lunes, 7 de diciembre de 2015

Una visión marxista de la historia de Ceilán. Capítulo III: La Primera Guerra Mundial y los años posteriores.

La Red de Blogs Comunistas está traduciendo el libro Una visión marxista de la historia de Ceilán, de N. Shanmutathasan, por su gran importancia para dar a conocer la historia de la lucha de clases en Sri Lanka y entender su situación en la actualidad.

El autor se lo dedicó a su nieto, "con la esperanza de que algún día se adentre por el sendero de la revolución, pero evitando los errores que yo cometí en mi juventud por falta de una orientación correcta".
Así que el libro es también un repaso a los errores del movimiento comunista de aquel país, enmarcados en la historia y por los conflictos del movimiento comunista internacional y, por supuesto, en el contexto asiático y del desarrollo, fortalecimiento y extensión del marxismo-leninismo y las aportaciones esenciales del camarada Mao Tse Tung.

El libro está editado por el Partido Comunista de Sri Lanka, cuyos camaradas fueron los que nos lo dieron a conocer y nos aconsejaron su traducción.

Tras la publicación de los capítulos I y II, compartimos en esta entrada el Capítulo III: La I Guerra Mundial y los años posteriores:

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El camarada N. Shanmutathasan junto al Presidente Mao.

CÁPITULO III: LA I GUERRA MUNDIAL Y LOS AÑOS POSTERIORES
Los años posteriores a la I Guerra Mundial trajeron muchos cambios al mundo y, en particular, a Asia, que había estado bajo la dominación imperialista extranjera durante los dos siglos anteriores o incluso antes. El eco de las salvas de la Gran Revolución de Octubre también se dejó sentir en muchos países del continente. Las llamas de la revolución prendieron en ese gran país que es China, cuna de una de las civilizaciones más antiguas del mundo, además del país más poblado de la Tierra. Indonesia se levantó en una revuelta frustrada contra la dominación holandesa. El movimiento por la “Purna Swaraj” o independencia total cobró impulso en la India. Ceilán se vio igualmente afectado. Hubo hombres y organizaciones que se alzaron en defensa de la causa del trabajo. Ponnamplam Arunachalarn, C. H. Z. Fernando y Martinus Perera crearon la Liga por el Bienestar de los Trabajadores en 1919. La Federación de Trabajadores de Ceilán se fundó en el año 1920. Sin embargo, su influencia fue limitada. Entre los pioneros del movimiento obrero de aquel tiempo, los más conocidos son A. E. Goonasinghe y Natesa Iyer. El primero defendió la causa de los trabajadores urbanos, mientras que el segundo hizo lo propio con los trabajadores de las plantaciones. Ambos colaboraron durante un tiempo. A. E. Goonasinghe, Victor Corea y otros formaron el Sindicato de Trabajadores de Ceilán en septiembre de 1922. La primera huelga general, en la que participaron 20.000 trabajadores cingaleses, tuvo lugar en 1923. Fue esta huelga la que catapultó a Goonasinghe como líder de los trabajadores.

A. E. Goonasinghe, antiguo maestro de escuela, imitando fielmente el modelo británico, fundó el Congreso Pancingalés de Sindicatos y su correspondiente Partido Laborista, en consonancia con el Congreso de Sindicatos Británicos y el Partido Laborista británico, a cuyas sesiones asistía vestido con sombrero de copa y frac. Se trataba del típico esclavo imitando a su amo a la perfección. A pesar del reformismo y de los límites burgueses de su movimiento –Goonasinghe terminó en el seno del Partido Nacional Unido [UNP, en sus siglas en inglés] y siendo el mejor amigo de los empresarios–, en su día los británicos le llegaron a considerar ¡como un peligroso bolchevique!
Los excesos de la burocracia británica en Ceilán durante los disturbios de 1915 habían espoleado el movimiento de reformas, si bien éste se mantuvo, en todo momento, dentro de los estrictos límites del reformismo burgués. Este movimiento ni contó con el apoyo popular, ni alentó la participación de las masas, como en la India, donde los movimientos de desobediencia civil afianzaron el respaldo popular a la reivindicación de independencia. La razón de esta diferencia se encuentra en el hecho de que, al contrario que en la India, en Ceilán aún no había nacido una burguesía nacional que quisiera reemplazar al imperialismo.
En 1927, el gobierno británico encargó a la llamada Comisión Donoughmore de informar sobre las reformas necesarias en Ceilán. La importancia de la Constitución Donoughmore reside en que concedió el derecho al voto a los adultos cingaleses en un momento en que las mujeres de algunos de los países europeos avanzados, como Francia y Suiza, ni siquiera lo tenían. Además, con la excepción de A. E. Goonesinghe y su Partido Laborista, tampoco los cingaleses lo habían pedido.
¿Por qué concedieron los británicos el derecho al voto a los mayores de edad cingaleses en esta etapa, cuando Ceilán era aún una colonia británica? Sugerir motivos altruistas en los imperialistas británicos (laboristas o conservadores) es un supuesto que está por demostrar. Hay quien sostiene que la concesión del derecho al voto a los mayores de edad fue un paso progresista que allanó el camino de las reformas que siguieron. Ésta es, sin embargo, una afirmación dudosa.
La burguesía británica ya había usado las elecciones y el derecho al voto para minar el movimiento de la clase obrera británica y desviarlo del camino de la revolución, que parecía haber emprendido en los días del famoso movimiento cartista. Idéntica arma se utilizaba ahora en Ceilán para dividir y dificultar la unidad del creciente y potencialmente poderoso movimiento antimperialista, para embotar el espíritu de lucha de las masas, para difundir la ilusión de una posible transición pacífica de tipo parlamentario y, finalmente, para desviar la atención del pueblo del verdadero núcleo del poder, que eran las fuerzas armadas. Fue un intento de sustituir mediante palabras la lucha con las armas.
Cuando se vuelve la vista atrás sobre lo sucedido en estos últimos cuarenta años, desde que se concedió el derecho al voto a los mayores de edad en las elecciones en Ceilán, hay que reconocer que los británicos tuvieron más éxito del que podrían haber esperado. No es casual que fuera en el periodo Donoughmore cuando la política intercomunitaria empezó a mostrar su cara más siniestra. Incluso el “venerable caballero” Ponnambalam Ramanathan, que se había aventurado a cruzar las aguas infestadas de torpedos para interceder ante las autoridades británicas de Londres en favor de los líderes cingaleses encarcelados durante la ley marcial de 1915; que en dos ocasiones había derrotado, con el apoyo de los cingaleses, a Sir Marcus Fernando y S. W. Jayawardene en las elecciones al escaño de los cingaleses “educados” del Consejo Legislativo, que contaba con mayoría de votos nativos; incluso él, Ponnambalam Ramanathan, dimitía ahora del Congreso Nacional, que, junto a su hermano Arunachalam, había contribuido a fundar. Los dirigentes cingaleses y tamiles no pudieron ponerse de acuerdo sobre el modo de repartirse los despojos de poder que les concedían astutamente los imperialistas. El gobierno británico había arrojado la manzana de la discordia entre los dirigentes de Ceilán.
La disputa en concreto surgió cuando los dirigentes tamiles de Ceilán solicitaron un escaño tamil independiente en la provincia occidental. Los dirigentes cingaleses se opusieron a ello, alegando que se trataba de una petición de tipo comunitario. Ellos mismos, sin embargo, presentaron una solicitud de representación territorial que, según ellos, no era de ese tipo. En realidad, ambos enfoques lo eran en diferentes grados. Para la comunidad mayoritaria, la representación territorial se traducía en un mayor número de miembros de su raza elegidos. Para las minorías, la representación por comunidades nacionales producía el mismo resultado. Es imposible valorar las virtudes respectivas de uno u otro punto de vista. Lo único que se puede decir es que era de interés común, para la mayoría y la minoría, haber llegado a un acuerdo y haber presentado un frente unido contra su común enemigo y opresor. Ni siquiera estuvieron a la altura de esta idea tan elemental. Fue el imperialismo británico el que, por tanto, triunfó. Los habitantes de Ceilán se enfrentaban entre ellos por razones de casta, raza y religión, mientras el imperialimo extranjero los dominaba a todos. Al mismo tiempo, el control imperialista sobre la economía de Ceilán continuaba de una u otra forma, directa o indirectamente.
Pero la Constitución Donoughmore no fue aceptada sin protestas. Influido quizás por el movimiento nacionalista revolucionario que barría el subcontinente vecino, surgió un movimiento que criticaba la Constitución Donoughmore por distar en mucho de la auténtica libertad. Apareció así una organización llamada el Congreso de la Juventud que llamó al boicot de las elecciones previstas en la nueva constitución. Aunque también el sur había prometido su apoyo, el movimiento sólo tuvo éxito en la provincia norteña. Las elecciones para cubrir los cuatro escaños de la provincia del norte fueron boicoteadas y los tamiles de dicha zona no tuvieron representación, durante cuatro años, en el primer Consejo de Estado. Algunas opiniones han sugerido que el éxito del boicot organizado por el Congreso de la Juventud en las elecciones en el norte se debió al apoyo de los elementos más conservadores por una razón completamente diferente, a saber, el rechazo por parte de la Comisión Donoughmore de la solicitud de representación comunitaria a favor de los tamiles. Podría haber una parte de verdad en ello.
Por entonces, el Congreso de la Juventud era una organización progresista, antiimperialista y no identificada con una comunidad nacional determinada, si bien es cierto que contaba con apoyos sólo en una parte del país. Sin embargo, pronto se vio devorado por la política nacionalista emprendida en el norte por G. G. Ponnampalam y su Congreso Tamil Pancingalés. La aparición del nacionalismo en la política de Ceilán se debió, como ya se ha señalado, a la incapacidad de los dirigentes cingaleses y tamiles para ponerse de acuerdo entre ellos sobre cómo compartir la ficción de poder que los británicos estaban dispuestos a cederles. Apoyando a una parte o a la otra, según los casos, los británicos utilizaron hábilmente esta situación y consiguieron mantener a los habitantes de Ceilán divididos hasta el final.
La Constitución Donoughmore había previsto un Consejo de Estado y un sistema de comité ejecutivo, cuyos miembros tendrían más voz en materia legislativa, al tiempo que se eximía a sus ministros de trabas como la responsabilidad colectiva del gabinete. El cabeza del consejo de ministros no disfrutaba de los poderes casi autocráticos de un primer ministro con su consejo. En cualquier caso, la constitución se cuidó de salvaguardar los intereses británicos mediante la inclusión en dicho órgano de tres altos funcionarios no electos: el ministro de Finanzas, el de Justicia y el ministro principal, a quienes de inmediato E. W. Perera apodó como “los tres policías de paisano”. Eran inamovibles y responsables tan sólo ante el gobernador que los nombraba. Era inevitable que estallara el conflicto entre los altos funcionarios designados a dedo y los ministros electos.
Los británicos habían dejado bien claro que cualquier propuesta de nuevas reformas estaría condicionada a la unanimidad en el seno del consejo de ministros sobre tales reformas. Es decir, los británicos impusieron la unidad entre comunidades nacionales y con ello empeoraron la situación. D. S. Senanayake, el más astuto, así como el más reaccionario de los dirigentes burgueses cingaleses, trató de lograr la unanimidad no sobre la base de la unidad entre los líderes cingaleses y tamiles, sino mediante la creación de un consejo de ministros pancingalés. Irónicamente, el hombre que le ayudó a encontrar la fórmula que le permitió crear dicho consejo tras las elecciones, en 1936, al segundo Consejo de Estado, fue un tamil, profesor de matemáticas en la Universidad de Colombo, el polémico C. Suntheralingam, ¡por aquel entonces amigo y asesor de Senanayake!
La puesta en funcionamiento de un consejo de ministros pancingalés no hizo más que agudizar las diferencias entre comunidades. La formación del Congreso Tamil, dirigido por G. G. Ponnambalam y su estridente campaña por la representación paritaria o, como él la llamaba, por el cincuenta-cincuenta, tuvo su correspondiente en la formación en el sur de la Asamblea Cingalesa, encabezada por S. W. R. D. Bandaranayake.
El nacionalismo cingalés alimentó el nacionalismo tamil y viceversa. El pretexto esgrimido por Bandaranayake era que, antes de lograr la unidad de todas las razas, se debía lograr la de los cingaleses. R. G. Senanayake repitió este mismo argumento posteriormente. Pero la pregunta que habría habido que responder era: “Unidad, ¿para qué?” ¡Si se trataba de expulsar al conquistador extranjero, entonces era necesaria la unidad de todas las razas, no sólo de una! Si, por el contrario, la tal unidad estaba dirigida contra los tamiles, entonces la formación de la Asamblea Cingalesa estaba justificada. Si se trataba, no obstante, de esto último, entonces era una decisión de tipo nacionalista que perjudicaba al objetivo antiimperialista común. Esta tendencia a identificar a los cingaleses con Ceilán e ignorar los derechos legítimos de las minorías raciales y lingüísticas ha sido una debilidad común de todos los dirigentes políticos cingaleses burgueses. De hecho, los únicos partidos que no se identificaban con una comunidad nacional específica fueron los partidos de izquierdas. Sin embargo, hasta el Partido de la Sociedad Igualitaria de Ceilán [LSSP] y la camarilla revisionista de Keuneman terminaron por identificarse con una comunidad nacional u otra a partir de 1964 y, en especial, desde 1970. La posibilidad de que alguno de estos partidos –el UNP, el Partido de la Libertad de Sri Lanka [SLFP], el LSSP, el Frente Popular Unido, o la camarilla revisionista de Keuneman– obtenga un escaño en las zonas tamiles es tan remota como que un ciudadano de Ceilán vaya a poner un pie en la luna. No cabe la menor duda de que la dirección tomada por las políticas nacionalistas en Ceilán ha sido extremadamente negativa. Cada una de las facciones enfrentadas tenía más fe en el amo imperialista que en la otra. Era, una vez más, un ejemplo del éxito de la política imperialista del “divide y vencerás”. Es significativo que el Times of Ceylon, de capital británico, respaldara plenamente en aquel momento a G. G. Ponnampalam y su eslogan del cincuenta-cincuenta. En pocas palabras, esta reivindicación significaba que el electorado debía estar perfectamente encuadrado, de modo que en un consejo de 100 miembros, 50 fueran cingaleses y los 50 restantes se distribuyeran entre las minorías (25 para los tamiles de Ceilán, y los demás para el resto). La minoría tamil iba a resultar perdedora en este trágico conflicto. Después de haber realizado todo tipo de promesas a dicha minoría, al final –en el marco de las circunstancias cambiantes que se dieron al término de la II Guerra Mundial–, los imperialistas británicos decidieron entenderse con la mayoría cingalesa, dejando a los tamiles abandonados a su suerte. ¡Cuánto mejor les habría ido a los dirigentes tamiles si hubieran unido sus fuerzas con sus hermanos cingaleses en una reivindicación común contra el amo imperialista! Pero para eso debería haber habido un estadista de una talla que no existía ni entre los dirigentes burgueses ni entre los de las comunidades nacionales. Los nombres de G. G. Ponnampalam y de su más reciente discípulo, S. J. V. Chelvanayagam, pasarán a la historia como los de dos hombres que engañaron a los tamiles, condenándolos a la oscuridad política en que todavía están sumidos. Ello no exime de responsabilidad a los líderes de la comunidad cingalesa, pero, como minoría que tenía más que perder, los dirigentes tamiles deberían haber sido más responsables y previsores.
Entretanto, otro factor intercomunitario había entrado en escena. La crisis económica mundial de 1929-1931 también se dejó notar en Ceilán. Los precios del caucho cayeron a su nivel más bajo. Se perdieron muchas fortunas y, por primera vez, el desempleo entre los cingaleses se convirtió en un problema grave. Los parados cingaleses empezaron a mirar con envidia a los trabajadores indios de las plantaciones, que tenían garantizado el pleno empleo. A. E. Goonesinghe fue el primero en percatarse del enorme potencial que tenía esta situación. Fue él quien puso en marcha la oleada de protestas antiindias, que llegaron a alcanzar enormes proporciones, exigiendo la repatriación de los trabajadores de ese origen. Lo que más tarde se denominó el problema indo-cingalés acababa de estallar. El segundo Consejo de Estado debatió y aprobó una resolución en que se solicitaba la repatriación de una parte de los trabajadores indios empleados en Ceilán. Es interesante notar que los dos miembros del LSSP en el Consejo de Estado en ese momento, N. M. Perera y Philip Gunawardene, votaron a favor de dicha resolución, a pesar de que la posición oficial de su partido defendía que la clase obrera no tiene fronteras nacionales. La ideología antiindia se convirtió en un importante factor de la política de Ceilán que D. S. Senanayake, en la posguerra, supo convertir en la fusta con que azotar a los movimientos de izquierdas.
En vísperas de que el Congreso Nacional Indio decidiera formar un gobierno, en los albores de la II Guerra Mundial, Pandit Nehru viajó a Ceilán en 1940 para tratar de resolver los problemas entre ambos países. Pero no lo consiguió. Antes de marcharse, Nehru aconsejó a la comunidad india de Ceilán que se organizara en un Congreso Indo-cingalés, lo cual constituyó, sin duda, un consejo retrógrado y deplorable. Si los trabajadores de origen indio, engañados de ese modo, no hubieran creado organizaciones independientes del resto de su clase, aislándose así de la corriente principal del movimiento de izquierdas y progresista de Ceilán, no habrían caído en la trampa de Senanayake y de sus intentos de dividirlos y aislarlos de los trabajadores y campesinos cingaleses. En realidad, fue una tragedia cuya extensión y magnitud aún no se calibrado en su justa medida.
La importancia del problema indo-cingalés no surge del hecho de afectar a más de un millón de personas de origen indio, sino del hecho de que la inmensa mayoría de esas personas constituye el grueso de la clase obrera de Ceilán y, especialmente, de los trabajadores de la industria, responsable de la prosperidad del moderno Ceilán. Aunque el movimiento de izquierdas no lo hizo, D. S. Senanayake interpretó correctamente este problema como una cuestión de clase y no como una cuestión nacional. Entendió que estos trabajadores de las plantaciones de origen indio eran una fuerza potencialmente revolucionaria y, en consecuencia, sus enemigos.
Que Senanayake había comprendido correctamente la cuestión quedó confirmado cuando, en las elecciones parlamentarias de 1947, estos trabajadores, a través de su organización, el Congreso Indio de Ceilán, consiguieron siete escaños propios, que no sólo se oponían al UNP, sino que también contribuyeron a la victoria de un gran número de candidatos contrarios a dicho partido, en especial candidatos de izquierdas en otras circunscripciones. La suerte estaba echada cuando, en las elecciones parciales en Kandy, que se celebraron inmediatamente después de las generales de 1947, el voto de la minoría india provocó la derrota del candidato del UNP y la victoria del Sr. T. B. Illangaratne. D. S. Senanayake juró que esto no volvería a suceder jamás.
En 1948, D. S. Senanayake presentó la Ley de Ciudadanía, que establecía criterios extremadamente rigurosos para todas aquellas personas de origen indio y paquistaní que quisieran convertirse en ciudadanos de Ceilán. Dichos criterios se implantaron para que sólo unos pocos pudieran cumplirlos. Al mismo tiempo, se decretó que sólo los ciudadanos cingaleses tuvieran derecho al voto. De un solo golpe los trabajadores de origen indio perdieron su ciudadanía y el derecho al voto, quedando reducidos a la categoría de apátridas. Ya no eran ciudadanos ni de la India ni de Ceilán. El Congreso Indio de Ceilán fue incapaz de organizar protesta efectiva alguna más allá de actos simbólicos de resistencia pasiva. Para su eterna vergüenza, el movimiento de izquierdas permaneció de brazos cruzados. D. S. Senanayake había dado una victoria incruenta a la reacción.
Pero remontémonos un poco atrás en el tiempo. El periodo entre las dos grandes guerras vio la propagación de las ideas marxistas en Ceilán, traídas a la isla por estudiantes que habían cursado en universidades británicas y allí habían entrado en contacto con el marxismo, en pleno auge debido a la Revolución de Octubre en Rusia. Al calor de estas ideas, se inició el movimiento Suriya Mal en 1934, amplio conglomerado en el que confluyeron nacionalistas, antiimperialistas, socialistas y comunistas. La venta de amapolas el Día del Armisticio, el 11 de noviembre, era una actividad abiertamente proimperialista. Por lo tanto, los integrantes del movimiento Suriya Mal organizaron una campaña para contrarrestarla, vendiendo flores de suriya (Thespesia populnea) ese mismo día. Estas ventas se siguieron realizando año tras año hasta el principio de la II Guerra Mundial.
Mientras tanto, en el año 1935 se fundó el LSSP, el primer partido de izquierdas creado en Ceilán. La mayoría de sus dirigentes eran hombres que habían vuelto del extranjero después de su formación universitaria. Todos ellos defendían puntos de vista avanzados y radicales. Muchos no dudaban en afirmar abiertamente que habían abrazado el marxismo en el extranjero. Algunos de ellos eran trotskistas encubiertos. No parece haber duda alguna respecto al hecho de que existía un núcleo duro oculto de trotskistas en la dirección del LSSP, lo cual, probablemente, respondía a que no se habían formado en el seno de un auténtico partido comunista.
Sin embargo, en un principio, el LSSP trabajó en estrecha colaboración con los Partidos Comunistas de Gran Bretaña y de la India. Este último partido prestó a alguno de sus cuadros tamiles para desarrollar labores políticas entre los trabajadores de las plantaciones de esta etnia en Ceilán. El LSSP también dio su apoyo a la Unión Soviética y, durante los primeros años, los discursos de su primer presidente, el abogado Colvin R. de Silva, estaban llenos de admiración por la URSS. Durante ese tiempo, el LSSP realizó propaganda de masas en favor del socialismo y el antiimperialismo. Incluso dos de sus dirigentes, N. M. Perera y Philip Gunawardene, resultaron elegidos en el segundo Consejo de Estado. No obstante, su sectarismo se puso de manifiesto en su llamamiento, aún bajo el yugo británico, a la formación de un gobierno obrero y campesino, y en su condena de todo el trabajo sindical como reformista. De hecho, la mayoría de aquellos caballeros no eran en absoluto revolucionarios, como afirmaban, sino radicales pequeño burgueses. Sus consignas sectarias y ultraizquierdistas eran, en realidad, una reacción a la mentalidad servil y absolutamente proimperialista que exhibían los políticos burgueses del Ceilán de aquel tiempo, encabezados por D. B. Jayatileke y D. S. Senanayake. Llenaron el vacío provocado por la falta de un sector antiimperialista de la burguesía cingalesa. Ellos fueron los Nehru y los Bose de Ceilán. Estaban en sintonía con el ala izquierda del Congreso Nacional indio. Kamaladevi Chattopatoyaya, uno de los agitadores de la izquierda del Congreso Nacional indio, recorrió Ceilán invitado por el LSSP. Hasta el propio Nehru fue presentado por el LSSP en un mitin público celebrado en Galle Face, cuando estuvo en Ceilán en 1940. Hoy, retrospectivamente, una vez desenmascarado el LSSP, es fácil entender el papel de sus dirigentes. No eran revolucionarios marxistas. Eran radicales pequeño burgueses disfrazados de revolucionarios. Pero, al mismo tiempo, lograron engañar a mucha gente. La primera escisión en el LSSP ocurrió en 1939-1940, durante la guerra soviético-finlandesa. La histeria antisoviética desatada por los imperialistas y los reaccionarios en aquella época hizo que saliera a la luz la cara trotskista oculta de los dirigentes del LSSP. Fueron ellos quienes hicieron que se aprobara a toda prisa en el Comité Central una resolución de condena de la Tercera Internacional Comunista y de la Unión Soviética. Todos aquellos que se opusieron a esta decisión fueron expulsados del partido so diversos pretextos.
Es necesario señalar que esta escisión se basó en razones artificiosas y nada tuvo que ver con las políticas o tácticas del movimiento de izquierdas en Ceilán. A partir de ese momento, el LSSP anunció abiertamente su lealtad a la filosofía contrarrevolucionaria del trotskismo. También debe dejarse constancia aquí de que todos los grupos trotskistas que aparecieron en Ceilán terminaron en el campo contrarrevolucionario. El llamado padre del trotskismo en la isla, Philip Gunawardene, acabó su vida política en el seno del UNP. El principal grupo trotskista, encabezado por N. M. Perera, claudicó ante la burguesía nacional, traicionando abiertamente a la clase obrera y dando la espalda a todo lo que fuera revolucionario. Los dos diputados del grupo que se escindió del LSSP en 1964 –Samarakoddy y Merryl Fernando– votaron con el UNP en diciembre de 1964 para derrocar el gobierno de coalición, allanando así el camino para la vuelta del UNP en 1965. El actual representante autorizado de la Cuarta Internacional, Bala Tampoe, aceptó una beca de la Fundación Asia, financiada por la embajada norteamericana, para visitar los EEUU, mientras su mujer hacía lo propio con una beca de la Fundación Ebert de Alemania Occidental.
Los comunistas expulsados se constituyeron, en un primer momento, en el Partido Socialista Unido que, en 1943, pasó a denominarse Partido Comunista de Ceilán. Aunque diferían por su origen de clase de los dirigentes del LSSP, que eran en su mayoría ricos de la clase media alta, los dirigentes del PC no eran, sin embargo, más revolucionarios. Sus líderes principales habían llegado al marxismo a través del Partido Comunista de Gran Bretaña, al que se habían unido durante sus días universitarios en Inglaterra. Y el Partido Comunista de Gran Bretaña era ya revisionista incluso antes de Kruschev. El resultado fue que estos comunistas trajeron a Ceilán las políticas y estilos de trabajo revisionistas que antes habían aprendido de los “camaradas” británicos.
El PC reaccionó ante el trotskismo sectario de izquierdas del LSSP adoptando posiciones reformistas de derechas que les pusieron en muchas ocasiones en situaciones ridículas. En poco tiempo, no obstante, tanto el LSSP como el PC habían degenerado en apéndices parlamentarios del SLFP. Es cierto que, cuando el LSSP concurrió por vez primera a las elecciones al Consejo de Estado, proclamó su intención de utilizar el Consejo como plataforma para difundir sus políticas. Estas buenas intenciones, sin embargo, quedaron relegadas al olvido como consecuencia de la corrupción engendrada por décadas de política parlamentaria burguesa llevada a cabo por los dirigentes de ambos partidos. En 1956, la victoria electoral aplastante del Sr. Bandaranayake puso fin al potencial revolucionario que aún pudiese quedar. La transformación de ambos partidos en dos fuerzas parlamentarias completamente mansas era absoluta, llegando al punto de depravación política de respaldar y hacer suyas las consignas nacionalistas (por ejemplo, la línea “masala vadai” de 1965 del ala derechista del SLFP). Es más, en un intento de engañar tanto a dios como al diablo, los dirigentes de estos partidos comenzaron a participar en ceremonias religiosas, mostrándose encantados de hacerse fotos mientras ofrecían flores a las estatuas de Buda.

No es intención de esta obra entrar en los detalles de las distintas escisiones, así como de los giros y bandazos políticos que se produjeron en el seno de dichos partidos, cuestión que merece atención aparte. Pero sí es importante señalar aquí que, en 1964, los elementos revolucionarios que había en el PC se reconstituyeron como Partido Comunista de Ceilán, basado en el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tse-Tung, mientras que la camarilla revisionista de Keuneman se unió al LSSP, culminación de su sometimiento al SLFP, y esos tres partidos formaron el Frente Unido.
La II Guerra Mundial, a diferencia de la Primera, tuvo consecuencias mucho más directas para Ceilán. En primer lugar, con la entrada de Japón en guerra, Ceilán se convirtió de lleno en teatro de operaciones bélicas. A pesar de que tuvo la suerte de no sufrir más que un solo ataque aéreo japonés, en Kandy se instaló el Cuartel General del Comando del Asia Suroriental de Mountbatten. El acantonamiento de tropas de la Commonwealth en Ceilán y el enorme gasto militar imperial debido al esfuerzo bélico dirigido desde la isla, produjeron una prosperidad artificial. El desempleo desapareció. La mayoría de la gente encontró un trabajo, normalmente relacionado con la guerra. El té y el caucho se vendían a buenos precios, especialmente este último. Tanto es así que el caucho se explotó, hasta agotar su extracción, en interés de la guerra y por los beneficios inmediatos que producía. Pero no era Ceilán quien obtenía el valor real por el caucho que producía. Gran Bretaña compraba la mayor parte de la producción a un precio fijo que se abonaba en nuestras cuentas en Londres contra futuros pagos. Era lo que luego se conoció como los saldos en libras esterlinas, que D. S. Senanayake agotó estúpidamente en importaciones de productos alimenticios.
El Consejo de Ministros cooperó lealmente con el gobierno británico. El LSSP y el Partido Socialista Unido (predecesor del PC) fueron prohibidos y sus dirigentes detenidos o procesados en 1941. Los líderes del LSSP se fugaron de la cárcel en 1942 y huyeron a la India, presuntamente para dirigir la revolución allí. En la India disolvieron el LSSP y con algunos elementos trotskistas indios fundaron el Partido Bolchevique Leninista de la India, Birmania y Ceilán, nombre sumamente ambicioso, sin duda, pero que ponía de manifiesto su divorcio de la realidad. También resultaron detenidos en la India y, de inmediato, devueltos a Ceilán, donde quedaron en libertad una vez acabada la guerra. En la isla resucitaron el LSSP bajo la dirección de Philip Gunawardene y N. M. Perera, mientras que el Partido Bolchevique Leninista siguió funcionando bajo la dirección de Colvin R. de Silva y Leslie Gunawardene. En 1951 ambas organizaciones se unieron, pero Philip Gunawardene volvió a romper la baraja para crear el Partido Revolucionario de la Sociedad Igualitaria de Ceilán [VLSSP]. Mientras tanto, los comunistas utilizaron la favorable situación creada por la entrada de la Unión Soviética en la guerra y sus éxitos contra la Alemania de Hitler para presentarse como Partido Comunista en 1943.
En los años de la guerra se asistió también al surgimiento de un poderoso movimiento sindical en Ceilán. Ello se debió, por un lado, a la favorable situación en que se encontraban los trabajadores como resultado de la escasez de mano de obra experimentada durante aquellos años y, por otro, a la labor de dirección que ejercieron los partidos de izquierdas. El papel de líder sindical que ostentaba A. E. Goonesinghe fue puesto en entredicho de manera eficaz hasta conseguir que se le expulsase y desenmascarase como el colaborador de clase de la peor calaña que fue.
Los comunistas organizaron la Federación Sindical de Ceilán [CTUF] en 1940. Fue la principal fuerza entre los trabajadores urbanos durante los años de la guerra. A su vez, los dirigentes del LSSP, tras ser liberados, se hicieron cargo de la Federación del Trabajo de Ceilán, que desarrollaron como central sindical opuesta a la CTUF, dando así la espalda a la teoría original del LSSP sobre el papel de los sindicatos.
En las plantaciones, el Gobierno de Madrás, a instancias de Nehru tras su fallido intento de resolver el problema indo-cingalés en 1939-1940, prohibió todo tipo de emigración de mano de obra india a Ceilán, lo cual estimuló la organización de los trabajadores de las plantaciones en sindicatos, puesto que los latifundistas ya no podían ni repatriar a los trabajadores conflictivos a la India, ni traer de aquel país mano de obra fresca a su voluntad, como habían hecho antaño. La Federación de Trabajadores Indios de Natesa Iyer y el Sindicato de Trabajadores del Congreso Indo-cingalés fueron los principales sindicatos contendientes. Este último, que más tarde se convirtió en el Congreso de los Trabajadores de Ceilán, ganó la partida, aunque también sufrió una escisión de la que surgió el Congreso de los Trabajadores Democráticos. Las divisiones se debían al choque de personalidades y no a diferencias políticas reconocibles. Los dirigentes de ambos grupos eran burgueses y carecían de soluciones a los problemas que afectaban a los trabajadores de las plantaciones, tanto desde el punto de vista de clase como del nacional.

BRASIL: Denúncias graves! Mais violências do latifúndio e do velho Estado contra camponeses.


Denúncias graves!
Mais violências do latifúndio e do velho Estado contra camponeses

Jaru, 06 de dezembro de 2015

Em novembro, dois ex-moradores da Área de posseiros 10 de Maio sofreram um atentado, na cidade de Buritis. Era noite, várias pessoas, inclusive mulheres e crianças, estavam na casa de um deles quando homens armados chegaram de moto e deram muitos disparos de armas de fogo. Os dois foram atingidos, um no braço e o outro na perna, mas sem gravidade. A polícia militar foi chamada e chegou na casa tratando os camponeses como bandidos, interrompeu o atendimento do SAMU, mandou-os deitar no chão, sobre os cacos de vidro da janela quebrada pelos tiros. Esta atitude levantou a suspeita de que alguns policiais militares tinham conhecimento do atentado, que possivelemte foi cometido por pistoleiros a mando da associação recém-criada de latifundiários do Vale do Jamari.

Camponeses da Área de posseiros Bacuri, nos antigos burareiros 14, 15 e 16, na linha 105, em Rio Crespo (Rondônia), fizeram várias denúncias, especialmente contra a latifundiária Degmar, que se diz a dona de um destes burareiros. Ela e seu esposo José Vieira constantemente ameaçam de morte o camponês Cristiano, por considerá-lo o líder e incentivador da resistência das famílias. Ele estava com o camponês Maurício, que levou um tiro na noite do dia 11 de novembro. Uma semana antes deste atentado, Degmar pagou a fiança para libertar um pistoleiro que presta serviço para ela.

Policiais civis e militares já fizeram 3 abordagens criminosas no lote do Cristiano, revistaram a casa e o entorno, alegando denúncias de que ele tinha armas pesadas e era o líder dos acampados. Nunca apresentaram uma ordem judicial e sempre ameaçou Cristiano e seus familiares apontando e manobrando suas armas pesadas. Numa destas abordagens criminosas, o comandante se apresentou como policial federal, mas depois, os camponeses descobriram que era o comandante da patrulha rural da Polícia Militar de Cujubim. Em abril de 2014, policiais comandados por ele pararam um trator que estava fazendo a estrada, paga pelos camponeses, tiraram o maquinista e colocaram fogo no maquinário. Este comandante disse que a PM quer destruir a LCP por ser “um grupo de bandidos, uma quadrilha”. Mostrou várias fotos aos camponeses perguntando quem eram os líderes, quem era o Pelé e o presidente da LCP.

No dia 1º de dezembro, 2 viaturas da PM escoltaram a caminhonete do latifundiário Antônio Carlos Faitaroni na fazenda Santo Antônio, que ele se diz dono, localizada na Gleba 6 de Julho, em Alto Paraíso (Rondônia). Em novembro, 25 camponeses tomaram estas terras e deram o nome de Acampamento de Paulo Justino. Segundo trabalhadores da região, Antônio Faitaroni tem dito que não vai perder a fazenda Santo Antônio porque tem 36 homens lá, e que busca mais caso aconteça algo com eles. Ele manda recados aos líderes, que na verdade, são ameaças: “são novos, é melhor desistirem.”

No início de dezembro, camponeses da Área de posseiros Monte Verde, em Monte Negro (Rondônia) e áreas vizinhas sofreram humilhações e ameaças de policiais militares em blitz e abordagens abusivas. Policiais do GOE – Grupo de Operações Especiais, em duas viaturas com placa de Porto Velho, xingaram de “velha mentirosa” uma camponesa, com cerca de 80 anos; proibiram os moradores da área Élcio Machado entrarem na área Monte Verde; prenderam duas motos, uma porque o documento estava atrasado, a outra porque a habilitação do condutor estava vencida. Um policial ameaçou: “Queria que um sem-terra entrasse na minha data para levar uma bala na cabeça. Sem-terra não vale nem duas balas.” Um policial militar de Buritis disse: “Da linha 25 para cá, só tem bandido.”

No dia 28 de novembro, a justiça determinou a reintegração de posse do Acampamento Rancho Alegre 1, com cerca de 30 famílias, que tomaram o lote 43, na Gleba Corumbiara, em Chupinguaia (Rondônia) com o apoio da LCP – Liga dos Camponeses Pobres. A advogada dos camponeses está preparando a contestação da decisão judicial.

Sem preocupação alguma em esconder suas irregularidades e crimes, membros da recém-criada Associação dos latifundiários do Vale do Jamari têm convidado médios proprietários da região a se associarem. Segundo informações de fazendeiros que foram procurados, a Associação cobra inscrição que varia de 2 mil a 5 mil reais e mensalidade. Este fundo seria usado para comprar juízes (3.500 reais) para darem ordens de despejo rapidamente e policiais para despejar os camponeses, usando de toda violência necessária. A associação já teria comprado uma viatura da PM que deve ficar a disposição deles. As propriedades desses associados seria identificada com uma placa verde.

Lutar pela terra não é crime!

A crise econômica e a falência da “reforma agrária” fajuta do governo faz aumentar as tomadas de terra em todo o país. Os latifundiários, representam o que há de mais atrasado no país, porque mantém a concentração de terras entre as maiores do mundo, grilam terras públicas, produzem matérias-primas para exportação financiada com fartos recursos públicos. Eles tem aumentado sua organização e provocado toda sorte de crimes contra camponeses na tentativa de frear a justa luta pela terra. Juizes, policiais, funcionários do Incra tem atuado com pistoleiros causando verdadeiro terror e caçada a lideranças. É preciso uma ampla mobilização de camponeses, trabalhadores da cidade, movimentos e entidades democráticas para defender a luta pela terra e evitar mais mortes.

O camponês quer terra, não repressão!
Conquistar a terra, destruir o latifúndio!

LCP - Liga dos Camponeses Pobres de Rondônia e Amazônia Ocidental
Sede: Av. Gov. Jorge Teixeira, 2423, setor 7 – Jaru/RO – CEP: 76890-000 / E-mail: lcp_ro@yahoo.com.br
Telefone fixo: (69) 3521-3637 / Celulares: (69) 9367-1616 (Claro) / 8429-9230 (Oi) / 8124-1160 (Tim) / 9999-9076 (Vivo)

domingo, 6 de diciembre de 2015

A propósito del articulo “Sobre el Juicio de Pol Pot”. Un articulo del camarada M. Alonso




A propósito del articulo “Sobre el Juicio de Pol Pot”
M. Alonso.

Recientemente los camaradas del blog Cultura Proletaria han re-editado un artículo de agosto de 1997 del Obrero Revolucionario, órgano de prensa del PCR de EE.UU. sobre el juicio al camarada Pol Pot por la camarilla liquidadora de Ta Mok y  compañía. Me gustaría hacer unos cuantos señalamientos sobre este artículo, que aunque recoge aspectos correctos de la realidad en Kampuchea Democrática, en otros asume como propios argumentos del discurso imperialista y social-imperialista sobre la misma.
En primer lugar situar en su contexto el artículo del OR, cuando el PCR-EE.UU. bajo la dirección de Robert Avakian formaba parte del MRI y de su comité de dirección conocido como Co-RIM. Por aquel entonces se había consumado la capitulación del renegado Prachanda en Nepal, aunque estos hechos aun no eran vistos con claridad por muchos maoístas, incluido el que escribe el presente artículo. El PCR-EE.UU. criticó, como supimos a posteriori, esta capitulación y las teorías de la camarilla Prachanda/Bhattarai.
Todo esto lo relaciono, para afirmar que aun el PCR-EE.UU. mantenía posiciones correctas en cuestiones de principios, aunque bajo la amenazante sombra de la llamada “nueva síntesis”.
El artículo señala correctamente; “Evaluar la experiencia del Khmer Rojo es muy complejo y difícil. Es difícil conseguir información y análisis confiables, y son muy fragmentarios. Pero hay varios importantes puntos iniciales que hay que considerar para evaluar seriamente la experiencia de Camboya y la posición del Partido Comunista de Kampuchea.”
Pero los camaradas del PCR parecen empeñados en rebatir las patrañas social-imperialistas para justificar “lo acontecido”. Y camaradas, lo que paso se resume en pocas palabras; la victoria de la Revolución de Nueva Democracia en Kampuchea, bajo el principio de basarse en sus propias fuerzas y en su autodecisión e independencia.
Y todo ello sometido a las contradicciones existentes tanto a nivel interno, como externo. Una revolución adaptada a las condiciones reales en la que se encontraba la sociedad en Kampuchea.
Afirman que; “Es sabido que las posiciones del Khmer Rojo se caracterizaban por un intenso nacionalismo khmer. Al parecer, hubo campañas para suprimir a la fuerza el idioma, la religión y la cultura de nacionalidades minoritarias, como los musulmanes cham. Los vietnamitas residentes en Camboya recibieron un tratamiento duro. La observación de Vickery de que a las nacionalidades minoritarias en su conjunto las clasificaron como “depositarios” indica que tales políticas no fueron meramente errores aislados.
Puede que tal estrecho nacionalismo también jugara un papel en la alianza entre el Khmer Rojo y los seguidores del camino capitalista chinos. En los años de su guerra de guerrillas, el movimiento Khmer Rojo forjó lazos estrechos con la China maoísta. Pero en septiembre de 1976, un año después del ascenso al poder del PCK, Mao Tsetung murió y sus íntimos colaboradores fueron arrestados en un golpe de estado contrarrevolucionario. Pol Pot fue a China en septiembre de 1977, su primera aparición pública, y a nombre del gobierno de KD y del PCK abrazó a los nuevos líderes reaccionarios de China.
La prensa burguesa vincula a Pol Pot con la Gran Revolución Cultural Proletaria que Mao dirigió en China, pero en los hechos, Pol Pot se inclinó hacia las fuerzas (como Deng Xiao-ping) que derrocaron a las fuerzas maoístas y revocaron la Revolución Cultural.”
Aquí los seguidores de Avakian no analizan con honestidad los hechos y tratan una vez más de desvincular al camarada Pol Pot con Mao o la GRCP, con análisis abstractos.
Camaradas, el golpe de Estado en la Republica Popular China y el arresto del grupo maoísta fue una sorpresa para amplios sectores del movimiento comunista. Fueron muchas las organizaciones revolucionarias que no tenían datos para juzgar la situación, que hoy “a toro pasado” podemos ver como una restauración de la camarilla derechista de Teng Siao-ping. ¿Paso esto en Kampuchea?
El camarada Pol Pot y otros dirigentes de KD visitaron la RPCh e incluso se entrevistaron con Mao Tse-tung (hay una conocida foto) y el camarada Chan Chung-chiao visitó Phnom Penh al frente de una delegación china. Había un claro posicionamiento del PCK con la línea maoísta, estos también son hechos.
Sería  importante y necesario saber que opinaban en esos momentos y después los dirigentes del PCK, incluido por supuesto el camarada Pol Pot, sobre la restauración capitalista en China, antes de emitir un juicio sobre su posicionamiento. En sus últimas declaraciones a un periodista occidental el camarada Pol Pot no renegó de su ideología comunista. Poco después, en 1998 moriría en su modesta vivienda en la selva.
Pol Pot y la dirigencia del PCK y de KD tuvieron que enfrentar grandes retos para hacer frente a la agresión de los expansionistas vietnamitas y para desarrollar la base económica de KD, totalmente destruida por la guerra y los masivos bombardeos genocidas.
Cabe pensar que, los camaradas de Kampuchea, centraron sus fuerzas en estas tareas y prefirieron tratar con la China revisionista como con otro Estado con el que tenían una antigua relación privilegiada.
Realmente los revisionistas chinos, poco apoyo prestaron a KD en el plano militar, puesto que el material suministrado a KD no rebasaba el carácter de ligero o convencional (fusiles de asalto AK, pistolas, granadas de mano, morteros, RPG, unos pocos tanque T-55 y obuses de artillería) careciendo de unidades aéreas operativas. El Ejercito Revolucionario de Kampuchea era una fuerza muy cualificada en combate, de gran dureza como hay testimonios de ello. También disponía del material militar del derrotado ejército del títere Lon Nol, en su mayoría de origen yankee o francés y combatió de forma heroica, en condiciones muy difíciles, durante años a las tropas invasoras vietnamitas.
Creo que la línea de cuestionar la Revolución en Kampuchea Democrática y a su dirigencia, con etiquetas de “Revolución campesina” “nacionalismo estrecho” o incluso de “simpatizar con los revisionistas chinos” es una línea oportunista y contraria a un análisis serio de esta importante gesta revolucionaria del pasado siglo XX.

ITALIA: Ocalan, la capitulazione affascinante. Una critica, a las posiciones ideologicas de Ocalan, del MFPR.


 The Fascinating Capitulation


Below are excerpts of the speeches made by two Kurdish women, Havin Guneser, journalist and spokeswoman for the International Initiative “Freedom for Abdullah Ocalan - Peace for Kurdistan” and Dilar Dirik, researcher at the University of Cambridge, at a Conference held on 11th of October in Rome.
These speeches are important, as they explain well what are the analysis, politics and principles behind the very advanced role and organization of Kurdish women and fighters who refer themselves to the PKK. The first speech, in particular, is a kind of “manifesto” of the thought that inspired the struggle of Kurdish women, expression of theories of Ocalan and PKK.
We must say that we consider these theories of Ocalan as democratic-libertarian, anti Marxist-Leninist-Maoist.
Therefore, given the deep respect we have towards the battle that the PKK is carrying forward and the vital role of women in this battle in all the sphere - military, political, ideological – in achieving on the field a new society (in Rojava) that puts at the centre not only ideally but practically, with concrete measures, the issues of women’s liberation, precisely this respect and solidarity cannot exempt us from expressing our deep, strategic, divergence with the analysis and theories of Ocalan and the representatives of the Kurdish fighters referring to him.
We can also understand – and our fraternal Maoist parties of Turkey / Kurdistan could specially help us to understand better – the historical grounds of these theories of Ocalan, related to the reality of Kurdistan, the colonial / feudal condition in which the people, and women in particular, have been forced, and the way in which during decades the clash for the liberation of the Kurdish people has developed.
Clearly, these are not trivial arguments, surely they can fascinate, especially the feminist, ecologist, libertarian, etc. movements. Therefore, they should not be criticized superficially.
At the same time, it seems that the practice, the heroic battle they are currently carrying forward in Kobane, as well as the construction of a new social order in Rojava, the application of the principle of freedom, the concrete measures to assert the delimitating and leading role of women, are, in all aspects, economic, political and ideological, much better and even different in practice from the theories of Ocalan. This is an important aspect.
But, again, the MLM Communists do not hide away, they say clearly that on which they agree and on which they do not. We, then, are Leninists, and with Lenin we know how is important the struggle / criticism of other trends, and that the assertion, in theory and in practice, of MLM is always in close connection with a work of distinction from other theories.
Finally, I want to stress positively the consistent relationship, that Kurdish comrades ephasized, between the movement / organization of women and the party. Here the organization of women is the result of the application of the line, the strategy, the understanding of the party of which the women comrades are determinant part. This “method”, in a non-trivial but Leninist sense, yes, is the method of MLM, and of our party in particular, of our understanding and practice of a new type of communist party, that we bring consistently in Italy and internationally, and we have to emphasize this in the women’s and feminist movement in Italy, in order to fight and criticize the anti-party ideas, strongly influential.
Here, we limit ourselves to briefly point out some issues - surely to be deepened.
Excerpts from the speeches (in italics):
Kurdish: “The aspirations of freedom of the Kurdish people, especially of Kurdish women ... paved the way to the fact that women had a great role. So, despite the fact that at the beginning the struggle of women within the PKK did not transcend the boundaries of the old left, it could not even be contained within them. Here the role of Ocalan is important both as a strategist and as political leader of the Kurdish movement. He did not ignore the slavery of women, nor their desire to fight for freedom. He opened political, social, cultural, ideological and organizational spaces for women, in spite of the backlash of a few men members of the organization. He did so with strong determination ...”
PCm: This clearly is a great merit of Ocalan, especially when taking into account the condition of strong feudal residuals, that had and have their more brutal expression against women.
Kurdish: “(but) soon problems emerged. To reach and join the revolutionary movement, was not enough to overcome, established features arising from colonial and feudal structures. Problems began to emerge, particularly in the approach towards women there, where there was an attempt to reproduce traditional roles within the guerrilla forces and the Party bodies. There were women who accepted to replicate these roles but also other women who refused...”
PCm: For us, for the MLM parties – which we call parties of a new type – for the Maoist revolutionary communist women, this is not something new. We observed this in the people’s wars in Peru, Nepal, today in India. And the Maoists addressed this fact long time ago, in practice and in theory.
Mao Zedong, with Chang Ching, theorized the “revolution within the revolution”, that was grasped by women, particularly during the Great Proletarian Cultural Revolution, to bring revolution in the superstructure and within the party and society. And It is the revolutionary People’s Republic of China that leads the women with “bound feet” to be the “other half of the sky” in all fields. It is during the Great Proletarian Cultural Revolution that the issues of violence and oppression in the families, rapes, abortion, etc are addressed in an extremely modern way, even for today.
During the People’s Wars in Peru and later in Nepal this struggle has been practiced and theorized. While it was “discovering” the “revolutionary proletarian feminist movement”, our Party was inspired a lot by the theories and actions of PCP as well of CPN(M). The former communist Parvati well analyzed and explained in her writings why the “traditional roles in the guerrilla forces and the Party bodies” are reproduced and women member accep a lesser role in the Party, the People’s Army and the People’s War, and not only, she also developed a struggle that had led to deep transformations.
So, is the theoretical and practical weapon of Marxism-Leninism-Maoism and its creative application to today’s reality that, based also on an assessment of previous experiences, allows to put at a new height the issue of the role of women and the centrality within the party and in the revolutionary struggle of this ideological, political and practical struggle for a communist party of a new type and for an active assertion of the “revolution within revolution”, in India (where women are even more than 50% are leading the People’s War, the PLGA, etc.) as in our party, in Italy.
Kurdish: “Ocalan began speaking about a new concept: kill the ruling male. Since then, the liberation struggle of the women became more radical. They started talking about getting away from the ruling mentality of modernity, psychologically and culturally. But also spoke of a parallel project to transform males. At this aim, the education of men was made by women ...”
PCm: But, in this struggle, Ocalan departs from historical and dialectical materialism and approaches idealism. The issue is not the social system, the ruling class, but the “ruling male”, operating an inversion between structure and superstructure; replacing the struggle against the system that produces the ruling ideas, with the struggle against the ruling ideas.
Kurdish: “The male became a system. The male has become the state and turned itself into the ruling culture. Class and gender oppression develop together; masculinity produced the ruling gender, the ruling class and the ruling state. If the male is analyzed in this framework, it is clear that male must be killed. In fact, kill the ruling male is the fundamental principle of socialism”.
PCm: We speak about intertwining of class oppression and gender. But, while saying that they develop together, Ocalan 'forgets' the class oppression. Indeed, he does worse: the ideology (masculinity) produced the “ruling gender” and the State. So the male, not the class, has become the state. Hence the conclusion is inescapable: we have to overthrow neither the state or the ruling capitalist system, but “kill the ruling male” ... and this is passed off as “the fundamental principle of socialism” But what a kind of socialism?
Kurdish: “Despite the fact that the PKK was no longer the old left, it was unable to find a solution of complete breaking with real socialism and, then, with the capitalist modernity. We can say that the period 1993-2003 has been a phase of transition to build an alternative to capitalist modernity. The theoretical material available, the past experiences of different other movements, feminism and the experience of the PKK itself led our movement to the conclusion that slavery of women formed the very basis of any subsequent enslavement, as well as of all social problems…”
PCm: The clear impression is that here Ocalan actually calls “real socialism” the power recovered and restored by the defeated bourgeoisie through a counter-revolution that overthrew socialism, which for a long time kept the name of ‘socialist’ country (in Russia, partially in Eastern Europe, in China). The only alternative to “capitalist modernity” (a not correct formulation, as it objectively puts the struggle on the field of the superstructure, the costume, almost religious) is socialism and, in countries oppressed by imperialism, the New Democracy as a stage towards socialism. Sure, in the experiences of the communist movement we saw serious mistakes, setbacks, but precisely these setbacks led the revolutionary China to not stop, to launch its assault on the heavens with the Great Proletarian Cultural Revolution in the sphere of the superstructure, where the ruling ideas of oppression persist, amongst which the ideas of submission of women are the tip of the iceberg.
But the summing-up, also painful, of these historical experiences should lead to seek new paths, that have nothing to do with the analyses of Ocalan, that inevitably lead into the arms of those who denigrate socialism.
Moving forward. It is fully idealism to say that “slavery of women formed the very basis of any subsequent enslavement, as well as all the social problems ...”, if this:
a) is not seen at the light of the historical process of humanity described by Engels in The Origin of the Family, Private Property and the State where he explains how the first oppressed subject is the woman, and that the first division of labor was towards women; b) obscures the real cause of social problems: the private property, the exploitation, the contradiction capital-labour, the rule of imperialism.
Kurdish: “So he began to depart from the typical Marxist-Leninists. He was different in the way he began to see the state apparatus, as an instrument of power and exploitation, unnecessary for the continuation of human life and nature”.
PCm: Indeed, Ocalan departs from Marxism-Leninism and approaches democratic-libertarian theories. He denounces the ‘State’ in itself, not only the bourgeois state, the regimes lackeys of imperialism, but every state, so even the socialist state. As put by Marx and Lenin (State and Revolution) it is an absolute necessity, for a certain period – until communism, where there will be no need of State – in order to organize the structures of the new people’s power, to defend the new proletarian power and prevent the restoration by the defeated class, to begin the process to wipe out classes, class divisions and any residual form of social, cultural and ideological oppression, primarily the sexism against women, that will persist for a long time even after the revolution and implies an organized struggle and concrete measures that only a socialist state can implement.
Marx wrote: “And now as to myself, no credit is due to me for discovering the existence of classes in modern society or the struggle between them.. [...]What I did that was new was to prove: (1) that the existence of classes is only bound up with particular historical phases in the development of production, (2) that the class struggle necessarily leads to the dictatorship of the proletariat (3) that this dictatorship itself only constitutes the transition to the abolition of all classes and to a classless society”.
To Deny the socialist state is to deny the dictatorship of the proletariat and therefore the possibility of transition to communism, the “classless society”.
It is the dictatorship of the proletariat, enriched by the advanced experience of the Great Proletarian Cultural Revolution that can ‘enhance’ the new role of women, giving the power and also taking measures to defeat the strong residual sexism that persists (in Italy, in the 70s, the most important Maoist trend - the PcmlI - at some point theorized a period of ‘feminine dictatorship’).
That said, we ask: what occurs in Rojava, the implemented practical and organizational measures that allow an equal role for women, is not the result of an organization of society, that we call State, that clearly is totally opposed to the bourgeois state or feudal / semi-feudal regimes, as it is based on people’s organizations, on standards and functioning criteria that enhance the organized participation of proletarians and masses?
Kurdish: “Thirdly also changed his concept of revolutionary violence and finally it was formulated as self-defense.”
PCm: This is definitely anti MLM. It can be said that Marx, Lenin and Mao, they all “eulogized” revolutionary violence as necessary to oppose and defeat the reactionary violence of imperialism and oppressors states. In this sense, revolutionary violence is the only mean to realize a society without violence. In the 1st Volume of Capital Marx wrote: “The violence is the midwife of every old society which is pregnant with a new one.” Mao Zedong said, “Political power grows out of the barrel of a gun” and “war can only be abolished through war.”
In fact, and fortunately, the Kurdish women and man fighters in Kobane are practicing “revolutionary violence” but, if unfortunately it was seen only as “self-defense” it would lead to the defeat, sooner or later.
Marx and Engels wrote that the Commune of Paris was defeated because was not been able to fully use the revolutionary violence.
Kurdish: “Ocalan stated that slavery of women have been perpetuated on three levels in the past five thousand years: first there is the ideological construction of slavery; then the use of force; finally the exclusion from the economy ...”.
PCm: Again, in his historical analysis, Ocalan uses idealism and not historical materialism, through a real reversal of the history itself, that shows how first there was the exclusion of women from the economy, relegating them to ‘‘the house economy”, then and the use of force and then the ideological slavery. Without the division of labour and private property there would be no basis for the ideological slavery.
Kurdish: “Without understanding how masculinity was socially formed, we can not analyze the state has been established and, therefore, we are not able to accurately define the culture of war and power related to the very being of a state. This is something that we emphasize because it is what paved the way for the femicide and the colonization and exploitation of peoples .... Capitalism and the nation-state are formed to represent the ruling male in its most institutionalized form. To put it briefly, capitalism and the nation-state are the monopoly of the tyrannical and exploiter male.”
PCm: Again a reversal. The “masculinity”, the “culture of war and of power” determine the state as a bourgeois dictatorship and not the inverse. So, if the state is the “ruling male” we do not have to smash the bourgeois state, just “kill the ruling male”. So, if capitalism is the “the monopoly of the tyrannical and exploiter male”, no need to overthrow capitalism, private property ... (Just put women at the head of capitalism? ... let the joke).
Unfortunately, we are in the full of idealism: it would be the “masculinity”, i.e. the ideology, that leads to the colonization, exploitation of peoples, femicides, not the capitalist imperialist system, that exploits, colonizes, plunders, suppresses and creates an increasingly barbaric humus that makes the femicide something considered “normal”. Then, consequently, there is not a big difference between the theories of Ocalan and those of “democratic” sections of bourgeoisie which say that the origin, the problem, where we have to especially intervene is the cultural sphere...
Instead, we think that the struggle against femicide and every aspect of women’s oppression has to go to and fight the systemic and structural grounds, and sharpen, at the same time, the struggle against every aspect of the bourgeois / feudal sexist ideology. This shows why oppression of women has not solution within this system, but also, at the same time, the opportunity to send to the graveyard of history these mortal ideologies, when the revolutionary struggle, the continuation of the revolution in every field will destroy the economic and political basis on which such ideologies hold on
Kurdish: “It depends on the fact the capitalistic economic and social form is not a historical necessity, it is a construction forged through a complex process. Religion and philosophy have been transformed into nationalism, the deity of the nation state. The main goal of this ideological war is to ensure the monopoly on thought. The main weapons to achieve it are the religious fundamentalism, the gender discrimination and scientism as a positivist religion”.
PCm: Ocalan gives up the historical analysis and relies on “myths”. The "capitalistic economic and social form" was a historical necessity. Marx would turn in his grave, hearing the claims of Ocalan. Indeed, Marx called the bourgeois society progressive compared to the feudal society and the slavery society, etc. Because Communism, he said, can not be a communist egalitarian distribution of poverty, but of social wealth, of the development of the productive forces that only capitalism could realize - of course up to a certain point, then capitalism itself becomes a constraint to the development of the productive forces and destroys them. But, at the same time, capitalism gave birth to its “gravedigger”, and without this gravedigger, the united struggle of the proletariat and the oppressed peoples against capitalism and imperialism, there would be no socialism.
Everything else Ocalan says is true, unless you move completely away from the economical and material system that support or gives birth to religion, philosophy, etc; and as long as he completes the sentence “The main objective of this ideological war is to ensure its monopoly on thought” saying that the purpose of this “monopoly on thought” is the defence, the continuation of the capitalist social, economic system.
Kurdish: “Without ideological hegemony, only with the political and military oppression, it would be impossible for the modernity to hold on …”
PCm: On the one hand, this is true – being understood that it is not scientific to speak of “modernity” – on the other hand, it would be an illusion to think that the fight should take place especially at the level of the ideological hegemony.
Kurdish: “In order to stop the perpetuation of capitalism and the concentration of power, as well as the reproduction of the hierarchy, it is necessary to create structures for a democratic, ecological, society, based on the gender liberation. It is an absolute necessity to achieve this dismantling of the power and hierarchy. This social system of democratic modernity is the Democratic confederalism and the Democratic Autonomy. This system is not an alternative form of the state, but an alternative to the state...”.
“Although is labelled as a ‘separatist organization’, the PKK has since a long gone beyond the concepts of state and nationalism, and now upholds an alternative path of liberation in the form of regional autonomy and self-government, the ‘democratic confederalism’, based on gender equality, ecology and democracy from below, put into practice through the people’s councils” ... “
PCm: We speak about ‘New Democratic State’, as a step towards socialism. But even accepting the social system put forward by Ocalan, once again, what is wrong is to say that it is an alternative to the state, a counter-state. We would say, it has good hopes but certainly would be crushed by imperialism and its regimes.
The ‘New Democratic State’ in the countries oppressed by imperialism, the ‘socialist state’ in the capitalist and imperialist countries, is not a “concept” (as also the bourgeois state is not a “concept”), but a historical necessity, abundantly proofed. Of course, it is based on the people’s structures, but builds a national structure, otherwise the restoration is always lurking.
Kurdish: “The PKK challenges patriarchy and practices the co-presidency, that equally shares the responsibility between a women and men, from the chair of the Party to the neighborhood councils, and implements 50/50 gender ratio at all levels of government. These policies are mechanisms to ensure the representation of women in all spheres of life, councils, education, parties and cooperatives, as well as the deconstruction of patriarchy in the theory. They are aimed to give meaning to this representation ... Its laws aim to democratize family and eliminate gender discrimination. Men who use violence against women can not be part of the administration. One of the first acts of the government was to outlaw forced marriages, domestic violence, honor killings, polygamy, marriages with girls, bride pricing and market of brides. The leadership of parties, municipalities, councils and committees are handled by a woman and a man, co-presidents who share the position...”.

PCm: As we said, the reality is better than the “theories”. What is occurring in Rojava (very good, but nothing new, just see what happened during the Cultural Revolution in China or, coming to more recent times, what occurred in the base areas in Nepal, before the betrayal of Prachanda, or what occurs in the guerrilla areas under the control of the People’s War in India) is the result of an organization. You can also call state, but is statal, there is the a political power of the government that makes the laws; there is a structure of administration, there is a people’s army ..

sábado, 5 de diciembre de 2015

Atentados de París, violencia social y hostilidad en la relación terapéutica. Un articulo del Dr. Joseba Achotegui.

 


Atentados de París, violencia social y hostilidad en la relación terapéutica.


Por Joseba Achotegui / Publico


“Acerca de cómo se percibe la violencia social en la relación terapéutica y asistencial”.

La violencia que estamos viviendo actualmente en Europa tiene, sin duda, muchas causas. Entre ellas, está el que es el reflejo de fuertes tensiones sociales. Y esas tensiones son bien perceptibles de modo habitual en un lugar muy especial: la consulta terapéutica, el lugar en el que realizamos la atención psicológica.

En primer lugar, veamos brevemente cuáles son esas tensiones sociales y a continuación cómo se expresan en la relación terapéutica:

1.- Los inmigrantes y minorías viven con frecuencia una realidad muy negativa en Europa, sufriendo situaciones de discriminación. Así, en Catalunya, un tercio de los inmigrantes señala que ha sufrido racismo. En París, un estudio reciente mostraba cómo enviando el mismo curriculum, si se ponía en el remite que la persona tenía un apellido francés y vivía en el centro de París lo llamaban 75 veces, pero si la persona tenía un apellido norteafricano y vivía en la Banlieue, las denominadas “zonas sensibles”, lo llamaban 14 veces. ¡Con el mismo curriculum!

En relación a estas situaciones, varios estudios han mostrado que los inmigrantes y las minorías tienen la autoestima más baja que la población autóctona, como consecuencia de sentirse con frecuencia excluidos y verse menospreciados socialmente, lo que acaba por pasarles factura.

A todo esto, se añade el drama que están viviendo actualmente centenares de miles de refugiados convertidos en carne de cañón de los intereses de las grandes potencias. En julio, a los dos días de la firma del tratado de paz con Irán, el gobierno turco, enfadado por lo que considera un gran triunfo de sus enemigos chiíes, respondió inmediatamente abriendo la frontera con Europa para que centenares de miles de refugiados comenzaran a llegar a las costas de Grecia, viviendo las situaciones trágicas que todos conocemos. Ahora, la Unión Europea le ofrece tres mil millones de euros a Turquía para que cierre la frontera a los refugiados convertidos en moneda de cambio.

2.- ¿Cómo se expresan estas realidades de discriminación y exclusión en la relación terapéutica? Se expresan a través de la transferencia, la relación emocional de la persona que busca ayuda con el terapeuta. Y esta relación emocional está teñida, en el caso de estas personas de hostilidad, de transferencia negativa, a través de la cual se expresa el sufrimiento que generan las desigualdades que viven. Aunque, a veces, estas tensiones están ocultas, con frecuencia, bajo el manto de la sumisión amedrentada, ante las repetidas vivencias de indefensión aprendida y de la vivencia de duelos congelados que no han podido elaborarse.

La tensión, la transferencia negativa se expresa, por ejemplo…:

… en que existe mucha desconfianza de los inmigrantes y las minorías hacia los servicios asistenciales y hacia los terapeutas. Así, el inmigrante no ve diferente al profesional que le atiende de las amplias capas de la sociedad de acogida que lo rechaza. El inmigrante lo asocia al patrono, al policía, al funcionario… del que muchas veces el terapeuta es pariente, amigo o, incluso, se parece físicamente por pertenecer al mismo grupo humano. Pero es que incluso los profesionales que provienen de las propias minorías también generan desconfianza. Han sido denominados los “Tío Tom” (el esclavo sumiso a sus amos). Éste es uno de los problemas que hay que tener en cuenta con los intérpretes, como señalan autores como Smith o D’Ardenne. “¿Se analizaría un judío alemán con un alemán no judío?”, se preguntaba Jafo Kareen, uno de los más prominentes psiquiatras pakistanís en Londres.

… en que el inmigrante bate todos los récords de incumplimiento terapéutico, así como de abandono de los tratamientos (Veret London and Devorn , Mazzeti, O’ Sullivan), mostrando la distancia que le separa de los profesionales que le atienden y que representan la sociedad “de acogida”.

… como una muestra de esta tensión y transferencia negativa que se vive en las consultas. Pondré un ejemplo: Cuando en el SAPPIR (Servicio de Atención Psicopatológica y Psicosocial a Inmigrantes y Refugiados) pasamos un test mostrando unas fotografías con caras de personas que expresan diferentes emociones (tristeza, alegría, enfado…) para que nos digan con cuál de ellas se sienten más identificados, en más de una ocasión nos han dicho: “¡Yo no conozco a nadie. No les he visto nunca!”. Los inmigrantes se creían que estaban en un interrogatorio. ¿Qué clase de confianza tienen en los terapeutas de un hospital cuando los confunden con policías en una sala de interrogatorio?

… en el conocido caso de menores inmigrantes que se han presentado hasta con 28 nombres diferentes, uno por cada centro en el que han estado. ¿Qué clase de confianza en el terapeuta tiene alguien que no se ve capaz de decirle ni cómo se llama? Una premisa esencial del tratamiento es que se basa en decir la verdad, pero porque la relación se establece entre ciudadanos iguales, con los mismos derechos y libertades. ¿Qué ocurre en situaciones de enorme desigualdad e indefensión? ¿Se debe decir la verdad a alguien que se percibe como hostil, perseguidor?

… en una hostilidad que se halla fuertemente somatizada. Si la hostilidad o el sufrimiento psíquico son muy intensos tienden a somatizarse, tal como vemos con la gran incidencia de cefaleas en inmigrantes con el Síndrome de Ulises, un cuadro de estrés crónico y múltiple que no es un trastorno mental. Hasta el 80% de estas personas padecen cefaleas. Y la cefalea, como señalan ya los clásicos estudios de Pierre Martí, se halla relacionada en la mayoría de los casos con agresividad reprimida.

Las desigualdades sociales generan fuertes tensiones, exclusión, violencia social, que se expresa, como no podía ser de otra manera, en la propia relación terapéutica. Considero que es importante comprender esta realidad psicológica presente en el ámbito asistencial para buscar soluciones a situaciones tan dramáticas como las que estamos viviendo. Lo psicológico no lo es todo, eso sería caer en “el psicologicismo”. Pero sin entender la perspectiva psicológica no se puede comprender una realidad social compleja.

La intervención psicológica tiene lugar en el marco de la sociedad y sus conflictos. La desigualdad extrema no deja de ser en sí misma una forma de violencia. Michael Foucault planteó que la psicología y la psiquiatría formaban parte de la “biopolítica”, no eran ciencias puras, indiferentes a la realidad social. Creo que lo que he mostrado es un claro ejemplo de la vigencia de sus planteamientos.