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jueves, 5 de mayo de 2011

Movimiento Comunista Internacional: En Túnez también !

La presente nota nos fue remitida por los camaradas del Comité de Loita Popular "Manolo Bello".




A todos los Partidos y organizaciones marxistas-leninistas-maoísta de mundo.
Estamos llenos de alegria por informar que el Movimiento Comunista Maoísta de Tunisia ha enviado su firma para ser incluida en la Declaración Internacionalista del 1º de mayo.
Por lo mismo se pide agregarla a la Declaración.

PCm Italia

domingo, 6 de febrero de 2011

Un analisis maoista de las revueltas populares en Túnez y Egipto.

Hemos recibido este magnifico articulo de los camaradas de Ecuador, cuyo analisis compartimos plenamente.


TÚNEZ, EGIPTO Y LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA


“No hay nada más peligroso que rebajar en las épocas revolucionarias la importancia de las consignas tácticas estrictamente conforme a los principios” V.I. Lenin 1905

Una gran lucha de los pueblos recorre el norte de África, lucha que lleva ya un mes en el caso de Túnez y dos semanas en el caso de Egipto. Las grandes masas de trabajadores, los intelectuales progresistas, la prensa democrática e incluso un sector de la burguesía, levantaron la lucha por el derrocamiento de Ben Alí en Túnez y ahora de Mubarack en Egipto.

Casi todos los partidos de izquierda o que se reclaman de izquierda a nivel internacional han confluido en la necesidad de derrocar a dichos gobiernos autocráticos y convocar a elecciones.

Sin embargo, es precisamente en este punto, donde se evidencia de una forma total e irrefutable cuales partidos y organizaciones están del lado del proletariado y el pueblo, y cuales del lado de la burguesía, cuales están del lado del principio de autodeterminación de los pueblos y cuales a favor del imperialismo, en definitiva, cuales están por la revolución y cuales por el reformismo.

La lucha de clases está ahí, existe y se desarrolla con una gran rapidez y es precisamente en estos momentos de auge de la lucha de los pueblos, en estos momentos en que se tensan todas las contradicciones de clase y se va poniendo a la orden del día la revolución, en que se hace particularmente necesario que los comunistas y revolucionarios, a la cabeza de la lucha, en la teoría y en la práctica, demos un paso más adelante para orientar como un faro a las masas, tomando en cuenta que ellas están derrochando heroicidad en los combates y que una mala orientación llevará a estas luchas a diluirse en la democracia burguesa y la reestructuración de los viejos Estados.
¿Entonces, cuál es el camino que deben seguir los pueblos de Túnez y Egipto para hacer avanzar la lucha de clases a un nuevo y más alto escenario?
Para poder realizar un análisis correspondiente, y consecuentemente una orientación revolucionaria, es preciso partir de dos elementos: por un lado conocer y manejar la teoría de vanguardia y por otro, conocer la realidad socio-económica y política de los escenarios en los que se están desenvolviendo estas luchas.
Para el efecto existen dos libros, cuya vigencia es palpable hoy más que nunca, que nos ayudarán en este análisis. El primero es “Dos Tácticas de la Social-democracia en la Revolución Democrática” de Lenin y el otro “Sobre la Nueva Democracia” de Mao Tse Tung.

El capitalismo burocrático tambalea en África

Los países del continente africano han sido sometidos a una constante explotación y opresión desde tiempos milenarios. Desde la época de los imperios en el esclavismo y el feudalismo hasta los imperialismos en el capitalismo. En la gran mayoría de naciones africanas se desarrolla el capitalismo burocrático, es decir sometido al imperialismo y con remanentes feudales.

Túnez por ejemplo, está oprimido por el imperialismo yanqui y en menor medida por algunas potencias de la Comunidad Económica Europea; sus actividades económicas son la agricultura, el turismo, el comercio interno, la minería y el petróleo, es decir su economía está direccionada por el imperialismo hacia una economía extractivista, agraria, sin industria pesada y sometida a los préstamos del FMI.

A nivel político se combinan los gobiernos autocráticos con la vieja democracia burguesa.

El caso de Egipto es similar. Es uno de los países con más población de África, cuya mayor parte se asienta en las riberas del río Nilo y en el delta donde están las zonas de tierra fértil; el otro sector de la población (cerca del 45%) se concentra en las ciudades sobre todo en las más habitadas como el Cairo y Alejandría. Es un país predominantemente agrícola, en el cual el 40% de la población se dedica a esta actividad y a la ganadería.
Egipto sustenta su economía en base a la agro-exportación (principalmente algodón), actividades turísticas (por las pirámides y las reliquias), un sector público (burocracia) enorme, industria de ensamblaje de automóviles, exportación de petróleo y gas natural. EEUU es el principal país imperialista que oprime a Egipto y para mantener ese poderío ha entregado entre los años 1994 y 2004, $ 2.000 millones de dólares al Gobierno como “ayuda técnica y militar”. En el plano político ejercen una brutal dictadura de clase la gran burguesía y los terratenientes bajo la máscara de “democracia”, voto universal y directo.

Como podemos ver, tanto Túnez como Egipto son países semi-coloniales, semi-feudales. Este es un punto de partida sumamente importante para determinar las características de la revolución que el proletariado y el pueblo deben emprender.

Revolución democrática versus inserción en el viejo Estado

La lucha de los pueblos tunecino y egipcio ha puesto nuevamente al debate la revolución en el África. Todos los partidos y organizaciones de izquierda, verdaderas y falsas, locales, regionales e internacionales se están pronunciando sobre que camino debe adoptarse. Al respecto, veamos dos ponencias y comparémoslas con el marxismo revolucionario para extraer la conclusión necesaria.

El revisionismo trostkista agrupado en la Liga Internacional de los Trabajadores (LIT-CI) en un comunicado del día 2 de febrero, titulado “¡Fuera Mubarak ya! !Por el triunfo de la revolución egipcia y árabe!” plantea, entre otros puntos, lo siguiente: “….Esos gravísimos problemas que sufre el pueblo egipcio sólo podrán ser resueltos, de fondo, con la revolución obrera y socialista. Levantemos un programa socialista para la revolución egipcia y árabe ¡Por plenas libertades democráticas, de prensa, de comunicación, de organización política, plenos derechos sindicales para los trabajadores incluido el derecho a huelga! ¡Por elecciones libres inmediatas! ¡Por la convocatoria a una Asamblea Constituyente soberana con plenos poderes! ¡Por un plan económico de emergencia destinado a garantizar trabajo para todos con la expropiación de la banca y las multinacionales y grandes empresas! !Por un gobierno obrero y popular que garantice estas medidas!"

De ocho puntos que incluye su resolución final, estos cuatro son la esencia de su análisis y por eso los hemos tomado para el debate. En primer lugar se nota claramente, que la LIT-CI ignora totalmente la esencia del leninismo en torno a las dos etapas de la revolución, la democrática y la socialista.

Ellos dicen que la solución de los problemas de los pueblos árabes y egipcios son la revolución obrera y socialista. Esto es cierto desde el punto de vista histórico-estratégico; pero desde la táctica necesaria a seguir en esta etapa de la lucha en el norte de África, es totalmente falso.
En sus resoluciones se contradicen en cada punto: hablan de establecer plenas libertades democráticas de prensa, organización, comunicación y derechos sindicales. ¿Ésta es acaso una medida propiamente socialista? De ninguna manera, ésta medida corresponde a la etapa democrática de la revolución.

Plantean establecer un “gobierno obrero y popular” que “adopte” y “garantice” medidas económicas que expropien a la banca, las multinacionales y las grandes empresas, es decir solo a la gran propiedad capitalista. ¿Es esta una medida socialista? Tampoco. El programa mínimo de la revolución, es decir aquel que corresponde a la etapa democrática, efectivamente contempla medidas como las arriba indicadas; pero el problema está en que los trostkistas confunden la revolución democrática (en la cual solo se afecta la gran propiedad capitalista y se mantiene la propiedad de la burguesía media siempre y cuando no cometa actos contrarrevolucionarios) con la revolución socialista en la cual se expropiará toda la gran propiedad capitalista incluida la de la burguesía media o nacional.

En este mismo punto confunden además, el gobierno provisional revolucionario con la dictadura del proletariado. El gobierno “obrero y popular” que plantean incluye no solo al proletariado sino a otras clases (inclusive la burguesía media, también denominada “burguesía democrática” por Carlos Marx y Lenin o “burguesía nacional” por Mao Tse Tung) entendidas en el término “popular”. Este gobierno es el de la etapa democrática de la revolución, porque en la etapa socialista el proletariado no comparte el poder con la mediana burguesía sino únicamente (en determinadas condiciones y momentos) con su aliado estratégico, el campesinado y los intelectuales progresistas, por eso su denominación misma de “dictadura del proletariado”.

En su resolución no hablan para nada de la consigna “tierra para quien la trabaja”, haciendo caso omiso al hecho de que tanto Túnez como Egipto son países agrarios y que una parte importante de sus actividades económicas están relacionadas a la agricultura y la ganadería.

El punto referente a las “elecciones libres” y la “asamblea constituyente con plenos poderes” lo analizaremos más abajo junto a la propuesta de otras organizaciones que coinciden en la forma y fondo de este planteamiento.
La segunda ponencia, la del revisionismo hoxhista, hecha por la “Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas” en un comunicado del día 23 de enero, con el título: A LOS TRABAJADORES TUNECINOS, AL PARTIDO COMUNISTA DE LOS OBREROS DE TÚNEZ (PCOT), plantea las siguientes resoluciones: “la formación de un gobierno provisional democrático; la organización de elecciones libres de una Asamblea Constituyente; la elaboración de una nueva Constitución y las leyes básicas del nuevo régimen democrático; adopción de medidas concretas, económicas, a favor de los trabajadores, concretamente adoptar medidas financieras a favor de los desempleados, los sindicalistas y los militantes políticos; reconocimiento de, todos los partidos políticos; derribo de los símbolos y las instituciones del pasado régimen, etc. El pueblo tunecino puede culminar su lucha con la victoria de la revolución democrática.”
Esta ponencia, aun con los trucos empleados por sus autores para confundir, evidencia una línea oportunista de derecha.

Después de analizar la ponencia del revisionismo trostkista, y ver como confunden grotescamente las dos etapas de la revolución, va quedando claro que la revolución que actualmente puede y debe desarrollarse en Túnez y Egipto –así como en la gran mayoría de países africanos- es la democrática.

En el comunicado de la CIPOML, aparentemente aceptan dicha revolución democrática. Pero su aceptación no es más que formal, pues estratégicamente la aprueban pero tácticamente la rechazan y su planteamiento se diluye en la democracia burguesa.

Veamos porque se da esto.
En la lucha contra el derrocamiento de Ben Alí así como en la lucha contra Mubarack, distintos sectores políticos han planteado la necesidad de convocar a la asamblea constituyente.

En esto coinciden tanto los partidos que se reivindican de izquierda como algunos sectores de la oposición burguesa. La asamblea constituyente de por sí, no puede ser jamás la salida a la lucha de clases a favor del proletariado al igual que la metralleta por si sola no hace revolucionario a quien la empuña.

Para que la asamblea constituyente sirva al proletariado debe ser empujada con un mínimo de condiciones y de circunstancias así como para que la metralleta sea usada revolucionariamente debe estar orientado su uso por un programa y objetivos al servicio del proletariado.

Tanto la ponencia de los trostkistas de la LIT-CI así como la de los hoxhistas de la CIPOML, plantean “elecciones libres” y la “asamblea constituyente”.

Lenin, en su magistral obra: “Dos tácticas de la social-democracia en la revolución democrática” nos plantea en que condiciones, el proletariado y su partido deben participar de la asamblea constituyente en el contexto de la revolución democrática.
En primer lugar nos enseña que la asamblea constituyente deberá ser convocada por un gobierno provisional revolucionario, el mismo que solo puede ser el resultado de la insurrección popular victoriosa y que para que la asamblea constituyente tenga realmente el poder de “constituir” debe ser supervisada (al igual que al gobierno provisional revolucionario) por el proletariado armado.

Los trotskistas y los hoxhistas hablan de un “gobierno obrero y popular” y de un “gobierno provisional democrático” que sean quienes “convoquen” y “garanticen” las “elecciones libres” y la “asamblea constituyente”. Y ambos a la vez, omiten la consigna de la revolución democrática: “tierra para quien la trabaja”.

Aquí se evidencian la gran similitud de las resoluciones de la LIT-CI y de la CIPOML…¡Cuan hermanados caminan señores revisionistas, sería mejor que se unan en una sola “internacional”!

La esencia de su traición está en lo siguiente:

En primer lugar, Lenin y los bolcheviques nos plantean que ese gobierno provisional revolucionario (el nombre puede cambiar pero no su esencia) sea el órgano de la insurrección popular victoriosa, es decir que el pueblo debe continuar la lucha aún después del derrocamiento del gobierno reaccionario hasta generar las condiciones para la instauración de dicho gobierno.

Este gobierno provisional revolucionario no puede surgir del resultado de componendas con las clases dominantes, o peor aun estar conformado con los restos del antiguo régimen.

En segundo lugar, no pueden existir “elecciones libres” dentro de la democracia burguesa.Alguien tiene que convocar a dichas elecciones, alguien tiene que supervisarlas y alguien tendrá que proclamar y posesionar el “triunfo” de tales o cuales candidatos y partidos. Aún en las repúblicas burguesas más democráticas…¿dejarán las clases dominantes de incidir e inclinar la balanza electoral para su lado? Sería una puerilidad total afirmar que las clases dominantes serán “neutrales” y “respetarán” la libertad de agitación, propaganda y expresión del pueblo en las urnas, y peor aun que pondrán en igualdad de condiciones legales y materiales a todos los candidatos. Como vemos, dichas elecciones libres solo pueden ser convocadas por un gobierno provisional revolucionario y éste solo puede surgir de la insurrección popular victoriosa.

En tercer lugar, la asamblea constituyente, para tener realmente la fuerza y el poder de “constituir”, requiere que alguien le dé esta capacidad, y ese alguien no podrá ser otro que el gobierno provisional revolucionario y el proletariado armado.
En las ponencias de la LIT-CI y de la CIPOML no se enuncian ni una sola vez la imperiosa tarea de explicar y propagandizar entre las más amplias masas de trabajadores la necesidad y obligación de comenzar a armar al proletariado y al pueblo sobre la base de la misma lucha que éste desarrolla.

Las condiciones se van agudizando y el pueblo está entregando su sangre y sus vidas en las calles: 200 muertos en Túnez y 140 en Egipto en lo que va de las protestas. ¡Y los revisionistas del PCOT no hacen el menor esfuerzo por seguir las tesis de Lenin de armar al proletariado en este tipo de circunstancias! Y no es que esperemos nada de esos partidos oportunistas, pero si que su traición al proletariado y al pueblo quede en evidencia.
Para quienes digan que las condiciones concretas no permitían hacer esto, vale recordarles que un partido comunista auténtico tiene un pensamiento y acción de vanguardia, ya sea en los tiempos “pacíficos” como en los tiempos de lucha de clases abierta; y que había de luchar para iniciar el camino de la revolución democrática y no el camino reformista y burocrático. Que después de esto las condiciones sean adversas y nos obliguen a dar un paso atrás, para luego volver a golpear al enemigo, es otro debate.

Las clases dominantes buscan profundizar el capitalismo burocrático

La gran burguesía y los terratenientes de Túnez y Egipto, aliados al imperialismo yanqui, buscan profundizar el capitalismo burocrático en el norte de África. Para tal efecto está en sus planes la instauración de una asamblea constituyente convocada y controlada por las clases dominantes y que sirva fundamentalmente para reestructurar el viejo Estado y así recobrar la gobernabilidad y legitimidad ante los ojos de las masas. En ese camino, darán unas cuentas migajas al pueblo, harán un gran show mediático diciendo que el cambio se está dando y cuando un considerable sector pueblo esté ya “convencido” y desmovilizado, comenzará entonces una salvaje represión. Esta es una vieja táctica del imperialismo y las clases dominantes en todo el mundo, y los latinoamericanos tenemos abundantes ejemplos al respecto.

Por ejemplo en nuestro país, las Constituyentes de 1978, 1998 y 2008. Cada nueva crisis política y económica, remueve el poder de las clases dominantes provocando grandes luchas sociales, las mismas que luego tratan de ser canalizadas por el viejo Estado a través de las constituyentes.

El caso más reciente es el de Nepal, en donde se avanzó un importante camino en la revolución democrática, pero luego los revisionistas traicionaron participando en la constituyente convocada, controlada y con participación de los partidos oligárquicos, abandonando las armas y el Nuevo Poder, todo lo cual llevó a una desastrosa derrota política y militar del proletariado y el pueblo.

Esta vieja táctica del imperialismo y las clases dominantes para ser legitimada ante las masas, requiere y cuenta con la ayuda del revisionismo de viejo y nuevo cuño, quienes –a cambio de puestos, espacios y dinero- atan al pueblo como furgón de cola de una u otra facción burguesa, ya sea compradora o burocrática. Algunos ejemplos: el PSUV en Venezuela; el Movimiento Verde y el Polo Democrático en Colombia; el MPD, Pachakutic, socialistas y viejo PC en Ecuador; el MNI, los trotskistas y el viejo PC en el Perú; etc…
Es absolutamente imposible (desde el punto de vista concreto) prever como terminará la lucha en Túnez y Egipto, pero una cosa si es segura (guiándonos con el marxismo-leninismo-maoísmo): si los pueblos y quienes se reivindican de izquierda, participan de la constituyente convocada y controlada por las clases dominantes, el resultado será la derrota momentánea de la lucha del proletariado y el pueblo y la victoria del imperialismo y la gran burguesía junto a los terratenientes, quienes habrán ganado tiempo y legitimación antes los pobres.
La revolución democrática, es revolución de Nueva Democracia en nuestros días

Lenin definió magistralmente las dos etapas de la revolución, la democrática y la socialista con su correspondiente aplicación en Rusia, un país imperialista, con fuertes rezagos feudales.

Posteriormente, Mao Tse Tung, al frente del Partido Comunista Chino, a lo largo de una guerra revolucionaria de casi 25 años, y aplicando la verdad universal del marxismo-leninismo a las condiciones de China, desarrolló la teoría de la “Nueva Democracia”. En los países donde se desenvuelve el capitalismo burocrático (sometido al imperialismo y con rezagos feudales), se hace necesaria y obligatoria la revolución de Nueva Democracia, que es esencia una revolución democrático-burguesa de nuevo tipo, dirigida ya no por la vacilante burguesía atada por mil hilos al imperialismo, sino por el proletariado y su partido, bajo la alianza obrero-campesina y sustentada en la lucha armada. El camino democrático, el camino del pueblo, es desarrollado por Mao Tse Tung como Guerra Popular, cercando las ciudades desde el campo, y con las tres fases básicas: defensiva estratégica, equilibrio estratégico y ofensiva estratégica. Mao, hombre pensante y operante, logró comprobar a lo largo de la revolución china, como las elecciones burguesas eran usadas para desmovilizar al pueblo y derrotarlo militarmente, por lo que combatió el parlamentarismo en el seno del pueblo y se opuso a la entrega de los fusiles y las Bases de Apoyo que propuso el Kuomitang a cambio de curules y puestos en el viejo Estado. Fue Mao Tse Tung quien dio por primera vez una definición completa de la estructura y leyes del Frente Único y enseñó la necesidad de la construcción concéntrica de los tres instrumentos de la revolución. La Revolución de Nueva Democracia es la dictadura conjunta de cuatro clases sociales: el proletariado, los campesinos, la pequeña-burguesía y la burguesía media o nacional (su ala democrática). En esta revolución se generaran las condiciones económicas, sociales, políticas, culturales y militares, para pasar ininterrumpidamente hacia la etapa socialista.
En Túnez y Egipto, cada pueblo debe dotarse de un partido comunista de nuevo tipo, marxista-leninista-maoísta, militarizado, que construya los tres instrumentos de la revolución, y que preparando las condiciones necesarias desarrolle la Guerra Popular rumbo a la construcción de la República Popular de Nueva Democracia. La lucha misma confirma la justeza de estos planteamientos. Uno de los sectores más oprimidos y que se ha lanzado resueltamente a la lucha contra la autocracia, han sido precisamente los campesinos, sobre todo en Túnez. ¡EL CAMPESINADO TIENE UNA ENORME ENERGÍA DEMOCRÁTICO-REVOLUCIONARIA! acumulada y que si es despertada y debidamente canalizada por el proletariado y su partido, será tan fuerte como para derrocar no solo a Ben Alí y Mubarack sino a todo el viejo Estado tunecino y egipcio. Los partidos que eran pro-soviéticos, los trotskistas, los hoxhistas y los anarquistas han traicionado la revolución democrática en Túnez y Egipto, no ahora, sino desde que transitaron el camino revisionista, desde que negaron los principios revolucionarios desarrollados por Carlos Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao Tse Tung.
Los partidos y organizaciones marxista-leninista-maoístas y algunas de las que se reivindican marxista-leninistas-pensamiento Mao Tse Tung, con las obvias diferencias que tienen entre sí, han salvaguardado el carácter de la revolución democrática, ahora “nueva democracia”.

El Partido Comunista de la India (Maoísta), el Partido Comunista del Perú, el Partido Comunista de Filipinas, y los partidos y organizaciones maoístas de Turquía, vienen desde los años 60 y 70 del siglo pasado, demostrando en los hechos la única forma de llevar a cabo la revolución de nueva democracia, y con todo su acumulado de victorias y derrotas, pero sobre todo con la bandera roja en alto, que los países como Túnez y Egipto, así como la gran mayoría de América Latina, Asia y África pueden y deben desarrollar la Guerra Popular.
“En su curso histórico, la revolución china tiene que pasar por dos etapas: primero, la revolución democrática, y segundo, la revolución socialista; éstos son dos procesos revolucionarios cualitativamente distintos. La democracia de que hablamos ya no pertenece a la vieja categoría, no es la vieja democracia, sino que pertenece a la nueva categoría, es la nueva democracia.”
Mao Tse Tung 1939

Germán Valdivieso, 5 de Febrero

EDICIONES VANGUARDIA PROLETARIA

viernes, 4 de febrero de 2011

TUNEZ: Entrevista con Fahem Boukadous, periodista que estaba en prisión cuando el pueblo tunecino obligó al dictador Ben Ali a huir del país.

"La revolución tunecina empezó en las regiones y sigue hoy muy activa"

 Alma Allende  / GARA

Militante del Partido Comunista Obrero de Túnez*, hace cada día todo lo que puede para que la gran oportunidad abierta con la revolución no se eche a perder.

Fahem Boukadous, por ello, está contento. Es un hombre feliz. Liberado el 19 de enero, cinco días después de la huida del dictador, ha salido a la calle en un Túnez volteado por la revolución. Llevaba seis meses en prisión, pero no era la primera vez que sufría los rigores de la dictadura. En 1999, tras pasar por las cámaras de tortura del Ministerio del Interior, fue condenado a tres años de cárcel, de los que cumplió diecinueve meses antes de ser indultado por una «gracia» presidencial.

Testigo de excepción de las revueltas de 2008 en la cuenca minera de Gafsa, en la región de Redeyev, volvió a ser encarcelado en 2010 por su papel en la promoción de un periodismo militante que dio a conocer aquellas protestas, que se consideran la antesala de la actual revolución tunecina.

Esta entrevista ha sido realizada de sobresalto en sobresalto, en medio de una concentración de protesta, de una manifestación o una vez recuperado el aliento tras correr por las calles cercanas a la avenida Bourghiba. Están siendo días cruciales para la revolución, aunque los focos de los grandes medios de comunicación se dirijan ahora hacia Egipto. «Túnez ya no es un asunto internacional sino local», nos decían, con toda sinceridad, trabajadores de Al Jazeera cuando tratábamos de informarles de que las milicias benalistas habían vuelto a las andadas en Sfax. Boukadous no está de acuerdo. «La revolución empezó en las regiones y allí sigue muy activa».

¿Qué relación existe entre las revueltas de 2008 y la revolución de 2011?

Por una parte, la lección de resistencia de los habitantes de Redeyev y de toda la cuenca minera, que se acumula en la memoria colectiva del país. El segundo punto es la participación en el movimiento de 2008 de los diplomados en paro, una de las fuerzas hoy protagonistas en el proceso revolucionario. El tercero es la importancia de los «medios populares». Al-Hiwar-TV y los CD caseros han sido sustituidos por Facebook, a través del cual se ha roto la mordaza de la censura.

¿Por qué el movimiento de Redeyev fue derrotado y el de Sidi Bousid, en cambio, se extendió de ciudad en ciudad hasta alcanzar la capital?

Ése es, precisamente, el elemento de contingencia que ningún análisis histórico puede adelantar o explicar.

¿Ha tenido algo que ver EEUU?

No creo que haya habido ninguna intervención de EEUU para facilitar la caída del dictador. La revolución ha cogido con el pie cambiado a las grandes potencias. Sí, naturalmente, ahora maniobran en busca de «estabilidad», pero están seguras de que no podrán detener el proceso de cambios.

¿Se ha acabado el régimen benalista?

El régimen sigue ahí, no sólo dentro de la Policía y el aparato del Estado, sino también en los medios de comunicación y en Internet. Hay que aprovechar el momento para crear nuevos medios y nuevos formatos. También hay que establecer una coalición entre periodistas tunecinos y extranjeros porque necesitamos experiencia y formación.

Lo ocurrido en Túnez ha tenido gran repercusión internacional.

Túnez ha puesto inesperadamente en marcha una avalancha que no es sólo «emulativa»; se trata de una verdadera «rivalidad revolucionaria» o «competencia positiva» que ahora sacude Egipto, el epicentro del mundo árabe. Lo que allí ocurra repercutirá de nuevo sobre este país.

La Qasba está vacía otra vez. Parece que siempre estuvo así, pero hace unos días era otra cosa, era el centro de la revolución tunecina.

El retroceso parece claro, pero es más fácil matar a un pueblo despierto que dormirlo de nuevo. La capital es un espejismo. La revolución ascendió desde el centro y el sur y allí vuelve y allí se mantiene. Hay que ir a los pueblos, no obsesionarse con la Qasba. La revolución no es la capital. La Qasba es sólo una de las muchas expresiones de protesta; un símbolo, sin duda, porque concita la atención de los medios, pero la revolución empezó en las regiones y allí sigue muy activa. El otro día se manifestaron 80.000 personas en Sfax y luego la ciudad ha quedado paralizada por una huelga general. En Gafsa, en Sidi Bousid, en Tela... hay concentraciones y protestas.

¿Son ciertos los rumores de que las milicias benalistas han llegado a amenazar al nuevo ministro del Interior en su propio despacho? ¿O buscan intencionadamente alimentar la credibilidad del nuevo Gabinete?

Los rumores forman parte de la misma estrategia de confusión e inseguridad, una fase indisociable de todo proceso revolucionario.

¿Cómo valora la relación que tiene la izquierda tunecina con la europea?

Durante los años de Bourguiba, las relaciones entre la izquierda tunecina y europea fueron muy fuertes. Luego, bajo la durísima represión de Ben Ali, los contactos solidarios han sido más bien a título individual, pero nos han ayudado mucho a resistir. El PCOT mantiene relación con algunas fuerzas de la izquierda marxista en Francia; en el Estado español concretamente con el Partido Comunista (marxista-leninista) de Raúl Marco. Las manifestaciones de estos días en diferentes capitales europeas han sido muy importantes, no sólo como apoyo moral sino como presión a los gobiernos de la UE, tan complacientes con el dictador.

¿Cuál es la asignatura pendiente de la izquierda tunecina?

Por su propia naturaleza, la izquierda es internacional. No hay una izquierda tunecina. Y debemos unirnos todos, superando los sectarismos, para reivindicar ese mínimo común denominador: no sólo la lucha contra las dictaduras locales, sino contra el imperialismo.

¿Qué posición tiene el partido en torno al Sahara occidental?

Nuestro partido ha defendido siempre la independencia del Sahara y la del País Vasco. Los españoles nunca serán libres si no liberan el País Vasco y las otras naciones del Estado español. El principio de autodeterminación es un punto esencial en nuestro programa.

En un momento en el que los recortes de derechos y libertades son moneda común en Europa, ¿queda algo aprovechable en el continente que está al otro lado del Mediterráneo?

Es verdad que la democracia recula en Europa, pero necesitamos su experiencia. Los euro-peos hicieron revoluciones democráticas y escribieron sobre ellas. Nosotros no hemos producido reflexiones sobre el tema. Hemos dado una gran lección revolucionaria, pero no podemos avanzar sin el saber político acumulado en la experiencia de la Europa democrática de izquierdas.

Algunas imágenes de estos días nos han mostrado a manifestantes tunecinos con banderas y símbolos propios de la izquierda, algo que ha resultado chocante a mucha gente en Europa.

En Túnez hay miles de militantes de izquierdas. Durante los años más duros de la represión nuestras fuerzas se dispersaron y se escondieron. Pero hoy vuelven. El problema es que no tenemos cuadros para canalizar la nueva militancia.

La gestión de la información se está mostrando crucial estos días, tanto en Túnez como en Egipto. ¿Qué tendríamos que hacer para que no se lleven el gato al agua los grandes medios que sirven al Imperio?

Es fundamental construir una coalición internacional de periodistas de izquierdas. Organizarse a nivel internacional para producir nuevos formatos y nuevos medios capaces de combatir los prejuicios interesados de la prensa capitalista.

A muchos europeos les ha resultado sorprendente el uso de la bandera y el himno tunecinos como símbolos de la revolución.

El discurso oficial de Ben Ali acusaba a la izquierda tunecina de no ser patriótica, de no amar el país. Nosotros respondíamos que era precisamente la dictadura la que no tenía nada que ver con Túnez. Nosotros éramos los verdaderos nacionalistas y Ben Ali y los suyos nunca tuvieron ninguna relación con nuestra patria. La nación es el pueblo. Incluso en los años de mayor represión nos hemos sentido orgullosos de ser tunecinos. Por mi parte, rechacé la posibilidad del exilio porque prefería seguir siendo tunecino bajo la represión que libre en Europa. Nuestro deber es el de ayudar a liberar al pueblo tunecino, que es el nuestro.

Una vida dedicada al periodismo militante

Persecución, clandestinidad, incansable combatividad, Fahem nació en Regueb y gran parte de su actividad política ha estado centrada en el periodismo militante. Fue el primero que, en 1998, denunció las actividades mafiosas de las cinco familias que dominaban el país. En 2003, instalado en Gafsa, se convirtió en corresponsal de Al-Badil y tres años más tarde en responsable de la emisión tunecina de Al-Hiwar-TV, un canal vía satélite. En 2008, cuando estallan las revueltas en la cuenca minera de Gafsa, consideradas ensayo general de la actual revolución, este medio precario, pero inalcanzable para el Gobierno, se convierte en el centro radial de las imágenes de las protestas. Boukadous catalizó el malestar de los jóvenes de la región, proporcionándoles un medio de expresión y convirtiéndose por tanto en una amenaza para la dictadura. «Es lo que yo he llamado medios populares. Cientos de jóvenes, a los que parientes que emigraron habían regalado una cámara, se convirtieron en periodistas. Yo sólo tenía que reunir esas imágenes y hacerlas circular».

Las revueltas de la cuenca minera pusieron a prueba un régimen dentro del cual había ya fisuras y forcejeos. En junio de 2008, tras meses de protestas, Ben Ali decidió extirpar de raíz el movimiento. Redeyev fue tomada por 4.000 policías que asaltaron y saquearon las casas, rompieron los muebles, pegaron a las mujeres. Hubo dos muertos. La ciudad, en un anticipo de lo que ha ocurrido ahora en todo el país, fue parcialmente ocupada por el Ejército. «En Redeyev, el movimiento estuvo dirigido por sindicalistas y militantes, pero en los otros pueblos de la cuenca minera fueron los propios jóvenes los que se organizaron y coordinaron las protestas», asegura.

En enero de 2010, en un juicio que duró cinco minutos, Fahem Boukadous fue condenado a cuatro años. Tras negarse a pedir perdón y pasar por el hospital, ingresa en prisión el 15 de julio. Allí escribe sin parar; prepara un libro sobre las revueltas de Gafsa. Entra en contacto con los presos comunes y trata de formarlos políticamente, lo que provoca la intervención del director del penal. Gracias a la solidaridad de uno de los médicos, recibe informaciones sobre la muerte de Mohamed Bouazizi y de las reacciones populares que desencadena, cuya velocísima expansión aún le maravilla.

Gara

*El PCOT es miembro de la CIPOML, agrupación internacional de partidos comunistas de antigua tendencia hotxista.

miércoles, 12 de enero de 2011

Italia: Solidarietà con le rivolte per il pane e il lavoro in Algeria e Tunisia



Solidarietà con le rivolte per il pane e il lavoro in Algeria e Tunisia


Proletari comunisti esprime il massimo sostegno alle masse proletarie e popolari di Algeria e Tunisia che sono in rivolta per il pane e il lavoro contro i regimi reazionari, asserviti alla borghesia algerina e all'imperialismo francese ed occidentale in genere la polizia e l'esercito sparano e uccidono a Tunisi e Algeri, ma la rivolta non si arresta
La rivolta proletaria e popolare che da giorni si sviluppa in Tunisia ed Algeria con la larga partecipazione di giovani studenti e lavoratori rappresenta un forte segnale di riscossa contro i regimi di questi paesi asserviti e complici dell’imperialismo in primis quello francese e italiano.
In questi paesi la borghesia locale al potere fa affari con le borghesie imperialiste svendendo le risorse nazionali come il petrolio mentre il popolo vive nella miseria, in Tunisia il 70% della popolazione è formata da giovani di cui il 30% è disoccupata. A tutto questo si aggiunge l’aumento dei prezzi dei beni di prima necessità come pane e olio che rende veramente difficile la sopravvivenza della popolazione.

In queste condizioni l’unica alternativa per i giovani maghrebini dovrebbe essere quella di lasciare il loro paese in cerca di fortuna, ma per dove?
I giovani maghrebini che giungono in Italia o in altri paesi dell’UE trovano ad “accoglierli” leggi razziste, vengono rinchiusi in centri di detenzione e veri e propri lager chiamati CIE con la sola colpa di essere “clandestini”. Alcuni giovani intervistati in questi giorni hanno dichiarato che dopo aver studiato ed essersi laureati in Tunisia preferiscono rimanere nel proprio paese che non da loro un futuro piuttosto che intraprendere un viaggio con il rischio di morire in mare o di essere imprigionato per niente o finire a fare il lavavetri nelle nostre città.
Dopo le rivolte dei giovani nel cuore dell’Europa imperialista da Atene a Londra, da Parigi a Roma adesso anche i giovani del Maghreb sfidano a testa alta lo stato per chiedere i loro diritti basilari come lavoro e pane.
Tutto è incominciato quando al giovane Mohamed Bouazizi di 26 anni laureato ma venditore ambulante, la polizia ha sequestrato il suo carretto con la merce, la scelta estrema è stata quella di cospargersi di benzina e darsi fuoco.
Quello che viene in mente è parallelismo con Norman Zarcone, giovane palermitano plurilaureato che è arrivato alla stessa scelta estrema, buttandosi nel vuoto dalla facoltà di Lettere e Filosofia di Palermo, dopo essersi reso conto che nonostante avesse tutte le carte in regola questo sistema non gli avrebbe garantito un futuro dignitoso.
Davanti a tutto questo scempio sociale prodotto dal sistema capitalista, la rivolta dei giovani maghrebini è giusta e sacrosanta.
Il presidente tunisino Zine al-Abidine Ben Ali ha ordinato la chiusura di scuole e università e ha definito i giovani ribelli “terroristi”. Terroristi sono i governi della borghesia che impongono al popolo una vita di stenti e che hanno ordinato ai loro servi in divisa di sparare sulla folla, solo in Tunisia ci sono stati almeno 50 morti, il governo locale ha censurato tutto ciò parlando di 14 morti e dichiarando che la polizia ha sparato per legittima difesa. Sappiamo dai media indipendenti e dai blog locali che sono tutte falsità!
Anche in Algeria dal 5 gennaio è scoppiata la rivolta per gli stessi motivie anche la risposta del governo è stata analoga a quella del governo tunisino.
La nostra solidarietà verso questa rivolta deve necessariamente avere come obiettivo principale della nostra lotta il governo Berlusconi, fedele alleato di questi regimi in quanto partner economico. In questo le dichiarazioni del Ministro degli Esteri Frattini sono andate ben oltre le ipocrite dichiarazioni dei funzionari U.S.A. che hanno condannato formalmente la repressione e le violenze come se fossero sullo stesso piano. Frattini ha dato pieno appoggio al regime tunisino dichiarando di: "condannare senza se e senza ma ogni forma di violenza contro civili innocenti, ma anche di sostenere un governo come la Tunisia che ha pagato un prezzo di sangue per il terrorismo: noi siamo sempre dalla parte della lotta al terrorismo".
Davanti alla censura e alle falsità dei media italiani e necessario estendere l’informazione e la solidarietà su questa questione tra gli studenti, gli operai e i lavoratori perché si prenda coscienza che qui come in Tunisia per far si che non si paghi la crisi dei padroni ci vogliono decine e centinaia di queste rivolte che rappresentano un primo passo verso la rivoluzione politica e sociale per mettere fine a questo barbaro sistema basato sul profitto dell’uomo sull’uomo.

Circolo proletari comunisti Palermo Red Block

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Túnez: El gobierno reaccionario decreta toque de queda mientras aumenta la revuelta popular.


Las protestas se recrudecen en Túnez con la capital bajo toque de queda.

Túnez, 12 ene (EFE).-
Las protestas sociales se extendieron hoy por varias regiones de Túnez y llegaron también a la capital, donde el Gobierno, tras destituir al ministro del Interior, decretó el toque de queda nocturno, al igual que había hecho antes en otras zonas del país.

En un nuevo intento por calmar la ola de contestación social, el primer ministro tunecino, Mohamed Ghanuchi, destituyó hoy al ministro del Interior, Rafik Belhaj Kacem, y anunció que todos los detenidos desde que comenzaron las protestas a mediados de diciembre serían puestos en libertad.

Además, Ghanuchi prometió la creación de una comisión de investigación sobre la corrupción en las estructuras del poder, demandada largamente por los partidos de oposición y las organizaciones sociales.

Pero las promesas del Gobierno, al igual que la intervención el lunes del presidente del país, Zine el Abidine Ben Alí, que se comprometió a crear 300.000 puestos de trabajo, no han conseguido hasta el momento desactivar las protestas sino más bien lo contrario.

Los disturbios alcanzaron desde anoche la capital del país y se extendieron también hoy a otras zonas hasta ahora tranquilas como las provincias del sur de Kebili y Douz o el oasis de Tozeur, además de intensificarse en las regiones de Gafsa y Kaserín, donde se originó la contestación.

En la capital, las protestas y los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad se sucedieron en los barrios pobres del extrarradio como el de la Cité Etadamen, donde más de mil jóvenes se manifestaron, prendieron fuego a autobuses y asaltaron numerosos comercios y sucursales bancarias.

También en los barrios de Le Kram y la Goulette, a menos de cuatro kilómetros de Cartago donde se encuentra el Palacio Presidencial, se produjeron lanzamientos de cócteles molotov y enfrentamientos con las fuerzas policiales.

Unidades del Ejército integradas por soldados, camiones y vehículos blindados tomaron hoy por primera vez posiciones en Túnez, especialmente en torno a los edificios oficiales de las grandes avenidas del centro y en algunos barrios pobres como la Cité Etadamen e Intilak.

Según informaron a EFE fuentes sindicales y de los partidos de oposición, en tres barrios de la zona norte de la capital decenas de jóvenes se enfrentaron con piedras y cocteles molotov a las fuerzas de seguridad.

En la zona industrial de Ben Arous los manifestantes atacaron el Palacio de Justicia con artefactos incendiarios, mientras que en el barrio de Hamman El Inf, a siete kilómetros de la capital, las fuerzas antidisturbios cargaron con gases lacrimógenos contra varias concentraciones de protesta.

Centenares de jóvenes que gritaban consignas contra el régimen intentaron acceder a la céntrica avenida Habib Burguiba cuando fueron dispersados por las fuerzas antidisturbios con el empleo de gases lacrimógenos.

Poco después el Ministerio del Interior decretaba el toque de queda en la capital y los barrios del extrarradio entre las 20 horas y las cinco de la madrugada, al igual que había hecho días antes en las regiones de Kaserín, Gafsa, Beja y Telab.

Por otra parte, en la cuenca minera de Gafsa, en el centro oeste del país, se reanudaron los enfrentamientos, que la pasada noche dejaron como resultado siete muertos, según fuentes sindicales.

El Gobierno ha reconocido hasta el momento 21 muertos en todo el país desde que comenzaran las protestas el 17 de diciembre, mientras que los partidos de oposición y los sindicatos consideran que son ya más de 50 las víctimas mortales.

Las fuerzas de la oposición celebraron hoy una conferencia de prensa conjunta en la que criticaron la "violenta represión" de las manifestaciones de protesta y demandaron al Gobierno que establezca un diálogo nacional entre todos los sectores políticos y sociales del país.

El secretario general del movimiento Etajdid, Ahmed Brahim, denunció el "fracaso de la política gubernamental, incapaz de comprender las demandas populares" y aseguró que en una provincia del sur se produjeron otros tres muertos la pasada madrugada.

El líder del Foro Democrático por el Trabajo y las Libertades (FDTL), Mustafá Ben Yafar, demandó por su parte al Gobierno "abrir una nueva página a través de reformas políticas y acabar con la utilización de las balas contra el pueblo".

"Se ha llegado a una situación anacrónica por una acumulación de problemas económicos que habíamos señalado y el poder no escuchó los consejos que le dimos", dijo Ben Yafar, quien consideró que el "desarrollo de la corrupción y del nepotismo están en la base de la crisis actual". EFE

lunes, 10 de enero de 2011

Túnez:La policia asesina a cerca de 50 manifestantes en brutal represión.

Según informan agencias e informaciones en la red, mas de 50 manifestantes han sido asesinados, por las fuerzas represivas del régimen tunecino, este fin de semana.
En las principales ciudades se han producido duros enfrentamientos entre manifestantes, en su mayoría jovenes y efectivos represivos que han disparado sobre los mismos.
Fuentes policiales afirman que los muertos son al menos 16 en la ciudad de Thala, 22 en Kasserine, 2 en Meknassi, uno en Feriana y ocho en Regueb. Se informa de ataques a edificios publico y a vehículos policiales.

Testigos presenciales hablan de "masacre de civiles" y que la policía abrió fuego el domingo contra el cortejo fúnebre de un manifestante asesinado, impidiendo el inhumación.
El régimen reaccionario de Ben Ali ha cerrado de forma indefinida los institutos y universidades y calificando de "terroristas" a los manifestantes desarmados en su afan de parar la revuelta popular.

Desde Dazibao Rojo condenamos energicamente la criminal represión del régimen tunecino, contra las masas populares que se manifiestan contra la pobreza y la opresión. Manifestamos nuestra solidaridad internacionalista con el pueblo de Túnez llamando a manifestar las protestas por estos crímenes delante de las legaciones diplomaticas de Túnez por todo el mundo.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Tunez: La cara vergonzosa de la manipulaciones occidentales. Un articulo de René Naba.


Túnez: la cara vergonzosa de las manipulaciones occidentales
René Naba /Rebelión

La detención del periodista Tufic Ben Brick el 29 de octubre, cinco días después de la reelección del presidente Zine El-Abidine Ben Ali, ha resonado como un bofetón a sus protectores occidentales y a los amables pensionistas de sus balnearios. Conlleva la condena de su complacencia y el descrédito de su discurso.
El 7 de noviembre de 2009, Túnez celebra el vigésimo segundo aniversario del golpe de Estado «médico» del general Zine El-Abdine Ben Ali contra el padre de la independencia tunecina, el combatiente supremo Habib Burguiba, en un ambiente de resignación de la población desolada por la perspectiva de una presidencia vitalicia de su «general presidente» debido a sus manipulaciones constitucionales dirigidas a asegurar su longevidad política con la complicidad silenciosa de sus protectores occidentales.
Régimen conocido por su utilización abusiva del nepotismo, la represión, la intimidación y la corrupción, Túnez sigue beneficiándose, sin embargo, de una sorprendente indulgencia por parte de los países occidentales, más rápidos para denunciar las violaciones de los derechos humanos en Irán o Siria que en el patio trasero de Francia (Túnez, Marruecos, Gabón o el Chad), más rápidos en indignarse por Darfur que por Gaza, por el Tíbet que por el Yemen. Más rápidos para denunciar el fraude electoral en Irán, con el refuerzo de grandes campañas mediáticas, que el fraude masivo en Afganistán, la mascarada de la democracia «a la tunecina» o la inmoralidad del feudalismo político del bloque parlamentario del multimillonario libanés-saudí Saad Hariri en Líbano. Más rápidos, en fin, para abrasar a un jefe de Estado «culpable» de prolongar su mandato de tres años, sólo tres años, el libanés Emile Lahud, que a sus clientes árabes reincidentes en el poder, como el egipcio Hosni Mubarak (28 años en el poder), el tunecino Ben Ali (22 años de mandato) o los dinosaurios de la Francáfrica.
Rodeado de una camarilla familiar que aglutina a los traficantes de drogas, los piratas de los mares y los depredadores de los bancos, el reyezuelo de Túnez comparte el trono con su avasalladora esposa Leila en el País del Jazmín, que se ha convertido al paso de los años en el podrido reino de la corrupción, en una parodia de democracia, en la coartada occidental de la lucha contra el fundamentalismo religioso, en el espejo deformado de Occidente, la cara vergonzosa de sus manipulaciones.
Para la renovación de su mandato, el geniecillo de Cartago se superó durante la última consulta electoral, el domingo 25 de octubre, dando pruebas de imaginación e innovación hasta el punto de que la mayoría de los observadores se pusieron de acuerdo al pensar que el escrutinio presidencial había sido una obra maestra de mascarada y arbitrariedad. Aunque Zine El-Abdine Ben Ali ha resultado reelegido oficialmente, sin sorpresas, para un quinto mandato con el 89,62% de los votos emitidos, según los resultados definitivos del ministerio del Interior, sin embargo, el «presidente saliente» no ha conseguido superar los 90% obtenidos en los dos escrutinios precedentes de 1999 y 2004.
Sin embargo, el hombre no había escatimado esfuerzos. Así, estuvo atento para dar la apariencia de una competición pluralista asegurándose la presencia de otros tres candidatos, dos de ellos figurantes, representantes de partidos próximos al poder: Mohamed Buchina, del Partido de la Unidad Popular, y Ahmed Inubli, de la Unión Democrática Unionista. El tercero era Ahmed Brahim, dirigente del partido Ettajdid (Renovado, ex comunista), el único rival verdadero en esta competición.
Preconizando una transparencia que marcará época en los anales de los escrutinios electorales en cuanto que podría ilustrar a más de un dirigente aspirante a la eternidad, el presidente Ben Ali ha dado la vuelta a la ecuación al establecer una transparencia no del escrutinio, sino de los votantes, gracias a los sobres que se depositarían en las urnas, de diferentes colores según los candidatos.
La razón oficial señalada para justificar los sobres de colores era facilitar la identificación de los candidatos en las zonas con fuertes tasas de analfabetismo y el recuento de los votos. Pero el «voto en tecnicolor» podría enmascarar una operación de clasificación de los «buenos votantes» y los demás, más raros, «malos votantes», abstencionistas u otros opositores. Naturalmente, la papeleta presidencial era de color rojo vivo, muy visible desde lejos, fácilmente reconocible a distancia y su portador, también, fácilmente identificable. ¡Ay de quien se arriesgue a salir de la cabina con el sobre rojo en la mano! La trampa marcará su destino. Es difícil imaginar, en efecto, que se inscribiera en la lista de los potenciales candidatos a las preocupaciones.
La arbitrariedad está incrustada en todos los estratos del Estado. Así, el ministro de comunicación ha pagado con su cargo el hecho de no haber sabido planificar un sorteo favorable al presidente Ben Ali para la presentación de su programa en la televisión, a pesar de que ya había acaparado el 97% del espacio dedicado a la campaña presidencial en la prensa escrita frente al 0,22% para su principal rival, Ahmed Brahim, y el 1,27 y 1,28% respectivamente para los otros dos candidatos, según un estudio conjunto de la Asociación de Mujeres Demócratas, la Liga de Defensa de los Derechos Humanos y «Reporteros sin Fronteras» (LeMonde.fr, 23 de octubre de 2009).
Sacrifiquémonos a la costumbre y deseemos una larga vida al presidente reelegido Ben Ali (73 años) y a sus protectores franceses: al hombre de la ruptura declarada y de la continuidad en la práctica, el presidente Nicolas Sarkozy; al presidente gaullista del Tribunal de Cuentas, Philippe Seguin, el veraneante de Bizerte; a Bertrand Delanoe, alcalde socialista de París, el residente de Sidi Bu Said; a Fréderic Mitterrand, ministro de Cultura; y a la retahíla de intelectuales mediáticos, pensionistas gratuitos de sus lugares de vacaciones, que aseguran su promoción y la de su paraíso infernal, en especial el equipo de Télé matin de France 2: William Leymergie, Sophie Davant, Françoise Laborde, así como los nativos de Túnez, el productor Richard Moatti y la presentadora Daniella Lombroso.
Su silencio sobre la detención del periodista Tufic Ben Brick el 29 de octubre, cinco días después de la reelección de Ben Ali, resuena como una burla hacia ellos. Conlleva la condena de su complacencia y el descrédito de su discurso.
Y en vez de llenarse la boca con las virtudes de la democracia a la tunecina, en vez de inflarse con los sempiternos rituales sobre el bastión contra el islamismo que representa esta «dictadura ilustrada», que esos autoproclamados grandes defensores de la democracia se sumerjan en la lectura saludable de dos obras que constituyen auténticas radiografías de las torpezas del régimen, una exposición de las desviaciones de ese estado policial, ojito derecho de Occidente:
- La régente de Carthage, main basse sur la Tunisie, de Nicolas Beau, director del sitio satírico bakchinch.info, y Catherine Gracier, periodista, Ed. La Découverte. Un libro encuesta sobre el régimen tunecino, del que lo mejor se puede consultar en este enlace: http://www.bakchich.info/La-regente-de-Carthage-main-basse,08817.html.

domingo, 4 de octubre de 2009

TUNEZ: Represión y farsa electoral.


Cara a los proxima farsa electoral el regimen dictatorial de Tunez refueza la represión incluso a los partidos de oposición legalizados. Nosostros apoyamos el boycott y el llamado a prepar la guerra popular revolucionaria de los comunistas revolucionarios.

Dazibao Rojo procurara informar sobre la situación con un amplio abanico de opiniones incluidas las que no compartimos, para que sean nuestras/os lectoras/es los que tomen posición.

El presente texto en su idioma original proviene del Comité por el Respeto de las Libertades y Derechos del Hombre en Tunez.


Tunisie : des élections présidentielles et législatives sur fond de répression politique et sociale et de violations récurrentes des libertés et des droits de l’homme.

1er octobre 2009, par CRLDHT
Une réunion publique, le 7 octobre 2009, à Paris avec les dirigeants du PDP, du FDTL et At-Tajdid
Vendredi 9 octobre 2009 : une journée internationale de solidarité avec la population de Redeyef , pour la libération de tous les détenus d’opinion du bassin minier.

La campagne officielle pour les élections présidentielles et législatives en Tunisie s’ouvrira officiellement le 10 octobre 2009 dans un climat où les actes d’intimidation et d’atteintes à l‘intégrité physique des personnes et aux libertés fondamentales se multiplient. La récente agression dont a fait l’objet Hamma Hammami, porte parole du Part communiste des ouvriers de Tunisie (PCOT), le 29 septembre 2009 à l’aéroport de Tunis en est l’une des illustrations. Les opposants crédibles qui ont choisi de participer aux élections n’échappent pas à la règle que le pouvoir de M. Ben Ali impose au pays. C’est ainsi que la candidature aux élections présidentielles du Dr Mustapha Ben Jaafar , secrétaire général du Forum démocratique pour le travail et la liberté (FDTL) a été invalidée par le Conseil constitutionnel (une « institution » dont les membres sont tous nommés par M. Ben Ali ). Quant à M. Mohammed Nejib Chebbi, il a du renoncer à se présenter en dénonçant la volonté d’exclusion du pouvoir en place qui verrouille le système politique au seul bénéfice de la présidence à vie de M. Ben Ali. Reste celle de M. Ahmed Ben Brahim, secrétaire général du Mouvement Et Tajdid, lequel pour avoir annoncé qu’il sera un candidat « d’égal à égal » à celui du pouvoir en place, a été immédiatement châtié en voyant la moitié des listes de la coalition (13 sur 26) qu’il représente (l’initiative démocratique) aux élections législatives invalidées, la plupart du temps sous des prétextes futiles. C’est le sort qui a été réservé aux listes du PDP (9 listes sur 26) et du FDTL (5 listes sur 24). Quelques listes indépendantes ont été validées : 2 listes de MM Goumani-Touzri (dissidents du PDP) et six listes du Parti de la gauche socialiste (non reconnu mais toléré).
Il apparait clairement que le pouvoir de l’Etat-RCD ne lésinera pas sur les moyens pour que les résultats de ces scrutins soient connus par avance, faisant ainsi de cette prochaine échéance électorale - à l’instar de celles qui l’ont précédée - une nouvelle occasion manquée. Ce constat est d’ailleurs partagé par l’ensemble des composantes de l’opposition démocratique par-delà la diversité et les différences d’approches comme des choix faits par les uns et les autres à l’occasion de ce rendez-vous du 25 octobre.
En effet, le climat politique et social qui prévaut dans le pays ainsi que les dispositions constitutionnelles, législatives et réglementaires relatives à ces élections, sont en totale contradiction avec les conditions et les standards requis pour le déroulement d’élections effectivement loyales et dont les résultats ne seraient pas sujets à caution. Par ailleurs, le système politique tunisien se caractérise à la fois par un verrouillage institutionnel et un quadrillage social et policier systématique qui visent à réprimer toutes les voix politiques dissonantes tout en harcelant et en marginalisant les associations autonomes de défense civique
Ce sont les raisons qui amènent le CRLDHT dans la continuité des initiatives qu’il avait prises en 2002 et 2004 , d’une part à donner la parole aux partis démocratiques crédibles qui ont fait le choix de s’engager dans les élections et , d‘autre part, d’initier avec ses partenaires associatifs et syndicaux français, européens, arabes et internationaux des actions de solidarité avec la population et les détenus du bassin minier de Redeyef Gafsa autour d’une journée internationale de solidarité ( vendredi 9 octobre 2009) . afin de réclamer la libération de tous les détenus d’opinion et pour le rétablissement dans leurs droits
C’est ainsi que le mardi 6 octobre 2008, se tendra au siège de la FIDH-Paris, une conférence à l’appel de la FIDH, du REMD et du CRLMDHT pour annoncer la journée internationale du 9 octobre 2009 à la veille de la tenue des élections présidentielles et législatives en Tunisie.
Une réunion publique réunissant Messieurs Ahmed Ben Brahim, Mustapha Ben Jaafar et Mohamed Nejib Chebbi sera organisée à Paris, le mercredi 7 octobre 2009 .
Un film documentaire intitulé « Redéyef : le combat de la dignité » (34 mn) servira de support à plusieurs initiatives, rencontres, soirées de solidarité avec les populations du bassin minier ainsi qu’avec la ville Redeyef durement frappée, le 22 septembre 2009, par des inondations qui ont provoqué la mort de 28 personnes ainsi qu’un nombre important de blessés ainsi que des dégâts matériels importants.
Un appel sera lancé puis mis en ligne réclamant la libération des prisonniers d’opinion du bassin minier et le rétablissement dans leurs droits.
Les initiatives débuteront le jeudi 8 octobre 2009 à Paris au Sénat français avec la projection du film ainsi qu’à Genève avec l’organisation d’une soirée de solidarité. Elles se poursuivront, le vendredi 9 octobre 2009, à Montréal, au Caire, à Rabat, à Alger à Marseille à Nantes et à Paris.
Les détails des différentes actions seront communiqués ultérieurement.

sábado, 14 de marzo de 2009

Túnez: Futuro y lucha de clases

Entrevista a Maya Jribi, dirigente del Partido Democrático Progresista

Túnez:“Nuestros jóvenes no tienen ni esperanza ni futuro”

AUTOR: IL MANIFESTO

Traducido por Gorka Larrabeiti /TLAXCALA


“En Túnez los jóvenes han perdido las esperanzas y las perspectivas de futuro. El movimiento de Gafsa apela a toda la sociedad”. Lo dice la bióloga tunecina Maya Jribi, dirigente del Partido Democrático Progresista (PDP), que apoya con fuerza la lucha de los mineros de Gafsa. El PDP es uno de los principales partidos de oposición al presidente Zine AlAbidine Ben Ali, antiguo jefe de los servicios secretos militares, que gobierna el país desde que el 7 de noviembre de 1987 un colegio de médicos determinó la incapacidad física del viejo Burghiba para seguir en el poder.

Usted es la primera mujer que dirige un partido político en Túnez...

… Y espero no ser la única. Hay otras mujeres que están emergiendo en la política, aunque aún están poco organizadas, tienen poca visibilidad y poco poder. No somos muchas porque los engranajes de la política pueden parecer demasiado complejos o sacrificados. Yo nunca he pensado que pudiera tener menos posibilidades que los hombres, y he de decir que no he sufrido discriminaciones ni dentro ni fuera del partido. Soy feminista, provengo de las organizaciones estudiantiles, siempre he trabajado con los militantes de base, las mujeres me han votado. En el 83 fundé el partido junto con el abogado Ahmed Nejib Chebbi, que lo dirigió hasta el congreso de diciembre de 2006 y hoy forma parte de los 28 miembros de la oficina política. En 2006 presenté mi candidatura al congreso y gané a Ahmed Nejib. Al principio el partido se llamaba Agrupación Socialista Progresista y reunía a un cierto número de grupos marxistas. En 2001 lo volvimos a bautizar con el nombre de PDP para ensanchar nuestra base ideológica. Reúne distintas corrientes, desde antiguos marxistas a islamistas progresistas pasando por militantes por la democracia. Estamos intentando amalgamarlos conforme a un programa común, dejando a un lado los partidismos.

¿Cuál es vuestro programa?

Gira en torno a dos ejes centrales: democracia y libertad, articulados en términos de lucha por el trabajo y mejora de las condiciones de vida de las clases populares, para dar respuesta a las cuestiones sociales. Respaldamos la lucha en la cuenca minera de Gafsa: un movimiento de fuerte crítica social, nacido de la indignación popular y favorecido por algunos cuadros sindicales que han hecho de correa de transmisión entre las instancias regionales y la gente. Un movimiento espontáneo formado mayormente por jóvenes desempleados que pelean contra la subida de precios y a quienes reprimen con dureza. El pasado mes de junio murieron dos chicos. Uno murió electrocutado durante una sentada ante una central eléctrica. Tenía unos cables en las manos, los responsables regionales le dijeron: “como no te vayas, enchufamos la corriente”. Él no se movió y ellos dieron la corriente. Los sindicatos intentaron mediar proponiendo soluciones realistas para que la situación no degenerara, pero el poder detuvo a decenas de personas. Gafsa es el primer movimiento de jóvenes, casi todos veinteañeros. Son hijos de la protesta de noviembre del 87 de hace 21 años cuando las revueltas populares parecían anunciar un verdadero cambio y no la política de seguridad que presenciamos hoy. Desde 2004, se ha juzgado a 5.000 jóvenes en un país de 10 millones. Muchos han padecido condenas durísimas. Como partido estamos a favor de la anulación del “proceso a los 38”, de la libertad de los prisioneros políticos y la amnistía. Pero sobre todo queremos que crezca el carácter político de la protesta. Durante el asedio a Gaza, la gente salía a la calle y relacionaba la resistencia de los palestinos con la de Gafsa, la dimensión local con la internacional.

Muchos jóvenes tunecinos que desembarcan en las costas de Lampedusa provienen de la cuenca de Gafsa.

El gobierno aborda el problema de la inmigración como mero suceso de crónica, mientras que se trata de un problema profundo y grave. Los jóvenes han perdido las esperanzas, las perspectivas y persiguen un espejismo al otro lado del mar. Hace falta un gran debate en Túnez para encarar esta y otras tendencias que afectan a las generaciones jóvenes. Hay asimetría en las relaciones bilaterales entre Túnez e Italia, y una falta de proyectos de desarrollo entre Túnez y los países mediterráneos. No hay que mirar a la dimensión securitaria de la migración, que en todo caso es un aspecto del problema, una consecuencia.

Desde 1989 hasta 1999 vuestro partido ha participado en las elecciones legistlativas, pero sin obtener representación en el Parlamento. ¿Cuál es vuestra capacidad para incidir en la realidad del país?

En Túnez no se hacen sondeos: es difícil precisar cuántos somos, pero nos consideran el primer partido de oposición. El grueso de nuestros militantes lo constituyen intelectuales provenientes de las clases medias. Imprimimos 10.000 copias de nuestro semanario Al Mawfik, uno de los tres periódicos de oposición, y se calcula que lo leen unas 32.000 personas. Nos citan y nos llaman televisiones satelitales árabes, que tienen mucha mayor audiencia que la televisión oficial. Al Jazeera nos llama a menudo.

El presidente Ben Alí se presenta por quinta vez. Vuestro partido quedará excluido de la competición electoral de 2009 por falta de diputados.

A finales de octubre se celebrarán el mismo día las legislativas y las presidenciales, pero las condiciones para participar son muy complicadas debido a leyes excepcionales promulgadas para impedir que Ben Alí tenga adversarios serios. Comenzamos la campaña hace un año, cuando en Túnez lo normal es hacerlo a última hora, 15 días antes de las elecciones, sin debate y a remolque de los mecanismos del poder. Después de presentar a nuestro candidato, el abogado Chebbi, sacaron una ley según la cual sólo pueden participar los secretarios de partido. Decidimos mantener la candidatura igualmente. Uno de nuestros principales objetivos es la alternancia de poder. Otro punto, las elecciones libres. Aunque esta vez no podamos, lo intentaremos de nuevo en 2014. Mientras tanto, recogemos la confianza. Nuestro eslogan es: por unas elecciones libres y normales, para que una autoridad ajena al sistema de poder efectúe un control riguroso. Hasta ahora quien controlaba era el Ministerio del Interior: estas elecciones deberían ser la ocasión de un equilibrio y un debate. El ciudadano lleva 50 años sin elegir, no hay apertura al desarrollo, sino un gran desequilibrio entre regiones, corrupción y nepotismo. El 5 de enero los jóvenes salieron a la calle en Gafsa precisamente por un concurso oposición trucado.

Texto de Geraldina Colotti



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Fuente: «I nostri giovani, senza speranza né futuro»

Artículo original publicado el 29 de enero de 2009