domingo, 29 de junio de 2014

Estados Unidos: Declaración de Fundación del Grupo Comunista Maoísta




Nota – Con gran alegría hemos recibido la noticia de que en Estados Unidos los camaradas maoístas del Nuevo Partido Comunista (Comité Organizador) celebraron el pasado mes de mayo su Segundo Congreso y han cambiado su nombre por el de Grupo Comunista Maoísta. Es esta una gran noticia para el conjunto del Movimiento Comunista Internacional no sólo por tratarse del avance del trabajo de los maoístas estadounidenses en el seno mismo de la bestia imperialista, sino por representar una ruptura ideológica, política y organizativa con la “nueva síntesis” revisionista a que el avakianismo había conducido al P“CR”, EU.
Reproducimos a continuación la siguiente declaración sobre la fundación del Grupo Comunista Maoísta, extraída del blog Maoist Road (La Vía Maoísta) http://maoistroad.blogspot.com.es/ y que Gran Marcha Hacia el Comunismo ha traducido al español:


DECLARACIÓN DE FUNDACIÓN DEL GRUPO COMUNISTA MAOÍSTA
 
El Nuevo Partido Comunista (Comité Organizador) celebró recientemente su Segundo Congreso y cambió su nombre por el de Grupo Comunista Maoísta.
Nuestro nuevo nombre refleja la tarea central del momento: consolidación ideológica, y en particular, la forja de una unidad de principios relativa a lo que denominamos `Maoísmo´. Sólo de esta manera podemos sentar los cimientos sobre los que se puede construir un Partido Comunista Maoísta.
En nuestro Primer Congreso en 2013, adoptamos una distorsión empírica del maoísmo, en que concebíamos el marxismo-leninismo-maoísmo como una simple e indiferenciada suma de los diversos logros históricos de Marx, Lenin y Mao. Este postulado descriptivo –es decir, ideológico- del maoísmo se reflejó en nuestros anteriores Principios de Unidad. Estamos ahora abordando el problema de construir un auténtico concepto teórico del maoísmo a través del camino contrario, es decir: ¿cuáles son las rupturas a través de las cuales se constituyó el marxismo-leninismo-maoísmo?
Nuestro anterior nombre y algunos de nuestros anteriores documentos eran producto de un subjetivismo dañino. Fracasamos en desarrollar el deber supremo de todo comunista: realizar el análisis concreto de la situación concreta. Nuestro nuevo nombre representa más exactamente lo que somos en la actual coyuntura política.
Lo que presentamos a continuación es nuestra Declaración de Fundación, que queremos que sea un documento vivo. Actualmente estamos desarrollando nuestra línea política sobre la cuestión nacional y la cuestión de la opresión de la mujer, entre otros asuntos. Llevaremos a cabo un análisis de clases coyuntural de los Estados Unidos en el futuro.

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El Grupo Comunista Maoísta pretende llevar a las masas la tarea de construir su propio Partido Comunista maoísta de nuevo tipo, que será un arma que pueda dirigir a la clase obrera y las amplias masas en la construcción del poder político, con el objetivo del derrocamiento de la burguesía, el aplastamiento del Estado burgués y el establecimiento de la dictadura del proletariado. Nuestra tarea actual es forjar una unidad de principios a fin de crear una organización que pueda plantear a las masas la cuestión de la construcción del Partido. Sin consolidación ideológica y política –es decir, si no prohibimos nada y permitimos todo- abrimos el terreno político a intervenciones por parte de oportunismo, tanto de derecha como de `izquierda´. El primer orden del día es, por tanto, articular una línea política proletaria que pueda ser aplicada de forma creativa a las condiciones de la lucha de clases de la que emerge. Hacemos un llamamiento a todos los revolucionarios a que se unan a nosotros en esta tarea.
Con el fin de forjar una unidad de principios, debemos –sobre la base de un análisis concreto de la situación concreta- contribuir al armamento político e ideológico de las masas, con el fin de finalmente desarrollar un partido capaz de organizar las formas principales que la lucha de clases política debe asumir.
Según Mao, el nuevo estilo de trabajo que introduce el Partido Comunista supone: (1) la integración estrecha de la teoría con la práctica; (2) la forja de estrechos vínculos con las masas, y (3) la práctica de la autocrítica. Estos tres momentos son los requisitos teóricos para la línea de masas, que señala la teoría maoísta de la organización y el conocimiento en la secuencia definida por la finalidad del comunismo. El Partido concentra las ideas dispersas pero correctas de las masas, a la luz del pensamiento de clase del marxismo-leninismo-maoísmo, en directivas y consignas políticas que pueden conducir a las masas a transformar la situación concreta. La aplicación de estas directivas y consignas se evalúan concretamente, resultando en ideas nuevas, dispersas, que comienzan el ciclo nuevamente. Este ciclo de organización y conocimiento sólo concluye cuando el conocimiento de las masas y las organizaciones de masas se funden con el conocimiento de clase y las organizaciones de clase –es decir, con el final del Estado y la sociedad de clases, con el comunismo.
(1) Teoría y Práctica. El marxismo-leninismo-maoísmo, que organiza y recolecta la práctica de las masas, debe integrarse con la práctica concreta del movimiento de masas. Este principio se opone tanto a pensar en lugar de las masas (dogmatismo) como a asumir la experiencia parcial y fragmentaria por universalidad (empirismo). La lucha contra el dogmatismo y el empirismo es el proceso de consolidación ideológica. Mao escribe: “La educación ideológica es el nexo vital para ser empuñado en unir al conjunto del Partido para las grandes luchas políticas. A menos que se haga esto, el partido no puede llevar a cabo ninguna de sus tareas políticas”. Sólo podemos avanzar hacia la construcción de un auténtico Partido Comunista maoísta si definimos nuestra práctica en respuesta a las preguntas que nos plantea la coyuntura política. Sólo si procedemos desde una valoración concreta de la coyuntura –es decir: el momento actual de la lucha de clases tomado como una síntesis de las contradicciones- pueden determinarse teóricamente los problemas auténticos de la lucha de clases desde la perspectiva de su transformación objetiva.
(2) Vínculos con las masas. El dogmatismo y el empirismo entendido en sus formas políticas desarrolladas (burocratismo, seguidismo, dirigismo, etc.) son reflejos de un solo y mismo problema, el del abismo que se abre entre el Partido y las masas. Mao escribe: “Cada camarada debe ser ayudado a comprender que en tanto nos apoyemos en el pueblo, creamos firmemente en el inagotable poder creativo de las masas y, por consiguiente, confiemos y nos identifiquemos con ellas, ningún enemigo podrá aplastarnos mientras que nosotros podemos aplastar a cualquier enemigo y superar toda dificultad”. El marxismo-leninismo-maoísmo no proviene de una fuente externa a las masas. Es precisamente la sistematización teórica, en cada una de sus etapas, de la experiencia histórica de las masas. Aquí, todo depende en asir a las masas como el aspecto principal de la dialéctica clase-masas: primero la democracia, segundo el centralismo –o, de forma equivalente: `de las masas, a las masas´. Sólo si las masas son entendidas como el aspecto principal de la dialéctica clase-masas, puede emerger el futuro comunista, no como una figura de fe mesiánica, sino como una finalidad practicable.
(3) Crítica y Autocrítica. El polvo se acumulará si una habitación no se limpia con regularidad, nuestras caras se ensuciarán si no las lavamos. Mao dice: “La práctica consciente de la autocrítica es aún otro rasgo que distingue a nuestro Partido de todos los demás partidos políticos”. La autocrítica es un proceso real en el que el pensamiento y la práctica del Partido se sujetan a la crítica a través del pensamiento y práctica del movimiento de masas, incluso mientras el Partido divide las ideas correctas del movimiento de masas de los efectos (división, dispersión) de la ideología burguesa. La autocrítica no es una confesión a la manera de un beato penitente, sino un momento inmanente a las situaciones concretas de la historia. Por esta razón, el momento de la autocrítica sólo se lleva a cabo en el momento subsiguiente a la rectificación material. Es el principio de la autocrítica el que determina el marxismo-leninismo-maoísmo, el pensamiento de clase del Partido, como un proceso de selección que divide las prácticas conforme a lo que debe vivir y lo que debe morir a fin que el presente se transforme.
“Si el nuevo estilo de trabajo presentado por el Partido está marcado por la teoría y práctica relacionadas, forjar vínculos con las masas, y la crítica y autocrítica, el papel del Partido es dirigir a las masas”. Esto significa que una fracción de las masas debe constituirse a sí misma como una clase revolucionaria, una clase en el sentido político –es decir, una clase capaz de constituirse en fuerza dirigente que pueda tomar el poder estatal y modelar la sociedad a su imagen. Pero si esta dirección, a su vez, se convierte en una nueva forma de dominación, el Partido por el contrario se convierte en el embrión de una nueva burguesía burocrática. En el otro extremo, si no existe una dirección de clase, las masas se quedan sin un medio efectivo de realizar sus aspiraciones.
“Como señala el Camarada Mao Tsetung, la línea política correcta debe ser `de las masas, a las masas´. Para asegurar que la línea realmente proviene de las masas y, en particular, que verdaderamente vuelve a las masas, deben existir estrechos vínculos no sólo entre el Partido y las masas fuera del Partido (entre la clase y el pueblo), sino, por encima de todo, entre los órganos dirigentes del Partido y las masas dentro del Partido (entre los cuadros y los militantes de base); en otras palabras, debe existir una línea organizativa correcta. Por tanto, igual que en cada periodo de la historia del Partido, el Camarada Mao Tsetung ha establecido una línea política representando los intereses de las masas, así ha establecido una línea organizativa sirviendo a la línea política y manteniendo lazos con las masas tanto dentro como fuera del Partido”.
El ciclo de conocimiento revolucionario, que procede de las masas a las masas, es mediado por el Partido. El ciclo de conocimiento organiza el siguiente proceso dialéctico: revueltas de masas que producen ideas correctas en un estado de dispersión y división; sistematización parcial de estas ideas a través del proceso de la lucha de clases dentro del movimiento de masas; sistematización centralizada de la lucha entre el Partido de clase del proletariado que analiza a la luz del pensamiento de clase del marxismo-leninismo-maoísmo; formulación, concentrada en la forma de la directiva o consigna, que articula la sistematización de las ideas correctas con la transformación de la situación objetiva; aplicación de la directiva de las masas y el Partido de la clase; evaluación de la exactitud de la directiva a través de los resultados obtenidos de forma efectiva en su proceso para implementar por parte de las masas y el Partido de la clase; la producción, a través de esta aplicación, de nuevas ideas en un estado de dispersión y división que sirve como la base para un nuevo ciclo de sistematización. Este nuevo ciclo comienza con el proceso de transformar la directiva, su rectificación.
La línea de masas es simultáneamente la teoría maoísta del conocimiento y la teoría maoísta de la organización. Mao escribe: “¿Qué clase de método es este? Es el método del centralismo democrático, el método de la línea de masas: primero democracia, luego centralismo; de las masas, a las masas; integración de la dirección con las masas”. El centralismo aquí hace referencia a un doble movimiento de síntesis y dirección: designa tanto la concentración de las ideas correctas de las masas, aunque dispersas y divididas, a la luz del pensamiento de clase del marxismo-leninismo-maoísmo, y la organización subsiguiente de esta síntesis en la forma de una directiva o consigna. De esta manera el centralismo depende en una práctica democrática amplia como su origen, aunque la penetración de la teoría marxista en el movimiento de masas tiene como fuente inmediata la directiva o consigna que difunde la línea política del Partido.
Los tres requisitos para la línea de masas dejan suficientemente claro que no se puede construir el Partido Comunista maoísta del proletariado y el pueblo en un frío aislamiento del movimiento de masas. No debemos caer en la trampa histórica de permitir nuestro llamamiento a construir el Partido Comunista maoísta para servir como una tapadera al burocratismo en que la construcción del Partido de vanguardia y la lucha de las masas se disuelvan en dos procesos independientes para ser fusionados en un futuro que no llega nunca. Más bien, la construcción del Partido y la dirección del movimiento de masas deben ser concebidos como dos aspectos del mismo proceso, dado que el sentido aquí de la palabra `organización´ es la organización de las ideas correctas de las masas, aunque dispersas y divididas, que resisten la dominación y explotación. El concepto maoísta de construcción del Partido es, por tanto, opuesto a la interpretación del Partido por parte de la Internacional Comunista como principalmente definido por normas y estructuras administrativas que constituyen una fortaleza “de acero” cuyo objetivo principal es prevenir una grieta por parte de elementos ajenos que amenazan su existencia. El papel estratégico del Partido es dirigir a las masas en su creciente implicación en gestionar los asuntos del Estado hasta que el Estado ya no sea necesario. Esta perspectiva –la perspectiva de masas, o comunista- debe guiar al Partido en cada etapa del proceso revolucionario. El llamamiento para construir el Partido, por tanto, debe ser asumido por los elementos más avanzados de las masas, y es sólo entonces que el proletariado, nacido así en el sentido político, puede construir su propia organización que pueda dirigir a las masas hacia el comunismo.
La consolidación ideológica, la iniciativa de masas y la evaluación continua de nuestra teoría y práctica son los tres principios de los que debemos proceder mientras llevamos a las masas la cuestión de la construcción del Partido Comunista maoísta de nuevo tipo. La forma precisa que tomará un Partido así no puede elaborarse adelantándose al movimiento concreto de su construcción. Llamamos a todos los revolucionarios a unirse a nosotros en la difícil tarea que se presenta ante nosotros.

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOISMO!

Mayo 2014

1 comentario:

pedro palo dijo...

Extraordinaria noticia, que irrumpa en el escenario revolucionario compañeros que se atreven a liderar la revolucion comunista maoista, y sobre todo para resaltar en el corazon de la bestia imperialista!. Millones de proletarios bajo la mas feroz explotacion y opresion, la mas encarnizada fascista burguesia imperialista, un poder policial con ordenes de matar, que se conocen muy bien mundialmente, una agudo trabajo religioso para destacar como la locura babilonica, pero tambien con unas contradicciones extraordinariaas en los centros de masas fabriles, millones de pueblo inmigrantes aplastados por esta bestia criminal, pero suma mas la contradiccion, millones de latinoamericanos que odian a muerte a este maldito imperio, y en los demás continentes ni hablar!!!.
Esperar que los compañeros nuevos públicamente en este escenario, tenga en cuenta el desarrollo del MLM principalmente maoismo pensamiento gonzalo, pues las experiencias existentes con organizaciones que han surgido con planes similares, es que apenas se acercan (practica ) a la ciencia en su expresion practica empiezan a hablar de otras cosas que nada tienen que ver con el maoismo. Procesar el pensamiento Gonzalo para que hoy sea una ideologia de aplicacion Universal, no se hizo porque un loco intelectual le diera por escribir acerca de la revolucion, del maoismo, no! ha sido un proceso comprobado en medio de la revolucion comunista, de la guerra popular, de la lucha de clases, de la dictadura del proletariado! tal como se forjo la ideologia del MLM.
Es un trabajo de acero, con cuadros echos de roca leninista-maoista, y con la gran ciencia MLM principalmente Maoista Pensamiento Gonzalo!!!!!!!!