domingo, 1 de noviembre de 2015

TURQUIA Y KURDISTÁN NORTE: Los nueve síntomas del trastorno narcisista de Erdogan (El Confidencial)

procesan al psicólogo que lo diagnosticó

Los nueve síntomas del trastorno narcisista de Erdogan

El psicólogo que diagnosticó la presunta enfermedad mental del presidente turco ha sido acusado de "difamación", cargo con el que Erdogan ha perseguido a 68 personas desde que está en el poder

Foto: El presidente Erdogan entre soldados con uniformes tradicionales del Imperio Otomano en el Palacio de Ankara (Reuters)
El presidente Erdogan entre soldados con uniformes tradicionales del Imperio Otomano en el Palacio de Ankara (Reuters)

"Cuando miro al primer ministro y hablo de sus problemas de columna, no se percibe como un insulto, pero cuando, como experto científico en mi campo, le diagnostico un desorden psicológico, me llevan a los tribunales”. Son las palabras de protesta de Mustafa Altioklar, un médico y cineasta turco que ha visto cómo se veía arrastrado ante la Justicia tras haber hablado en televisión sobre uno de los temas más espinosos que se pueden tratar en el país: la salud mental de Recep Tayyip Erdogan. El año pasado, cuando todavía ostentaba el cargo de primer ministro, Altioklar osó comentar que, en su opinión, el mandatario turco sufría un “trastorno narcisista de la personalidad”.
La respuesta le ha llegado en forma de citación judicial, acusado de “difamación”. Algo que no ha sorprendido a nadie, dado el actual clima en Turquía: al menos 68 personas han sido llevadas a juicio desde que Erdogan asumió el sillón presidencial el pasado agosto, acusadas de “insultar” al líder turco, entre ellas la modelo Merve Büyüksaraç, ex-Miss Turquía 2006. Un tema con el que las autoridades turcas se muestran muy sensibles, hasta el punto de que la semana pasada la policía irrumpió en la sede del Partido Comunista de Turquía (TKP) de Çanakkale para retirar por la fuerza una pancarta que decía, sin dar nombres: “No al ladrón, asesino y fanático”.
Lo que sorprende es que en este contexto, Altioklar se atreviese a hacer unos comentarios semejantes. “El diagnóstico del Primer Ministro es ‘trastorno narcisista de personalidad’, lo digo como médico, él no es capaz de dar un solo paso atrás”, aseguró en una entrevista en la cadena CNNTürk, en abril del año pasado. “No hay nada que hacer, hay que darle el informe 46”, dijo refiriéndose al número del documento que se utiliza para los mentalmente incapacitados en Turquía.

Simpatizantes de Erdogan, durante un mitin electoral en Ankara (Reuters).
Simpatizantes de Erdogan, durante un mitin electoral en Ankara (Reuters).
El comentario tal vez se debiese a la rabia que muchos turcos sentían ante la violenta represión policial del movimiento opositor durante todo el año anterior, pero a pesar de ser más conocido por su faceta cinematográfica que por su práctica médica, Altioklar no es ningún aficionado: como él mismo subraya, a menudo es convocado a testificar como experto sobre la salud mental de algún acusado en otros procesos judiciales. “Cuando hago un diagnóstico similar para otros líderes políticos y parlamentarios, no surge ningún proceso judicial. Mi diagnóstico se debe simplemente a mi estatus de doctor", ha protestado Altioklar, cuyo alegato defensivo publicaban esta semana algunos medios turcos.
"Ahora que he dado una de estas opiniones profesionales, se la evalúa como 'insulto a Erdogan', lo que de hecho es un insulto a todos los pacientes con desórdenes mentales. No le he equiparado a alguien con un problema mental, sino que le he diagnosticado uno. Puede que haya gente que no lo sepa, pero un doctor nunca empequeñecería o se burlaría de un problema de salud", afirma este profesional con más de treinta años de experiencia. "Esto no es mi libertad de expresión, sino un pronunciamiento de mi especialidad”, añade.

Un manifestante antigubernamental durante las protestas de junio de 2013 (Reuters).
Un manifestante antigubernamental durante las protestas de junio de 2013 (Reuters).
Altioklar ha enumerado una lista de síntomas de que alguien sufre el mencionado trastorno:
- Cree que no hay nadie más importante que él.
- Constantemente declara su éxito, poder, intelecto, belleza y habilidades ilimitadas.
- Se considera elegido por una entidad superior.
- Se adora a sí mismo, y quiere la aprobación de todo el mundo en todo momento.
- Cree que tiene derecho a todo, y que todo el mundo debe favorecerle en todo momento.
- Abusa de las debilidades de otra gente para sus propósitos.
- Carece de empatía, y no reconoce los sentimientos y las necesidades de otros.
- Envidia a toda la gente con éxito, o cree que le envidian.
- Muestra una actitud insolente, arrogante y engreída.
Y visto el comportamiento del presidente Erdogan en los últimos meses, son muchos en Turquía los que creen que Altioklar podría no andar muy desencaminado. En todo caso, el tabú, por obra y gracia de la justicia turca, continúa vigente.

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