jueves, 30 de mayo de 2019

Haciendo frente al dogmato-revisionismo. Uno se divide en dos: el arma revolucionaria de Mao Tse-tung. Extractos del libro de Antonio de Irala.

Uno se divide en dos: el arma revolucionaria de Mao Tse-tung

MaoTseTung

El Presidente Mao ha sistematizado el estudio de la dialéctica centrándolo en el concepto de contradicción. Y ha logrado convertir esta teoría en un instrumento del más alto valor práctico mediante el método de UNO SE DIVIDE EN DOS, que puede ser considerado como un verdadero descubrimiento de Mao.

A. Sistematización teórica
Es corriente entre los escritores marxistas estudiar las llamadas ‘leyes de la dialéctica’ siguiendo la exposición que Engels hace en su conocido libro “ANTI-DÜHRING“. Mao declara sobre el particular:

Se ha considerado en el pasado que la dialéctica consiste en tres grandes leyes, y Stalin dijo que consiste en cuatro grandes leyes. Yo creo que sólo existe una ley básica, la ley de la contradicción. Cualidad y cantidad, afirmación y negación, fenómeno y esencia, contenido y forma, necesidad y libertad, posibilidad y realidad, etc., todos son unidad de opuestos“. (1)

Por consiguiente, nos es de todo punto necesario seguir a Mao, de modo puntual y fiel en su estudio de la contradicción, para poder captar la esencia de la ‘UNIDAD DE OPUESTOS’; ir habituándose a su método de ‘UNO SE DIVIDE EN DOS’, y abarcar los problemas mencionados junto con sus consecuencias prácticas entre las que destacan las ‘reglas para alcanzar la victoria’, finalidad primordial de su estudio.
La contradicción, como el movimiento, es, para todo marxista, algo objetivo que existe en la realidad de las cosas. Y el concepto de la contradicción es justamente el ‘reflejo’ de esa realidad en la mente humana. Por consiguiente, el estudio de las características de la contradicción y de las leyes generales que la rigen, sólo podrá realizarse teniendo presente dicha realidad.
Esa realidad objetiva de la contradicción y lucha existente en toda entidad o cosa, viene impuesta por la naturaleza misma, y no por el capricho arbitrario o la fantasía creadora de filósofos o escritores políticos.
Esa concepción dialéctica de ‘lucha universal’ no tiene, como bien dicen los chinos, nada de misterioso. Así, dentro de la manifestación ‘particular’ de la ‘lucha deportiva’ hallamos excelentes ejemplos dialécticos en sus diversas modalidades: fútbol, tenis, regatas, natación, etc.
La dialéctica no es ningún misterio, y podemos encontrar grandes dosis de ella en el juego del tenis de mesa“. (2)
Nadie desconoce, en efecto, que cualquier partido de fútbol, además de sus características específicas, posee ciertas características comunes con los demás partidos, estando todos ellos sometidos a idénticas reglas generales. Eso mismo sucede con la contradicción, con toda contradicción.
a) El huevo y la sociedad capitalista existen como entidades concretas que encierran su individualidad propia, su propia particularidad que las diferencia, tanto entre si, como en relación con las demás cosas. Pero al mismo tiempo, ambos, igualmente, están sujetos al proceso de desarrollo y cambio con relación al pasado (la gallina y la sociedad feudal, respectivamente), y con proyección al futuro (el pollo y la sociedad socialista).
De esta visión o enfoque, se desprenden DOS características fundamentales en toda contradicción: Su UNIVERSALIDAD y su PARTICULARIDAD.
b) El huevo ofrece en su individualidad una forma externa característica, y al mismo tiempo diversificada según sus variedades; y posee un contenido interno en el que reside su fuerza germinativa. Lo mismo sucede con la sociedad capitalista, que reviste el carácter general de la dominación del capital a través del control del poder político, pero apareciendo en forma diversificada según países y regímenes; y posee un contenido interno de lucha de clases –entre explotadores y explotados– en el que reside su potencial transformador.

La manifestación concreta de toda contradicción en las cosas supone, pues, la existencia simultánea de:
FORMA EXTERNA y CONTENIDO INTERNO
c) Tanto el huevo como la sociedad capitalista están sujetos al proceso de cambio y transformación (CAMBIOS CUANTITATIVOS Y CAMBIOS CUALITATIVOS) debido esencialmente a su contenido interno, esto es, a su poder germinativo o a su potencial transformador, respectivamente. Pero, se requiere la existencia de una condición de temperatura. El ejemplo es de Mao: “A una temperatura adecuada, un huevo se transforma en pollo…” (3).
Este punto de vista nos lleva de la mano a considerar el problema de la causalidad. LA CAUSA del desarrollo de las cosas tiene DOS aspectos fundamentales:
CAUSA INTERNA, de carácter esencial, primario o básico, y CAUSA EXTERNA, a la que Mao denomina CONDICIÓN del cambio.
d) Todo huevo de cualquier especie que sea, en su contenido interno, encierra una contradicción básica de carácter común que impulsa su desarrollo y transformación en ave. Igualmente, toda sociedad de cualquier clase que sea, posee en su contenido interno una contradicción básica común que impulsa su desarrollo y transformación en otra sociedad diferente. Ahora bien, así como hay aves de distinta especie, también existen sociedades de cualidad diferente. La diferenciación en las especies y clases de sociedad, obedece a la existencia de factores diversos dentro de la contradicción básica común. No es posible, por tanto, analizar las diferentes clases de sociedad, y su proceso de transformación sin estudiar: LA CONTRADICCIÓN BÁSICA, COMÚN Y UNIVERSAL, y SUS MANIFESTACIONES INDIVIDUALES.
¿Cuál es el factor determinante en la cualidad de las cosas, es decir, el elemento que las diferencia y que por consiguiente distinguirá a una ‘forma social’ de otra?
El estudio del factor determinante de la ‘cualidad’ de las cosas lleva implícito el estudio del ‘factor decisivo’ de su desarrollo y transformación. Mao trata de estos dos problemas derivados de la ‘contradicción básica’ en su estudio sobre: LA CONTRADICCIÓN PRINCIPAL Y EL ASPECTO PRINCIPAL DE LA CONTRADICCIÓN.
e) Siendo la contradicción algo concreto y existente en la naturaleza íntima de las cosas, no puede concebirse fuera de una entidad. Más aún, la contradicción, es, precisamente, la lucha de elementos opuestos -el ‘movimiento’-, el factor determinante de las ‘formas externas’ de la entidad.
De ahí que, sin la lucha de DOS opuestos en determinadas condiciones -el proletariado y la burguesía-, no pueda concebirse la sociedad capitalista; de la misma manera que no puede concebirse el espectáculo de un ‘partido de fútbol’ sin el encuentro de DOS equipos en las condiciones que determina el juego.
Como ‘entidad’ significa UNO y no hay lucha de contrarios sin la presencia de DOS opuestos en una entidad, la visión dialéctica de cuanto existe plantea el problema capital de definir el alcance y significado de UNIDAD – DIVISIÓN – COMBINACIÓN.
f) Al ser universal la contradicción, lo es también la lucha de contrarios, que adquirirá formas más o menos agudas o virulentas según las circunstancias concretas de cada caso. De ahí que nos sea imprescindible el estudio del: ANTAGONISMO Y NO ANTAGONISMO.
g) Como toda contradicción supone un ‘problema’, y todo problema es preciso resolverlo, especialmente en lo que atañe a la vida social, nos será imprescindible el estudio y análisis del: MÉTODO DE RESOLUCIÓN.
h) El carácter universal de la contradicción afecta de manera específica a la mente humana y, por consiguiente, al proceso del conocimiento del hombre. Deberemos, pues, detenernos en el examen de la:
TEORÍA MARXISTA DEL CONOCIMIENTO, es decir, de la contradicción entre ‘el pensar y el existir’, entre ‘el pensamiento y la acción’, entre ‘la teoría y la práctica’, o entre ‘espíritu y materia’ como elemento imprescindible para poder perfilar los diferentes aspectos del concepto general de la contradicción, y la participación de la inteligencia y voluntad humanas en el desarrollo de las cosas.
i) La participación de la inteligencia y voluntad humanas en la transformación y desarrollo de las cosas mediante la ‘integración’, en la vida práctica y social, de los caracteres sobresalientes de la contradicción que hemos dejado esbozados, constituye para el marxista la esencia de la: REVOLUCIÓN PERMANENTE.
j) La ‘revolución permanente’ o ‘continua’ no es una mera manifestación subjetiva del hombre, puesto que las características de la contradicción en que se basa son objetivas. Por ello hemos hablado solamente del ‘rol de participación’ de la mente y voluntad humanas, ya que su conducta revolucionaria deberá estar sujeta a reglas precisas deducidas del análisis concreto de las contradicciones concretas. Por lo tanto, solamente al final de la primera parte de este libro, y después de haber estudiado LAS CARACTERÍSTICAS SOBRESALIENTES DE LA CONTRADICCIÓN, LA TEORÍA DEL CONOCIMIENTO, Y LA REVOLUCIÓN PERMANENTE, nos será posible analizar LAS REGLAS que conducen la acción revolucionaria al triunfo o, como gráficamente dice Mao, ‘las condiciones para la victoria’.

B. Valor práctico de la teoría
El problema central planteado por el Pensamiento Mao Tse-tung (teoría práctica y práctica teórica) es esencialmente práctico, aunque de extraordinaria complejidad, ya que se trata de alcanzar la victoria revolucionaria en condiciones totalmente adversas. Pues bien, el valor de su teoría dialéctica habrá de ser juzgado por su aptitud y capacidad para resolver ese problema. El criterio de valor será la práctica y los efectos; en definitiva, el éxito.
Si consideramos la relación de fuerzas opuestas existentes en el esfuerzo revolucionario inicial, tanto a escala mundial como a escala local -dentro de los límites de un país-, nos encontramos con que la proporción es de UNO A DIEZ, según expresión gráfica de los chinos.
En esa fase inicial las fuerzas revolucionarias son relativamente poco numerosas, pobres en recursos de todas clases y constituidas en general por gentes que calificaríamos de ‘desheredadas’. Su valor real está representado por el UNO, en comparación con el poder; los recursos y la riqueza de las fuerzas contrarrevolucionarias del mundo capitalista que es preciso destruir representan el valor DIEZ.
Ahora bien, ¿cómo es posible ‘enfrentar a UNO contra DIEZ’ y salir victorioso? Esta es la pregunta que se hacen los chinos y con ellos todo revolucionario.
La respuesta adecuada a esa pregunta clave consiste en “concentrar una fuerza superior para aniquilar las unidades enemigas una por una” (4), dice Mao, porque:
Nuestra ESTRATEGIA es “enfrentar uno a diez”, y nuestra TÁCTICA es “enfrentar diez a uno”…” (5)
Y, precisamente:
…ESTE ES UNO DE LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES EN QUE NOS BASAMOS PARA DERROTAR AL ENEMIGO“. (6)
Este ‘principio fundamental’ forma parte integrante de la TEORÍA sobre ‘LA GUERRA POPULAR’, de la que la lucha armada es uno de sus componentes. Pero se aplica no sólo a cuestiones militares, sino también a las luchas políticas y económicas:
Como método de pensamiento y acción, el concentrar una fuerza superior para aniquilar al enemigo uno por uno, es aplicable no sólo en los combates militares sino también en las luchas políticas y económicas”… “Por esta razón, esta táctica es de significación universal para todo género de guerra revolucionaria“.
La nota sobresaliente de este ‘principio operacional’ es su relación con el método dialéctico y su entronque con la concepción dialéctica de Mao. Por eso los chinos declaran:
“‘Concentrar fuerzas’ y ‘destruir las fuerzas enemigas una por una’ es bien conocido por todos los estrategas militares, antiguos y modernos, chinos y extranjeros, y está repetidamente mencionado e insistentemente acentuado en muchos tratados militares clásicos, pero nunca ha sido considerado como un todo orgánico, y puesto en práctica dialécticamente. Sólo el camarada Mao Zedong… lo ha aplicado dialécticamente a la práctica de la guerra revolucionaria de China con éxito completo“. (7)
El valor práctico de este ‘principio operacional’, basado en la ‘unidad dialéctica’ de la estrategia de ‘enfrentar uno a diez’ y de la táctica de ‘enfrentar diez a uno’, sólo puede ser apreciado a la luz de la ley universal de la “UNIDAD DE CONTRARIOS” y de su correspondiente método práctico de “UNO SE DIVIDE EN DOS”.

C. El método “Uno se divide en dos”
El principio “UNO SE DIVIDE EN DOS” es una expresión equivalente a “UNIDAD DE CONTRARIOS” que define la contradicción existente siempre y en todo, ya que la lucha de elementos contradictorios dentro de toda cosa significa DIVISIÓN además de UNIDAD. Y es precisamente la LUCHA-DIVISIÓN el elemento constituyente de la UNIDAD, del mismo modo que la LUCHA de DOS equipos de fútbol constituye la UNIDAD DEL PARTIDO.
El presidente Mao enuncia ese principio, de un modo incidental, en su trabajo “SOBRE LA CONTRADICCIÓN” (1937), al traer una cita de Lenin que habla de “la división del todo único en dos contrarios mutuamente excluyentes…” (8). Pero es años más tarde, a partir de 1963 y continuando en nuestros días, cuando se enuncia y desarrolla este principio con extraordinario vigor.
Sin embargo, todas las exposiciones doctrinales del Presidente chino, y de manera especial sus dos tratados fundamentales “SOBRE LA CONTRADICCIÓN” y “SOBRE LA PRÁCTICA“, así como también sus realizaciones prácticas, están ya basadas en dicho principio; y sólo a través de él es posible estudiarlas. Por eso, sin perjuicio de que más adelante tratemos la cuestión con la debida extensión, nos bastará indicar aquí, que sólo a través del procedimiento de “DIVIDIR EN DOS”, nos será posible estudiar sus escritos.
La expresión “UNO se divide en DOS” debe ser considerada bajo DOS aspectos fundamentales: como principio y como método.
Como principio, contiene los DOS factores esenciales de la contradicción: UNO (unidad) y DOS (división). En esta formulación teórica reside su sencillez.
Como método, afecta a las DOS manifestaciones esenciales de la conducta humana: 1) al análisis de las cosas, y 2) a la acción práctica. Y es en estos dos aspectos prácticos donde reside su complicación.
1) Al observar una cosa es preciso analizarla desde el ángulo de sus contradicciones internas y desde el de sus relaciones externas con las demás cosas. Eso exige naturalmente un estudio multilateral, global, omnicomprensivo. Este es el método seguido constantemente por Mao Tse-tung, y así nos lo confirman los chinos al definir el pensamiento Mao Tse-tung como “EL MIRAR LOS PROBLEMAS DESDE TODOS LOS ÁNGULOS” (9).
2) Como consecuencia del análisis dialéctico a que nos referimos, la acción práctica acertada consiste en la utilización de los DOS lados de las contradicciones existentes en la sociedad al efecto de lograr su transformación. He ahí lo que los chinos denominan “caminar a DOS patas”, y que constituye el método general seguido por el Presidente chino en su victoriosa carrera revolucionaria.
Los DOS aspectos metodológicos señalados son inseparables, constituyendo un caso más de la “UNIDAD DE CONTRARIOS”. La combinación dialéctica de ambos hará posible, a través de un largo proceso de lucha, el que la estrategia de “enfrentar uno a diez” sea efectiva mediante la táctica de “enfrentar diez a uno”.
Finalmente señalaremos que en dialéctica ‘UNO no es uno, porque es DOS’ y ‘DOS no son dos, porque son UNO’. De aquí arranca precisamente, el aspecto divertido y el profundo sentido del ‘humor dialéctico’ en la aplicación del principio, ya que son muchos los convencidos de que ‘UNO es siempre uno’ y de que ‘DOS son dos’, ignorando que “UNO se divide en DOS”.

Notas:
(1) JPRS 49.826, February 12, 1971, pág. 6.
(2) PR, n. 10, March 4, 1966.
(3) Mao Zedong: OEM-I, “SOBRE LA CONTRADICCIÓN”, pág. 336.
(4) Mao Zedong: OEM-IV, “CONCENTRAR UNA FUERZA SUPERIOR PARA ANIQUILAR LAS UNIDADES ENEMIGAS UNA POR UNA”, pág. 101.
(5) Mao Zedong: OEM-I, “PROBLEMAS ESTRATÉGICOS DE LA GUERRA REVOLUCIONARIA DE CHINA”, pág. 255.
(6) Mao Zedong: Ibidem.
(7) Ibid., pág. 39.
(8) Mao Zedong: OEM-I, “SOBRE LA CONTRADICCIÓN”, pág. 334.
(9) PR, n. 10, March 4, 1966.



Extracto de la obra “Uno se divide en dos: El arma revolucionaria de Mao Tse-Tung” de Antonio de Irala. / Blog Cultura Proletaria.

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