lunes, 5 de octubre de 2015

¡40 AÑOS DE LA VICTORIA DE KAMPUCHEA DEMOCRÁTICA! Un documento del camarada Abel Kelen (parte II)




I. UN PUEBLO HEROICO, UNA GRAN REVOLUCIÓN

Hay algo que no hay que olvidar. Todo el periodo histórico que abarca desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta finales de los años 70 estuvo marcado por las luchas de liberación nacional en las colonias y semicolonias dominadas por el imperialismo. De la victoria de la insurrección que proclamó la independencia de la República Democrática de Vietnam en 1945 a la de la guerra popular bajo la dirección del Partido Comunista Chino en 1949, y de la revolución cubana en 1959 a las guerras revolucionarias por la independencia de los pueblos de Camerún, Argelia, los dos Congo, Palestina, Guinea Bissau y Cabo Verde, Angola y Mozambique, etc. La lucha del pueblo camboyano se inscribe en esas numerosas luchas que enfrentan a los pueblos oprimidos con el imperialismo.

Comprender la revolución camboyana es imposible sin comprender la época y el contexto en el cual emerge esta revolución. Desde 1930, año de la creación del Partido Comunista Indochino que reunía a los pueblos de lo que entonces se llamaba la «Indochina francesa» (Vietnam, Camboya y Laos), éstos organizan en un primer momento la lucha armada revolucionaria contra el colonialismo francés, seguidamente contra los fascistas japoneses cuando éstos ocupan el lugar de Francia durante la ocupación nazi, y más adelante contra el imperialismo americano que deseaba suceder a los colonialistas franceses en este vasto territorio del sudeste asiático.

Después de la proclamación de la República Democrática de Vietnam en 1945 y de la evolución de la lucha de los tres pueblos de la «Indochina francesa», el Partido Comunista Indochino, tras constatar las particularidades de la lucha en cada país, toma la decisión de disolverse en 1951 y dejar así a cada país que organice la lucha de manera autónoma. En 1953 la independencia de Camboya es reconocida por Francia (Sihanouk la había proclamado en 1945), aunque se trataba de una independencia del tipo de las que serán acordadas por el colonialismo francés en todas sus colonias de África, lo que significó el fin de la administración directa del país por Francia pero en cambio continuaba la dominación económica de los monopolios franceses (3) y la imposición, de hecho, a Camboya de seguir una política conforme a los intereses de esos monopolios. A pesar de todo, esa salida de Camboya del imperio colonial francés va a ser aprovechada por los imperialistas americanos para lograr en el país una posición dominante. Ante esta situación, el Partido Comunista de Kampuchea, fundado el 30 de septiembre de 1960, debía determinar correctamente el carácter semicolonial de la sociedad camboyana:

«Kampuchea en esa época dependía del imperialismo, en particular del imperialismo americano… ¿Este análisis ha podido efectuarse sin lucha? Ciertamente, no. Hemos tenido que luchar dentro de nuestras filas, hemos tenido que luchar en ciertos medios de la sociedad. En aquella época, en el seno de la nación, algunos sostenían que Kampuchea era independiente desde 1949, otros afirmaban que la independencia había sido conquistada en 1954 gracias a los acuerdos de Ginebra. Esas dos opiniones, en definitiva, a pesar de la divergencia en cuanto a la fecha, afirmaban que Kampuchea era independiente. Pero, ¿se podía hablar de independencia dada la verdadera naturaleza de la sociedad de entonces, de la verdadera naturaleza del país? Con toda seguridad, no. Ni la economía ni la cultura eran independientes. Ni incluso la política: algunos sectores eran independientes, pero otros no lo eran. Otro tanto cabía decir de la vida social». (4)

Camboya era en efecto una sociedad semicolonial y semifeudal, y en ese marco es en el que lucharon los comunistas camboyanos. Un país dominado por el imperialismo y sus lacayos; los cuales eran principalmente: la burguesía compradora –patronos de empresas de importación-exportación a cuenta de las compañías extranjeras, y la burguesía burocrática –funcionarios corrompidos, en especial los oficiales del ejército que se enriquecían haciendo negocios con los comerciantes y algunos terratenientes.

En su libro «Phnon Penh libérée», Jérôme y Jocelyne Steinbach describían de esta manera la explotación viciosa que la burguesía compradora hacía sufrir a los campesinos jemeres:

«…esta burguesía compradora acaparaba las riquezas agrícolas bajo la forma de interés usurario: entre dos cosechas, los campesinos que no podían hacer frente a los múltiples gastos familiares, administrativos o religiosos, se dirigían al comerciante del pueblo que les compraba el arroz antes de la cosecha a la mitad de su valor o les prestaba el equivalente de 15 kg de arroz reembolsables… por el precio de 30 kg en el momento de la cosecha.

El dinero que realizaba así -a partir del trabajo de los campesinos- lo depositaba en bancos extranjeros, y compraba propiedades en Francia, oro o joyas. Algunos construían en Phnom Penh chalets que alquilaban a ricos extranjeros, en especial americanos –alquiler que solía pagarse en divisas extranjeras». (5)

Pero para los revolucionarios camboyanos, la lucha de clases en Camboya es un problema complejo y exige adoptar una estrategia y una táctica justas. El príncipe Norodom Sihanouk, campeón del oportunismo y fino estratega político, supo utilizar las reformas pero también las contradicciones entre las diferentes fuerzas extranjeras con influencia en el país para perpetuar su régimen. De una parte, acepta la ayuda económica de EE.UU. y reprime el movimiento revolucionario y, de otra parte, participa en la conferencia de Bandung y reconoce a la China Popular. Además, rechaza integrar a Camboya en la OTASE, la organización militar anticomunista de Asia creada por EE.UU. para hacer la guerra a los revolucionarios de Vietnam y emprende la nacionalización del comercio exterior y del sector bancario. El peligro que representan las maniobras de la CIA para desestabilizar el gobierno de Sihanouk (agresiones armadas por intermediación del ejército tailandés, apoyo financiero a la organización fascista «Jemer Serei») obliga a los revolucionarios a determinar quiénes son los enemigos principales y los secundarios. El PCK va a comprender, por tanto, la necesidad de jugar sobre dos tableros: una lucha legal, sirviéndose de la tribuna parlamentaria para defender los derechos de los obreros y campesinos y apoyar la política de Sihanouk cuando ésta asesta golpes al imperialismo y una lucha clandestina que se apoya sobre varios factores: para eludir la represión de la policía de Lon Nol que persigue a los revolucionarios y en prevención de un golpe de estado de la camarilla Lon Nol-Sirik Matak. El PCK recordará cómo los trágicos acontecimientos de Indonesia en 1965 le convencieron de haber elegido la justa vía al prepararse para la lucha clandestina al mismo tiempo que organizaba la lucha legal, lo que le lleva a introducir entonces medidas de seguridad muy estrictas. (6) El partido emprende a su vez un importante trabajo en el seno de las masas:

«Al caer la noche, entre 5 y 10 hombres, no todos armados, entran en un pueblo donde les esperan habitualmente algunos habitantes de confianza. Las medidas de seguridad son muy discretas y se instalan en la casa como simples visitantes, a veces en la sala de la pagoda, donde tradicionalmente los vecinos se juntan para escuchar a quien viene de lejos. Se charla, se bromea y se ríe, pero sobre todo se ayuda a los campesinos a que expriman sus quejas sobre los funcionarios y los policías, y a que tomen conciencia de las injusticias sociales que padecen. Después, tras haber deslizado algunas sugerencias sobre los medios para protegerse de los agentes del Estado y tras ir a saludar respetuosamente al superior del monasterio budista, el pequeño grupo continúa su ruta. Unas horas antes, el propio grupo ha enviado a un vecino al puesto militar más cercano con la misión de descubrir la presencia de los rebeldes antes de que acusen al pueblo de ser favorable a ellos… La próxima visita de los rebeldes permitirá analizar la corrupción y las infamias de los grandes mandarines y del entorno del jefe de Estado, dejando a los habitantes algunas octavillas contra el régimen y la camarilla Lon Nol-Sirik Matak. Los «jemeres rojos» se esfuerzan siempre por evitar los enfrentamientos con las tropas gubernamentales, ya que lo que desean ante todo es tratar de hacer un trabajo de masas profundo». (7)

Un trabajo en profundidad que asegurará al PCK la dirección de las luchas del pueblo. Se suceden las manifestaciones en las ciudades de Phnom Penh y Battambang y la organización de las luchas de los campesinos. En un país donde más del 80% de la población son campesinos, las luchas en el campo eran numerosas. Los campesinos se rebelaban sobre todo contra los terratenientes y los funcionarios corrompidos que les expulsaban de sus tierras para aumentar sus beneficios. Las revueltas campesinas en Samlaut y Stung Kragnoung en 1967 marcan un punto de inflexión. La represión de los hombres de Lon Nol es terrible, las tropas reaccionarias masacran a miles de campesinos. Los diputados comunistas, que hasta ese momento continuaban llevando a cabo un trabajo legal en la Asamblea, son atacados por el régimen que los señala como responsables de la revuelta. Lon Nol demanda el levantamiento de su inmunidad parlamentaria y su comparecencia ante el Tribunal militar. Khieu Samphan y Hou Yuon se ven obligados a ingresar en los maquis revolucionarios para escapar a la represión. Varios de sus partidarios les siguen.

En 1968, el PCK, con un fuerte apoyo campesino, toma la decisión de desencadenar insurrecciones armadas en varias zonas del país siguiendo la estrategia de la guerra popular. Desde entonces, los comunistas desarrollan sus bases de apoyo y amplían sus bases guerrilleras. (8)

Los imperialistas americanos, por su parte, no soportando ya las resistencias de Sihanouk a su política, organizan con la ayuda de sus servidores Lon Nol y el príncipe Sirik Matak un golpe de estado contra el gobierno mientras Sihanouk se encontraba en Francia. Sihanouk es destituido el 18 de marzo de 1970. Este golpe de estado tendrá como consecuencia la liberalización de la economía en beneficio de EE.UU. y la constitución de una base de apoyo más solida para luchar contra los revolucionarios vietnamitas. Las tropas de Lon Nol apoyan a los marines americanos en su guerra contra Vietnam. En el interior de Camboya llevan a cabo masacres contra las minorías nacionales, en particular contra los vietnamitas, pero esta base de apoyo se demostrará poco solida. Sihanouk, que había encontrado refugio en la República Popular de China, va a llamar a la resistencia armada contra el traidor Lon Nol, con lo que se amplía la resistencia dirigida por el PCK. El 23 de marzo de 1970 se crea el Frente Unido Nacional de Kampuchea. Sihanouk anuncia que el único gobierno legítimo es el Gobierno Real de Unión Nacional de Kampuchea creado el 5 de mayo de 1970. La resistencia camboyana va a desencadenar una guerra popular de formidable amplitud que ni la intervención de las tropas USA ni las de Saigón puesta a su servicio conseguirán hacerla retroceder. Bombardeos intensivos que alcanzarán sus más altos niveles en 1973, vertidos de productos químicos y de numerosas toneladas de clavos en los arrozales… son algunas de las prácticas genocidas por las cuales el gobierno de EE.UU. tratará de someter a un pueblo de 8 millones de habitantes. Pero los hombres y mujeres de la resistencia del pueblo, entre el fuego de la guerra, organizan cooperativas agrícolas para hacer frente a las necesidades del frente y del pueblo y construyen fábricas de instrumentos de arado y de armamentos según se ampliaban las zonas liberadas. Los obreros más combativos de las luchas populares se unen a los maquis. En el curso del año 1970 la resistencia se impone ya en la mitad del país. En las zonas liberadas, los campesinos celebran sus construcciones hidráulicas y la producción agrícola alcanzada con una canción revolucionaria cuya letra es sublime:

Ya no dependemos del cielo para nuestros cultivos,

Apoyémonos en la fuerza colectiva,

Estación seca o estación de lluvia,

¡Cultivemos el arroz todo el año!

Labremos, pesquemos,

Movamos las piedras pesadas,

Tiremos los árboles que nos molestan,

¡Las tierras vírgenes se convierten en campos fértiles!

Acarreemos sobre nuestra espalda, en la punta de nuestros balancines,

Declaremos la guerra a la naturaleza,

Aniquilemos al imperialismo y sus lacayos,

¡El grano en abundancia, la vida siempre más bella!

El arroz madura en los campos,

Sus ramas ondean al viento,

La revolución ilumina la tierra,

Inmensas extensiones doradas que son nuestra alegría. (9)

1 comentario:

pedro palo dijo...

Gracias companeros Dazibao rojo por estas publicaciones de tanta necesidad para el proletariado revolucionario, necesidad del conocimiento sobre la revolucion comunista en Kampuchea y sobre el liderazgo del gran maestro POL POT. Con esto se ayuda a la claridad frente a que miles de gamines intelectualuchos tergiversan dia a dia la ejemplarizante guerra popular en Kampuchea liderada por el gran lider POL POT.
La guerra popular en Vietnam es la mas aplastante derrota que han sufrido el genocida que gobierna el mundo capitalista: el imperialismo yankee.
Las ensenanzas del Partido de los trabajadores de Vietnam y su gran liderazgo de Ho Chi Ming trajo la victoria. Pero que hizo ese partido y que nos ha legado? movilizo a las masas, la clase como tal en la guerra popular, pelio el nino y el viejo, las ninas y las mujeres mayores jugaron un papel extraordinario para el triunfo de la guerra popular y de garantizar aplastarle el culo a los imperialistas. La tecnologia militar estaba en manos de los imperialistas Francia, Japon, yankee etc.La resistencia vietnamita solo tenian las manos y una conciencia de clase elevada e inducida por el partido y las ideas comunistas. Prueba esta verdad de que el pueblo es todo poderoso y es la fuerza supremamente peligrosa que no hay fuerza alguna capaz de detenerlo, y esta experiencia le importa un culo a los imperialistas y en particular a los yankees que tienen una cola reseca facil de incendiarsele. La economia de los imperialistas es bastante vulnerable de irse de culo, si el Partido sabe organizar y dirigir las amplias masas en Norteamerica, no pegara un brinco si se logra la capacidad de un liderazgo maoista en ese imperio de saber como darle unos estruendosos golpes de muerte.
Los malditos revisionistas trabajan incesantemente por desdibujar esa preciosa sangre derramada del proletariado kampucheano, ese lindo ejercito rojo bajo el liderazgo del gran dirigente Pol Pot, que rompio tajantemente con el capitalismo de fondo su ideologia. Esto no lo podia permitir el imperio yankee y los abiertos mamatetas de los revisionistas dirigentes Vietnamitas y su papa el revisionismo sovietico. Todos estos malditos canallas jamas se les perdonara y seran castigados por la clase que no traiciona la historia de la lucha de clases y todos los martires de la revolucion mundial MLM.
La cruzada contra el comunismo es el pan diario, cientos de escritores han sido corrompidos por bolsas llenas de dinero para que cantaleteen diariamente atraves de los medios de comunicacion llevando las ensenanzas de Hitler: una mentira contada millones de veces terminara sonando como verdad. Pero Lenin siempre destaco que lo importante es el proletariado, no es cuanta mentira le han inyectado sino que su realidad es de hambre y miseria, esa es la que cuenta para la realidad de una verdadera guerra popular pues ella tiene que estar alimentada de las masas, de la clase organizada y dirigida por un partido comunista maoista militarizado MLM como garantia de triunfo con guerra popular hasta el fin del Comunismo.
Gloria al todo poderoso Pensammiento Gonzalo!!!
Gloria al todo poderoso PCP!!!