientes para echarles. Aunque se dio un importante paso que señala el camino para la construcción unitaria de poder popular en muchos barrios y pueblos, la percepción en la calle fue, una vez más, de impotencia.



Echarles es ahora el principal objetivo para cada vez más gente.



¿Basta con echarles con el voto?



Los cambios en el poder político electoral no afectan esencialmente a la médula del poder real. Tampoco implican necesariamente modificaciones de fondo en la correlación de fuerzas que, para que se consoliden, requieren de avances decisivos en el nivel de organización del pueblo. Y éstos, con la extensión suficiente, aún no se han producido.



Ante el riesgo de estos cambios pudieran dar lugar a políticas contrarias a sus intereses – más insoportables aún en tiempos de crisis - las oligarquías del Estado y de la UE tienen dos opciones preventivas. O bien desnaturalizar y domesticar a los nuevos dirigentes, vía sobornos o amenazas de todo tipo, o bien impedir que lleguen al poder mediante gobiernos de coalición, de tecnócratas o directamente por medio de un golpe de Estado.



Los ejemplos de corrupción o amenazas a dirigentes políticos son interminables, pero quiero destacar aquí dos casos de organizaciones de la izquierda europea integrantes del mismo Grupo en el Parlamento Europeo que Podemos e IU: la griega Siryza y la alemana Die Linke.



En el primer caso y tras haber mantenido una ambigüedad calculada en relación con su propuesta de salir del Euro y de la UE, su líder Alexis Tsipras aseguró su permanencia en la Eurozona cinco días antes de las últimas elecciones[1]; de la misma forma aseguró que mantendría a Grecia en la OTAN y que no habría desmantelamiento de las bases militares de EE.UU.



Las presiones sobre Die Linke se produjeron ante la posibilidad de que su ascenso electoral le permitiera gobernar en determinados länders con el SPD y se concretaron en necesidad de eliminar su apoyo a la causa palestina para pasar a  apoyar el “derecho de Israel a defenderse” y evitar así ser acusada de “antisemita”. En un comunicado de 2011 la organización citada afirmaba: “No participaremos en iniciativas sobre el conflicto de Oriente Medio que hacen llamamientos por la solución de un Estado para Palestina e Israel, o por la implementación de boicots contra productos israelíes, o incluso, en la Flotilla de este año hacia Gaza"[2].

Acerca de la corrupción y la traición que implica, que tiene un efecto destructivo incomparablemente mayor sobre la izquierda que sobre la derecha, no es necesario poner más ejemplos, pero sí realizar una reflexión imprescindible ante uno de los riesgos más grandes de las nuevas experiencias político-electorales: creer que la historia empieza con ellas y que su inocencia – asegurada en cuanto que no han tocado poder – es un talismán imperecedero.

Muy al contrario, la memoria de nuestra historia como clase obrera y como pueblos es indispensable. En la Transición y posteriormente, muchos líderes políticos y sindicales, con años de cárcel a sus espaldas, o se corrompieron, o no fueron capaces de impedir que los intereses de las clases dominantes se impusieran. El resultado más dramático no fue sólo la victoria de los enemigos de clase, sino la destrucción de las organizaciones a las que representaban.



Por lo tanto, ¿quién asegura que la capacidad de corrupción del poder hacia dirigentes concretos de Podemos u otros, no se ejerza y triunfe, cómo ha sucedido hasta ahora?. La pregunta imprescindible es: ¿Cómo vamos a impedir que esa triste historia se reproduzca? Los y las que traicionaron a su clase y a sus pueblos también eran jóvenes y también representaban “el cambio” y “la transformación social”.



No pagar la Deuda y construir el poder del pueblo.



Hay una única respuesta válida. Sólo el poder del pueblo organizado es capaz de oponerse a la enorme fuerza de la presión de los intereses económicos que pretenden realizarse a costa de lo que sea. Y esto vale tanto para preservar a las y a los representantes políticos de la corrupción y la traición que implica, o para que quien se deje sobornar, no lo haga impunemente.



En cuanto a los contenidos de los programas de gobierno de ayuntamientos, CC.AA. o Estado hay una condición general que es requisito imprescindible para cualquier otra: Negarse al pago de la Deuda[3]. Es preciso que cualquier programa político anteponga la satisfacción de las necesidades sociales a los objetivos de reducción de la Deuda y del Déficit[4] que se incluyeron en el nuevo artículo 135 de la Constitución, que impone la UE a través del Tratado de Estabilidad (TSCG) y el Estado mediante la Ley 2/2012.



El asunto es central porque el pago de la Deuda y el cumplimiento de los objetivos de reducción del Déficit, impiden cualquier soberanía política y determina la práctica desaparición de los servicios públicos. Además el entramado normativo citado contempla incluso la disolución de gobiernos democráticamente elegidos si no se cumplen los objetivos de reducción del gasto público en plazos determinados. ¿Eso quiere decir que es imposible no pagar la Deuda? Ni mucho menos. Significa que frente a unos marcos legales (europeo y estatal) que actúan como corazas y que niegan de hecho el poder político – puesto que no le dejan el menor margen de maniobra – sólo el poder del pueblo podrá permitir decir a un gobernante , como hizo Thomas Sankara a los bancos acreedores: “No les pago porque si yo no les pago ustedes no se mueren. Y si yo les pago, mi pueblo se muere”[5]



Se acercan etapas críticas y los pueblos tenemos el deber de aprender de la historia, de todos los intentos que la clase obrera y los condenados de la tierra han realizado de “asaltar los cielos”. Ante el desmoronamiento electoral de los partidos que representan el poder económico y el engranaje de la Transición que han sustentado, y sobre todo, que encarnan el mecanismo de dominación de la UE, del BCE y del FMI, ¿no es previsible que cualquier Gobierno que pretenda atender a las necesidades del pueblo y que, por tanto se enfrente a la propiedad privada y a sus aparatos de poder, reciba la misma respuesta que recibió la Unidad Popular de Chile o el intento de derrocamiento de Chávez en 2002?



La cuestión de fondo que hay que enfrentar es otra que una hipotética victoria por la vía electoral. Sin negarla, porque es posible que se produzca.



La tarea de la izquierda coherente no es zanjar la cuestión calificando a Podemos, o a cualquier otra alternativa electoral, de “pequeño burguesa”, esperando que el pueblo la reconozca como alternativa revolucionaria.

Es preciso intervenir en los diferentes marcos de organización popular, incluidos los político-electorales como los citados, con la inteligencia suficiente como para situarnos en el nivel de conciencia y experiencia del pueblo trabajador señalando las líneas rojas que en el plano estrictamente político son indispensables para enfrentar los tiempos duros que nos esperan. Es posible la intervención pedagógica que cuestione el discurso “ciudadanista”, cuando se impone la ofensiva más dura de la burguesía en todos los frentes dirigida contra las masas proletarizadas. Es necesario contribuir a que, desde la experiencia concreta, el pueblo trabajador perciba que sólo desde la construcción de la independencia de clase, es posible enfrentar a “la casta”.

La creciente politización de la gente, y su necesidad de comprensión que las devastadoras consecuencias de la crisis sobre sus vidas, abre el camino para desvelar que no se trata de situarse ante “el agotamiento del Pacto de la Transición” sino de desenmascarar el propio Pacto y a sus artífices como responsables de la construcción de la estructura corrupta de poder político, empresarial y sindical – y en conjunto – de todos los aparatos del Estado que llevan el código genético de la Dictadura.

Existe el caldo de cultivo para intervenir sobre la desmemoria que sustentó y perpetúa todo ese engranaje y por experiencia puedo decir que – sobre todo la juventud – está reclamando llenar con planteamientos de identidad de clase ese vacío que le hace vulnerable ante cualquier oportunismo. La evidencia de que no hay espacio político para alternativas sociales o de derechos laborales en el marco de la UE, la necesidad de salir de la OTAN o la indispensable solidaridad internacionalista frente al imperialismo más brutal que ha parido el capitalismo, son principios políticos indispensables que es preciso introducir, con criterios de oportunidad y la suficiente inteligencia, en los debates.

Al tiempo que Red Roja plantea la necesidad de intervenir en estos procesos, descarta la participación directa de sus militantes en las diferentes candidaturas, sobre todo porque todas las fuerzas son pocas para dedicarlas a la tarea fundamental de avanzar en la organización y el poder del pueblo.

Nuestro trabajo, y creemos que el de cualquier organización coherentemente revolucionaria, es impulsar y participar en todos los procesos de organización popular para que cada vez más sectores conscientes del pueblo trabajador entiendan que la gran tarea, más allá de los procesos electorales, es construir su propia fuerza.

El objetivo prioritario es crear Comités y Asambleas de pueblos y barrios, integrados por todas las organizaciones y movimientos que representen las luchas legítimas del pueblo en cada lugar, y sobre la base de los Comités de las Marchas de la Dignidad, allí donde sea posible: con quienes combaten en el movimiento obrero, en el movimiento antifascista, con los movimientos por la vivienda, la sanidad, la educación, por los centros sociales ocupados, etc, con la finalidad de extender, fortalecer y ampliar sus luchas. Y es preciso incluir el No al Pago de la Deuda en primer lugar de cualquier programa u objetivo de movilización.

Al tiempo que planteamos la intervención en todo marco de organización popular, señalamos que los Comités y Asambleas de pueblos y barrios deben ser independientes y diferenciados de los marcos político-electorales. La experiencia repetida muestra que cuando un movimiento social se transforma en, o está penetrado por, opciones electorales está garantizada su ruptura y su desaparición. Los casos son muchos, pero los más significativos son la destrucción del movimiento ciudadano a raíz de los gobiernos municipales de PCE y PSOE en la Transición y, más recientemente, de la potente Asamblea por Tenerife, tras la decisión de una parte de presentarse a las elecciones.

Y ello precisamente porque uno de sus objetivos fundamentales debe ser controlar al gobierno, a cada nivel, y sea cual sea la formación que lo ejerza, para erigirse en contrapoder contra la previsible corrupción de la representación política y para exigir la adopción de políticas que satisfagan las necesidades del pueblo trabajador.

La gran tarea es, pues, acompañar la toma de conciencia de la gente que inevitablemente se enfrentará a la evidencia de que el mecanismo electoral no asegura nada y que comprenda que, además de votar a quien le plazca, lo esencial es avanzar en la constitución del poder real del pueblo. El riesgo de que opciones fascistas aniden en sobre el terreno abonado del fracaso de ilusiones electorales como las citadas es real y no podemos ignorarlo.

El objetivo de la construcción del poder de la clase obrera y del pueblo trabajador no es una hermosa frase, ni una consigna huera. Hay que prepararlo  y  fortalecerlo  – lucha a lucha – en el seno de las mismas estructuras que están surgiendo, para estar en condiciones de enfrentar el verdadero combate por el poder político real que, inevitablemente, no será electoral.



 8 de agosto de 2014





[1] http://www.20minutos.tv/video/93tkeR8b-el-lider-de-syriza-garantiza-el-euro/0/

[2] http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=32607



[3] ¿Por qué el pago de la Deuda es una trampa mortal? http://unidadpopulark.blogspot.com.es/



[4] http://redroja.net/index.php/noticias-red-roja/noticias-cercanas/1910-informe-de-red-roja-sobre-la-ley-organica-22012-el-final-de-cualquier-soberania-y-el-arma-de-destruccion-masiva-de-los-servicios-publicos



[5] http://cadtm.org/Discurso-de-Thomas-Sankara-sobre