viernes 31 de julio de 2009

El paro en el Estado español: La cobardia en un Pais de parados. Un articulo de Julio Ortega




La cobardía de un País de parados


Paro, desprotección, injusticia... pero las víctimas de una crisis brutal seguimos calladas en una muestra de cobardía sin precedentes y traicionados por aquellos que tendrían que defendernos
Con la miseria en los bolsillos, la impotencia en las manos, la desesperanza en la mirada y en los labios, el silencio. Así vamos los que sólo formamos parte de una estadística, la de la derrota, la del hambre y también, es necesario admitirlo, la de la cobardía. Somos los parados, una legión inmensa y creciente de hombres inexistentes para las empresas, una cifra que disimular para los gobernantes, para la oposición un argumento que esgrimir y para los sindicatos, para esos que aseguran que los trabajadores constituyen su razón de ser, que son su filosofía y los protagonistas de su declaración de principios, lo cierto es que no somos absolutamente nada más allá de unas cuantas cuotas de afiliación cuyo pago hay que vigilar y una disculpa para existir. Una quinta parte de la población rebuscamos entre los desperdicios del Estado los restos con los que mitigar nuestra necesidad, recibimos - y no siempre - las migajas piadosas de unos presupuestos fabulosos y sin embargo, seguimos caminando con la cerviz doblada y la rebeldía agostada, resignados, conformistas, convencidos de que están haciendo por nosotros cuanto pueden los mismos que nos arrojaron a este agujero donde se asientan los cimientos sobre los que edifican sus fastuosas fortunas y su poder ilimitado.
Pero los adoquines siguen en su sitio en las calles, los cristales de las suntuosas guaridas en las que permanecen a salvo nuestros explotadores continúan intactos, las barricadas sólo las hemos levantado entre nosotros y nuestra dignidad, no hay gritos, no hay hogueras, no hay muchedumbres enfurecidas ni líderes que las conduzcan, tan sólo existe un gigantesco rebaño de borregos enmudecidos, con hielo en las venas y la pusilanimidad por ideario.
Sin embargo, por encima de tan degradante sometimiento, todavía más despreciable que la apatía de los ciudadanos, es la decencia prostituida de los grandes sindicatos, verdaderas meretrices al servicio del proxenetismo estatal, capaces de vender su cuerpo - los trabajadores en activo y aquellos que han sido arrojados a la calle - a cambio de magníficas prebendas económicas. Es tan sencillo para ellos, basta con ensayar la pose mediática, aparentar confrontación con el Estado, regalarnos unos cuantos titulares más o menos impactantes y después cenar los dos juntos lejos de las cámaras, recoger el cheque del gobierno y moviendo el rabito agradecidos, con la promesa de ladrar pero de no morder, brindar por el consenso social.
¿Son esos Ministerios corruptos y camuflados los encargados de proteger nuestros derechos?, ¿de verdad confiamos en que sean ellos los agentes que logren detener esta sangría incesante y que se rompan la cara por nosotros?. Supongo que a estas alturas de la tragedia son muy pocos los que esperan algo de un sindicalismo heroico que sólo pervive en las declaraciones a los medios de comunicación. No, ya no pueden hacer nada, se deben a su amo, compraron bienestar a cambio de libertad, aceptaron ser esposados de pies y manos con grilletes de oro y ahora, ni quieren ni son capaces de dar marcha atrás. No van a cambiar la comodidad de sus despachos ni los desorbitados pluses de sus nóminas, por la batalla en las calles y la honestidad en sus actos.
Y así seguimos, incapaces de organizarnos, acáso sin voluntad para hacerlo porque nos hemos convertido en seres adocenados aunque la tierra se esté abriendo bajo nuestros pies y los de nuestros hijos. Razones existen para una revuelta de inmensas proporciones y teniendo en cuenta que la desesperación se cuenta por millones, esa marcha por recuperar lo que nos ha sido robado y se nos niega cada día sería imparable, nada ni nadie podría detener a tantos hombres reclamando justicia y la solución a una situación de la que somos las víctimas y no los culpables, no lo olvidemos. Su hipocresía, su ambición, sus artimañas embusteras y sus falsas promesas, de nada les servirían ante un Pueblo unido por la razón y por la dignidad. Pero eso es una utopía y ellos lo saben. Nuestro temor y egoísmo son sus únicas armas, ¡pero son tan poderosas!.
¿En qué nos hemos convertido?, no somos más que marionetas desvencijadas en el suelo, nos está devorando la carcoma y todavía, serviles y domesticados, tenemos una sonrisa para los que nos dejaron caer y para aquellos que deberían de recogernos y no lo hacen. A unos y a otros les seguimos creyendo y aunque no sea así, no nos queda ni un resto de valentía ni de coraje para hacerles frente y poner fin a esta condena a la que hemos sido sentenciados sin cargos. Ellos son pocos pero es tanto el miedo que les tenemos, que más que reírse de lo que nos roban, lo hacen de nuestra cobardía.
Me pregunto cómo nos juzgarán nuestros hijos, qué pensarán de nosotros viéndonos soportar estoicos la degradación que otros nos imponen. Y más severos serán cuando conozcan la historia, porque si nuestros mayores supieron salir a las calles y defender su condición de hombres libres cuando se supieron sometidos, nosotros nos hemos convertido en unos esclavos amilanados y acomodaticios a la miseria en la que nos debatimos. Nos basta un poco de fútbol, algo de realitys y unas cuantas noticias que alimenten el morbo, para no movernos del sofá mientras nos despojan de todo aquello que nos pertenece. Somos un País de cobardes, además de uno de parados.
Julio Ortega Fraile
http://www.larevolucionpendiente.blogspot.com/

jueves 30 de julio de 2009

Kurdistan: La verdadera cara del renegado Öcalan.-



Turquía: Abdullah Öcalan renuncia a la violencia, al socialismo... El líder del PKK presenta un plan de paz
El histórico líder del ilegalizado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), Abdullah Öcalan, ha anunciado desde la cárcel que el 15 de agosto hará pública una iniciativa para la paz.
Andrés Mourenza ADN-EFE
El histórico líder del ilegalizado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), Abdullah Öcalan, ha anunciado desde la cárcel que el 15 de agosto hará pública una iniciativa para una solución diplomática del conflicto kurdo.
"Ya no soy como antes. El pasado ha quedado atrás. El Estado (turco) tampoco podrá ser nunca más el que era", afirma Öcalan en su último mensaje difundido a través de sus abogados desde la isla-prisión de Imrali, donde está recluido en solitario desde su detención en Kenia en 1999.
Según el diario nacionalista "Hürriyet", que tuvo acceso al plan de Öcalan, la "hoja de ruta" consiste en forjar una alianza entre Turquía y los kurdos, cambiar la actual Constitución (redactada por una Junta Militar) y respetar los derechos culturales de la minoría.
"Antes pensaba que el problema se podía resolver en el marco del socialismo real. Pero ya se ha visto cómo han terminado Rusia y el Cáucaso. Y el socialismo chino no hace sino servir a los intereses de EEUU", afirma el líder del PKK. Declarado terrorista por Turquía, la Unión Europea y Estados Unidos, el PKK surgió como un grupo marxista, pero parece haberse alejado de la ideología con el pasar de los años.
Desde el inicio de su lucha armada contra el Estado turco en defensa de los 12 millones de kurdos que se estima que hay en el país euro-asiático han muerto más de 40.000 personas. Su primera acción militar se produjo precisamente el 15 de agosto de 1984, por lo que la iniciativa de Öcalan será presentada en el 25 aniversario del comienzo de esa guerra no declarada. "La confrontación, la violencia y la muerte no son parte de mi lógica, por eso renuncio a ellas -asegura Öcalan ahora-. Mi base es la política democrática y la libertad. Soy un demócrata radical".
Aunque ya no dirija directamente al PKK, Öcalan está considerado el jefe histórico del nacionalismo kurdo en Turquía, por lo muchos esperan de él un llamamiento a que los militantes kurdos depongan sus armas.
Y las cosas parecen moverse en esa dirección, dentro del movimiento kurdo y también en el Estado y Ejército turco. Por primera vez, el Gobierno y el Ejército parecen estar de acuerdo de que el problema kurdo no se puede solucionar de forma militar, sino que se necesitan también medidas sociales, económicas, políticas y culturales.
En un congreso de intelectuales y activistas kurdos, celebrado este fin de semana en la ciudad suroriental de Diyarbakir, se instó al PKK poner fin a los actos de violencia para abrir el camino a un proceso dialogado.
Pero por ahora el gobierno turco no está dispuesto a ceder la iniciativa a Öcalan y sus insinuaciones de que gobiernos anteriores pensaron en un diálogo a través de mediadores extranjeros, concretamente kurdos de la vecina Irak. El ministro de Asuntos Exteriores, Ahmet Davutoglu, señaló la semana pasada que "Turquía producirá una solución por su propia voluntad" y aseveró que "no hay que buscar bases (para la solución) fuera (del país)". De hecho, el ejecutivo del islamista moderado Recep Tayyip Erdogan asegura que trabaja desde hace meses en una propuesta para una solución dialogada, pero apenas ha dado pasos concretos con la excepción de la apertura de un canal estatal en lengua kurda en enero. Por esa razón, según diversos analistas políticos, el ejecutivo de Ankara espera el plan de Öcalan con "incómoda curiosidad".
Aun así, Ankara ha emprendido ciertas mejoras en la situación carcelaria del cabecilla del PKK y en breve otros nueve presos serán trasferidos a Imrali (situada en el Mar de Mármara) donde, hasta ahora, Öcalan cumple en solitario su cadena perpetua. Además, el gobierno turco quiere mejorar la supervisión de Öcalan en la cárcel para demostrar que éste no es torturado, tal y como habían denunciado en el pasado activistas de derechos humanos.

miércoles 29 de julio de 2009

Venezuela: La revolucion a debate; respuesta de Pablo Hernandez a Magoya.



EL TRISTE FINAL DE UN GUERRILLERO
"Comandante" Magoya, hasta ahora no le conocía sus condiciones de polemista y menos de analista político. Su posición y defensa de este gobierno es el fin de todo aquel que jamás se preocupo por el problema de que en una revolución se requiere además de valor, mucha conciencia y formación política. Total ese es el trágico y grotesco fin de toda esa izquierda socialdemócrata, tanto nadar para morir en la orilla, tanto luchar y arriesgar el pellejo para terminar no solo dándole la razón al enemigo, sino concluir al final de sus vidas al servicio incondicional de quienes te persiguieron, te torturaron y mataron a los que una vez llamaste hermanos.
En fin buen viaje comandante Magoya Ud. y para muchos como Ud, hoy flamantes funcionarios públicos la revolución termina en el plato de lenteja, el bozal de arepa con que todos estos "revolucionarios" de ayer cambiaron lo que ellos una vez llamaron revolución e ideales socialistas y comunistas. Me imagino que a la consecución de las cooperativas, becas, subsidios y puestos públicos se reduce el concepto de revolución de estos que una vez fueron compañeros de viaje.
Buen viaje comandante Magoya que al final de sus días, el Estado contra el que Ud. lucho le pague sus prestaciones por los servicios ofrecidos, como vemos Magoya nunca supiste quien era tu enemigo y menos lo que significa una revolución, pero los campesinos del cual provienes están hoy en los barrios, esperando por los Magoyas que les diga si la revolución de la cual hoy eres uno de los beneficiarios, significa algo para ellos. Por que la miseria, hambre y pobreza hoy son mayor que ayer, solo que los muertos "por ahora", no son "revolucionarios" que mueren en los Teatros de Operaciones Antiguerrilleras, sino los millares de jóvenes asesinados por los mismos cuerpos represivos del pasado, Guardia Nacional, policías, PTJ y ejercito que le aplican la misma medicina que le aplicaron a Honorio, Pancho Alegría, Motilón y otros: Muertos en enfrentamiento.
Sabes cuantos muertos con este procedimiento tiene la "revolución bolivariana”, según las cifras oficiales de la Fiscalía General: pasan de 10.000, así como lo oyes Magoya, diez mil, algo así como doscientas veces los muertos conjuntos de las matanzas de Cantaura, Yumare y el Amparo. Cómo lo vez, tu revolución es por lo menos doscientas veces mas asesina que la IV republica.
En fin "comandante" lo felicito por que el Estado venezolano hoy le reconoce sus meritos y grados, solo que le digo que habrás hecho, de que tamaño la habrás puesto para que tu enemigo te feliciten y te premien. Porque no negaras que este Estado con sus militares bolivarianos que hoy lo dirigen, masacradores del 27-F, formados, entrenados en la Escuela de las América y en la Guerra de Centroamérica, por arte de magia se convirtieron en "revolucionarios" y comunistas. Vamos Magoya, se puede ser ingenuo, pero no cínico.
Hoy después de viejo terminas al lado de quienes te persiguieron y combatieron, esto ni es nuevo, ni original desde los años 60 este ha sido el final del camino de toda esta historia desde Pompeyo Márquez y Américo Martín hasta Gabriel Puerta, Ali Rodríguez o Carlos Lanz, total ellos cumple el ciclo de todo político socialdemócrata, ultrarradical en su juventud, conservador y reaccionarios recalcitrantes cuando la muerte los empieza a llamar. Total este es un ciclo hasta "explicable" en términos "biológicos", ahora Magoya explícame como anticomunistas y antiguerrilleros furibundos en su juventud, formados para reprimir y asesinar a los pueblos, sirviéndoles a los amos de siempre, explícame Magoya como estos anticomunistas furibundos en su juventud, son hoy revolucionarios y socialistas.
En fin Magoya, tu conversión ni es original, ni es nada nuevo, lo que si queda claro en tu carta que estas presto a combatir con todos los medios al que se oponga, disienta o contradiga la política de tu amado líder. Eso si esta claro y te respondo por que esa amenaza velada, somos ya de la tercera edad y si en la juventud no le temimos al enemigo, porque hoy cuando estamos viviendo nuestro tiempo extra le vamos a temer a tus amenazas o las de tu caudillo. No "comandante" ya hemos pasado por todas esas experiencias y hoy podemos decir con orgullo de que desde nuestra juventud hasta hoy hemos mantenido nuestros principios, nuestro comunismo y nuestras posición tal vez con errores y vacilaciones, pero siempre con claridad de nuestro enemigo de clase: la burguesía, el capital y su Estado independientemente del representante político o militar que este al frente de su gobierno.
No nos consideramos vanguardia de nadie, ni que tenemos mas valor que cualquier hombre o mujer de nuestro pueblo, solo si sabemos de que lado nos encontrara los levantamientos de este pueblo, porque no creas Magoya que este gobierno es invencible, el dinero se acabo, PDVSA esta en el suelo por lo que el combustible que alimento la "revolución" se agoto, por lo que vienes ya lo sabemos: represión y violencia con los de abajo.
Este miércoles 29 de julio tal vez sea una fecha emblemática en este periodo de guerras y revoluciones que anuncia la crisis de reacomodo del capitalismo mundial, este miércoles en Guayana van a ser sentenciados de 5 a 10 años varios obreros metalúrgicos por reclamar sus derechos, esta sentencia junto con la evidente negación de PDVSA de discutir el contrato colectivo puede significar el punto de quiebre de la "paz" obrero patronal y abra lanzado al gobierno en la guerra abierta contra los trabajadores, tal como lo declaro tu amado líder en Guayana en meses pasados. Magoya esta puede ser la chispa que incendie la pradera no es lo mismo reprimir estudiantes, que reprimir trabajadores, aquellos luchan por su futuro y están separados del proceso productivo, en cambio los obreros luchan por su vida, por sus elementales condiciones de vida que depende de su salario, condiciones de trabajo y estabilidad laboral, y Magoyas debes saber que cuando se lucha por la vida la revolución de los trabajadores es posible. Los estudiantes no son un grave peligros para el capital, total con suspender las clases logra enfriar sus luchas, en cambio los trabajadores pueden paralizar el proceso productivo y eso si le duele y afecta a los patronos públicos y privados. Les toca la ganancia y sin ganancias el patrón privado no tiene riquezas y la burocracia pública no tiene de donde robar.
En definitiva "Comandante" Ud. eligio su bando, de la misma manera que una vez eligio ser guerrillero, solo que hoy su bando no tiene nada que ver con una revolución y es lastimoso que al final de sus días Ud. tome las armas para combatir a los que una vez fueron sus hermanos y que hoy como ayer no se han doblegados y mantenemos lo que siempre hemos dicho: bajo el capitalismo, los trabajadores no tienen futuro y lo único honesto y revolucionario en la vida es estar al lado del trabajador; del explotado, del oprimido,?hasta cuando?, hasta la victoria final Sr. Magoya.

Pablo Hernández Parra*
*Antiguo dirigente guerrillero de BR en los 70.

V.I. Lenin La Guerra de guerrillas. (1906)


V. I. Lenin
LA GUERRA DE GUERRILLAS

Primera publicación: En Proletari, núm. 5, 30 de septiembre de 1906.Fuente: Biblioteca de Textos Marxistas
La cuestión de la acción guerrillera es de sumo interés para nuestro Partido y para las masas obreras. Ya nos hemos referido de paso a ella más de una vez, y ahora, tal como lo habíamos prometido, nos proponemos ofrecer una exposición más completa de nuestras ideas al respecto.

I
Comencemos por el principio. ¿Cuáles son las exigencias fundamentales que todo marxista debe presentar para el análisis de la cuestión de las formas de lucha? En primer lugar, el marxismo se distingue de todas las formas primitivas del socialismo pues no liga el movimiento a una sola forma determinada de lucha. El marxismo admite las formas más diversas de lucha; además, no las "inventa", sino que generaliza, organiza y hace conscientes las formas de lucha de las clases revolucionarias que aparecen por sí mismas en el curso del movimiento. El marxismo, totalmente hostil a todas las fórmulas abstractas, a todas las recetas doctrinas, exige que se preste mucha atención a la lucha de masas en curso que, con el desarrollo del movimiento, el crecimiento de la conciencia de las masas y la agudización de las crisis económicas y políticas, engendra constantemente nuevos y cada vez más diversos métodos de defensa y ataque. Por esto, el marxismo no rechaza categóricamente ninguna forma de lucha El marxismo no se limita, en ningún caso, a las formas de lucha posibles y existentes sólo en un momento dado, admitiendo la aparición inevitable de formas de lucha nuevas, desconocidas de los militantes de un período dado, al cambiar la coyuntura social. El marxismo, en este sentido, aprende, si puede decirse así, de la práctica de las masas, lejos de pretender enseñar a las masas formas de lucha inventadas por "sistematizadores" de gabinete. Sabemos -- decía, por ejemplo, Kautsky, al examinar las formas de la revolución social -- que la próxima crisis nos traerá nuevas formas de lucha que no podemos prever ahora.
En segundo lugar, el marxismo exige que la cuestión de las formas de lucha sea enfocada históricamente. Plantear esta cuestión fuera de la situación histórica concreta significa no comprender el abecé del materialismo dialéctico. En los diversos momentos de la evolución económica, según las diferentes condiciones políticas, cultural-nacionales, costumbrales, etc., aparecen en primer plano distintas formas de lucha, y se convierten en las formas de lucha principales; y, en relación con esto, se modifican a su vez las formas de lucha secundarias, accesorias. Querer responder sí o no a propósito de un determinado procedimiento de lucha, sin examinar en detalle la situación concreta de un movimiento dado, la fase dada de su desenvolvimiento, significa abandonar completarnente la posición del marxismo.
Estos son los dos principios teóricos fundamentales que deben guiarnos. La historia del marxismo en Europa Occidental nos suministra innumerables ejemplos que confirman lo dicho. La socialdemocracia europea considera, en el momento actual, el parlamentarismo y el movimiento sindical como las principales formas de lucha; en el pasado reconocía la insurrección y está plenamente dispuesta a reconocerla en el porvenir si la situación cambia, pese a la opinión de los liberales burgueses, como los kadetes1 y los bezzaglavtsi2 rusos. La socialdemocracia negaba la huelga general en la década del 70 como panacea social, como medio para derribar de golpe a la burguesía por la vía no política, pero admite plenamente la huelga política de masa (sobre todo, después de la experiencia rusa de 1905) como uno de los procedimientos de lucha, indispensable en ciertas condiciones. La socialdemocracia, que admitía la lucha de barricadas en la década del 40 del siglo XIX, y la rechazaba, basándose en datos concretos, a fines del siglo XIX, se ha declarado plenamente dispuesta a revisar esta última opinión y a reconocer la conveniencia de la lucha de barricadas después de la experiencia de Moscú, que ha iniciado según las palabras de Kautsky, una nueva táctica de las barricadas.

II
Establecidos los principios generales del marxismo, pasemos a la revolución rusa. Recordemos el desarrollo histórico de las formas de lucha que ha hecho aparecer. Primero, las huelgas económicas de los obreros (1896-1900), después, las manifestaciones políticas de obreros y estudiantes (1901-1902), las revueltas campesinas (1902), el principio de las huelgas políticas de masas combinadas de diversos modos con las manifestaciones (Rostov 1902, las huelgas del verano de 1903, el 9 de enero de 1905), la huelga política en toda Rusia con casos locales de combates de barricadas (octubre de 1905), la lucha masiva de barricadas y la insurrección armada (diciembre de 1905), la lucha parlamentaria pacífica (abril-junio de 1906), los alzamientos militares parciales (junio de 1905-julio de 1906), las sublevaciones parciales de campesinos (otoño de 1905-otoño de 1906). Tal es el estado de cosas en el otoño de 1906, desde el punto de vista de las formas de lucha en general. La forma de lucha con que la autocracia "contesta" es el pogromo de las centurias negras, comenzando por el de Kishiniov en la primavera de 1903, y terminando por el de Siedlce en el otoño de 1906. Durante todo este período la organización de pogromos por las centurias negras y las matanzas de judíos, estudiantes, revolucionarios, obreros conscientes han ido constantemente en aumento y se han ido perfeccionando, uniéndose la violencia de la chusma sobornada a la violencia de las tropas centurionegristas, llegando hasta utilizar la artillería en aldeas y ciudades, en combinación con expediciones punitivas, trenes de represión, etc.
Tal es el fondo esencial del cuadro. Sobre este fondo se dibuja -- evidentemente como algo particular, secundario, accesorio -- el fenómeno a cuyo estudio y apreciación está consagrado el presente artículo. ¿En qué consiste este fenómeno? ¿Cuáles son sus formas? y ¿cuáles sus causas? ¿Cuándo surgió y hasta dónde se ha extendido? ¿Cuál su significación en la marcha general de la revolución? ¿Cuáles son sus relaciones con la lucha de la clase obrera, organizada y dirigida por la socialdemocracia? Estas son las cuestiones que debemos abordar ahora, después de haber bosquejado el fondo general del cuadro.
El fenómeno que nos interesa es la lucha armada. Sostienen esta lucha individuos aislados y pequeños grupos. Unos pertenecen a las organizaciones revolucionarias otros (la mayoría, en cierta parte de Rusia) no pertenecen a ninguna organización revolucionaria. La lucha armada persigue dos fines diferentes, que es preciso distinguir rigurosamente : en primer lugar, esta lucha se propone la ejecución de personas aisladas, de los jefes y subalternos de la policía y del ejército; en segundo lugar, la confiscación de fondos pertenecientes tanto al gobierno como a particulares. Parte de las sumas confiscadas va al partido, parte está consagrada especialmente al armamento y a la preparación de la insurrección, parte a la manutención de los que sostienen la lucha que caracterizamos. Las grandes expropiaciones (la del Cáucaso, de más de 200.000 rublos; la de Moscú, de 875.000 rubios) estaban destinadas precisamente a los partidos revolucionarios ante todo; las pequeñas expropiaciones sirven en primer lugar, e incluso a veces enteramente, al sostenimiento de los "expropiadores". Esta forma de lucha ha tomado un amplio desarrollo y extensión, indudablemente, tan sólo en 1906, es decir, después de la insurrección de diciembre. La agudización de la crisis política hasta llegar a la lucha armada y, sobre todo, la agravación de la miseria, del hambre y del paro en las aldeas y en las ciudades han desempeñado un importante papel entre las causas que han originado la lucha de que tratamos. El mundo de los vagabundos, el "lumpenproletariat" y los grupos anarquistas han adoptado esta forma de lucha como la forma principal y hasta exclusiva de lucha social. Como forma de lucha empleada en "respuesta" por la autocracia, hay que considerar: el estado de guerra, la movilización de nuevas tropas, los pogromos de las centurias negras (Siedlce) y los consejos de guerra.
III
El juicio habitual sobre la lucha que estamos describiendo, se reduce a lo siguiente: esto es anarquismo, blanquismo, el antiguo terrorismo, actos de individuos aislados de las masas que desmoralizan a los obreros, que apartan de ellos a los amplios círculos de la población, desorganizan el movimiento y perjudican a la revolución. En los hechos comunicados todos los días por los periódicos se encuentran, sin dificultad, ejemplos para confirmar este juicio.
Pero ¿son convincentes estos ejemplos? Para comprobarlo tomemos el hogar en que esta forma de lucha está más desarrollada: la región de Letonia. He aquí en qué términos se lamenta Nóvoie Vremia3 (del 9 y del 12 de septiembre), de la actividad de la socialdemocracia letona. El Partido Obrero Socialdemócrata Letón (sección del POSDR) publica regularmente 30.000 ejemplares de su periódico; en las columnas de anuncios de éste se publican listas de confidentes cuya supresión constituye un deber para cada hombre honrado; los que ayudan a la policía son declarados "enemigos de la revolución" y deben ser ejecutados, y, además, confiscados sus bienes; se llama a la población a no dar dinero para el Partido Socialdemócrata más que contra recibo sellado; en la última rendición de cuentas del Partido figuran, entre los 48.000 rublos de ingreso del año, 5.600 rublos de la sección de Libava para la compra de armas, procurados mediante expropiaciones. Como es natural, Nóvoie Vremia lanza rayos y centellas contra esta "legislación revolucionaria", contra este "gobierno de terror".
Nadie se atreverá a calificar de anarquismo, de blanquismo, de terrorismo, estas acciones de los socialdemócratas letones. Pero, ¿por qué? Porque en este caso es evidente la relación de la nueva forma de lucha con la insurrección que estalló en diciembre y que madura de nuevo. En lo que concierne a toda Rusia, esta relación no es tan perceptible, pero existe. La extensión de la lucha de "guerrillas", precisamente después de diciembre, su relación con la agravación de la crisis no sólo económica, sino también política, son innegables. El viejo terrorismo ruso era obra del intelectual conspirador; ahora, la lucha de guerrillas la mantiene, por regla general, el obrero combatiente o simplemente el obrero sin trabajo. Blanquismo y anarquismo se les ocurren fácilmente a gentes que gustan de los clichés, pero en la atmósfera de insurrección, que de un modo tan evidente existe en la región de Letonia, es indudable que estas etiquetas aprendidas de memoria no tienen ningún valor.
El ejemplo de los letones demuestra perfectamente que el método, tan común entre nosotros, de analizar la guerra de guerrillas al margen de las condiciones de una insurrección, es incorrecto, anticientífico y antihistórico. Hay que tener en cuenta esta atmósfera insurreccional, reflexionar sobre las particularidades del período transitorio entre los grandes actos de la insurrección, comprender qué formas de lucha surgen necesariamente como consecuencia de ello y no salir del paso con un surtido de palabras aprendidas de memoria, que son empleadas lo mismo por los kadetes y por la gente de Nóvoie Vremia : ¡anarquismo, pillaje, rufianismo!
Las operaciones de guerrillas, se dice, desorganizan nuestro trabajo. Apliquemos este razonamiento a la situación creada después de diciembre de 1905, a la época de los pogromos de las centurias negras y de la ley marcial. ¿Qué es lo que desorganiza más el movimiento en dicha época: la falta de resistencia o bien la lucha organizada de los guerrilleros? Comparad la Rusia Central con sus confines del Oeste, con Polonia y la región de Letonia. La lucha de guerrillas ha adquirido indudablemente mucha más difusión y desarrollo en esos confines occidentales. Y es no menos innegable que el movimiento revolucionario en general y el movimiento socialdemócrata en particular, están más desorgenizados en la Rusia Central que en las regiones del Oeste. Evidentemente, ni siquiera se nos ocurre la idea de deducir que si los movimientos socialdemócratas polaco y letón están menos desorganizados es gracias a la guerra de guerrillas. No. La única conclusión que se desprende de ello es que no puede imputarse a la guerra de guerrillas el estado de desorganización del movimiento obrero socialdemócrata en la Rusia de 1906.
Se invocan frecuentemente las particularidades de las condiciones nacionales, lo cual revela manifiestamente la debilidad de la argumentación corriente. Si se trata de las condiciones nacionales, es que no se trata de anarquismo, de blanquismo, de terrorismo -- pecados comunes a toda Rusia e incluso específicamente rusos --, sino de algo diferente. ¡Analizad este algo diferente de un modo concreto, señores! Veréis entonces que la opresión o el antagonismo nacionales no explican nada, pues siempre han existido en los confines occidentales, mientras que la lucha de guerrillas ha sido engendrada solamente por el período histórico actual. Hay muchos sitios en que existen la opresión y el antagonismo nacionales, pero no la lucha de guerrillas, que se desarrolla a veces sin que se dé la opresión nacional. Un análisis concreto de la cuestión muestra que no es del yugo nacional de lo que se trata, sino de las condiciones de la insurrección. La lucha de guerrillas es una forma inevitable de lucha en un momento en que el movimiento de masas ha llegado ya realmente a la insurrección y en que se producen intervalos más o menos considerables entre "grandes batallas" de la guerra civil.
No son las acciones de guerrillas las que desorganizan el movimiento, sino la debilidad del Partido, que no sabe tomar en sus manos tales acciones. Por eso, entre nosotros, los rusos, los anatemas lanzados habitualmente contra las acciones de guerrillas, coinciden con acciones de guerrillas clandestinas, accidentales, no organizadas, que realmente desorganizan al Partido. Incapaces de comprender cuáles son las condiciones históricas que engendran esta lucha, somos igualmente incapaces de contrarrestar sus aspectos perjudiciales. La lucha no por eso deja de continuarse, pues la provocan potentes factores económicos y políticos. No tenemos fuerza para suprimir estos factorcs ni esta lucha. Nuestras quejas contra la lucha de guerrillas son quejas contra la debilidad de nuestro Partido en materia de insurrección.
Lo que hemos dicho de la desorganización se aplica también a la desmoralización. No es la guerra de guerrillas lo que desmoraliza, sino el carácter inorganizado, desordenado, sin partido de las acciones de guerrillas. De esta evidentísima desmoralización no nos salvaremos ni un ápice condenando o maldiciendo las acciones de guerrillas; pues estas condenaciones y maldiciones son absolutamente impotentes para detener un fenómeno provocado por causas económicas y políticas profundas. Se nos objetará que si somos incapaces de detener un fenómeno anormal y desmoralizador, esto no es razón para que el Partido adopte procedimientos de lucha anormales y desmoralizadores. Pero tal objeción sería puramente liberal-burguesa y no marxista, pues un marxista no puede considerar en general anormales y desmoralizadoras la guerra civil o la guerra de guerrillas, como una de sus formas. Un marxista se basa en la lucha de clases y no en la paz social. En ciertos períodos de crisis económicas y políticas agudas, la lucha de clases, al desenvolverse, se transforma en guerra civil abierta, es decir, en lucha armada entre dos partes del pueblo. En tales períodos, el marxista está obligado a tomar posición por la guerra civil. Toda condenación moral de ésta es completamente inadmisible desde el punto de vista del marxismo.
En una época de guerra civil, el ideal del Partido del proletariado es un partido de combate. Esto es absolutamente incontrovertible. Estamos completamente dispuestos a conceder que, desde el punto de vista de la guerra civil se puede demostrar, y se demuestra, la inconveniencia de unas u otras formas de guerra civil en uno u otro momento. Admitimos plenamente la crítica de las diversas formas de guerra civil desde el punto de vista de la conveniencia militar y estamos incondicionalmente de acuerdo en que, en esta cuestión, el voto decisivo corresponde a los militantes activos socialdemócratas de cada localidad. Pero, en nombre de los principios del marxismo, exigimos absolutamente que nadie intente sustraerse al análisis de las condiciones de la guerra civil con frases triviales y rutinarias sobre el anarquismo, el blanquismo y el terrorismo; que no se haga de los procedimientos insensatos empleadGs en la guerra de guerrillas en un cierto momento por cierta organización del Partido Socialista Polaco, un espantajo en la cuestión de la participación de la socialdemocracia en la guerra de guerrillas en general.
El argumento de que la guerra de guerrillas desorganiza el movimiento debe ser apreciado de manera crítica. Toda forma nueva de lucha, que trae aparejada consigo nuevos peligros y nuevos sacrificios, "desorganiza", indefectiblemente, las organizaciones no preparadas para esta nueva forma de lucha. Nuestros antiguos círculos de propagandistas se desorganizaron al recurrir a los métodos de agitación. Nuestros comités se desorganizaron al recurrir a las demostraciones. En toda guerra, cualquier operación lleva un cierto desorden a las filas de los combatientes. De esto no puede deducirse que no hay que combatir. De esto es preciso deducir que hay que aprender a combatir. Y nada más.
Cuando veo a socialdemócratas que declaran arrogante y presuntuosamente: nosotros no somos anarquistas, ni ladrones, ni bandidos; estamos por encima de todo eso, rechazamos la guerra de guerrillas, me pregunto: ¿comprenden esas gentes lo que dicen? En todo el país se libran encuentros armados y choques entre el gobierno centurionegrista y la población. Es un fenómeno absolutamente inevitable en la fase actual de desarrollo de la revolución. Espontáneamente, sin organización -- y, precisamente por eso, en formas a menudo poco afortunadas y malas --, la población reacciona también mediante colisiones y ataques armados. Estoy de acuerdo en que, a causa de la debilidad o de la falta de preparación de nuestra organización, podemos renunciar, en una localidad y en un momento dado, a colocar esta lucha espontánea bajo la dirección del Partido. Estoy de acuerdo en que esta cuestión debe ser resuelta por los militantes locales activos, en que no es cosa fácil reajustar el trabajo de organizaciones débiles y no preparadas. Pero cuando veo que un teórico o que un publicista de la socialdemocracia, no lamenta esta falta de preparación, sino que repite con orgullosa suficiencia y entusiasmo narcisista las frases aprendidas en su primera juventud sobre el anarquismo, el blanquismo y el terrorismo, me causa una gran pena el ver rebajar así la doctrina más revolucionaria del mundo.
Se dice que la guerra de guerrillas aproxima al proletariado consciente a la categoría de los vagabundos borrachines y degradados. Es cierto. Pero de esto sólo se desprende que el partido del proletariado no puede nunca considerar la guerra de guerrillas como el único, ni siquiera como el principal procedimiento de lucha; que este procedimiento debe estar subordinado a los otros, debe ser proporcionado a los procedimientos esenciales de lucha, ennoblecido por la influencia educadora y organizadora del socialismo. Sin esta última condición, todos, absolutamente todos los procedimientos de lucha, en la sociedad burguesa, aproximan al proletariado a las diversas capas no proletarias, situadas por encima o por debajo de él, y, abandonados al curso espontáneo de los acontecimientos, se desgastan, se pervierten, se prostituyen. Las huelgas, abandonadas al censo espontáneo de los acontecimientos, degeneran en Alliances, en acuerdos entre obreros y patronos contra los consumidores. El parlamento degenera en un burdel, donde una banda de politicastros burgueses comercia al por mayor y al por menor con la "libertad popular", el "liberalismo", la "democracia", el republicanismo, el anticlericalismo, el socialismo y demás mercancías de fácil colocación. La prensa se transforma en alcahueta barata, en instrumento de corrupción de las masas, de adulación grosera de los bajos instintos de la muchedumbre, etc., etc. La socialdemocracia no conoce procedimientos de lucha universales que separen al proletariado con una muralla china de las capas situadas un poco más arriba o un poco más abajo de él. La socialdemocracia emplea, en diversas épocas, diversos procedimientos, rodeando siempre su aplicación de condiciones ideológicas y de organización rigurosamente determinadas*.
IV
Las formas de lucha de la revolución rusa, comparadas con las revoluciones burguesas de Europa, se distinguen por su extraordinaria variedad. Kautsky lo había previsto en parte cuando decía en 1902 que la futura revolución (tal vez con excepción de Rusia, añadía) sería no tanto una lucha del pueblo contra el gobierno, como una lucha entre dos partes del pueblo. En Rusia vemos que esta segunda lucha toma indudablemente un desarrollo más extenso que en las revoluciones burguesas de Occidente. Los enemigos de nuestra revolución son poco numerosos entre el pueblo, pero se organizan más y más a medida que la lucha se agudiza y reciben apoyo de las capas reaccionarias de la burguesía. Es, pues, completamente natural e inevitable que en una época semejante, en una época de huelgas políticas en escala nacional, la insurrección no puede adoptar la antigua forma de actos aislados, limitados a un lapso de tiempo muy breve y a una zona muy reducida. Es completamente natural e inevitable que la insurrección tome formas más elevadas y complejas de una guerra civil prolongada y que abarca a todo el país, es decir, de una lucha armada entre dos partes del pueblo. Semejante guerra no puede concebirse más que como una serie de pocas grandes batallas, separadas unas de otras por intervalos relativamente considerables y una gran cantidad de pequeños encuentros librados durante estos intervalos. Si esto es así -- y lo es sin duda --, la socialdemocracia debe sin falta plantearse la tarea de constituir organizaciones que sean lo más aptas posibles para dirigir a las masas en estas grandes batallas y, en lo posible, en estos pequeños encuentros. La socialdemocracia debe proponerse, en la época en que la lucha de clases se agudiza hasta llegar a la guerra civil, no solamente tomar parte en esta guerra civil, sino también desempeñar la función dirigente en ella. La socialdemocracia debe educar y preparar a sus organizaciones para que realmente sean capaces de actuar como una parte beligerante, no dejando pasar ninguna ocasión de asestar un golpe a las fuerzas del adversario.
Esta es -- no es posible negarlo -- una tarea difícil, que no se puede resolver de golpe. Lo mismo que todo el pueblo se reeduca y se instruye en la lucha en el curso de la guerra civil, nuestras organizaciones deben ser educadas, deben ser reorganizadas sobre la base de lo que enseña la experiencia, a fin de estar a la altura de su misión.
No tenemos la menor pretensión de imponer a los militantes activos una forma de lucha cualquiera inventada por nosotros, ni siquiera resolver, desde nuestro gabinete, la cuestión del papel que una u otra forma de guerra de guerrillas puede desempeñar en el curso general de la guerra civil en Rusia. Lejos de nosotros la idea de ver en la apreciación concreta hecha de una u otra acción de guerrillas una cuestión de tendencia en la socialdemocracia. Pero consideramos que constituye para nosotros un deber contribuir en la medida de nuestras fuerzas a la justa apreciación teórica de las formas nuevas de lucha que la vida hace aparecer; que debemos combatir sin cuartel la rutina y los prejuicios que impiden a los obreros conscientes plantear como conviene esta nueva y difícil cuestión y abordar como es debido su solución.
* Se acusa frecuentemente a los socialdemócratas bolcheviques de asumir una actitud irreflexiva y parcial frente a las acciones de guerrillas. Por esto no será superfluo recoldar que en el proyecto de resolución sobre las acciones de guerrillas (Nƒ 2 de Partinie Izvestia4 e informe de Lenin acerca del Congreso5) el sector de bolcheviques que las defiende ha puesto las condiciones siguientes para su aprobación: no son toleradas en absoluto las "expropiacioncs" de bienes privados; las "expropiacioncs" de bienes del Estado no son recomendadas; sólo son toleradas a condición de que se hagan bajo el control del Partido y de que los recursos sean destinados a las necesidades de la insurrección. Las acciones de guerrillas que revisten la forma de actos terroristas son recomendadas contra los opresores gubernamentales y los elementos activos de las "centurias negras", pero con las condiciones siguientes: 1) tener en cuenta el estado de ánimo de las grandes masas; 2) tomar en consideración las condiciones del movimiento obrero local; 3) preocuparse de no gastar inútilmente las fuerzas del proletariado. La diferencia práctica entre este proyecto y la resolución adoptada en el Congreso de Unificación6 consiste, exclusivamente, en que las "expropiaciones" de bienes del Estado no han sido admitidas.


NOTAS
1 Kadetes ("Los demócratas constitucionalistas"): principal partido burgués de Rusia; partido de la burguesía monárquica liberal, se constituyó en octubre de 1905. Su lider fue P. Miliukov. Encubriéndose con falsas apariencias de democratismo, se llamaron a sí mismo el partido de la "libertad del pueblo", se esforzaban por atraer a su lado a los campeshlos. Aspiraban a conservar el zarismo como una monarquía constitucional. Más tarde, el partido constitucional demócrata se convirtió en un partido burgués del imperialismo. Después de la victoria de la Revolución Socialista de Octubre, los kadetes organizaron complots y sublevaciones contrarrevolucionarias para derrocar la República Soviética.

2 Bezzaglavtsi : organizadores y colaboradores de la revista Bez Zaglavia ("Sin Titulo"), editada en Petersburgo en 1906 por S. N. Prokopóvich, E. D. Kuskova, V. I. Bogucharski y otros. Los Bezzglavtsi se declaraban abiertamente partidarios del revisionismo, apoyaban a los mencheviques y liberales, y actuaban contra la política independiente del proletariado. Lenin llamó a los Bezzaglavtsi kadetes tipo menchevique, o sea, mencheviques tipo kadete.

3 Nóvoie Vremia ("Tiempos Nuevos"): diario que se publicó en Petersburgo desde 1868 hasta 1917. Primero fue liberal moderado, y desde 1876, se trasformó en vocero de los circulos reaccionarios de la nobleza y la burocracia, luchó no solamente contra el movimiento revolucionario, sino también contra el de la burguesía liberal. A partir de 1905 se convirtió en órgano de los centurionegristas. Lenin lo llamaba "modelo de periódico venal". Después de la Revolución Democrático burguesa de Febrero apoyó sin reservas la politica contrarrevolucionaria del gobierno provisional burgués y desató una furiosa campaña contra los bolcheviques. Fue clausurado el 8 de noviembre de 1917 por el Comité Militar Revolucionario adjunto al Soviet de Petrogrado.

4 Partinie Izvestia ("Noticias del Partido"): periódico clandestino del CC Unificado del POSDR, se publicó en Petersburgo en visperas del IV Congreso (de Unificación) del Partido. Sólo aparecieron dos números: el 20 de febrero y el 2 de abril de 1906. La redacción estaba integrada por los redactores del periódico bolchevique (Proletari) y por igual número de redactores de la nueva Iskra menchevique. Representaban a los bolcheviques Lenin, Lunacharski y otros.En Partinie Izvestia se incluyeron dos articulos de Lenin: "La situación actual en Rusia y la táctica del partido obrero " y "La revolución rusa y las tareas del proletariado ", con la firma Bolchevique. (V. I. Lenin, Obras Completas, t. X.) Después del Congreso, Partinie Izvestia dejó de aparecer.

5 Se alude al "Informe sobre el Congreio de Unificación del POSDR" -- Carta a los obreros de Petersburgo. (V. I. Lenin, Obras Completas, t. X.)

6 El IV Congreso (de Unificación) del POSDR se realizo en Estocolmo entre el 23 de abril y 8 de mayo de 1906.Asistieron al Congreso 112 delegados con derecho a voto, en representacion de 57 organizaciones locales del POSDR, y 22 delegados con voz pero sin voto. Las organizaciones nacionales también estuvieron representadas: tres delegados por la socialdemocracia de Polonia y Lituania, tres por el Bund, tres por el partido obrero socialdemócrata de Letonia, un delegado del Partido Obrero Socialdemócrata de Ucrania y uno del Partido Obrero de Finlandia. Además, asistió un representante del Partido Obrero Socialdemócrata de Bulgaria. De los delegados, 46 eran bolcheviques y 62 mencheviques. El Congreso analizó los siguientes principales problemas: problema agrario; apreciación de la situación actual y de las tareas de clase del proletariado; la actitud hacia la Duma del Estado; problema organizativo. La discusión de cada problema provocaba áspera lucha entre bolcheviques y mencheviques. Lenin presentó informes e intervino acerca del problema agrario, de la situación en ese momento, de la táctica respecto a la elección en la Duma, la insurrección armada y otros problemas.La superioridad numérica de los mencheviques, aunque mezquina, determinó el carácter de las resoluciones: con respecto a muchos problemas el Congreso tomó resoluciones mencheviques (resoluciones sobre el problema agrario, la actitud hacia la Duma, etc.). En lo que se refiere a los estatutos, el Congreso adoptó la formulación de Lenin para el articulo 1. Se aprobó una resolución sobre la unificación con la socialdemocracia de Polonia y de Lituania y con el Partido Obrero Socialdemócrata de Letonia, que se incorporaron al POSDR como organizaciones territoriales. Asimismo el Congreso prejuzgó la cuestión de Bund de formar parte de POSDR.Integraban el Comité Central, elegido en el Congreso, tres bolcheviques y siete mencheviques. La Redacción del Organo Central estaba compuesta sólo por mencheviques.El análisis detallado de la labor del Congreso aparece en el artículo "Informe sobre el Congreso de Unificación del POSDR". (V. I. Lenin, Obras Completes, t. X.) "El momento actual y el Congreso de Unificación del Partido Obrero" y "Prólogo del autor al primer tomo". (J. Stalin, Obras, t. I.)

lunes 27 de julio de 2009

En la China revisionista impera el capitalismo salvaje


Obreros de una fábrica china matan a un directivo tras anunciarles un despido masivo
AFP
Un directivo de una empresa siderúrgica de China fue golpeado hasta la muerte por unos trabajadores a los que acababa de anunciar un despido masivo debido a la venta de la compañía, indicaron este lunes una autoridad provincial y la prensa oficial china.
Los empleados de la fábrica de acero Tonghua Iron and Steel, en la provincia de Jilin (noreste del país), mataron a golpes el pasado viernes a Chen Guojun, quien acababa de amenazar con despedir hasta 30.000 asalariados, según el diario China Daily.

Unos 3.000 obreros bloquearon la producción y la emprendieron con Chen, recién nombrado, tras el anuncio de la compra de su planta por el grupo privado Jianlong.
"Chen decepcionó y provocó a los obreros al anunciar que la mayoría se quedaría desempleado en tres días", indicó el China Daily, citando a un policía local, identificado como Wang. "La multitud enfureció cuando Chen hizo saber que el número total de trabajadores se reduciría a 5.000".
Tras haber golpeado al responsable, los empleados se enfrentaron a la policía e impidieron a la ambulancia el acceso al herido. Chen murió el viernes por la noche, tras haber podido ser finalmente trasladado al hospital.
Un portavoz del Gobierno provincial de Jilin, preguntado este lunes por la AFP, confirmó la muerte del responsable, pero no quiso dar más detalles. "El Gobierno provincial de Jilin ha decidido parar la fusión", indicó este responsable, que se identificó como Li. "La policía ha abierto una investigación sobre el asesinato", añadió.

domingo 26 de julio de 2009

O caminho da Guerra Popular no Brasil: A Guerrilha do Araguaia


O presente artigo esta tomado da pagina do MERP.-

Nos finais da década de 60, com o objetivo de libertar o povo brasileiro da opressão da grande burguesia, do latifúndio e do imperialismo e construir o socialismo em nosso país, o então marxista-leninista PCdoB, influenciado pelo “pensamento Mao Tse-Tung”, destaca cerca de 70 militantes
comunistas, em sua maioria jovens estudantes, para se mudarem para o sul do Pará na região de Conceição do Araguaia e prepararem o início da luta armada revolucionária.
A guerrilha do Araguaia, iniciada em 12 de abril de 1972, tem importância histórica transcendental para toda a luta popular e particularmente para o desenvolvimento do movimento revolucionário brasileiro. Esta foi a primeira tentativa empreendida pelos comunistas brasileiros de desencadear a luta armada revolucionária por meio da Guerra Popular Prolongada. O objetivo dos revolucionários brasileiros era o de converter a região do Araguaia, com o inicio da luta armada, em estopim para o desencadeamento de um amplo processo de luta popular pelo poder político.

Nesta heróica e hercúlea batalha jovens como Arildo Valadão (estudante de Física na UFRJ), Walquíria Afonso da Costa (estudante de Pedagogia da UFMG), Helenira Rezende de Souza (estudante de Letras na USP), Idalísio Soares Aranha Filho (estudante de Psicologia na UFMG), Dinaelza Soares Santana Coqueiro (estudante de Geografia na UCSal/Salvador), dentre muitos outros revolucionários, conquistaram a simpatia e a confiança dos camponeses do sul do Pará, atingindo importantes êxitos no trabalho de politização e organização do povo da região.
No entanto, devido às condições do próprio desenvolvimento do movimento revolucionário naquele período, a Guerrilha do Araguaia foi derrotada em finais de 1973/inicio de 1974. Após a derrota da Guerrilha, se deu uma intensa luta política na direção do Partido, acerca da avaliação das causas do revés sofrido no Araguaia, sendo que dois pontos de vista distintos a este respeito se destacaram nos debates ocorridos no Comitê Central do PCdoB.
Ângelo Arroio, membro da Comissão que dirigiu a luta armada, defendia que a causas essenciais que ocasionaram a derrota no Araguaia foram de caráter militar, ligadas às medidas táticas tomadas pela Comissão Militar da Guerrilha no enfrentamento das tropas do exército brasileiro pró-imperialista.
Já Pedro Pomar, também membro do Comitê Central do Partido, defendia que as causas da derrota da Guerrilha não se restringiam às questões relacionadas à tática e a estratégia militar, mas sim a incompreensão por parte do Partido a respeito da concepção da Guerra Popular e a conseqüente incapacidade de realizá-la. Para Pedro Pomar, em que pese o heroísmo dos combatentes que verteram seu sangue pela causa do povo, o Partido não foi capaz de integrar amplamente as massas populares, particularmente o campesinato pobre, à luta armada revolucionária, como se fazia necessário.
Apesar das divergências a respeito do balanço da experiência do Araguaia, estes dois grandes dirigentes comunistas defendiam a necessidade de persistir na Guerra Popular como o caminho da revolução brasileira. No entanto, a camarilha de revisionistas* chefiada dentro do PCdoB por João Amazonas (membro do Comitê Central) sabotou a continuidade do balanço da Guerrilha, aproveitando-se do trágico assassinato de Pomar, Arroio e outros membros do Comitê Central em 1976, no episódio que ficou conhecido como “Chacina da Lapa”.
João Amazonas e demais revisionistas na direção do PCdoB, que agiam sob o mando dos revisionistas chineses, soviéticos e albaneses (protagonistas da restauração do capitalismo em seus países), com o objetivo de impedir a continuidade da Guerra Popular no Brasil, impediram que o conjunto dos militantes do Partido tivesse acesso aos debates ocorridos na direção, a respeito da necessidade de tirar lições dos erros e dar continuidade a política revolucionária dos anos anteriores.

Desta maneira, documentos como “Guerra Popular: Caminho da luta armada no Brasil” (janeiro/1969) da autoria de Pedro Pomar não chegaram às bases e as massas dirigidas pelo Partido.
A partir deste momento, os revisionistas começaram a mudar os rumos da política perseguida pelo Partido, levando o mesmo a se afundar no oportunismo eleitoreiro em que se encontra hoje, no gerenciamento do apodrecido Estado brasileiro, atuando a serviço do imperialismo, dos grandes empresários, banqueiros e latifundiários na gerência de Lula/FMI.
A história demonstra que hoje, mais do que nunca, homenagear os heróicos combatentes do Araguaia é aplicar a consigna de “servir ao povo de todo o coração”, é ser “tropa de choque da revolução”.

Homenagear os heróicos combatentes do Araguaia é resgatar sua verdadeira história tão deturpada pelo oportunismo, pelos monopólios de comunicação e pela academia. Homenagear esta heróica juventude é pôr em prática sua ideologia: propagandear a violência revolucionária como necessidade histórica e o combate a todo o oportunismo, principalmente ao revisionismo, como condição para o avanço da revolução em nosso país e no mundo.
Celebrar os 37 anos da Guerrilha do Araguaia é contribuir com a construção de um verdadeiro movimento estudantil revolucionário em nosso país!
*Revisionismo: corrente oportunista no movimento revolucionário, hostil ao marxismo, mas que se apresenta sob sua bandeira. Recebeu este nome por buscar submeter à “revisão” a teoria marxista. A essência do revisionismo consiste em buscar adaptar o marxismo aos interesses da burguesia. Kruchov e Trotski na Russia, Togliatti na Itália, Teng-Siao-Ping na China e Even Hoxa na Albânia são ícones do revisionismo.


HONRA E GLÓRIA ETERNAS AOS HERÓIS DO POVO!
MORTE AO REVISIONISMO!
REBELAR-SE É JUSTO!

Nuevos blogs maoístas


En estos dias hemos recibido información de varios blogs maoístas de reciente creación .

Se trata de Polemica Internacional MLM, del camarada Martín Acero, cercano a la UOC-mlm de Colombia, en el que podran ver una panoramica de los debates dentro del maoísmo y el nuevo blog maoísta de Euskal herria; Erri Demokrazia.

Saludamos la creación de los mismos haciendo un llamado a nuestros lectores a visitarlos y les deseamos grandes triunfos en su trabajo de difusión del maoísmo como nueva y superior etapa del marxismo-leninismo, particularmente a los camaradas de Euskadi.
Estudiar, defender y aplicar el Marxismo-Leninismo-Maoísmo, principalmente Maoísmo !

Carta del periodico Revolución Obrera a Correo Vermello




Los camaradas de Correo Vermello nos remiten para su publicación la presente carta de respuesta de los camaradas de la UOC-mlm de Colombia.






Colombia, julio 21 de 2009


Camaradas de Correo Vermello y del Comité de Lucha Popular “Manolo Bello” :


Acusamos recibo de su carta fechada julio 2009, y enviada a nuestro buzón el 12 de julio.


Su reconocimiento de la línea de la dirección del PCN-U (m), como una línea derechista y revisionista, resuelve el meollo de nuestro debate, y significa que hemos logrado un grado común de unidad materializado en una nueva victoria del marxismo sobre el revisionismo, contribuyendo en buena hora al aislamiento del partido revisionista de Nepal, derrotado una y otra vez por los comunistas de la India , Irán, Afganistán, EU, Francia, Perú, Chile, Bolivia, Ecuador, Brasil, País Vasco, España, Colombia…
Su pronunciamiento camaradas, ha sido una nueva y magnífica noticia para el Movimiento Comunista Internacional, y un paso más en la lucha que nos hermana por la unidad en una Internacional Comunista de nuevo tipo basada en el marxismo leninismo maoísmo. No podemos más que regocijarnos e invitarlos a que sigan adelante, delimitando y diferenciándose hasta en el detalle, con respecto a esa abjuración y deformación burguesa del socialismo, presentada bajo la etiqueta nacional del Camino Prachanda, y con la pretensión internacional de erigirse en el marxismo del siglo XXI.
Les hacemos esta invitación, porque estando ya interviniendo en la polémica pública contra el centrismo, somos convencidos de que no es posible consolidar y materializar organizativamente la victoria sobre el revisionismo prachandista, si no se vence a sus defensores sutiles y solapados: los centristas. En tal dirección, sabemos a conciencia que dentro de las divergencias que subsisten entre nosotros, se entreveran todavía puntadas de vacilación y tolerancia hacia el revisionismo prachandista, por lo cual nos vemos en la obligación comunista internacional de aprovechar esta carta para hacerles caer en cuenta, del peligro que encierra, seguir sosteniendo posiciones que en esencia son afines al centrismo, sobre algunos aspectos concomitantes con el asunto central de la polémica, posiciones de las cuales, algunas incluso se ven reflejadas en su última carta.
Tal es el caso de nuestra diferencia respecto a la posición del Movimiento Revolucionario Internacionalista MRI en esta polémica, a pesar de que podamos tener identidad en su valoración histórica hasta el momento cuando de su seno irrumpió el revisionismo prachandista. Camaradas: defender o no al MRI, deriva hoy y es una implicación directa de la posición que se tenga en la lucha contra el revisionismo prachandista.
De la misma manera, vemos otras divergencias tácitas en apartes de su última carta. Por ejemplo lo de “…tomando el maoísmo como principal…”; ese ha sido precisamente el ropaje bajo el cual se presentó el revisionismo del siglo XXI, y desde el cual abjura de la ciencia del marxismo leninismo maoísmo, como ciencia íntegra, coherente y exacta, en palabras de Lenin. También dicen ustedes:“…hacen que sea ahora el PCN-U(m) el que tendrá que explicar sus posiciones al conjunto del MCI”, pero camaradas: acaso se necesitan explicaciones de un partido degenerado, renegado y traidor, cuando bien sabemos por la experiencia del movimiento comunista internacional que la discusión, la crítica y autocrítica no es el método para tratar las contradicciones con los enemigos, y el oportunismo es eso: enemigo antagónico, marxismo falso, burguesía embozada de comunista. Igual ocurre con lo de “Estamos seguros que las fuerzas revolucionarias dentro y fuera del Partido repudiarán la línea negra revisionista y capituladora…”, como si todavía guardaran esperanzas en la oposición dentro del PCN-U (m), como si no se hubiesen convencido que ese partido se desnaturalizó, degeneró, dando su golpe traidor precisamente a la cabeza del Movimiento Comunista Internacional representada entonces por el MRI, y a la vanguardia de la Revolución Proletaria Mundial, representada entonces por la victoriosa guerra popular en Nepal. Que renacerá y triunfará la revolución en Nepal, ¡no hay que dudarlo!, pero su vanguardia ya no podrá florecer de las entrañas del partido revisionista, sino de los auténticos comunistas de Nepal que se atrevan a negarlo.
Pensamos que divergencias como estas, ya no son de la lucha directa entre el marxismo y el revisionismo prachandista, sino que son divergencias más propias de la lucha contra el centrismo internacional, a través del cual, en última instancia, las podridas teorías del revisionismo prachandista siguen encontrando aliento y soporte teórico.
Los convidamos camaradas a que aprovechemos la unidad fundamental alcanzada en el repudio al revisionismo prachandista, para profundizar esa delimitación de campos, ahora bajo la forma de la lucha contra las posiciones centristas. Desde luego, seguimos considerando que nuestra discusión es entre marxistas, y con gusto aceptamos su invitación a mantener vigente la relación basada en el respeto y la mutua confianza entre comunistas.
También en su última carta advertimos su airada protesta, respecto a que nunca defendieron lo de “democracia o socialismo del siglo XXI” como “superación del marxismo”, pero deben comprender camaradas, que cómo más se podía entender, que en una polémica alrededor de la línea adoptada del PCN (M), ustedes le dieran respaldo incondicional y la exaltaran como aplicación viva del marxismo a las condiciones concretas de Nepal, mientras descalificaban nuestras críticas marxistas como “recitado de "mantras" de citas”, “letra muerta” y “peligroso estilo unilateral que se inició en la III Internacional ”, como puede corroborarse en su carta del 13 de febrero de 2008.
No podemos dar por terminada esta carta, sin hacer mención a su reclamo de que “simplemente descalificamos sus argumentos”. No es esa nuestra línea de conducta en la lucha teórica en la cual consideramos no hay enemigo pequeño; pero debemos reconocer que algunos interrogantes y varias diferencias suscitadas en nuestro anterior intercambio epistolar –caso por ejemplo de la referida a la lucha pública en el MCI– no hemos sido capaces de abarcarlos y desarrollarlos en esta discusión, tal vez debido a nuestro interés de hacerla pública, lo cual ha chocado con las limitaciones de nuestro periódico, de por sí no la herramienta más apta para la polémica, con reducido espacio y dificultades en su regularidad; pero creemos que algunas cuestiones fueron tratadas en la Revista Negación de la Negación No. 3, y ahora en la Revista Negación de la Negación No. 4 próxima a editarse. Como pueden ver, la limitación tiene mucho que ver con la capacidad material de nuestra organización, todavía en proceso de aprender a “tocar el piano con los diez dedos”; no obedecen a una actitud de desprecio y descalificación a priori de sus argumentos ante lo cual su crítica es subjetiva. Lo del llamado sobre ciertos visos de arrogancia en nuestro estilo, lo agradecemos, nos comprometemos a examinarlo y a corregirlo donde lo detectemos, y de una vez lo tomamos como advertencia.

Nos suscribimos,
Periódico Revolución Obrera
Unión Obrera Comunista (MLM)

miércoles 22 de julio de 2009

Carta abierta del CLP "Manolo Bello" a los comunistas canarios



Carta abierta a los comunistas canarios
22.07.09
Partido Revolucionario de
los Comunistas de Canarias.
Canaria.

Apreciados camaradas:

El objeto de la presente es manifestarles nuestra critica ideológica, fraternal, entre comunistas, del articulo titulado “La unificación de los comunistas en torno a la consigna de la República Socialista Canaria” cuyo autor es vuestro Secretario General Pedro Brenes.
El articulo analiza las causas de la existencia de varias organizaciones comunistas en Canarias y plantea la necesidad del debate y la unificación de las mismas.
Queremos manifestar nuestra sorpresa cuando el camarada Brenes pasa de puntillas sobre las causas de la lucha contra el revisionismo con la siguiente frase; Colaboraron también en la división y la dispersión de los comunistas la absurda rivalidad entre los grandes partidos soviético y chino y sus intentos por controlar el movimiento comunista mundial.
Esta afirmación denota una total incomprensión de lo que represento la gran lucha contra los revisionistas soviéticos y sus seguidores en la RPCh y en el resto del mundo incluido el Estado español. No se trato de una absurda rivalidad entre partidos para controlar el MCI, se trato de una lucha, a vida o muerte, entre dos caminos, el Socialista y el Capitalista, entre dos lineas, la Revisionista y la revolucionaria continuadora de Marx y Lenin, en esencia, entre el proletariado y la burguesia
Sin hacer un balance justo de esta gran lucha, sin asumir la critica al revisionismo difícilmente podrán encontrar los comunistas revolucionarios en Canaria el camino de una unidad solida, muy lejos de una simple e inestable unidad basada en el ecpticismo. No podran encontrar las causas de la división entre comunistas y no podrán deslindar con elementos derechistas, renegados, arribistas y oportunistas del tipo Carrillo, Krouchev o Teng Siao-Ping
Les invitamos sinceramente a estudiar a fondo este periodo luminoso de lucha y transformación revolucionaria, sin prejuicios, con la mente abierta a los debates y barriendo toda la basura que años de discursos revisionistas hayan acumulado en las conciencias. Lucha ideológica, activa, permanente. No de simples mantras para tranquilizar las conciencias.
Sin una ideología revolucionaria no hay movimiento revolucionario, nos enseña el camarada Lenin
¡ Sigamos sus enseñanzas de manera viva!
Nosotros somos una pequeña organización comunista galega que comparte la necesidad de la autodeterminación e la independencia de los pueblos con los hermanos canarios, no pretendemos dar lecciones, somo humildes alumnos, pero no queremos actuar como eclípticos liberales a la hora de defender la ideología del proletariado.
Saudos vermellos dende Galiza /Saludos rojos desde Galiza:

Comité de loita popular “Manolo Bello”*
*Nuestro comité tiene el nombre de un joven comunista galego asesinado en la cárcel de A Coruña por los franquistas, tras ser detenido luego de participar en la ejecución de un conocido esbirro fascista.

martes 21 de julio de 2009

Reino Unido: Lo reconocen sin sonrojo


Sólo los británicos ricos acceden a profesiones, dice un informe
Reuters
Sólo los hijos de las familias británicas más ricas pueden disfrutar de carreras en las mejores profesiones como el derecho y la medicina, debido a unas barreras sociales cada vez más impenetrables, señaló el martes un informe encargado por el Gobierno.
El estudio, dirigido por el ex ministro laborista Alan Milburn, señaló que en muchas profesiones hay una "mentalidad de tienda cerrada" que excluye a los jóvenes de familias de bajos y medios ingresos.
"Francamente, hay demasiados chicos ahí fuera de familias de ingresos medios que son inteligentes (...) y que ahora quieren seguir adelante para tener una carrera profesional de primer nivel, pero no tienen los contactos adecuados, puede que no hayan ido a la escuela adecuada, quizá no han tenido la oportunidad de ir a la universidad, y todo eso tiene que cambiar", afirmó Milburn a la radio de la BBC.
El informe "Justo acceso a las profesiones", señala que el "nacimiento, y no la valía" se ha convertido en un factor más importante para decidir las oportunidades de una persona en la vida y que las profesiones se han vuelto cada vez más exclusivas socialmente, abiertas a un número menor de personas.
Así, el 75 por ciento de los jueces, el 70 por ciento de los directores financieros y el 45 por ciento de todos los funcionarios de alto nivel han ido a escuelas privadas, aunque sólo el 7 por ciento de la población se educa en estos centros.
De hecho, aquellos que alcanzan empleos "profesionales" han crecido en una familia más rica en siete de cada 10 hogares, un porcentaje que se eleva a cinco de cada seis en el caso de los futuros médicos. A su vez, los periodistas proceden de familias más adineradas en tres de cada cuatro casos.
Sin embargo, Milburn indicó que el gran aumento de este tipo de empleos en un futuro cercano - ya que se necesitarán hasta siete millones de nuevos profesionales para 2020 - ofrece la oportunidad de que se produzca una segunda ola de ascensión social, similar a la situación que se produjo tras la Segunda Guerra Mundial.
El informe hace 88 recomendaciones como la apertura de becas a más personas, una mejora de la asesoría a los jóvenes sobre sus carreras y hacer que tanto las actividades extraescolares como los títulos universitarios sean más accesibles.
También debe iniciarse una campaña para fomentar las aspiraciones y que se permita a los padres escoger mejores escuelas para sus hijos.
Milburn señaló que los esfuerzos realizados por gobiernos laboristas en la última década por mejorar las escuelas han ayudado, pero que quedan cosas por hacer.
"Nos las hemos arreglado para elevar el techo de cristal, pero en realidad no lo hemos atravesado", admitió.
Por su parte, los colegios profesionales como el que agrupa a los abogados dieron la bienvenida al informe, si bien la Asociación Médica Británica señaló que los "devastadores" gastos de estudiar medicina vuelven la carrera imposible para jóvenes pobres.

Venezuela : Critica a Douglas Bravo

NOTAS ABIERTAS (para la necesaria discusión)

Del Comandante Magoya al Comandante Douglas Bravo.

Viejo amigo, paisano y camarada Douglas Bravo:

Me sumo al malestar causado por tu humillante aparición en el canal imperialista de Globo Visión. Prestándote a una entrevista que solo perseguía utilizarte como bandera de la contra revolución, para beneficio de la más recalcitrante derecha que azotó y sigue azotando al pueblo humilde de nuestra patria.
Fue triste verte ensalzado de manera burlona por aquella periodista que jamás tuvo escrúpulo para evitar que expresaras tu pensamiento, manejándote a su antojo, y -como a un títere-, poniéndote a decir lo que a ella y a su canal le interesaba que dijeras.
Con justificada indignación, reaccionó un vasto sector de revolucionarios provenientes de la corriente histórica formada en la década de los sesenta. No era para menos ante semejante actitud jamás esperada de ti.
En lo personal, siempre fui un respetuoso y ávido oidor de tus reflexiones y opiniones independientemente de compartirlas o no. Puesto que de por medio privaba la Valoración que he hecho de tu condición revolucionaria (la que nunca había puesto en duda).
Pero es la hora de la confrontación ideológica. De las respuestas contundentes a quienes, desde el campo de la izquierda o la derecha, pretenden desvirtuar el innegable proceso revolucionario que hoy acontece en nuestra América y más particularmente en nuestra patria.
Proceso que acusa defectos, si; que a momentos se muestra incongruente haciendo resaltar las debilidades o flaquezas, propias de todo desenlace dialéctico, cuando estallan las contradicciones históricas de una civilización... de una sociedad dada.

I.
Sin embargo, desde todos los puntos del análisis crítico que podamos y debamos hacer, no hay duda que el impulso es revolucionario. El afán es el de transformar la vieja y opresora estructura capitalista, en una nueva y humanista estructura socialista.
La gesta revolucionaria armada de los años sesenta, inauguró la cuarta gran conmoción político-social-militar-cultural de nuestro continente. Cuba marcó el camino. y a excepción del victorioso pueblo cubano, el resto no pudimos derrocar por la vía directa de las armas al viejo régimen burgués. Sin embargo, no en vano regamos el camino de mártires. La honda huella que dejaron sus cuerpos luminosos, abrieron paso a otros caminos. A otras estrategias. A esta vía, tal vez menos cruenta (hasta donde sea posible), pero igualmente decidida a hacer una revolución a costa del mayor sacrificio. Seguramente será este un camino de gruesas complejidades. De nuevos y aumentados retos políticos. Pero ciertamente un camino posible; un camino viable, si sabemos comprender y asumir sus postulados, o mejor dicho, sus particularísimas leyes dialécticas
Afirmar que "este gobierno es peor que el capitalismo más perverso y atrasado" es sin duda una opinión desprovista de seriedad ideológica. Más bien sesgada al oportunismo político
Aseverar que "Aquí de lo que se trata es del enfrentamiento de dos burguesías: la clásica y la nueva, para disputarse la renta petrolera" es otra infantilada más, quizás elucubrada en chácharas de restauran.
El inventado "Movimiento Campesino 17 de Abril" es un ensayo sin sentido, ya que no tiene resonancia en esa masa social, puesto que no nace de ella, sino más bien de un. laboratorio manejado por el diminuto grupo político que diriges. Es evidente que solo trata de manipular las demandas reivindicativas de pequeños colectivos campesinos, empujándolos, como carne de cañón, a la invasión de fincas, no de grandes latifundistas, sino más bien de pequeños y medianos productores que están con el proceso, o a invadir predios ya asignados a pequeñas cooperativas de campesinos sin tierra, con el único [m de generar enfrentamientos violentos entre campesinos y finqueros o entre los propios campesinos.
,/
¿Que este es un gobierno represor, violador de los derechos humanos? ¿Qué aquí se vive en una represión total? Vaya ridícula mentira que solo intenta ganar adeptos y aplausos del campo enemigo disociado
Camarada Douglas: Aquí no hay condiciones para una huelga general. Ni objetivas, ni subjetivas. Tampoco para una insurrección popular. El pueblo está con Chávez. Igual que muchísimos hombres y mujeres de la vanguardia revolucionaria. Y si es que intentaren reeditar el paro oligárquico del 2002, pues, cámara piénselo bien. La oligarquía ya no tiene el poder que tuvo para ese entonces, y quienes aquí militamos estamos dispuestos, como ayer, a empuñar las armas para defender el avance y profundización del proceso revolucionario frente a cualquier enemigo.
No nos tome por ingenuos ac1amadores del Comandante Chávez. Venimos como usted, de la misma corriente histórica. Sabemos como usted, lo que está en juego. Conciente estamos de los peligros que en la presente fase nos toca sortear. Pero sépalo, y no se llame a engaños, creemos en la honestidad y capacidad orientadora del líder, (mas de una vez lo ha demostrado) por encima de imperfecciones y errores cometidos.
Para enfrentar la corrupción, el chavismo militar acomodaticio, el oportunismo político, el burocratismo funcionarial y los infiltrados del campo enemigo, no hay que estar del lado contrario al proceso. Es aquí donde debemos librar el combate político e ideológico.
Y aquí donde debemos triunfar.

Comandante Magoya

¡ Cañonear el cuartel general de la burguesia ! Mao Tse-tung


CAÑONEAR EL CUARTEL GENERAL DE LA BURGUESÍA

(Mi primer "Dazibao")


"¡Qué buenos son el primer dazibao marxista-leninista del país y el artículo del comentarista de Renmin Ribao!
Recomiendo a los camaradas que vuelvan a leerlos. En los últimos cincuenta y tantos días, sin embargo, algunos camaradas dirigentes, tanto de los organismos centrales como de los locales, han actuado en un sentido diametralmente opuesto. Adoptando la reaccionaria posición de la burguesía, han ejercido una dictadura burguesa y reprimido el impetuoso movimiento de la gran revolución cultural proletaria. Han trastocado lo justo y lo erróneo y llamado negro a lo blanco, han cercado y atacado a los revolucionarios, han sofocado las opiniones diferentes a las suyas e impuesto un terror blanco, y se sienten muy satisfechos de ello.
Han inflado la arrogancia de la burguesía y han mellado la moral del proletariado.
¡Que infamia! Visto en su conexión con la desviación de derecha de 1962 y en la tendencia errónea de 1964, "izquierdista" en la forma derechista en la esencia, ¿no nos mueve esto a reflexionar seriamente?"


Nota. (1) Diario del Pueblo, 2 de junio de 1966

lunes 20 de julio de 2009

"Nepal: Ruge el viento de derechas". Un articulo de Martín Naya para Correo Vermello



Nepal: Ruge el viento de derechas.

Con la caida del primer gobierno republicano presidido por el dirigente del PCN-U (m), camarada Prachanda, la deriva derechista en la política nepalí, se ha acentuado con la confirmación del general Katawal en la dirección del antiguo ejercito feudal por parte del actual gobierno de coalición derechista del premier Kumar Nepal y su insistencia en reitegrar el EPL en la vida civil.

Mientras en las filas revolucionarias reina la confusión, los derechistas, incluido el odiado ex-rey Gyanendra, lanzan todo tipo de improperios contra la guerra popular, el EPL o contra la ocupación de tierras por los campesinos pobres. En un inusitado alarde de arrogancia el satrapa Gyanendra publicó en un diario de la capital unas declaraciones en la que calificaba de desastrosa la situación del país y afirmaba que “él no toleraria su desmembración”.
Por su parte el Kornilov nepalí, Katawal, aparecía públicamente repartiendo dinero a familias pobres del ejercito feudal.
Es evidente que se están preparando para el golpe definitivo contra los escasos logros de la revolución democrática con el apoyo de las potencias imperialistas. principalmente la India.
El PCN-U(m) después de la reunión del Politburó, de primeros de julio, tiene ahora reunido su Comité Central. En ambas reuniones se ha criticado duramente la linea política seguida Lista numeradapor sus dirigentes en el gobierno de coalición y su linea de acuerdos con la burguesía.
Bhaburan Bhatttarai ha sido acusado de impulsor de esta política conciliadora derechista y de delirios reformistas por su pretensión de convertir a “Nepal en la Suiza de Asia”. Así mismo se ha criticado a Prachanda por su posición de conciliación con la misma. Su documento de 19 hojas fue duramente criticado y enmendado y su dirección presidencialista puesta en cuestión, por la decisión del Comité Central de impulsar la dirección colectiva en los órganos de dirección.
No solo las criticas vienen de dentro del partido, el reconstituido PCN(m) presidido por el veterano dirigente maoísta Matrika Yadav acuso de revisionista a la dirección actual del PCN-U(m) en una rueda de prensa, los pasados dias, con motivo del ingreso en el nuevo partido maoísta de 50 miembros y cuadros del Ejercito Popular de Liberación.
También a primeros de julio se conoció una extensa carta abierta de la dirección de los maoístas de la India a los maoístas nepalies en la que se califica de derechista e incluso de revisionista las posiciones de la actual dirección del PCN-U(m). En el mismo sentido se han pronunciado la mayoría de las organizaciones maoístas internacionales destacando las criticas del PCR.USA, miembro del comité de dirección del MRI y conocido sostén internacional del PCN-U(m).
Para enfrentarse a los nuevos retos el PCN-U(m) tiene que abandonar de forma definitiva la política de conciliación con la burguesía, depurar a los dirigentes reformistas y retomar el camino de la Revolución de Nueva Democracia aunque ello implique el re-inicio de la guerra popular pues todo indica que, mas temprano que tarde, la cuestión del Poder, del poder de clases, se resolverá por medio de las armas en Nepal.

Martín Naya.
Julio 2009

viernes 17 de julio de 2009

Declaración del PCm-Italia sobre la situación en Nepal


declaration


Per chiarezza la posizione di proletari comunisti -PCm Italy in merito alla situazionein Nepal è basata sulla parola d'ordine che segue ormai da alcuni mesi


-con la rivoluzione nepalese e con i maoisti nepalesi impegnati nelloscontro tra rivoluzione e controrivoluzione in Nepal, nella fase complessae difficile di lotta per la repubblica di nuova democrazia in marcia versoil socialismo;


in questo quadro noi non appoggiamo la posizione del Presidente Prachanda,ma quella dei compagni e dirigenti che nel Partito Comunistra Unificato del nepal propongono un'altra linea nella situazione attuale e cioè i compagniKiran e Gaurav che pensiamo diverrà presto maggioritaria nel partito esopratutto nella rivoluzione nepalese e tra le masse nepalesi


per questo siamo stati e continuiamo ad essere favorevoli a una campagna euna iniziativa internazionale e nazionale condotta con un comitato ad hoc che inviti ilcompagno Gaurav in Italia e in Europa per una grande iniziativa pubblicastiamo lavorando anche autonomamente su questa strada per i prossimi mesi

proletari comunisti -PCm Italy

miércoles 15 de julio de 2009

De Berntein a Liu Chao-Chi


Tomado do xornal A Nova Democracia, parecenos un artigo oportuno na loita contra os vellos e novos revisionistas.

De Bernstein a Liu Chao-Chi
Kao Jung


A "teoria das forças produtivas" é uma tendência ideológica do revisionismo internacional. Segundo esta "teoria", a revolução socialista é absolutamente impossível em um país onde o capitalismo não está altamente desenvolvido, onde as forças produtivas não alcançaram um alto nível e a economia rural é dispersa e atrasada. Segundo ela, o socialismo se produzirá naturalmente no caso de se permitir que o capitalismo se desenvolva plenamente primeiro e que as forças produtivas se tenham desenvolvido enormemente.
Há mais de meio século, de Bernstein, Kautsky, Trotsky a Chen Tu-siu e Liu Chao-chi, este punhado de renegados do proletariado quiseram fazer esta teoria absurda passar por materialismo histórico, usando-a como argumento teórico para se opor à revolução proletária.
Não foi por acaso que a "teoria das forças produtivas" tenha surgido no fim do século XIX e princípio do século XX. Então, o capitalismo mundial havia se desenvolvido até sua etapa agônica, ou seja, a etapa do imperialismo, na qual a revolução proletária passou para a ordem do dia. Para satisfazer as necessidades dos imperialistas, os revisionistas de velho tipo da II Internacional — Bernstein, Kautsky e Cia. — espalharam esta falácia com a intenção de se opor e estrangular a revolução proletária a partir do seio do movimento operário.
Bernstein foi o primeiro a apresentar esta falácia em 1899, em seu livro As premissas do socialismo e as tarefas da social-democracia. Ele sustentou que o capitalismo poderia entrar pacificamente no socialismo à medida que as forças produtivas sociais se desenvolvessem altamente. Portanto, disse, a revolução pela força armada se converteria em pura fraseologia. Declarou arbitrariamente que a vitória do socialismo só podia depender do progresso geral da sociedade, em especial do aumento das riquezas sociais ou do crescimento das forças produtivas sociais, acompanhados do amadurecimento da classe operária em termos de conhecimentos e moralidade. Concluiu: quanto ao sistema capitalista, não se deve destruí-lo, mas fomentar seu desenvolvimento.
O renegado Kautsky tampouco economizou esforços por preconizar a reacionária "teoria das forças produtivas". Em seu livro O caminho para o poder, escrito em 1909, alegou que apenas onde o modo capitalista de produção estivesse altamente desenvolvido, existia a possibilidade de transformar, mediante o poder estatal, a propriedade capitalista dos meios de produção em propriedade pública.
Lênin empreendeu repetidas e enérgicas lutas contra a reacionária "teoria das forças produtivas" antes e depois da Revolução Socialista de Outubro. Destacou que a vitória da revolução socialista seria conquistada primeiro na Rússia, o elo débil do mundo capitalista. O triunfo da Revolução de Outubro confirmou plenamente a certeza da brilhante conclusão de Lênin.
Depois da vitória da Revolução de Outubro, Kautsky continuou esgrimindo a desgastada arma da "teoria das forças produtivas". Tornou-se ainda mais desenfreado ao se opor à Revolução de Outubro e a que o povo soviético seguisse o caminho socialista. Fechando os olhos para a realidade, Kautsky inclusive clamou, em 1930, que a revolução que havia ocorrido na Rússia só podia servir para abrir o caminho para o pleno desenvolvimento do capitalismo, e que, apenas quando o capitalismo estivesse altamente desenvolvido seria possível estabelecer uma sociedade socialista.
Portanto, alegou, os países industrializados da Europa Ocidental precederiam inevitavelmente os países europeu-orientais em sua marcha para o socialismo. Também cacarejou que sem um nível educacional relativamente alto nem uma indústria altamente desenvolvida não era possível em absoluto conseguir e manter uma produção agrícola massiva e, por conseguinte, a coletivização agrícola na União Soviética não era mais que um experimento descabido, que encontraria definitivamente o fracasso. Isto queria dizer que devido ao atraso das forças produtivas, o proletariado russo não podia manter em suas mãos o poder que havia tomado, tendo que deixar que a burguesia o dominasse.
Herdando a "teoria das forças produtivas" apregoada por Bernstein e Kautsky, Trotsky também atacou furiosamente a teoria de Lênin acerca de que a vitória do socialismo era possível primeiro em um país, e atacou a Revolução de Outubro. Em 1922, em seu epílogo a O programa de paz, Trotsky delirou, dizendo que a Rússia não havia alcançado ou nem sequer se aproximado da etapa de estabelecer uma sociedade socialista..., e que o socialismo seria possível apenas quando existisse uma base de forças produtivas desenvolvidas e prósperas.
Afirmou além disso que um ascenso real da economia socialista na Rússia se tornaria possível só depois que o proletariado triunfasse em vários dos mais importantes países europeus. Isto queria dizer que a União Soviética, que se encontrava atrasada economicamente, não estava qualificada para construir o socialismo. Tal falácia estava destinada, na essência, a criar uma opinião pública contra-revolucionária para uma restauração capitalista na União Soviética.
O grande mestre Lênin condenou de maneira veemente estes argumentos peregrinos. Sublinhou repetidas vezes o enorme papel que a revolução desempenhava no desenvolvimento da produção e que a tomada do poder e a mudança das relações de produção desempenhavam na promoção do desenvolvimento das forças produtivas. Assinalou incisivamente que, com o Partido Bolchevique, com sua consolidada aliança operário-camponesa e sob a direção de dito Partido, era inteiramente possível converter a Rússia em um poderoso país socialista depois da revolução. Disse: "Por que, então, se para implantar o socialismo é necessário determinado nível cultural (ainda que ninguém possa dizer qual é esse determinado "nível cultural"), não podemos começar pela conquista, pela via revolucionária, das premissas necessárias para obter este determinado nível e "depois", baseados no poder operário e camponês e no regime soviético, empreender a tarefa de alcançar os demais países?" além disso, ao criticar agudamente os partidários da "teoria das forças produtivas", expressou: "Mas o entendem [o marxismo] de uma maneira fartamente pedante. Não compreendem o principal dele: precisamente sua dialética revolucionária".
A renegada camarilha revisionista soviética traiu completamente o marxismo-leninismo e restaurou o capitalismo em todos os aspectos na União Soviética. Por suas necessidades contra-revolucionárias alegaram que, sob condições socialistas, a economia é mais importante que a política e que a questão da produção devia ser colocada em primeiro lugar, devia ocupar o centro de todas as atividades da organização do partido e devia preceder a todos os trabalhos de organização do partido. Tal disparate não é mais que uma reprodução da "teoria das forças produtivas" proposta pelos revisionistas de velho tipo.
A "teoria das forças produtivas" na China foi primeiro preconizada pelo renegado Chen Tu-siu. Em 1923, na sua obra A revolução nacional chinesa e todas as classes, recalcou unilateralmente que na China, "a indústria se encontra em sua infância e a cultura atrasada" e que "inclusive a burguesia ainda é muito infantil". Se opôs freneticamente a que o proletariado dirigisse a revolução e tomasse o poder. Vociferou: "Sob circunstâncias normais, o poder estará naturalmente nas mãos da burguesia logo depois do êxito da revolução nacional". Inclusive em 1938, cacarejou que "ainda existia bastante espaço para o desenvolvimento do capitalismo na China". Dizendo isso, esperava em vão liquidar no fundamental a revolução.
Tomando o legado dos renegados Bernstein, Kautsky, Trotsky e Chen Tu-siu, o renegado, agente do inimigo e vende-operários Liu Shao-chi apregoou constantemente a reacionária "teoria das forças produtivas". Combateu a revolução proletária e a ditadura do proletariado e cometeu crimes monstruosos.
O grande líder Presidente Mao nos ensinou: "O sistema socialista terminará por substituir o sistema capitalista; esta é uma lei objetiva, independentemente da vontade do homem". Aqueles que tratam de impedir o avanço da história não terão um bom fim. Assim como seus sucessores Bernstein, Kautsky e Chen Tu-siu, Liu Shao-chi foi afogado pela poderosa torrente histórica.

(Publicado en Pekín Informa, nº 38, setembro de 1969).

lunes 13 de julio de 2009

INDIA: Importante victoria de la guerrilla maoísta.


Nos remite Correo Vermello esta importante noticia de la Guerra Popular en la India.


New Dheli, 12.07.09

Según informan agencias noticiosas internacionales se ha producido un importante combate entre fuerzas de la guerrilla comunista y unidades para-militares en el Estado de Chhattisgarh.

El combate se inicio al emboscar con explosivos, los maoístas, el comboy de las fuerzas reaccionarias en una carretera de una zona boscosa del distrito de Rajnandgaon.

Las fuerzas reaccionarias fueron desbandadadas y aplastadas por las unidades comunistas que les causaron mas de 30 bajas mortales entre ellas la del superintendente de la policia del distrito, un conocido y cruel torturador.

Las unidades guerrileras se retiraron, sin bajas, luego de capturar abundante armamento y municiones.

domingo 12 de julio de 2009

Nueva carta de Correo Vermello a los maoístas de Colombia.


A continuación publicamos una carta auto-critica de los camaradas de Correo Vermello a los camaradas de la UOC-mlm de Colombia. El Comité de Redacción de DR tambien la suscribe.



UOC-mlm
Semanario Revolución Obrera
Bogota
Colombia
Apreciados camaradas:
A lo largo de estos años (desde octubre del 2007) hemos estudiado atentamente sus criticas y posiciones en este crucial debate sobre la Revolución en Nepal, como parte de la Revolución Proletaria Mundial, asi como sus posiciones sobre MRI por su falta de dirección en esta crisis de nuestro movimiento.
Hemos desarrollando una dura lucha contra cualquier posición ecléctica en nuestras filas tomando el maoísmo como principal para desprendernos de todo rastro de dogmatismo hoxhista o de oportunismo revisionista.
Este debate nos ha permitido comprender y profundizar sobre las cuestiones que estan en juego en la lucha de lineas en Nepal.
Les agradecemos sinceramente su rigor y la publicación del mismo en su semanario Revolución Obrera que por nuestra parte hemos publicado, en su mayoría, en Dazibao Rojo gracias a la colaboración de los camaradas de esta pagina.
Hemos concluido que sus criticas y posiciones, en su mayoría, son justas y correctas aunque a veces teñidas de arrogancia ultra-izquierdista y otras erróneas, que no compartimos, como su posición sobre el MRI.
A lo largo de estos años de debate son muchos e importantes los acontecimientos desarrollados y el conocimiento de los mismos que nos permiten, ahora, tener claridad para tomar una posición critica con la linea derechista y revisionista instalada en el PCN-U (m) por su dirección .
Fruto también de este debate es nuestra Declaración del 1º de Mayo 2009 en la que tomamos posición junto a la fuerzas revolucionarias frente a cualquier tipo de revisionismo y manifestamos nuestro compromiso con el Maoísmo y la Revolución en Nepal o en cualquier parte del mundo.
También han sido decisivas el conocimiento publico del las posiciones criticas de los camaradas del PCR-EE.UU. del PC de Iran (m-l-m), del PC de la India (m) y del PC maoísta de Afganistán, que hacen que sea ahora el PCN-U(m) el que tendrá que explicar sus posiciones al conjunto del MCI.
Por otra parte queremos dejar muy claro que si bien nos auto criticamos por nuestra confianza, de base idealista, en la dirección del PCN-U(m) en ningún momento hemos apoyado tesis como la "superación del Marxismo" o "la Democracia o el Socialismo del siglo XXI" como parece desprenderse de su ultima carta, insulto gratuito y falsedad injustificada entre camaradas.
Lean con atención nuestras cartas, por favor!.
Nosotros aunque no comprendíamos ni compartíamos la profundidad de sus criticas. las debatimos y las estudiamos, no como hicieron Uds. en mas de una ocasión, que simplemente descalificaban nuestros argumentos como es el caso de los últimos sobre la cuestión el multipartidismo o el método de acercarse al conocimiento de los hechos. Tampoco han contestado porque no consideran valido el criterio que siguió el PCCh basado en no hacer publicos los debates según el criterio expuesto en el documento sobre la linea general del MCI de junio de 1963 en su punto Nº 25.
Deben uds. corregir ese estilo arrogante !
Aunque aceptábamos, cándidamente, que determinados giros tácticos tendrían una explicación posterior, veíamos con preocupación los acuerdos de paz, el desarme del EPL asi como la disolución de los órganos de poder popular. Esto fue evidente en todo momento en nuestros argumentos.
Nuestra posición base de 4 puntos, aunque justa, ha quedado superada por esta crucial lucha de lineas y la necesidad de deslindar públicamente con aquellos que trafican con el maoísmo para sus fines reformistas y burgueses.
Hoy el revisionismo y el reformismo en las filas del PCN-U(m) no ha resuelto ninguno de los principales problemas de la Revolución Democrática y se enfrenta a una cada vez mas organizada y audaz resistencia de los sectores feudales y de sus amos las potencias imperialistas, conduciendo al Partido por el camino de su liquidación.
Estamos seguros que las fuerzas revolucionarias dentro y fuera del Partido repudiaran la línea negra revisionista y capituladora retomando el luminoso sendero de la Revolución de Nueva Democracia que abandono la camarilla de renegados que dirige actualmente el PCN-U (m).
La solución de la cuestión del Poder por las armas no tiene discusión, para un marxista, mas también es cierto que el arsenal de la Guerra del Pueblo tiene muchas armas y cada aplicación concreta tiene que resolver nuevas y antiguas contradicciones dando origen a nuevos conocimientos en la ciencia de la Revolución. Sobre esta cuestión tenemos que tener una especial vigilancia frente al dogmato-revisionismo y su afán de hacer del marxismo letra muerta.
Les reiteramos nuestro agradecimiento por la claridad de sus posiciones y esperamos mantener vigente una relación basada en el respeto y la mutua confianza entre comunistas.
Saudos vermellos:
Galiza, Julio del 2009

Comité de Loita Popular “Manolo Bello”
Correo Vermello, distribuidora.

sábado 11 de julio de 2009

Articulo del Revolution del PCR-EE.UU.

Aunque somos concientes de la dificultad de leer una entrada extensa consideramos que la importancia del debate hace necesaria su publicación en una sola entrada.

Sobre lo que pasa en Nepal y lo que está en juego para el movimiento comunista: Cartas del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, al Partido Comunista de Nepal (Maoísta), 2005-2008 (con una respuesta del PCN(M), 2006)

Hoy muchas personas en el mundo se están preguntando cómo evaluar los recientes sucesos respecto a la revolución de Nepal donde, después de diez años de una inspiradora guerra popular dirigida por el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) (PCN[M]), esa guerra ha tocado fin, el PCN(M) hoy es el Partido principal en la recién elegida Asamblea Constituyente y el presidente del Partido, Prachanda, es el primer ministro del gobierno. ¿Representa la actual trayectoria en Nepal y el camino que ha tomado el PCN(M) una cosa nueva histórica, una victoria y un adelanto importante en el avance de la revolución comunista en el siglo 21, como han sostenido algunas personas; o, como muchas otras temen, representa un retroceso y traición de las metas de la revolución y de la heroica lucha librada por alcanzarlas y un fuerte distanciamiento de la causa comunista por la que el PCN(M) dice que está luchando?
La respuesta a esta pregunta es de gran importancia y solo se puede dar analizando profundamente las importantes cuestiones de línea política e ideológica en juego; y es necesario ver esto en el contexto de la encrucijada que enfrenta el movimiento comunista internacional, que se centra en la cuestión fundamental, tal como se plantea en El comunismo: El comienzo de una nueva etapa, Un manifiesto del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos: ser una vanguardia del futuro o un residuo del pasado.
Este artículo constituye una introducción a un intercambio entre el Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos (PCR, EU) y el Partido Comunista de Nepal (Maoísta)1 (PCN[M]) durante el período de octubre de 2005 a noviembre de 2008 —tres cartas escritas durante esos años por el PCR, EU y una respuesta del PCN(M)— que tratan los crecientes desacuerdos sobre importantes cuestiones de principios comunistas y estrategia revolucionaria. (Estas cartas se hallan en línea en revcom.us.)
Algo de la historia y los antecedentes
Las revoluciones, sobre todo las revoluciones de los oprimidos dirigidas por los auténticos comunistas, son muy raras en el mundo actual, un mundo que clama con mucha urgencia por tales revoluciones. Cuando quiera que surja una lucha que apunta contra el control del imperialismo sobre siquiera una pequeña parte del mundo y cuando esa revolución tenga como meta la transformación de las relaciones fundamentales que agobian a la humanidad hoy, el triunfo o el fracaso de esa lucha es de gran importancia y tiene profundas implicaciones. En febrero de 1996, el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) se atrevió a iniciar tal lucha, lanzando una guerra popular revolucionaria y enarbolando la bandera roja de la revolución comunista en “la cima del mundo”. Esa guerra alentó las esperanzas de las masas de Nepal y de esa región del mundo así como de todos los que anhelan que se emprenda este tipo de lucha liberadora y que se obtenga un nuevo poder estatal revolucionario en muchos más lugares por todo el mundo. En un momento en que se ha propagado la mentira de que el comunismo ha muerto y que no existe ninguna posibilidad real de librarse de las mortíferas garras del imperialismo (y de las relaciones de explotación y opresión en general), cuando se repite hasta el cansancio que no existe ninguna alternativa viable a este monstruoso sistema de capitalismo-imperialismo, muchas personas estuvieron muy inspirados por las metas osadas y excelsas que estos revolucionarios habían asumido.
Por diez años la batalla ardió en los cuatro puntos cardinales del reino himalayo, pero a pesar de la sanguinaria represión crecieron las fuerzas revolucionarias, a medida que iban expulsando de la mayor parte del campo a las fuerzas armadas del viejo estado y estableciendo bases de apoyo rojas en que los campesinos, minorías étnicas, mujeres y millones de otros oprimidos saboreaban por primera vez la auténtica liberación. La declarada meta de la guerra popular fue oponerse a la monarquía que llevaba más de 200 años dominando a Nepal, establecer un estado de nueva democracia —un estado que surgiría a partir del derrocamiento y la derrota del imperialismo y el feudalismo y otras fuerzas reaccionarias aliadas con el imperialismo y el feudalismo y que representaría y encarnaría el dominio del proletariado dirigido por su vanguardia comunista, a la cabeza de una alianza con las masas del campesinado y otras clases y grupos que se habían unido en la lucha contra el imperialismo y el feudalismo— y luego continuar la revolución hacia el socialismo y el comunismo. El PCN(M) entendía todo eso explícitamente como parte de la revolución mundial y como contribución a la misma.
Los comunistas revolucionarios de todo el mundo, incluido el PCR, EU, le dieron apoyo ideológico y político. Nuestro Partido realizó esfuerzos importantes para popularizar la heroica lucha y los objetivos comunistas de este levantamiento de las masas más oprimidas de Nepal encabezadas por los camaradas del PCN(M). Seguíamos de cerca el desarrollo de vueltas y revueltas de la guerra popular y las nuevas cosas revolucionarias que la lucha originó. Prestamos atención a la manera en que la dirección aplicaba los principios básicos del marxismo a las condiciones concretas que enfrentaban, con un énfasis específico en el hecho de que ellos estaban popularizando el objetivo final del comunismo y el establecimiento de un poder estatal revolucionario como el necesario paso siguiente hacia ese objetivo final; la manera en que tenían como objetivo la nueva democracia, a diferencia de la democracia burguesa; la manera en que concibieron el frente unido bajo la dirección del proletariado; y cuestiones de estrategia para triunfar en la revolución y establecer un nuevo poder estatal revolucionario.
A medida que avanzaba la revolución, no es sorprendente que se topara con nuevas dificultades y retos en torno a la manera de obtener en los hechos el poder estatal, cómo transformar la economía de un país atrasado en un mundo dominado por el imperialismo y sobre todo bajo la amenaza de los poderosos países vecinos de India y China (siendo el último un estado reaccionario dominado por gente que se llama comunista pero que es capitalista de hecho y ya no es un país socialista) y cómo forjar un frente unido con la participación de las capas medias de la sociedad y a la vez mantener en la mira los objetivos revolucionarios y continuar dando dirección comunista. Cualquier lucha revolucionaria auténtica tendrá este tipo de retos, pues nunca habrá soluciones sencillas ni fórmulas hechas a la medida que se pueden aplicar para resolver estos problemas complejos. En este contexto, en el panorama más amplio de la derrota de la primera etapa de revolución comunista en el mundo (que llegó a su fin con la revocación de la revolución y la restauración del capitalismo en China poco después de la muerte de Mao Tsetung en 1976) y en respuesta a la necesidad de desarrollar más en teoría y en práctica una nueva etapa del comunismo capaz de hacer frente a esos retos, surgió una lucha sobre cuáles deberían ser los objetivos concretos de la revolución y cómo alcanzarlos.
Nuestro Partido prestó atención a todos estos sucesos, de acuerdo a nuestra orientación internacionalista fundamental — cómo entendíamos las responsabilidades de todo comunista de tratar la revolución como un proceso de lucha histórico-mundial que debe tener como objetivo y a la larga alcanzar el comunismo a nivel mundial. Con eso en mente, nos iba alarmando cada vez más el rumbo que seguía la dirección del PCN(M) en sus formulaciones teóricas así como en el respectivo abandono de los objetivos originales de la revolución. Estos desacuerdos trataban:
1) la naturaleza del estado y específicamente la necesidad de establecer un nuevo estado dirigido por el proletariado y su vanguardia comunista en contraposición a una estrategia centrada en la participación en el estado reaccionario (menos la monarquía en el caso de Nepal) y en lo que implica el “perfeccionamiento” de dicho estado;
2) más específicamente, la necesidad de establecer como primer paso al derrocar el viejo orden, un estado de nueva democracia para emprender el desarrollo de la base económica y las respectivas instituciones del país libre de la dominación imperialista y de las relaciones feudales, sobre la base de las nuevas relaciones sociales y de producción generadas en el curso de la guerra popular, en contraposición a establecer una república burguesa que se dedicara a desarrollar el capitalismo y a encontrar un lugar en la red imperialista mundial;
3) el papel dinámico de la teoría y la lucha entre dos líneas (la lucha al interior de los partidos comunistas y entre los comunistas en general sobre cuestiones de línea política e ideológica) contra el eclecticismo, el pragmatismo y los esfuerzos de apoyarse en la “astucia táctica” y lo que representa la realpolitik burguesa — las maniobras en el marco de la dominación del imperialismo (y otras potencias grandes) y las relaciones de explotación y opresión existentes.
Respecto a cada una de estas tres dimensiones decisivas, la dirección del PCN(M) ha insistido cada vez más en el punto de vista y enfoque equivocados, lo que trágicamente la ha conducido al abandono y la traición de la causa por la que al comienzo luchaba. Ante estos sucesos muy desalentadores, se nos ha presentado la necesidad de llevar a cabo una fuerte lucha contra este camino desastroso y hemos buscado de manera consecuente los mejores y más adecuados medios para dar a conocer nuestras críticas al PCN(M) y a los partidos y organizaciones que conforman el Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) — para llevar a cabo esta lucha de una manera que en efecto sería de ayuda ideológica y política para la revolución y no ayudaría a los imperialistas y los reaccionarios que son los enemigos a muerte de la emancipación de los oprimidos (y en última instancia de toda la humanidad) y que constantemente pretenden dividir, derrotar y aplastar a las fuerzas de la revolución y el comunismo.
Al abordar esta lucha entre líneas, el PCR en primer lugar ha reconocido que los comunistas de todo el mundo tienen la responsabilidad de aplicar la ciencia del comunismo a los problemas de hacer la revolución en “su propio” país así como también, en las palabras de Lenin, de “apoyar esta lucha, esta y sólo esta línea en todos los países sin excepción”. Es el deber de los comunistas entender lo mejor que puedan las cuestiones cruciales de línea ideológica y política tal como se manifiestan a nivel internacional y hacer todo lo que esté a su alcance para ayudar a la línea comunista revolucionaria a vencer la influencia del revisionismo (la traición del comunismo a nombre del comunismo) en todo país y esforzarse aún más por hacerlo cuando el resultado de la lucha en torno a la línea política e ideológica tenga un efecto tan grande e inmediato en una lucha revolucionaria muy avanzada tal como la que se está dando en Nepal.
Se ha llevado esta lucha entre dos líneas de una manera seria y disciplinada. Mientras que el PCN(M) daba más pasos hacia la destrucción de la revolución que había estado dirigiendo, el PCR, EU, siguió llevando a cabo la lucha en privado, debido al hecho de que el PCN(M) había dejado en claro que favorecía tal enfoque y con el objetivo de limitar los esfuerzos de los imperialistas y otros enemigos de especular acerca de las diferencias en las filas de los comunistas y de crear condiciones más favorables para que el propio PCN(M) debatiera estas cuestiones de línea y tomara claridad mediante lucha. Lamentablemente, la dirección del PCN(M) no respondió en serio ni trató de ninguna manera sustantiva las cuestiones fundamentales en consideración a lo largo de este período sino que decía que el quid del asunto son las tácticas y no los principios básicos y la orientación estratégica de los que las tácticas deben surgir y de los que surgirán. En efecto, han desestimado las críticas sobre estas cuestiones fundamentales dando un mensaje repetidas veces que en sí fue una burda expresión del pragmatismo y empirismo: apreciamos sus inquietudes pero no hay de que preocuparse —pues, confíen en nosotros— hasta ahora hemos tenido éxito, así que han de saber que lo que estamos haciendo debe estar en lo correcto.
No obstante, en la actualidad debido a lo que ha sucedido en el PCN(M) y en particular a que ha acelerado más la degeneración revisionista de su línea, es necesario concluir que ya no es correcta la orientación, aplicada hasta ahora por el PCR, de llevar la lucha únicamente en privado. Consideramos que es necesario en este momento dar a conocer públicamente esta lucha con el fin de capacitar al movimiento revolucionario del mundo y a los que apoyan la revolución y el comunismo (o los que están bregando no solo con la necesidad sino con la posibilidad de la revolución y el comunismo), para que entiendan de la manera más acertada y completa que sea posible la naturaleza y el desarrollo de esta crucial lucha entre dos líneas.
La situación actual
Hoy, como resultado de las elecciones sostenidas en abril de 2008, el PCN(M) es el partido líder de la recién formada Asamblea Constituyente de Nepal. Los líderes del centro del Partido prometen con mucho bombo ser fieles a la nueva “república democrática federal”, es decir, un estado burgués que se fundó sobre las reaccionarias relaciones de clase de Nepal y que las protege, y a la “comunidad internacional” (léase: los estados imperialistas y reaccionarios como Estados Unidos, Inglaterra, India y China) la colman de palabras tranquilizantes acerca de su intención de mantener a Nepal firmemente empotrado en el sistema imperialista mundial. Se han disuelto los organismos del poder popular forjados en el campo de Nepal mediante la guerra revolucionaria, se han restaurado las viejas fuerzas de la policía, se ha desarmado al Ejército Popular de Liberación (EPL), nunca derrotado en el campo de batalla, y se le ha internado en “acantonamientos” mientras el viejo ejército reaccionario (antes el Ejército Real de Nepal, ahora el Ejército de Nepal) que antes temía hacer recorridos fuera de sus cuarteles salvo en grandes convoyes fuertemente armados, tiene la libertad de hacer patrullas en todo el país — con el aval del ministro de Defensa miembro del PCN(M). La descarada renuncia a los principios comunistas de parte del PCN(M) —tal como la necesidad de destrozar el viejo estado burgués y establecer el nuevo poder proletario, la dictadura del proletariado y el objetivo concreto del propio comunismo de hacer una ruptura radical con toda relación e idea tradicional en palabras y en hechos— ha sorprendido a mucha gente dentro y fuera de Nepal. En el propio PCN(M) mucha gente se ha reculado frente a estas muestras abiertas del revisionismo — en que se usan algunas consignas y lenguaje comunistas para embellecer lo que es en esencia una concepción del mundo y programa político del capitalismo. Fuera de Nepal, los revisionistas de todo el mundo, muy pocos quienes anteriormente apoyaron la guerra popular, están muy entusiasmados frente a la marcha de los acontecimientos y escriben artículo tras artículo con elogios al PCN(M) y la línea que está aplicando hoy. Por otra parte, los últimos sucesos en Nepal han venido frustrando y desalentando cada vez más a los que habían apoyado la guerra popular con la esperanza de que anunciara un nuevo orden social y sirviera al avance de la revolución mundial.
Aunque surgió oposición al interior del PCN(M), lamentablemente ha quedado cada vez más claro, sobre todo después de la Convención Nacional de noviembre de 2008 (que trataremos abajo), que las principales fuerzas de oposición al interior del PCN(M) molestas por el abandono de la revolución en sí no han logrado elaborar una crítica coherente de la línea revisionista y por eso se están engañando a sí mismos y al menos objetivamente están engañando a otros acerca del programa concreto y la naturaleza del PCN(M), un partido encaminado de hecho al abandono total de la causa del comunismo, a la vez (al menos por un tiempo) que lo defiende solo de nombre.
El viraje hacia el revisionismo, sus raíces e implicaciones
De hecho, la fruta amarga que vemos hoy en Nepal no es un acto imprevisto de traición de parte de unos cuantos líderes del Partido — es el resultado lógico y previsible de un proceso que ha venido naciendo al interior del PCN(M) en el curso de varios años, un proceso en que una línea revisionista en torno a una serie de cuestiones reemplazó a la línea -comunista revolucionaria que había conducido al inicio y al avance de la guerra popular (sean cuales fueran las debilidades y deficiencias en cuestión). Por “línea” nos referimos al punto de vista y la orientación, la concepción estratégica y el método que guían la actividad política en una u otra dirección.
Se dio el viraje decisivo en octubre de 2005 cuando “se resolvió” de forma revisionista una fuerte lucha en el Partido, tal como discutiremos abajo. Esta experiencia general ilustra de nuevo cuán previsor era Mao Tsetung cuando señaló que la línea política e ideológica lo decide todo. Dijo:
Se derrumbará quien siga una línea incorrecta, aun cuando controle la dirección de las autoridades centrales, de las autoridades locales y del ejército. Quien siga una línea correcta llegará a tener soldados aunque ahora no tenga ninguno y conquistará el poder político aunque no lo tenga ahora. De esto habla la experiencia histórica tanto de nuestro partido como del movimiento comunista internacional desde los tiempos de Marx… El quid del problema reside en la línea. Esta es una verdad infalible.
Cuando la lucha entre líneas brotó por primera vez en el PCN(M), trató lo que tal vez parecían para mucha gente cuestiones abstractas de democracia y de la experiencia de la revolución socialista, y muchos comunistas de Nepal y del resto del mundo no captaron las implicaciones de vida o muerte de estas cuestiones para el rumbo y el futuro de la revolución. Pero las cuestiones en juego en la lucha ideológica en torno a la revolución de Nepal tratan en lo fundamental y en última instancia de si luchar por un mundo comunista o “hacer lo mejor que se pueda” en el actual mundo dominado por el imperialismo; aceptar la idea de que la sociedad se organiza, y se organizará por un tiempo indefinido, sobre una base capitalista, o luchar por derrocar ese sistema y construir un tipo completamente diferente de sociedad sin clases ni explotación. No es sorprendente que los propios términos de la lucha en Nepal no se expresaran así de manera abierta y menos aún en las etapas iniciales de la lucha.
Aunque unos cuantos líderes del PCN(M), sobre todo Baburam Bhattarai, han proclamado fuertemente su lealtad a la “democracia” —o sea, la democracia burguesa al estilo occidental— y han planteado un veredicto negativo acerca de la primera ola de la revolución proletaria, la mayoría de los otros líderes del centro del Partido también proclamaron fuertemente su apoyo a los objetivos de establecer la nueva democracia, el socialismo y el comunismo a la vez que insistían que limitar la lucha a una lucha por una república “de transición” (léase “burguesa”) era solamente una “táctica”. De hecho, en general los líderes del PCN(M) constantemente han pretendido centrar el debate en la cuestión de “tácticas”, como si la cuestión fundamental fuera cómo obtener una “república democrática federal” y no qué tipo de estado, y más a fondo qué tipo de sistema social, era necesario en Nepal y en el mundo.
En sus cartas, el PCR, EU, no puso en primer plano las cuestiones tácticas específicas en consideración, sino las cuestiones generales de línea y rumbo general, a la vez que escuchaba y examinaba constantemente los argumentos del PCN(M) sobre la manera en que sus tácticas, en las condiciones concretas de ese país, podrían propiciar una solución revolucionaria a los fuertes problemas que la revolución enfrentaba. No se trata de que las cuestiones de un cese al fuego, las negociaciones e incluso la participación en las elecciones de la Asamblea Constituyente no tengan importancia; la cuestión crucial era que no se podía examinar y valorar si fueran correctas o incorrectas tales tácticas aparte del marco fundamental de lo que el Partido pretendía lograr y qué concepción y orientación guiaban sus acciones. Los que se opusieron al rumbo que el Partido seguía pero que tomaron como arena principal las cuestiones tácticas, tal como la dirección del PCN(M) insistía en hacer, se quedaron paralizados sin la capacidad de elaborar una clara crítica de la línea del Partido y presos de confusión y desorganización frente a cada vuelta o revuelta siguiente de la situación política de Nepal o a la última maniobra política de la dirección del Partido.
Para reconocer los peligros que enfrentaba la revolución de Nepal, era necesario estudiar con detenimiento y seriedad las cuestiones en juego a medida que la situación se desenvolvía — tener la capacidad de aplicar la concepción y el método del comunismo para penetrar debajo de los fenómenos superficiales a fin de entender las cuestiones fundamentales en juego. Inclusive hoy, cuando tal vez parezca más fácil —al menos para los que han conservado una orientación revolucionaria— discernir el desenlace no revolucionario del rumbo del PCN(M) durante los últimos años, el que se contente desestimando así no más las acciones del Partido sin examinar en serio los argumentos políticos para justificar y racionalizar esas acciones correrá el peligro de caer en una trampa similar pero con nueva apariencia. Por esas razones y no mera ni principalmente por tratarse de tener un registro histórico de ello, es necesario que todos los que se interesan por los problemas de hacer la revolución examinen el importante intercambio entre el PCR, EU, y el PCN(M).
Brota la lucha
¿Cómo estuvo la situación en 2005 cuando brotó de lleno por primera vez la lucha entre líneas? Las fuerzas lideradas por el PCN(M) habían liberado a casi todo el campo de Nepal y habían avanzado al momento en que en los frentes militar y político, empezaba a vislumbrarse la perspectiva de una victoria nacional. Ante eso, el monarca reinante, el rey Gyanendra, centralizó el poder político en sus manos, disolvió el parlamento y suprimió a los partidos parlamentarios tradicionales en plan de unificar a la fuerza a las clases dominantes en conjunto de Nepal con la finalidad de aplastar a la guerra popular. El Ejército Real de Nepal al mando del rey contó con el respaldo de Estados Unidos, India, China, Inglaterra y otros estados reaccionarios. En el campo de batalla se libraron férreos combates con resultados mixtos: el Ejército Popular de Liberación (EPL) ganó algunas batallas, pero en otros casos el Ejército Real de Nepal pudo soportar ataques de gran escala y el EPL tuvo que batirse en retirada con importantes bajas. Se palpaba mediante hechos contundentes la cuestión de quién triunfaría: el viejo estado representado por el rey o el nuevo estado que se forjaba en las zonas liberadas de Nepal. A medida que se perfilaban posibles “desenlaces finales”, asumió una importancia especial la cuestión de qué harían las clases intermedias de Nepal, sobre todo las clases medias urbanas del valle de Katmandú.
No es sorprendente que la lucha política y militar en el terreno contribuyera a agudizar la lucha ideológica y teórica al interior del propio Partido. ¿Qué tipo de sistema estatal pondría en el poder la revolución una vez derrotado el poder del rey? ¿En qué aspectos sería similar y en qué aspectos sería distinto a los estados socialistas del siglo 20, la Unión Soviética bajo Lenin y Stalin y la República Popular China bajo Mao? ¿Qué tipo de democracia se practicaría en tal sistema? ¿Qué papel tendrían los partidos políticos y las elecciones? ¿Qué tipo de transformaciones sociales y económicas se llevarían a cabo y con cuáles medios? ¿Cómo sería la relación entre un gobierno revolucionario del pueblo en Nepal y los estados imperialistas y reaccionarios? ¿Cómo serviría un Nepal revolucionario a la revolución mundial — o lo haría?
En febrero de 2004, salió un artículo en el número 9 del órgano en lengua inglesa del PCN(M), The Worker, titulado “El problema de construir un estado de nuevo tipo” (en adelante “Nuevo estado”), escrito por Baburam Bhattarai. “Nuevo estado” planteó varios argumentos sobre la democracia y la dictadura y qué relación tenían con la lucha en Nepal que, dijo el PCR, “…de aplicarse, no llevarían a establecer una dictadura proletaria, o en caso de establecerse, llevarían a abandonarla”. En el momento de la publicación de ese artículo, también había señales de una lucha interna entre Bhattarai y unos cuantos más agrupados a su alrededor, de un lado, y del otro, la dirección central del Partido liderada por el presidente Prachanda. El PCR, alarmado por las posiciones planteadas en “Nuevo estado” pero también con esperanzas de que la lucha interna del partido pudiera servir de mecanismo para que el PCN(M) reafirmara y clarificara su concepción de los objetivos de la lucha, llamó al PCN(M) a “dejar de lado los aspectos de su anterior concepción y línea política que van contra la orientación principalmente correcta” que había caracterizado la línea y la dirección del PCN(M) hasta ese momento y que la había capacitado para liderar avances inspiradores y cruciales.
Básicamente “Nuevo estado” puso la ampliación de la democracia formal (incluidas las elecciones con la contienda de los partidos políticos) al centro de la transición socialista y como una especie de supuesta “garantía” para impedir la restauración capitalista y planteó que al llegar al socialismo, se podría disolver el ejército regular y reemplazarlo con milicias, y en general sostenía que el modelo de la Comuna de París con elecciones directas y la remoción de funcionarios públicos era un modelo más positivo que la experiencia de la dictadura del proletariado en la Unión Soviética y China.
La carta de octubre de 2005 del PCR, EU, cuestiona los puntos de vista expresados en “Nuevo estado” y su promoción de la democracia formal como la clave para un nuevo poder estatal. Citando a Bob Avakian, señaló:
En un mundo de profundas divisiones de clase y grandes desigualdades sociales, hablar de la “democracia” sin señalar su carácter de clase y a qué clase beneficia no tiene sentido o tiene implicaciones peores. Mientras exista la sociedad dividida en clases no puede haber “democracia para todos”: dominará una clase u otra, y la clase que gobierna defenderá y promoverá el tipo de democracia que concuerde con sus intereses y metas. Por eso, debemos preguntar: ¿qué clase dominará y si su gobierno, y sistema de democracia, sirve para continuar las divisiones de clase, y las relaciones de explotación, opresión y desigualdad que corresponden a estas, o lleva a abolirlas?
Por supuesto, las cartas del PCR no podían analizar a fondo la dinámica de la transición socialista, y en lugar de eso hicieron referencia a las obras de Bob Avakian que han examinado estas cuestiones muy a fondo y que han generado una nueva concepción radical del comunismo que ha abordado muchas de las debilidades de la primera ola de la revolución proletaria mundial. Pero se señaló enérgicamente que era un error serio creer que la cuestión más esencial de la transición socialista fuera la democracia formal (y su expresión en las elecciones, la contienda de partidos, y cosas por el estilo) y que eso fortalecería tendencias hacia el abandono de la dictadura del proletariado. Los argumentos planteados en “Nuevo estado”, que llegaron a caracterizar el enfoque general del PCN(M), negaron la necesidad de un estado proletario poderoso que permitiría que las masas de hecho transformaran el mundo —y se transformaran a sí mismas— como parte de la batalla mayor de derrocar el imperialismo por todo el mundo, arrancar de raíz y erradicar toda relación de explotación y opresión y emancipar a toda la humanidad.
La primera carta del PCR sacó la conclusión muy correcta e importante: “En el mejor de los casos, ‘Nuevo estado’ describe la dictadura proletaria como ‘un mal necesario’”. Inevitablemente se planteó el interrogante: ¿con semejante enfoque, sería posible en los hechos que el PCN(M) librara la batalla ardua a contracorriente que se requiere para destrozar el viejo estado, deshacerse de la dominación milenaria de la sociedad por parte de las clases explotadoras y establecer el dominio proletario, con todos los duros sacrificios que eso entraña?
El Manifiesto del PCR, EU, El comunismo: El comienzo de una nueva etapa, publicado en septiembre de 2008, analiza que, si bien han surgido dos tendencias opuestas en el Movimiento Comunista Internacional (MCI) —“de aferrarse de manera religiosa a toda la anterior experiencia y a la teoría y el método asociados con ella o (en esencia, si no de palabra) abandonarlo todo”—, al mismo tiempo “lo que estas tendencias ‘contrapuestas’ erróneas tienen en común es que están enmarañadas en una u otra clase de modelo del pasado (aunque varíen los modelos específicos) y se guarecen en estos: o se aferran de manera dogmática a la anterior experiencia de la primera etapa de la revolución comunista —o, más bien, a un análisis incompleto, parcial y fundamentalmente erróneo de ella— o se guarecen en la anterior época de las revoluciones burguesas y sus principios: vuelven a lo que son en esencia teorías de democracia (burguesa) del siglo 18, disfrazadas o a nombre del ‘comunismo del siglo 21’, lo que en efecto equipara este ‘comunismo del siglo 21’ con una democracia que es supuestamente ‘pura’ o está ‘por encima de las clases’ — una democracia que en realidad, mientras que existan las clases, solo puede ser la democracia burguesa y la dictadura burguesa”2.
La revocación de las revoluciones en la Unión Soviética (a mediados de la década de los 50) y en China (20 años más tarde), si se le entiende correctamente, no debe ser una justificación para este tipo de retirada hacia el pasado, de una forma u otra, y no lo justifica. Como argumentó la carta del PCR de octubre de 2005:
Es muy cierto que la propia existencia del estado proletario, un partido proletario de vanguardia, un ejército permanente, etc., se pueden transformar en su opuesto: en un estado de la burguesía que oprime a las masas populares. Lo mismo se puede decir acerca de la misma revolución: no hay ninguna garantía de que avance continuamente hacia el comunismo. Se puede abortar una revolución, y desafortunadamente muchas se han abortado o se han convertido en su contrario. Pero eso no es ninguna justificación para no hacer una revolución. El que un estado siga avanzando hacia el objetivo final del comunismo y a su propia extinción depende de si (y cómo) ese estado lucha por transformar todas las condiciones ideológicas y materiales objetivas que hacen que la existencia del estado siga siendo necesaria. No hay ninguna solución fácil de este problema. Apoyarse en las instituciones y la práctica de la democracia formal no resolverá el problema y no eliminará las contradicciones que hacen que la dictadura del proletariado sea absolutamente necesaria; sólo fortalecerá a las fuerzas quienes buscan derrocar y eliminar la dictadura del proletariado y quienes pueden obtener fuerzas en este proceso a partir de las desigualdades que quedan en la sociedad socialista y a partir de la existencia de los gobiernos reaccionarios e imperialistas, que por algún tiempo probablemente estarán en una posición de “cercar” a los estados socialistas que nacen mediante la lucha revolucionaria. Abolir o minar el monopolio de poder político y, sí del poderío armado, del proletariado, y su dirección de vanguardia, de la forma en que se logre, tal como celebrar elecciones generales en que se ponga a decidir el partido de vanguardia y su papel, causará, por todas las razones mencionadas, la pérdida del poder estatal del proletariado y la restauración del poder estatal reaccionario, con todo lo que ello en--cierre.
La resolución de la lucha de dos líneas e “integrar” dos en uno
Desafortunadamente, la lucha entre dos líneas en el PCN(M) se resolvió sobre bases muy negativas en la reunión del Comité Central de octubre de 2005, cuando apenas venía llegando la carta del PCR. Lejos de repudiar los argumentos del artículo “Nuevo estado” de Bhattarai, el Comité Central los adoptó en lo principal. Un Comunicado del Comité Central del PCN(M) descartó las diferencias de línea en el Partido diciendo que más bien eran un “malentendido”. El Partido adoptó el plan para una “república de transición”, con la condición de que solo era una “táctica” y que el Partido seguía fiel a sus metas de largo plazo de la revolución de nueva democracia, el socialismo y el comunismo. Sobre esa base, incorporaron a Bhattarai a la dirección de nuevo. Alabaron este método de unir dos opiniones contradictorias como gran logro y lo defendieron como modelo a seguir para todo el movimiento comunista internacional.
Esta forma particular del revisionismo —el eclecticismo o el intento de conciliar contrarios irreconciliables, de combinar el marxismo (de palabra) con el revisionismo en esencia— había sido un problema desde hace tiempo en el pensamiento de los líderes del PCN(M) pero a partir de la “lucha interna del Partido” de 2005 se consagró y se defendió como principio. Esta línea y orientación política fue la que dirigió el PCN(M) durante el siguiente período turbulento de lucha de clases en Nepal.
El PCN(M) contesta al PCR, EU en la práctica y en la teoría
La dirección del PCN(M) no contestó la carta del PCR de octubre de 2005 sino hasta julio de 2006. Pero aún antes de darse una respuesta en el campo de la teoría a los argumentos planteados, se manifestaron en grande las consecuencias prácticas de la línea del PCN(M).
Una tesis clave de la reunión del Comité Central del PCN(M) que adoptó las posiciones centrales de “Nuevo estado” fue la noción de que la meta inmediata en Nepal no es la revolución de nueva democracia —la forma de la dictadura del proletariado que corresponde a las naciones oprimidas, la forma que descubrió y puso en práctica por primera vez Mao Tsetung— sino una “república de transición”. La carta del PCN(M) de julio de 2006 explica su pensamiento:
“[N]uestro partido ha analizado que la república democrática no es ni una república parlamentaria burguesa ni directamente una república de nueva democracia. Esta república, con una amplia reorganización del poder estatal para resolver los problemas de clase, nacionalidad, región y género prevalecientes, jugaría el papel de república pluripartidista de transición. Las clases reaccionarias y sus partidos tratarán de transformar esta república en una república parlamentaria burguesa, pero nuestro partido de la clase proletaria tratará de transformarla en una república de nueva democracia”.
Como explican las cartas de PCR más a fondo de lo que se puede hacer aquí, ese concepto de “república de transición” y la noción subyacente de que ésta sea un tipo de aparato neutral que se puede transformar en estado burgués o en estado proletario niegan una verdad básica del marxismo la que no es una especie de dogma anquilosado sino una verdad que se ha corroborado una y otra y otra vez por medio del resumen científico de la experiencia amplia, profunda y repetidamente aguda en la sociedad de clases durante siglos: no hay estado que no sea en lo fundamental un instrumento del dominio de una clase u otra. ¿A cuál clase servirán el ejército y los otros instrumentos de poder institucionalizados en esa “república de transición”? ¿Servirán a las masas en su lucha para arrancar las raíces de su opresión y luchar por hacer avanzar la revolución mundial, o las manejarán las clases reaccionarias al servicio de sus intereses y para imponerlos? Las cartas del PCR hacen hincapié en la naturaleza de clase del estado y señalan, desde muchos ángulos, que en el mundo de hoy todo estado tendrá un carácter de clase e impondrá los intereses de una clase definida: los del proletariado o los de una clase reaccionaria (o alguna combinación de clases reaccionarias). Por ende, las cartas analizan y refutan el argumento del PCN(M) de que la existencia de la monarquía convierte a Nepal en un caso excepcional y justifica no solo formar un frente unido contra la monarquía sino unir las fuerzas anti-monarquistas en la “república de transición” y “reestructurar el estado” en lo que viene siendo toda una etapa separada de la nueva democracia y previa a ella.
Una vez que el PCN(M) decidió aceptar la posición de “Nuevo estado” y la meta de una “república de transición”, no sorprende que esta orientación y entrega de su parte llegara a ser un factor importante en la política de Nepal. Se hizo una serie de acuerdos con los partidos políticos reaccionarios que quedaron excluidos del poder cuando el rey Gyanendra disolvió el parlamento el 1º de febrero de 2005. El PCR, EU, ha dejado claro que su orientación y la sustancia de su crítica nada tienen que ver con un enfoque infantil que rechaza todo acuerdo con partidos políticos incluso reaccionarios para lograr objetivos específicos, por ejemplo en oposición a la monarquía. Sin embargo en el caso del PCN(M), dichos acuerdos se sustentaron las tesis que los líderes estaban adoptando acerca de la “república de transición” y cuestiones relacionadas y las reflejaron. En otras palabras, los acuerdos con los partidos reaccionarios se basaban en la renuncia a objetivos y principios comunistas, expresada especialmente en aceptar como meta de la lucha una “república democrática” (burguesa), la cual correspondería de hecho a toda una etapa, separada de la nueva democracia.
En un mundo de profundas divisiones de clase y grandes desigualdades sociales, hablar de la “democracia” sin señalar su carácter de clase y a qué clase beneficia no tiene sentido o tiene implicaciones peores. Mientras exista la sociedad dividida en clases no puede haber “democracia para todos”: dominará una clase u otra, y la clase que gobierna defenderá y promoverá el tipo de democracia que concuerde con sus intereses y metas. Por eso, debemos preguntar: ¿qué clase dominará y si su gobierno, y sistema de democracia, sirve para continuar las divisiones de clase, y las relaciones de explotación, opresión y desigualdad que corresponden a estas, o lleva a abolirlas?
Bob Avakian, presidente del Partido Communista Revolucionario, Estados Unidos
En el contexto de esos acuerdos políticos — y del desarrollo de una amplia oposición a la denegación por parte del rey de los derechos democráticos, junto con los avances de la guerra popular centrada en el campo, en abril de 2006 surgió un enorme movimiento popular contra la monarquía en los centros urbanos de Nepal. Participaron no solamente el proletariado y los sectores urbanos pobres sino también grandes cantidades de estudiantes, intelectuales, tenderos y otros elementos de clase media en general en las ciudades. Al movimiento también lo apoyaron y lo trataron de dirigir los principales partidos parlamentarios políticos, como el revisionista Partido Comunista de Nepal (Marxista-Leninista), comunista solo en nombre, que había sido un enemigo virulento de la guerra popular, y el Partido del Congreso Nepalés, que tiene conexiones profundas con la clase dominante de la India y que ha sido históricamente el partido político de la burguesía compradora de Nepal (un sector de la burguesía del país atado al imperialismo y a las potencias extranjeras y que les sirve). Ante las movilizaciones masivas en las regiones urbanas, en particular en la capital, Katmandú, en la estela de la poderosa guerra popular, las clases dominantes de Nepal y sus amos extranjeros en Estados Unidos, la India y otras partes, decidieron que era necesario abandonar la política de contar con la monarquía absoluta para restaurar el orden. Se acordó un cese al fuego y se entablaron negociaciones entre los partidos parlamentarios y el PCN(M) que en noviembre de 2006 culminaron en el Acuerdo de Paz Global, el cual creó un gobierno interino con la participación del PCN(M), restringió a acantonamientos al Ejército Popular de Liberación (EPL) y estableció las reglas de los comicios para una Asamblea Constituyente encargada de redactar una nueva constitución del país.
Claramente el estallido del movimiento popular urbano y el fin de la monarquía absoluta crearon nuevas condiciones importantes para la lucha revolucionaria en Nepal, y ciertamente era necesario que los comunistas las tomaran en cuenta, que hicieran los ajustes correspondientes en sus tácticas y políticas y que se empeñaran a ganarse a los sectores urbanos vacilantes que se alzaron contra el rey pero se hacían ilusiones de que un “regreso a la democracia” resolviera los problemas del país.
En ese contexto de la caída de la monarquía absoluta la dirección del PCN(M) finalmente contestó al PCR, EU, en una carta con fecha 1º de julio de 2006. La respuesta del PCN(M) descartó con indignación los argumentos del PCR como una mera repetición del “abecé del marxismo”. Es cierto que el entendimiento correcto de la naturaleza de clase del estado es un “abecé del marxismo”, es decir, es una verdad fundamental la cual han comprobado el análisis científico y la síntesis de una experiencia vasta y tantas veces amarga, con consecuencias trágicas cuando se descartan esa verdad. Visto así, se plantea agudamente la pregunta: Aunque fuera cierto —y no lo era— que las críticas del PCR al PCN(M) simplemente repitían el “abecé” del marxismo sobre la naturaleza básica del estado entre otras cosas, ¿eso justificaría abandonar dichos principios básicos (el “abecé”), como lo ha hecho el PCN(M)?
En su respuesta, el PCN(M) trata de esquivar esa crítica asegurando que por supuesto está de acuerdo con el PCR en que “estratégicamente” son las relaciones de clase las que determinan la naturaleza del estado, pero luego afirma que su demanda de una república de transición de hecho es solo una “consigna táctica”. Pero este argumento solo sirve para delatarse a uno mismo y agravar el problema. De la noche a la mañana la meta de la lucha ya no es destrozar el viejo estado reaccionario comprador-burgués avalado por el imperialismo y establecer un gobierno de nueva democracia bajo la dirección del proletariado, sino conformarse con algún tipo de república democrática que supuestamente no tiene carácter de clase definido, un estado al cual tratarán de aprovechar tanto la burguesía como el proletariado por igual. Pero con eclecticismo clásico, se argumenta que por tratarse de una simple “táctica”, ¡no le ha arrancado el corazón a la tesis marxista sobre el estado! Los acontecimientos desde el 2005 demuestran con claridad que la concepción ecléctica y confusa sobre el estado que subyace a esa consigna (“república de transición”) abarca mucho más que las meras “tácticas”; de ahí no es de sorprenderse que unos años más tarde hayan salido artículos en Red Star (Estrella Roja, el periódico quincenal en línea que presenta las opiniones del PCN[M] en inglés) que afirman que el estado actual de Nepal es una “dictadura conjunta tanto del proletariado como de la clase burguesa” (Red Star 15, “La caída de la dinastía de Koirala”). A eso lo alaban como una gran innovación teórica. Pero en realidad no tiene nada de grandioso, ni de innovador, un estado basado en la vieja sociedad, con nuevos rostros en los puestos altos que alegan que pueden utilizar ese estado para satisfacer las necesidades del “pueblo”. De hecho, ese concepto de un estado que está por encima de las divisiones de clase en la sociedad es el mismo engaño con que las clases explotadoras siempre tratan de ocultar su dominio. Además, en el movimiento comunista el abandono de la dictadura del proletariado y la defensa de un “estado de todo el pueblo” siempre ha sido un distintivo del revisionismo. Al igual que este tipo de actividades revisionistas en el pasado, los esfuerzos actuales en Nepal para aplicar semejantes conceptos y las tácticas que los acompañan, solo pueden llevar a cada vez más reveses para la causa revolucionaria, desarmar a las fuerzas revolucionarias y a las masas tanto en el frente ideológico como en otros frentes y encaminarlas hacia el desastre. La verdad fundamental que las “tácticas” erróneamente concebidas no pueden cambiar ni esquivar es que solo se puede establecer el dominio proletario destrozando y desmantelando el viejo estado reaccionario, no “perfeccionándolo” ni “reestructurándolo”; y los intereses de las masas populares solo se servirán arrancando las raíces de la sociedad de clases mientras que el dominio y los intereses de los imperialistas y otros reaccionarios solo se persistirán y se servirán fortaleciendo esas mismas raíces de explotación y opresión.
En marzo de 2008 la segunda carta importante del PCR, EU, contestó los argumentos del PCN(M) y ahondó en muchos de los temas de la carta previa del PCR (de octubre de 2005) en el contexto de la situación política cambiante de Nepal. Tras todo un proceso de maniobras e intentos de llevar a cabo los acuerdos entre el PCN(M) y los otros partidos políticos, por fin se programaron para abril las elecciones para la Asamblea Constituyente en Nepal. De una cuestión de principio y teoría básicos, como la era en 2005, la “república de transición” se había convertido en una cuestión práctica inmediata, ya que todo el país se preparaba para acudir a las urnas en abril de 2008 para elegir la Asamblea Constituyente.
La carta del PCR de marzo de 2008 examina el llamamiento del PCN(M) a “reestructurar el estado” y sostiene que eso representa lo mismo que “perfeccionar la maquinaria estatal existente”, que en realidad sirve a las clases reaccionarias, en vez de hacer añicos el estado reaccionario (en la formulación de Marx). El argumento del PCR sobre este punto crucial menciona varios ejemplos históricos —las revoluciones democráticas burguesas de Europa en el siglo 18 y 19 y las revoluciones (o cambios de régimen) en el siglo 20 en Rusia, Irán, España y otros países— para demostrar que una y otra vez las luchas revolucionarias no han alcanzado a liberar a los oprimidos por haberse conformado con quitarle a la maquinaria estatal los aspectos obsoletos, como una monarquía, que ya no correspondían al desarrollo histórico —y/o a las necesidades del momento de las clases reaccionarias de entonces—, en vez de destrozar esa maquinaria por completo y dejar el campo libre para establecer el dominio de los anteriormente explotados y oprimidos en la vieja sociedad.
De ahí esa carta del PCR examina por qué países como Nepal, que por necesidad deben llevar a cabo la lucha antifeudal (que en Nepal específicamente sí incluía unir a amplias fuerzas contra la monarquía), requerirán una forma de revolución de “dos etapas” y por qué no se debe permitir que las fuerzas burguesas dirijan la primera etapa —que corresponde a la realización de tareas democrático-burguesas como derrocar el feudalismo (y, de nuevo, en el caso de Nepal, abolir la monarquía)— ni que resulte en el establecimiento de una república capitalista-burguesa (sin importar como se disfrace o se nombre), sino que al contrario, los comunistas tienen que dirigir esta etapa al servicio de los intereses fundamentales del proletariado y debe resultar en el establecimiento de un estado de nueva democracia, construido conscientemente como parte de la revolución proletaria mundial. En Nepal las formas feudales de explotación y opresión están entretejidas en el capitalismo que se ha desarrollado bajo la égida del sistema imperialista mundial y por ende no puede haber democracia del tipo capitalista sin el “hedor al feudalismo”. Por lo tanto, sin una revolución de nueva democracia, las soluciones “a medias” no liberarán al país y a las masas populares de la dominación extranjera ni de la subordinación continua dentro de la red internacional de relaciones imperialistas, con todas sus consecuencias terribles; es más, seguirán existiendo importantes aspectos del feudalismo, en la realidad y a pesar de las afirmaciones o intenciones de uno. Asimismo, los logros que se alcancen a hacer para perfeccionar la maquinaria estatal reaccionaria solo llevarán a plasmar la república burguesa en toda su plenitud, que Lenin describió como el “armazón más adecuado” para el crecimiento del capitalismo.
Aquí cabe repetir el principio fundamental —sí, un “abecé” del marxismo, y pasarlo por alto resulta desastroso, como se ha comprobado repetidamente— de que no es posible librarse de las garras de las clases reaccionarias y abolir la explotación y opresión por medios graduales o un enfoque gradualista, sino solamente mediante una ruptura radical que derroque y destruya los viejos órganos del poder político que servían a la vieja sociedad y que establezca los órganos radicalmente nuevos del dominio político que sirvan a la transformación radical de toda esfera de la sociedad y hagan avanzar dicha transformación, como parte de la revolución proletaria mundial en general.
Como afirma la carta del PCR de marzo de 2008:
Uno de los problemas políticos centrales que planteamos en nuestro debate con el PCN(M) fue si la etapa actual de la lucha es para el establecimiento de una república de Nueva Democracia, es decir, la forma de la dictadura del proletariado apropiada en las condiciones de Nepal, o si la revolución debe “pasar por” el proceso de consolidar una república democrático-burguesa. Este problema que debatíamos en teoría, se ha vuelto un problema de carne y hueso durante los últimos dos años. Dos estados habían surgido en el curso de la guerra popular de diez años: el viejo estado reaccionario burocrático-comprador-capitalista-feudal dirigido por la monarquía en alianza con el imperialismo, y el embrionario estado de nueva democracia que surgía en el campo con base en la fuerza del Ejército Popular de Liberación (EPL). El problema objetivo que enfrenta Nepal es cuál de estos dos estados saldrá triunfante y será consolidado a nivel nacional y cuál de ellos será derrotado. La gran tragedia es que la línea política y las ideas confusas de los camaradas del PCN(M) en una medida importante han ilegitimado el estado que había surgido en el campo y han vuelto a legitimar la dictadura de las clases reaccionarias ligadas al sistema imperialista mundial....
En realidad, la guerra popular ya había logrado avances concretos en la transformación de las relaciones sociales y económicas en las zonas liberadas, a base del poder político rojo que se estableció allí. Dichos cambios demuestran en la práctica que solamente por medio de la eliminación del viejo poder estatal mediante una revolución de nueva democracia se puede llevar a cabo las tareas democrático-burguesas básicas, como eliminar el sistema de castas, dar un auténtico salto para arrancar de raíz la desigualdad y opresión que viven las mujeres y las nacionalidades minoritarias, repartir “la tierra a quien la trabaja” y obtener una verdadera independencia nacional de la dominación imperialista.
Este último punto es crucial: sin un ejército popular y sin un estado de nueva democracia encabezado por el proletariado, será imposible zafarse de las garras de la dominación imperialista. Como señala la carta del PCR del 8 de noviembre de 2008:
Vez tras vez hemos visto en los países oprimidos que no existe ninguna separación entre lograr la emancipación social de las masas y luchar contra el imperialismo…. Justamente por ser un sistema mundial el imperialismo, que penetra cada vez más profundamente todos los aspectos de la estructura social y económica, es imposible que haya transformación social significativa sin una ruptura radical con el imperialismo….
¿La Suiza del sur de Asia, o base de apoyo de la revolución?
La carta del PCR de noviembre de 2008 presenta un argumento agudo contra el camino que el PCN(M) está siguiendo, lo que se concentra en su promesa de hacer de Nepal la “Suiza del sur de Asia” — una promesa prominente en la campaña electoral del Partido anteriormente ese año. Primero, esta promesa se basa en la ilusión de que se pueden resolver los problemas de Nepal integrándose más en el sistema imperialista mundial (un aspecto importante de esta promesa es hacer de Nepal el “eje de comercio” entre China e India), en lugar de que Nepal se zafe del sistema en que ha sufrido generaciones de dominación y distorsión de la economía y la sociedad en general conforme a los intereses y dictados de los imperialistas y otros explotadores. Y esta es una ilusión que rápidamente se está esfumando en la actual crisis económica global, en que Nepal está viviendo fuertes aumentos de los precios de las necesidades básicas como energéticos y granos. Aún más a fondo, en primer lugar ¿qué tiene que ver esta visión con el comunismo? La Suiza es un pequeño país imperialista que se ubica cerca de la cima de la cadena alimenticia imperialista que se beneficia del saqueo global de este sistema parásito. ¿Es esta la visión que debería inspirar a los comunistas — o no debería ser en cambio la visión a que Bob Avakian, el presidente del PCR, EU, ha prestado tanta atención: la de ser “emancipadores de la humanidad”?
Para repetir, las bases de apoyo en la guerra popular de Nepal habían demostrado vívidamente algunas de las transformaciones revolucionarias que las mases eran capaces de llevar a cabo una vez que tenían el poder en sus propias manos. Imagínese cómo la formación de un estado revolucionario, incluso en un país relativamente pequeño y pobre como Nepal, podría contribuir a romper con la idea exageradamente sostenida de que no haya ninguna alternativa en el mundo actual a la democracia burguesa al servicio del capitalismo e imperialismo.
El PCN(M) se metió de lleno en la campaña electoral, y en oposición a las expectativas de casi todos los observadores, el PCR incluido, salió de las elecciones como partido líder. En medio de la euforia por esta victoria, el PCN(M) se puso a la cabeza de un gobierno de coalición con varios otros partidos parlamentarios importantes.
Como consta más arriba, esto no representó un paso hacia la liberación sino un paso para distanciarse de ella, porque de hecho estas elecciones constituyeron un medio poderoso para darle una nueva legitimidad al viejo estado reaccionario que el proceso general de la Asamblea Constituyente no destrozó ni derrocó sino que solamente perfeccionó. En el sentido más amplio, la afirmación del PCN(M) de que estaba usando el estado existente en Nepal, despojado de sus rasgos monárquicos, como un trampolín hacia la liberación es una ilusión peligrosa. Como se ha recalcado repetidamente —y es necesario recalcarlo muchísimas veces más dada la gran medida en que es una fuente de ilusiones mortíferas—, el estado reaccionario no es un instrumento por encima de las clases que puede servir al proletariado o a la burguesía por igual, que simplemente depende de quién lo tenga en las manos. El estado no es lo mismo que el gobierno ni en particular los parlamentos — los que, como observó Lenin directamente, es posible disolver fácilmente si el núcleo de la clase dominante determina que obedezca a sus intereses. El estado, al contrario, es una maquinaria integrada y evolucionada históricamente de poder militar y burocrático que refleja, encarna y sirve a las relaciones sociales y económicas dominantes y a la clase (o clases) dominante(s) que las dominan. La idea de que se puede tomar en las propias manos la maquinaria de las clases explotadores tal como está o en una forma “reestructurada” —pero sin destrozarla ni desmantelarla— y que luego se puede usar para alcanzar los objetivos de emancipar a los oprimidos y en última instancia a toda la humanidad, va contra el resumen científico del carácter de clase de todo estado y de un sinnúmero de experiencias en que ha ocurrido lo contrario: a los que empezaran con aspiraciones revolucionarias pero se cayeran en estas ilusiones sobre el estado una y otra vez se han visto subsumidos y transformados en defensores del mismo sistema que oprime a las masas, y/o han sido aplastados sin piedad. La carta de marzo de 2008 del PCR examina las amargas experiencias del movimiento comunista en Francia y Italia y concluye: “Una vez que se acepte como legítimo el marco básico de las instituciones del estado burgués, los esfuerzos de los comunistas para organizar al proletariado y a las masas para ejercer sus intereses dentro de ese marco (a través de medios electorales y no electorales) tienen el efecto objetivo de fortalecer y perfeccionar esas mismas instituciones reaccionarias”.
No es una casualidad que una institución que prácticamente ha quedado sin tocar por los cambios que ha pretendido el gobierno dirigido por el PCN(M) es el Ejército de Nepal (EN), el pilar sobre el que descansa el viejo estado. Pero mientras que sigue intacto el EN, que libró una sanguinaria guerra contrarrevolucionaria por años y tiene unos de los peores antecedentes en derechos humanos del mundo, se ha desarmado e internado al Ejército Popular de Liberación (EPL) en acantonamientos que ha vigilado la ONU por más de tres años, y ahora el EPL está bajo la amenaza de la liquidación por medio del proceso de integración al EN. Con muchísima frecuencia los revolucionarios han aceptado las ilusiones en lugar de reconocer la verdad básica que Mao resumió con tanta agudeza: “Sin un ejército popular, nada tendrá el pueblo”. Por su parte, los reaccionarios y los imperialistas siempre mantienen un férreo control de la cuestión básica del poder estatal. Mientras que el PCN(M) habla constantemente de los dos ejércitos como si tuvieran un estatus equivalente, lo que revela mucho acerca de la realidad de la situación es que la idea de incorporar al EN en el EPL, y no al contrario, no se oye en el discurso público, y en los pasillos del poder en Katmandú la única respuesta que esta idea provocaría sería la risa.
Una acomodación con el revisionismo cuando se necesita una ruptura radical
Durante el período desde poco después de la victoria electoral del PCN(M), un creciente número de cuadros del Partido empezó a rehuir frente al camino que había tomado el Partido. Lanzaron una lucha al interior del Partido y se aglutinó una suerte de “oposición” en torno a unos altos dirigentes en el Partido que planteaban críticas de que el Partido estaba acomodándose a la política parlamentaria en Katmandú y que estaba olvidando continuar la revolución y otros asuntos serios3. Esta lucha culminó en la Convención Nacional celebrada a mediados de noviembre de 2008. Desafor-tunadamente, lo que no se dio en la Convención fue una ruptura radical con la línea dominante en el Partido y un rechazo de la democracia burguesa y el eclecticismo que han llegado a caracterizar la línea del Partido en general y que lo ha conducido al cenagal que había indignado a tantos cuadros.
De hecho, parece que la mayoría de las fuerzas de la oposición se quedaron atrapadas por este mismo enfoque de medidas a medias, centrismo (pretender encontrar una posición acomodaticia entre el comunismo y el revisionismo) y eclecticismo y en lugar de una lucha decisiva, salieron con un acuerdo ecléctico (un caso clásico de combinar “dos en uno”, como analizan las polémicas del PCR). Se combinaron los puntos básicos de los dos documentos presentados por el presidente del PCN(M) Prachanda y el líder de la oposición Kiran en una plataforma común única. Sobre la base de esta plataforma, el Partido continuará encabezando un gobierno de coalición, pero ahora se llevará a cabo el trabajo del Partido por medio de un frente de tres partes, “el gobierno, la Asamblea Constituyente y la calle”. (El nuevo nombre que proponen darle al gobierno —República Nacional Democrática Federal Popular— también revela la resolución ecléctica de esta lucha.)
Esta acomodación demuestra cuán poco la mayoría de los líderes de la oposición han entendido lo que tiene de erróneo la actual línea del PCN(M) en general. Por mucho que uno diga que “la calle” será lo principal, mientras el poder del estado siga en las manos de las clases reaccionarias de Nepal y sus amos imperialistas, lo que definirá la sociedad nepalesa y determinará el futuro desarrollo del país no será “la calle” sino el funcionamiento del sistema capitalista imperialista en el mundo y en Nepal. En esta situación, “la calle” jamás puede representar más que un grupo de presión en la política parlamentaria que se desencadenará o se restringirá según sea el desenvolvimiento de factores de mayor peso fundamental y se limitará a obtener reformas dentro del marco reaccionario general. A pesar de que uno tenga la posición de primer ministro, las reglas que uno tendrá que acatar, los acuerdos que uno tendrá que amarrar y los intereses que uno tendrá que defender y servir impedirán que “la calle” sea más que un grupo de presión que se usa para maniobrar y negociar.
La carta del PCR, EU, de noviembre de 2008 señala:
Rehusar hacer un deslinde bien definido entre el marxismo y el revisionismo y en cambio intentar forjarse una posición “intermedia” entre la ideología y política comunista revolucionaria, y la capitulación y el oportunismo total, es una de las particularidades del centrismo y el eclecticismo. En Nepal, esta forma del revisionismo centrista se ha vuelto el peligro mayor, y no los que descaradamente proclaman su adhesión a la ideología de la democracia pluripartidista y las glorias del capitalismo. El viejo refrán es que existe un peligro de revisionismo o derechismo “por una parte” pero también existe el peligro de dogmatismo por la otra, y que al maniobrar hábilmente entre estos dos obstáculos el Partido ha ido de victoria en victoria. O, en palabras se reconocen los principios fundamentales, los “abecé del marxismo”, tal como la necesidad de hacer añicos la maquinaria de estado existente, mientras que la política concreta del Partido es completamente contraria a esa meta.
En particular, Baburam Bhattarai ha estado argumentando abiertamente a favor de un largo período de desarrollo capitalista en Nepal y ha sido un blanco del descontento en las amplias filas del Partido por mucho tiempo4. Pero últimamente el mayor obstáculo ha sido el eclecticismo y las medidas a medias que han llegado a caracterizar la línea de Prachanda, el presidente del Partido, y las fuerzas a su alrededor, que una y otra vez combinaban promesas verbales, para el consumo de las bases y los sectores descontentos de la dirección, acerca de las intenciones del Partido de llevar la revolución hasta la victoria mientras que seguían aplicando la línea y las políticas revisionistas básicas recomendadas por Bhattarai. Se alaba esta “integración” de dos en uno como una gran contribución al marxismo bajo el lema de “evitar escisiones”, pero en los hechos quiere decir evitar la necesaria lucha aguda y decisiva y la ruptura hacia una línea fundamentalmente diferente y revolucionaria y a unir a todos que se pueda unir por medio de ESA lucha entre líneas. Está quedando cada vez más claro en la práctica que lo de “evitar escisiones” y el eclecticismo general del cual es parte, en los hechos quiere decir abandonar los intereses fundamentales del proletariado y las otras masas oprimidas en nombre de la unidad con las clases explotadoras, sus representantes políticos y su ideología, y abandonar la misión del proletariado de eliminar completamente el imperialismo y la reacción en Nepal como parte de hacer avanzar la revolución proletaria mundial.
En esta situación fue crucial, especialmente para los que querían forjar la necesaria oposición a la línea revisionista ya dominante en el PCN(M), que hicieran una ruptura radical precisamente con este tipo de centrismo indeciso y eclecticismo y romper con una orientación formulada en términos de una democracia ilusoria por encima de las clases que solamente podría representar el tipo de democracia a que el Partido estaba acomodándose. No hacer eso sino al contrario tomar medidas a medias y conciliar una vez más con el revisionismo y el eclecticismo quiere decir reforzar esta orientación errónea, la que ha conducido a la situación que provocó la rebelión en primer lugar.
En una situación que exigía que confrontara con decisión las causas de la enfermedad, la oposición una vez más acabó limitando su atención simplemente a los síntomas. Veamos un ejemplo: la “oposición” se sacudió ante la posibilidad de que el Partido se deslizara hacia el reformismo parlamentario pero persistió en aclamar la victoria en las elecciones de abril de 2008 como un gran éxito. El consiguiente acuerdo mutuo en la Convención Nacional de noviembre, como la “victoria” en las elecciones de abril de 2008, no fue un paso para embarcar al Partido en un camino más revolucionario sino al contrario representó la conciliación con el revisionismo, de tomar la ira y rebelión que habían estallado en un sector importante del Partido y encauzarlas una vez más hacia la órbita de una línea en general incorrecta. Como dijo la carta del PCR, EU, de noviembre de 2008: “Debemos recordarles a los camaradas que todo partido revisionista siempre tiene una ‘izquierda’ cuyo papel objetivamente es proporcionar una válvula de escape para el descontento de las masas y sectores de las bases mientras mantiene a estos mismos sectores atados al programa político de la dirección del partido”.
Casi de inmediato salió a la luz más evidencia de que no había ningún cambio de importancia en la trayectoria del Partido, cuando en enero de 2009 el PCN(M) completó un proceso de unirse con el Partido Comunista de Nepal- Centro de Unidad (Mashal). El segundo partido fue el producto de una escisión anterior en el movimiento comunista de Nepal antes de que se lanzara la guerra popular. De hecho, romper con estos y otros revisionistas había sido una parte necesaria y vital del proceso de prepararse para lanzar la guerra popular en primer lugar. El hecho de que hoy el PCN(M) se ha unido de nuevo con estos revisionistas empedernidos y ha aclamado esta unión como un gran logro en el camino a unir a “todos los comunistas de Nepal” representa un paso más para poner la guerra popular y la revolución que encarnó y encabezó en el museo de la historia antigua. De hecho, cada vez más trata la guerra popular como una acción que, aunque legitimó el Partido entre los sectores más pobres de la sociedad, no guarda relación alguna con el futuro.
Un número reciente de Red Star dio otra indicación de la dirección en que conducirá el camino que está siguiendo el PCN(M). En el número 21 apareció un artículo de un reportero de Red Star, Roshan Kissoon, titulado “La negación de la negación”, en que el eclecticismo y revisionismo del PCN(M) caen mucho más bajo. El artículo de Kissoon repudia toda la historia del movimiento comunista internacional y las contribuciones trascendentales de sus figuras fundadoras y dirigentes, de Marx en adelante. Revoca el veredicto sobre casi todas las luchas de importancia entre la revolución y la contrarrevolución. El artículo de Kissoon tiene el efecto de liquidar de plano todas las líneas divisorias en la experiencia del movimiento comunista internacional — como si no se hubiera aprendido nada en absoluto desde que el proletariado subió al escenario de la historia, como si no valieran nada la lucha y los sacrificios de los cientos de millones de personas que lucharon heroicamente por arrebatar los inicios de un nuevo mundo a las manos de los explotadores capitalistas.
Este desprecio por los logros del movimiento comunista, histórica e internacionalmente, y las lecciones aprendidas a un costo tan grande, están al servicio de la franca capitulación, porque la conclusión de Kissoon es que no se puede hacer nada hoy en Nepal salvo construir el capitalismo, y con aprobación hace eco del comentario de Bhattarai que “se debería de dejar el comunismo para nuestros nietos”. Pero el problema es que las futuras generaciones nunca alcanzarán el comunismo hasta que y a menos que los revolucionarios den los pasos iniciales pero decisivos en la dirección del socialismo y en última instancia el comunismo. Ir a todo vapor hacia el capitalismo solamente retrasará y minará la lucha por el comunismo y con respeto a Nepal en particular significará desperdiciar la gran oportunidad que se forjó mediante el proceso de la guerra popular — de abrir las puertas al futuro socialista y comunista.
No es de extrañar que Kissoon se reserve el bilis más vil para Bob Avakian, porque es el trabajo que Avakian ha hecho para impedir que el comunismo se convirtiera en una reliquia del museo —y para revitalizarlo y fortalecerlo como una orientación y método científicos capaces de dirigir a las masas a hacer avanzar la lucha revolucionaria hacia la meta del comunismo— que representa el peligro más grande a esta marca de “realismo cínico” revisionista. El mismo PCN(M) no ha adoptado —todavía no— este tipo de franco liquidacionismo, pero darles a los revisionistas una plataforma desde la cual regar su veneno en un periódico bajo la dirección del Partido, tal como han hecho en el caso de Kissoon, refleja una línea que ya ha llevado al Partido un buen trecho por el camino de liquidar el contenido comunista de la línea del Partido.
Lo que está en juego en esta lucha y la necesidad de llevarla al mundo hoy
El PCR está dando a conocer estas cartas en público en este momento de acuerdo a su estimación de la mejor forma de hacer avanzar la lucha para hacer todo lo que sea posible para salvar la revolución en Nepal y para ayudar a otros a través del mundo a aprender de esta experiencia con la finalidad de elevar la conciencia general acerca de las líneas divergentes que se están manifestando en el movimiento comunista internacional. Ya no es hora de andar con rodeos: la revolución de Nepal ha estado hundiéndose en arenas movedizas y no habrá ninguna “autorectificación” a menos que y hasta que se repudie de manera consciente y enérgica la línea política e ideológica que la ha llevado a este desastre.
Al decidirse a dar a conocer en público estas cartas, el PCR se basa en el sólido principio de que los comunistas no son representantes de esta o aquella nación sino del proletariado mundial y que su causa es la de emancipar a toda la humanidad. Según esta orientación, los comunistas deben prestar atención en particular y canalizar la ayuda y el apoyo ideológicos y políticos hacia las luchas que tengan las mayores posibilidades de obtener importantes avances revolucionarios contra el imperialismo. Por eso, el PCR ha observado con la mayor seriedad y preocupación el surgimiento de las posiciones revisionistas en el PCN(M) y ha trabajado duro para determinar cómo llevar la lucha con el PCN(M) de modo que concuerde con principios comunistas y que ofrezca las mayores esperanzas de obtener un resultado positivo.
Algunos críticos se han burlado del PCR por el “silencio” que ha mantenido hasta ahora acerca de Nepal. Pero se da el intercambio de puntos de vista entre partidos y organizaciones comunistas —incluidos los desacuerdos a veces agudos sobre cuestiones de principio— en el contexto de lucha sumamente compleja, con muchísimo en juego, contra enemigos feroces; los que en serio quieren hacer avanzar esta lucha deben tener esto en mente constantemente.
El PCR ha actuado de acuerdo al entendimiento de que “el trabajo de los comunistas y las luchas revolucionarias que dirigen son cuestiones de suma importancia para las masas, no solamente en el país particular donde se llevan a cabo, sino de hecho en el mundo en su conjunto” y hay que sopesar y considerar con mucho cuidado un proceso de ventilar las diferencias, porque “es fácil que sea de ayuda para los imperialistas y los reaccionarios que despiadadamente pretenden aplastar y aniquilar las luchas revolucionarias y las fuerzas comunistas de vanguardia” (de “Atascado en el ‘horrible presente capitalista’ o forjar un camino al futuro comunista, una respuesta a las Nueve cartas de Mike Ely”, en inglés).
En el movimiento comunista internacional debe florecer un debate y lucha vigorosa, pero no es y no se debe convertir en un mero círculo de debate. El PCR tomó la decisión de dar a conocer esta lucha al público en general únicamente después de estar bien convencido de que por los canales a su alcance no era posible persuadir a la dirección del PCN(M) a que dejara el camino desastroso que estaba siguiendo.
Sin duda es cierto que el PCN(M) ha cavado un hoyo profundo en que está cayendo a profundidades cada vez mayores. Para ser directo, de hecho es muy difícil para un partido lograr salirse de tales profundidades. Pero jamás se alcanzará al comunismo sin que los comunistas confronten grandes obstáculos y superen enormes dificultades a fin de hacer grandes adelantos sin precedentes — y eso es lo que se exige hoy. Lo primero que hay que hacer es aceptar el hecho de que el problema es la línea básica del Partido. El revisionismo, y el centrismo y el eclecticismo y la promoción de ilusiones sobre la democracia por encima de las clases, han conducido al Partido al pantano, y lo que se requiere es una ruptura radical con todo eso. Eso quiere decir, ante todo, reafirmar los principios y objetivos básicos del comunismo, lo que en Nepal quiere decir desarrollar —por medios revolucionarios y sin pretender apoyarse en ilusiones gradualistas y proyectos reformistas ni promoverlos— la lucha por completar la revolución de nueva democracia como el primer paso hacia el socialismo y el objetivo final del comunismo.
Los camaradas de Nepal no están solos frente a este reto pero para hacer las rupturas necesarias, se requerirá romper de manera tajante con el nacionalismo, el empirismo y el pragmatismo — y como una expresión particular de eso, romper con lo de elevar la práctica de uno, con los avances que esta hubiera abarcado hasta cierto punto, como si estuviera por encima de la crítica y como si fuera más importante que los principios fundamentales del comunismo, los cuales en sí constituyen la destilación y la síntesis científica de un enorme ámbito de práctica y lucha de la humanidad en la esfera de la revolución y en muchas otras dimensiones del pensamiento y actividad humanos. Como señala la carta del PCR de noviembre de 2008:
[L]a opinión de que la práctica avanzada de la revolución nepalesa lo ha hecho innecesario aprender del entendimiento avanzado de otros camaradas es parte del pragmatismo y el empirismo que desafortunadamente ha sido parte creciente de la orientación ideológica de la dirección del PCN(M) ya por un tiempo. Cualquier esfuerzo de resolver la crisis en el PCN(M) exclusivamente “de acuerdo a sus propios términos”, y que por razones nacionalistas o empiristas haga caso omiso del entendimiento comunista revolucionario avanzado que se desarrolla en otras partes, o se le oponga a dicho entendimiento, perjudicará gravemente la lucha por una línea correcta. En particular, esperamos con toda sinceridad que los camaradas del PCN(M) pongan mucha atención a entrarle a la obra, el método y el enfoque, la nueva síntesis, que Bob Avakian ha estado desarrollando.
* * * * *
Esta introducción y recorrido general del intercambio polémico entre el PCR, EU, y el PCN(M) ha tocado solamente algunos de los muchos puntos importantes planteados en las cartas, entre ellos la relación entre estrategia y tácticas, la dimensión internacional de la revolución de Nepal, la relación de la nueva democracia a la realización de las tareas democrático-burguesas, el papel de la democracia formal bajo el socialismo, la historia del PCN(M) y muchos más. Pero he aquí algo muy claro: estos intercambios polémicos representan una de las luchas entre dos líneas más importantes que han tenido lugar en el movimiento comunista internacional en muchos años. Como otras luchas muy importantes semejantes, hay mucho en juego y ramificaciones de gran alcance, y representan una importante “escuela de la revolución” que pueden ayudar a una nueva generación a aprender lo que encierra el proceso inevitablemente complejo de la revolución y lo que se requiere de hecho para llevar la revolución hasta el final, a la victoria — y sobre esa base contribuir a hacer todo lo que sea posible para salvar la revolución de Nepal. Como concluye la carta de marzo de 2008 del PCR:
Esta muy importante batalla es parte de un proceso más grande de rescatar el proyecto comunista de la única manera en que puede rescatarse, confrontando las cuestiones ideológicas y políticas de la revolución en el siglo 21, con osadía examinando y volviendo a examinar nuestros preceptos y entendimiento y forjando la solución a los problemas de la humanidad. Nuestros propios pasos en el transcurso de este proceso nos han convencido, más que nunca, de la viabilidad y de la necesidad de la revolución comunista.
Notas
1 El PCN(M) cambió su nombre a Partido Comunista Unificado de Nepal (Maoísta) después de unirse en enero de 2009 con el revisionista Partido Comunista de Nepal-Centro de Unidad (Mashal). [regresa]
2 Recomendamos que las y los lectoras/es estudien El comunismo: El comienzo de una nueva etapa, Un manifiesto del Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos, que ubica las tendencias políticas principales del movimiento comunista internacional dentro del contexto del resumen de toda la primera ola de revolución comunista y de la necesidad de desatar toda una nueva ola. [
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3 Vea los artículos de los camaradas Kiran y Gaurav, entre otros, en los números de Red Star de septiembre a noviembre de 2008. [
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4 Bhattarai sostiene que Nepal debe desarrollar las fuerzas productivas antes de que la revolución pueda avanzar más y que solamente el capitalismo puede lograr eso. Si bien algunas personas lo comparan con Deng Xiao-ping de China, se puede decir que invocar de esta manera en Nepal la “teoría de las fuerzas productivas”, en condiciones en que, a diferencia de China, ni siquiera se ha alcanzado el socialismo, es un ejemplo clásico de la frase irónica de Marx, primera vez tragedia, segunda vez farsa. [
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viernes 10 de julio de 2009

Carta de auto-critica del camarada Daniel Rojas sobre la Revolución en Nepal


La presente carta nos ha sido remitida por los camaradas de Correo Vermello dentro de los debates sobre la Revolución en Nepal y los graves errores de la dirección del PCN-U(m).



Respetados Compañeros de Revolucion Obrera (Semanario de la UOC-mlm de Colombia)


Agradezco la remisión del semanario, el cual leo atentamente.En primer lugar, debo reconocer, alejando de mi cualquier sectarismo, que la UOC ha sido la fuerza maoista en Colombia que con mayor claridad ha criticado desde el principio los graves errores estratégicos que se han cometido en Nepal por parte del PCNU(m).

Me autocritico por posiciones que sostuve durante muchos meses, las cuales con el objeto de defender a la organización de la que soy simpatizante (Al MRI y a su miembro el PCN (M)), hice a un lado puntos de deslinde polìtico, que con las limitadas capacidades y conocimiento que tengo, desde el 2006 por lo menos se podìan detectar como desviaciones reformistas y revisionistas de la direcciòn del PCN (M)).

De igual manera la forma como asumi la discusion en ocasiones centraba mas en la forma de como defender "mis" puntos de vista y no en la honestidad necesaria para ir a la esencia de los hechos, con lo que cai en el subjetivismo y acudi al expediente facil de etiquetar las posiciones que no compartía. Por causa de dicho metodo, pude ofender a compañeros que compartian posiciones de la UOC, en muchos casos posiciones correctas, como la de deslindar con la linea de la direccion del PCNU m. Por eso me autocritico y le pido excusas a la UOC, como depositaria de la linea que por un buen tiempo he criticado, en particular en relacion con la crisis de la revolucion en Nepal a causa de la linea incorrecta de la actual direccion del PCNU m. A los compañeros que discutieron conmigo principalmente a traves del extinto foro mlm de groups msn, presento esta como una disculpa y como una respuesta parcial, que agradeceria si en lo posible les pudiesen hacer llegar.La posiciòn que comparto en la actualidad con respecto a Nepal es que solo una nueva guerra popular puede cumplir las tareas de nueva democracia que el parlamentarismo burguès y el viejo estado jamàs lograrà. No se trata de reiniciar la lucha armada como forma de presionar reformas, como parecieran blandir "amenazadoramente" la opción de retomar las armas los actuales lìderes del PCN(m)).

Me adhiero a los que piensan que se deben deshechar las ilusiones constitucionales, pues se trata de destruir la vieja sociedad, no de reformarla. La Nueva Democracia va ligada a la guerra popular, no es una fase aparte, ni una etapa posterior a la guerra popular, se hace revoluciòn de nueva democracia por medio de la guerra popular. Como sostiene la revista Sol Rojo, cuando se logra el triunfo de la guerra popular a nivel de todo Nepal y se declare la República Popular, será el salto cualitativo en el desarrollo de revolucion de nueva democracia a revolucion socialista.Aprovecho la oportunidad para solidarizarme con el pueblo de Afganistàn y unirme a la exigencia del PCAfganistan maoista, de que el PCNU m exija el retiro inmediato de tropas del reaccionario ejercito de Nepal de Afganistan. Aunque creo que se debe ir mas alla. Las organizaciones del MRI deben unirse a la denuncia, el PCNU m deberia en el acto retirarse de las instituciones del viejo estado e iniciar una verdadera lucha revolucionaria para extinguir el viejo estado, unica forma de que al no existir el mencionado ejercito reaccionario, tenga la capacidad de agredir al pueblo de nepal o a otros pueblos del mundo.En Nepal hay esperanzas de que la propia lucha de lineas y el maoismo que ha llegado a las masas, permita que la linea revolucionaria deslinde imponga un programa que responda a los intereses de clase del proletariado y las clases populares de Nepal y el mundo, a diferencia del actual programa que beneficia al imperialismo y las clases dominantes de Nepal.

Finalmente, me uno a la posición del PCP en el sentido de que en la etapa actual del MCI se debe desarrollar la lucha de lineas abierta entre los miembros del MRI y el MCI, buscando fortalecer la unidad, pero no como una unidad tipo paraguas, sino unidad dialectica y de principios, rechazando las ideas y tesis equivocadas y promoviendo los planteamientos revolucionarios.

El MRI esta en una crisis profunda, es cierto, pero la calidad de sus miembros garantiza que de esta crisis puede darse un salto a una nueva organizaciòn, y debemos trabajar para que esa organizacion sea la Nueva Internacional mlm, no sera suficiente un nuevo MRI para los retos que tenemos por delante.Manifiesto mi simpatìa por el GCR, por la nueva sintesis de Bob Avakian y del PCR-EEUU, pero mi conviccion es que finalmente, el futuro Partido Comunista Revolucionario de Colombia sera integrado por una concepcion que trascendera y sintetizara las limitaciones ideologicas politicas y organizativas tanto del GCR como de la UOC mlm, las dos organizaciones maoistas mas avanzadas en colombia.

Un saludo de unidad lucha y transformacion.

Daniel Rojas
Postdata:
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Respetado Romel: No tengo ningún inconveniente en que dicha autocrìtica se haga pùblica, y me gustarìa participar en las discusiones que se relacionan con la situacion del movimiento comunista internacional en la actualidad y todas las tareas pendientes y urgentes. Una cosa es cierta y es que la posiciòn con respecto al proceso revolucionario en Nepal hoy es un punto de deslinde entre los comunistas revolucionarios y los reformistas o revisionistas. No se puede bajo ningùn argumento permitir que bajo el ropaje de un discurso maoista se promueva la claudicaciòn ante el sistema imperialista, ante el capitalismo, ante la feudalidad. Es materialmente imposible la unidad de intereses opuestos de clase. En eso creo que hay unidad en este momento entre partidos y organizaciones revolucionarias, tales como el PCR-EEUU, el GCR, el PCI (m) de la India, el PC de Afganistan (m), la UOC, el PCF(maoista). Frente al PCFrancia(m) debo también una excusa, pues fueron otra organizaciòn que desde el principio criticò las posiciones de la direcciòn del PCN maoista, y frente al cual dediquè alguno de mis ataques, en el afàn de defender lo que consideraba la linea correcta del PCN de acuerdos tàcticos, y que no resulto otra cosa que un cambio de estrategia a luchar para negociar y traicionar la guerra popular cuya meta era la nueva democracia, cambiandola por una asamblea constituyente para conseguir una republica democratica burguesa de viejo tipo. En la actualidad el PCN Unificado (m) en ocasiones amenaza con retomar las armas si los otros partidos no acceden a su programa, pero esa amenaza no es muy diferente de la forma como organizaciones como las FARC emplean la lucha armada ("Usamos las armas por que no nos dejaron otra opción, pero estamos por un acuerdo nacional entre todos, sin distingos de clase social, ideología, etc"). Lo anterior es un punto de unidad entre comunistas y de deslinde con revisionistas: Es justo rebelarse contra los reaccionarios, y en este momento las posiciones de la direcciòn del PCN U(m) son reaccionarias, por ende es justo y necesario que los maoistas junto a las masas de nepal se rebelen en armas y retomen el camino de la guerra popular, unica forma de cambiar la actual situación de peligro para la revoluciòn nepalesa. No es suficiente la lucha de lineas entre centro y derecha actual. Veo mas esperanzas, en las pocas noticias que se pueden obtener de Nepal, en posiciones como las asumidas por el ex- ministro Matrika, quien renuncio al verse obligado a devolverle la tierra a los terratenientes, tierra conquistada por las masas en la guerra popular. Espero que Matrika estè agitando a las masas y a los miembros del partido para rebelarse en armas contra los reaccionarios, incluida la dirección del PCN. Uno de los colmos es la unidad del PCN (m) con el PCN mashal, partido expulsado del MRI por no aceptar al maoismo, es muy posible que dentro de poco el PCN U(m) abandone oficialmente el maoismo como su linea oficial, y nos harìa un favor a las masas del mundo. Pero mientras tanto debemos denunciar esa farsa y esa ofensa contra la ciencia de la revoluciòn que ha sido perfeccionada lucha a lucha, gota de sangre a gota de sangre, y no tienen derecho a pisotearla de esa manera. El tiempo del asombro y de la tristeza ha pasado, es hora de que nos unamos fuertemente como en ese pasaje de Lenin, e invitar a aquellos que cayeron (que caimos) en el pantano a salir de él. y juntos en medio de esa balacera que hay por todos lados, avanzar hacia ese sendero luminoso (que hermosa esa metáfora, y de que manera la reacciòn la desdibujo y desfigurò), pero lleno de recodos y escollos. Finalmente, una excusa a usted Romel, dure varios meses preparando una respuesta en donde refutaba teoricamente cada uno de sus argumentos, pero mientras eso ocurria, en los hechos, la dirigencia del PCN U(m) refutaba cada uno de los argumentos con los que yo obstinadamente los defendí desde el 2005 hasta el 2008, periodo para el cual ya habian aflorado las posiciones revisionistas que se desarrollaron finalmente a un nivel monstruoso, como muy bien es denunciado por el PCAfganistan(m).

miércoles 8 de julio de 2009

Brasil: Loita dos camponeses pobres.


Texto tomado da pagina Resistência Camponesa
Escrito por LCP - Liga dos Camponeses Pobres de Rondônia e Amazônia Ocidental
Seg, 06 de Julho de 2009
A floresta nacional Bom Futuro foi criada em 1988 como compensação ao impacto causado pela Usina Hidrelétrica do Samuel. Localizada no noroeste de Rondônia possui cerca de 270 mil hectares e desde 1995 quando se iniciaram as primeiras tomadas de terra na região tem sido o destino de centenas de camponeses em busca de terra. Hoje mais de 5 mil pessoas vivem e trabalham na região, cujo principal povoado é o distrito de Rio Pardo.

No final de abril teve início a maior operação ambiental já realizada em Rondônia com cerca de 400 homens do Exército, Abin, Força Nacional, Ibama, Polícia Federal, Polícia ambiental e Polícia Rodoviária, que ocuparam vários pontos entre a região de Buritis e Rio Pardo. Vários destes soldados e oficias do Exército brasileiro serviram no Haiti, onde o Brasil lidera uma força de ocupação e repressão ao povo daquele país há cinco anos e que tem servido de treinamento para operações como a que está ocorrendo na região.

Ao todo foram montadas três barreiras que controlam os acessos a área e impedem a saída de madeira e a entrada de gado, assim como alimentos, combustível e remédios num claro intuito de vencer a resistência das famílias pelo estrangulamento da economia local e do seu abastecimento. O rebanho bovino da área é calculado em 40 mil cabeças. Logo de início foram fechadas serrarias, olarias e fábricas de palmito na cidade de Buritis.Como o despejo das famílias atingia também grandes latifundiários o governador de Rondônia interviu acenando com a proposta de trocar esta área federal por outras reservas estaduais. Numa manobra política Cassol (PP) ameaçou paralisar as obras das Usinas do Madeira que dependiam de renovação da licença de impacto ambiental em áreas de preservação estadual. O ministro acuado pelos latifundiários e pelas empreiteiras das Usinas recuou cedendo a negociação. No acordo as unidades de conservação estadual Floresta Estadual Rio Vermelho, Estação Ecológica Serra dos Três Irmãos e Estação Ecológica Mujica Nava, num total aproximado de 180 mil hectares e que ficam as margens do Rio Madeira passam a ser administradas pelo Instituto Chico Mendes. Vale dizer que estas áreas serão alagadas pelas Usinas hidrelétricas e já se cogita a criação de novas áreas no sul do Amazonas com a expulsão de camponeses de suas terras para compensar os danos ambientais.

Quanto a Flona Bom Futuro, 140 mil hectares passam a ser administrados pelo Estado de Rondônia. Os outros 132 mil hectares permanecem sob proteção do Instituto Chico Mendes. Segundo o acordo as famílias serão mantidas nas terras e o governo estadual realizará a regularização fundiária beneficiando principalmente os grandes latifundiários e grandes madeireiros que representa. Mas a política ambiental criminosa a serviço do imperialismo na Amazônia seguiu sendo aplicada a risca pelos agentes do Ibama. Sob a proteção do Exército brasileiro, continuaram a multar camponeses, continuaram as barreiras e a ocupação da área com tropas e helicópteros e ameaçam retirar o gado da região. O plano do Ibama e das Ongs é obrigar os camponeses que permanecerem na área a sobreviver colhendo castanha da mata e produzindo cesto de palha como fez o "governo da floresta" do PT com os camponeses nas reservas do Acre.

Esta situação tem revoltado os moradores. No dia 29 de junho já havia ocorrido um ato herócico e desesperado em que o camponês Carmelino Lino da Silva atacou soldados do Exército e FN armados de fuzis, usando uma brasa de carvão. Carmelino chegou a dizer que estava decidido a matar ou morrer para defender suas terras, depois que sua mãe, uma camponesa analfabeta de 77 anos foi ameaçada por agentes do Ibama para assinar uma absurda multa de 392 mil reais, por 12 alqueires desmatados.

No dia 3 de julho uma viatura do Ibama foi incendiada dentro da área. Outra prova da indignação dos camponeses foi uma carta anônima com ameaças aos agentes do Ibama que desmascara a mentira de que a operação é pacífica e avisa aos agentes para não andarem na área, pois muitos moradores querem resolver o problema na bala. E conclui exigindo o cancelamento das multas. No total as multas contra camponeses na área somam mais de R$ 40 milhões e várias delas estão sendo aplicadas em áreas desmatadas há 14 anos, ou seja, quando ainda não havia sido criada a reserva florestal.

O resultado destas operações é desastroso para a economia das cidades com a expulsão de camponeses das terras, desemprego generalizado e quebradeira no comércio. Tudo para servir aos interesses do imperialismo e suas Ongs de "preservar" a Amazônia garantindo o controle e saque de nossas riquezas a exemplo do que já está em curso em Rondônia com a venda da floresta Nacional do Jamari para a exploração de madeira e minérios por grandes empresas estrangeiras.

O povo tem todo o direito de resistir e se defender de todas as formas aos abusos e humilhações do Ibama e de todas as forças policiais que oprimem, perseguem e impedem o direito do povo de trabalhar e viver com dignidade.
Fora Ibama e Exército, inimigos dos camponeses!

O povo quer terra, não repressão!

Pelo fim das multas, ameaças e perseguições ao povo trabalhador!

Viva a justa rebelião dos camponeses!

A Amazônia é do povo brasileiro!


LCP - Liga dos Camponeses Pobres de Rondônia e Amazônia Ocidental

martes 7 de julio de 2009

Una canción a Stalin. Nicolas Guillén



UNA CANCIÓN A STALIN (1942)
Nicolás Guillén

Stalin, Capitán, a quien Changó proteja y a quien resguarde Ochún. 1 A tu lado, cantando, los hombres libres van: el chino, que respira con pulmón de volcán, el negro, de ojos blancos y barbas de betún, el blanco, de ojos verdes y barbas de azafrán.

Stalin, Capitán.


Tiembla Europa en su mapa de piedra y de cartón. Mil siglos se desploman rodando sin contén. Cañón del Austro al Septentrión. Cabezas y cabezas cortadas a cercén. El mar arde lo mismo que un charco de alquitrán. Bocas que ayer cantaban a la Verdad y el Bien Hoy bajo cuatro metros de amargo sueño están...

Stalin, Capitán.


Pero el futuro afinca, levanta su ilusión allá en tu roja tierra donde es feliz el pan, y altos pechos armados de una misma canción las plumas de los buitres detienen, detendrán, allá en tu helado cielo de llama y explosión,

Stalin, Capitán.


El jarro de magnolias, el floreal corazón 2 de Buda, despereza su extático ademán; gravita un continente sobre el Mar del Japón: rudo bloque de sangre de Siberia a Ceylán y de Esmirna a Cantón...

Stalin, Capitán.


Tambores africanos con resonante son sobre selva y desierto su vivo alerta dan, más fiero que el metal con que ruge el león; y alzando hasta el Pichincha la tormentosa sien 3 América convoca su puma y su caimán, pero además engrasa su motor y su tren. Odio por dondequiera verá el ciego alemán la paloma, el avión, el pico del tucán, el zoológico río de vasta indignación, las flechas venenosas que en pleno blanco dan, y aun el viento, impulsando sus ruedas de ciclón...


Stalin, Capitán, a quien Changó proteja y a quien resguarde Ochún... A tu lado, cantando, los hombres libres van: el chino, que respira con pulmón de volcán, el negro, de ojos blancos y barbas de betún, el blanco, de ojos verdes y barbas de azafrán...

¡Stalin, Capitán, los pueblos que despierten junto a ti marcharán!


1. 1. Changó y Ochún son dos dioses de ciertas religiones politeístas negroafricanas, cuya memoria se ha conservado en la cultura afroamericana del Caribe (santería cubana y otros fenómenos de sincretismo religioso similares).
2.
2. Esta estrofa alude en particular a la cultura del extemo oriente, incorporada a la lucha planetaria contra la coalición encabezada por Hitler y que incluía al Imperio Japonés. Es sobre todo una referencia a la cultura china.
3.
3. El Pichincha es uno de los montes volcánicos de la cordillera andina, y da nombre a la provincia ecuatoriana en la que está ubicada la capital de esa República, Quito. La estrofa alude a la gran alianza planetaria antihitleriana en la cual se incorporan los pueblos americanos.

miércoles 1 de julio de 2009

Debate sobre la Revolución en Nepal, carta de respuesta de la UOC-mlm de Colombia a los camaradas de Correo Vermello

La presente carta, que nos fue remitida por los camaradas de Correo Vermello, es la repuesta a la enviada por los mismos en agosto del 2008 a los camaradas de la UOC-mlm de Colombia dentro del debate sobre la Revolución en Nepal que puedes ver en archivos anteriores de Dazibao Rojo.






Colombia, junio 20 de 2009


Camaradas

Distribuidora Correo Vermello

Galiza (España)


En nuestra pasada carta del 28 de febrero (de la cual no recibimos respuesta) habíamos comprometido referirnos a dos cuestiones (“juzgar los hechos” y “el multipartidismo”) planteadas en su carta de agosto 2008.


Diversos sucesos de los últimos tiempos, nos facilitan esta discusión: Los hechos y las palabras de los prachandistas los han consumido cada vez más en el fango de la politiquería burguesa a donde cayeron luego de renunciar al marxismo y traicionar la revolución. La oposición al interior del PCN UM no solo fue un fiasco en la defensa de la línea revolucionaria (esperanza que ustedes guardaban), sino que consolidó la línea revisionista de revolución burguesa de viejo tipo y remodelación del Estado burgués, en franco abandono a la teoría y práctica maoísta de la Nueva Democracia.

El MRI de donde surgió el revisionismo prachandista literalmente ha explotado en posiciones: algunas seriamente críticas y de deslinde marxista, caso del PC MLM de Irán; otras que han reconocido públicamente la evidencia del revisionismo y la traición del PCN UM, caso del PCP; otras más que oscilan en medio del centrismo, a pesar de las críticas contundentes contra el revisionismo del PCN UM , caso del PCR de EU; y otras más que se adhieren públicamente a la línea prachandista elevándola a línea general para los países semicoloniales y semifeudales, caso del PC de Buthan (MLM) del cual uno de sus miembros, llamado Sushil en entrevista de Lal Salam Blog, dijo: “…En lo que respecta al PCNU (M) no creemos que hayan renunciado a sus objetivos. Creemos que están llevando a cabo de otra manera, otra táctica para crear un estado del pueblo. No creemos que hayan establecido la dictadura del proletariado. Así que, nuestro partido, no cree que hayan alcanzado el poder estatal. Nosotros también iremos a una Asamblea Constituyente en un primer momento, y sólo después podremos dar el paso o saltar, o dar el salto a una revolución de nueva democracia.” (…) “En realidad es la táctica y la estrategia de los partidos comunistas en el tercer mundo. Los países del tercer mundo son semi-coloniales y semi-feudales”. (sn) Posiciones autocríticas de personalidades como Joseph Ball, quien después de varios años de brindar respaldo al prachandismo, acepta que la teoría del “multipartidismo” asociada a la línea esencial prachandista de la “Democracia del Siglo 21”, es una teoría que se contrapone a la dictadura del proletariado y sirve al revisionismo. Ustedes mismos, camaradas de Correo Vermello en su comunicado del Primero de Mayo publicado en Internet, se reversan de su apoyo a la pretendida superación prachandista del marxismo por la teoría del “Socialismo del Siglo 21”, así como a la reedición prachandista de la teoría revisionista de las fuerzas productivas, señalándolas como posiciones oportunistas de la dirección del PCN UM.


Según ese comunicado, ustedes otorgan la razón a los partidos y organizaciones que desde el momento de la traición, el 21 de noviembre del 2006, la denunciamos como obra del triunfo de una línea revisionista en el PCN (M). Sólo que lo hacen de manera vergonzante, sin el reconocimiento autocrítico que es apenas una exigencia elemental para los marxistas; y para tasar el daño, se refugian en la defensa del MRI, cuando justamente, el reconocimiento o negación del MRI no es un problema subjetivo, sino una realidad objetiva: consecuencia directa de su posición ideológica y actuación política ante el descalabro revisionista de su partido de vanguardia: el PCN (M).

Por tanto, de los problemas en divergencia planteados en su carta de agosto, sólo resta decir: Lo del “multipartidismo” que tanta inquietud les inspiraba, es genuino contrabando burgués, es una burda variante de la teoría jruschovista del “partido de todo el pueblo”. Y respecto a su invitación a “juzgar los hechos” en beneficio del Acuerdo de Paz en Nepal, la discusión no es si se acepta o no la necesidad de los acuerdos en la táctica marxista; la discusión está en qué tipo de acuerdos son admisibles en ella. Y ya “los hechos” han revelado una verdad: el Acuerdo del 2006 fue un acuerdo de traición a la revolución en Nepal, al proletariado mundial, al MCI y a la propia declaración del MRI en 1984. Como tal, es un gran disparate siquiera insinuar, como ustedes lo hacen en su carta, equiparar ese miserable acuerdo con los famosos acuerdos de los comunistas de la Unión Soviética y de China. Éstos, sin renunciar a los principios favorecieron e hicieron avanzar la revolución; el acuerdo prachandista pisoteó los principios y traicionó la revolución.

Si bien esta discusión con Ustedes se profundiza en nuestra Revista Negación de la Negación No. 4, próxima a salir, en lo que respecta y permite el carácter del periódico, cerramos este capítulo de nuestra polémica, con un triunfo para el marxismo sobre el revisionismo, invitándolos a realizar a fondo su crítica al revisionismo prachandista, a dar el paso completo hacia afuera del pantano, y unir esfuerzos y fuerzas con los marxistas leninistas maoístas para proseguir la lucha por la derrota total del revisionismo y sus escuderos centristas, condición inexcusable en el camino hacia la Internacional Comunista de Nuevo Tipo, necesaria para organizar el triunfo mundial de la Revolución Proletaria.
Fraternalmente nos suscribimos,

Oficina de Información
Periódico Revolución Obrera