jueves, 22 de marzo de 2012

Brasil: Continua aluta pelo fim do despejo da àrea de Canaâ.



Camponesesfecham BR364 por mais de 10 horas.
Continua aluta pelo fim do despejo.
 
Jaru, 21 demarço de 2012
 
Na última segunda-feira, antes das 5 horas da manhã,cerca de 150 camponeses fecharam a ponte sobre o rio Jaru exigindo a suspensãoimediata do despejo da área Canaã, ordenado pelo juiz José Augusto AlvesMartins, de Ariquemes.Estenderam faixas, empunharam bandeiras vermelhas, gritaram palavras de ordem, queimarampneus. As mulheres e crianças estavam presentes na linha de frente, pois serãoas mais prejudicadas se o despejo ocorrer. As ferramentas de trabalho e uma pequena amostra da produção camponesaexposta na estrada deixavam claro que era um protesto de trabalhadores.
 
A maioria dos manifestantes eram das áreas vizinhasCanaã e Raio do Sol. Alguns camponeses de outros lugares que estavam em Jarutambém somaram-se ao protesto, assim como os caminhoneiros, trabalhadores ecomerciantes da cidade, jornalistas honestos e pessoas de todo estado que escreveramcomentários de apoio na internet.
 
A BR ficou interditada por mais de 10 horas,causando um engarrafamento de mais de 15 quilômetros . Aofinal do protesto, os produtos camponeses foram distribuídos para a população.
 
A principal conquista dos camponeses foi adivulgação da injustiça que estão sofrendo por parte do velho Estado.
 
Durante o protesto, o Ouvidor Agrário Nacional Gercino da Silva ameaçou pessoalmente os camponeses por mensagemeletrônica e por telefone: “(...) se ostrabalhadores rurais sem-terras não liberarem imediatamente o quilômetro 423 daBR-364, no município de Ariquemes, não haverá a reunião com os proprietários dafazenda Arrobas/Só Cacau, no dia 20 de março de 2012, e, em consequência,haverá o cumprimento da reintegração de posse com o ‘despejo’ dos trabalhadoresrurais sem-terras que ocupam a mencionada propriedade rural.” Quando é para defenderum direito dos camponeses o Sr. Ouvidor Agrário só ouve e diz que não podefazer nada além de ofícios inúteis. Mas quando é para combater um protestojusto das famílias ele tem poder de despejar as famílias! Nareunião de terça-feira com Flávio Ribeiro, novo superintendente do Incra, oscamponeses não conseguiram nada de novo nem de concreto, só promessas. Elechegou a propor que os camponeses saíssem das terras e aguardassem uma solução,absurdo que as famílias já tinham rejeitado veementemente outras vezes.
 
Mais dois exemplos de como o governo Dilma (PT) é contra o justo e sagradodireito dos camponeses pobres terem uma terra para trabalhar.
 
Juiz José Martinsordena também o despejo dos camponeses da área Raio do Sol
 
O juiz de Ariquemes José Martins também ordenou o despejo da Área Raio do Sol apartir do dia 26 de março. Lá vivem quase 40 famílias desde 2005. O estranho éque ... Galhardi, que se diz dona da área, está em São Paulo tratando dasaúde do filho e seu nome não aparece como solicitante deste despejo. O mesmoocorreu na última ordem contra o Canaã onde não aparece o nome de João ArnaldoTucci, que se diz o dono da área. É como se o juiz José Martins estivessemovimentando sozinho os processos. O que ele estaria ganhando em troca?
 
Tudo leva a crer que a Sra. Ângela Semeghini estápor trás de tudo. O nome dela não aparece em nenhum processo do Canaã ou Raiodo Sol, mas ela é quem está à frente de todo o tormento contra os camponeses.Ângela Semeghini é dona de cartório em Ji-Paraná e todos sabem a máfia queexiste em Rondônia envolvendo latifundiários e donos de cartórios. É gentedeste tipo que o juiz José Martins está protegendo.
 
“Quem gosta de nóssomos nós e aqueles que vêm nos ajudar”
 
Os camponeses não têm mais ilusão com a justiça nemcom a Ouvidoria Agrária e Incra, órgãos da gerência Dilma (PT). As famílias estão certas de que não conquistarãosuas terras sem luta combativa. Sabem que só podem contar com elas mesmas, comos camponeses pobres de todo estado e com quem ajuda sem interesse. Por isso,mais uma vez conclamam o apoio ativo dos camponeses, estudantes, trabalhadores ecomerciantes da cidade e democratas.
 
Fim imediato dosdespejos das áreas Canaã e Raio do Sol!
O povo quer terra, nãorepressão!
Terra pra quem nelavive e trabalha!
 
LCP – Liga dos Camponeses Pobres de Rondônia eAmazônia Ocidental

Estado español: Comunicado de la Coordinadora Sindical de Clase





COMUNICADO SOBRE LA HUELGA GENERAL DEL 29-M Coordinadora Sindical de Clase-C.S.C.


La clase obrera da una respuesta ante la liquidación de conquistas impuesta por el gobierno reaccionario del Partido Popular
  
Con esta contrarreforma laboral, el Gobierno y la Patronal pretende dejar sin derechos laborales en cuanto a estabilidad en el empleo (despido libre), salarios, jornada de trabajo, despidos, desempleo, etc… al conjunto de los trabajadores; activos o en paro, pensionista, mujeres y jóvenes.
  
Desde que el Estatuto de los Trabajadores se aprobó en el año 80 (ya lo considerábamos regresivo) ha sufrido en 52 ocasiones modificaciones, muchas de ellas desarrolladas mediante el pacto social. Ese pacto social es el que permanente nos ha debilitado a los trabajadores en la defensa de nuestros intereses colectivos.
  
Con esta contrarreforma laboral y social todo el poder se le da al empresario, tanto se abre las causas para despedir, que ya no van a quedar despidos improcedentes, el empresario tiene una herramienta en sus manos, que sólo pretende generar terror en los trabajadores a ser despedidos, prácticamente sin indemnizaciones y al látigo y abuso que se impone en las empresas. Los nuevos empleos para la juventud que sustituyan a los actuales serán sin condiciones de trabajo, sin jornada definida, sin salarios definidos y con la posibilidad de ser despedidos sin causa justificable, incluso por ponerse enfermo el trabajador.
  
El Pacto de las Pensiones ha representado el mayor retroceso en la historia de España, desde la dictadura franquista contra los trabajadores, bajando el nivel adquisitivo del los futuros pensionistas en más de un 40%.
  
Ahora, con esta agresión, pretenden trasladar la destrucción de empleo al sector público, porque el objetivo es que nadie tenga empleo fijo. El Gobierno de Rajoy y la Patronal, que son la misma cosa, intentan dividir a los trabajadores haciendo que los desempleados accederán a puestos de trabajo, cuando los que tienen trabajo vayan al paro, y que el trabajo es un privilegio no un derecho, por lo tanto, no importan las condiciones laborales, ni salariales. Y serán las mas eventuales y precarias que hemos tenido en la historia presente.
  
La Coordinadora Sindical de Clase convoca a los trabajadores a la Huelga General del día 29 de marzo, pero esta huelga debe de significar un punto y seguido para responder a la agresión y demostrar a la Patronal que a los trabajadores no se nos puede pisar. Por eso la C.S.C. exige la derogación del Decreto 3/2012 de 10 de febrero, no la negociación.
  
Los trabajadores debemos de ser conscientes de que esta crisis es la crisis del capital y de los especuladores, aquellos que protegen la constitución europea, los que reciben del Banco Central Europeo más de un billón de euros, por tres años a un interés del 1% y compran la deuda pública que ellos generan al 5, 6, 7%. Esos que han saneado sus bancos y empresas con dinero público, esos que han robado sus viviendas a miles de trabajadores desahuciándolos, que no pagan impuestos y que tienen sueldos millonarios de más de 6.000 € al día. Estos son los que con el instrumento que tienen en sus manos, el Gobierno de Rajoy, los que están multiplicando los despidos en las empresas, en las administraciones, incapaces de generar puestos de trabajo porque no les interesa producir, le interesa especular y tener a los trabajadores sometidos a sus intereses, a sus beneficios y a sus privilegios.
  
La Coordinadora Sindical de Clase (C.S.C.) vamos a la Huelga General, para conseguir:
•    Derrotar la contrarreforma laboral del gobierno.
•    Para combatir el Acuerdo Interconfederal de 2011 por ser un grave retroceso para los trabajadores y el Acuerdo de las Pensiones que reduce e incrementa la edad de jubilación.
•    Por la continuidad en la lucha, que obligue a la patronal a retroceder en sus continuos ataques a los intereses de los trabajadores.

Claro que hay salidas, aunque estas no estén en el marco del capitalismo en descomposición. Así, la nacionalización de la banca y los sectores estratégicos de la Economía son una medida para que no se lleven el dinero los especuladores. La socialización (y no la privatización) de los servicios públicos es un elemento importante en un proceso de acumulación de fuerzas para hacer avanzar posiciones de la clase obrera y los sectores populares.

Son muchas las trampas y engaños a los que estamos sometidos; por mencionar una, podemos asegurar que las grandes fortunas, aunque todas ellas se declaran patrióticas, sacan del país a paraísos fiscales 80.000 millones de euros y del resto apenas pagan impuestos.

Por otra parte, la construcción del sindicalismo de clase por la que apuesta la CSC, da un instrumento tan imprescindible para la defensa de los intereses de los trabajadores. En este proceso, la consecución a medio plazo de un nuevo Estatuto Obrero es un objetivo que hará avanzar las posiciones del movimiento obrero y sindical.

Compañeras y compañeros, con la Contrarreforma Laboral crece la injusticia, se incrementa la explotación, se liquidan conquistas obreras y populares.


No lo permitamos
Contra la Reforma Laboral, Huelga general el 29 de marzo
Por la continuidad de las luchas
No al Pacto Social
Por las conquistas y derechos de los trabajadores
DIA 29 DE MARZO TODOS A LA HUELGA GENERAL

Coordinadora Sindical de Madrid-CSM; Coordinadora de Trabajadores de Andalucía-CTA; Central Sindical Unitaria de Extremadura-CSU-

martes, 20 de marzo de 2012

Poema Viendo la ópera “El rey mono lucha tres veces con el espíritu del esqueleto" de Mao Tse-tung




*Viendo la ópera “El rey mono lucha tres veces con el espíritu del esqueleto”, escrito el 17 de setiembre de 1961, como una respuesta a Kuo Mo-Jo, Mao vislumbra ya los vientos borrascosos de la restauración en ciernes:
Desde que la tempestad y los truenos
estallaron sobre esta tierra,
surgió un espíritu de entre un montón de esqueletos.
El Fraile, aunque estúpido, puede ser corregido,
Pero el mal espíritu traerá calamidades.
El Rey Mono levanta su poderoso bastón
para disipar el polvo espectral que llena el mundo.
Dejadnos que hoy lo saludemos,
porque la niebla dañina vuelve otra vez.
* Tomado del articulo La poesía del Gran Timonel . Viejo Topo 2011.

Brasil : Fim do despejo do Canaâ ! Comunicado da LCP.

Fim do despejo do Canaã!



Regularização imediata da posse dos camponeses!

Jaru, 19 de março de 2012
O juiz de Ariquemes José Augusto Alves Martins determinou novo despejo para os camponeses da Área Canaã. As 126 famílias podem ser despejadas ainda esta semana! Os camponeses vivem nas terras desde 2001. Quando lá chegaram, só havia cacau abandonado e carreadores de toreiros. O Incra fez uma vistoria que comprovou que a área era improdutiva e inadimplente. Desde então os camponeses sofreram vários despejos, mas sempre retomaram suas terras.
Hoje o Canaã está de encher os olhos: roças e criações variadas, casas, ônibus e caminhões saindo toda semana cheios de produção, escolares 2 vezes por dia lotados de estudantes, quilômetros de estradas construídas pelos próprios camponeses. Atualmente, é o maior produtor de banana de Rondônia. São centenas de homens, mulheres e crianças que investiram tudo o que tinham no Canaã e lá vivem dignamente do seu próprio suor, trabalhando a terra no braço, sem financiamento ou qualquer tipo de ajuda do velho Estado.
Antes da chegada dos camponeses...
Onde hoje está a Área Canaã, antes eram lotes de terras públicas de 200 alqueires, chamados de burareiros. Em 1978 e 1979 o Incra concedeu Contratos de Alienação de Terras Públicas (CATPs) dos lotes. Quem assinou estes contratos tinha o direito de usar a terra, mas não ganhava a propriedade dela. E tinha ainda várias obrigações, como comunicar ao Incra a “venda” do lote e manter uma lavoura de cacau em pelo menos metade do burareiro. No contrato está claro: quem não cumprisse os deveres perderia o direito de usar a terra.
Em 1986 e 1987, 6 pessoas que tinham contratos de 8 burareiros venderam as terras para Rigoni Agropecuária. Esta empresa de Jaru fundiu os lotes em um só de mais de 3.600 hectares e vendeu-o em 1993 ao Venceslau de Jesus Bernardes, de São Caetano do Sul. Em 2000, João Arnaldo Tucci, de São Paulo, comprou as terras. Nenhuma destas transações foi sequer comunicada ao Incra. A Sra. Maria Ângela Simões Semeghini, dona de cartórios, moradora de Ji-Paraná, é hoje quem está na frente do movimento contra os camponeses. Apesar disto, estranhamente seu nome não consta em nenhum processo da área.
Gerência Dilma (PT) e “Justiça” Estadual defendem latifundiários grileiros
Um dos artigos da Constituição Federal diz: “Compete à União desapropriar por interesse social, para fins de reforma agrária, o imóvel rural que não esteja cumprindo sua função social, mediante prévia e justa indenização em títulos da dívida agrária (...)” Mas os juízes de Ariquemes fingem que este artigo não existe e mandam despejar os camponeses, os únicos que usam a terra em benefício de toda a sociedade. O governo Dilma (PT) enterrou de vez a reforma agrária, a única coisa que o Incra faz é ajudar a PM a despejar camponeses. O governador Confúcio Moura (PMDB) prometeu que iria intervir em defesa das famílias para suspender o despejo por pelo menos 10 meses. Mas não se passaram nem 4 meses e a PM – que é comandada pelo governador – já está pronta para despejar o povo.
As terras do Canaã são férteis e sustentam 126 famílias, é injusto, é um crime, é imoral, é ilegal estas terras voltarem para as mãos de um só dono. O Sr. João Tucci e a Sra. Ângela Semeghini já lucraram muito com financiamentos e venda de madeira, e ainda abandonaram as terras. Se o despejo acontecer, as famílias engrossarão as filas do desemprego na cidade, sofrerão com as drogas e a desesperança na periferia das cidades. Os camponeses não aceitarão!
Os camponeses do Canaã estão decididos: não sairão de suas terras e estão dispostos a defendê-las até as últimas conseqüências! Qualquer conflito que ocorrer na área é de inteira responsabilidade do juiz de Ariquemes José Martins e da gerência Dilma (PT) e seus capachos da Ouvidoria Agrária e Incra.
Chamamos todos camponeses, trabalhadores e estudantes da cidade, todos os democratas a defenderem e lutarem ao lado das famílias da Área Canaã.

Terra para quem nela vive e trabalha!
O povo quer terra, não repressão!

Recuperação imediata da BR-364!
Cadeia para os ladrões do dinheiro do povo!

Com as obras das usinas, todos sabiam que aumentaria e muito o movimento da BR-364, mais conhecida como “Rodovia da morte”. O governo não fez nada de prevenção e ainda isentou as usinas de pagar impostos. Não duplicaram a estrada, não reforçaram o asfalto e agora têm a cara-de-pau de tampar os buracos com terra! As crateras em Ariquemes e Porto Velho, a interdição da BR, as mortes diárias são mais exemplos do desprezo da gerência Dilma (PT) pela população.

Elecciones en España. Un articulo de la revista Sol Rojo.


Avance de la revista Sol Rojo No. 37:
ELECCIONES EN ESPAÑA
En uno de los periódicos de la prensa burguesa, que es la única que se puede comprar en los quioscos, se podía leer pocos días antes de las pasadas elecciones generales: "El vencedor de las elecciones generales [...] se encontrará con una economía en estado de shock, al filo de una nueva recesión y con el desempleo en niveles intolerables". Una breve y acertada descripción del estado de la economía española. Han sido unas elecciones de urgencia, no hay que olvidar que han sido elecciones anticipadas, donde la burguesía monopolista española ha buscado un nuevo recambio para que lleve a cabo las próximas reformas económicas, es decir los próximos ataques a la clase obrera y a los más desfavorecidos. El hundimiento electoral del partido gobernante, el PSOE, quemado por toda una política de recortes sociales, de ataques a las condiciones de vida de la clase obrera, de aventuras imperialistas, etc., ha demostrado que en este momento ya no es útil para llevar adelante los próximos ajustes necesarios para la clase dominante con el objetivo de tratar de reimpulsar al capital monopolista español.
De estas votaciones va a salir un nuevo consejo de administración, ahora presidido por el líder de la derecha Rajoy, que siga protegiendo los intereses del capital monopolista español. En el interior pocas sorpresas se esperan. Más crisis y más explotación. En el exterior ya se están dando los primeros pasos hacia un mayor acercamiento al imperialismo alemán. Imperialismo en colusión y pugna con el imperialismo yanqui. Recordar el caso de Libia y la reciente inauguración del gaseoducto submarino Nord-Stream. Merkel además de hablar del gran honor de participar en la inauguración de éste añadió que "se trata del mayor proyecto de infraestructura energética de nuestro tiempo y un ejemplo de la cooperación entre Rusia y la Unión Europea." La sociedad Nord-Stream está integrada por la rusa Gazprom, las alemanas Eon y Basf, la francesa GDF Suez y la holandesa Gasunie. Gazprom distribuirá el gas a Alemania y desde ahí se distribuirá a la UE, se espera que a 26 millones de hogares. Por tanto habrá que prestar atención a los próximos pasos del imperialismo español en el exterior y qué repercusiones tiene este acercamiento al imperialismo Alemán sin romper la alianza con el imperialismo yanqui.
Y si las elecciones se han dado en plena crisis económica también se han realizado dentro de una evidente crisis política. Labor de los comunistas y revolucionarios es convertir esto en un cuestionamiento del sistema de Estado, de toda dictadura de la burguesía, sea con la monarquía o la república, con capitalismo liberal o planificado.
Durante los últimos meses cientos de miles de personas en todo el Estado español han gritado "¡No nos representan!" a los elegidos para los cargos públicos en los diferentes circos electorales. A esto hay que unir que cientos de miles de manifestantes han salido a las calles al margen de los sindicatos estatales (CC.OO. y UGT) y de los partidos parlamentarios. El 19 de Junio bajo el lema "¡Caminemos contra la crisis y el capital hacia la huelga general! se reunieron en Madrid más de medio millón de personas, repetimos, al margen de la mafia sindical de CC.OO. y UGT y de los partidos parlamentarios. Estos son sólo los primeros síntomas de lo que está por venir. Que a la crisis económica, y a su profundización, le siga una mayor crisis política y social.
Para dar unos pocos datos de la cada vez mayor falta de legitimidad de la dictadura de la burguesía en su forma actual bastan ver los datos del barómetro de opinión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de Octubre. En la encuesta se puntúa del 1 al 10 y estos son algunos de los resultados: los gobiernos autonómicos puntuaron con 3,93 y los parlamentos autonómicos 3,52, el Parlamento 3,52, el Gobierno 3,24 y los partidos políticos 2,76. El barómetro de opinión no distingue entre clases, todos somos ciudadanos, pero no puede caber ninguna duda de que el descrédito de estas instituciones que representan la dictadura de la burguesía todavía es mayor dentro de la clase obrera y sobre todo entre nuestros jóvenes proletarios.
Para acabar de sintetizar las condiciones económicas, políticas y sociales en las que se desarrollaron las pasadas votaciones es importante señalar que se celebraron en pleno "proceso de paz" en Euskal Herria, asunto que abordaremos más adelante.
En esta situación de crisis económica, política y social fueron llamados a votar 35.776.615 personas. Y a pesar de esta crisis, del llamado a la socialdemocracia y del viejo revisionismo a parar a la derecha, a "construir frentes a los que quieren derribar al Estado del bienestar y la democracia" (Cayo Lara de Izquierda Unida –IU), esta vez el miedo a la derecha no ha funcionado. El PSOE se ha desplomado, ha perdido 4,3 millones votantes de los cuales IU el viejo revisionismo heredero del PCE de Carrillo sólo ha recogido unos 500.000. La suma de abstenciones, voto nulo y votos en blanco superó el 30% del electorado. La abstención ha crecido en dos puntos y cabe señalar que ha subido especialmente en lugares donde se concentra la clase obrera. Por ejemplo en Madrid en el barrio de Vallecas la abstención llegó al ascendió al 40,35%, frente a los 37,04% del 2007. En Villaverde Alto, otro barrio obrero de la capital la abstención pasó del 23,8% al 30%, en Nou Barris, Barcelona, otro barrio obrero, fue del 45,66% y podríamos seguir así. Estamos hablando de datos oficiales y, por eso, parciales, con toda seguridad la abstención está por encima de estos números.
En estas circunstancias cabe preguntarse por el papel del viejo revisionismo, IU. Mientras no haya ninguna alternativa electoralista de “izquierda” en la IU viable para la burguesía imperialista española le va a tocar a los hijos de Carrillo seguir cumpliendo el papel de embellecer al imperialismo español y hacer el papel que ya le tocó al PCE de Carrillo tras la muerte de Franco, que las luchas sociales y especialmente las de la clase obrera no vayan más allá de la legalidad burguesa, no pongan en cuestión el aparato de Estado burgués.
Hemos podido oír durante la campaña electoral a los candidatos de IU de unir fuerzas para forjar un frente contra las políticas “neoliberales”, de sumar para "rescatar la democracia" de las políticas “neoliberales”, de la derecha, de los especuladores, etc. Mucho "socialismo del siglo XXI" y para acabar con la crisis algo “revolucionario”: "salir de la crisis con inversión pública" (Cayo Lara). Incluso Cayo Lara se ha atrevido a hablar de "crear las condiciones para acabar con el capitalismo", actualmente es posible "más que nunca". "El desarrollo tecnológico, científico y social lo hacen posible y las contradicciones que el capitalismo genera con las personas y con la naturaleza empiezan a verse con insuperables". Es decir, la vieja tesis revisionista de Kautsky del “ultraimperialismo”: mucho cientifismo y poco socialismo científico. En lo ideológico, este tipo de revisionistas en todo el mundo repiten las viejas tesis revisionistas ya aplastadas por el marxismo, y en lo político sirven para apoyar a la fracción socialfascista de la burguesía y consolidar las ilusiones demo-burgueses en las filas del pueblo – todo para garantizar la dictadura burguesa.
Ya defendió Carrillo en su momento el "socialismo democrático" cuyo ingrediente fundamental era la "planificación racional" y que "la posición dominante del sector público en la economía y la hegemonía política de las fuerzas del trabajo y de la cultura asegurarán la marcha progresiva hacia la sociedad sin clases, igualitaria: hacia el socialismo", aclarando que esto necesariamente cambiaba la concepción del Estado capitalista y que "la lucha por democratizarle presupone la renuncia, en su forma clásica, a la idea de un Estado obrero y campesino". El mismo programa que sigue defendiendo hoy IU. Reforma de la dictadura de la burguesía y combate a la dictadura del proletariado. La actual crisis reserva, por ahora, un papel importante para IU, la de contener las luchas y mantenerlas dentro del "orden". Ya lo hizo el PCE de Carrillo y por ahora le toca a sus herederos. El "proceso de paz" se ha reflejado en las elecciones con un aumento de la participación en el País Vasco, la abstención bajó del 35,97% de las anteriores elecciones al 30,80% esto unido a los muy buenos resultados de la izquierda abertzale son la plasmación de que la esperanza de poder llegar a la independencia por vía democrática, e incluso al socialismo, ha calado en buena parte de la izquierda abertzale. Lo que ahora propone ETA no es algo nuevo, partiendo de unas supuestas "nuevas condiciones" acaba con el cuento de que las masas desarmadas y sin Partido pueden conseguir algo. Aunque hoy parecen mayoritarias estas posiciones dentro de la izquierda abertzale no puede caber ninguna duda de que los comunistas y revolucionarios vascos sabrán hacer balance y darle la vuelta a esta situación, toca aplastar todo “acuerdo de paz” y aplastar el cretinismo parlamentario.
Para terminar, cabe señalar que la abstención superó los once millones. Que el rechazo al circo electoral se da sobre todo dentro de la clase obrera. Que las elecciones han traído un gobierno con mayoría absoluta y fuerte en el parlamento. Ya veremos cuánto tarda en entrar en crisis. Que sólo cabe una mayor agudización de la crisis dentro del marco de crisis global del imperialismo. Que la crisis política y social seguirá profundizándose. Que el revisionismo y el reformismo tratarán de seguir haciendo su papel de "policía bueno" para desviar a la clase obrera de su camino al socialismo y al comunismo. Cabe señalar otra vez como punto negativo y fundamental la falta de Partido Comunista marxista-leninista-maoísta, principalmente maoísta que inicie guerra popular para acabar con este podrido sistema de explotación y opresión y lleve adelante la revolución socialista mediante la guerra popular. Las condiciones están dadas.

lunes, 19 de marzo de 2012

Con Ocasión del Bicentenario de la Constitución española de 1812 (2ª parte)





Con Ocasión del Bicentenario de la Constitución española de 1812 (2ª parte)


LA ESPAÑA REVOLUCIONARIA*
de Carlos Marx

Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812 – Análisis de la Constitución.- Su carácter netamente español

El 24 de septiembre de 1810 se reunieron en la isla de León las Cortes extraordinarias; el 20 de febrero de 1811 se trasladaron a Cádiz; el 19 de marzo de 1812 promulgaron la nueva Constitución y el 20 de septiembre de 1813, tres años después de su apertura, terminaron sus sesiones.
Las circunstancias en que se reunió este Congreso no tienen precedente en la historia. Además de que ninguna asamblea legislativa había hasta entonces reunido a miembros procedentes de partes tan diversas del orbe ni había pretendido resolver el destino de regiones tan vastas en Europa, América y Asia, con tal diversidad de razas y tal complejidad de intereses; casi toda España se hallaba ocupada a la sazón por los franceses y el propio Congreso, aislado realmente de España por tropas enemigas y acorralado en una estrecha franja de tierra, tenía que legislar a la vista de un ejército que lo sitiaba.
Desde la remota punta de la isla Gaditana, las Cortes emprendieron la tarea de echar los cimientos de una nueva España, como habían hecho sus antepasados desde las montañas de Covadonga y Sobrarbe ¿Cómo explicar el curioso fenómeno de que la Constitución de 1812, anatematizada después por las testas coronadas de Europa reunidas en Verona como la más incendiaria invención del jacobinismo, brotara de la cabeza de la España monástica y absolutista precisamente en la época en que ésta parecía consagrada por entero a sostener la guerra santa contra la revolución? ¿Cómo explicar, por otra parte, la súbita desaparición de esta misma Constitución, desvaneciéndose como una sombra («un sueño de sombra», dicen los historiadores españoles) al entrar en contacto con un Borbón de carne y hueso? Si el nacimiento de esta Constitución es un misterio, su muerte no lo es menos. Para resolver el enigma nos proponemos empezar por examinar brevemente la propia Constitución de 1812, que los españoles trataron de poner nuevamente en vigor en dos épocas posteriores, primero durante el período de 1820 a 1823 y después en 1836.
La Constitución de 1812 consta de 334 artículos y está dividida en los diez títulos siguientes: 1) la nación española y los españoles; 2) el territorio español, su religión, su Gobierno y los ciudadanos españoles; 3) las Cortes; 4) el rey; 5) las instituciones de justicia y el procedimiento civil y criminal; 6) la administración interior de las provincias y de los municipios; 7) los impuestos; 8) las fuerzas armadas nacionales; 9) la instrucción pública; 10) el respeto de la Constitución y los procedimientos para modificarla.
Partiendo del principio de que «la soberanía tiene su origen esencial en el pueblo, el cual tiene, por esto, el derecho exclusivo de decretar las leyes fundamentales», la Constitución proclama, no obstante, una división de poderes, con arreglo a la cual «el poder legislativo corresponde a las Cortes junto con el rey», «la ejecución de las leyes corresponde exclusivamente al rey» y «la aplicación de las leyes en los procesos civiles y criminales corresponde a las instituciones judiciales. Ni las Cortes ni el rey tienen el derecho de intervenir en las funciones judiciales, de inmiscuirse en los asuntos dudosos y de proceder a una revisión una vez pronunciada la decisión de los organismos judiciales».
La base de la representación nacional es el número de habitantes, eligiéndose un diputado por cada setenta mil. Las Cortes están formadas por una sola Cámara, la de diputados, elegidos por medio del sufragio universal. El derecho electoral es disfrutado por todos los españoles, a excepción del personal de servicio doméstico, de las personas que se hayan declarado en quiebra y de los criminales. A partir del año 1830 no disfrutará de este derecho el ciudadano que no sepa leer y escribir. Las elecciones son, sin embargo, indirectas, ya que tienen que pasar por tres grados: las elecciones de parroquia, de distrito y de provincia. No se establece como requisito para ser elegido diputado el de poseer determinados bienes. Cierto es que, según el artículo 92, «el diputado a Cortes, para ser elegido, debe disponer de una renta anual decente, que tenga realmente como origen la posición personal»; pero el artículo 93 deja sin efecto el anterior hasta que en sus futuras reuniones las Cortes declaren llegado el momento de ponerlo en práctica. El rey no tiene derecho a disolver las Cortes ni a prorrogar sus sesiones; las Cortes se reunirán anualmente en la capital el 1 de marzo sin necesidad de ser convocadas y funcionarán cuando menos tres meses sin interrupción.
Las Cortes serán renovadas cada dos años y ningún diputado puede ser elegido dos veces consecutivas, es decir, que sólo se puede ser reelegido transcurridos los dos años de una nueva legislatura. Ningún diputado puede pedir ni aceptar del rey recompensas, pensiones u honores. Los secretarios de Estado, los consejeros de Estado y los que desempeñen cargos palaciegos no pueden ser elegidos diputados a Cortes. Ningún funcionario público puede ser elegido diputado por la provincia en la que desempeña su misión. Para indemnizar a los diputados por los gastos que realicen, las provincias respectivas contribuirán con las dietas que las Cortes determinen en el segundo año de su funcionamiento para las que han de sustituirlas. Las Cortes no pueden deliberar en presencia del rey. En los casos en que los ministros tengan que hacer una comunicación a las Cortes en nombre del rey, podrían asistir a los debates cuando y como las Cortes lo juzguen conveniente y tendrán derecho a voz, pero no podrán presenciar ninguna votación. El rey, el príncipe de Asturias y los regentes tienen que jurar la Constitución ante las Cortes, las cuales decidirán sobre cualquier cuestión de hecho o de derecho relacionada con la sucesión del trono y, en caso necesario, elegirán una regencia. Las Cortes han de aprobar, antes de ser ratificados, todos los tratados de alianzas ofensivas o de carácter comercial o financiero, autorizarán o prohibirán la entrada de tropas extranjeras en el reino, decretarán la creación o supresión de cargos en los tribunales establecidos por la Constitución e igualmente la creación o abolición de empleos públicos; determinarán cada año, a propuesta del rey, las fuerzas de mar y tierra en tiempo de paz y en tiempo de guerra; dictarán disposiciones con respecto al ejército, a la armada y a la milicia nacional en todas sus ramas; fijarán los gastos de la administración pública; establecerán los impuestos anuales; concertarán empréstitos en caso de necesidad con la garantía de los fondos públicos; decidirán en todo lo relativo al sistema monetario y de pesas y medidas; establecerán un plan general de instrucción pública, protegerán la libertad política de la prensa, harán real y efectiva la responsabilidad de los ministros, etc. El rey tiene derecho de aplazar la aplicación de las leyes en el período comprendido entre dos legislaturas; si este mismo proyecto de ley es propuesto de nuevo a las Cortes y adoptado por las mismas en el año próximo, entonces se supone que el rey ha dado ya su consentimiento y éste se halla obligado a manifestarlo abiertamente.
Antes de terminar sus trabajos, las Cortes elegirán de su seno una Comisión permanente de siete miembros, que funcionará en la capital hasta la apertura de las nuevas Cortes, hallándose investida de poderes para vigilar la estricta observancia de la Constitución y de las leyes; esta Comisión informará a las Cortes siguientes de cualquier infracción observada y tendrá facultades para convocar Cortes extraordinarias en momentos críticos. El rey no puede salir del país sin el consentimiento de las Cortes. Necesita asimismo su consentimiento para contraer matrimonio. Las Cortes señalan los ingresos anuales de la casa real.
El único Consejo privado del rey es el Consejo de Estado, del que no forman parte los ministros y que está compuesto de cuarenta personas: cuatro eclesiásticos, cuatro grandes de España y el resto funcionarios distinguidos, todos ellos elegidos por el rey de la lista de ciento veinte nombres presentada por las Cortes; pero ningún diputado puede ser consejero y ningún consejero puede aceptar del rey cargos, títulos o nombramientos. Los consejeros de Estado no pueden ser destituidos sin razones suficientes, probadas ante el Tribunal Supremo de Justicia. Las Cortes determinan los emolumentos para los miembros del Consejo, cuya opinión ha de oír el rey en todas las cuestiones importantes, y designan a los candidatos para los cargos eclesiásticos y judiciales. En la parte dedicada a la judicatura son abolidos todos los antiguos consejos, se establece una nueva organización de tribunales y se crea un Tribunal Supremo para juzgar a los ministros en caso de acusación contra ellos, para fiscalizar todos los casos de destitución y suspensión de empleo de los consejeros de Estado y de los funcionarios judiciales, etc. Ningún proceso puede ser empezado sin hacer antes una tentativa de conciliación. Quedan abolidas las torturas, las exacciones y la confiscación de bienes. Se suprimen todos los tribunales extraordinarios a excepción de los militares y eclesiásticos, contra cuyas decisiones puede apelarse, sin embargo, al Tribunal Supremo.
Para el gobierno interior de las ciudades y municipios (donde no existan éstos, deberán ser constituidos, abarcando distritos con una población de mil almas) se crearán ayuntamientos de uno o más alcaldes, regidores y concejales presididos por el corregidor y elegidos por sufragio universal. Ningún funcionario público en activo nombrado por el rey puede ser elegido alcalde, regidor o concejal. La gestión municipal constituye un deber cívico al cual no puede sustraerse nadie sin motivos suficientemente fundados. Las corporaciones municipales desempeñarán todas sus funciones bajo la vigilancia de la Diputación provincial.
El gobierno político de las provincias será confiado al gobernador (jefe político), designado por el rey. El gobernador se halla asesorado por una diputación de la cual es presidente y que es elegida por los distritos cuando se reúnen para las elecciones generales de diputados a Cortes. Esas diputaciones provinciales constan de siete miembros, auxiliados por un secretario retribuido por las Cortes. Las diputaciones celebrarán sesión durante noventa días a lo sumo cada año. Por las atribuciones y deberes a ellas asignados pueden ser consideradas como comisiones permanentes de las Cortes. Todos los miembros de los ayuntamientos y diputaciones provinciales prestan juramento de fidelidad a la Constitución al tomar posesión de sus cargos. En lo que se refiere a los impuestos, todos los españoles sin excepción están obligados a contribuir, en proporción con sus medios, a sufragar los gastos del Estado. Quedan suprimidas todas las aduanas, a excepción de las de costas y fronteras. Todos los españoles están sujetos igualmente al servicio militar, y además del ejército regular se formará una unidad de milicianos nacionales en cada provincia, reclutada entre los habitantes de la misma en número proporcionado a su población y características. Finalmente, la Constitución de 1812 no puede ser alterada, ampliada o corregida en ninguno de sus detalles hasta ocho años después de su promulgación.
Cuando las Cortes trazaron este nuevo plan del Estado español, comprendían, por supuesto, que una Constitución política tan moderna sería completamente incompatible con el antiguo sistema social y por ello dictaron una serie de decretos conducentes a introducir cambios orgánicos en la sociedad civil. Así, por ejemplo, abolieron la Inquisición; suprimieron las jurisdicciones señoriales, con sus privilegios feudales exclusivos, prohibitivos y privativos, a saber, los de caza, pesca, bosques, molinos, etc., exceptuando los adquiridos a título oneroso, por los cuales había de pagarse indemnización. Abolieron los diezmos en toda la monarquía, suspendieron los nombramientos para todas las prebendas eclesiásticas no necesarias para el ejercicio del culto y adoptaron medidas para la supresión de los monasterios y la confiscación de sus bienes.

La Junta de Cádiz convoca al pueblo a apoyar la Constitución de 1812
Las Cortes se proponían transformar las vastas extensiones de tierra yerma, las posesiones reales y los terrenos comunales de España en propiedad privada, vendiendo la mitad para la extinción de la deuda pública, distribuyendo por sorteo una parte, como recompensa patriótica entre los soldados desmovilizados de la guerra de la Independencia, y concediendo otra parte asimismo gratuitamente y por sorteo a los campesinos pobres que quisieran poseer tierra y no pudieran comprarla. Las Cortes autorizaron el cercado de los pastos y otros bienes comunales, lo cual estaba anteriormente prohibido. Derogaron las absurdas leyes que impedían que los terrenos para pastos fueran convertidos en tierra de labor o viceversa, y en general redimieron a la agricultura de las viejas normas arbitrarias y ridículas. Revocaron todas las leyes feudales relativas a los contratos agrícolas y asimismo la ley según la cual el heredero de un mayorazgo no estaba obligado a confirmar los arriendos concedidos por sus antecesores, pues la validez de los mismos expiraba con el que los había otorgado. Anularon el «voto de Santiago», antiguo tributo consistente en cierta cantidad del mejor pan y del mejor vino que los labradores de ciertas provincias tenían que entregar principalmente para el sostenimiento del arzobispo y del capítulo de Santiago. Establecieron un impuesto progresivo considerable, etc.
Siendo uno de sus principales objetivos conservar el dominio de las colonias americanas, que ya habían empezado a sublevarse, las Cortes reconocieron a los españoles de América los mismos derechos políticos que a los de la Península, proclamaron una amnistía general sin ninguna excepción, dictaron decretos contra la opresión que pesaba sobre los indígenas de América y Asia, cancelaron las mitas y los repartimientos abolieron el monopolio del mercurio y, al prohibir el comercio de esclavos, se pusieron en este aspecto a la cabeza de Europa.
La Constitución de 1812 ha sido acusada, de una parte --por ejemplo, por el mismo Fernando VII en su edicto del 4 de mayo de 1814--, de ser una mera imitación de la Constitución francesa de 1791, trasplantada por unos visionarios al suelo español sin tener en cuenta las tradiciones históricas de España. De otra parte ha habido personas --por ejemplo, el abate de Pradt (De la révolution actuelle de l'Espagne)-- que han sostenido que las Cortes se habían aferrado de un modo irrazonable a fórmulas caducas, tomadas de los antiguos fueros y correspondientes a los tiempos feudales, en que la autoridad real se hallaba amenazada por los desmesurados privilegios de los grandes.
Lo cierto es que la Constitución de 1812 es una reproducción de los fuero antiguos, pero leídos a la luz de la revolución francesa y adaptados a las exigencias de la sociedad moderna. El derecho a la insurrección, por ejemplo, suele considerarse como una de las innovaciones más audaces de la Constitución jacobina de 1793 pero este mismo derecho se encuentra en los antiguos fueros de Sobrarbe, donde es llamado «Privilegio de la Unión». Ese derecho figura también en la antigua Constitución de Castilla.
Según los fueros de Sobrarbe, el rey no puede hacer la paz ni declarar la guerra, ni concertar tratados sin el previo consentimiento de las Cortes. La Comisión permanente, compuesta de siete miembros de las Cortes, encargada de velar por la rigurosa observancia de la Constitución durante el período de disolución del cuerpo legislativo, se hallaba establecida de antiguo en Aragón y fue introducida en Castilla en la época en que las Cortes principales de la monarquía se fusionaron en una sola corporación. Hasta el período de la invasión francesa existió una institución similar en el reino de Navarra.
Por lo que se refiere a la creación de un Consejo de Estado compuesto de 120 miembros, propuestos al rey por las Cortes y por ellas retribuidos, esta singular creación de la Constitución de 1812 fue sugerida por el recuerdo de la fatal influencia ejercida por las camarillas en todas las épocas de la monarquía española. Con el Consejo de Estado se intentaba sustituir a la camarilla. Además, habían existido instituciones análogas en el pasado. En la época de Fernando IV, por ejemplo, el rey se hallaba rodeado siempre de doce comuneros, designados por las ciudades de Castilla, que ejercían las funciones de consejeros privados, y en 1419 los delegados de las ciudades se lamentaban de que sus representantes hubieran dejado de ser llamados al Consejo del rey. La exclusión de las Cortes de los altos funcionarios y de los palaciegos, así como la prohibición de que los diputados aceptaran del rey honores o empleos, parecen a primera vista tomadas de la Constitución de 1791 y derivadas naturalmente de la moderna división de poderes sancionada por la Constitución de 1812; pero, en realidad, no sólo encontramos precedentes de este género en la antigua Constitución de Castilla, sino que, además, sabemos que el pueblo, en diferentes épocas, se sublevó y dio muerte a los diputados que habían aceptado honores o empleos de la Corona. En cuanto al derecho de las Cortes a designar una regencia en caso de minoría de edad del heredero de la corona, siempre había sido ejercido por las antiguas Cortes de Castilla durante las largas minorías de edad del siglo XIV.
Cierto es que las Cortes de Cádiz privaron al rey del derecho que había ejercido siempre de convocar, disolver o prorrogar las Cortes; pero toda vez que éstas habían caído en desuso precisamente debido a los métodos por medio de los cuales los reyes ampliaban sus privilegios, saltaba a la vista la necesidad de abolir ese derecho. Los hechos enumerados bastan para demostrar que la afanosa limitación del poder real --el rasgo más saliente de la Constitución de 1812--, plenamente justificada de otra parte por el reciente e indignante recuerdo del abominable despotismo de Godoy, tenía su origen en los antiguos fueros de España. Las Cortes de Cádiz no hicieron más que transferir las atribuciones de las castas privilegiadas a la representación nacional. Hasta qué punto temían los reyes españoles los antiguos fueros se patentiza en el hecho de que, cuando en 1805 fue necesaria una nueva compilación de leyes, apareció un decreto real en virtud del cual debían ser suprimidas de la nueva compilación todas las reminiscencias del feudalismo contenidas en el código anterior y correspondientes a una época en que la debilidad de la monarquía obligó a los reyes a llegar con sus vasallos a compromisos que iban en detrimento del poder soberano.
Si la elección de los diputados por sufragio universal constituía una novedad, no debe olvidarse que las mismas Cortes de 1812 fueron elegidas por sufragio universal y que asimismo lo fueron todas las juntas; que toda limitación del sufragio universal hubiera sido, por lo tanto, la violación de un derecho conquistado ya por el pueblo y, finalmente, que, de haberse condicionado el derecho electoral a los medios de fortuna en una época en que casi toda la propiedad inmueble se hallaba en «manos muertas», hubiera sido excluir a la mayoría de la población.
El sistema parlamentario de Cámara única no fue copiado en modo alguno de la Constitución francesa de 1791, como pretenden los malhumorados conservadores ingleses. Nuestros lectores saben ya que desde los tiempos de Carlos I (el emperador Carlos V) la aristocracia y el clero habían perdido sus puestos en las Cortes de Castilla. Pero, aun en la época en que las Cortes se dividían en brazos que representaban a los diferentes estados, se reunían en un mismo salón separados unos de otros sólo por el hecho de ocupar escaños diferentes, y votaban en común. Entre las provincias en las que las Cortes poseían aún un poder efectivo en la época de la invasión francesa, Navarra conservaba la antigua costumbre de convocar las Cortes por estados; pero en las Vascongadas, las asambleas, completamente democráticas, no admitían ni siquiera al clero. Además, si bien el clero y la aristocracia habían conservado sus odiosos privilegios, hacía ya mucho tiempo que habían dejado de formar corporaciones políticas independientes, cuya existencia constituía la base de la composición de las antiguas Cortes.
La separación de los poderes judicial y ejecutivo, decretada por las Cortes de Cádiz, era reclamada ya en el siglo XVIII por los estadistas más esclarecidos de España, y el odio general que se había concitado el Consejo Real desde el principio de la revolución, hizo que se sintiera unánimemente la necesidad de reducir a los tribunales a su esfera peculiar de acción.
La parte de la Constitución que se refiere a la administración municipal de los pueblos es de origen genuinamente español, como ya hemos indicado en un artículo precedente. Las Cortes no hicieron más que restablecer el antiguo sistema municipal, aunque despojándolo de su carácter medieval. En cuanto a las diputaciones provinciales, investidas de los mismos poderes para la administración interna de las provincias que los ayuntamientos para la de los pueblos, las Cortes, al darles forma, tomaron como modelo instituciones similares que existían aún en la época de la invasión francesa en Navarra, Vizcaya y Asturias. Al abolir las exenciones del servicio militar, las Cortes no hicieron otra cosa que sancionar lo que había sido práctica general durante la guerra de la Independencia. La abolición de la Inquisición no era asimismo sino la consagración de un hecho, ya que el Santo Oficio, aunque restablecido por la Junta Central, no se había atrevido a reanudar sus funciones, contentándose sus sagrados miembros con embolsarse sus emolumentos y aguardar prudentemente tiempos mejores. En cuanto a la supresión de los abusos feudales, las Cortes no llegaron siquiera tan lejos como llegaban las reformas tan insistentemente reclamadas en el célebre informe de Jovellanos, presentado en 1795 al Consejo Real en nombre de la Sociedad Económica de Madrid.
Ya a fines del siglo XVIII, los ministros del despotismo ilustrado, Floridablanca y Campomanes, habían empezado a dar pasos en este sentido. Además, no debe olvidarse que en simultaneidad con las Cortes existía en Madrid un Gobierno francés, que en todas las provincias dominadas por los ejércitos de Napoleón había extirpado todas las instituciones monásticas y feudales e introducido el moderno sistema de administración. Los periódicos bonapartistas denunciaban la insurrección como cosa producida enteramente por las intrigas y los sobornos de Inglaterra, con ayuda de los frailes y la Inquisición. Hasta qué punto debió ejercer una saludable influencia en las decisiones de las Cortes la rivalidad con el gobierno invasor podrá verse por el hecho de que la misma Junta Central, en su decreto de septiembre de 1809, por el que se anunciaba la convocatoria de las Cortes, se dirigió a los españoles en los siguientes términos:
«Nuestros enemigos dicen que hemos combatido para defender los antiguos abusos y los defectos inveterados de nuestro gobierno venal. Demostrad que lucháis por el bienestar y por la independencia de vuestro país, que no estáis dispuestos a depender de los deseos indefinidos y del humor variable de un solo hombre», etc.
Por otra parte, podemos descubrir en la Constitución de 1812 indicios inequívocos de un compromiso entre las ideas liberales del siglo XVIII y las tradiciones tenebrosas del clero. Basta citar el artículo 12, según el cual «la religión del pueblo español es y será siempre la católica, apostólica y romana, que es la única religión verdadera. El pueblo la defiende con leyes prudentes y justas y prohíbe la práctica de otras religiones». O bien el artículo 173, que obliga al rey a prestar el siguiente juramento ante las Cortes al subir al trono: «Yo, rey de España por la gracia de Dios y de la Constitución de la monarquía española, juro ante el Todopoderoso y los Santos Evangelios conservar y defender la religión católica, apostólica y romana y no tolerar a ninguna otra religión en el reino».
Examinando, pues, más de cerca la Constitución de 1812 llegamos a la conclusión de que, lejos de ser una imitación servil de la Constitución francesa de 1791, era un producto original de la vida intelectual española, que resucitaba las antiguas instituciones nacionales, introducía las reformas reclamadas abiertamente por los escritores y estadistas más eminentes del siglo XVIII y hacía inevitables concesiones a los prejuicios populares.
New York Daily Tribune,
24 de noviembre de 1854


(*)  C. Marx y F. Engels. La Revolución Española. Artículos y crónicas (1854-1873)  Ediciones en Lenguas Extranjeras. Moscú, s.f., pp.40-59.

Texto seleccionado para Dazibao Rojo por R. Manzanares

domingo, 18 de marzo de 2012

Correa en el Estado español, simple demagogia.



El presidente del viejo estado de ecuatoriano, Rafael Correa, se encuentra en una visita oficial en el Estado español, que parece mas una gira electoral que una visita de un jefe de Estado.
En el pabellón de deportes de Murcia, lugar de uno de estos mítines Correa afirmó"que su país tiene los brazos abiertos para recibir a sus compatriotas que han emigrado y que quieren regresar". El cinismo de este traficante no tiene limites, como si los trabajadores y trabajadoras ecuatorianos en España no fueran inmigrantes por la falta de trabajo y posibilidades de bienestar en Ecuador.
También dijo que "no puede hacer milagros pero que los ecuatorianos que decidan volver contarán con todo su apoyo y que juntos podrán superar cualquier obstáculo" y que los que quieran seguir en España tendrán "toda la solidaridad" de su Gobierno, que «hará cuanto esté en nuestro alcance hacer» lo que es lo mismo a decir nada. Al respecto  del problema del impago de hipotecas solo la vaga promesa de ampliar el personal de las asesorías jurídicas "para ayudar a las familias ecuatorianas afectadas".
Lo que no dijo es que su mayoría en el Parlamento rechazó, el pasado enero, el proyecto de ley "en defensa de los trabajadores inmigrantes y contra el fraude hipotecario en España" promovido por la Coordinadora nacional de ecuatorianos en España (CONADEE) y cuya presidenta denuncio que fue desestimado por presiones de la banca española y del propio Presidente Correa.
Miles de trabajadores y trabajadoras inmigrantes en el Estado español han perdido sus viviendas y se encuentran endeudados por el fraude y la usura de la Banca española.
Lo que si hizo "el payasito" fue atacar a la marcha convocada por la Confederación de Nacionalidades Indígenas y la Unión Nacional de Educadores en contra de su política minera y que llegará el próximo 22 de marzo a Quito. Acusó a sus promotores de "mentirosos" y defendió la venta de extensas zonas del Ecuador a las multinacionales mineras puesto que "pueden crear en el país 50.000 puestos de trabajo". 
Esta grosera manipulación de los sentimientos de los trabajadores y trabajadoras en el extranjero, es un sucio ejemplo de demagogia por parte de Correa y de su camarilla vende-patria de la burguesía burocrática que hoy gobierna en Ecuador para tratar de legitimar sus anti-populares medidas económicas y políticas.

viernes, 16 de marzo de 2012

Conmemorando el 120 aniversario del natalicio del gran poeta proletario Cesar Vallejo.



Considerando en frío, imparcialmente,

Considerando en frío, imparcialmente,
que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
se complace en su pecho colorado;
que lo único que hace es componerse
de días;
que es lóbrego mamífero y se peina...
Considerando
que el hombre procede suavemente del trabajo
y repercute jefe, suena subordinado;
que el diagrama del tiempo
es constante diorama en sus medallas
y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,
desde lejanos tiempos,
su fórmula famélica de masa...
Comprendiendo sin esfuerzo
que el hombre se queda, a veces, pensando,
como queriendo llorar,
y, sujeto a tenderse como objeto,
se hace buen carpintero, suda, mata
y luego canta, almuerza, se abotona...
Considerando también
que el hombre es en verdad un animal
y, no obstante, al voltear,
me da con su tristeza en la cabeza...
Examinando, en fin,
sus encontradas piezas, su retrete,
su desesperación, al terminar su día atroz, borrándolo...
Comprendiendo
que él sabe que le quiero,
que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente...
Considerando sus documentos generales
y mirando con lentes aquel certificado
que prueba que nació muy pequeñito...
le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué mas da! Emocionado... Emocionado...

Ecuador: Feria "Mujer trabajadora ni sumisa ni mercancía" en Quito.

LA ASOCIACIÓN DE CENTROS CULTURALES "ARTE Y LIBERTAD" TE INVITAN:


FERIA "MUJER TRABAJADORA, NI SUMISA NI MERCANCÍA"


EN LA AV. CARDENAL DE LA TORRE (FRENTE AL HOSPITAL TIERRA NUEVA)


EL DOMINGO 18 DE MARZO DESDE LAS 10:00





LLEVA TU CAMISETA PARA ESTAMPAR UN DISEÑO CON MOTIVO DEL DÍA, TAMBIÉN HABRÁ COMIDA Y PODRÁS INSCRIBIRTE EN LOS TALLERES GRATUITOS DE LOS CENTROS CULTURALES "ARTE Y LIBERTAD" EN LOS DIFERENTES BARRIOS DE QUITO.



NO FALTES!!!!

Estado español: Con ocasión del Bicentenario de la Constitución de Cadiz 1812.



Con Ocasión del Bicentenario de la Constitución española de 1812 (1ª parte)
Extractos del Prólogo a la edición española de 1929 de “La Revolución Española”y Notas del Instituto Marx y Engels de Moscú*


PRÓLOGO

La Editorial Cenit presenta a sus lectores una obra de extraordinario interés para el público español. LA REVOLUCIÓN ESPAÑOLA, de Carlos Marx, es un excelente estudio de los acontecimientos más interesantes de la política española de los períodos comprendidos entre los años 1808-1814, 1820-1823 y 1840-1833. Con un enorme conocimiento de la política española, el fundador del socialismo científico analiza la historia de España.

De 1851 a 1860, para poder vivir, Marx contaba como única fuente de ingresos con una colaboración en la New York Tribune, que le pagaba veinte marcos por artículo. Durante esta época, Marx escribió una serie de estudios sobre España que aparecieron en varios números de dicho periódico en lugar preferente. Hasta ahora estos artículos eran totalmente desconocidos en España. Ni siquiera los historiadores españoles más documentados sabían su existencia. Hoy día podemos ofrecerlos en un tomo, gracias al trabajo realizado por el Instituto Marx y Engels de Moscú. Su director, Riazanov, con una constancia y laboriosidad admirables, se ha propuesto recopilar todos los escritos de Marx. Este trabajo le ha permitido dar a conocer importantes escritos de Marx que eran completamente desconocidos. También nos permite poder publicar este volumen de tanto interés para el lector español.



* * *

La lectura de esta obra de Carlos Marx llamará la atención del lector español, principalmente por la clarividencia de juicio del autor al comentar los hechos y al emitir críticas sobre las personas. Parece imposible que Marx en aquella época, en que todavía no existían grandes revistas o periódicos que consagrasen artículos extensos a la política extranjera, pudiese tener un conocimiento tan acabado de la política española como en las páginas de este libro se demuestra. Sin embargo, Marx tenía un arma poderosa que le servía de auxiliar en su documentación para hablar de nuestra política: conocía el español. Como hombre de grandísimos conocimientos, que conocía a la perfección el latín, griego, francés, inglés, italiano, ruso, Marx estudió también el español.

En los numerosos estudios biográficos escritos en todos los idiomas sobre Marx no se encuentran alusiones a su conocimiento del idioma español. Pero hay que tener en cuenta que en casi todos estos estudios se analiza su obra teórica y no se da una reseña detallada de sus conocimientos. Por eso no resulta nada extraño que en todos ellos se olviden los autores de reseñar que Marx conocía el español.

Tenemos, sin embargo, un testimonio valioso sobre esto. Anselmo Lorenzo, el militante ácrata español, conoció a Carlos Marx en Londres cuando asistió a una Conferencia de la Internacional. En su obra El proletariado militante (Antonio López, editor, Barcelona, 1901), al relatar su viaje a Londres como delegado de la Federación Regional Española, cuenta en la siguiente forma su entrevista con Carlos Marx:

Me acerqué a Marx con timidez y respeto, anunciándome como delegado de la Federación Regional Española de la Internacional, y aquel hombre me estrechó entre sus brazos, me besó en la frente, me dirigió palabras afectuosas en español y me hizo entrar en su casa” (Pág. 314)

En la página 315, Anselmo Lorenzo dice: “Mi respetable interlocutor (Carlos Marx) me habló de literatura española, que3 conocía detallada y profundamente, causándome asombro lo que dijo de nuestro teatro antiguo, cuya historia, vicisitudes y progresos dominaba perfectamente. Calderón, Lope de Vega, Tirso y demás grandes maestros, no ya del teatro español, sino del teatro europeo, según juicio suyo, fueron analizados en conciso y a mi parecer justísimo resumen. He de advertir que la conversación fue sostenida en español, que Marx hablaba regularmente, con buena sintaxis, aunque con una pronunciación defectuosa, debido en gran parte a la dureza de nuestras “cc”, “gg”, “jj” y “rr”.

Y más adelante, Anselmo Lorenzo dice: “La hija mayor de Marx, joven de hermosura ideal, que conocía el español, aunque, como su padre, pronunciaba mal, me tomó por su cuenta para que le leyera algo, por gusto de oír la pronunciación correcta del español”.

Tenemos en las anteriores líneas un testimonio valioso sobre el conocimiento del español de Carlos Marx. Si a los demás biógrafos marxistas marxistas se les ha pasado consignar este detalle, es natural que no le ocurriese lo mismo a Anselmo Lorenzo, que como español quedó impresionado al ver que el maestro del socialismo científico le hablaba en su propia lengua. Esto nos explica también el que pudiera estar tan documentado sobre la política española. (…)





MARX Y LA REVOLUCIÓN ESPAÑOLA

Nota del Instituto Marx y Engels de Moscú



(….) la influencia posible de la revolución española sobre la política europea, y la estrecha relación existente entre la política exterior de los estados Unidos y los acontecimientos de España- explica por qué Marx, considerando justamente que los lectores de “Tribune” no podían dejar de seguir con interés los acontecimientos de España, se vio obligado a consagrar, a partir de julio de 1854, un espacio considerable en sus correspondencias a España.

Pero sería un error creer que Marx se veía impulsado a ello exclusivamente por deber profesional. Si Marx y Engels saludaban ya la insurrección milanesa, de 1853, como antecesora de la revolución europea inminente, con mucho mayor motivo debían considerar como tal a la revolución española, en la cual, como lo demostraban la insurrección de Barcelona y las luchas de barricadas en Madrid, los obreros constituían el contingente principal del ejército democrático.

Marx no se limitó a seguir atentamente el desarrollo de los acontecimientos de España y a registrarlos en sus correspondencias a la “Tribune” (“New York Tribune” del 21 de julio, 4 y 5 de agosto, 1, 4, 16 y 30 de septiembre y 20 de octubre, de 1854), sino que profundizó la historia española con objeto de estudiar el origen y el desarrollo de los partidos que luchaban en la revolución, conocer sus programas y explicarlos por la evolución histórica de la sociedad española.

“España –escribe el 2 de septiembre de 1854- constituye actualmente el objeto principal de mis estudios. Hasta ahora he estudiado, valiéndome principalmente de fuentes españolas, las épocas que van de 1808 a 1814 y de 1820 a 1823. Actualmente emprendo el periodo 1834-1843. La tarea no es excesivamente fácil. Lo más difícil es establecer la ley que ha presidido a la evolución histórica. En todo caso, hice bien en empezar a su tiempo por el “Quijote”. En conjunto, todo esto ha servido de materia a unos seis artículos para la “Tribune”, escritor en una forma muy condensada. Sea como sea, es ya un progreso, cuando el tiempo empleado en tus estudios se te retribuye de un modo u otro”.

(….) Es difícil decir si Marx interrumpió la serie de artículos, o si la Redacción se negó a rehuir publicándolos.

(…) La historia del desarrollo de la Constitución española de 1812, dada por Marx, demuestra una vez más que el “materialismo económico” de este último no le impedía, en lo más mínimo, orientarse en las particularidades de la evolución histórica en los diversos países, que, con una base económica idéntica, se desarrollaban bajo la influencia de una situación empíricamente diversa, de condiciones naturales distintas, de distintas condiciones de raza y distintas influencias exteriores.

Instituto Marx y Engels, de Moscú.



(*) Ambos textos publicados en el libro: Carlos Marx. La Revolución Española. Editorial Cénit. Madrid, 1929, pp. 7, 8, 24-26, 36, 37, 38, 40, 41 y transcritos para Dazibao Rojo por R. Manzanares.

jueves, 15 de marzo de 2012

Condenando matanza de mineros por el regimen reaccionario peruano.


Comunicado conjunto.


Ante las noticias de la brutal represión contra los mineros en huelga en Puerto Maldonado y otros puntos del Perú y que ha causado la muerte a tres trabajadores, decenas de heridos y detenidos.
Manifestamos:
  1. Nuestra total condena y denuncia de la criminal actuación de las fuerzas policiales del viejo Estado peruano, lacayo de las multinacionales mineras, que pretende ahogar en sangre las justas demanda de estos trabajadores.
  2. Nuestro dolor e indignación y solidadario respaldo a las masas populares que en Perú mantienen en alto la bandera roja de la lucha de clases y la defensa de los intereses de la Clase.
  3. Nuestro total apoyo a los camaradas del PCP que en difíciles condiciones mantienen la Guerra Popular iniciada en 1980, que es la guerra de las masas armadas y desarmadas.
  4. Que sepan los genocidas, que mas temprano que tarde, tendrán que dar cuenta ante el pueblo de sus execrables crímenes y no habrá perdón para los esbirros y vende-patrias.
 ¡ Viva la justa lucha de los mineros y el pueblo ! ¡ Castigo para los asesinos !

Galiza,  15 marzo del 2012

Comité de Loita Popular "Manolo Bello"
Correo vermello-noticias
Comité galego de apoio a guerra popular na India.

PERÚ: La policia asesina a tres mineros en Puerto Maldonado.

Enfrentamiento entre mineros informales y la policía de Perú deja al menos tres muertos

BBC News, 14 de marzo de 2012                 
Al menos tres manifestantes murieron y otros 30 resultaron heridos este miércoles en Perú durante un enfrentamiento entre mineros informales y la policía.
Los mineros del departamento selvático Madre de Dios protestaban en contra de las fuertes sanciones impuestas a la minería ilegal.
Un funcionario dijo que los disparos se escucharon en diversos puntos de la ciudad de Puerto Maldonado, una de las principales regiones de extracción de oro en el país.
Según los mineros, la nueva legislación dejaría a miles sin trabajo. El gobierno, sin embargo, cree que las sanciones conseguirán que los mineros dejen de contaminar el ambiente y obtengan los permisos necesarios.

Diario El Comercio
En el tercer día del paro indefinido, los mineros informales de la región Puno se enfrentaron a la Policía  que buscaba despejar los 10 kilómetros de la carretera Puno-Juliaca. El enfrentamiento dejó dos mineros y un policía heridos.
El camino había sido bloqueado por los manifestantes desde la noche del martes y se prolongó hasta el mediodía de ayer. En ese lapso, cientos de vehículos permanecieron varados.
En Apurímac, al menos 400 mineros artesanales tomaron la carretera Abancay-Lima, a la altura del puente Sahuinto, en protesta contra los decretos legislativos que prohíben la minería ilegal. Decenas de piquetes se encontraban distribuidos anoche a lo largo de los veinte kilómetros de distancia que hay desde la ciudad de Abancay hasta el cruce de Andahuaylas-Lima.
Los mineros de Camaná y Caravelí, en Arequipa, acordaron acatar desde el lunes 19 la huelga indefinida convocada por su federación. Su intención es bloquear la carretera Panamericana Sur en Chala y Ocoña.

Las revoluciones árabes un año.... Un articulo de Samir Amin para Argenpress/CEPRID

LAS REVOLUCIONES ÁRABES UN AÑO MÁS TARDE

Samir Amin
Argenpress/CEPRID

Las victorias electorales del Islam político en Egipto y en Túnez.
La victoria electoral de los Hermanos Musulmanes y de los Salafistas en Egipto (enero 2012) no es sorprendente. La degradación producida por la mundialización capitalista contemporánea ha provocado una inflación prodigiosa de las actividades llamadas “informales” que, en Egipto proveen los medios para sobrevivir a más de la mitad de la población (60% según las estadísticas). Los Hermanos Musulmanes están en muy buena posición para sacar provecho de esta degradación y perpetuar su reproducción. Su ideología simple proporciona legitimidad a esta economía primitiva de mercado/bazar. Los medios financieros fabulosos puestos a su disposición por los Gobiernos del Golfo [las monarquías petroleras, nota del traductor] permiten traducirla en medios de acción eficaces: adelantos financieros a la economía informal, acciones caritativas de acompañamiento (centros sanitarios y otros).
Con estos medios los Hermanos Musulmanes se implantan en la sociedad real y la colocan bajo su dependencia. Pero su éxito hubiera sido difícil si no hubiera respondido perfectamente a los objetivos de los Gobiernos del Golfo, de Washington y de Israel. Esos tres íntimos aliados comparten la misma preocupación: hacer fracasar la recuperación de Egipto. Porque un Egipto fuerte, erguido, significa el fin del triple hegemonismo: del Golfo (la sumisión al discurso de islamisación de la sociedad; de los Estados Unidos (un Egipto comprador y miserable queda sometido a su dominación) y de Israel (un Egipto impotente deja hacer en Palestina).
El aborto planificado de la “revolución egipcia” garantizará entonces la continuidad del sistema establecido desde Sadat, fundado en la alianza de los jefes del Ejército y del Islam político. Una revisión de la “dosificación” en el reparto de los beneficios de esta alianza en beneficio de los Hermanos Musulmanes puede sin embargo resultar difícil.
La Asamblea Constituyente surgida de las elecciones de octubre de 2011 en Túnez estará dominada por un bloque de derecha que reunirá el partido islámico Ennahda y muchos cuadros reaccionarios hasta hace poco asociados al régimen de Ben Alí, siempre en sus puestos e infiltrados en los “nuevos partidos” bajo e nombre de “bourguibistas”. Unos y otros comparten la misma adhesión incondicional a la “economía de mercado”, tal como existe, es decir un sistema capitalista dependiente y subalterno. Francia y los Estados Unidos no piden otra cosa: “cambiar algo para que nada cambie”.
Sin embargo, dos cambios están a la orden del día. Positivo: una democracia política pero no social (es decir una “democracia de baja intensidad”) que tolerará la diversidad de opiniones, respetará más los “derechos humanos” y pondrá fin a los horrores policiales del régimen precedente. Negativo: una probable regresión de los derechos de las mujeres. Dicho de otra manera un retorno a un “bourguibismo” pluripartidario teñido de islamismo. El plan de las potencias occidentales, basado en el poder del bloque reaccionario comprador, pondrá fin a esta transición que se quería “corta” (lo que el movimiento aceptó sin medir las consecuencias) no dejando tiempo a las luchas sociales para organizarse y permitirá la instalación de la “legitimidad” exclusiva del bloque reaccionario comprador mediante elecciones “correctas”. El movimiento tunecino prácticamente se desinteresó de la política económica del régimen destituido, concentrando sus críticas sobre la “corrupción” del presidente y su familia. Muchos contestatarios, incluso “de izquierda” no cuestionaban las orientaciones fundamentales del modo de desarrollo implementado por Bourguiba y Ben Ali. El resultado era entonces previsible.
Es así que las mismas causas producen a veces los mismos efectos. ¿Qué pensarán y harán las clases populares en Egipto y en Túnez cuando verán que continúa inexorablemente la degradación de sus condiciones sociales, con su cortejo de desempleo y de precarisación, probablemente agravada con las degradaciones suplementarias intensificadas por la crisis general de la mundialisación capitalista? Es muy pronto para decirlo, pero no cabe obstinarse a ignorar que sólo la rápida cristalisación de una izquierda radical que vaya mucho más allá de la reivindicación de elecciones correctas, puede permitir la reanudación de las luchas por un cambio digno de ese nombre. Corresponde a esa izquierda radical saber formular una estrategia de democratización de la sociedad que vaya mucho más allá que la simple realización de elecciones correctas, que asocie la democratización al progreso social, lo que implica el abandono del modelo de desarrollo existente, y que refuerce las iniciativas por una posición internacional independiente y francamente antiimperialista. No son los monopolios imperialistas y sus servidores internacionales (el Banco Mundial, el FMI y la Organización Mundial del Comercio) que ayudarán a los países del Sur a salir del atolladero: la tarea será menos difícil orientándose hacia los nuevos interlocutores del Sur.
Ninguna de estas cuestiones políticas fundamentales parecen preocupar a los mayores actores políticos. Todo transcurre como si el objetivo final de la “revolución” fuera conseguir rápidamente que se celebren elecciones. Como si la fuente exclusiva de legitimidad del poder residiera en las urnas. Hay, sin embargo, una legitimidad superior: la de las luchas. Esas dos legitimidades están destinadas enfrentarse seriamente en el futuro.
¿Serán posibles en Argelia reformas dirigidas desde el interior?
Argelia y Egipto han sido, en el mundo árabe, los dos países de vanguardia en el primer “despertar del Sur” en la época de Bandung, del no Alineamiento y del despliegue victorioso de la afirmación nacional post-colonial, asociado a auténticas realizaciones económicas y sociales importantes y progresistas que auguraban hermosas posibilidades en el futuro. Pero después los dos países llegaron a un punto muerto para finalmente aceptar la “vuelta al redil” de los Estados y sociedades dominados por el imperialismo.
El modelo argelino dio signos evidentes de una consistencia más fuerte, lo que explica que haya resistido mejor su degradación ulterior. Por esa razón la clase dirigente argelina es heterogénea y está dividida entre quienes mantienen aspiraciones nacionales y quienes han adherido a la “compradorisación” (a veces esos dos componentes conflictivos se combinan en las mismas personas). En Egipto, por el contrario, la clase dominante se convirtió íntegramente, con Sadat y Mubarak , en burguesía compradora, carente de toda aspiración nacional.
Dos razones principales explican esta diferencia. La guerra de liberación en Argelia produjo, naturalmente, una radicalización social e ideológica. En cambio en Egipto el naserismo surge al final del período de expansión del movimiento iniciado por la revolución de 1919 que se radicaliza en 1946. El golpe de Estado –ambiguo- de 1952 es una respuesta al callejón sin salida en que se encuentra el movimiento. Por otra parte la sociedad argelina sufrió, con la colonización, enormes asaltos destructores. La nueva sociedad argelina, surgida de la reconquista de la independencia, no tenía nada en común con la de la época precolonial. Se había convertido en una sociedad plebeya, marcada por una muy fuerte aspiración a la igualdad.
Esta aspiración no se encuentra con la misma fuerza en ninguna otra parte en el mundo árabe, ni en el Maghreb ni en el Mashrek. Por el contrario, Egipto moderno se constituyó desde el comienzo (a partir de Mohamed Ali) por su aristocracia progresivamente convertida en “burguesía aristocrática” (o “aristocracia capitalista”). Esas diferencias generan otra, de evidente importancia, que se refiere al porvenir del Islam político. Como indica Hocine Bela lloufi (La democracia en Argelia: ¿reforma o revolución?, en curso de publicación) el Islam político argelino (el FIS), que mostró su faz horrible, fue derrotado. Ello no significa que el problema esté definitivamente resuelto. Pero la diferencia es grande con relación a la situación en Egipto, caracterizada por una sólida convergencia entre el poder de la burguesía compradora y el Islam político de los Hermanos Musulmanes.
De todas esas diferencias entre los dos países derivan posibilidades diferentes de respuesta a los actuales desafíos. Argelia me parece en mejor posición (o en posición menos mala) para responder a dichos desafíos, por lo menos en el corto plazo. Me parece que en Argelia existe todavía la posibilidad de reformas económicas, políticas y sociales controladas desde el interior . En cambio en Egipto la confrontación entre el “movimiento” y el bloque reaccionario “contrarrevolucionario” parece tender inexorablemente a agravarse.
Argelia y Egipto constituyen dos ejemplos paradigmáticos de la impotencia, hasta ahora, de las sociedades implicadas de hacer frente al desafío. Argelia y Egipto son dos países del mundo árabe candidatos posibles a la “emergencia”. Es evidente la responsabilidad principal de las clases dirigentes y de los sistemas de poder actuales en el fracaso de lograr dicha “emergencia”. Pero la de las sociedades, los intelectuales, la de los militantes de los movimientos en lucha debe también tomarse seriamente en cuenta.
¿Cabe esperar una evolución democrática pacífica en Marruecos? Lo dudo en la medida que el pueblo marroquí seguirá adhiriendo al dogma arcaico que no disocia la monarquía (de derecho divino: “amir el mouminine”) de la Nación, Esa es sin duda la razón por la cual los marroquíes no comprenden la cuestión saharaui : los nómades orgullosos del Sahara tienen otra concepción del Islam, que les prohíbe arrodillarse ante otro que no sea Allah, así sea el Rey.
El drama de Siria
El régimen de Bashar el Assad no es ni más ni menos que un régimen policial que acompaña sa sumisión a las exigencias del “liberalismo” mundializado. La legitimidad de la rebelión del pueblo sirio es indiscutible. Pero la destrucción de Siria constituye el objetivo de los tres asociados que son Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita que movilizan con esa finalidad a los Hermanos Musulmanes y los proveen de armas. Su eventual victoria –con o sin intervención extranjera – tendrá como resultado el desmembramiento del país, la masacre de los alauitas, de los druzos y de los cristianos. Pero no importa. El objetivo de Washington y de sus aliados no es liberar a Siria de su dictador, sino de destruir el país, como no era liberar de Saddam Hussein a Irak, sino destruirlo.
La única solución democrática sería realizar reformas substanciales en beneficio de las fuerzas populares y democráticas existentes y que rehúsan dejarse enrolar por los Hermanos Musulmanes. Si el régimen se muestra incapaz de comprenderlo, nada impedirá que el drama continúe hasta su culminación. Es irónico ver que ahora el Sultán de Qatar y el Rey de Arabia Saudita son los campeones de la promoción de la democracia (en otros países). ¡Resulta difícil que la farsa vaya todavía más lejos!
La geoestrategia del imperialismo y la cuestión democrática
He querido demostrar en este libro que la despolitización ha sido decisiva en la ascensión del Islam político. Esta despolitización no es, por cierto, específica del Egipto nasserista. Ella ha sido la práctica dominante en todas las experiencias nacionales populares del primer despertar del Sur e incluso en las de los socialismos históricos una vez terminada la primera fase del hervor revolucionario. El denominador común ha sido la supresión de la práctica democrática (que yo no reduzco a la celebración de elecciones pluripartidarias), es decir el respeto de la diversidad de opiniones y de propuestas políticas y de su eventual organización.
La politización exige la democracia. Y la democracia solo existe cuando los “adversarios” gozan de libertad. En todos los casos su supresión, que origina la despolitización, es responsable del desastre ulterior. Que este adopte la forma de anacronismos (religiosos u otros) o de adhesión al consumismo y al falso individualismo promovido por los medios de comunicación occidentales, como fue el caso de los pueblos de Europa Oriental y de la ex URSS y como es el caso en otras partes no solamente de las clases medias (eventuales beneficiarias del desarrollo) sino también en el seno de las clases populares que, a falta de otra alternativa, aspiran también a beneficiarse aunque sea en muy pequeña escala (lo que es perfectamente comprensible y legítimo).
En el caso de las sociedades musulmanas, esta despolitización reviste la forma principal de vuelta (aparente) del islamismo. La articulación que asocia el poder del Islam político reaccionario, la sumisión “compradora” y la pauperización por la informatización de la economía de bazar no es específica de Egipto. Ella caracteriza a la mayor parte de las sociedades árabes y musulmanas hasta Paquistan y más allá. Esta misma articulación existe en Irán: el triunfo de la economía de bazar había sido señalada desde el comienzo como el principal resultado de la “revolución khomeinista”. La misma articulación poder islámico/economía de mercado de bazar devastó la Somalía, ahora borrada del mapa de naciones existentes (veáse mi artículo sobre la cuestión en el sitio Pambazuka 1/2/2011).
¿Qué se puede entonces imaginar si este Islam político asume el poder en Egipto o en otra parte?
Nos invaden los discursos tranquilizantes, de una increíble ingenuidad, sincera o falsa: Algunos dicen: “Era fatal, nuestras sociedades están impregnadas por el Islam, se ha querido ignorarlo y se ha impuesto”. Como si el éxito del Islam político no se debiera a la despolitización y a la degradación social que se quiere ignorar. “Esto no es tan peligroso, el éxito es pasajero y el fracaso del poder ejercido por el Islam político llevará a que la opinión se aleje del mismo”. ¡Como si los Hermanos Musulmanes adhirieran al principio del respeto de los principios democráticos! Como aparentan creer en Washington, las “opiniones” fabricadas por los medios dominantes y la cohorte de “intelectuales” árabes, por oportunismo o ausencia de lucidez.
No. El ejercicio del poder por el Islam político reaccionario estará destinado a durar…¿50 años? Y mientras contribuirá a hundir en la insignificancia del tablero mundial a las sociedades que someterá, los “otros” continuarán avanzando. Al final de esta triste “transición” los países implicados se encontrarán en lo más bajo de la escala de la clasificación mundial.
La cuestión de la politización democrática constituye, en el mundo árabe como en el resto del mundo, el eje central del desafío. Nuestra época no es de avances democráticos sino de retrocesos. La centralización extrema del capital de los monopolios permite y exige la sumisión incondicional y total del poder político a las órdenes de aquél. La acentuación de los poderes presidenciales, aparentemente individualizados al extremo pero de hecho íntegramente sometidos a la plutocracia financiera, constituye la forma de esta deriva que aniquila el alcance de la difunta democracia burguesa (ella misma reforzada en su tiempo por las conquistas de los trabajadores) substituída ahora por la farsa democrática.
En las periferias los embriones de democracia, cuando existen, asociadas a regresiones sociales todavía más violentas que en los centros del sistema, pierden toda credibilidad.
El retroceso de la democracia es sinónimo de despolitización. Porque la democracia implica la afirmación en la escena de ciudadanos capaces de formular proyectos de sociedad alternativos y no solo la perspectiva de la “alternancia” (sin cambios) elecciones mediante.
Desaparecido el ciudadano sin imaginación creadora, lo sucede el individuo despolitizado que es un espectador pasivo de la escena política, un consumidor modelado por el sistema que se cree (equivocadamente) un individuo libre. Son tareas indisociables avanzar por los caminos de la democratización de las sociedades y de la repolitización de los pueblos.
Pero ¿por dónde comenzar? El movimiento puede iniciarse a partir de uno u otro de esos dos polos. Nada puede sustituir al análisis concreto de las situaciones concretas, en Argelia, en Egipto como en Grecia, en China, en el Congo, en Bolivia, en Francia o en Alemania.
A falta de progresos visibles en esa dirección el mundo entrará, como de hecho ya lo está, en una tormenta caótica asociada a la implosión del sistema. Entonces es de temer lo peor.

Samir Amin es director del Foro del Tercer Mundo.

miércoles, 14 de marzo de 2012

"Intervención en el simposio para la redacción de la historia del Primer Grupo de Ejércitos del Ejército Rojo"

  El origen de dicho grupo de ejércitos puede remontarse al año 1925, cuando, al reorganizarse el gobierno revolucionario de Guangdong, con la unificación de todas las tropas bajo su mando como Ejército Revolucionario Nacional, nuestro Partido envió al camarada Ye Ting a formar un regimiento independiente, cuyo adiestramiento había de realizarse dentro de la 12ª. división del 4° cuerpo de ejército al mando de Zang Fakui.

Durante la Expedición al Norte, este regimiento contaba con unos dos mil hombres, y sus cuadros eran en su mayoría miembros del Partido Comunista. Los camaradas Lin Piao, Zhou Shidi, Chen Yi, Nie Heting y Xiao Ke proceden todos de ese regimiento. Al estallar el Levantamiento de Nanchang [1], este regimiento ya se había ampliado y convertido en el II° cuerpo del ejército, compuesto por seis regimientos. Además, el regimiento de guardias del Gobierno Nacional de Wuhan, al mando de Lu De-ming y otros camaradas, también había sido organizado por cuadros enviados desde ese regimiento independiente. Luego, este regimiento de guardias pasó a ser dirigido por el Presidente Mao, tomó parte en el Levantamiento de la Cosecha de Otoño y subió a las montañas Jianggang[2].

Antes del Levantamiento de Nanchang, la dirección oportunista de Chen Duxiu abandonó, por una parte, el ejército en manos de la burguesía y, por la otra, subrayó unilateralmente la necesidad de dedicarse en cambio al movimiento de masas; como consecuencia de ello, los miembros de nuestro Partido renunciaron a los cargos de oficiales en las fuerzas armadas y se limitaron a ayudar a otros a realizar el trabajo político en el ejército. ¡Habráse visto tontería semejante! En aquel entonces solo teníamos ese regimiento independiente, aunque podríamos haber creado más tropas propias.

En las postrimerías de la Gran Revolución, Jiang Jieshi se volvió reaccionario, y los miembros de nuestro Partido y las masas revolucionarias fueron víctimas de matanzas por todas partes. Si, en aquella época, hubiéramos trabajado como debíamos en la construcción del ejército, conjugando el trabajo militar con el movimiento de masas, entonces, pese a que Jiang Jieshi se volvió reaccionario, habríamos podido expulsarlo de inmediato y hacernos cargo nosotros mismos de todo el trabajo. Pero, debido a nuestra ignorancia de la necesidad de contar con fuerzas armadas y de la importancia de la lucha armada, cuando Jiang Jieshi se volvió reaccionario, no fuimos nosotros quienes lo expulsamos a él, sino fue él quien nos expulsó e hizo una carnicería con nosotros. Esto demuestra que Jiang Jieshi sí tenía clara idea de la importancia de la fuerza de las armas y era más inteligente que nosotros. En consecuencia, la vigorosa Gran Revolución se fue al traste y quedó sepultada. [...]

A la formación de nuestro ejército hicieron su contribución numerosos camaradas que durante la Gran Revolución se dedicaron al trabajo militar, entre ellos los camaradas Zhou Enlai, Ni Rongshen y Li Fuchan, entonces responsables de la Comisión Militar del Comité Central del Partido, así como los camaradas que trabajaban en los cursillos de adiestramiento militar organizados secretamente por el Partido. Sin el trabajo militar que desarrollaron, no habríamos podido crear el regimiento independiente ni desatar los levantamientos de Nanchang, de la Cosecha de Otoño, de Guangzhou y del Sur de Hunan. En aquellos tiempos, la Comisión Militar del Partido seleccionó y envió a algunos cuadros a cursar estudios a la Academia de Huangpu, y muchos de ellos habían de constituir más tarde la columna vertebral del Ejército Rojo. [...]

Aparte de eso, fijamos en el período de las montañas de Jinggang la política de ganarnos a los prisioneros, política que aconsejaba atraerlos y emplearlos con audacia y atreverse a incorporar a nuestras fuerzas las tropas que se habían rendido y pasado a nuestro lado. Por ejemplo, libres de todo recelo, incorporamos a nuestras fuerzas las tropas que, bajo el mando de Bi Zhanyuan[3] y de otros camaradas, se habían sublevado y pasado a nuestro lado, y luego las tropas dirigidas por el camarada Luo Binghui[4]. Estas tropas, una vez reeducadas, llenaban los requisitos necesarios para la lucha y tenían una gran capacidad combativa. Si bien en un principio aun dejaba algo que desear su observancia de la disciplina en el trato con las masas, las cosas fueron mejorando paulatinamente mediante la educación. Hasta ahora, camaradas como Luo Binghui y Bi Zhanyun siguen siendo buenos cuadros de nuestro ejército. Se trata de una experiencia muy útil.

NOTAS
[1] El 1° de agosto de 1927 se produce en Nanchang la primer gran sublevación de tropas dirigidas por el Partido Comunista de China, frente al golpe de Estado contrarrevolucionario de Jiang Jieshi.[2] Al año siguiente, en abril de 1928, al Ejército Revolucionario de Obreros y Campesinos dirigido por Mao Zedong se unieron las tropas remanentes de los levantamientos de Nanchang y Guangzhou dirigidas por Zhu De y Chen Yi y las fuerzas armadas campesinas del Levantamiento del Sur de Hunan. Así se conformó el 4° cuerpo de ejército del Ejército Revolucionario de obreros y campesinos, luego denominado 4° cuerpo de ejército del Ejército Rojo de obreros y campesinos de China, con Zhu De como jefe y Mao Zedong como representante del Partido. Ver “La lucha en las montañas Chingkang”, Obras Escogidas de Mao Tsetung, tomo I.[3] Bi Zhanyun era en 1927 jefe de un batallón del ejército guomindanista. En septiembre de 1928, a la cabeza de sus unidades, se sublevó en Guidong, provincia de Hunan, para incorporarse al Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de China. En octubre del mismo año, ingresó en el PCCh. En 1944 era subcomandante de la Zona Militar del Este de Hebei.[4] Liu Binghui se incorporó al PCCh en julio de 1929 siendo el jefe de la brigada de pacificación del Guomindang en Ji’an, provincia de Jiangxi. En octubre, se sublevó a cabeza de sus unidades para incorporarse al Ejército Rojo de Obreros y Campesinos de China. En 1944 era jefe de la 2ª. división Nuevo 4° Cuerpo de Ejército.